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Amparo Pasivos Ambientales YPF SA Mendoza

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AMPARO AMBIENTAL.

SOLICITA MEDIDA CAUTELAR

SOLICITA HABILITACIÓN DE DÍAS Y HORAS INHÁBILES

SR/A JUEZ/A:

Jennifer Audrey Ibarra, en carácter de Presidenta y


representante de “Fundación Cullunche para la protección del medio
ambiente, la flora y la fauna”, Felipe Luis Sanchez, integrante de la Asamblea
Popular por el Agua, Alberto Orlando Lucero, integrante de la Asamblea
Socioambiental por el Agua de Guaymallén, Lautaro Jimenez, ciudadano de
Mendoza y senador provincial (MC), con el patrocinio letrado de la Dra. Julieta
Lavarello, MF T° 132 F° 32 y el Dr. Enrique Jasid, MF T° 126 F° 352, ante Ud.
comparecen y dicen:

I. CUMPLIMIENTO REQUISITOS FORMALES

Que los datos personales de mis mandantes son:

“Fundación Cullunche para la protección del medio


ambiente, la flora y la fauna”, CUIT 30-68929880-6, personería jurídica 547/96,
domicilio en Jujuy 951, Ciudad de Mendoza, Mendoza, actuando en su
representación Jennifer Audrey Ibarra, DNI 93.744.571,

Felipe Luis Sanchez, DNI: 8155810,


Alberto Orlando Lucero, DNI N° 8.158.782,

Lautaro Jimenez Bruccoleri, DNI Nº 31.747.439,

Que constituyo domicilio legal en calle

Que la personería que invoco la acredito por medio de


acta de designación de autoridades de la Fundación Cullunche y con la firma al
pie de la presente acción.

II. OBJETO

Que vienen por la presente a iniciar acción amparo


ambiental en los términos del artículo 41 y 43 de la Constitución Nacional,
artículo 30 de la Ley General de Ambiente y 16 y cctes de la ley provincial de
ambiente 5961 en contra de YPF SA, con domicilio en Macacha Güemes 515,
Ciudad Autónoma de Buenos Aires , CUIT 30-54668997-9 y el Gobierno de la
Provincia de Mendoza con domicilio en Av. Peltier 3531, Ciudad de Mendoza,
Mendoza , CUIT 30-68923554-5 a los efectos que VS ordene.

1. Que se disponga que YPF S.A. asuma, previo a la venta o cesión de


áreas hidrocarburíferas la responsabilidad total y el costo de la reparación de
los pasivos ambientales incluyendo la limpieza de suelos contaminados, la
remediación de aguas subterráneas y superficiales, y cualquier otra medida
necesaria para restaurar el ambiente afectado en las áreas que dispuso su venta
o cesión, a saber, Barrancas, Río Tunuyan, Ceferino, Mesa Verde, La Ventana y
Vizcacheras, El Portón, Chihuido de la Salina, Altiplanicie del Payún,
Cañadón Amarillo, Chuhuido de la Salina S y Concluencia Sur , Llancanelo y
Llancanelo R.

2. Que se disponga que YPF SA, previo a la venta o cesión de áreas


hidrocarburíferas mencionadas, determine los pozos que deben ser cerrados
temporal o definitivamente, asumiendo los costos y responsabilidad de
ejecutar los cierres conforme la resolución 5/96 de la Secretaría de Energía y
Combustible de la Nación.

3. Que se disponga que toda venta o cesión de áreas que realice YPF SA
debe hacerse estableciendo la responsabilidad solidaria de YPF SA para la
reparación de pasivos ambientales que se detecten posterior al traspaso de áreas
y tengan su origen en las actividades realizadas por YPF SA, así como también
deberá responder de forma solidaria para el cierre de pozos que determinen las
empresas adquirentes o el gobierno de Mendoza a través de la autoridad de
control hasta diez años posteriores al traspaso de las áreas.

4. Que se establezca un plazo perentorio para que YPF S.A. complete la


remediación de los pasivos ambientales generados y el cierre de pozos que
correspondiere.

5. Que de forma cautelar se declare la inmediata suspensión de cualquier


operación de venta o transferencia de las áreas petroleras de propiedad de
YPF S.A. mencionadas hasta que se realice un informe completo de impacto
ambiental de sus actividades en dichas áreas, de los pasivos ambientales
generados, incluyendo el plan para su reparación, y de la determinación de los
pozos que podrían ser cerrados temporal o definitivamente.

6. Que de forma cautelar se ordene al gobierno de la Provincia de


Mendoza abstenerse de otorgar autorización para la venta y/o cesión de las
áreas petroleras mencionadas hasta tanto se realicen los informes establecidos
en el punto 5 del presente apartado y realice relevamiento de las áreas
referidas para determinar los pasivos y daños ambientales, así como también
la situación de los pozos inactivos, incluyendo en dicho procedimiento la
convocatoria a audiencia pública, o mecanismo de participación ciudadana que
VS considere mejor, en los términos del artículo 7 del Acuerdo de Escazú.

III. SOLICITA HABILITACIÓN DE DÍAS Y HORAS


INHÁBILES

Atento a los derechos constitucionales y convencionales en


los que se basa la presente acción de amparo, y la proximidad en el tiempo para
que se concrete la venta o cesión de las áreas hidrocarburíferas por parte de
YPF, solicito se habiliten días y horas inhábiles.

IV. COMPETENCIA

En virtud de lo establecido por el artículo 7 de la Ley


25.675 (General de Ambiente) y, atento que hay áreas hidrocarburíferas que son
parte de la presente acción que tienen incidencia tanto en la Provincia de
Mendoza como en la Provincia de Neuquén, corresponde la competencia de los
tribunales federales.

En particular se destaca que el “Clúster Mendoza Sur”


compuesto por las áreas El Portón, Chihuido de la Salina, Altiplanicie del
Payún, Cañadón Amarillo, Chuhuido de la Salina S y Concluencia Sur, es parte
de la cuenca neuquina. Esta cuenca cubre un área de más de 120.000 km² y se
extiende en partes de las provincias del Neuquén, Mendoza, Río Negro y La
Pampa. Atraviesa el Río Barrancas, límites de la provincia de Neuquén y
Mendoza; y el Rio Colorado que recorre Mendoza, Neuquén, La Pampa y Río
Negro desde la confluencia del Río Barrancas y Río Grande hasta el mar
argentino.
El siguiente gráfico realizado por la Fundación YPF ilustra
el alcance de la cuenca1

Si bien las áreas hidrocarburíferas a las que hace referencia


el presente amparo se encuentran en territorio mendocino, las consecuencias
ambientales y la afectación en los ríos, ecosistemas, flora y fauna se produce a
ambos lados de los límites provinciales, siendo objetivamente indivisibles.

Es de destacar que en forma reciente, la Corte Suprema


consideró que corresponde a la justicia federal resolver la apelación interpuesta
por una curtiembre situada en el Partido de Lanús (Buenos Aires), contra la
sanción impuesta por la Dirección Provincial de Controladores Ambientales,
por supuestas infracciones a la ley provincial 11.720, pues aun cuando la
decisión administrativa impugnada proviene de la actuación de un organismo
1
Geología de la Cuenca Neuquina y sus sistemas petroleros: una mirada integradora desde los
afloramientos al subsuelo / Silvio Alberto Casadío ... [et. al.]. - 1a ed. - Ciudad Autónoma de
Buenos Aires: Fundación YPF; Viedma: Universidad Nacional de Río Negro, 2015.
local, la curtiembre sancionada se encuentra asentada en el territorio de la
Cuenca Matanza-Riachuelo, cuyo ámbito de extensión es interjurisdiccional.
("José y Salvador Sírica s/ apela multa", 15/07/2014, C 708/2013”.)

Finalmente es de hacer notar que conforme las previsiones


del Fallo “Sírica”, la circunstancia de que se trate de una afectación ambiental
de carácter interjurisdiccional, no supone de manera automática la
determinación de la Competencia Originaria de la Corte Suprema de Justicia de
la Nación en el marco del Art. 117 de la Constitución Nacional, dado que no se
dan en el presente caso los supuestos de diferente vecindad o de confrontación
entre el derecho público local y el federal que ameriten la intervención
originaria, siendo destacable por último que conforme inveterada
jurisprudencia la competencia originaria de la Corte es una fuero de excepción
cuya procedencia es restringida.

Asimismo, el Anexo I de la Ley 24.051 incluye


específicamente a los la mezcla de hidrocarburos y agua como residuo
peligroso, por lo que la competencia federal resulta indiscutible.

V. LEGITIMACIÓN

El artículo 43 de la Constitución Nacional otorga


legitimación para interponer amparo cuando se afecta el derecho ambiental a
las organizaciones constituidas en favor de la protección del ambiente.

Se informa que la Fundación Cullunche es una


Organización No Gubernamental – ONG, constituida de conformidad con las
disposiciones de la Ley Nacional n° 19836, de acuerdo a la Resolución n° 547/96
emitida por la Dirección de Personas Jurídicas de la Provincia de Mendoza,
debiendo destacarse que entre los objetivos estatutarios se encuentra la
protección de la fauna y flora silvestre, el medio ambiente y los ecosistemas en
general, dando así cumplimiento a las disposiciones del art. 43 de la
Constitución Nacional y de la Ley General del Ambiente n° 25.675.

La “Fundación Cullunche para la protección del medio


ambiente, la flora y la fauna” establece en el artículo 2 del estatuto que “La
fundación tendrá por objeto fomentar, estimular, colaborar, participar y promover: 1) La
protección de la biodiversidad y preservación de los ecosistemas y su equilibrio”, siendo
parte de sus funciones “todo tipo de acción que se refiere a la protección de la
biodiversidad y la preservación de los ecosistemas y su equilibrio”.

Como se desarrollará en el presente amparo, los derechos


que se busca proteger hacen directamente a la protección de los ecosistemas, y
de la flora y fauna que habita en ellos, en tanto se ven seriamente afectados,
cuando no destruidos, por los pasivos ambientales de la actividad
hidrocarburífera.

En relación a los ciudadanos de la Provincia de Mendoza


que interponen la presente acción de amparo su legitimidad se basa en el
primer párrafo del citado artículo 43 de la CN, al verse afectado el derecho a
un ambiente sano conforme artículo 41 de la CN.

Como ciudadanos de la provincia, se ven afectados


directamente por el daño ambiental que se produzca sobre el territorio.

Asimismo, el artículo 1710 del Código Civil y Comercial de


la Nación establece el derecho y obligación de accionar.

En el próximo apartado detallaremos la procedencia de la


acción de amparo como remedio más idóneo frente a la situación. En lo que
aquí interesa es interesante traer a colación la especificidad de la defensa de los
derechos ambientales.
La presente acción, se trata de prevenir un daño mayor
ante la evasión por parte de YPF SA de reparar pasivos ambientales y cierre
de pozos, sobre un daño que ya se está produciendo.

En este sentido, la constitucionalista Marcela Basterra ha


explicado cómo opera la legitimación en el caso del afectado.

“(…) la posición “amplia” considera legitimados para accionar a


quienes son titulares de un derecho subjetivo de manera directa, pero también a quien
sufre una afectación indirecta o refleja. Esto es, aquéllos que tengan un interés mediato,
sin que sea necesaria la existencia de un interés inmediato o directo. Bidart Campos
apuntaba, que afectado es aquella persona que en forma conjunta con muchos otros,
padece un perjuicio compartido. Como lo señala el texto del artículo 43 de la Norma
Fundamental, “merece concederle legitimación individual, bien aisladamente a éste, bien
en litisconsorcio activo con los demás, o con una asociación”.
Sagüés formula que el segundo párrafo del artículo 43, estatuye
dos casos peculiares de legitimación activa “(…) para esta gama de situaciones, (…) la
CN da legitimación a tres sujetos: a) al afectado (ésta es una palabra indulgente, que
puede abarcar tanto a quienes tengan derecho subjetivo, interés legítimo o interés simple
(...)”. En suma, esta posición -a la que adscribo plenamente- puede ser sintetizada de la
siguiente manera; con la voz “afectado”, se hace referencia a la legitimación para tutelar
cualquier derecho de incidencia colectiva en general. Debiendo acreditarse únicamente
un mínimo de interés razonable y suficiente, sin caer en el extremo de tener que
demostrar un derecho subjetivo lesionado o un daño directo; como tampoco en las
antípodas al suponer que con esta palabra, se abren las compuertas de una acción
popular -al menos en la terminología de la Constitución Argentina-.
Por último y en tercer lugar, la denominada teoría “amplísima”
entiende que los márgenes de la legitimación del afectado, se ensanchan de tal manera
que toda persona puede interponer una acción de amparo, invocando la defensa de la
legalidad constitucional o una disfunción socialmente relevante.
En esta perspectiva se enrola Jiménez, quien reconoce la
legitimación en materia de derechos de incidencia colectiva, a aquél que revista la
calidad de “habitante”; es decir, una acción popular para los casos en que se defienda la
legalidad constitucional y el patrimonio social. Entendiendo que el dispositivo de la
norma del artículo 43 segundo párrafo, no sólo limita exclusivamente la legitimación al
“afectado”, al Defensor del Pueblo y a las asociaciones; sino que es justamente a los
“habitantes” como destinatarios de los derechos constitucionales, a quienes
especialmente habilita.”2
Por lo tanto, sea por la legitimación para actuar en derechos
de incidencia colectiva, o por afectado ante los daños ambientales generados
por la actividad hidrocarburífera de YPF SA, queda habilitada la vía de amparo
para los ciudadanos afectados. En estos términos se remarca que el daño
generado con los pasivos ambientales y pozos que no han sido cerrados
conforme establece la legislación ambiental que se expondrá en la presente
acción, es un daño que continúa sucediendo toda vez que la extensión en el
tiempo de estas situaciones no reparadas genera un incremento constante en
el daño causado.
En este orden de cosas, la pretensión de la presente acción
busca por un lado evitar que la accionada evada sus responsabilidades a
través de la venta o cesión, pero también que “cese” su conducta antijurídica
que mantiene un daño continuado al no reparar los pasivos ambientales y no
cerrar de forma temporal o definitiva los pozos inactivos.

