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Modelo Monista y Gobierno Corporativo

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MODELO MONISTA

El modelo monista proviene del sistema legal francés. Este sistema se caracteriza porque el
órgano de administración tiene tanto competencias de administración como de control de la
sociedad. Es característico de países como Reino Unido y Estados Unidos.

España ha optado por seguir este modelo. De hecho, la ley hace mención de dicho sistema en el
art. 209 de la LSC: “Es competencia de los administradores la gestión y la representación de la
sociedad en los términos establecidos en esta ley”.

También vienen reflejadas las funciones del consejo de administración del sistema monista, en
el Código de Buen gobierno de las sociedades cotizadas que emite la CNMV, concretamente en
el principio 9 el cual dice:

“El consejo de administración asumirá, colectiva y unitariamente, la responsabilidad directa


sobre la administración social y la supervisión de la dirección de la sociedad, con el propósito
común de promover el interés social”.

JUNTA GENERAL DE ACCIONISTAS

La definición de junta general de accionistas viene definida en el Artículo 159 de la LSC.

Se trata de uno de los principales órganos de gobiernos de una sociedad de capital. En la junta
general se reúnen los socios de la compañía y adoptarán acuerdos por mayoría legal o la
establecida en los estatutos, sobre aquellas materias que tengan competencia.

Los acuerdos que se hayan acordado en dicha junta afectaran a todos los socios, aunque no
hayan asistido a la reunión.

Competencia de la junta:

Tal y como dice el Artículo 160 de la LSC:

“Es competencia de la junta general deliberar y acordar sobre los siguientes


asuntos:

a) La aprobación de las cuentas anuales, la aplicación del resultado y la aprobación


de la gestión social.

b) El nombramiento y separación de los administradores, de los liquidadores y, en


su caso, de los auditores de cuentas, así como el ejercicio de la acción social de
responsabilidad contra cualquiera de ellos.

c) La modificación de los estatutos sociales.

d) El aumento y la reducción del capital social.

e) La supresión o limitación del derecho de suscripción preferente y de asunción


preferente.

f) La adquisición, la enajenación o la aportación a otra sociedad de activos


esenciales. Se presume el carácter esencial del activo cuando el importe de la operación
supere el veinticinco por ciento del valor de los activos que figuren en el último balance
aprobado.
g) La transformación, la fusión, la escisión o la cesión global de activo y pasivo y el
traslado de domicilio al extranjero.

h) La disolución de la sociedad.

i) La aprobación del balance final de liquidación.

j) Cualesquiera otros asuntos que determinen la ley o los estatutos.”

Clases de juntas:

La junta ordinaria: Artículo 164 LSC. Junta ordinaria. Esta junta se celebra en los seis
primeros meses de cada ejercicio y es necesario convocarla con antelación. Se tratan temas
relacionados con las cuentas de la empresa, el resultado del ejercicio anterior y la aprobación de
la gestión social.

La junta extraordinaria: Artículo 165 LSC. Junta extraordinaria. Aquella que se crea para
determinados asuntos y que no están establecidas en los estatutos.

Transparencia informativa y voto informado:

De acuerdo al principio 6 del código de buen gobierno para sociedades cotizadas de la CNMV:
“La junta general de accionistas debe funcionar bajo principios de transparencia y con
información adecuada”.

Se recomienda que en el caso de las empresas que elabore informes sobre ciertas materias, se
publiquen en su página web con antelación suficiente, de forma que tengan acceso a ellos los
accionistas.

Asistencia y participación en la junta general de accionistas

Principio 7: La sociedad debe facilitar el ejercicio de los derechos de asistencia y participación


en la junta general de accionistas en igualdad de condiciones.

Se debe interpretar de forma flexible los requisitos para acreditar la titularidad de las acciones,
de forma que se facilite la participación de los accionistas.

En relación a la participación, el art. 519 de la LSC, permite que los accionistas que posean al
menos un tres por ciento de las acciones, puedan proponer cinco días después de la publicación
de la convocatoria, algún punto del orden del día que se tratara en la junta general ordinaria. Así
como proponer acuerdos sobre asuntos ya incluidos en el orden del día.

CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN

Estructura y composición:

De acuerdo al principio 10 que da la CNMV, deberá estar compuesto por un número de


miembros que sea el adecuado para su correcto funcionamiento en relación a la toma de
decisiones, la agilidad en la toma de decisiones y la participación de todos los consejeros.
Lo aconsejable es que esté compuesto por un número mínimo de 5 miembros y un máximo de
15, y que su composición sea diversa. Por ejemplo se recomienda que se aumente la presencia
de mujeres dentro del consejo.

Siguiendo el artículo 529 duodecies de la LSC, los consejeros se clasifican de la siguiente


forma:

- los consejeros ejecutivos: Son aquellos que ejercen funciones ejecutivas y directivas en
la empresa y por tanto tienen una relación contractual con la empresa. Un ejemplo de
consejero ejecutivo es el consejero delegado.
- los consejeros dominicales: Se trata de aquellos que son miembros porque son
representantes o poseen un porcentaje de acciones importante de la empresa, con el que
tienen capacidad para influir en la toma de decisiones por sí solos o por acuerdos con
otros. Es necesario que haya una proporcionalidad entre las acciones que poseen y la
representación en el consejo.
- los consejeros independientes: en este caso forman parte del consejo de administración
por la experiencia que tienen a nivel profesional y por sus conocimientos técnicos. Sin
embargo no realizan funciones de gestión de la sociedad ni poseen acciones. Se
recomienda que formen parte de al menos la mitad del total de consejeros.

Se recomienda que el número de consejeros dominicales e independientes sean una mayoría, y


que el de consejeros ejecutivos constituya el mínimo necesario.

Además es importante que las sociedades hagan pública en su página web determinada
información de los consejeros, como: su nombre y apellidos, su trayectoria profesional, el tipo
de consejero de que se trata, si pertenecen a otros consejos de administración, si poseen
acciones de la compañía y la fecha tanto como de su primer nombramiento en la sociedad como
de los sucesivos si ha habido.

Dedicación de los consejeros:

Es necesario que los consejeros dediquen suficiente tiempo a informarse, a conocer la


realidad de la sociedad y la evolución de sus negocios y asistir a las reuniones del
consejo de administración y las comisiones de las formen parte. Este principio viene
recogido en el Artículo 225.2 de la Ley de Sociedades de Capital.

Separación y dimisión de consejeros: darle una vuelta, alguna cosa copiada

Tal y como dice el principio 12 del Código de Buen Gobierno de las sociedades
cotizadas de la CNMV, en el caso de separación o dimisión de alguno de los consejeros
se tendrán en cuenta las circunstancias sobrevenidas que hayan podido causar dicha
separación o dimisión. Además es importante que se mantenga una estabilidad en
relación con los consejeros independientes, de forma que si uno dimite no afecte al
porcentaje necesario de consejeros independientes.

Por otro lado, dichos acontecimientos no afectarán a la reputación y al crédito de la


empresa.

Remuneración: darle una vuelta

La remuneración que se le asignara a cada consejero será la necesaria para atraer y


retener a aquellos con un perfil acorde al que busca la empresa. Retribuirán en función
de la responsabilidad, cualificación y dedicación que implica el cargo, pero sin que se
vea comprometida la independencia de los consejeros no ejecutivos.

Se recomienda que los consejeros no ejecutivos no tengan remuneraciones variables que


dependan del rendimiento de la sociedad y del consejero; de la entrega de acciones,
opciones u otros instrumentos financieros; así como de los sistemas de ahorro y
previsión social. El fin de estas medidas es evitar conflictos de interés entre los
consejeros externos, al tener que tomar decisiones en relación a las cuentas de la
sociedad y que estas decisiones a su vez afecten en su retribución.

El presidente del consejo:

Es el responsable de que el consejo de administración funcione de forma eficaz. Puede ocupar


este cargo tanto un consejero ejecutivo como un consejero externo (dominical o independiente).
Viene regulado en el art. 529 sexies de la LSC.

- Se encarga de convocar y presidir las reuniones del consejo, además convoca el orden
del día;
- preside la junta general de accionistas;
- se asegura que los consejeros poseen la información necesaria con cierta antelación a la
celebración de la reunión donde se tratara el orden del día;
- fomenta que los consejeros participen y debatan en las sesiones.

En relación al nombramiento, el art. 529 septies de la LSC establece que cuando el presidente
sea también consejero ejecutivo, el voto necesario de entre los miembros del consejo de
administración, deberá ser de una mayoría reforzada de dos tercios.

