UNIDAD III: COMPRENSIÓN LECTORA
Comprensión y Producción de textos
1º año
Prof.: Antonella Sidoti
HACIA UNA CONCEPTUALIZACIÓN DE LA LECTURA
Hablar de las definiciones y conceptos sobre la lectura requiere integrar las distintas visiones y
procesos que ella implica. Leer es un proceso complejo que va más allá de la simple
descodificación de signos y/o símbolos. Involucra al individuo de forma integral, con su
personalidad, motivaciones, intereses, emociones, afectos, experiencias, creatividad; un
compromiso con su ser interno y externo. Requiere interpretar, ser crítico, participar activamente
del proceso. Cada lector, lee con su carga personal, aplica sus propios códigos interpretativos y
extrae significado de lo leído de acuerdo a su manejo previo del lenguaje y el manejo de los
contenidos. Leer estimula la imaginación y sólo el propio individuo puede ponerle límites. Frente a
la lectura cada individuo es único e irrepetible. El proceso de la lectura es totalmente interno y
personal. Requiere de parte del individuo una actitud abierta y flexible y especialmente
motivación por parte de éste, para aprehender el texto, interpretarlo, comprenderlo, elaborarlo y
transformarlo.
Expresa Daniel Cassany (2006): “Todavía hoy muchas personas creen que leer consiste en oralizar
la grafía, en devolver la voz a la letra callada. Se trata de una concepción medieval, que ya hace
mucho que la ciencia desechó. Es una visión mecánica que pone el acento en la capacidad de
descodificar la prosa de modo literal. Sin duda deja en un segundo plano a la comprensión- que es
lo importante”. Y continúa expresando “Más moderna y científica es la visión de que leer es
comprender. Para comprender es necesario desarrollar varias destrezas mentales o procesos
cognitivos: anticipar lo que dirá un escrito, aportar nuestros conocimientos previos, hacer
hipótesis y verificarlas, elaborar inferencias para comprender que sólo se sugiere, construir un
significado, etc. Llamamos alfabetización funcional a este conjunto de destrezas, a la capacidad de
comprender el significado de un texto. Y denominamos analfabeto funcional a quien no puede
comprender la prosa, aunque pueda oralizarla en voz alta”.
Las definiciones y conceptos sobre lectura son innumerables y cada uno de ellos abarca distintos
enfoques disciplinares e intereses que responden a los momentos históricos. De Almeida Junior,
2007 expresa esta diversidad de enfoques en estas palabras: “Leer es descodificar palabras; leer es
un proceso que permite una relación entre el mundo y nosotros. La lectura nos proporciona el
conocimiento; la realidad sólo se presenta en forma integral por medio de la lectura; la lectura, así
como la escritura es la máxima expresión de la inventiva, creatividad y de la intelectualidad del
hombre; la lectura nos lleva a un viaje por la imaginación. Leer es apropiarse del acervo de
conocimientos y experiencias de la humanidad; la lectura es la posibilidad de fundir, lo bello, lo
estético; leer es nutrirse de tradición y de la memoria del hombre; la lectura es
preeminentemente placer; la lectura es la representación mayor de la virtualidad. Leer es caminar
por los espacios del sueño; la lectura posibilita la vivencia momentánea de los deseos, de las
voluntades y de las ansiedades reprimidas o imposibles de ser concretamente realizados; la
lectura permite ser el otro estar en el otro; leer es apropiarse de uno de los más importantes
instrumentos de opresión, la escritura.”
La lectura es un proceso interactivo en el cuál se establece una relación entre el texto y el lector y
éste al incorporarlo y elaborarlo le da un significado que es propio de ese individuo y no de otro.
Por eso la lectura es un proceso constructivo que hace el lector y en el que confluyen sus
vivencias, conocimientos, intereses, motivaciones para obtener de ese texto un significado que es
único para cada uno que lo lee (Margarita Gómez Palacios citada por Gutiérrez Valencia y Montes
de Oca García, 2005).
