GENESIS
GENESIS
EL GENESIS
TEMAS PRINCIPALES
El tema general es "el principio de todas las cosas", pero, a luz del tema de la
Biblia entera, su tema es: DIOS COMIENZA LA REDENCION ESCOGIENDO A
UN PUEBLO.
El libro del Génesis abarca una época muy larga; desde los primeros orígenes de
las cosas, hasta el establecimiento de Israel en Egipto. Se divide en dos secciones
claramente distintas; la historia primitiva (1-11), que es como "un atrio previo" a la
historia de la redención, y la historia patriarcal (12-50), que evoca la figura de los
grandes antepasados de Israel.
HISTORIA PRIMITIVA
LA CREACION:
La idea más importante que se encuentra en el relato de la creación es que hay un
Dios, y por él fueron hechas todas las cosas. La frase "en el principio ... Dios ..." es
la respuesta a los errores del politeísmo, materialismo, panteísmo y dualismo. Más
allá del universo, hay un ser eterno que es superior a su creación.
La figura de Dios domina el primer capítulo de la Biblia. Su nombre es Elohim
indica su majestad, poder infinito y excelencia. El posee completamente todas las
perfecciones divinas.
La segunda parte del relato de la creación (2:4-25) hace hincapié en el hecho de
que Dios es un ser personal, pues esa sección muestra al hombre como su
objetivo. Se emplea el título Yahvéh-Elohim (Jehová Dios). Su obra creadora
indica claramente que El es Dios de orden, designio y progreso. Génesis, desde el
comienzo, enseña que Dios es único, trascendente, personal y creador.
LA CAIDA Y SUS CONSECUENCIAS
El capítulo 2 del Génesis nos presenta un cuadro hermoso de la vida del hombre
en el Edén. Todo era bueno; sin embargo, la escena cambia radicalmente en el
capítulo cuatro, pues ahora los hombres conocen la envidia, el odio y la violencia.
¿Cómo comenzó la maldad y todo el sufrimiento en el mundo? La única respuesta
satisfactoria del origen del mal se encuentra en el capítulo 3 del Génesis. Relata
como entró el pecado en el mundo y cómo ha producido consecuencias trágicas y
universales.
Aunque Moisés no dice aquí que el tentador era Satanás, se lo indica en el Nuevo
Testamento (Juan 8:44; Apoc. 12:9; 20:2) arece que Satanás tomó posesión de la
serpiente y habló por medio de ella: Comenzó con la insinuación de que Dios era
demasiado severo "conque" (3:1); Luego, Satanás la llevó al terreno de la
incredulidad, negando llanamente que hubiera peligro mortal en comerlo y
finalmente, el tentador acusó a Dios de motivos egoístas. Insinuó que Dios los
privaba de algo bueno, es decir, de ser sabios como él. Mientras que Eva no
dudaba de la Palabra de Dios y su bondad, no sentía fascinación por lo prohibido.
Fue la incredulidad lo que quitó sus defensas. Entonces vio que "el árbol era
bueno... agradable... codiciable", y "comió". El primer acto de violencia se
relaciona con el culto religioso. Desgraciadamente, la historia de la humanidad
está repleta de riñas, brutalidades y guerras motivadas por el celo religioso. Lo
que debe unir a los hombres se tergiversa y los separa. Se nota aquí que Satanás
emplea el pecado para envenenar las mismas fuentes de Dios.
La Biblia de Jerusalén da el sentido de la advertencia divina: "Mas si no obras
bien, a la puerta está el pecado acechando como fiera que te codicia, y a quien
tienes que dominar" (4:7).* Caín tiene que elegir entre dominar su envidia, o ser
dominado y consumido por ella. Se niega a enfrentarse con el pecado, y es
llevado por la violencia.
