8.
Alegatos
Objetivos
Al concluir este capítulo, el alumno deberá ser capaz de:
• Definir los alegatos
• Explicar el contenido de los alegatos
• Explicar en qué forma pueden expresarse los alegatos
• Definir qué es la citación para sentencia
• Señalar los efectos de la citación para sentencia.
8.1. Concepto
Los alegatos son las argumentaciones que expresan las partes, una vez realiza-
das las fases expositiva y probatoria, para tratar de demostrar al juzgador que
las pruebas practicadas han confirmado los hechos afirmados y que son apli-
cables los fundamentos de derecho aducidos por cada una de ellas, con la
finalidad de que aquél estime fundadas sus respectivas pretensiones y excep-
ciones, al pronunciar la sentencia definitiva.
Couture define los alegatos de bien probado, como anteriormente se les de-
signaba, como el “escrito de conclusión que el actor y el demandado presentan
luego de producida la prueba de lo principal, en el cual exponen las razones de
hecho y de derecho que abonan sus respectivas conclusiones”.1 El autor limita
su concepto a la forma escrita de los alegatos. Por su parte, Becerra Bautista
expresa que los alegatos “son las argumentaciones jurídicas tendientes a de-
1
Eduardo J. Couture, Vocabulario jurídico, Depalma, Buenos Aires, 1976, p. 98.
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mostrar al tribunal la aplicabilidad de la norma abstracta al caso controverti-
do, con base en las pruebas aportadas por las partes”. 2
Es claro que el acto procesal de los alegatos, al igual que la demanda, la
contestación de la demanda, el ofrecimiento, la preparación y la aportación de
los medios de prueba, constituye una carga procesal, un “imperativo del pro-
pio interés” y no una obligación.
8.2. Contenido
Los alegatos deben contener, en primer término, una relación breve y precisa
de los hechos controvertidos y un análisis detallado de las pruebas aportadas para
probarlos. Con esta relación de hechos y análisis de pruebas generalmente se
trata de demostrar al juzgador, por un lado, que con los medios de prueba
proporcionados por la parte que formula los alegatos quedaron debidamente pro-
bados los hechos afirmados por ella en la fase expositiva (por lo regular en la
demanda o en la contestación de la demanda) y, por otro lado, que los medios de
prueba promovidos por la parte contraria resultaron inadecuados, insuficien-
tes o carentes de fuerza probatoria para confirmar los hechos afirmados por
dicha contraparte.
En segundo término, en los alegatos las partes también deben intentar
demostrar la aplicabilidad de los preceptos jurídicos invocados a los hechos afirma-
dos y, en su opinión, probados. Aquí se trata de formular observaciones sobre
la interpretación de las normas jurídicas, para lo cual resulta conveniente citar
y transcribir la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y
de los Tribunales Colegiados de Circuito, precisando el número y órgano juris-
diccional que integró la jurisprudencia y el rubro y la tesis, tal como lo exige el
art. 196 de la Ley de Amparo. En ocasiones también será útil hacer referencia a
la doctrina que se haya ocupado de la interpretación de los preceptos jurídicos
en cuestión.
En tercer término, en los alegatos las partes concluyen que, tomando en
cuenta que los hechos afirmados se han probado y se ha demostrado la
aplicabilidad de los fundamentos de derecho aducidos, el juez debe resolver en
sentido favorable a sus respectivas pretensiones o excepciones.
El CPCDF no tiene reglas específicas sobre el contenido de los alegatos,
pero la tradición jurídica ha señalado generalmente las tres grandes partes que
se han mencionado como el contenido esencial de los alegatos. A este respec-
2
José Becerra Bautista, El proceso civil en México, Porrúa, México, 1977, p. 151.
Alegatos 183
to, se puede citar el art. 670 de la anterior Ley de Enjuiciamiento Civil española
de 1881, que textualmente expresaba:
Los escritos de conclusión se limitarán a lo siguiente: 1o. En párrafos numerados
se expresarán con claridad, y con la posible concisión, cada uno de los hechos que
hayan sido objeto del debate, haciendo un breve y metódico resumen de las prue-
bas que a juicio de cada parte los justifiquen o contradigan. 2o. En párrafos tam-
bién numerados y breves, y siguiendo el mismo orden de los hechos, se apreciará
la prueba de la parte contraria. 3o. Se consignará después, lisa y llanamente, si se
mantienen, en todo o en parte, los fundamentos de derecho alegados respectiva-
mente en la demanda y contestación y, en su caso, en la réplica y la dúplica.
Podrán alegarse también en este lugar otras leyes o doctrinas legales en que
pueda fundarse la resolución de las cuestiones debatidas en el pleito, pero limi-
tándose a citarlas sin comentario ni otra exposición que la del concepto positivo
en que se estimen aplicables al caso.
Sin ningún otro razonamiento, se concluirá para sentencia.3
8.3. Forma
Los alegatos se pueden expresar en forma oral o escrita.
8.3.1. Alegatos orales
Se formulan en la misma audiencia de pruebas, una vez concluida la recepción
de éstas. Con este fin, se debe conceder el uso de la palabra al actor o a su
apoderado, al demandado o a su apoderado y al Ministerio Público en los
casos en que intervenga. Las partes deben procurar la mayor brevedad y conci-
sión y el juzgador debe dirigir los debates, previniendo a aquéllas para que se
concreten a los puntos controvertidos, evitando digresiones. No se podrá hacer
uso de la palabra por más de un cuarto de hora en primera instancia y de media
hora en segunda (arts. 393 y 395).