Espinosa Arango (1998) recopila una serie de definiciones sobre lectura a través de las cuales
brinda un panorama de la diversidad de enfoques y posturas al respecto. Asimismo, deja muy
claro que la lectura no es el simple descifrar de un código escrito, sino que implica comprensión e
interpretación del texto. Así por ejemplo, Silvia Castrillón, apunta a que la lectura es un proceso de
alta complejidad que compromete todas las facultades del individuo e implica una serie de
procesos biológicos, psicológicos, afectivos y sociales. Por su parte CharrÍa de Alonso y González,
dicen que la lectura es un proceso complejo, en el cual, el lector con toda su carga de experiencia
previa, reconstruye el sentido del texto y lo incorpora a su propia realidad (…) La lectura es un acto
de comunicación que permite un encuentro personal entre el lector y el escritor y propicia el
cambio de los estados internos del lector. Asimismo, hay autores que definen la lectura por las
habilidades que ella envuelve: la habilidad de reconocer las palabras, decodificar o descifrar; la
habilidad para entender e interpretar el significado de lo que se lee, comprender; la habilidad para
pensar críticamente y crear acerca de lo que se lee, así como para reaccionar ante lo complejo, no
es una actividad neutra o abstracta, sino que está cargada de subjetividad que viene del texto, del
individuo y de la sociedad (Cassany, 2006). Por eso, es prácticamente imposible definir la lectura
desde una visión única y uniforme. La grandeza de saber leer y de la lectura, está en que el
individuo cuente con un medio para acceder a lo escrito, pero a través del mismo puede volcar
todo su ser, y transformarlo en una dinámica de retroalimentación continua.
Solé (1996), se refiere al acto de la lectura como un proceso interactivo mediante el cual se
comprende el lenguaje escrito. En esta comprensión interviene el texto (su forma y contenido) y el
lector (expectativas y conocimientos previos). El lector necesita manejar con soltura habilidades
de decodificación y aporta al texto sus propios objetivos, ideas y experiencias previas. El lector
aplica un proceso permanente de predicción e inferencia, apoyado en la información que aporta el
texto y su propio conocimiento; además, va confirmando o rechazando las predicciones e
inferencias que hace a medida que va leyendo.
Los autores coinciden en que leer es un proceso complejo. En el acto de leer confluye una
diversidad de variables internas y externas al individuo, que hacen que el mismo no pueda ser un
proceso uniforme. Según Bamberger (1975) “leer es un proceso complicado, que abarca varios
estadios de desarrollo: a) es un proceso perceptivo, durante el cual se reconocen unos símbolos,
que inmediatamente se traducen a conceptos intelectuales; b) se amplia en forma de proceso de
pensamiento a medida que las ideas, los conceptos se van conectando entre sí y constituyen
mayores unidades intelectuales; c) el proceso de pensar no consta sólo de entendimiento de las
ideas percibidas, sino que consiste también en la interpretación y evaluación de las mismas; estos
procesos no pueden separarse y todos se fusionan en el “acto de leer”.
Para Richero (2006) el significado del texto, no está en el texto mismo, ni en el lector. Durante el
proceso de la lectura ambos se van transformando. Un mismo texto puede ser múltiples textos
dependiendo de quién sea el lector, el lugar y las circunstancias. Al leer el sujeto se enfrenta
continuamente a una serie de desafíos que no puede prever. La lectura posibilita el proceso
educativo, el uso y manejo del lenguaje y del discurso coherente, que colabora en la organización
y desarrollo social. La lectura transforma las maneras de pensar y de sentir de los seres humanos.
Por su parte Foucambert expresa que leer es dar sentido. Leer es hacer hipótesis sobre las
palabras que uno no conoce. Para leer hay que inventar. Esto suena extraño, pero es sin embargo,
la forma como funciona el lector: él hace hipótesis permanentemente sobre lo que va a leer,
hipótesis que confirma al pasar sobre la frase. Cassany (2006) expresa: “Leer es un verbo transitivo
y no existe una actividad neutra o abstracta de lectura, sino múltiples, versátiles y dinámicas
maneras de acercarse a comprender cada género discursivo, en cada disciplina del saber y en cada
comunidad humana. Aprender a leer requiere no sólo desarrollar los mencionados procesos
cognitivos, sino también adquirir los conocimientos socioculturales particulares de cada discurso,
de cada práctica concreta de lecto-escritura. Además de hacer hipótesis e inferencias, de
descodificar las palabras, hay que conocer cómo un autor y sus lectores utilizan cada género,
cómo se apoderan de los usos preestablecidos por la tradición, cómo negocian el significado según
las convenciones establecidas, qué tipo de vocablos y lógicas de pensamiento maneja cada
disciplina, etc.”
Cassany (2006) sostiene que “…leer no es sólo un proceso psicobiológico realizado con unidades
lingüísticas y capacidades mentales. También es una práctica cultural insertada en una comunidad
particular, que posee una historia, una tradición, unos hábitos y unas prácticas comunicativas
especiales. Aprender a leer requiere conocer estas particularidades propias de cada comunidad.