LA REDENCION
Una vez caído el hombre, Dios fue quien lo buscó, antes de que él buscara a Dios,
es el primer destello de salvación. La redención prometida en Génesis 3:15 llegó a
ser el tema de la Biblia. ¿Fueron salvos espiritualmente Adán y Eva? La Biblia
parece indicarlo afirmativamente. ¿Adán creyó en la promesa de redención, pues
puso a su esposa el nombre de "Eva" (vida) Probablemente, confió que, por medio
de ella, vendrá el Libertador prometido
LA FE
Es probable que Eva haya pensado que Caín sería el Redentor prometido por
Dios Jehová respondió a la fe de la pareja, proveyéndoles túnicas de piel para
cubrir su desnudez. ¿Puede ser que eso indique el origen divino del sacrificio, y
prefigure el manto de justicia provisto mediante la muerte de Jesús? Podemos
sacar en conclusión por este relato que la fe en las promesas de Dios es, desde el
principio, el único medio de ser aceptados por el Señor. La cual es más importante
que su ofrenda. "Por su fe, Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio" (Heb.
11:4), no de su propia idea, como Caín, sino un animal degollado, que cumplía el
requisito de Dios. El culto de Caín era una forma religiosa sin fe, en cambio Abel
ofrendó su corazón, se trajo a si mismo.
LA PROVIDENCIA
La palabra providencia deriva de una latina — providere: vídere significa "ver" y
pro, "antes". De modo que quiere decir "ver por adelantado" o "prever", Dios prevé,
y con ello también prepara los pasos necesarios para realizar todo aquello que El
prevé. El echa mano de los designios tergiversados de los hombres y los convierte
en medios para efectuar su plan. Dispone todas las cosas para el bien de los que
le aman. Un ejemplo claro de la providencia de Dios seria la vida de José (hijo de
Jacob). Este sufrió como esclavo y después como preso durante los años de su
juventud. Fue perseguido por sus hermanos, fue calumniado por la señora de
Potifar y fue olvidado por el copero. Todo lo sufrió con paciencia. Pero sus
sufrimientos fueron medios
que lo llevaron a alcanzar la corona de autoridad en Egipto. Toda la vida de José
es una ilustración de la providencia de Dios. El Señor guio todos los pasos de
José encaminando la maldad de los hombres y los sinsabores de la vida hacia su
meta divina.
EL DILUVIO
Las generaciones de los antediluvianos, el propósito principal de la genealogía
que se encuentra en este capítulo (como otras genealogías bíblicas) es el de
"conservar un registro del linaje del cual vendría la simiente prometida (Cristo) ".n
Traza la línea de Set hasta Noé. Los antediluvianos vivían de 365 hasta 969 años,
posiblemente porque la raza era joven y el pecado no había debilitado tanto el
cuerpo. Delitzsch añade otra explicación: quizás el clima y otras condiciones
naturales eran diferentes de las que existieron en la época posterior al diluvio. La
descripción de la mayoría de los antediluvianos se limita a la expresión lúgubre y
monótona, "vivió ... engendró ... murió". Señala la consecuencia mortífera del
pecado, pues por. más años que un hombre viva, finalmente muere. Sin embargo,
en la lista de los mortales se encuentra la esperanza de la inmortalidad: "Caminó
Enoc con Dios, y desapareció ... le llevó Dios. La corrupción de la humanidad y el
dolor divino. Cap.6:1-8: Con el transcurso del tiempo la separación entre los
setitas y los cainitas cesó a raíz del casamiento de los dos linajes (6:2). La unión
de los píos con mujeres incrédulas fue motivada por la atracción física de ellas.
Sin madres pías, la descendencia setita se degeneró espiritualmente. Los hijos de
los matrimonios mixtos eran "gigantes" (personas extraordinarias) y parece que se
destacaban por la violencia. Se exaltaban a sí mismos, cada uno procuraba ser un
"valiente" ("héroe", Biblia de Jerusalén) y también un varón de renombre.
Corrompieron la tierra con su inmoralidad. Llegó el momento cuando la familia de
Noé fue la única que cumplía las normas morales y espirituales de Dios. Parecía
que Satanás, al ver que no había podido destruir la línea mesiánica por la fuerza
bruta en el caso de Abel, ahora procuraba extinguirla mediante matrimonios
mixtos; y por poco tuvo éxito. La corrupción y violencia de los hombres le dolieron
a Dios y le pesaba haberlos creado.* Determinó destruir a la malvada generación.