Este cese de la “omisión” que hace YPF SA en relación al


cumplimiento de las obligaciones ambientales se encuadra en la legitimación
explicada por la Fiscal Federal Laura Elena Mazzaferri:

2
https://marcelabasterra.com.ar/wp-content/uploads/2016/11/El-amparo-ambiental.pdf
“Sobre la legitimación se ha sostenido: “Legitimación amplísima
(popular) solamente anulatoria por violación a la legalidad: Aquí cuando se contravenga
la manda constitucional en materia de derechos humanos de tercera generación – y con
manifiesta arbitrariedad, y necesidad de una protección urgente -se habilitará una
legitimación amplísima pero sólo de carácter anulatorio (detención de la actividad que
provoca el daño ambiental mediante una acción de cese, como la que veremos regla el
último párrafo del artículo 30 ley 25.675). Como vemos allí se desarrolla un esquema en
el que se diferencia el nivel de apertura según el tipo de pretensión que se incoe. Decimos
esto porque, cuando la acción se dirige simplemente a restablecer la legalidad
constitucional (pretensión sólo de cese del daño ambiental) y en el marco de un proceso
constitucional como es el amparo, donde el agravio aparece de manera arbitraria y
manifiesta, la legitimación resulta ser amplísima (tercer párrafo art. 30 LGA). Por ello
se elige la fórmula ‘toda persona’. Con esta redacción quedan incluidas en la acción de
amparo ambiental ‘todas las personas’ ya sean de existencia ideal, de derecho público o
privado, las Municipalidades, Gobiernos provinciales, Nacionales, reparticiones
administrativas, las sociedades del estado, las restantes personas jurídicas, los
habitantes del lugar, los habitantes del país, e incluso los simples ciudadanos de todo el
país, los extranjeros que pasen por el lugar, todos ellos se encuentran legitimados en el
último párrafo del artículo 30, incluso los enumerados en el primer párrafo de la norma”
(Esaín, José, “El amparo ambiental, su fórmula legitimatoria frente a las diferentes
acciones derivadas del daño ambiental de incidencia colectiva ¿el desembarco de la
acción popular ambiental?”, publicado en Doctrina Judicial, en el año XXII, nro. 18,
fechada el 3.5.06, pp. 1.).
Sobre este último punto y en lo que respecta a la legitimación
activa, estaríamos en presencia de una figura -denominada por Lorenzetti- de acción
popular “sui generis” atento a la clara apertura a todo/a ciudadano/a. En tal sentido, el
autor afirma que: “Sin embargo, el objeto es específico pues no está diagramada para la
defensa de la legalidad, que es el fin genérico de la acción popular típica. Por el
contrario, esta herramienta se agota en la cesación de las actividades que provocan una
lesión al entorno”. De allí que el citado autor la caracterice como “Amparo especie”, con
relación al amparo genérico del artículo 43 de la Constitución Nacional, dado que su
ámbito de aplicación es exclusivo para la defensa del ambiente (Lorenzetti, Ricardo L.,
“Justicia Colectiva”, Ed. Rubinzal Culzoni, Santa Fe, 2010, pág. 94).”3

Por su parte, la Corte Suprema de Justicia de la Nación ha


remarcado la importancia del acceso a la Justicia frente a la protección de
derechos ambientales. Recientemente, en la causa JUVEVIR ASOCIACION
CIVIL Y OTROS c/ APR ENERGY S.R.L. s/INC APELACION ha remitido en
su sentencia al dictamen del Procurador quien afirma que “Es arbitraria la
sentencia que desestimó la acción preventiva de daño ambiental de incidencia colectiva
deducido a raíz de la construcción de una central térmica de generación eléctrica, con
sustento en la inexistencia de caso en los términos del art. 116 de la Constitución
Nacional, pues la cámara no consideró el riesgo de daño irreversible al medio ambiente
que podría ocasionar la realización de la obra y la ejecución del proyecto en razón de las
irregularidades que denunció la actora, a fin de resguardar el medio ambiente e impedir
su degradación futura.“4

Asimismo, el Acuerdo de Escazú, aprobado por ley 27.566,


establece la obligación de otorgar legitimación amplia en procesos de materia
ambiental: 8.2 Cada Parte asegurará, en el marco de su legislación nacional, el acceso a
instancias judiciales y administrativas para impugnar y recurrir, en cuanto al fondo y el
procedimiento: a) cualquier decisión, acción u omisión relacionada con el acceso a la
información ambiental; b) cualquier decisión, acción u omisión relacionada con la
participación pública en procesos de toma de decisiones ambientales; y c) cualquier otra
decisión, acción u omisión que afecte o pueda afectar de manera adversa al medio
ambiente o contravenir normas jurídicas relacionadas con el medio ambiente. (...) 8.3
Para garantizar el derecho de acceso a la justicia en asuntos ambientales, cada Parte,
considerando sus circunstancias, contará con: (...) c) legitimación activa amplia en
defensa del medio ambiente, de conformidad con la legislación nacional;

3
Expte N° 58/2022: “GODOY, Rubén Oscar c/ Estado Nacional s/ Amparo Ambiental”. Juzgado
Federal Nro. 2, Secretaría Civil N° 1.-
4
JUVEVIR ASOCIACION CIVIL Y OTROS c/ APR ENERGY S.R.L. s/INC APELACION
03/12/2020 Fallos: 343:1859
Insistimos, una acción de “cese” no se trata solamente de
detener una acción positiva, como por ejemplo suspender la actividad petrolera,
cuestión que no se pide en la presente acción, sino que “cese” la omisión, que
constituye una conducta antijurídica, de no reparar los pasivos ambientales y
proceder al cierre de pozos. La propia teoría de los actos jurídicos reconoce
actos positivos (hacer) y negativos (dejar de hacer). En este caso, el acto jurídico
donde se deja de hacer genera un grave daño ambiental que se profundiza con
el paso del tiempo.

VI. PROCEDENCIA DE LA ACCIÓN DE AMPARO

Los derechos que se buscan proteger con la presente


acción de amparo requieren una tutela judicial rápida y efectiva siendo la vía
dispuesta por el art. 43 de la Constitución Nacional la solución más idónea.
Un proceso ordinario desvirtuaría la pretensión en tanto que el paso del tiempo
consumaría la vulneración de derechos ambientales referidos en la presente.

Según el Artículo 43 de nuestra Constitución Nacional el


amparo es el mecanismo idóneo y eficaz para salvaguardar los derechos a la
vida, a la salud, a la alimentación y al agua, amenazados como consecuencia de
la vulneración del derecho a gozar de un ambiente sano por las omisiones de las
autoridades competentes

La ley General de Ambiente establece a su vez un amparo


específico cuando se trata de proteger derechos ambientales en su artículo 30.

En el ámbito jurisprudencia, ha sido la propia Corte


Suprema de Justicia de la Nación quien ha dicho que “la tutela del ambiente
importa el cumplimiento de los deberes que cada uno de los ciudadanos tienen respecto
del cuidado de los ríos, de la diversidad de la flora y la fauna, de los suelos colindantes,
de la atmósfera. Estos deberes son el correlato que esos mismos ciudadanos tienen a
disfrutar de un ambiente sano, para sí y para las generaciones futuras, porque el daño
que un individuo causa al bien colectivo se lo está causando a sí mismo. La mejora o
degradación del ambiente beneficia o perjudica a toda la población, porque es un bien
que pertenece a la esfera social y transindividual, y de allí deriva la particular energía
con que los Jueces deben actuar para hacer efectivos estos mandatos constitucionales.” 5

En igual sentido en la causa “Majul” la CSJN ha dicho; “no


puede desconocerse que en asuntos concernientes a la tutela del daño ambiental, las
reglas procesales deben ser interpretadas con un criterio amplio que, sin trascender el
límite de la propia lógica, ponga el acento en su carácter meramente instrumental de
medio a fin, que en esos casos se presenta como una revalorización de las atribuciones
del tribunal al contar con poderes que exceden la tradicional versión del juez
espectador”.

En el plano convencional, son numerosos los tratados que


establecen el derecho de una vía de acceso rápida a la justicia frente a la
vulneración de derechos.

La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del


Hombre (IX Conferencia Internacional Americana, Bogotá), establece en su
artículo 18 “Toda persona puede ocurrir a los tribunales para hacer valer sus derechos.
Asimismo, debe disponer de un procedimiento sencillo y breve por el cual la justicia la
ampare contra actos de la autoridad que violen, en perjuicio suyo, algunos de los
derechos fundamentales consagrados constitucionalmente”

Por su parte la Declaración Universal de Derechos


Humanos en su artículo 8 afirma que “Toda persona tiene derecho a un recurso
efectivo, ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que
violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución o por la ley”.

5
Mendoza, Beatriz Silvia y Otros c/Estado Nacional y Otros s/daños y perjuicios (daños
derivados de la contaminación del Río Matanza– Riachuelo)” del 20/06/2006.
En honor a la brevedad de la amplia legislación en relación
a la vía de amparo, traemos solamente el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos, en su artículo 2.

Así lo ha sostenido también recientemente la CSJN “La


contaminación denunciada dentro del Parque Nacional Calilegua, que se produciría por
la actividad hidrocarburífera desplegada en una Reserva Estricta, de alto contenido de
biodiversidad lleva a plantear la necesidad de accionar la cláusula constitucional de
protección ambiental, ya que el reconocimiento de estatus constitucional del derecho al
goce de un ambiente sano, así como la expresa y típica previsión atinente a la obligación
de recomponer el daño ambiental (art. 41 de la CN) no configuran una mera expresión
de buenos y deseables propósitos para las generaciones del porvenir sino la precisa y
positiva decisión del constituyente de 1994 de enumerar y jerarquizar con rango
supremo a un derecho preexistente.”6

Finalmente, el Acuerdo de Escazú citado previamente,


establece la relevancia del acceso a la justicia de forma eficaz y rápida en
materia ambiental, de acuerdo a lo previsto en su Art. 8 inc. 3.

De conformidad con el Acuerdo, los procedimientos


deberán reunir cinco requisitos: ser efectivos, oportunos, públicos,
transparentes e imparciales. Para que los procedimientos sean efectivos, el
producto o resultado que efectivamente se obtenga debe coincidir con las
expectativas y el objetivo previstos, tanto de forma específica como en el
transcurso del tiempo. La disponibilidad de recursos es un aspecto esencial de
la efectividad, y esta última también se extiende a la puesta en práctica de la
decisión que se adopte. La oportunidad se refiere a que los plazos sean
razonables desde el principio hasta el fin del procedimiento. Las causas se
deben tratar con rapidez, y se deben evitar los retrasos y garantizar respuestas
oportunas y adecuadas. Los procedimientos deben ser públicos y transparentes,

6
Saavedra, Silvia Graciela y otro c/ Administración Nacional de Parques Nacionales Estado
Nacional y otros s/Amparo Ambiental 25/02/2021 Fallos: 344:174
y se debe permitir que el público obtenga información sobre el propio
procedimiento y sobre el estado de los procesos concretos. Los procedimientos
también deben ser claros y comprensibles. Las sentencias deben publicarse y el
público debe tener acceso a ellas. La imparcialidad significa que los
procedimientos deben llevarse a cabo sobre la base de criterios objetivos y sin
sesgos, favoritismos, prejuicios ni preferencias injustificadas; esta característica
está intrínsecamente ligada a la equidad, la igualdad y la no discriminación.

En consecuencia, se entabla la vía de amparo como el medio


más idóneo para preservar derechos ambientales, que tienen un impacto directo
sobre derechos humanos y fundamentales de las personas, ante la posibilidad
de la falta de reparación de pasivos ambientales producto de la actividad
hidrocarburífera de YPF SA y un tendal de pozos inactivos que no tengan el
debido cierre generando un impacto ambiental aún mayor.

VII. HECHOS

El pasado 29 de Febrero de Febrero el Directorio de YPF


SA aprobó la decisión de desprenderse de 55 áreas convencionales de
explotación de gas y petróleo.

Estas áreas representan el 60% de la producción de petróleo


convencional nacional y el 40% de la producción de gas convencional nacional.

Como es de público conocimiento YPF SA a través del


Banco Santander busca vender o ceder las concesiones que posee en dichas
áreas maduras para orientarse centralmente a la exploración y explotación no
convencional.

El plazo en que YPF SA pretende haber vendido o cedido


estas áreas es el 1ero de Septiembre de 2024 según ha afirmado su presidente
Horacio Marín.
En Mendoza, YPF aspira a retirarse de 14 áreas
convencionales, que fueron divididas en tres clústers: Mendoza Norte, agrupa a
los bloques maduros Barrancas, Río Tunuyán, Ceferino, Mesa Verde, La Ventana
y Vizcacheras. La producción total de Mendoza Norte, ubicado sobre la cuenca
Cuyana, es de 11.725 barriles diarios de petróleo (bbl/d), mientras que suma
99 km3/d de gas.