No basta con saber descodificar las palabras o con poder hacer las inferencias necesarias. Hay que
conocer la estructura de cada género textual en cada disciplina como lo utilizan el autores y los
lectores, qué funciones desarrolla, cómo se presenta el autor en la prosa, qué conocimientos
deben decirse y cuáles deben presuponerse, como se citan las referencias bibliográficas, etc.”.
NUEVAS LECTURAS PARA NUEVOS TEXTOS
¿Qué sucede con la lectura en la era digital? ¿Qué significa hoy “saber leer y escribir”? ¿De qué
manera han cambiado las prácticas de lectura y escritura con la integración de la tecnología, no
solamente en las aulas, sino en nuestra vida cotidiana? ¿Se aplican a este contexto los contenidos
teóricos que se han venido desarrollando? ¿Se generan nuevas formas de leer, producto de los
nuevos soportes digitales que contienen la información?
En la actualidad existen diversas diagramaciones textuales que nos presentan información de
distintas maneras.
• Textos convencionales: son los textos tradicionales que encontramos en cualquier libro,
revista, periódico en formato papel. El texto se lee de arriba hacia abajo y de izquierda a
derecha, además sigue un secuencia lógica de menor a mayor complejidad. Los elementos
paratextuales suelen servir para ejemplificar o reforzar la información. Se pueden
identificar claramente los párrafos y las ideas principales dentro de ellos.
• Textos infográficos: son las llamadas infografías que presentan la información de una
manera no lineal. El contenido se va conformando a través de figuras, fotos, textos, datos
estadísticos, etc. que giran en torno al tema. Es muy importante el impacto visual y de
esto depende la relevancia de la información que se expone. El lector debe desarrollar
nuevas estrategias de lectura para poder comprender y producir este tipo de textos.
• Hipertexto: en Intenet el lector puede encontrar infinidad de información y contenido.
Para ser un buen lector hipertextual debe estar preparado para la interacción con
múltiples textos al mismo tiempo unidos a través de “enlaces”. La multiplicidad de textos
que conviven en la Web hacen que el lector deba seleccionar de forma inteligente la
información más relevante.
MODELO DE COMPRENSIÓN LECTORA
PASOS A SEGUIR PARA COMPRENDER TEXTOS ESCRITOS
ANTES DE LA LECTURA (PRELECTURA)
La etapa de prelectura es muy importante ya que es el primer acercamiento al texto y es la que
nos predispone a la lectura.
1) LECTURA EXPLORATORIA Consiste principalmente en la exploración superficial del texto para
familiarizarnos con el mismo e ir entrando poco a poco en su mundo particular. Las actividades de
la lectura exploratoria están esencialmente relacionadas con la observación, la contextualización y
la formulación de hipótesis.
➢ Observación del paratexto
En textos: título, subtítulos, imágenes, fotos, gráficos, epígrafes, recuadros, fuente,
tipografías resaltadas, etc.
SUGERENCIAS: seleccionar o formular textos que contengan diversos paratextos que
puedan ser identificados fácilmente por los alumnos para poder lograr llevar a cabo esta
etapa de prelectura.
En libros: tapa, contratapa, datos de edición, índice, prólogo, organización (por capítulos,
por partes, por módulos, etc.), notas al pie, bibliografía, etc.
➢ Observación e identificación del contexto de producción.
- ¿Quién escribió el texto
- ¿Cuál es el objetivo del mismo?
- ¿Dónde se publicó?
- ¿Cuándo?
- ¿A qué público o tipo de lectores va destinado?
SUGERENCIAS: utilizar textos que tengan expresada la fuente, buscar información sobre el autor,
observar el soporte (papel, digital).
➢ Anclaje de ideas en conocimientos previos
➢ Formulación de hipótesis de lectura
SUGERENCIAS: a partir de lo observado en el paratexto y de lo identificado en el contexto de
producción formular hipótesis (¿de qué va a tratarse este texto?). Se puede escribir una lista con
las hipótesis de los alumnos para su posterior corroboración.
LECTURA
Es la lectura en sí misma de todo el texto.
2) LECTURA GLOBAL Lectura continuada individual o grupal en silencio o en voz alta
SUGERENCIAS: alternar formas de lectura individual, por parejas o por grupos. Lectura en voz alta
o silenciosa. En caso de contar con los recursos necesarios es una buena estrategia utilizar
audiotextos mientras los alumnos siguen la lectura en el papel.
➢ Formulación del tema ¿De qué habla el texto?
➢ Identificación de la intención comunicativa (tipo textual)
➢ Análisis del título ¿central o gancho?
