POEMA DESIDERATA
Camina plácido entre el ruido y la prisa, y piensa en la
paz que se puede encontrar en el silencio.
En cuanto sea posible y sin rendirte, mantén buenas
relaciones con todas las personas. Enuncia tu verdad de
una manera serena y clara, y escucha a los demás, incluso
al torpe e ignorante, también ellos tienen su propia
historia.
Esquiva a las personas ruidosas y agresivas, pues son un
fastidio para el espíritu.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y
amargado pues siempre habrá personas más grandes y más
pequeñas que tú.
Disfruta de tus éxitos, lo mismo que de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que
sea, ella es un verdadero tesoro en el fortuito cambiar de
los tiempos.
Sé cauto en tus negocios, pues el mundo está lleno de
engaños. Más no dejes que esto te vuelva ciego para la
virtud que existe, hay muchas personas que se esfuerzan
por alcanzar nobles ideales, la vida está llena de heroísmo.
Sé sincero contigo mismo, en especial no finjas el afecto,
y no seas cínico en el amor, pues en medio de todas las
arideces y desengaños, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando con
donaire las cosas de la juventud.
Cultiva la firmeza del espíritu para que te proteja de las
adversidades repentinas, más no te agotes con
pensamientos oscuros, muchos temores nacen de la fatiga
y la soledad.
Sobre una sana disciplina, sé benigno contigo mismo. Tú
eres una criatura del universo, no menos que las plantas
y las estrellas, tienes derecho a existir, y sea que te
resulte claro o no, indudablemente el universo marcha
como debiera.
Por eso debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea
tu idea de Él, y sean cualesquiera tus trabajos y
aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa
confusión de la vida.
Aún con todas sus farsas, penalidades y sueños fallidos,
el mundo es todavía hermoso. Sé cauto. Esfuérzate por
ser feliz