Mendoza Sur, que está también en la cuenca Neuquina,


contiene El Portón, Chihuido de la Salina, Altiplanicie del Payún, Cañadón
Amarillo, Chuhuido de la Salina S y Concluencia Sur. Produce 2.090 bbl/d de
crudo y 844 km3/d de gas.

El clúster Llancanelo, también en Mendoza, cuenta con las


áreas Llancanelo y Llancanelo R y produce 1.818 bbl/d de petróleo y 2 km3/d
de gas.

Por su parte, Río Negro (dos campos) tiene el


clúster SP-PB con el área Señal Picada – Punta Barda, que produce 4.022 bbl/d
de petróleo y 86 km3/d de gas y el clúster EFO, donde está el campo Estación
Fernández Oro, con una producción de 1.389 bbl/d de crudo y 890 km3/d de
gas.

En tanto, Chubut (cinco campos) tiene el clúster El


Trébol con el área El Trébol – Escalante, con 7.112 bbl/d de petróleo y 38 km3/d
de gas, y el clúster Campamento Central – Cañadón Perdido con el área
homónima, que alcanza los 1.546 bbl/d de crudo y 5 km3/d de gas.
Además, Chubut cuenta con el clúster que agrupa a las áreas El Tordillo, La
Tapera y Puesto Quiroga con 416 bbl/d de petróleo y 15 km3/d de gas.

La provincia de Neuquén (siete áreas) tiene Neuquén


Norte que agrupa los campos maduros Señal Cerro Bayo, Volcán Auca
Mahuida, Don Ruiz y Las Manadas y produce 2.665 bbl/d de crudo y 121
km3/d de gas. El clúster Neuquén Sur con Al Norte del Dorsal, Octágono y
Dadin y tiene una producción de petróleo de 1.266 bbl/d y 419 km3/d de gas.

https://www.laizquierdadiario.com/YPF-venta-de-areas-maduras-e-impunida
d-ambiental

Por último, Tierra del Fuego (dos bloques) tiene las áreas
en un mismo cluster (TDF) con los campos Poseidón y Magallanes, con
una producción de 1.693 bbl/d de crudo y 1.131 km3/d de gas.

En particular, en la provincia de Mendoza las 14 áreas de


las que YPF busca desprenderse abarcan una superficie de casi 4.000
kilómetros cuadrados y producen alrededor de 15.000 barriles diarios de
petróleo.

Los pozos implicados ascienden a 3.500, de los cuales


alrededor de un 50% se encuentran inactivos.

Las consecuencias de este proceso privatizador de las


áreas que hoy tiene concedidos sus permisos la petrolera YPF afectan
derechos patrimoniales, laborales y ambientales de la población y la
Provincia de Mendoza.

Por un lado, implican poner en riesgo los niveles de


producción de gas y petróleo que se realizan en la provincia, que, si bien
vienen a la baja, siguen representando una importante fuente de ingresos a
través de las regalías. El pasaje de estas áreas a empresas que puedan definir el
cierre de los pozos que aún podrían ser explotados pero que no tienen la
capacidad que tiene YPF implicará una merma de la producción y las regalías.

Asimismo, la incertidumbre generada en los puestos de


trabajo tanto directos como indirectos se ha expresado en que el Director por la
parte sindical ha dado su voto negativo en este proyecto.

El punto central de esta presentación donde entra la


posible vulneración de derechos ambientales es qué sucederá con los pasivos
ambientales y el cierre de pozos.

En un reciente informe el Centro de Economía Política


Argentina ha expresado que “En este sentido, un aspecto destacado dentro de la
transición es la responsabilidad sobre los pasivos ambientales generados por YPF a lo
largo de décadas de operación de dichos yacimientos, como por eventuales cierres
definitivos de pozos, remediación de piletas de lodos, ductos como oleoductos,
gasoductos, caminos, todos activos que una vez en desuso pasan de ser activos de un
área en producción a pasivos ambientales que el operador del yacimiento debe sanear
para restituir el área a su condición original pre producción de hidrocarburos.7”

YPF S.A. es responsable de los pasivos ambientales


generados por sus actividades en las áreas petroleras mencionadas, de
acuerdo con los principios de responsabilidad ambiental establecidos en la
Ley General de Ambiente (Ley 25.675) y otras normativas ambientales

https://centrocepa.com.ar/informes/488-retiro-de-ypf-de-yacimientos-maduros-el-ocaso-de-la-
mendoza-hidrocarburifera
aplicables en Argentina. La empresa ha llevado a cabo operaciones petroleras
que han causado daños al medio ambiente, incumpliendo con sus obligaciones
legales de prevenir y mitigar los impactos ambientales de sus actividades.

Para mayor incertidumbre, o más bien certeza de que YPF


pretende no hacerse cargo de los pasivos ambientales generados, el
VicePresidente de Estrategia, Nuevos Negocios y Control de Gestión de YPF,
Maximiliano Wesen, afirmó en una presentación abierta, organizada por el
Mercado Electrónica del Gas Sociedad Anónima (MEGSA) que quien compre
las áreas referidas deberá hacerse cargo del pasivo ambiental. 8

Al día de la fecha no solo no hay informe sobre la


magnitud de los pasivos ambientales que dejaría YPF SA si se desprende de
estas áreas, lo que debe incluir el costo y planificación de los pozos que deban
cerrarse, sino que hasta los propios representantes de la empresa están
anunciando públicamente que no serán ellos quien asuman esa tarea.

Es decir, que no se trata solamente de reparar el daño por


algún derrame, presencia de residuos o materiales tóxicos, o alguna
maquinaria o instalación en desuso, sino que el centro de la problemática
ambiental que dejaría en la provincia es la falta de cierre de pozos de los
cuales se desista su uso.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación da una visión del


paradigma que guía la protección de los derechos ambientales “El paradigma
jurídico que ordena la regulación de los bienes colectivos ambientales, es ecocéntrico o
sistémico, y no tiene en cuenta solamente los intereses privados o estaduales, sino los del
mismo sistema, como lo establece la Ley General del Ambiente.”9
8

https://www.adnsur.com.ar/petroleo/traspaso-de-areas-de-ypf--hay-fecha-tope-para-las-ofert
as-y--quien-las-compre-tendra-que-hacerse-cargo-del-pasivo-ambiental-_a6642264b8d2b1a2f998
62673

9
Saavedra, Silvia Graciela y otro c/ Administración Nacional de Parques Nacionales Estado
Nacional y otros s/Amparo Ambiental 25/02/2021 Fallos: 344:174
Como bien afirma el informe de CEPA citado previamente
“Cuando un pozo perforado de crudo o gas ya no se va a poner en producción
definitivamente, lo que debe hacerse es cegar el pozo. Esto se hace a fin de que el pozo no
tenga surgencias tanto de crudo, como de agua de formación (agua con hidrocarburos)
sean a la superficie y/o a las napas freáticas de recursos acuíferos que está dentro de los
primeros 300 mts de profundidad de cada pozo. Esta operación del cierre definitivo es
costosa, ya que implica un equipo torre (un sistema compuesto de máquinas y personas)
para cegar definitivamente el pozo.”

La operación en la que nos encontramos es que frente a


áreas hidrocarburíferas en las que YPF obtuvo la concesión en base a un
determinado acuerdo de inversión, producción y reparación ambiental, siendo
que estas gran parte de estas concesiones finalizan próximamente en los años
2025-2027, pasarán a estar en manos de otras empresas de menor capacidad
operativa y financiera, que improbablemente continuarán la explotación en
los 3500 pozos sobre territorio mendocino de los cuales 1700 ya están
inactivos, absolviendo de la reparación ambiental a YPF.

De las 14 áreas que YPF SA pretende desprenderse en


Mendoza, 8 vencen en el corto plazo entre 2025 y 2027. Estas son Barrancas,
Río Tunuyán, La Ventana, Vizacheras, El Portón, Aliplanicie del Payún,
Cañadón Amarillo, y Llancanelo R conforme decreto 1465/2011. En relación a
Llancanelo por el mismo decreto se dispuso su prórroga hasta el 28 de Mayo de
2036.

El 09 de Enero de 2032 y 25 de Abril de 2032 vencen las


concesiones de las áreas Chihuido de la Salina y Chiuido de la Salina Sur
respectivamente pero con obligación de tratamiento y cierre de pozos para los
años 2023/2025 conforme decreto 2459/2022
El 23 de Agosto de 2030 vence la concesión del área
Ceferino conforme Decisión Administrativa 517/05 de la Jefatura de Gabinete
de Ministros de la Nación, la cual había sido quitada y luego devuelta a YPF SA
en el año 2012.

Finalmente en el mediano plazo, el 25 de Diciembre de 2033


vence la concesión del área Confluencia Sur conforme decreto 2464/2022 y el 23
de Septiembre de 2041 vence la concesión del área Mesa Verde

Dicho más concretamente, YPF fue reduciendo su


inversión en estas áreas petroleras llevando a que más de la mitad de los
mismos estén inactivos o con baja producción. A poco tiempo de que finalice
la concesión donde de no renovarla deberían cerrar los pozos y reparar los
pasivos ambientales, buscan pasarlos a otras empresas en un pack de áreas de
pozos activos e inactivos sin un relevamiento ni plan para cumplir con las
obligaciones ambientales.

La Dirección de Protección Ambiental de la Provincia de


Mendoza ya había advertido en el año 2015 a través de la resolución 555/2015
que no se podía evadir el cierre de pozos al menos temporalmente con el
pretexto de que pueden volver ser utilizado en un futuro: “No puede ser
excusa del no abandono de los pozos el hecho de querer recabar información de pozos
inactivos o la posibilidad de volver a reactivarlos de debido a nueva información
encontrada o una mejora de las tecnologías actuales, pues la legislación prevé para estos
casos un abandono temporario el cual es reversible”.

El portal MDZ advirtió tambien sobre la problemática de


los pasivos ambientales en una nota publicada el pasado 14 de Abril “Los que
están en proceso de cierre, suspendidos o en reparación son los que más riesgo potencial
tienen. Los especialistas advierten sobre otros detalles relevantes que deberán abordar
quienes hereden las áreas: las locaciones sobre y bajo tierra. Por cada instalación
petrolera hay que calcular unos 3 kilómetros de ductos que van bajo tierra, a los que se le
suman las instalaciones a mantener “sobre la superficie”. Son miles de caños
soterrados que necesitan mantenimiento, extracción o reemplazo y que con el
correr de los años pueden deteriorarse más. Allí está gran parte del costo del

que YPF busca deshacerse, lo mismo que el costo de producción. Como son
yacimientos maduros, también extraen más agua que petróleo.”10

En la provincia de Chubut, fue el propio Gobernador


Ignacio Torres quien alertó sobre esta situación a través de un comunicado que
fue reflejado en el Diario La Nación: “Anuncian muy libremente sus planes de
devolución de áreas maduras sin tomar dimensión del enorme pasivo ambiental

10

https://www.mdzol.com/politica/2024/4/14/el-costado-oculto-de-las-areas-petroleras-que-ypf-po
ne-la-venta-420268.html
generado mientras lucraban en esas mismas áreas, haciendo usufructo de recursos que
son de la provincia”11

En la vecina provincia de Neuquén también se ha puesto


sobre la mesa la remediación de los pasivos ambientales, y el diputado
provincial Darío Martínez ha expresado en sus propuestas legislativas que “
“YPF garantice la remediación del daño ambiental causado por la explotación en estas
áreas antes de concretar cualquier operación de venta”.”12

11

https://www.lanacion.com.ar/politica/el-gobernador-de-chubut-cuestiono-a-ypf-porque-se-quiere
-ir-de-la-provincia-y-exige-que-pague-por-nid05022024/#:~:text=El%20gobernador%20de%20C
hubut%2C%20Ignacio,100%20a%C3%B1os%20de%20pasivo%20ambiental%E2%80%9D.
12

https://www.energiaynegocios.com.ar/piden-garantias-de-remediacion-del-pasivo-ambiental-ant
es-que-ypf-venda-areas-maduras/
Es por estos motivos que solicitamos que se ordene a YPF
SA que, para toda venta o cesión de dichas áreas, realice la reparación de los
pasivos ambientales, incluyendo el cierre de los pozos que no continuarán
siendo utilizados, a la vez que responda solidariamente por los pasivos
ambientales que se detecten posterior a la venta o cesión de las áreas y al cierre
de pozos que se determine por las empresas adquirentes.

Asimismo, cautelarmente ante la falta de informes de


impacto ambiental, pasivos ambientales y proyección de cierre de pozos que no
serán utilizados, solicitamos se suspenda toda venta o cesión hasta tanto se
realice dicho informe.

De igual manera, atento a que el Poder Ejecutivo Provincial


debe autorizar la venta o cesión de áreas, se solicita se ordene al mismo que se
abstenga de autorizar dichas operaciones hasta tanto se realice el informe
solicitado.

VIII. EL DERECHO A UN AMBIENTE SANO Y LA


OBLIGACIÓN DE REPARAR LOS PASIVOS AMBIENTALES
El derecho a un ambiente sano es un elemento
fundamental para el disfrute pleno de otros derechos humanos, como el
derecho a la vida, la salud y el desarrollo. Tanto a nivel internacional como
nacional, existe un marco legal sólido que respalda este derecho. Sin embargo,
su efectiva protección y realización requiere de un compromiso continuo por
parte de los Estados y el sector privado para abordar los desafíos ambientales
con determinación y colaboración. La promoción de políticas ambientales
integrales y sostenibles es esencial para garantizar un futuro saludable y
sostenible para las generaciones presentes y futuras.