Horton observa que su ira procedió de un corazón quebrantado.^ Dios dio a estos
hombres un plazo de ciento veinte años para arrepentirse (6:3). Luego, si no lo
hacían, retiraría de ellos su espíritu. El propósito del diluvio era destructivo y
constructivo El diluvio. Al iniciar el diluvio "Jehová les cerró la puerta" (7:16),
significó que el período de gracia ya había terminado; esto nos habla de salvación
y juicio. Noé quedó adentro, protegido, y los pecadores impenitentes afuera,
expuestos al juicio. fue además el juicio contra una generación que había
rechazado totalmente la justicia y la verdad. Esto nos enseña que la paciencia de
Dios tiene límites. El carácter repentino e inesperado del diluvio ilustra la manera
en que ocurrirá la segunda venida de Cristo, y enseña que el creyente debe estar
preparado en todo momento para aquel día (Mat. 24:36-42).
Al salir del arca, Noé entró en un mundo purificado por el juicio de Dios;
figurativamente era una nueva creación y la humanidad comenzaría de nuevo. Lo
primero que hizo Noé fue ofrecer un gran sacrificio a Dios como señal de su
agradecimiento por la gran liberación pasada y como consagración de su vida a
Dios para el futuro.
HISTORIA PATRIALCALES
Las genealogías de Sem y de Abraham. Cap. 11:10-32: y La historia de las
naciones gira ahora en torno de la genealogía de los semitas, el linaje de la
promesa divina hecha a través de Noé. El período patriarcal comienza alrededor
del año 2.000 a. de J. C., y dura más o menos tres siglos.
ABRAHAM
Los primeros once capítulos del Génesis demuestran que Dios se relacionaba con
la humanidad en general, sin hacer distinción entre las razas. Tanto el mundo
antediluviano como el de la torre de Babel ponen en relieve que no obstante el
progreso material y el nacimiento de las civilizaciones, el hombre fracasaba moral
y espiritualmente. Hasta ese momento, Jehová había puesto la mirada sobre
distintos individuos, que eran los medios apropiados para conservar "la simiente
de la mujer" y el conocimiento de Dios. Ahora cambia sus métodos. Llama a un
hombre para fundar la raza escogida a través de la cual llevaría a cabo la
restauración de la humanidad.
La mayoría de los estudiosos identifican la ciudad natal de Abraham, Ur de los
caldeos, con las ruinas de Mukayyar ("montículo de betún") a unos 225 km. al
sudeste de Babilonia. Era la antigua capital de la región civilizada y próspera de
Sumer, la que se considera la cuna de la civilización. Era también el centro del
culto inmoral a la diosa lunar Nanar-sin.
El llamamiento de Abraham, según Alejandro MacLaren, es el acontecimiento más
importante en el Antiguo Testamento. Aquí se pone en marcha la obra de la
redención que se había insinuado en el huerto de Edén.
Abraham mismo prestaba culto a varios dioses (Josué 24:2). Sin embargo, las
Escrituras insinúan que aun así tenían cierto conocimiento de Jehová, pues
Abraham en su vejez envió a su siervo a buscar entre ellos una esposa para Isaac
su hijo. Su motivo era religioso; quería tener una nuera que adorara a Jehová.
La primera prueba a la cual Dios sometió a Abraham fue la separación de su patria
y de su familia. Tenía que volver las espaldas a la idolatría para poder tener
comunión con Dios. La vida de fe comienza con la obediencia y la separación: "o
nuestra fe nos separa del mundo, o el mundo nos separa de nuestra fe."
El hambre: la segunda prueba, por falta de fe, Abraham fue a Egipto. Dios no le
había mandado salir de Palestina. Recurrió a la mentira para escapar del peligro
(aunque había un elemento de verdad en lo que dijo; ver Génesis 20:12). "No
dudó por incredulidad" hacia las grandes promesas, pero sí tropezó en las
pequeñas cosas. Abraham no edificó ningún altar en Egipto. Salió humillado,
dándose cuenta de que Dios es santo. Hasta la esclava egipcia Agar y el aumento
de ganados obtenidos en Egipto le causaron problemas posteriores. Aprendió
cuán peligroso es alejarse de Dios.