Aunque se prohíbe la práctica de dictar los alegatos a la hora de la audien-
cia, se prevé también que en el acta que se levante de ésta se deben hacer
constar las conclusiones de las partes (arts. 394 y 397). No obstante, en la
práctica se acostumbra asentar en el acta sólo que “las partes alegaron lo que a
su derecho convino”, sin que se especifiquen cuáles fueron en concreto las
3
El art. 433, párrs. 2, 3 y 4, de la Ley de Enjuiciamiento Civil española de 2000, que derogó la de
1881, regula el contenido de los alegatos en términos similares al artículo transcrito, sólo que
los regula como conclusiones orales.
184 Derecho procesal civil
conclusiones. Además, como regularmente es el secretario de acuerdos y no el
juez quien presencia la audiencia, la expresión verbal de alegatos suele carecer
de sentido, pues quien los podría escuchar —el secretario de acuerdos— no será
quien pronuncie la sentencia y, consecuentemente, los alegatos orales no po-
drán ser tomados en cuenta para la resolución del conflicto. Por estas razones,
en la práctica los alegatos orales no suelen realizarse de manera efectiva y los
secretarios se limitan a asentar en el acta la fórmula ya mencionada de que
“las partes alegaron lo que a su derecho convino”.
8.3.2. Alegatos escritos
Antes de la reforma de 1973 al CPCDF se concedía a las partes un plazo común
de cinco días para que presentaran sus alegatos por escrito. A partir de la citada
reforma, el art. 394 estableció que los alegatos debían ser orales, aunque tam-
bién permite que las partes presenten “sus conclusiones por escrito”, sin que
especifique el momento procesal oportuno en que deban hacerlo. En realidad,
este precepto permite a las partes presentar, ante la ineficacia o inutilidad de los
alegatos orales, verdaderos alegatos escritos, bajo el nombre de conclusiones, el
cual es empleado por otras legislaciones (como la española ya citada) para desig-
nar precisamente a los alegatos. Sin embargo, como el CPCDF no establece un
plazo o un término precisos para la presentación de las “conclusiones”, éstas
tienen que ser presentadas al terminar la audiencia de pruebas y alegatos, lo
cual resulta difícil desde un punto de vista práctico, por la falta de oportunidad
razonable para prepararlas, con base en los resultados de la audiencia.
A pesar de su escasa utilización en la práctica procesal mexicana, los alega-
tos pueden resultar de gran utilidad para proporcionar al juzgador una versión
breve y concisa del litigio y suministrarle razones jurídicas que apoyen las
pretensiones o las excepciones de la parte que alegue. En todo caso, convendrá
tener presente el consejo de Calamandrei: “El abogado debe saber sugerir al
juez tan discretamente los argumentos para darle la razón, que le deje en la
convicción de que los ha encontrado por sí mismo.”4
8.4. Citación para sentencia
Es el acto procesal en virtud del cual el juzgador, una vez formulados los alega-
tos o concluida la oportunidad procesal para hacerlo, da por terminada la
actividad de las partes en el juicio y les comunica que procederá a dictar sen-
4
Piero Calamandrei, Elogio de los jueces escrito por un abogado, trad. de Santiago Sentís e Isaac
J. Medina, Imprenta Góngora, Madrid, 1936, p. 27.
Alegatos 185
tencia. El plazo que el juzgador tiene para pronunciar el fallo y mandar notifi-
carlo por medio del Boletín Judicial es de 15 días contados a partir de la cita-
ción para sentencia, el cual puede ampliarse hasta por ocho días más, cuando
hubiese necesidad de examinar “documentos voluminosos” (art. 87 reforma-
do en 1996). Entre los efectos de la citación para sentencia podemos enume-
rar los siguientes:
1. En primer término, como se desprende de la noción expuesta, la citación
para sentencia tiene como efecto dar por terminada la actividad procesal de las
partes en la primera instancia, por lo que éstas ya no podrán promover
nuevas pruebas ni formular nuevos alegatos.
2. En segundo lugar, si bien las partes no podrán recusar al juzgador antes de
10 días de dar principio a la audiencia de pruebas y alegatos, sí podrán
hacerlo después de la citación, en caso de que cambie la persona física que
tenga a su cargo el juzgado (art. 179). Por este motivo se exige que cuando
haya cambios en el personal del juzgado después de la citación para sen-
tencia, se hagan saber tales cambios a las partes (art. 115).
3. Después de la citación para sentencia ya no podrá operar la caducidad de la
instancia, ya que ésta sólo puede decretarse “desde el emplazamiento hasta
antes de que concluya la audiencia” de pruebas y alegatos (art. 137 bis).
4. Por último, el juzgador deberá pronunciar la sentencia definitiva dentro del pla-
zo al que se ha hecho referencia al principio de este apartado (art. 87).
Estos efectos, con excepción del mencionado en el párrafo 3, son enume-
rados por el art. 334 del CPC del estado de Sonora, el cual en este aspecto
también resulta más sistemático que el CPCDF. El citado art. 334 del CPC del
estado de Sonora expresa:
La citación para sentencia produce los siguientes efectos:
I. Suspende el impulso procesal de las partes hasta que se dicte, salvo los casos
expresamente previstos por la ley;
II. Sujeta al juez a dictarla dentro del plazo ordenado por la ley, y
III. Impide que se promuevan recusaciones u otras cuestiones incidentales.
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Cuadro resumen
1 Oral
1 Forma
2 Escrita (“conclusiones”)
1 Alegatos
1 Argumentaciones sobre las pruebas
y los hechos
2 Contenido
2 Argumentaciones sobre el derecho
3 Conclusiones
Dar por terminada la actividad
procesal de las partes
Impedir la recusación, salvo el caso
de cambio del titular del juzgado
2 Citación para sentencia
(consecuencias) Impedir la posibilidad de la caducidad
de la instancia
Obligar al juez a pronunciar
la sentencia definitiva
en el plazo de 15 o 23 días