En este sentido lo ha abordado la Organización Mundial


de la Salud en su declaración sobre la justicia ambiental (2014) “La justicia
ambiental es un componente esencial de la justicia social y de los derechos humanos.
Todas las personas tienen derecho a vivir y trabajar en un ambiente seguro y saludable,
independientemente de su raza, etnia, género o estatus socioeconómico.”

En Argentina, el derecho a un ambiente sano está


consagrado en la Constitución Nacional, en su artículo 41". Este artículo
también impone al Estado la responsabilidad de preservar y proteger este
derecho, así como de garantizar la participación ciudadana en la gestión
ambiental.

Además de la Constitución Nacional, Argentina cuenta con


una amplia legislación ambiental a nivel nacional y provincial. La Ley General
del Ambiente (Ley 25.675) es el principal instrumento legal en este ámbito,
estableciendo los principios generales para la protección ambiental, la
conservación de la biodiversidad y el desarrollo sostenible.

El derecho a un ambiente sano tiene una sólida base en la


legislación internacional de derechos humanos. La Declaración de Estocolmo
sobre el Medio Ambiente Humano de 1972 fue el primer documento en
reconocer explícitamente el derecho a un ambiente saludable como un derecho
humano fundamental. Posteriormente, en 1988, la Asamblea General de las
Naciones Unidas proclamó la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo, que
establece que el derecho al desarrollo incluye el derecho a un medio ambiente
adecuado para el desarrollo humano.

Así también, varios tratados internacionales han abordado


este derecho, como el Convenio sobre la Diversidad Biológica, el Convenio
Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Protocolo de
Kyoto. Estos instrumentos establecen compromisos para proteger y preservar el
medio ambiente, reconociendo la interdependencia entre la salud humana y el
estado del medio ambiente.

Otro de los tratados internacionales que ha sido


incorporado a la Constitución argentina es el Protocolo de San Salvador
(Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos
en materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales), específicamente
en su artículo 11. Este protocolo, ratificado por Argentina en 1994, establece el
derecho de toda persona a vivir en un medio ambiente sano y agradable,
propicio para su desarrollo y bienestar.

Otro ejemplo relevante de un tratado internacional con


jerarquía constitucional en Argentina que establece el derecho a un ambiente
sano es el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
(PIDESC). Argentina ratificó este tratado en 1986, y forma parte del mismo
desde entonces.

El PIDESC establece en su artículo 12 el derecho de toda


persona a gozar del más alto nivel posible de salud física y mental, y reconoce
que la mejora de las condiciones medioambientales es parte integral del
disfrute de este derecho. Aunque el artículo 12 del PIDESC no menciona
explícitamente el derecho a un ambiente sano, ha sido interpretado por la
doctrina y la jurisprudencia como incluyendo la protección del medio ambiente
como un componente esencial para garantizar el derecho a la salud.
La ley general de ambiente (Ley N°25.675) establece
además una serie de principios fundamentales que deben guiar la gestión
ambiental en Argentina, entre los que se incluyen:

Principio de prevención: La ley establece que es necesario


prevenir los daños ambientales, promoviendo la adopción de medidas
anticipadas para evitar o reducir los impactos negativos en el ambiente.

Principio de precaución: Este principio establece que en


casos de amenaza de daño ambiental, la falta de certeza científica no debe
utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces para
prevenir la degradación del ambiente.

Principio de responsabilidad: La ley establece la


responsabilidad de los causantes de daños ambientales, tanto en términos de
reparación del daño causado como en la adopción de medidas para prevenir la
contaminación y proteger el ambiente.

Asimismo, el artículo 1 define que la ley “establece los


presupuestos mínimos para el logro de una gestión sustentable y adecuada del ambiente,
la preservación y protección de la diversidad biológica y la implementación del
desarrollo sustentable.”

El Artículo 28 establece la responsabilidad del generador


o responsable de la actividad que cause daño ambiental a la obligación de
recomponer, restaurar, reemplazar, indemnizar o compensar en la forma,
extensión y condiciones que establezca la reglamentación.

El artículo 41 reconoce el derecho a un ambiente sano y


equilibrado, estableciendo que los habitantes tienen el derecho a que las
actividades productivas satisfagan las necesidades presentes sin comprometer
las de las generaciones futuras.
La Ley de Hidrocarburos 17.319 en su artículo 13 establece
que las concesiones otorgadas para la exploración y explotación de
hidrocarburos se otorgan con la condición de cumplir con las leyes y
reglamentos de protección del medio ambiente y de los recursos naturales.

En el ámbito provincial en igual sentido el Artículo 1 de la


ley provincial 5961.

En este orden de cosas, puede observarse como la amplia


materia legislativa internacional y nacional que aborda los derechos
ambientales consagran la obligación de YPF SA de reparar los pasivos
ambientales de los que fuese responsable.

Asimismo, la CSJN ha puesto de manifiesto que “En


cuestiones de medio ambiente, cuando se persigue la tutela del bien colectivo consagrado
en la Constitución Nacional, tiene una prioridad absoluta la prevención del daño futuro;
en tanto la mejora o degradación del ambiente beneficia o perjudica a toda la población,
porque es un bien que pertenece a la esfera social y transindividual, y de allí deriva la
particular energía con que los jueces deben actuar para hacer efectivos estos mandatos
constitucionales. -Del dictamen de la Procuración General al que la Corte remite”13

Y ha dicho tambien que “La Constitución Nacional en su afán


de proteger el ambiente, permite afirmar la existencia de deberes positivos, entre los
cuales se destaca el deber de preservarlo; en el derecho infra-constitucional se desarrollan
estos deberes en la Ley General del Ambiente y en el Código Civil y Comercial de la
Nación de modo coherente, tanto en el ámbito público como privado.”14

YPF S.A. es responsable de los pasivos ambientales


generados por sus actividades en las áreas petroleras mencionadas, de acuerdo
13
FUNDACION BANCO DE BOSQUES PARA EL MANEJO SUSTENTABLE DE LOS
RECURSOS NATURALES DEMANDADO: EN - PEN - M PLANIFICACION FEDERAL,
INVERSION P Y S Y OTROS s/ INC APELACION 22/10/2020 Fallos: 343:1332

14
Saavedra, Silvia Graciela y otro c/ Administración Nacional de Parques Nacionales Estado
Nacional y otros s/Amparo Ambiental 25/02/2021 Fallos: 344:174
con los principios de responsabilidad ambiental establecidos en la Ley General
de Ambiente (Ley 25.675) y la normativa referida. La empresa ha llevado a cabo
operaciones petroleras que han causado daños al medio ambiente, y ahora
pretende desprenderse de un gran número de áreas sin determinar a ciencia
cierta el estado de situación de los pasivos ambientales y un plan para su
reparación.

Como así tampoco se establece un plan o estado de


situación que indique qué pozos deben ser cerrados ya sea de forma temporal o
definitiva.

IX. TRATAMIENTO DE POZOS. RESOLUCIÓN N° 5/96 DE


LA SECRETARÍA DE ENERGÍA Y COMBUSTIBLES DE LA NACIÓN.

Hemos referido que las áreas hidrocarburíferas que YPF SA


pretende vender o ceder en la provincia de Mendoza tienen alrededor de 1700
pozos inactivos de un total de 3500 pozos aproximadamente.

La concesión de explotación sobre estas áreas vence en su


mayoría entre los años 2025 y 2027 como hemos referido previamente.

La venta o cesión de estas áreas sin un plan y evaluación


ambiental y financiera sobre el futuro de estos pozos, determinando cuáles
deben ser cerrados de forma temporal o definitiva constituye un intento de
eludir los compromisos asumidos por la empresa y las obligaciones
establecidas en la Resolución Nº 5/96 de la Secretaría de Energía y
Combustibles de la Nación, así como en los permisos de explotación
otorgados por el Gobierno de la Provincia de Mendoza.

El Acta acuerdo entre YPF SA y el Gobierno de la


Provincia de Mendoza ratificada por Decreto 1465/11 mediante la cual se
estableció la prórroga de la concesión de las áreas Barrancas, Río Tunuyán, La
Ventana; Vizcacheras; El Portón; Altiplanicie del Payún; Cañadón Amarillo;
Llancanelo y Llancanelo R, todas en el plan de desprendimiento de YPF,
establece que:

3.9. Abandono y Remediación: La empresa deberá presentar y


ejecutar un plan destinado al abandono de pozos hidrocarburíferos, inyectores y/o
cualquier perforación inactiva dando estricto cumplimiento a las normas y
procedimientos previstos en la Resolución de la Secretaría de Energía y Combustible de
la Nación Nº 5/ 96, y/o en cualquier otra norma provincial o nacional complementaria o
sustitutiva dictada para dichos fines.

Vender o ceder estas áreas busca evitar el concepto de


“abandono” porque serían entregadas a otras empresas. Pero sin los informes
correspondientes que indiquen si esos pozos serán utilizados no es más que un
intento de eludir dicha responsabilidad, ya que los mismos pueden ser
abandonados en el corto plazo por el vencimiento de las concesiones.

En igual sentido se estableció en el Decreto 2459/22 sobre


las áreas Chiuido de la Salina y Chiuido de la Salina Sur establece en su artículo
8 sobre las obligaciones ambientales “En caso de daños, deberá mantener indemne a
la Provincia de Mendoza, contra todo tipo de reclamaciones. En caso de daño ambiental
comprobable, se hará cargo de las tareas de saneamiento correspondientes según la
legislación vigente.”

A la vez que el artículo 10 sobre abandono de pozos indica


que “El concesionario deberá cumplir con el cronograma de abandono de pozos
propuesto, que se considera obligación en firme y con la campaña de estudio de los pozos
inactivos durante los años 2023/2025, para definir su abandono a los términos de la Res
SE N° 5/96 como parte del plan de abandono de pozos propuesto, según cronograma que
se grafica en Anexo II del presente decreto. El concesionario, deberá presentar
anualmente a la Autoridad de Aplicación, el plan de abandono de pozos, a los términos
de la Resolución SE N° 5/96, y aplicando en las tareas de abandono los estándares más
modernos de la industria, realizando los trabajos de modo seguro y eficiente. Y deberá
informar, con una antelación de un mes, la fecha de inicio de las tareas de abandono,
para su oportuno control por la Autoridad de Aplicación. A la finalización de las tareas
de abandono deberá presentar informe final correspondiente. Todos los pozos perforados
en el área de la concesión, previo a la reversión del área, deberán encontrarse en estado
de abandono definitivo, conforme a la reglamentación vigente.”

En relación al área Confluencia Sur en la cual YPF SA posee


el 14,42%, y el restante 85,58% es de Aconcagua Argentina, se estableció en el
decreto 2464/2022 mediante la cual el Gobierno de Mendoza prorroga la
concesión hasta el 25/12/2033, se establece también la obligación de
tratamiento de pozos:

Artículo 12° - ABANDONO DE POZOS. Respecto de todos los


pozos perforados en el área de la concesión, con anterioridad o durante la concesión
o su prórroga, independientemente de la persona que los haya perforado, previo
a la reversión del área, deberán encontrarse en estado de abandono definitivo conforme la
reglamentación vigente. El tratamiento que dará la Autoridad de Aplicación es el
previsto en la Resolución de la entonces Secretaría de Energía de la Nación N° 5/96 o la
que en el futuro la reemplace. El plan de saneamiento de pasivos ambientales, es
independiente de la obligación de abandono de los pozos.

En este marco es necesario abordar, la normativa de la


resolución Nº 5/96 de la Secretaría de Energía y Combustibles de la Nación
establece que “cuatro (4) años antes de expirar una concesión de explotación, o al
momento de producirse la reversión total o parcial de un área de exploración, el
concesionario o permisionario presentará a la Autoridad de Aplicación, un estudio
técnico-económico donde fundamente las razones por las cuales no resulta conveniente
el abandono definitivo o temporario, de cada uno de los pozos inactivos existentes en el
área a entregar.”

La gran mayoría de las áreas en cuestión se encuentran a


un tiempo menor a los cuatros años para que finalice su concesión, o como en
el caso de Chiuido de la Salina y Chiuido de la Salina Sur cuya concesión
finaliza en 2032, pero con la obligación de cerrar los pozos inactivos que así
corresponda en el período 2023/2025.

La resolución citada además establece la posibilidad de


abandonar de forma temporaria, si se considera posible su reutilización a
futuro, o definitiva, a excepción de los que son en el ejido urbano que solo
puede realizarse de forma definitiva.

Asimismo, distingue entre pozos activos, inactivos donde el


concesionario debe determinar la conveniencia o no de proceder a su abandono,
y abandonados.

Conforme a la resolución 5/96, sobre los pozos inactivos


que ascienden a 1700 aproximadamente debe determinarse si se procederá o
no a su abandono previo a cualquier venta o cesión que se realice.

De esta forma, en caso que se determine su abandono,


debe cumplir con la obligación de cerrar el pozo según los procedimientos
establecidos en la mencionada resolución y en los términos de la legislación
ambiental vigente.