La tercera prueba la contienda sobre los pastos: Lot, el sobrino de Abraham, le
habla acompañado desde su partida de Ur. Al igual que su tío, Lot había adquirido
gran cantidad de ganado y siervos. Se produjo una contienda entre los pastores
de los dos amos porque se hacía difícil encontrar agua y pastos suficientes para
ambos. A Abraham le pareció mejor separarse antes que reñir. Dios premió a
Abraham: le dijo que mirara en su derredor pues toda la tierra al alcance de su
vista sería suya, aún la parte de su sobrino Lot. También debía andar a lo largo y
ancho de Canaán.
Como Lot escogió la mejor tierra de pastoreo antes que la voluntad de Dios, muy
pronto se encontró en Sodoma. Esta ciudad fue atacada luego por fuerzas
enemigas y Lot sufrió el castigo por su necedad. Llega a oídos de Abraham que su
sobrino fue llevado cautivo y decide ir en su rescate. Se nota que Abraham, el
hombre separado del mundo, no era indiferente a los sufrimientos de los que
estaban a su alrededor. Estaba dispuesto a proteger a su indigno sobrino y a los
de Sodoma. Al ser avisado del desastre militar que habían sufrido las
ciudades del valle, Abraham armó a sus 318 criados, consiguió la ayuda de sus
aliados los amorreos y persiguió a los invasores. Recobró a los cautivos y el botín.
Durante el viaje de regreso a su tierra, Abraham fue bendecido y fortalecido para
hacer frente a la tentación presentada
por el rey de Sodoma (ver Gen. 14:21-24). Se sabe poco respecto de
Melquisedec, quien agasajó a Abraham con alimentos. Dado que la Biblia no
menciona su genealogía, su sacerdocio era singular en su orden. No dependía de
su genealogía sino de su nombramiento directo por Dios (Sal. 110:4; Heb. 7:1-3,
11, 15-18) y simboliza un sacerdocio perpetuo. Así Melquisedec prefiguraba al
Rey-sacerdote eterno. "Le dio Abraham los diezmos de todo"
Fortalecido por su encuentro con Melquisedec, Abraham se negó a aceptar como
botín los bienes de Sodoma que había recuperado y así dio buen testimonio al rey
de Sodoma. Abraham no quiso que nadie, excepto Dios, pudiera decir que lo
había enriquecido.
Dios hace pacto con Abraham. ¿Por qué le dijo Jehová a Abraham: "no temas"?
Parece que Abraham se encontraba en un estado depresivo después de llegar a la
cumbre de un testimonio intrépido. a Abraham le entristecía no tener un hijo. Pero
le prometió que tendría un hijo propio y sus descendientes serían innumerables,
como las estrellas del cielo. Abraham se dio cuenta de que la promesa era
humanamente irrealizable, pero "creyó a Jehová y le fue contado por justicia".
Luego Dios le prometió una tierra que se extenderla desde el Nilo hasta el
Éufrates. Israel nunca ha ocupado toda la tierra que Dios le prometió y parece que
la promesa se cumplirá cabalmente en el periodo del milenio. Sin embargo, los
hebreos ocuparon Canaán en el tiempo de Josué y su
nación llegó al apogeo en cuanto a extensión territorial en la época de David.
Una de las pruebas más difíciles que tuvieron que soportar Abraham y Sara fue la
larga demora antes de recibir un hijo. ¿Por qué tardó tanto tiempo en cumplirse la
promesa? Dios quería que ellos supieran que el cumplimiento de la promesa no
seria el resultado de esfuerzos humanos sino de la pura gracia, un milagro. Pero
Abraham, en un momento de incredulidad, cedió al plan de Sara, pero las
consecuencias fueron tristes. Había envidia y roces en el hogar.
Abraham tenía setenta y cinco años cuando salió de Harán y ahora tenía noventa
y nueve. Dios apareció a Abraham para fortalecer su fe menguante, para darle una
suave reprensión y renovar el pacto. Dios animó a Abraham mostrándose como el
Dios "poderoso para hacer todo lo que había prometido". "Anda delante de mí y sé
perfecto" (intachable, desarrollado en todo aspecto), era la condición para que el
pacto fuera cumplido. Dios dio a Abraham dos señales para confirmar el pacto:
el cambio de nombres y la circuncisión. Ya no se llamaría Abram (padre
enaltecido) sino Abraham (padre de una multitud). Aunque la circuncisión era
practicada por otros pueblos,
aquí se da como señal del pacto entre Jehová y su pueblo.
