UNIVERSIDAD NACIONAL DE SAN JUAN
FACULTAD DE FILOSOFÍA, HUMNANIDADES Y ARTES
DEPARTAMENTO DE LETRAS
CÁTEDRA: LITERATURA ESPAÑOLA I
Titular: Prof. Cecilia Beatriz RODAS
Adjunta: Prof. María Lorena PULERI
Jefa de Trabajos Prácticos: Prof. María Valeria MANCHA
UNIDAD III:
LÍRICA RENACENTISTA (SIGLO XVI)
La renovación de la poesía lírica
El Renacimiento en su plenitud impulsa al hombre hacia el progreso y hacia el descubrimiento de su
individualidad y de nuevas formas de vida. Los metros y temas italianos en la lírica, introducidos
lentamente en la península, adquieren mayor importancia por los intentos de renovación en este
siglo.
Al triunfar el Humanismo y el Renacimiento en el mundo occidental, dando lugar al predominio de
lo grecorromano, la poesía española sufre cambios en cuanto a las formas y a los tópicos, alejándose
de las composiciones tradicionales.
La revolución en los metros españoles fue iniciada por Juan Boscán (1490-1542), quien presenta
una innovación teórica, ayudado por sus profundos conocimientos de la literatura clásica italiana;
las innovaciones fueron muchas y Garcilaso de la Vega perfecciona y da vuelo definitivo a las
renovaciones comenzadas por su compañero de armas.
Garcilaso de la Vega
La vida de Garcilaso de la Vega (1501-1536) se encuentra estrechamente ligada a su obra, el poeta
vivió su corta existencia con gran plenitud. Fue un hombre de armas y de letras, un típico caballero
cortesano.
Su obra, publicada después de su muerte, es aunque reducida muy valiosa. Consta de tres églogas,
dos elegías, una epístola, cinco canciones, treinta y ocho sonetos, más algunas composiciones
breves.
Quizá la obra de mayor perfección estética es la Égloga primera. En ella dos pastores, Salicio y
Nemoroso, cantan el desengaño amoroso y la pérdida de la amada, respectivamente. Garcilaso,
dejándose llevar por las costumbres literarias de la época, presenta su interioridad escondiéndose
1
tras el bucólico atuendo de los pastores (recurso usado ya por Tácito y Virgilio). El poeta presenta
un estilo refinado, culto, pero de una gran claridad, musicalidad y sencillez.
Los metros empleados en sus composiciones son el endecasílabo sáfico y yámbico, la estancia, el
terceto, la octava rima, la canción de las estancias largas y el soneto. Los recursos de estilo dignos
de destacar en las composiciones del poeta son el empleo de preguntas retóricas, de epítetos y de
magistrales aliteraciones que le otorgan musicalidad a sus versos.
Tanto en la elección de los metros y de los tópicos, en Garcilaso se percibe la influencia de los
representantes del Renacimiento italiano, en especial de Petrarca y Sannazaro, y de los poetas
latinos como Virgilio y Horacio.
En cuanto a los temas, la obra de Garcilaso gira en torno al amor. La gran inspiradora de este
sentimiento en el poeta fue la dama portuguesa Isabel Freyre (quien nunca le correspondió). Se
presenta, de acuerdo con la época, una concepción platónica del amor. Se idealiza la realidad
material y se resuelve la antinomia espíritu-carne, sentidos-razón, mediante la espiritualización del
sentimiento amoroso. El hombre contemplando la belleza de las criaturas podía ascender, según la
concepción neoplatónica, a la suprema belleza de la divinidad a través del amor.
El paisaje que sirve de marco a sus composiciones, se convierte en Garcilaso en un tópico más.
Existe una afinidad entre la naturaleza y las emociones del poeta, presentando un paisaje más
mental que vivido. Cuando hay una correspondencia del amor entre el yo lírico y la dama, la
naturaleza se muestra como un remanso bucólico de armonía y paz. Este bucolismo implica el
anhelo humanístico de una vida perfecta, en donde el poeta pueda sentirse libre de todo aquello que
perturba su alma, para así sumergirse en la intimidad más profunda. En este espacio, que posibilita
la evasión hacia lo perfecto, los elementos que lo componen son casi siempre los mismos: la
intrincada espesura atravesada por rayos de luz y el murmurante arroyo de aguas cristalinas. Sin
embargo, si se rompe la armonía amorosa también se desequilibra el orden natural; entonces el
paisaje se presenta oscuro, lúgubre, entristecido.
En los sonetos de Garcilaso, como en el resto de sus poemas, aparecen trasmutadas en emoción
lírica su visión de la vida, sus angustias y sobre todo su amor idealizado. Su poesía logra el
equilibrio perfecto entre los sentimientos y el ámbito mitológico o pastoril en el cual desarrolla su
lírica. Sus Églogas muestran la perfecta adecuación del mundo bucólico y el espíritu petrarquista.
2
Poesía religiosa
En la segunda mitad del siglo XVI se produce en España un gran movimiento de reacción
católica: la Contrarreforma. Desde su expresión lírica, trata de lograr una armonía entre el
ideal cristiano con la vida y cultura imperantes en el momento.
Fray Luis de León (1527-1591), catedrático de Salamanca, intenta expresar en sus odas
que el arte es una manera de llegar a Dios porque “es una comunicación de aliento divino y
celestial.”
Con la Contrarreforma resurge la necesidad de acercarse a Dios. Una de las formas de
hacerlo es la purificación por medio de oraciones y ejercicios espirituales, esto es la
ascética. La otra forma, más difícil, es la iluminación del espíritu, la mística. La vida
mística es un don de Dios que no puede lograrse directamente. Mientras que la ascética
muestra el camino de perfección, la mística es una extraordinaria iluminación y unión con
la divinidad.
La literatura mística española es muy importante ya que lo religioso está profundamente
arraigado en el pueblo español. Lapesa nos dice: “Los escritores místicos nos hablan del
proceso del alma que, despojada de todo apego a lo terrenal y concreto, se encierra en su
interioridad para lanzarse en busca de Dios, alentada por el amor y sin más guía que la fe.”
En la cumbre del fervor místico se encuentra San Juan de la Cruz (1542-1591). Sus
tratados doctrinales y poesías muestran los transportes místicos del alma. Algunos de sus
poemas, como “Noche oscura del alma” y “Llama de amor viva”, presentan alegorías,
símbolos y metáforas trabajadas para alcanzar la iluminación divina.
Santa Teresa de Jesús (1515-1582) también es una figura representativa de la poesía
mística y ejemplifica sus experiencias en “Libro de la vida” y “Moradas del castillo
interior”.
3
BIBLIOGRAFÍA
Antología de la poesía lírica española. Bs. As. Ed. Kapelusz. 1978.
MENÉNDEZ Y PELAYO, Marcelino. Antología de poetas líricos castellanos. Bs.
As. Ed. Espasa – Calpe. 1952.
RICO, Francisco. Historia y crítica de la Literatura Española. Tomo II. Barcelona.
Ed. Crítica. 1983.
SABOR DE CORTAZAR, Celina. La poesía de Garcilaso de la Vega. Bs. As.
CEDAL. 1974.
Para completar el estudio de la Lírica Española Renacentista este Documento de
Información se acompaña de una Antología de Textos Literarios y un documento
sobre Conceptos teóricos y análisis del género lírico.
Documento elaborado por el equipo de cátedra: Prof. Cecilia Rodas, Prof. Valeria Mancha
y Prof. Lorena Puleri.