HIMNO NACIONAL ARGENTINO
¡Oíd, mortales, el grito sagrado
libertad, libertad, libertad!
Oíd el ruido de rotas cadenas
ved el trono a la noble igualdad.
Ya su trono dignísimo abrieron
las Provincias Unidas del Sur.
Y los libres del mundo responden:
Al gran Pueblo Argentino, salud...
¡Al gran Pueblo Argentino, salud!
Y los libres del mundo responden:
Al gran Pueblo Argentino, salud...
Y los libres del mundo responden:
¡Al gran Pueblo Argentino, salud!
Sean eternos los laureles
que supimos conseguir,
que supimos conseguir:
coronados de gloria vivamos,
o juremos con gloria morir,
o juremos con gloria morir,
o juremos con gloria morir.
Letra: Vicente López y Planes
Música: Blas Parera
AURORA
Alta en el cielo, un águila guerrera
audaz se eleva en vuelo triunfal;
azul un ala del color del cielo,
azul un ala del color del mar.
Así en la alta aurora irradial,
punta de flecha el áureo rostro imita,
y forma estela al purpurado cuello.
El ala es paño, el águila es bandera.
Es la bandera de la patria mía,
del sol nacida, que me ha dado Dios;
es la bandera de la patria mía,
del sol nacida, que me ha dado Dios;
es la bandera de la patria mía,
del sol nacida que me ha dado Dios.
Letra: H.C. Quesada y L. Illica
Música: Héctor Panizza
MI BANDERA
Aquí está la bandera idolatrada,
la enseña que Belgrano nos legó,
cuando triste la Patria esclavizada
con valor sus vínculos rompió.
Aquí está la bandera esplendorosa
que al mundo con sus triunfos admiró,
cuando altiva en la lucha y victoriosa
la cima de los Andes escaló.
Aquí está la bandera que un día
en la batalla tremoló triunfal,
y llena de orgullo y bizarría
a San Lorenzo se dirigió inmortal.
Aquí está como el cielo refulgente
ostentando sublime majestad,
después de haber cruzado el Continente,
exclamando a su paso: Libertad!
Libertad! Libertad!
Letra: Juan Chassaing
Música: Juan Imbroisi
HIMNO AL LIBERTADOR GRAL. SAN MARTÍN
Yergue el Ande su cumbre más alta,
Dé la mar el metal de su voz,
y entre cielos y nieves eternas
se alce el trono del Libertador.
Suenen claras trompetas de gloria
y levanten un himno triunfal,
que la luz de la historia agiganta
la figura del Gran Capitán.
De las tierras del Plata a Mendoza,
de Santiago a la Lima gentil,
fue sembrando en la ruta laureles
a su paso triunfal San Martín.
San Martín, el señor en la guerra,
por secreto designio de Dios,
grande fue cuando el sol lo alumbraba,
y más grande en la puesta del Sol.
¡Padre augusto del pueblo argentino,
héroe magno de la libertad!
A su sombra la Patria se agranda
en virtud, en trabajo y en paz.
¡San Martín! ¡San Martín! Que tu nombre,
honra y prez de los pueblos del Sur,
asegure por siempre los rumbos
de la Patria que alumbra tu luz.
Letra: Segundo M. Argarañaz
Música: Arturo Luzzatt
HIMNO A SARMIENTO
Fue la lucha tu vida y tu elemento;
la fatiga, tu descanso y calma;
la niñez, tu ilusión y tu contento,
la que al darle el saber le diste el alma.
Fue la lucha tu vida y tu elemento;
la fatiga, tu descanso y calma;
la niñez, tu ilusión y tu contento,
la que al darle el saber le diste el alma.
Con la luz de tu ingenio iluminaste
la razón, en la noche de ignorancia.
Por ver grande a la Patria tú luchaste
con la espada, con la pluma y la palabra.
En su pecho, la niñez, de amor un templo
te ha levantado, y en él sigues viviendo.
Y al latir su corazón va repitiendo:
¡Honor y gratitud al gran Sarmiento!
¡Honor y gratitud, y gratitud!
¡Gloria y loor! ¡Honra sin par
para el grande entre los grandes
Padre del aula, Sarmiento inmortal!
¡Gloria y loor! ¡Honra sin par
para el grande entre los grandes
Padre del aula, Sarmiento inmortal!
¡Gloria y loor! ¡Honra sin par!