Al oír la promesa de que Sara daría a luz un hijo, Abraham se rio A la risa de
Abraham haría eco la risa de Sara (18:12). Por lo tanto, Dios dio al hijo prometido
el nombre de Isaac, que significa "risa". La presencia de Isaac en el hogar trajo
otra prueba para el patriarca. Ismael, quien tendría aproximadamente dieciséis
años, demostró su carácter burlándose de Isaac. Parece ser que
fue motivado por su incredulidad y por su envidia. Sara percibió que la naturaleza
del muchacho no concordaba con el espíritu de fe prevalente en la familia. Los dos
linajes tenían
que estar marcadamente separados.
El pedido de Jehová de que Abraham ofreciera a Isaac como sacrificio fue la
prueba suprema de la fe del patriarca. El pedido era contrario a la promesa de que
solamente por Isaac se formaría la nación escogida. El propósito de la prueba era
aumentar la fe de Abraham, darle la oportunidad de alcanzar una victoria mayor y
recibir una revelación más profunda aún de Dios y su plan.
Era muy importante que Isaac, como heredero de la promesa se casase con una
creyente, una mujer que valorara el pacto de Dios. Abraham quería que la futura
esposa de Isaac fuera de su parentela y no una de las cananeas paganas.
Abraham murió a los ciento setenta y cinco años. "Fue unido a su pueblo. Y lo
sepultaron Isaac e Ismael... en la cueva de Macpela"
ISAAC
Isaac pasó la mayor parte de su vida en el sur de Palestina, en las cercanías de
Gerar, Rehobot y Beerseba. Era un hombre meditabundo, conciliador, sosegado y
aun pasivo. Su vida parece ser "sólo un eco de la de su padre". Cometió sus
mismos errores, pero buscó a Dios. Con la excepción del capítulo 26, Isaac
siempre ocupa un lugar secundario en el relato del Génesis. Sin embargo, fue un
hombre de fe y obediencia. Cumplió el propósito de Dios para su vida siendo
guardián de sus promesas y transmitiéndolas a Jacob. Fue "un eslabón necesario"
para cumplir el pacto hecho a Abraham.
Isaac tuvo que hacer frente a tres tentaciones: abandonar la tierra prometida en un
periodo de hambre, simular que Rebeca no era su esposa en un momento de
peligro y reaccionar violentamente a la provocación de los filisteos. Falló en una de
las pruebas (la segunda), pero salió victorioso en las otras dos. El mismo temor de
una terrible hambre en Canaán que
sobrecogió a Abraham en la generación anterior por poco abrumó a Isaac y lo
tentó a seguir el ejemplo de su padre. Pero Jehová se le apareció a Isaac y le
advirtió que no se trasladara a Egipto. Las promesas que le dio eran mayormente
una repetición de las ya dadas a Abraham.
La paciencia de Isaac fue premiada grandemente por Dios. Encontró la paz que
deseaba, no en el estrecho valle en el cual halló el primer pozo sino en un amplio
y extenso valle donde
había mucho territorio para ocupar. Dios se le apareció confirmándole el pacto.
Isaac enriqueció su vida espiritual edificando un altar e invocando el nombre de
Jehová.
JACOB
Rebeca resultó ser estéril. Al compararse el versículo 20 con el 26 se ve que
transcurrieron veinte años entre el casamiento de Isaac con Rebeca y el
nacimiento de Esaú y Jacob. Al igual que el nacimiento de José, Sansón y
Samuel, el de los mellizos tuvo lugar después de un largo periodo de
tristeza y oración. Fue dada a Rebeca la profecía de que los dos hijos serían
fundadores de dos naciones antagónicas: la nación que descendería del mayor
serviría o dependería de la nación que surgiría del más joven.
El vocablo "Jacob" significa "el que toma por el calcañar" pero más tarde Esaú lo
interpretó
como "suplantador" (27:36). Esaú se convirtió en hábil cazador siguiendo un
alocado llamado en pos de emociones y aventuras. Era impulsivo y aun generoso,
pero sin dominio propio e incapaz
de apreciar los valores espirituales. En notable contraste con Esaú, Jacob era un
hombre pacífico que amaba la vida hogareña, eficiente en el manejo de los
asuntos de la familia, pero interesado,
mañoso y astuto en el trato con los demás. A pesar de esto, le preocupaba lo
espiritual.
