“Año del Bicentenario, de la consolidación de nuestra
Independencia, y de la conmemoración de las
heroicas batallas de Junín y Ayacucho”
INSTITUTO DE EDUCACION SUPERIOR
OTTO TONSMANN
ALUMNA: Milagros del Socorro Chumacero
Córdova
CURSO: Métodos y técnicas parasitológicas II
PROFESOR: Blga. Janet Chapilliquen
CICLO: V
PIURA - 2024
INTRODUCCIÓN
La tripanosomiasis americana, también conocida como enfermedad de Chagas, es la infección
parasitaria más importante en las Américas, en donde afecta de 8 a 10 millones de personas (1
- 3). Es causada por el parásito flagelado Trypanosoma cruzi, cuyo principal vector es un insecto
de la clase hemíptera conocido como triatomino. El parásito también puede ser adquirido por el
consumo de alimentos y bebidas contaminadas, trasplantes de órganos, transfusiones
sanguíneas y por vía congénita, siendo estas vías menos frecuentes (1,4).
En el curso natural de la enfermedad es posible diferenciar tres fases clínicas: una fase aguda,
usualmente asintomática, que tiene lugar de 1 a 3 semanas después de la infección, en donde
los pacientes tienen un pronóstico benigno y los síntomas desaparecen después de 1 a 2 meses;
una fase indeterminada, en la que no se presentan manifestaciones sintomáticas y, a pesar de
que la parasitemia no alcanza los niveles de la fase aguda, el paciente constituye una importante
fuente de infección; y la fase crónica, cuya aparición tiene lugar décadas después de las
manifestaciones agudas y lleva a condiciones clínicas como cardiomiopatía, arritmias
ventriculares, muerte súbita, megaesófago, megacolon y compromiso del sistema nervioso
periférico (5-7).
Una de las manifestaciones clínicas más importantes en los adultos es la miocardiopatía
infecciosa, llegando a ser la tripanosomiasis americana la principal causa de esta condición a
nivel mundial; mientras que en los niños es frecuente la aparición de miocarditis y
meningoencefalitis (8). Se estima que alrededor de 10 mil personas mueren anualmente debido
a las manifestaciones crónicas de la enfermedad de Chagas, siendo las alteraciones cardiacas y
gastrointestinales las principales causas de muerte (7,9).
Los factores de riesgo para el desarrollo de esta condición han sido ampliamente establecidos,
entre ellos, residir o incluso proceder de América Latina, vivir en condiciones precarias o ser
transfundido con unidades que contengan cualquier forma del parásito (8,10). El estado
inmunológico de los pacientes es un factor determinante en el curso de la enfermedad, ya que
este parásito puede llegar a comportarse como un agente oportunista de alta agresividad en
individuos con inmunodeficiencias, causando cuadros clínicos como meningoencefalitis,
miocarditis o, en casos muy severos, fallas multisistémicas (11).
1. ¿Qué es la enfermedad de Chagas?
La enfermedad de Chagas, también conocida como TRIPANOSOMIASIS
AMERICANA, es una afección que puede causar problemas serios al
corazón y estómago. Es una enfermedad parasitaria causada por
Trypanosoma cruzi.
La infección se transmite a los seres humanos cuando estos son picados
por insectos TRIATOMINAE (Triatoma infestans, vinchuca) en América del
Sur y Central, México, y muy rara vez, en los Estados Unidos. Con menor
frecuencia, T. cruzi se transmite a través de la ingestión de zumo de caña
de azúcar o alimentos contaminados con insectos Triatominae infectados o sus heces, por vía
transplacentaria de una madre infectada a su feto, o por transfusión de sangre o un trasplante
de órgano de un donante infectado.
Los reservorios no humanos son perros domésticos, zarigüeyas, armadillos, ratas, mapaches y
muchos otros a
2. ¿Qué causa la enfermedad de Chagas?