Letra: Leopoldo Corretjer
Música: Leopoldo Corretjer
MARCHA DE SAN LORENZO
Febo asoma; ya sus rayos
iluminan el histórico convento;
tras los muros, sordo ruido
oír se deja de corceles y de acero;
son las huestes que prepara
San Martín para luchar en San Lorenzo;
el clarín estridente sonó
y a la voz del gran jefe
a la carga ordenó.
Avanza el enemigo
a paso redoblado,
al viento desplegado
su rojo pabellón
al viento desplegado
su rojo pabellón.
Y nuestros granaderos,
aliados de la gloria,
inscriben en la historia
su página mejor.
Inscriben en la historia
su página mejor.
Cabral, soldado heroico,
cubriéndose de gloria,
cual precio a la victoria,
su vida rinde, haciéndose inmortal.
Y allí, salvo su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral!
Y allí, salvo su arrojo,
la libertad naciente
de medio continente.
¡Honor, honor al gran Cabral!
Letra: C. J. Benielli
Música: Cayetano. A. Silva
MARCHA DE LAS MALVINAS
Tras su manto de neblinas,
no las hemos de olvidar.
"¡Las Malvinas, Argentinas!",
clama el viento y ruge el mar.
Ni de aquellos horizontes
nuestra enseña han de arrancar,
pues su blanco está en los montes
y en su azul se tiñe el mar.
¡Por ausente, por vencido
bajo extraño pabellón,
ningún suelo más querido;
de la patria en la extensión!
¿Quién nos habla aquí de olvido,
de renuncia, de perdón? ...
¡Ningún suelo más querido,
de la patria en la extensión.
¡Rompa el manto de neblinas,
como un sol, nuestro ideal:
"Las Malvinas, Argentinas
en dominio ya inmortal"!
Y ante el sol de nuestro emblema,
pura, nítida y triunfal,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la perdida perla austral.
¡Para honor de nuestro emblema
para orgullo nacional,
brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la pérdida perla austral.
Brille ¡oh Patria!, en tu diadema
la pérdida perla austral.
Letra: Carlos Obligado
Música: José Tieri
“HIMNO AL EXODO JUJEÑO”
Guerreras legiones, soberbias, ufanas
que desde Lima mandara Abascal
invaden las altas provincias peruanas
siguiendo a esta tierra como vendaval.
A fines de Julio, Belgrano Impaciente.
Por bando ordenaba a la población
Seguir con su tropa bisoña valiente
El triste camino de la emigración.
En el equinoccio de las primaveras
La gran caravana llego a Tucumán.
Luchando en el “El Campo de las Carreras”
Al godo vencieron con Pio Tristan.
Febrero llegaba con sus luminares
Escena sublime la de Juramento.
Victoria completa la de Castañares…
El odio no cabía en su sentimiento.
CORO
Nuestro canto en su honor ¡Compañeros!
Cantemos, cantemos canciones de amor,
Por nuestra Bandera Belgrano creador
¡Cantemos Jujeños, un canto de amor!
Letra: Manuel Corte
Música: Laureano Rodríguez
HIMNO A BELGRANO
Paladín de los sacros ideales
a la patria juró siempre honrar
y en la fragua del dogma de Mayo
fue entusiasta una espada a forjar.
Al blandir ese fúlgido acero
se animó de pujanza y valor;
fue un heraldo de luz y grandeza,
grato nuncio de gloria y honor.
Llevó el credo en su espada flamígera
como un genio sublime del bien,
de la Patria creciendo sonriente
fue baluarte, columna sostén;
legendaria figura del Plata;
escudero gentil y gladiador;
caballero sin tacha y sin miedo,
un Bayardo de bélico ardor.
Ese grande y egregio patricio
fue un apóstol de la redención,
dirigiendo en honrosa cruzada
una heroica y altiva legión.
Le dio el recio Pampero su empuje;
esas rachas del Plata su voz;
las augustas matronas virtudes,
y un escudo, las aras de Dios.
Le dio el astro naciente de Mayo
con sus rayos el patrio fervor,
y los puros colores etéreos
como emblema el Supremo Hacedor;
de ese blanco y azul del Olimpo
reflejó su más bello matiz,
y creó de su mente, Belgrano,
el pendón de la Patria feliz.
En su regio corcel de batalla
ved, el prócer de brazo viril,
como ondea gallardo la enseña
con semblante animoso y febril.