Todo accionar contrario no solo permitiría el


incumplimiento de las disposiciones legales, sino que generaría un grave daño
a la Provincia de Mendoza y a su población toda vez que habría un estado de
incertidumbre sobre el destino de pozos que puedan ser o no utilizados y la
capacidad técnica y operativa de posibles compradores para cerrar los mismos
si no se conoce previamente cuántos, cómo, y una evaluación ambiental y de
costos que se requiere.

La no reparación de los daños ambientales, y el no cierre de


pozos que deban ser cerrados de forma temporaria o definitiva generará un
daño ambiental irreparable que debe ser prevenido.
La venta o cesión de las áreas hidrocarburíferas que
pretende realizar YPF SA busca evadir su responsabilidad ambiental y
patrimonial sobre los daños generados. El derecho a realizar las operaciones
comerciales que considere no deben ser justificativo para evadir estas
responsabilidades. El ejercicio abusivo de los derechos es una conducta ilícita
y antijurídica conforme artículos 14, 240 y 241 del Código Civil y Comercial
de la Nación.

Esta tutela del Poder Judicial de los derechos que aquí se


buscan proteger ha sido destacada también por la CSJN “Le corresponde al
Poder Judicial de la Nación buscar los caminos que permitan garantizar la eficacia de los
derechos, y evitar que estos sean vulnerados, como objetivo fundamental y rector a la
hora de administrar justicia y de tomar decisiones en los procesos que se someten a su
conocimiento; no debe verse en ello una intromisión indebida del Poder Judicial cuando
lo único que hace es tender a tutelar derechos, o suplir omisiones en la medida en que
dichos derechos pueden estar lesionados.”15

Es por ello que solicitamos que previo a la venta o cesión de


las áreas, se determine la reparación ambiental que debe hacer frente a los
pasivos ambientales, los pozos que deben ser cerrados temporal o
definitivamente, asumiendo la responsabilidad de estas obligaciones la
petrolera YPF SA, quien fuera la beneficiaria de las concesiones otorgadas por el
Estado Provincial.

X. ANTECEDENTES DE CONTAMINACIÓN Y FALTA DE


INVERSIONES

Los antecedentes de la petrolera YPF SA dan aún más


relevancia a lo aquí planteado.

15
FUNDACION BANCO DE BOSQUES PARA EL MANEJO SUSTENTABLE DE LOS
RECURSOS NATURALES DEMANDADO: EN - PEN - M PLANIFICACION FEDERAL,
INVERSION P Y S Y OTROS s/ INC APELACION 22/10/2020 Fallos: 343:1332
Solamente nombrando los ejemplos más resonantes del
último tiempo en la provincia podemos ver una práctica contaminante y
evasora por parte de la demandada, así como también en relación a los
acuerdos de inversión, hechos que también se han extendido en todo el país.

Esta apreciación no es propia de nuestra parte, sino que ha


sido relatada por el propio gobierno provincial. El 10 de Enero de 2020 a través
de un comunicado de prensa informaba:

En el año 2008 mediante el decreto 170/07 se le exigió a todas las


empresas petroleras que operaran áreas dentro del territorio provincial presentar un
informe ambiental donde debían reflejar la situación de los activos como de los pasivos
ambientales del Yacimiento.

Para el año 2011, a partir de la renegociación de los plazos de


concesión se exigió la Declaración Jurada de la totalidad de los pasivos ambientales y
un plan de remediación que debía finalizar para el vencimiento del periodo original de
concesión, plazos que vencieron entre los años 2015 a 2017.

Del control realizado sobre los procesos de saneamiento se pudo


comprobar que las empresas SINOPEC, EL TREBOL, PCR y CHAÑARES
concluyeron en 2017 la remediación de los pasivos declarados dando cumplimiento a las
exigencias establecidas.

El caso de la empresa YPF el proceso fue distinto ya que los


pasivos declarados inicialmente no coincidían con los relevamientos en campo
y al 2017 solo habían remediado el 20 % de los pasivos. Finalmente en el 2018
se consignaron los pasivos existentes que ascendían a 447 situaciones
ambientales desde ex piletas que no habían sido saneadas a instalaciones o
cañerías en desuso, aprobándose un nuevo plan de remediación que concluirá en
el 2022. A la fecha se han remediado y liberado más de 250 situaciones
ambientales y están en proceso de remediación 100 más.16

Es decir, que este proceso que abordó la Provincia para la


reparación de los pasivos ambientales fue esquivo por parte de YPF SA, no
cumpliendo los plazos, y continuando al día de hoy sin llegar al 100% de la
reparación de los pasivos consignados en esa época.

En el año 2015, YPF SA ya había sido intimada a dar


explicaciones por la enorme cantidad de pozos inactivos que no estaban
cerrados temporal o definitivamente. A través de la resolución 555/2015 de la
Dirección de Protección Ambiental publicada en el boletín oficial el 05 de
Agosto de 2015 se informaba que YPF SA poseía 1330 pozos inactivos que
incumplian la resolución 05/96 de la Secretaría de Energía de la Nación.

“Esta resolución busca prevenir posibles impactos al ambiente, el


no cumplimiento de la misma no significa en todos los casos un impacto tangible al
mismo, sin embargo existen pozos en los que el abandono sería el procedimiento
indicado a fin de garantizar el resguardo ambiental.

No puede ser excusa del no abandono de los pozos el hecho


de querer recabar información de pozos inactivos o la posibilidad de volver a
reactivarlos de debido a nueva información encontrada o una mejora de las
tecnologías actuales, pues la legislación prevé para estos casos un abandono
temporario el cual es reversible.

Todos los plazos de abandono han sido superados, sin embargo las
empresas que operan en la Provincia no ha dado cumplimiento estricto a la Resolución
en cuestión.

16

https://www.mendoza.gov.ar/prensa/mas-del-70-de-los-pasivos-ambientales-de-mendoza-ya-ha
n-sido-remediados/
A fin de regularizar esta situación es conveniente solicitar a las
empresas que operan en la Provincia un listado actualizado de sus pozos inactivos y un
descargo que justifique el incumplimiento de la Resolución Nº 05/96.”

En el año 2018 se imputó a directivos de YPF SA por una


denuncia del año 2012 referida al ocultamiento de los pasivos ambientales e
incumplimiento de la ley de residuos peligrosos.

En el auto de imputación, el Juez Federal Bento expresaba


que: “Se concluyó que la empresa YPF SA tenía pasivos ambientales no declarados ni
en 2008 ni en los informes de situación; como asimismo que no reflejaba la situación
encontrada en los respectivos campos. No había declarado pasivos soterrados, expiletas,
desconociéndose su impacto ambiental. Acumulaba chatarra y residuos con
hidrocarburos a campo aviento. Acumulaban y mezclaban cutting, tierras empetroladas
y fondos de tanque. Incorporaban tierras con bajos niveles de hidrocarburos a piletas con
petróleo, incrementando la contaminación y el volumen de pasivos, todo incumpliendo
de manera reiterada la ley de residuos peligrosos.”17

En el año 2017 YPF SA fue multada por el Departamento


General de Irrigación producto de un derrame de petróleo no informado a
tiempo en la localidad de Malargue.

El Superintendente General de Irrigación de la provincia de


Mendoza expresaba a través de la resolución 0897 que “al momento del hecho no
contaba con las infraestructuras de contención necesarias, que el volumen derramado
fue mayor al efectivamente declarado y que el hidrocarburo alcanzó en su
desplazamiento las bases de un cauce aluvional.”18 Desde 2016, las empresas deben
informar dentro de las 12 horas cualquier incidente, lo que no fue cumplido.

17

https://www.unidiversidad.com.ar/imputaron-a-dos-directivos-de-ypf-por-contaminacion-en-men
doza92
18

https://www.mendoza.gov.ar/prensa/irrigacion-multo-a-ypf-y-la-emplazo-a-hacer-obras-por-el-de
rrame-de-petroleo/
En el año 2012, la Provincia de Mendoza quitó la
concesión de las áreas Ceferino y Cerro Mollar Norte en este caso porque YPF
SA incurrió en “incumplmiento sustancial e injustificado de las obligaciones
estipuladas en materia de productividad, inversiones y trabajos” según consta en el
decreto 502/2012. Si bien posteriormente tras la estatización del 51% de las
acciones de YPF se firmó un acta acuerdo para que estas áreas permanezcan
concedidas a YPF SA, la sanción demuestra que los incumplimientos existieron,
y que se obligó mediante el acta acuerdo que se aprueba con el decreto
1679/2012 a YPF S.A. a hacer “sus mejores esfuerzos en materia de recursos
humanos, técnicos y financieros disponibles tendientes a lograr un aumento en los
niveles de actividad en explotación y eventual exploración, en las áreas cuya titularidad
mantiene, dentro de los objetivos contenidos en el artículo 1 de la Ley Nacional 26.741.”

Como bien afirma Victor Guillermo Hernandez, especialista


en derecho ambiental y recursos naturales “En la provincia de Mendoza, la
actividad petrolera tampoco ha sido ajena a estos avatares en el sentido de que también
ha generado numerosos conflictos ambientales, provocando incidentes y daños al
ambiente y los distintos recursos naturales. Estos conflictos han sido desde accidentes
tecnológicos tales como derrames por roturas de caños, como filtraciones en piletas de
perforación, etc. provocando contaminación tanto en la superficie, sobre suelos o aguas,
como en los propios acuíferos subterráneos.”19

XI. IMPACTO AMBIENTAL SOBRE LA FLORA Y FAUNA

La actividad hidrocarburífera genera un deterioro en la


biodiversidad y ecosistemas sobre los que actúa. Los pasivos ambientales, son
técnicamente el resultado acumulado y producido por la actividad petrolera en el campo,
generados por las actividades de exploración y explotación en yacimientos y que las
empresas concesionarias no han resuelto ni han dispuesto tratar como tales. La Agencia

19
Cuadernos de Derecho Ambiental. Colegio de Abogados de la 1era Circunscripción Judicial
Mendoza. 1. Derecho Ambiental . I. Cuervo, Carlos. II. Ugarte, Andrés Gualberto, dir. III.
Guardatti, Georgina Alejandra, coord. IV. Disparte, Andrea Fabiana, pref. V. Cafferatta, Néstor
A., prolog. CDD 344.82046
de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés) define a
los pasivos ambientales como “una obligación de incurrir en un costo futuro, como
consecuencia de una actividad, o conducta, realizada en el presente o pasado que puede
afectar el ambiente de manera adversa”.20

Asimismo, el Gobierno de Mendoza en el decreto


2464/2022 en el cual prorroga la concesión del área Confluencia Sur, define en
su artículo 9 que “Se consideran pasivos ambientales: todas las afectaciones al
ambiente que resulten de hechos o acciones vinculados a la actividad hidrocarburífera
que se haya desarrollado en el área de la concesión y la que desarrolle el concesionario
por sí o por terceros, que importen derrames y/o cualquier otro impacto que afecte al
recurso agua, suelo, subsuelo, aire, flora, fauna y paisaje, generados en el área de la
concesión, independientemente de cuándo se conozcan.”

Este impacto ambiental que genera la actividad petrolera es


mayor al de otras actividades, por lo que requiere mayor protección y mayor
tutela judicial.

Ciano N, explica que “Si analizamos el impacto de la actividad


sobre los recursos naturales de manera comparativa con la actividad ganadera ovina
extensiva (otro de los pilares del desarrollo de la región), vemos que ambas producen la
pérdida de vegetación y de suelo. Lo que en la ganadería ovina se produce de manera
progresiva y gradual, ya que no visualizamos en una corta escala de tiempo (día,
semana, mes) el impacto, en la actividad petrolera lo vemos de manera abrupta,
afectando los recursos suelo y vegetación de manera abrupta, y eliminando los
principales elementos que garantizan el mantenimiento a lo largo del tiempo de la
cobertura vegetal: suelo, plantas adultas, poblaciones y comunidades vegetales, semillas,
materia orgánica y nutrientes, microorganismos, entre otros. De un día para el otro, nos
cambia el sustento donde se desarrollaba la vida de las poblaciones: lo que antes era un

20
Cuadernos de Derecho Ambiental. Colegio de Abogados de la 1era Circunscripción Judicial
Mendoza1. Derecho Ambiental . I. Cuervo, Carlos. II. Ugarte, Andrés Gualberto, dir. III.
Guardatti, Georgina Alejandra, coord. IV. Disparte, Andrea Fabiana, pref. V. Cafferatta, Néstor
A., prolog. CDD 344.82046
ambiente favorable, ahora se convierte sólo en un soporte, o un sustrato desde donde
prácticamente hay que comenzar de cero”21

Algunos ejemplos de cómo estos pasivos impactan


directamente en la flora y fauna son:

Jarilla (Larrea sp.): La jarilla, planta dominante en las zonas


áridas de Mendoza, se ve severamente afectada por la deforestación y la
contaminación del suelo resultantes de las operaciones hidrocarburíferas. La
construcción de pozos y plataformas implica la remoción de grandes
extensiones de esta vegetación, esencial para el equilibrio ecológico. Los
derrames de petróleo y productos químicos inhiben el crecimiento de la jarilla,
comprometiendo su capacidad para proporcionar sombra y refugio a otras
especies.

Algarrobo (Prosopis flexuosa): El algarrobo, árbol nativo


de los bosques mendocinos, sufre una significativa pérdida de hábitat debido a
la infraestructura necesaria para la extracción de hidrocarburos. La destrucción
de estos árboles no solo reduce la biodiversidad vegetal, sino que también
elimina una fuente crucial de alimento y refugio para la fauna local,
exacerbando el deterioro del ecosistema.

