MORDERDURA DE VÍBORA
Las serpientes son vertebraados que pertenecen al grupo de los reptiles con
cuerpo flexible, alargado y cilíndrico (aunque las serpientes marinas presentan la
cola aplanada lateralmente). La mayoría sin cinturas pectoral ni pélvica. La piel de
las serpientes está formada por escamas dérmicas traslapadas y una hilera de
escamas ventrales rectangulares grandes (excepto aniliidos, loxocémidos,
uropéltidos, boidos, leptotiflópidos, tiflópidos y especies relacionadas y serpientes
marinas, en las cuales las escamas ventrales no se diferencian o son pequeñas).
Cada ojo está cubierto por una escama transparente, carecen de párpado móvil.
La lengua dividida termina en dos puntas, constantemente la extraen y la retraen
ya que está asociada a un órgano sensible a estímulos químicos que les permiten
"oler o saborear" su ambiente. Carecen de abertura y cavidad timpánica, perciben
vibraciones por la parte ventral. Según la especie varían de tamaño, desde 10 cm
hasta cerca de 11 m.
Las serpientes venenosas, además de las características anteriores, presentan un
par de colmillos puntiagudos, curvos o rectos, acanalados o huecos, inoculadores
de veneno, de reemplazo constante y perpetuo (ver más adelante clasificación de
los tipos de dentición de las serpientes). Algunas presentan una foseta
termoreceptora entre el ojo y el orificio nasal en ambos lados de la cabeza que les
permiten captar diferencias de temperatura y así detectar a su presa o percibir su
entorno.
Se estima que, cada año, 5,4 millones de personas en todo el mundo
sufren mordeduras de serpientes y que los casos de envenenamiento se
sitúan entre los 1,8 millones y los 2,7 millones.
Las mordeduras de serpiente causan cada año entre 81 410 y 137 880
fallecimientos, y alrededor del triple de casos de amputaciones y otras
discapacidades permanentes.
La mordedura de una serpiente venenosa puede causar parálisis, con la
consiguiente parada respiratoria, trastornos hemorrágicos que pueden
provocar una hemorragia mortal, insuficiencia renal irreversible y daños
tisulares que pueden causar discapacidad permanente y hacer
necesaria la amputación de extremidades.
Los trabajadores agrícolas y los niños son los grupos más afectados.
Los efectos suelen ser más graves en los niños que en los adultos,
debido a que tienen menos masa corporal.
La mordedura de una serpiente venenosa puede provocar una emergencia médica
aguda que acarree una parálisis grave y la consiguiente parada respiratoria,
trastornos hemorrágicos potencialmente mortales o una insuficiencia renal
irreversible, y puede destruir, además, tejidos a nivel local, lo que puede derivar en
una discapacidad permanente y hacer necesaria la amputación de una
extremidad. Los efectos pueden ser más graves y más rápidos en los niños que en
los adultos, dado que tienen menos masa corporal.
A diferencia de lo que sucede con muchos otros graves problemas de salud,
existen tratamientos muy eficaces. La mayoría de las muertes y de consecuencias
graves debidas a la mordedura de una serpiente son totalmente prevenibles si se
logra mejorar la disponibilidad de antídotos seguros y eficaces y la accesibilidad a
estos. Los antídotos de alta calidad contra el veneno de serpiente son el
tratamiento más eficaz para prevenir o anular la mayoría de los efectos tóxicos de
las mordeduras de serpiente.
Una vez confirmado el diagnóstico de mordedura por serpiente venenosa, es
importante determinar el grado de lesión. En función de las manifestaciones
clínicas hay 4 estadios de gravedad (clasificación de Audebert). El tratamiento
viene condicionado por estos grados, especialmente en lo que se refiere al uso del
suero antiofidico 2 . Son manifestaciones de envenenamiento el edema y el dolor,
y en ocasiones puede haber manifestaciones neurológicas asociadas o incluso
presentar solo estas manifestaciones 2 . El grado de envenenamiento suele ir
progresando con el paso de las horas, por lo que se recomienda reevaluar al
paciente periódicamente, y marcar la progresión del edema 2 .
El edema ascendió proximalmente hasta el tercio distal del antebrazo en la
siguiente hora, por lo que se decidió iniciar tratamiento con suero antiofídico.
La evolución del paciente fue favorable, permaneciendo 24 h en observación antes
de ser dada de alta. Fue reevaluada atención tanto en primaria como en el servicio
de urgencias, sin presentar complicaciones.
El tratamiento de la mordedura de serpiente se basa en medidas de higiene local,
inmovilización y elevación del miembro, profilaxis antitetánica, analgesia (evitando
salicílicos) y tratamiento antibiótico. En los casos graves o potencialmente graves
se utilizará el suero antiofídico, que parece disminuir la morbilidad, la frecuencia y
la gravedad de las complicaciones y la duración de la estancia hospitalaria 1 .
Debe administrarse en las primeras 6 h si es posible. Es importante resaltar que
es un tratamiento seguro y eficaz 1 , 2 .
Bibliografía
World Health Organization: WHO. (2023, 12 septiembre). Envenenamiento por
mordedura de serpiente.
Ponce-de la Garza J, Ponce-Gálvez G. Mordedura de serpientes venenosas. 2ª
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