El secretario del consejo:

Es el encargado del funcionamiento adecuado del consejo y de velar por el cumplimiento de las
recomendaciones del Código de buen gobierno de la CNMV.

El consejo deberá evaluar su funcionamiento y el de sus comisiones anualmente. Esto viene


recogido en el art. 529 nonies de la LSC, el cual dice:

“1. El consejo de administración deberá realizar una evaluación anual de su funcionamiento y


el de sus comisiones y proponer, sobre la base de su resultado, un plan de acción que corrija
las deficiencias detectadas.

2. El resultado de la evaluación se consignará en el acta de la sesión o se incorporará a ésta


como anejo.”

Además se recomienda que colaboren en la evaluación consultores externos independientes para


que sea más objetiva.

Presidente versus CEO: separación o unión de funciones:

Se ha debatido sobre la dualidad de presidente y director ejecutivo (CEO). En los últimos años
ha surgido una tendencia a favor a la separación de ambos cargos, sobretodo en Reino Unido y
[Link]. Se trata de una práctica que se suele ver como mejora de la capacidad de vigilancia del
consejo.

En España este doble cargo es compatible, ya que no se encuentra evidencia de que la


separación de los cargos de CEO y presidente en el sistema monista sirva como sustituto de
estructura dualista.

Sin embargo se hace hincapié en que se tomen las medidas cautelares necesarias para evitar que
se acumule el poder en una persona.

Organización:

Debido a la magnitud de funciones que abarca el consejo de administración, para su correcto


funcionamiento es aconsejable que cuente con una serie de órganos de apoyo.

Viene regulado en el art. 529.1 terdecies de la LSC:“ El consejo de administración podrá


constituir en su seno comisiones especializadas, determinando su composición, designando a
sus miembros y estableciendo las funciones que asume cada una de ellas”.

El consejo de administración tendrá disposición de las actas de las comisiones.

Clasificación de las comisiones:

La comisión ejecutiva: Su composición y estructura participativa debe ser parecida a la del


consejo de administración. Se recomienda que el consejo de administración esté al tanto de los
asuntos tratados y de las decisiones adoptadas dicha comisión, así como que compartan
secretario.

La comisión de auditoria: Esta comisión se encuentra regulada en el art. 529 quaterdecies de la


LSC. Se caracteriza por estar integrada por consejeros no ejecutivos que han sido nombrados
por el órgano de administración, de los que una mayoría deberán ser consejeros independientes.

Es requisito que sus miembros tengan conocimientos en el área de contabilidad, auditoria o


gestión de riesgos.

La diferencia con la anterior comisión es que esta última es de carácter obligatorio para las
sociedades cotizadas, tal y como viene en el art. 529.2 terdecies de la LSC: “No obstante lo
anterior, el consejo de administración deberá constituir, al menos, una comisión de auditoría y
una comisión, o dos comisiones separadas, de nombramientos y retribuciones, con la
composición y las funciones mínimas que se indican en esta Ley”.

Función de control y gestión de riesgos:

Se trata de un departamento interno que se encarga del control y la gestión de los riesgos. Se
encuentra supervisado por una de las comisiones del consejo de administración, pudiendo ser la
comisión de auditoría. Estas obligaciones se encuentran mencionadas en el art. 529 ter de la
LSC, como una facultad que tiene el órgano de administración.

La comisión de nombramientos y retribuciones:

Debe ejercer sus funciones con independencia y es por ello que estará integrada por una
mayoría de consejeros independientes y se designaran a sus miembros en función de sus
conocimientos y experiencia laboral, así como sus aptitudes.
En el caso de sociedades de elevada capitalización, se recomienda que cuenten con una
comisión de nombramientos y con una comisión de remuneraciones separadas.

Cuando se trate de materias relativas a los consejeros ejecutivos, se recomienda que dicha
comisión consulte al presidente del consejo de administración y al primer ejecutivo de la
sociedad.

Además cualquier consejero puede recomendar candidatos a la comisión.

Le corresponden las siguientes funciones:

a) Proponer al consejo de administración las condiciones básicas de los contratos de los altos
directivos.

b) Comprobar la observancia de la política retributiva establecida por la sociedad.

c) Revisar periódicamente la política de remuneraciones aplicada a los consejeros y altos


directivos.