Cactáceas (Trichocereus terscheckii): Estas cactáceas,


adaptadas a las condiciones áridas de la región, son particularmente
vulnerables a la contaminación del suelo y al tráfico pesado asociado con la
actividad hidrocarburífera. Su lenta tasa de crecimiento y su papel vital en la
retención de agua en el suelo hacen que cualquier daño a estas plantas tenga
efectos duraderos y difíciles de revertir.

Guanaco (Lama guanicoe): El guanaco, mamífero grande


que habita en las áreas abiertas de Mendoza, enfrenta una reducción de su

21
Pérez DR, Rovere AE & Rodriguez Araujo ME (2013). Restauración ecológica en la diagonal
árida de la Argentina. Vázquez Mazzini Editores. 520 pp.
hábitat debido a la fragmentación causada por caminos y plataformas de
perforación. Esta pérdida de territorio vital impide el libre movimiento y acceso
a recursos esenciales, disminuyendo significativamente las poblaciones de
guanacos y alterando el equilibrio del ecosistema.

Mara Patagónica (Dolichotis patagonum): La mara


patagónica, especie vulnerable que requiere amplios espacios para sobrevivir, se
ve afectada por la fragmentación de su hábitat natural. Las operaciones
hidrocarburíferas crean barreras físicas que limitan sus desplazamientos y
acceso a recursos, poniendo en peligro su supervivencia.

Halcón Peregrino (Falco peregrinus): El halcón peregrino,


ave de presa que depende de áreas abiertas y acantilados para cazar, se ve
afectado por la contaminación del agua y del suelo. La reducción en la
disponibilidad de presas contaminadas compromete su capacidad de
alimentación, amenazando su salud y reproducción.

Lagartija Cola de Piche (Phymaturus flagellifer): Esta


lagartija, endémica de Mendoza, habita en zonas rocosas que son destruidas por
la construcción de infraestructura hidrocarburífera. La pérdida de hábitat y el
deterioro ambiental amenazan la supervivencia de esta especie única y valiosa
para la biodiversidad local.

Estos son solo algunos ejemplos del profundo impacto que


tiene la actividad petrolera sobre los ecosistemas, que deben ser reparados para
mitigar el daño ambiental producido.

Continuando con las referencias del especialista


Hernández, los pasivos ambientales más comunes son los siguientes:

1) Contaminación generada por las ex piletas de perforación, en la


que se depositan los líquidos generados por la extracción, estén estas con revenimiento
superficial o no, en algunos casos con aguas proveniente de la actividad y en otros con
aguas e hidrocarburos;

2) Derrames de petróleo no saneados, los cuales se presentan como


costrones de petróleo bastante meteorizados que muchas veces cubren varios metros de
cauces secos, particularmente aluvionales;

3) Restos de cañerías de conducción de petróleo o agua, las que se


encuentran dispersas por todo el campo, tanto en forma superficial como soterrada.
Acompañando a estas, están asociados caballetes y el recubrimiento superficial (fibra de
vidrio) que también son considerados pasivos;

4) Instalaciones de superficie en desuso, por lo general éstas son,


construcciones edilicias abandonadas, locaciones con platea de hormigón, dados de
hormigón, piletas de hormigón en desuso, chatarra (esto último es muy común y se
encuentra en grandes cantidades disperso en campo);

5) Áreas o zonas donde se erradicó la vegetación de raíz


(desmonte) y no se logró la revegetación natural, generalmente sectores no utilizados
por las empresas, estos son: picadas sísmicas 2D, caminos a pozos con abandono
definitivo, locaciones de pozos con abandono definitivo, etc.22

También Ciano. N, en su trabajo “Rehabilitación de áreas


degradadas por la actividad petrolera”, explica qué tipos de disturbios se
producen sobre los Recursos naturales durante las tareas desarrolladas por la
actividad petrolera:

“Suelos empetrolados: ocurre por roturas de oleoductos. La


profundidad de penetración en el suelo va a depender de las características texturales y
del tiempo de exposición.

22
Cuadernos de Derecho Ambiental. Colegio de Abogados de la 1era Circunscripción Judicial
Mendoza1. Derecho Ambiental . I. Cuervo, Carlos. II. Ugarte, Andrés Gualberto, dir. III.
Guardatti, Georgina Alejandra, coord. IV. Disparte, Andrea Fabiana, pref. V. Cafferatta, Néstor
A., prolog. CDD 344.82046
Suelos salinizados: las aguas de purga acompañan al petróleo
que se extrae; contienen una alta carga salina alcalina, especialmente sulfato y cloruro
de sodio, que alteran las propiedades químicas de los suelos, y afectan a la vegetación.

Decapitación: es la eliminación de las primeras capas del perfil


del suelo, y de la vegetación, realizada con maquinaria de tipo vial, con el objeto de
realizar locaciones, caminos, o retirar suelo empetrolado.

Relleno: es el aporte de material para brindar al terreno un


mayor coeficiente de soporte, en sitios donde se necesita instalar maquinarias, equipos o
locaciones. También, en menor medida, para reponer en sitios que se ha extraído suelo
empetrolado. Generalmente presentan malas características físico-químicas.

Compactación: se produce principalmente en los sitios donde se


instalan las locaciones de explotación, y en los lugares de tránsito de maquinaria pesada.

Modificación de la topografía: las más notorias son las


canteras que se realizan para la extracción de material que tendrá distintos usos
(caminos, locaciones, etc.).

Desmontes por construcción de picadas: su construcción


durante la etapa de prospección requiere la decapitación del suelo y la remoción de la
vegetación. Actualmente, existen técnicas más modernas que evitan la remoción de la
vegetación y el suelo superficial.

Pendientes inestables: se producen principalmente en la


construcción de las locaciones de corte, en sitios de relieve ondulado, formándose taludes
sin cobertura vegetal, que quedan expuestos a la erosión.

Alteración de la dinámica del agua en mallines y


cañadones: la construcción de caminos y locaciones en sitios bajos, altera el drenaje del
agua, produciendo cambios en la vegetación y el suelo.
Actualmente algunos de estos disturbios no se producen, porque
la implementación de sistemas de gestión ambiental de las empresas ha permitido
modificar algunas prácticas, principalmente las relacionadas a la extracción de los
primeros centímetros de suelo cuando se producen derrames, o el caso de las aguas de
purga, que son reinyectadas. Sin embargo, quedan las secuelas de prácticas inadecuadas
realizadas anteriormente.”23

Parte de lo que se sostiene en este recurso es la gran


cantidad de pozos que están inactivos pero que no tienen el tratamiento de
cierre adecuado y obligatorio a la vez que se intenta pasar dicha
responsabilidad a otras empresas. Como explican Dalmasso A. D. y Martinez
Carretero, los pozos que se realizan son generadores de un alto impacto
ambiental.

“Las plataformas de pozos son explanadas de exploración o


explotación petrolera, que por su alta compactación permanecen durante años sin
cobertura vegetal. Cada plataforma de explotación posee una superficie de
aproximadamente 0,75 ha. Soportan visitas permanentes de mantenimiento con la
presencia de vehículos semilivianos y pesados. El suelo de estas plataformas se
encuentra fuertemente compactado, con el agregado ex - profeso de materiales calcáreos
y arcillas que favorecen la consolidación del piso. A ello debe sumarse el elevado
contenido de sales de los materiales incorporados y los posibles vuelcos de lodos de
perforación, productos químicos industriales e hidrocarburos en general.”24

Otra importante evidencia científica sobre el impacto


ambiental la encontramos en el trabajo: “Evaluación de técnicas de
restauración en locación petrolera Cerro Veneno, Malargüe, Argentina” de
Navas Romero, Herrera Moratta, Duplancic, Martínez Carretero, y Dalmasso.

23
Pérez DR, Rovere AE & Rodriguez Araujo ME (2013). Restauración ecológica en la diagonal
árida de la Argentina. Vázquez Mazzini Editores. 520 pp.
24
Pérez DR, Rovere AE & Rodriguez Araujo ME (2013). Restauración ecológica en la diagonal
árida de la Argentina. Vázquez Mazzini Editores. 520 pp.
Allí señalan que la actividad petrolera genera un fuerte
impacto sobre los recursos naturales, produciendo daños sobre la topografía, el suelo y la
vegetación, alterando la estructura y las funciones del paisaje (Varjani y Upasani,
2017). La degradación del suelo es uno de los impactos más negativos de las actividades
inherentes a la extracción de petróleo (Martínez et al., 2007). Es causada por la
eliminación de la cubierta que proporciona la planta y las capas superiores del suelo
durante la construcción de plataformas de perforación, así como por la contaminación de
los suelos con hidrocarburos, metales pesados y otras sustancias químicas que se
almacenan como subproductos en celdas de corte de lodo y perforación (Willis et al.,
2005).”25

Los autores señalan resaltan también la incidencia de los


pozos en el impacto ambiental: “Entre las operaciones más importantes y
perjudiciales que posee la industria petrolera se encuentra la generación de plataformas
para la perforación de pozos, estimándose 1260 perforaciones para el año 2020 y 2200
para el 2030 (ANI, 2014). El pozo de petróleo se coloca en el medio de una plataforma,
un área plana de aproximadamente 0,7 ha donde se ha eliminado la vegetación y la capa
superficial del suelo. Este tipo de erosión no solo reduce la fertilidad del suelo, sino que
también cambia su estructura física y biota (Startsev y McNabb, 2000), generalmente
creando condiciones muy desfavorables para el crecimiento de las plantas. La
construcción de plataformas de perforación se realiza con maquinaria pesada, lo que
conduce a la compactación del suelo (Startsev y McNabb, 2000) afectando a su vez las
propiedades físicas del mismo (Håkansson y Reeder, 1994) con el agregado exprofeso de
materiales calcáreos y arcillas que favorecen la consolidación del piso. A ello debe
sumarse el elevado contenido de sales de los materiales incorporados (Dalmasso y
Martínez Carretero, 2013) generando una elevada pérdida de cobertura vegetal y
afectando procesos ecosistémicos. Estas condiciones extremas llevan a que permanezcan
durante años sin cobertura vegetal (Reichmann et al., 2003; Dalmasso y Martínez
Carretero, 2013). Si a estas alteraciones se les suma las condiciones climáticas

25
Restauración ecológica en la Diagonal Árida de la Argentina / Adriana Elizabeth Ortín
Vujovich... [et al.]; editado por Adriana Elizabeth Ortín Vujovich... [et al.].- 1 a ed.- Salta: Adriana
Elizabeth Ortín Vujovich, 2020. Libro digital, PDF
limitantes del sistema, las posibilidades de revegetación en forma natural se vuelven
muy bajas, erráticas e inciertas (Ciancio et al., 2013). Se considera en estos sistemas un
proceso de recuperación natural, ecológicamente aceptable, en un plazo de 40-60 años
(Puma y Zuleta, 2003). En tal escenario, se requiere la restauración de la cubierta
vegetal y solo se puede lograr a través de programas de revegetación (Vieira y
Scariot, 2006).”26

Los distintos estudios científicos citados se basan en


estudios de campo realizados donde ponen de manifiesto la importancia de la
reparación de los pasivos ambientales para la restauración de los ecosistemas.

En su trabajo “Rehabilitación de áreas degradadas por la


actividad petrolera”, Ciano, N. del EEA Chubut – INTA. Trelew, Chubut,
Argentina, aporta una serie de propuestas tendientes a la restauración ecológica
de esta áreas, entre las que indica como necesario:

“Recomponer la topografía para adecuarla a los parámetros


paisajísticos de la zona y restablecer el drenaje natural del agua. Consiste en modificar
la topografía para adecuarla a los parámetros paisajísticos de la zona (micro y macro
topografía), restablecer el drenaje natural del agua, disminuir las pendientes, y
redondear los bordes.

Incrementar la rugosidad del terreno para favorecer la


dinámica del agua, atenuar la erosión y recomponer el banco de semillas del suelo. A
través de la descompactación del terreno, y de su laboreo de manera perpendicular al
flujo erosivo principal (agua o viento), se crean condiciones que mejoran la dinámica del
agua, favorecen la captación de recursos y mitigan los procesos erosivos. Estas prácticas
además crean las condiciones favorables para la próxima etapa.

Restablecer la cobertura vegetal, principalmente a través de


la revegetación con especies nativas. En función de las características del terreno, de las

26
Restauración ecológica en la Diagonal Árida de la Argentina / Adriana Elizabeth Ortín
Vujovich... [et al.]; editado por Adriana Elizabeth Ortín Vujovich... [et al.].- 1 a ed.- Salta: Adriana
Elizabeth Ortín Vujovich, 2020. Libro digital, PDF
limitantes físico-químicas del suelo, de la topografía y de la disponibilidad de agua, es
que se realizan los distintos tipos de revegetación: siembra, plantación e inducción de la
revegetación natural.

