INSTRUCCIÓN BÁSICA
La Policía Nacional del Perú se compromete a proteger los derechos humanos,
requiriendo una capacitación y entrenamiento constante para que sus miembros puedan
actuar eficazmente en diversas situaciones sociales.
Aspectos Clave en la Formación Policial:
Uso de la fuerza
Manejo de armas de fuego
Técnicas de intervención policial
Tácticas defensivas no letales
Control físico de intervenidos
Ética profesional
La instrucción debe ser continua y evaluada regularmente para garantizar aptitud y
actitud adecuada en el cumplimiento de sus funciones, logrando una actuación uniforme
a nivel nacional.
Importancia de la Motivación Personal: La capacitación debe ir más allá de la
obligación, promoviendo el interés personal de cada policía por desarrollar sus
competencias y prestar un servicio eficiente y seguro.
Preparación Psicológica: El estado mental del policía es crucial para su seguridad y
eficacia. El entrenamiento mental y las simulaciones realistas ayudan a preparar al
personal para enfrentar diversas situaciones. La orientación psicológica es esencial para
manejar las tensiones derivadas del uso de la fuerza.
Control de Emociones e Inteligencia Emocional: El dominio de las emociones y la
capacidad de percibir y gestionar los sentimientos propios y ajenos son fundamentales
para el éxito en las intervenciones policiales. Estas habilidades se desarrollan con
práctica y tiempo.
Pensamiento Táctico: Mantenerse alerta y ser capaz de evaluar y controlar situaciones
es vital. Las áreas de seguridad y riesgo deben ser claramente delimitadas para
minimizar amenazas.
Niveles de Alerta: El policía debe estar preparado para adaptarse rápidamente a
diferentes niveles de alerta según la situación:
1. Distracción: Falta de preparación.
2. Atención: Alerta constante durante patrullas.
3. Seguridad: Planificación táctica ante peligros.
4. Reacción: Respuesta inmediata o sobrecarga ante peligro prolongado.
Verbalización: La comunicación efectiva es clave para mantener la autoridad y
manejar situaciones con firmeza y cortesía. Las órdenes claras y respetuosas pueden
prevenir la necesidad de fuerza física o letal.
Conclusión: La formación policial debe ser profesional, lógica y realista, enfocándose
en habilidades mentales, tácticas y de comunicación para garantizar la seguridad del
policía y la comunidad.
ESTRUCTURA DEL TRIPTICO:
Introducción
La Policía Nacional del Perú es una institución protectora de los derechos humanos. Es
esencial que la preparación de los y las policías constituya un proceso permanente de
capacitación y entrenamiento, permitiéndoles desempeñarse adecuadamente ante los
diversos requerimientos sociales.
Programas de Capacitación
Los planes y programas del sistema educativo policial deben garantizar una alta
profesionalización, individual y colectiva, incidiendo en aspectos importantes como:
Uso de la fuerza
Armas de fuego
Técnicas de intervención policial
Tácticas defensivas no letales
Control físico de intervenidos
Ética en la función policial
Evaluación y Estandarización: Es crucial una evaluación sostenida que permita
apreciar la calificación de la aptitud y actitud policial. La estandarización de los
procedimientos y técnicas básicas permitirá un trabajo uniforme y unificado en todo el
territorio nacional, asegurando un servicio eficiente y seguro.
Capacitación Permanente: La capacitación y el entrenamiento no deben ser solo un
requisito de calificación, sino una necesidad básica motivada por el interés personal de
cada policía, asegurando su habilidad y destreza para enfrentar tareas con menor riesgo
para su integridad física y vida.
Preparación Psicológica: La seguridad del personal policial está directamente
relacionada con su preparación mental. Es fundamental recibir orientación psicológica
para manejar las tensiones generadas por el uso de la fuerza.
Control de Emociones e Inteligencia Emocional
Emociones: Dominar emociones como cólera, ira, compasión y miedo permite
mantener un comportamiento adecuado y realizar operaciones policiales
efectivas.
Inteligencia Emocional: Capacidad de percibir y comprender emociones
propias y ajenas, aplicándolas para guiar el pensamiento y la conducta.
Pensamiento Táctico y Niveles de Alerta
Pensamiento Táctico: Análisis y control de la situación, evaluando peligros
potenciales y adoptando medidas necesarias.
Niveles de Alerta:
o Distracción
o Atención
o Seguridad
o Reacción
Verbalización: El uso de la expresión oral firme y adecuada es esencial para mantener
el principio de autoridad y minimizar riesgos. La correcta verbalización puede evitar el
uso innecesario de la fuerza.
Conclusión: La formación policial debe ser profesional, lógica y realista, enfocándose
en habilidades mentales, tácticas y de comunicación para garantizar la seguridad del
policía y la comunidad.
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