ESTADOS DEL CONFLICTO SOCIAL
La defensoría del pueblo nos indica que los conflictos sociales cuentan con los
siguientes 3 Estados:
1. Conflicto Activo
Un conflicto activo es aquel en el que las partes involucradas están en confrontación
abierta. En esta etapa, el desacuerdo es evidente y puede evidenciarse a través de
protestas, huelgas, enfrentamientos violentos o debates intensos.
Ejemplo: Las protestas de Black Lives Matter (BLM) en Estados Unidos en 2020 son
un claro ejemplo de conflicto activo. Tras la muerte de George Floyd a manos de un
oficial de policía, miles de personas se movilizaron en todo el país para protestar
contra la brutalidad policial y el racismo sistémico. Estas manifestaciones, algunas de
las cuales resultaron en enfrentamientos con la policía y actos de vandalismo,
muestran cómo un conflicto latente puede emerger como activo cuando se produce un
desencadenante significativo.
2. Conflicto Latente
Un conflicto latente es aquel en el que existe un desacuerdo subyacente o una tensión
que aún no se ha manifestado de manera abierta. Las partes involucradas pueden
estar insatisfechas, pero no han tomado acciones visibles para expresar su
descontento.
Ejemplo: La desigualdad económica en muchos países es un conflicto latente. En
sociedades con grandes disparidades de ingresos, las tensiones entre diferentes
clases sociales pueden estar presentes, pero no necesariamente se traducen en
conflictos abiertos. Sin embargo, estas tensiones pueden estallar en cualquier
momento, como ocurrió en Chile en 2019, cuando las protestas masivas contra el
aumento del precio del transporte público revelaron un descontento más profundo
relacionado con la desigualdad y la injusticia social.
3. Conflicto Resuelto
Un conflicto resuelto es aquel en el que las partes han llegado a un acuerdo o solución
que satisface sus necesidades y reduce o elimina la tensión. La resolución puede
lograrse a través de negociación, mediación, arbitraje u otros métodos pacíficos.
Ejemplo: El Acuerdo de Paz de Colombia firmado en 2016 entre el gobierno
colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) es un
ejemplo de conflicto resuelto. Tras más de 50 años de conflicto armado, ambas partes
lograron un acuerdo que incluía el desarme de la guerrilla y su reintegración en la vida
civil y política. Aunque la implementación del acuerdo ha enfrentado desafíos,
representa un paso significativo hacia la resolución de un conflicto de larga duración.
FASES DEL CONFLICTO SOCIAL.
El desarrollo de un conflicto social puede dividirse en varias fases distintas, cada una
caracterizada por diferentes niveles de tensión, interacción y actividad entre las partes
involucradas. Las principales fases del conflicto social Según la Defensoría del Pueblo
son la fase temprana, fase de escalamiento, fase de crisis, fase de desescalamiento y
fase de diálogo.
1. Fase Temprana
En la fase temprana, los conflictos sociales comienzan a emerger. Las tensiones y
desacuerdos son perceptibles, pero no han llegado a un punto crítico. En esta etapa,
es posible identificar señales tempranas de insatisfacción o descontento.
Ejemplo: Los primeros indicios de descontento en Hong Kong en 2014 antes del
Movimiento de los Paraguas. En esta etapa, había un creciente sentimiento de
insatisfacción con las reformas políticas propuestas por el gobierno de China, aunque
las manifestaciones masivas aún no habían comenzado.
2. Fase de Escalamiento
Durante la fase de escalamiento, las tensiones se intensifican y el conflicto se vuelve
más visible. Las partes comienzan a tomar acciones más decididas, lo que puede
incluir protestas, huelgas o actos de desobediencia civil. Esta fase es crucial porque
determina si el conflicto se resolverá rápidamente o se convertirá en una crisis.
Ejemplo: Las protestas del Movimiento de los Chalecos Amarillos en Francia en 2018
y 2019. Lo que comenzó como manifestaciones contra el aumento del impuesto al
combustible rápidamente escaló a una protesta generalizada contra las políticas
económicas y sociales del gobierno.
3. Fase de Crisis
La fase de crisis es la etapa más intensa del conflicto. Las confrontaciones pueden
volverse violentas, y la situación puede parecer incontrolable. Esta fase es crítica
porque el conflicto puede resultar en daños significativos, tanto materiales como
humanos.
Ejemplo: La Revolución Egipcia de 2011 durante la Primavera Árabe, que culminó en
enfrentamientos masivos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad. La crisis
llevó al derrocamiento del presidente Hosni Mubarak tras décadas en el poder.
4. Fase de Desescalamiento
En la fase de desescalamiento, la intensidad del conflicto comienza a disminuir. Las
partes pueden estar dispuestas a dialogar y buscar soluciones pacíficas. Este proceso
puede ser el resultado de la intervención de terceros, el agotamiento de los recursos, o
el reconocimiento mutuo de que el conflicto no es sostenible.
Ejemplo: El proceso de paz en Irlanda del Norte, que comenzó en la década de 1990
después de décadas de violencia entre grupos protestantes y católicos. La disminución
de la violencia y el acuerdo de un alto el fuego fueron pasos importantes hacia la
resolución del conflicto.
5. Fase de Diálogo
La fase de diálogo es cuando las partes involucradas se comprometen a negociar y
buscar una solución mutuamente aceptable. Esta fase puede incluir mediación,
negociación directa y otras formas de comunicación pacífica para resolver los
problemas subyacentes.
Ejemplo: Las conversaciones de paz en Colombia entre el gobierno y las FARC, que
culminaron en el acuerdo de 2016. El diálogo permitió abordar las raíces del conflicto y
establecer un marco para la paz y la reconciliación.
Conclusión.
los conflictos sociales tienen una evolución dinámica, pasando por diferentes estados
(activo, latente, resuelto) y fases (temprana, escalamiento, crisis, desescalamiento y
diálogo), y su manejo efectivo requiere una comprensión profunda de estas etapas
para poder intervenir adecuadamente y facilitar la resolución pacífica y sostenible de
las tensiones y desacuerdos subyacentes.