La enfermedad de Chagas es causada por el parásito Trypanosoma cruzi. Por lo general, se
transmite a través de insectos infectados que chupan la sangre, llamados triatominos. También
se conocen como vinchucas (o en ciertas zonas como "chinche gaucha", "chinche besucona",
"chupadora", "voladora", "barbeiros" o "chipos") porque a menudo muerden la cara de las
personas. Cuando uno de estos insectos pica, deja excrementos infectados. Puede infectarse si
se rasca en los ojos o la nariz, la herida de la picadura o un corte.
La enfermedad de Chagas también puede propagarse a través de alimentos contaminados, una
transfusión de sangre, un órgano donado o de la persona gestante (embarazada) al bebé durante
el embarazo.
3. Fisiopatología de la enfermedad de Chagas
La enfermedad de Chagas se transmite con mayor frecuencia cuando un insecto Triatominae pica
a una persona o un animal infectado y, luego, a otra persona. Mientras pican, los insectos
infectados depositan sobre la piel heces que contienen TRIPOMASTIGOTES METACÍCLICOS.
Estas formas infecciosas ingresan a través de la herida producida por la picadura, las conjuntivas
o las mucosas. Los parásitos invaden los macrófagos en el sitio de entrada y se transforman en
AMASTIGOTES, que se multiplican por fisión binaria; los amastigotes se convierten a su vez en
TRIPOMASTIGOTES, ingresan en el torrente sanguíneo y los espacios tisulares e infectan a otras
células. Las células del sistema reticuloendotelial, el miocardio, los músculos y el sistema
nervioso son las estructuras comprometidas con mayor frecuencia.
4. Ciclo de vida de T. cruzi
El ciclo de vida del parásito comienza cuando un triatomino infectado (adulto o ninfa, macho o
hembra) pica al hospedero (vertebrado). Después de ingerir una gran cantidad de sangre, el
vector defeca sobre la superficie de la piel del humano u otra especie de mamífero; las heces
depositadas en la piel del hospedero contienen tripomastigotes metacíclicos. Por lo regular, la
picadura causa escozor, por lo que el hospedero frota la zona afectada, y de este modo el parásito
puede penetrar la piel o las mucosas (Martins et al., 2012; Álvarez-Hernández et al., 2018). Una
vez que los tripomastigotes metacíclicos atraviesan la piel, circulan como tripomastigotes
sanguíneos, pero también puede ocurrir una fagocitosis inducida, en la que los parásitos son
endocitados por diversas células, incluidos los macrófagos (Martins et al., 2012; Salazar-
Schettino et al., 2016). Dentro de la célula huésped se forma una vacuola parasitófora; los
tripomastigotes escapan de esa vacuola y se liberan al citoplasma, donde posteriormente se
transforman en amastigotes y se multiplican. Esto ocurre dentro de todas las células del
huésped, excepto en los eritrocitos, porque carecen de purinas y éstas son necesarias para los
requerimientos de T. cruzi (Schaub et al., 2011). Los amastigotes provocan la ruptura de las
células infectadas, y pasan al estadio de tripomastigotes sanguíneos (Rassi, Rassi & Marin-Neto,
2010; Schaub et al., 2011; Martins et al., 2012). Los tripomastigotes sanguíneos lisan las células
que los contienen y se liberan a la circulación; viajan por los vasos linfáticos y el torrente
sanguíneo para invadir otras células (musculares y ganglionares, principalmente), donde se
multiplican intracelularmente y están disponibles para infectar vectores que se alimentan del
huésped infectado (Rassi et al., 2010; Bern, 2015). El triatomino al alimentarse de la sangre de
un hospedero infestado ingiere los tripomastigotes sanguíneos, que llegan a su estómago y
posteriormente al intestino medio, donde se transforman en epimastigotes. Éstos, a
continuación, migran hacia el recto o intestino posterior del vector, y ahí ocurre la diferenciación
a tripomastigotes metacíclicos infecciosos, que finalmente se liberan en las heces del triatomino
mientras éste se alimenta de otro hospedero vertebrado. El proceso de diferenciación que
ocurre a lo largo del intestino del vector se llama metaciclogénesis (Martins et al., 2012;
Onyekwelu, 2019
5. ¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad de Chagas?