¡bajo el pórtico inmenso del cielo
con sus orlas de ardiente arrebol,
no ha surgido una enseña más pura
a la eterna caricia del sol!
¿Por qué se oyen vibrar los clarines
y cual trueno retumba el cañón?
Es que juran amar los patriotas
sus colores: ¡del cielo un jirón!
ved al héroe: recorre las filas
imprimiendo la dulce emoción,
y aquel bosque luciente de aceros
se estremece por gran sensación.
Abandonan sus tristes hogares,
pues, la Patria ha lanzado un clamor,
y, a los campos de guerra con brío
marchan todos al son del tambor…
¡A los aires tremola su emblema;
ya se sienten las dianas tronar,
porque a un choque de férreos titanes
va entre polvo el realista a rodar!
Tucumán y Las Piedras y Salta
nos recuerdan el eco marcial,
con sus labios de luz a Victoria
besó ardiente la espada triunfal…
Y si allá en Vilcapugio y Ayohuma
lgún héroe lloró su revés,
fue de orgullo, por ver que Belgrano
tremolaba el pendón, sin doblez.
Sus hazañas rutilan de gloria
como el grupo de estrellas del Sud,
porque nunca tibieza o desmayo
empañó su espartana virtud
¡Gloria eterna al insigne guerrero,
que al llevar en sus armas la unión
a otros nobles estados de América,
sembró el germen de la redención!
Cual la bruma otoñal se disipa
ante el rastro de fúlgida luz,
desgarró con su estela radiante
de la Patria el sombrío rapaz.
Y el undoso y titánico Plata
remeciendo con brío el caudal,
nombra eterno al varón abnegado
con su ronco laúd de cristal.
Escudó a la Patria querida
de las zarpas de un fiero opresor.
Y su canto solemne de gloria
alza el Pueblo Argentino en su honor.
Y al rodar con sus ondas el Plata
coronado de un regio dosel,
le dará su fecunda corriente
lozanía a su verde laurel.
¡Gloria al héroe!… Su gran monumento
cual sagrario nos llene de fe,
y, a través de los siglos y siglos
se contemple triunfante de pie,
que sabremos honrando a ese genio
junto al sacro pendón nacional,
inspirados de nobles ideales
seguir siempre su estela inmortal.
Hasta edad más remota la Patria,
su feliz mausoleo verá.
y la Gloria surgiendo en su vuelo,
arrogante al Gran Pueblo dirá:
¡Allí está en su corcel de batalla
aquel prócer de brazo viril
ved, cuán bello tremola su enseña
con semblante animoso y febril.
Con marcial apostura el guerrero
radiará en su piafante corcel
a un redoble de roncos tambores,
mientras forma el empíreo un dosel…
Jubiloso este Pueblo Argentino
con la insignia que hiciera jurar,
irá siempre, los días de gloria
en tributo de amor a loar.
Primorosas y alegres vestales
que arropadas de azul y albor,
a su pie con las manos de jaspe
deshojáis en ofrenda una flor:
¡Arrancad de las cuerdas temblosas
los arpegios por su alta virtud
que el insigne patriota ha creado
vuestra insignia de honor! ¡Gratitud!
CORO
¡Gloria eterna al patricio genial,
que a la Patria arrogante y gentil
coronó de ostentosa laurel!
¡Honre excelsa al patriarca inmortal,
que dio fama a ese pueblo viril!
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Loor siempre a él!
HIMNO AL SANTISIMO SALVADOR
Pues ésta es tu ciudad y tú
nuestro salvador,
salva a tu pueblo Señor, y
bendice tu heredad.
Desde tu inmensa bondad
miraste el hombre perdido, y
por verlo redimido tomaste carne mortal
Eres tú el hijo amado que brilla
en el Tabor. Salva a tu pueblo señor y
Bendice tu heredad.
Fundaron esta ciudad con tu
angustia protección, y por siglos
tus favores mostraron tu amor sin par,
hoy con Súplica ferviente, Confiamamos
en tu bondad. Salva a tu pueblo Señor, y
Bendice tu heredad .
Si de Jujuy, Patrón eres, para que
todo se asombren. Que brille
tu santo nombre y cante con devoción
la tierra, el cielo, el orbe,
por toda la eternidad. Salva a tu pueblo señor y
Bendice tu heredad