UN TWEET SOBRE MÍ MISMO:
Esta segunda actividad consiste en escribir un tweet sobre sí mismo. Un tweet tiene un
máximo de 40 caracteres. Ese es el espacio que tiene el adolescente para describirse, como
si fuera una especie de anuncio sobre su persona. Debe poner lo más importante de sí
mismo, lo que más resalta de su forma de ser y de su físico. Puedes utilizar también un
perfil de Instagram que se propone a continuación. Si gustas puedes agregar hasta una
imagen o fotos.
Tu nombre o usuario (el
que gustes)
Tu anuncio o descripción.
QUERIDO YO, MEREZCO QUE ME TRATES MEJOR:
En el siguiente ejercicio de autoestima vas a dar lectura a la siguiente carta, una vez
que termines, vas a reflexionar y responderás a la siguiente pregunta ¿nos
merecemos que nos tratemos así?
Tu reflexión la vas a publicar en el siguiente enlace, si gustas lo puedes hacer de
forma anónima.
https://padlet.com/angelmoreno_07/498uy0cn5xz0dcc6
La carta se presenta a continuación.
Querido yo, merezco que me trates mejor.
Querido yo, merezco que me trates mejor. Aprovecharé esta
ocasión en que estás frente al espejo para decirte cómo me
haces sentir. ¿Alguna vez te has parado a pensar que lo que me
dices te lo dices a ti mismo?
He tolerado toda clase de cosas, desde descalificaciones hasta
críticas. ¿Por qué eres tan poco amable conmigo?, ¿acaso te
has olvidado de que somos la misma persona?
Quiero que sepas que esta no es una carta de reclamo. Querido
yo, para eso te bastas solo. Lo que quiero lograr con esta
carta es que entiendas que tienes muchas cosas que no
ves. Deja de prestar atención solo a lo que nos daña.
Deja de autocompadecerte
Querido yo, ¡la cantidad de veces que te he escuchado quejarte
de mí, es inmensa! No muestras mucho respeto por lo que
somos. La autocompasión parece ser uno de tus deportes
favoritos y ni siquiera te permites ver lo bueno que tenemos.
Tan solo vas por la vida preguntándote por qué no tienes lo
que mereces. ¿Has pensado que tienes más de lo que valoras? Me
gustaría que por un momento te pararas frente al espejo y en
lugar de criticar tu nariz o tu barriga agradecieras por las
piernas que te dejan moverte.
Quizás no lo veas así, pero autocompadecerte no te ayuda a lograr nada. Si al
menos fuese una crítica constructiva que te obligase a hacer algo, valdría la
pena.
¿Y si dejas de ponerme nombres?
Cada vez que tienes oportunidad se te ocurre un nombre nuevo.
El problema es que nunca es uno medianamente
agradable. Querido yo, ¿qué tal si te esfuerzas un poco y por
fin entiendes que tus características físicas no te
definen? ¡En serio! Piénsalo y verás que es cierto.
En lugar de llamarme “gordo” podrías llamarme “amable”. En
serio, deja de verme solo desde lo negativo. Eres más que eso.
Eres inteligente, eres agradable, eres amiga, eres padre, eres
madre.
Si es verdad que ese defecto que tanto te molesta te parece
tan grande, trabaja para cambiarlo. De nada te servirá pasar
la vida quejándote una y otra vez. De verdad, me gustaría que,
así como embelleces tu exterior, trabajes en tu interior.
Rodéame de gente que nos ame
Querido yo, ya es muy pesado lidiar con los motes que me
pones. Pero eso de que también te reúnas con tus amigas con el
único fin de criticarme no está lindo. ¿Has pensado que a
veces te rodeas de demasiadas relaciones tóxicas?
No solo merezco que me trates mejor. También podrías
esforzarte por socializar con personas que te hagan ser mejor.
Personas que te ayuden a ver lo bueno de ti y que te ayuden a
mejorar cada día.
Deja atrás los chismes y todas esas tonterías que no nos
ayudan. ¿Por qué no sales mejor con esa amiga que siempre que
te ve te dice que te ves hermosa? Lo eres, solo necesitas
creerlo.
¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que creías que no
lograríamos? Querido yo, a veces pienso que de verdad no me
conoces. Temes ponerte nuevos retos porque temes fracasar. Lo
irónico es que ya fracasaste cuando te convences de que no lo
lograremos.
No importa de qué se trate, quiero que me retes a ir más
allá. Rompamos límites y alcancemos nuestros sueños. Trato de
decírtelo a través de anhelos y esperanzas, pero tú solo
respondes pensando en la realidad.
¿Me puedes decir qué es la realidad? Porque, así como lo veo,
la realidad es solo aquello que te permites aceptar. ¡Déjame
demostrarte todo el potencial que tienes!
Querido yo, sé tú mismo
Lo último que te quiero pedir es que vuelvas a ser tú. Entre
tantas obligaciones, miedos, dudas y frustraciones ya no sé
dónde hemos quedado. Tan solo te pido que vuelvas a ser ese
niñ@ que reía a carcajadas y se ilusionaba.
Sé que la vida es dura y que te han desilusionado. También sé que has
llorado muchas veces porque te rompieron el corazón. Pero la vida es eso:
amar, crecer, reír, llorar, ilusionarnos y volver a empezar.
Por favor, no me dejes a un lado. Querido yo, yo soy tú y solo
te pido que vivamos con pasión y como si el mundo se acabara
hoy. No sé si mañana estemos aquí para volver a intentarlo.