La venta de la primogenitura a cambio de un plato de lentejas revela que Esaú no
asignaba valor alguno a la misma porque no tenía ideales fuera de la satisfacción
física e inmediata. En cambio, Jacob anhelaba lo espiritual, pero se equivocó al
suponer que hacía falta alguna estratagema humana para colaborar con Dios en el
cumplimiento de su promesa.
Jacob suplanta a Esaú, y le es trasmitida las bendiciones de la primogenitura a él.
Esto trae consecuencias malas para toda la familia y Jacob tuvo muy pronto que
abandonar el hogar que tanto amaba y trasladarse a tierra extraña. Allí sufrió
mucho bajo la mano correctora del Señor.
La bendición transmitida a Jacob revela que Isaac pensaba en la parte material
que deseaba Esaú, pues no mencionó las promesas más importantes que Dios
había hecho a Abraham. Pidió solamente la riqueza que nace de los campos, el
señorío sobre sus hermanos y sobre los cananeos. La bendición que Isaac
transmitió a Jacob cuando éste estaba por irse a Padan-aram fue la verdadera
bendición de Abraham porque incluyó tanto la tierra como la descendencia. En la
visión de Betel, Dios mismo añadió la promesa mesiánica (28:14). Jacob fue
desde entonces el heredero del pacto.
En el camino hacia la casa de Labán, Dios dio a Jacob un maravilloso sueño con
el fin de animarle y establecer su fe para que no vacilara en los largos y duros
años venideros. En el Jehová confirmó a Jacob las promesas del pacto que su
padre la había hecho al bendecirlo. Le prometió que lo acompañarla, guardaría y
traería de vuelta a la tierra prometida.
Jacob pasó veinte años en casa de Labán y fueron duros. Labán empleó contra
Jacob la vieja arma del engaño que Jacob mismo anteriormente había utilizado.
Dios usó las experiencias de estos años como una escuela para disciplinar y
preparar a Jacob a fin de que éste fuera heredero de las promesas del pacto.
Jacob le dio gran valor a Raquel su esposa que decidió pagar siete años de
trabajo por ella y Labán lo engaña dando primero a Lea q era menos atractiva. A
raíz de ser engañado por Labán, Jacob seguramente comprendió cómo se sintió
Esaú al darse cuenta de que había perdido la bendición que consideraba que le
correspondía; Jacob no protestó mucho probablemente porque vio en
ello la retribución de Dios. Después de una semana también se le dio por esposa a
Raquel, pero tuvo que trabajar otros siete años más y sin recibir sueldo.
El matrimonio con las dos hermanas trajo consigo dificultades, celos y
rozamientos. De la unión polígama salieron los padres de las doce tribus de Israel.
Dios demostró su desagrado por el trato que Jacob dio a Lea haciendo estéril a
Raquel y fructífera a Lea. A la despreciada esposa deben
su origen seis de las tribus y entre ellas la de Judá.
Luego de mucho tiempo de abuso de Labán hacia Jacob este decide volver, pero
Jacob no estaba en condiciones de volver a la tierra prometida y recibir las
promesas del pacto de su padre Isaac, sin embargo, Dios lo bendijo en el camino.
Lo animó con una visión de ángeles protectores. Jacob llamó al lugar "Mahanaim",
vocablo que significa "dos campamentos"; uno era su propio e indefenso
campamento y el otro el de Jehová que rodeaba al de Jacob con su presencia y
poder.
Tomó precauciones para que en caso de ataque no fueran destruidos. Envió
mensajes amistosos y luego mandó astutamente regalos para apaciguar la ira de
Esaú. Quiso ser liberado de Esaú pero su verdadero enemigo era Jacob mismo.
Fue Jacob el que había engañado y erigido obstáculos en su propio camino. Dios
quiso librarlo de su espíritu egoísta y carnal antes de permitirle entrar en la tierra
prometida.