Al principio, puede no haber síntomas. Algunas personas tienen síntomas leves, como:
❖ Fiebre ❖ Pérdida del apetito
❖ Fatiga ❖ Diarrea
❖ Dolor de cabeza ❖ Vómitos
❖ Dolor de cuerpo ❖ Sarpullido
❖ Párpado hinchado
En general, estos primeros síntomas desaparecen. Sin embargo, si no trata la infección, ésta
permanece en el cuerpo. Más tarde, puede causar graves problemas intestinales y cardíacos
como:
❖ Arritmia severa (un problema con el ❖ Mayor probabilidad de derrame
ritmo o los latidos del corazón) que cerebral.
puede causar muerte súbita.
❖ Problemas con la digestión y ❖ Corazón agrandado que no bombea
evacuación de las heces. sangre bien.
6. Diagnóstico de la enfermedad de Chagas
❖ Evaluación con microscopia óptica de un frotis de sangre (fino o grueso) o tejido
(enfermedad de Chagas aguda).
❖ Prueba serológica de cribado confirmada por una segunda prueba.
❖ Pruebas basadas en la reacción en cadena de la polimerasa.
El número de tripomastigotes en el frotis de sangre periférica es elevado durante la fase aguda
de la enfermedad de Chagas y estos pueden detectarse fácilmente durante el examen de los
frotis o estudios de gota gruesa. En cambio, la fase latente o la infección crónica se caracterizan
por escasa cantidad de parásitos. El diagnóstico definitivo de la enfermedad de Chagas en estadio
agudo también se puede realizar al examinar el tejido de los ganglios linfáticos o el corazón.
En pacientes inmunocompetentes con enfermedad de Chagas crónica, a menudo se realizan
pruebas serológicas, como anticuerpos fluorescentes indirectos (AFI), inmunoensayos
enzimáticos (EIA) o enzimoinmunoanálisis (ELISA) para detectar anticuerpos contra T. cruzi. Las
pruebas serológicas son sensibles pero pueden producir resultados falsos positivos en pacientes
con leishmaniasis u otras enfermedades. Por lo tanto, una prueba positiva inicial es seguida de
una o más pruebas diferentes (típicamente, ensayo de radioinmunoprecipitación [RIPA] en los
Estados Unidos) o, a veces, microscopía óptica de frotis de sangre o una muestra de tejido para
confirmar el diagnóstico. Las pruebas serológicas también se usan para detectar donantes de
sangre infectados por T. cruzi en áreas endémicas y en los Estados Unidos.
Las pruebas basadas en PCR (polymerase chain reaction) se usan cuando es probable que el nivel
de parasitemia sea alto, como ocurre en la enfermedad de Chagas aguda, en la enfermedad de
Chagas transmitida transplacentariamente (congénita) o después de la transmisión por
transfusión sanguínea, trasplante o exposición en el laboratorio. En áreas endémicas, se usó
xenodiagnóstico; se trata de examinar el contenido intestinal de los Triatominae criados en un
laboratorio después de haber tomado sangre de una persona que se cree que tiene la
enfermedad de Chagas.
Pruebas auxiliares en los pacientes con enfermedad de Chagas crónica
Después de que se diagnostica la enfermedad de Chagas, se deben realizar las siguientes
pruebas, según los hallazgos:
Sin síntomas pero con infección documentada por T. cruzi: ECG y tira de ritmo, y radiografía de
tórax
Posibles anomalías cardíacas en la prueba de cribado o con síntomas que sugieran cardiopatía:
ecocardiografía
Disfagia u otros síntomas o hallazgos gastrointestinales: estudios gastrointestinales con contraste
o endosco