En esta propuesta, el tema de la contaminación con hidrocarburos,


queda inscripta en el primer punto, eliminando o disminuyendo el contenido de
hidrocarburo en suelo por los métodos que se han desarrollado.”27

En el mismo sentido, analizando la restauración en Cerro


Veneno, Malargue (Yacimiento Fortunoso), Navas Romero, Herrera Moratta,
Duplancic, Martínez Carretero, y Dalmasso, afirman que:

“Existen varios programas de revegetación en sitios de


explotación petrolera que actualmente están activos en Argentina. La restauración de
la cubierta vegetal generalmente conduce a mejoras en las propiedades del
suelo (Ochoa-Cueva et al., 2013; Fialho y Zinn, 2014), como se ha demostrado
anteriormente en otros trabajos realizados en el yacimiento y en el país (Dalmasso et al.,
2015; Navas et al., 2018). Después de algunos años de revegetación, la materia
orgánica aumenta y se estimula la actividad biológica (Jones et al., 2004),
restaurando las funciones del suelo. Un proceso de restauración exitoso depende en
gran medida de la selección de las especies de plantas y la capacidad de éstas para
adaptarse a las condiciones del suelo degradado (Bradshaw y Huttl, 2001). Sin embargo,
algunos programas no han tenido éxito debido a los elevados costos que implica su
implementación y mantenimiento en el tiempo.”28

Luego de cuatro años de estudios y trabajos en la zona


para evaluar la eficacia de tres técnicas bien diferenciadas de revegetación en
plataformas petroleras abandonadas, Yacimiento Fortunoso, Malargüe,
Mendoza, el equipo científico concluye que: “es necesario implementar técnicas

27
Pérez DR, Rovere AE & Rodriguez Araujo ME (2013). Restauración ecológica en la diagonal
árida de la Argentina. Vázquez Mazzini Editores. 520 pp.
28
Restauración ecológica en la Diagonal Árida de la Argentina / Adriana Elizabeth Ortín
Vujovich... [et al.]; editado por Adriana Elizabeth Ortín Vujovich... [et al.].- 1 a ed.- Salta: Adriana
Elizabeth Ortín Vujovich, 2020. Libro digital, PDF
de restauración combinadas para lograr el restablecimiento del paisaje y disminuir los
costos de la actividad para que así resulte económicamente sostenible en el tiempo. Es
importante resaltar que la restauración final de una comunidad natural degradada, no
sólo implica el restablecimiento de la vegetación sino también la recuperación de
procesos ecológicos esenciales (Naveh, 1998).”29

En el trabajo “Revegetación de áreas degradadas. Estudio


de caso en plataformas petroleras en Malargüe, Mendoza”, Dalmasso y
Martinez Carretero, investigadores del Grupo de Geobotánica y Fitogeografía
(IADIZA- CONICET), señalan en base al estudio científico sistemático de los
suelos de las localizaciones petroleras de El Portón, Rincón De Correa y El
Zaino, en el Departamento de Malargüe:

“A través de la revegetación de las áreas degradadas se busca


alcanzar condiciones similares a las del entorno poco o nada alterado, respecto de la
estructura, cobertura, riqueza específica y composición florística. El grado de disturbio y
de las alteraciones del suelo determinan -en gran medida- las características de la
comunidad vegetal en un área y momento determinado. Se destaca la importancia de uso
de las especies nativas para asegurar el establecimiento de la vegetación en condiciones
áridas y semiáridas.

El conocimiento del valor cultural de la semilla es la base de la


producción de plantines de calidad en el vivero. El estudio fenológico de las especies
contribuye a seleccionar aquellas precoces en la producción de semillas, que aportarán,
en el corto plazo, la provisión de disemínulos y nuevas plantas en la revegetación.
Algunas especies, como Bougainvillea spinosa, manifiestan lento crecimiento en las
primeras etapas de desarrollo; sin embargo, su rusticidad y respuesta tardía, la hacen
una especie recomendable para asociar con otras. La vegetación debe ir acompañada de
prácticas complementarias, como el roturado o corrugado del suelo, a fin de facilitar el
establecimiento de especies desde las comunidades de contacto. El poceado actúa como

29
Restauración ecológica en la Diagonal Árida de la Argentina / Adriana Elizabeth Ortín
Vujovich... [et al.]; editado por Adriana Elizabeth Ortín Vujovich... [et al.].- 1 a ed.- Salta: Adriana
Elizabeth Ortín Vujovich, 2020. Libro digital, PDF
un recipiente receptor de semillas, favoreciendo el establecimiento de nuevos ejemplares.
El efecto de clausura favorece la sobrevivencia, derivando en una mejor respuesta en
cobertura vegetal y biodiversidad.”30

En síntesis, se trata de nombrar sólo a modo ejemplificativo


las consecuencias ambientales de la actividad petrolera que de no repararse
conforme la normativa vigente continuarán afectando la vida de los ecosistemas
hasta tal punto que sea irreversible.

XII. AMPLIAS FACULTADES DEL JUEZ:

El artículo 32 de la Ley General de Ambiente le da al juez


un rol más activo en el proceso, otorgando al mismo amplias facultades para
tomar todas las medidas necesarias con el fin de investigar, dirigir y probar los
hechos perjudiciales en el proceso, con el objetivo de salvaguardar eficazmente
el interés general. Además, en su sentencia, el juez puede, según los principios
de la sana crítica, ampliar su fallo a cuestiones que no hayan sido expresamente
planteadas por las partes. En situaciones donde el estado o particulares han
actuado ilegalmente, han omitido sus responsabilidades o han sido ineficientes,
es la justicia la que debe intervenir, dictando medidas urgentes para proteger el
bien común y el medio ambiente.

Así lo ha abordado la CSJN “En asuntos concernientes a la


tutela del daño ambiental, las reglas procesales deben ser interpretadas con un criterio
amplio que, sin trascender el límite de su propia lógica, ponga el acento en su carácter
meramente instrumental de medio a fin, que en esos casos se presenta una
revalorización de las atribuciones del tribunal al contar con poderes que exceden la
tradicional versión del juez espectador.”31

XIII. ACCESO A LA INFORMACIÓN PÚBLICA.

30
Pérez DR, Rovere AE & Rodriguez Araujo ME (2013). Restauración ecológica en la diagonal
árida de la Argentina. Vázquez Mazzini Editores. 520 pp.
31
Saavedra, Silvia Graciela y otro c/ Administración Nacional de Parques Nacionales Estado
Nacional y otros s/Amparo Ambiental 25/02/2021 Fallos: 344:174
Las operaciones comerciales de YPF SA deben encuadrarse
dentro del derecho al acceso a la información pública.

Esto es según el artículo 2 de la ley 27.275: “a) Información


pública: todo tipo de dato contenido en documentos de cualquier formato que los sujetos
obligados enumerados en el artículo 7° de la presente ley generen, obtengan,
transformen, controlen o custodien; b) Documento: todo registro que haya sido
generado, que sea controlado o que sea custodiado por los sujetos obligados enumerados
en el artículo 7° de la presente ley, independientemente de su forma, soporte, origen,
fecha de creación o carácter oficial.”

El artículo 7 define como sujetos obligados “g) Las empresas


y sociedades del Estado que abarcan a las empresas del Estado, las sociedades del Estado,
las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria, las sociedades de
economía mixta y todas aquellas otras organizaciones empresariales donde el Estado
nacional tenga participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones
societarias;”

En materia supralegal es aplicable el Acuerdo de Escazú,


cuyo objetivo según su artículo 1ero es “garantizar la implementación plena y
efectiva en América Latina y el Caribe de los derechos de acceso a la información
ambiental, participación pública en los procesos de toma de decisiones ambientales y
acceso a la justicia en asuntos ambientales, así como la creación y el fortalecimiento de
las capacidades y la cooperación, contribuyendo a la protección del derecho de cada
persona, de las generaciones presentes y futuras, a vivir en un medio ambiente sano y al
desarrollo sostenible.” En tal sentido establece el derecho al acceso a la
información ambiental como “cualquier información escrita, visual, sonora,
electrónica o registrada en cualquier otro formato, relativa al medio ambiente
y sus elementos y a los recursos naturales, incluyendo aquella que esté
relacionada con los riesgos ambientales y los posibles impactos adversos
asociados que afecten o puedan afectar el medio ambiente y la salud, así
como la relacionada con la protección y la gestión ambientales.”
Vale remarcar que YPF SA al estar controlada en un 51%
por el Estado Nacional es un sujeto obligado en los marcos del acceso de la
información pública. Así lo ha rememorado la CSJN: “Que lo expuesto permite
sostener, sin hesitación, que YPF S.A. es uno de los sujetos que, por encontrarse bajo la
jurisdicción del Poder Ejecutivo Nacional, se halla obligado a dar cumplimiento a las
disposiciones del decreto 1172/03 en materia de información pública. (Giustiniani,
Rubén Héetor el Y,P.F, S.A. s/amparo por mora.)

Asimismo, la SALA V de la Cámara Contencioso


Administrativo Federal se afirmó que no corresponde la inaplicabilidad de la
ley 27.275:

“En primer lugar, con relación al argumento relativo a la


inaplicabilidad del régimen de acceso a la información pública y pública ambiental,
resultar pertinente recordar que, frente a una situación análoga a la presente, la Corte
Suprema de Justicia de la Nación -en el marco de la causa “Giustiniani, Rubén Héctor
c/ YPF SA s/ Amparo por mora” (Fallos: 338:1258)- consideró que la firma YPF SA,
también demandada en la presente causa, resultaba sujeto obligado a brindar acceso a la
información pública en los términos del Decreto No 1172/03. Ello, en virtud de su
naturaleza jurídica, las funciones que legalmente le fueron asignadas y el rol que
desempeña el Poder Ejecutivo Nacional en su operatoria.

(...) Asimismo, frente a las excepciones al otorgamiento de la


información previstas en el régimen previsto en el Decreto No 1172/03 (que resultan
similares a las invocadas en su favor por la demandada, conf. Leyes No 27.275 y No
25.831), el Alto Tribunal recordó que “tanto la jurisprudencia de esta Corte como de [...]
la Corte Interamericana de Derechos Humanos [tiene dicho que] el derecho de acceso a la
información, en tanto elemento constitutivo de la libertad de expresión protegido por
normas constitucionales y convencionales, no es un derecho absoluto sino que puede
estar sujeto a limitaciones. No obstante ello, tales restricciones deben ser
verdaderamente excepcionales, perseguir objetivos legítimos y ser necesarias para
alcanzar la finalidad perseguida. En efecto, el secreto sólo puede justificarse para
proteger un interés igualmente público, por lo tanto, la reserva sólo resulta admisible
para ‘asegurar el respeto a los derechos o la reputación de los demás’ o ‘la protección de
la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas’ (confr. Claude
Reyes, citado)”32

Es por ello que todas las medidas que se solicitan, así


como las que VS disponga según su leal entender, deben tomarse en el marco
del acceso a la información pública y ordenarse los levantamientos del secreto
comercial que corresponda.

XIV. SOLICITA MEDIDA CAUTELAR

Se solicita como medida cautelar en primer término se


declare la inmediata suspensión de cualquier operación de venta o
transferencia de las áreas petroleras de propiedad de YPF S.A. mencionadas
hasta que se realice un informe completo de impacto ambiental de sus
actividades en dichas áreas, de los pasivos ambientales generados,
incluyendo el plan para su reparación, y de la determinación de los pozos que
podrían ser cerrados temporal o definitivamente.

Asimismo, se solicita de forma cautelar se ordene al


gobierno de la Provincia de Mendoza abstenerse de otorgar autorización para
la venta y/o cesión de las áreas petroleras mencionadas hasta tanto se realicen
los informes establecidos en el punto 5 del objeto del presente amparo y realice
relevamiento de las áreas referidas para determinar los pasivos y daños
ambientales, así como también la situación de los pozos inactivos,
incluyendo en dicho procedimiento la convocatoria a audiencia pública, o
mecanismo de participación ciudadana que VS considere mejor, en los términos
del artículo 7 del Acuerdo de Escazú.

32
Expte. N° CAF 64.727/2018/CA1 “FUNDACION AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES c/
YPF SA s/ VARIOS”
a) Verosimilitud en el derecho

La verosimilitud del derecho queda demostrada con el


relato de los hechos realizado precedentemente. Sin embargo, no puede dejar de
remarcar los siguientes puntos a los fines de aclarar la procedencia de esta
medida.

Que la Ley General de Ambiente estable en su artículo 4 el


principio precautorio.

Que la legislación ambiental establece como obligación


reparar los pasivos ambientales.

Que los decretos 1465/2011 y 2459/2022 establecen


claramente las obligaciones ambientales asumidas por YPF SA para la
concesión de los permisos de explotación de las áreas hidrocarburíferas.

Que la resolución 5/96 de la Secretaría de Energía y


Combustibles de la Nación establece un procedimiento claro sobre el
tratamiento de pozos para su cierre temporal o definitivo, incluyendo plazos y
trazado de previsibilidad.

Que la venta de las áreas hidrocarburíferas en un tiempo


próximo dispuesta por YPF SA pone en riesgo el cumplimiento de las
obligaciones ambientales.

Que no hay informes de impacto ambiental, pasivos


ambientales y tratamiento para los pozos inactivos.

Que sin dichos informes y relevamientos no es posible


determinar a ciencia cierta el estado de situación de los pasivos ambientales y
pozos inactivos, las obligaciones ambientales de YPF ni la posibilidad de las
empresas adquirentes de realizar las prácticas necesarias que determina la
legislación ambiental.
Que el Acuerdo de Escazú establece obligaciones al Estado
en material ambiental, incluyendo el acceso a la información, la justicia y la
participación ciudadana.

En el caso en cuestión sin lugar a dudas los derechos que


están en juego son de neta protección constitucional y convencional a través de
tratados con jerarquía constitucional.