En la lucha con el ángel cerca del arroyo Jacob, se aprecia en conjunto la vida de
Jacob hasta esta altura. Siempre confió en sus propias fuerzas, en su astucia y en
las armas carnales y había ganado. Ahora de nada le servían. Bastó un toque del
ángel para que Jacob quedara cojo e incapaz de seguir luchando. Se arrojó en los
brazos de Dios no pidiendo liberación de su hermano ni de ninguna otra cosa
material sino pidiendo la bendición de Dios. El Ángel de Jehová cambió su nombre
y esto indica un cambio de carácter, Su cojera simbolizaba la derrota de su propio
yo, su "espíritu quebrantado" y "un corazón contrito y humillado" Jacob ya estaba
preparado para entrar en Canaán.
Jacob había prometido a Dios que volvería a Betel, pero fue solamente hasta
Siquem. Jacob pagó un elevado costo por no cumplir su voto. Su hija Dina fue
violada y por la influencia cananea sus hijos Simeón y Levi se convirtieron en
seres crueles, traidores y vengativos. El patriarca respondió inmediatamente al
mandato divino exhortando a su familia a quitar todo rastro del culto idólatra.
Luego regresó a Betel y edificó un altar efectuando nuevamente sus primeras
obras (Apoc. 2:5). Dios se le manifestó y le confirmó su nuevo nombre y las
promesas del pacto. Luego se trasladó
a Hebrón, hogar de su padre Isaac. Allí tuvo comunión con Dios y algunas
experiencias tristes que lo maduraron espiritualmente haciéndole así digno de su
nombre "Israel".
JOSE
José es uno de los personajes más atrayentes de la Biblia. Ross observa que era
un "idealista práctico", que tuvo al principio de su vida sueños que lo animaron y
guiaron en el resto de su existencia. El manifestó tal vez el carácter más cristiano
de todas las personas descriptas en
el Antiguo Testamento.
Dios había revelado a Abraham que su descendencia pasaría cuatro siglos en
tierra ajena. La paciencia de Dios esperaría hasta que la maldad del amorreo
llegara a su colmo antes de destruirlo y entregar a Canaán a los hebreos. Es
evidente también la necesidad de que Israel fuera
a Egipto ye que los hebreos no serían tentados a casarse con mujeres egipcias ni
a mezclarse con los egipcios pues estos despreciaban a los pueblos pastores.
Además, Allí, bajo la protección del poderoso Egipto, los hebreos podrían
multiplicarse y desarrollarse hasta llegar a ser una nación numerosa. Ya que los
cananeos podrían haberlos destruido fácilmente al saber que pretendían
establecerse en su territorio.
Dios usó a José como instrumento para llevar a cabo su plan de trasladar su
pueblo a Egipto. El primer paso para situar a José en Egipto fue ser vendido como
esclavo por sus hermanos envidiosos. Estos lo envidiaban debido a que Jacob lo
amaba más pues José nació en la vejez de Jacob y era el primogénito de su
esposa predilecta, Raquel.
José fue vendido a Potifar, capitán de la guardia real, persona de influencia en la
corte del Faraón. Así José fue colocado donde se le presentaban las mejores
oportunidades de conocer las costumbres de los egipcios, de ser iniciado en el
arte de gobernar y sobre todo de ser introducido en la presencia de Faraón.
Después de haber trabajado con tanto ahínco, sin quejas y de haber llegado a un
lugar de prestigio incomparable, José fue objeto de calumnias y cayó hasta el
lugar más bajo y con menos esperanza que la de un esclavo. Pero José guardó
silencio encomendando su causa en las manos de Dios y trabajando serena y
diligentemente. Allí aprendería mucho de los altos personajes que compartían la
prisión con él. También el pesar y la privación, el yugo llevado en la juventud, todo,
contribuyó a formar un carácter firme, paciente y maduro para que José prestara
grandes servicios a Dios y a los hombres cuando llegara el momento oportuno.
Al contar treinta años de edad y después de trece años de disciplina y
preparación, Dios permitió que José llegara al lugar donde podía honrarlo. El
Señor dio a Faraón sueños tales que ni los magos ni los sabios versados en la
antiquísima sabiduría egipcia podían interpretar. Solo José pudo hacerlo y de
inmediato Faraón nombró a José como visir o primer ministro de Egipto. Para que
José tuviera rango social, Faraón le otorgó un nombre egipcio y le dio por esposa
a la hija del sacerdote de On (Heliópolis), el centro del culto al sol, cuyo sacerdocio
tenía gran importancia política. Así fue que José se emparentó con la más alta
nobleza de Egipto.