3) LECTURA ANALÍTICA
➢ Esclarecimiento del sentido de las palabras del texto, identificación de palabras claves.
SUGERENCIAS: definir palabras según el cotexto de producción, es decir, a partir de su significado
dentro del texto; identificación de palabras claves a partir de la delimitación del tema o de la
repetición de las mismas; búsqueda de vocablos en diccionarios en distintos soportes (papel,
digital), clarificación de segmentos significativos completos a partir de la reescritura con palabras
propias.
Si se trabaja con diccionarios en soporte digital se recomienda utilizar la versión on line del
diccionario de la Real Academia Española o bien la plataforma WordReference.
➢ Identificación de bloques significativos o párrafos (marcar, enumerar, titular)
SUGERENCIAS: los párrafos son bloques significativos que ordenan el contenido del texto. En esta
etapa es importante segmentar el texto señalando los párrafos, enumerándolos y colocando
títulos cortos a cada uno que resuman su contenido en pocas palabras.
➢ Identificación de relaciones que organizan el desarrollo (tramas textuales)
➢ Jerarquización de información (principal, secundaria)
POSLECTURA (DESPUÉS DE LA LECTURA)
Es el último paso consiste en la realización de un esquema, resumen o síntesis, que demuestre lo
que se ha comprendido del tema. Su importancia reside en que permite saber si, realmente, se ha
captado lo esencial, puesto que en un esquema hay que reordenar los contenidos y establecer qué
tipo de relación existe entre ellos.
4) REPRESENTACIÓN DE LA INFORMACIÓN
➢ Confección de organizadores gráficos
Según la tipología textual y las posibilidades que otorgue el texto la información puede
esquematizarse en mapas conceptuales, cuadros sinópticos, cuadros comparativos, líneas de
tiempo, etc.
SUGERENCIAS:
LÍNEA DE TIEMPO: Es un esquema que muestra hechos acontecidos ordenados cronológicamente.
Se puede utilizar para abarcar períodos largos en los que se presenten hechos de manera general
o bien, para períodos cortos de pocos años. Las líneas de tiempo también pueden ser temáticas.
Tener en cuenta: los años se expresan en números arábigos (1810), los siglos en números romanos
(S. XIX) y los milenios en el orden en que se suceden (1° milenio, 2° milenio, etc.) Ej:
CUADRO SINÓPTICO: Permite una rápida visualización de los contenidos de un texto. Está
organizado por medio de llaves que van estableciendo una jerarquía de ideas, desde las
principales y generales hasta las más específicas o secundarias. Se emplean especialmente para
graficar textos descriptivos. Ej:
CUADRO COMPARATIVO DE DOBLE ENTRADA
Es un gráfico práctico para mostrar semejanzas y diferencias entre dos o más elementos,
individuos, grupos, etc. a través de ítems de comparación.
Estos cuadros permiten una lectura horizontal y otra vertical de lo que se compara. Se recomienda
colocar en el eje horizontal los elementos que o varían y en el vertical los ítem a través de los
cuales se analizarán esos elementos. Ej:
MAPA CONCEPTUAL: Es una representación esquemática de la información en la que se
establecen relaciones entre contenidos para poder establecer jerarquías entre ellos. Todo mapa
conceptual consta de tres elementos fundamentales:
✓ Los conceptos: categorizan objetos, eventos, fenómenos, etc. y se expresan con palabras
comunes.
✓ Las proposiciones: forman una unidad de sentido que consta de dos o más conceptos
unidos por palabras enlace o conectores.
✓ Las palabras-enlace: son palabras que se utilizan para vincular los conceptos y además,
representar el tipo de relación que se establece entre ellos. Pueden ser verbos, artículos,
preposiciones, conectores, etc.
Es importante tener en cuenta que una característica esencial de los mapas conceptuales es el
impacto visual por lo que la información importante debe estar arriba o en el centro mientras más
se extiendan las redes de conceptos menos relevancia tendrán. Ej:
➢ Realización de síntesis o resúmenes
SUGERENCIAS: una vez que se han cumplido todos los pasos anteriores de la lectura comprensiva
es importante que el alumno pueda sintetizar la información. Debemos tener en cuenta que
resumen y síntesis son herramientas útiles si identificamos bien qué es lo que queremos que
hagan los alumnos. Por un lado, el resumes es un texto breve elaborado con las ideas principales
extraídas del texto; por otro lado, la síntesis requiere de una trabajo más complejo ya que es una
reelaboración del texto utilizando no solo las ideas principales sino también expresiones propias
para darle coherencia y claridad al tema.