Otras comisiones:

Las sociedades, en el ejercicio de sus facultades de auto-organización pueden constituir


comisiones, siempre y cuando sean similares a las comisiones establecidas por la ley.

Frecuencia de reuniones:

Los consejeros se reunirán las veces necesaria para desarrollar sus funciones de administración
y supervisión. Además será necesaria la presencia de una mayoría de sus miembros.

Es recomendable para las sociedades cotizadas que haya un mínimo de ocho reuniones al año,
fijando asuntos establecidos previamente y pudiendo cada consejero proponer puntos
adicionales al orden del día.

En caso de ausencia de alguno de los consejeros, deberá de tener una representación. Además se
recomienda que la inasistencia se reduzca lo más posible.

Información y asesoramiento a los consejeros:

La ley de sociedades de capital dice que es deber de los consejeros exigir y recabar información
necesaria y adecuada de la sociedad para el correcto desempeño de sus funciones. Artículo
225.3 de la Ley de Sociedades de Capital.

En las sociedades cotizadas estas obligaciones se refuerzan, aconsejando que los consejeros
conozcan con cierta antelación los asuntos que se trataran en las sesiones para saber si cuentan
con información suficiente. También es importante que reciban constantemente información
sobre determinados aspectos que afecten a la empresa.

Evaluación periódica del consejo:

Es obligatorio para las sociedades cotizadas la evaluación anual del funcionamiento del consejo
de administración y del de sus comisiones. Así como la preparación de un plan de acción que
corrija las deficiencias detectadas en función de los resultados obtenidos. Artículo 529 nonies de
la Ley de Sociedades de Capital.
Se deberá contar con la ayuda de un consultor externo independiente al menos cada tres años.
Sin embargo se recomienda que colaboren regularmente con el consejo de administración en la
realización de esta evaluación, de forma que pueda enriquecerse con aportaciones objetivas.

DISTRIBUCIÓN DE FUNCIONES DEL ÓRGANO DE ADMINISTRACIÓN:

El órgano de administración de las sociedades cotizadas tiene una doble función, tanto de
gestión como de supervisión.

El artículo 209 de la LSC, habla de la competencia del órgano de administración: “Es


competencia de los administradores la gestión y la representación de la sociedad en los
términos establecidos en esta ley.”

Entre las funciones de gestión se encuentran:

- Establecer la estrategia que debe seguir la sociedad.


- Implantar una organización corporativa que sea eficaz para la sociedad.
- Elaborar las cuentas anuales, la propuesta de aplicación del resultado y el informe de
gestión.
- Convocar la junta general de accionistas y las propuestas de acuerdos.
- Formular el Informe Anual de Gobierno Corporativo, integrado dentro del Informe de
Gestión.
- Nombramiento y destitución de los altos directivos.
- Establecer una política de retribuciones.
- Controlar el riesgo de la empresa y el riesgo financiero.

Funciones de supervisión:

- Supervisar como se está gestionando la empresa.


- El cumplimiento de los objetivos de la sociedad.
- Observar que el equipo directivo está trabajando de forma correcta de acuerdo a lo
acordado.
- Acordar una política de control del riesgo que puede tener la sociedad.
- El riesgo financiero.
- Cerciorarse que la información contable y financiera es veraz.
- Vigilar que se están implementando los acuerdos adoptados y se está aplicando.
- Comprobar que el presupuesto se está siguiendo de acuerdo a las directrices acordadas.

Pros y contras:

PROS:

Centraliza las funciones de supervisión estratégica y administración en un solo consejo,


asegurando los siguientes beneficios:
- una relación más directa entre los encargados de determinar la dirección estratégica (el
consejo en su sesión plenaria) y los encargados de implementarla (el Director General).
- Inmediatez en el flujo de información, ahorrando tiempo y costes.
- Mayor interacción y diálogo entre los encargados de garantizar que la administración
sea coherente con las directrices estratégicas (el consejo en su conjunto, pero
especialmente los miembros no ejecutivos) y el Director General.

Asegura la efectividad de la función de control que permanece centralizada en un comisión


(comisión de control y gestión de riesgos) establecido dentro del consejo y, por lo tanto,
participa en decisiones estratégicas.

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