La jurisprudencia ha sostenido que a los fines de decidir


sobre la admisibilidad de cualquier pretensión cautelar no es menester efectuar
un examen de certeza del derecho invocado, sino sólo advertir una suficiente
apariencia de verosimilitud en el planteo que se articula, acorde con la
naturaleza, contenido y alcances del acto involucrado; en tanto el juicio de
verdad propio de la materia cautelar no excede el marco de lo hipotético, dentro
del cual agota su virtualidad sin que corresponda avanzar en tal estado, en la
solución del fondo del asunto. La finalidad del proceso cautelar consiste en
asegurar la eficacia práctica de la sentencia que debe recaer en el proceso, y la
fundabilidad de la pretensión que constituye su objeto no depende de un
conocimiento exhaustivo y profundo de la materia controvertida, sino de un
análisis de la mera probabilidad acerca de la existencia del derecho discutido, lo
que permite la emisión de una decisión sin necesidad de un estudio acabado de
las distintas circunstancias que conforman la totalidad de la situación fáctica y
jurídica propia de la cuestión de fondo.

En este sentido la Corte Suprema de Justicia de la Nación


tiene dicho que las medidas cautelares no exigen el examen de la certeza sobre
la existencia del derecho pretendido, sino sólo de su verosimilitud. Es más, el
juicio de verdad en esta materia se encuentra en oposición a la finalidad del
instituto cautelar, que no es otra que atender a aquello que no excede el marco
de lo hipotético, dentro del cual, agota su virtualidad (Fallos:315:2956; 316:2855
y 2860, entre otros). (Cita: Rombola, Antonio Omar vs. Coca Cola FEMSA s.
Juicio sumarísimo /// Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Sala V;
09-08-2006; Boletín de Jurisprudencia - Cámara Nacional de Apelaciones del
Trabajo; RC J 4234/07).

b) Peligrosidad en la demora

La peligrosidad en la demora debe leerse en el marco de


los derechos colectivos aquí señalados y el riesgo que se presenta para su
vulneración.

De concretarse la venta o cesión de áreas de las áreas


hidrocarburíferas que YPF SA ya dispuso su desprendimiento a través de una
resolución del directorio en el pasado mes de Febrero sin los informes
correspondientes de impacto ambiental, pasivos ambientales y perspectivas de
cierres de pozo, estaríamos ante la consumación de la evasión de
responsabilidades ambientales trasladándose dicha responsabilidad a las
empresas compradoras sin la posibilidad de determinar la capacidad operativa,
técnica y financiera de remediar el deterioro ambiental.

Según ha declarado el Presidente de YPF Horacio Marín,


el proceso de venta o cesión de áreas finalizará el 1ero de Septiembre de 2024,
es decir, en un tiempo sumamente próximo.

El presidente de YPF expresó en la entrevista brindada en


el marco del evento Vaca Muerta Insights 2024 “Hoy el vicepresidente de
Estrategia, Nuevos Negocios y Control de Gestión de YPF, Maximiliano Westen, llegó a
Estados Unidos. Mañana hablaremos en el IAPG de Houston y pasado vamos a
Calgary. Ayer participamos de un encuentro en la Embajada de Canadá con la Cámara
de Comercio argentino -canadiense. El viernes van a salir solicitadas en todos los diarios
nacionales acerca del proceso. Nosotros contratamos al Banco Santander para que haga
el proceso a fin de darle transparencia y también a una empresa de renombre
internacional americana que evaluó todos los activos teniendo en cuenta los pasivos. Ese
es el marco de transparencia que tenemos en el Directorio para aprobar cada una de las
ventas. Esta semana el proceso es de difusión. El Banco nos dijo que había 60 empresas
que ya se habían anotado. Son muchas compañías. La semana que viene vamos a poner
el contrato marco. Queremos terminar el proceso, que dependerá de las aprobaciones de
las provincias, el 1 de septiembre. Las cosas se hacen rápido o no se hacen. Quizás puede
ser antes. El 1 de septiembre no estaremos en ninguna de las áreas.”3334

A las claras está que la medida cautelar requiere suma


urgencia en tanto el proceso de venta o cesión de áreas está próximo a
consumarse.

En estos términos también se ha pronunciado la CJSN “Es


procedente la medida cautelar de cesación y suspensión de la actividad petrolera, toda
vez que se ve configurado el peligro en la demora, ya que de la información aportada
surge que la actividad de explotación petrolera en la zona - Parque Nacional Calilegua -,
si bien ha ido disminuyendo, importaría una continua degradación que solo
desaparecerá con el cierre definitivo de la explotación y si bien es cierto que existe

33
https://econojournal.com.ar/2024/04/horacio-marin-dio-detalles-sobre-la-venta-de-activos/
34
https://www.youtube.com/watch?v=0mnzgKiKyjQ&t=575s
legislación provincial que lo exige, a la fecha no parecería contar con un plan de trabajo
con identificación de pasivos ambientales, plazos ciertos de implementación y costos de
la actividad.”35

Y cita en el mismo fallo la aplicabilidad del principio


precautorio de la Ley General de Ambiente “A la luz del principio precautorio,
cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la ausencia de información o certeza
científica no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas
eficaces, en función de los costos, para impedir la degradación del ambiente -art 4°, ley
25.675-, más aun cuando estamos en presencia de una reserva de biodiversidad, cuya
protección está directamente vinculada con la explotación que hace el hombre de estos
recursos y la necesidad de protección ante la pérdida irreparable y definitiva de estos.”36

Es por ello que se solicita de forma cautelar que no se


puedan vender o ceder dichas áreas, y que el Poder Ejecutivo de la Provincia de
Mendoza pueda autorizarlo, sin que se realicen los informes solicitados, hasta
que se resuelva la cuestión de fondo sobre el que versa el presente amparo para
que YPF SA asuma la responsabilidad de reparación de pasivos ambientales y
cierre de pozos.

c) Contracautela. Caución juratoria

En virtud de la medida cautelar solicitada presto caución


juratoria de responder ante los eventuales daños y perjuicios que tal medida
pudiere provocar.

XV. COSTAS - BENEFICIO DE LITIGAR SIN GASTOS

Atento a los hechos y derechos expresados; a que la


presente acción de amparo se entabla a los efectos de proteger un derecho

35
Saavedra, Silvia Graciela y otro c/ Administración Nacional de Parques Nacionales Estado
Nacional y otros s/Amparo Ambiental 25/02/2021 Fallos: 344:174

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Saavedra, Silvia Graciela y otro c/ Administración Nacional de Parques Nacionales Estado
Nacional y otros s/Amparo Ambiental 25/02/2021 Fallos: 344:174
humano como es el derecho a un ambiente sano; y a que tanto la Fundación
Cullunche (que lo estipula en su estatuto) y los ciudadanos amparistas lo hacen
en cumplimiento de sus obligaciones legales referidas a actuar frente a un daño
ambiental, se solicita que se conceda a esta parte el beneficio de litigar sin
gastos y, en subsidio, se impongan las costas por su orden conforme segundo
párrafo del art. 68 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

XVI. RESERVA

A todo evento, hago expresa reserva de deducir


oportunamente el caso federal (art. 14 de la Ley 48 y cc.) ante la posibilidad de
que se vulneren las garantías constitucionales de mi parte como ser el derecho a
la salud, la vida y derecho a un medio ambiente sano.

XVII. PRUEBA

1. Documental:

a) Estatuto Fundación Cullunche


b) Acta de Autoridades Fundación Cullunche
c) Nota publicada en portal MDZ en fecha 14 de Abril
de 2024 “El costado oculto de las áreas petroleras que YPF pone a la venta”

d) Nota publicada en portal La Nación “El gobernador


de Chubut cuestionó a YPF porque “se quiere ir” de la provincia y exige que
pague por 100 años de contaminación” en fecha 05 de Febrero de 2024

e) Nota publicada en portal Página 12 “YPF desinvierte


y deja el tendal” en fecha 26 de Abril de 2024

f) Nota publicada en portal EconoJournal “Horacio


Marín dio detalles sobre la venta de activos de YPF: El 1 de septiembre no
estaremos en ninguna de las áreas” en fecha 17 de Abril de 2024
g) Nota publicada en portal ADNSUR “Traspaso de
áreas de YPF: hay fecha tope para las ofertas y “quien las compre tendrá que
hacerse cargo del pasivo ambiental” en fecha 13 de Mayo de 2024

h) Nota publicada en portal Energía&Negocios “Piden


garantías de remediación del pasivo ambiental antes que YPF venda Areas
Maduras”

i) Decreto 1.465/11 Acta Acuerdo YPF con el


Gobiernod e Mendoza sobre áreas El Portón, Altiplanicie del Payún, Cañadón
Amarillo, Llanncanelo, Llancanelo R, Barrancas, Río Tunuyán, La Ventana,
Vizcacheras.

j) Decreto 2459/22 prórroga concesiones en áreas


Chiuido de la Salina y Chiuido de la Salina Sur

k) Decreto 2464/22 prórroga concesión en área


Confluencia Sur

l) Decreto 1229/16 prórroga concesión en área Mesa


Verde

m) Decisión Administrativa 517/05 de la Jefatura de


Gabinete de Ministros concesión de área Ceferino

n) Decreto 502/12 quita de concesión a YPF SA área


Ceferino

o) Decreto 1779/2012 acta acuerdo entre el Gobierno de


Mendoza e YPF SA dejando sin efecto el decreto 502/12

1.1. Intimativa: Solicitamos a la demandada YPF SA a


acompañar la siguiente prueba que se encuentra en su poder:
a) Acta del Directorio de YPF SA donde se resuelve la venta
o cesión de las áreas hidocarburíferas referidas en el presente amparo

b) Portafolios de venta o cesión de las áreas referidas


elaborado por el Banco Santander o YPF SA

c) Informes sobre pasivos ambientales generados por YPF


SA en áreas hidrocarburíferas de la Provincia de Mendoza, incluyendo las
medidas adoptadas para su reparación hasta la fecha de presentación del
informe.

d) Documentación referida a las operaciones comerciales de


venta o cesión de las áreas referidas en el presente amparo.

1.2. Intimativa: Solicitamos al demandado Gobierno de


la Provincia de Mendoza a acompañar la siguiente prueba que se encuentra en
su poder:

a) Instrumentos de concesión de permisos de explotación


de las áreas referidas en el presente amparo a favor de YPF SA

b) Informes realizados sobre el cumplimiento de YPF SA en


relación a los acuerdos de inversión, producción y reparación de pasivos
ambientales, incluyendo sanciones si existiesen.

c) Exenciones o rebajas impositivas en beneficio de YPF SA


en función de la explotación de las áreas hidrocarburíferas que la misma
dispone vender o ceder.

d) Informe el cumplimiento de las obligaciones de


inversión, producción, protección ambiental, reparación de pasivos, tratamiento
de pozos y de todos los compromisos establecidos en el decreto 1465/2011.
e) Informe el cumplimiento de las obligaciones de
inversión, producción, protección ambiental, reparación de pasivos, tratamiento
de pozos y de todos los compromisos establecidos en el decreto 2459/2022.

f) Informe el cumplimiento de las obligaciones de inversión,


producción, protección ambiental, reparación de pasivos, tratamiento de pozos
y de todos los compromisos establecidos en el decreto 2464/2022.

g) Informe el cumplimiento de las obligaciones de


inversión, producción, protección ambiental, reparación de pasivos, tratamiento
de pozos y de todos los compromisos establecidos en el decreto 1229/2016.

h) Informe el cumplimiento de las obligaciones de


inversión, producción, protección ambiental, reparación de pasivos, tratamiento
de pozos y de todos los compromisos establecidos en la Decisión
Administrativa 517/05 de la Jefatura de Gabinete Ministros de la Nación, y del
decreto 1679/2012 mediante el cual se deja sin efecto el decreto 502/12 a través
del acta acuerdo con YPF SA.

i) Denuncie los datos del seguro ambiental obligatorio


previsto en el Art. 22 de la Ley 25.675.

1.2. Informativa: Solicitamos se gire oficio a:

a) Al Banco Santander para que REMITA toda la


documentación comercial sobre la venta de áreas hidrocarburíferas de YPF SA.
A tal fin se solicita se ordene el levantamiento del secreto comercial atento a lo
referido en el punto XI sobre acceso a la información pública.

b) Una vez denunciado lo solicitado en el punto i) del


apartado anterior, se oficie a la aseguradora para que remita contrato de seguro
adquirido por YPF S.A.
2. Confesional: Se cite al Sr. Presidente de YPF SA,
Horacio Marín, y el VicePresidente de Estrategia, Nuevos Negocios y Control
de Gestión de YPF, Maximiliano Wesen, quienes deberán declarar en base al
siguiente pliego de interrogaciones:

a) Para que diga si existen pasivos ambientales en las áreas


hidrocarburíferas que se pretenden vender o ceder, b) En caso afirmativo, si
existe un plan para reparar los pasivos ambientales generados; c) Si los pozos
existentes en dichas áreas son susceptibles de ser cerrados temporal o
definitivamente según la proyección operativa que haya realizado YPF SA; d) Si
YPF SA se hará cargo de los pasivos ambientales y cierre de pozos que
correspondiere previo a la venta o cesión de dichas áreas, o mantendrá su
responsabilidad post cesión o venta; e) Si las posibles empresas compradoras de
las áreas referidas tienen la capacidad operativa, económica y financiera para
reparar los pasivos ambientales existentes o cerrar las pozos que corresponda; f)
me reservo el derecho de ampliar, sustituir o modificar en la audiencia que se
fije a tal efecto.

3. Testimonial: De las siguientes personas

a) Jorge Difonso, DNI 20494123,

b) Roberto Enrique Ochandio,DNI: 7.818.355,

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