José pone a prueba a sus hermanos. Al ver a los diez hombres de la familia de
Jacob que llegaron a Egipto para comprar alimentos, José reconoció
inmediatamente a sus hermanos, pero ellos no lo reconocieron a él. Por fin se
cumplían los sueños de José. Quería probarlos para ver si se habían arrepentido
del crimen cometido hacía más de veinte años.
José los perdonó, aún los consoló diciéndoles que había sido la mano de Dios la
que lo envió a Egipto y no ellos. José no solamente perdonó a sus hermanos, sino
que proveyó ampliamente para satisfacer sus necesidades. Toda la familia de
José con el Patriarca Jacob a la cabeza llegó a instalarse a Egipto en Gasa un
lugar aparándose de los egipcios, ideal para los israelitas de mantenerse con sus
propias costumbres y multiplicándose.
El libro de Génesis termina con las palabras "un ataúd en Egipto". José dejó el
mundo testificando de su fe en la promesa de que Israel volvería a Canaán, pues
mandó que su cuerpo fuera embalsamado para ser llevado a Palestina. Para los
israelitas que estaban en Egipto, el ataúd era un símbolo de esperanza.
RELEVANCIA DEL LIBRO DE GENESIS EN LA CULTURA CONTEPORANEA Y
SU INFLUENCIA EN LA RELIGION Y LA LITERATURA
la evolución atea y la moralidad están conectadas y con el tiempo, la inmoralidad
ha crecido a medida que las personas rechazaran la Palabra de Dios y aceptaran
la evolución. mientras más gente creyera que la vida surgió por medio de procesos
naturales, más gente creería que la vida definitivamente carecería de sentido y
que no tendría ningún propósito; y la moralidad podría ser lo que una persona
determinara; o, como dice en Jueces 21:25, cuando no había rey (o autoridad
absoluta) en la tierra, "cada cual hacía lo que bien le parecía". Ahora Hoy vemos
un incremento de comportamiento muy amoral e inmoral creciendo a través de la
cultura, especialmente, entre la generación del milenio.
Genesis contiene toda la base moral con la cual deben vivir la humanidad y es
sobre esa base que están hechas la mayoría de constituciones de nuestros
países. Pero los seres humanos han negado esa palabra.
Con frecuencia se dice que hay una lucha de cosmovisiones es, en definitiva, una
que comenzó en el Huerto del Edén hace más de 6 000 años. Es una batalla entre
la Palabra de Dios y la palabra del hombre; una batalla entre dos religiones de
cosmovisiones.
Desde el comienzo de la humanidad y del desarrollo de la religión, el ser humano
ha descrito y escrito a seres superiores encargados de crear todo lo que
conocemos. Debido a esto, se repiten rasgos comunes en todas las religiones.
La teoría subjetiva mantiene que la religión se origina con el hombre en su propia
esencia. Los humanos tienen una necesidad psicológica de creer en un ser
trascendente que brinde significado y esperanza a su existencia en este vasto e
impersonal universo. Esta teoría subjetiva podrá enseñarnos acerca de la
naturaleza humana, pero no explica adecuadamente el origen de la religión, o de
dónde viene este deseo universal e inmanente de conocer y entender a Dios. La
Biblia brinda las respuestas. Génesis 1 dice que somos creados a la imagen de
Dios. Por lo tanto, fuimos creados a la imagen de Dios con la intención de que
tuviésemos una relación con Él. Romanos 1:20 dice que todos los hombres tienen
grabado en su corazón un conocimiento de Dios. El capítulo 2 dice que nuestra
conciencia testifica que existe un dador de la ley moral.
La influencia en la literatura de la edad media fue mas predominante en el genero
religioso, ya que los estudiosos mas frecuentes eran en el orden teológico y el
clero católico era el centro de la vida intelectual. La influencia en la literatura
contemporánea hay muchos ejemplos que la biblia ha dejado huella en nuestros
escritores.
CONCLUCION