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Un Papa en La Escuela

José Eduardo, un niño de seis años, se siente acosado en la escuela y no quiere volver. Su padre le cuenta su propia experiencia de ser un niño nuevo y cómo enfrentó las burlas riéndose de sí mismo, lo que le ayudó a integrarse. El padre le aconseja a José Eduardo que haga lo mismo para que las burlas cesen.

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Un Papa en La Escuela

José Eduardo, un niño de seis años, se siente acosado en la escuela y no quiere volver. Su padre le cuenta su propia experiencia de ser un niño nuevo y cómo enfrentó las burlas riéndose de sí mismo, lo que le ayudó a integrarse. El padre le aconseja a José Eduardo que haga lo mismo para que las burlas cesen.

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UN PAPA EN LA ESCUELA.

José Eduardo, un niño de seis años, volvió llorando del colegio.


—¿Qué te pasa? —le preguntó su papá.
—Todos los niños se burlan de mi —respondió José Eduardo—. No quiero ir
más al colegio. ¿Por qué tendrán que pasarme estas cosas a mí?
—Mira, José Eduardo —le respondió su padre—. A todos los niños, en un
momento u otro, les pasa lo mismo. Pero todo se arreglará si tú te sabes reir de
las burlas.
—Tú no sabes cómo son los niños de mi escuela, papá. Son espantosos.
—No hay niños espantosos, José Eduardo. Yo te voy a contar lo que me pasó
cuando apenas empezaba a estudiar.
El primer día de clase de su vida, tu papá enfermó. Tuvo que quedarse en
cama durante más de una semana. Cuando se mejoró y asistió a clases por
primera vez, los niños llevaban ya mucho tiempo estudiando juntos y se
conocían perfectamente entre ellos.
Apenas apareció tu papá en la escuela, todos los niños empezaron a mirarlo
con ganas de reírse de él. Un niño se acercó y le hizo una zancadilla. Tu papá
cayó al suelo. Le dieron muchas ganas de llorar. (No olvides que era un niño que
tenía tu misma edad). Pero no lloró. Se levantó y le dio un empujón al que le
había hecho la zancadilla, y lo hizo caer al suelo. Y los dos niños estuvieron
dándose empujones y haciéndose caer al suelo durante largo rato, hasta que sonó
la campana que llamaba a clases.
En la clase, cada uno se sentó en su lugar. Los niños a un lado, las niñas al
otro. En el lado de los hombres no había ningún asiento desocupado. A tu papá
lo sentaron al lado de una niña. Todos se rieron. Hasta la niña sentada a su lado
se reía de ese niño nuevo, que era tu papá. Sintió unos enormes deseos de llorar,
pero se dominó y miró las caras llenas de risa de sus compañeros. Casi sin
querer, él empezó a reírse también.
—¡Has hecho muy bien! —dijo la maestra—. Todos creían que te ibas a poner
a llorar. Has ganado la prueba. Ahora, ¡todos a trabajar!
Y así, mientras todos todavía se estaban riendo, pero ya sin burlarse, tu papá
comenzó a trabajar como uno más del curso. Eso me pasó a mí, José Eduardo,
cuando era un niño, igual que tú. Cuando vuelvas mañana a clases, ríete de las
burlas y nadie se volverá a preocupar de ti.
ACTIVIDADES.

1. Marca con una cruz la respuesta que mejor complete cada oración.

A. La persona que una vez estuvo enferma era:

a) el escritor.
b) el papá del niño.
c) el niño.
d) la maestra.

B. Cuando el papá del niño tuvo dificultades:

a) se puso a llorar.
b) se acobardó.
c) acusó a los culpables.
d) se puso a reír.

C. El papá de José Eduardo y su amigo terminaron de pelear cuando:

a) llegó la maestra.
b) sonó la campana.
c) un niño los separó.
d) un niño le hizo una zancadilla.

2. Coloca S cuando las frases se refieran a sentimientos y A cuando se refieran a


acciones.

A. Hacer zancadillas.
B. Tener ganas de llorar.
C. Sentir temor.
D. Sonar la campana.
E. Asistir a clases.
F. Estar contento.
G. Pegar
H. Caer enfermo.
3. Las oraciones que vienen a continuación, escríbelas como si hubieran pasado antes (pretérito) y como
si fueran a pasar mañana (futuro).

A. Los niños llevan mucho tiempo estudiando.

Pretérito:

Futuro:

B. Yo también le temo.

Pretérito:

Futuro:

C. Se sientan en su sitio

Pretérito:

Futuro:

4. Responde a las siguientes preguntas:

A. ¿Puedes contar una anécdota que le haya sucedido a tu papá cuando era pequeño?

B. ¿Cómo te sentiste el primer día que fuiste al colegio? ¿Puedes contarlo?


C. ¿Qué harías tú si un compañero te hiciera una zancadilla?

D. ¿Qué opinas sobre la actuación de la maestra de tu papá?

E. ¿Quién es tu compañero(a) de banco? ¿Te gustaría que fuera de otro sexo? ¿Por qué?

5. Los dos párrafos contienen las mismas palabras. Léelos, observa sus diferencias y explícalas.

A. «Apenas apareció tu papá en la escuela, todos los niños empezaron a portarse mal. Con la maestra tu
papá no se asustó en ningún momento. »

B. «Apenas apareció tu papá. Todos los niños empezaron a portarse mal con la maestra.
Tu papa no se asustó en ningún momento. »

Completa el texto con las siguientes palabras.


Palabras: arreglará, burlan, caer, cama, campana, caras, clase, colegio, curso, empezaba,
empujón, empujones, enfermó, entre, escuela, espantosos, estudiando, hombres, llorar,
mañana, más, mirarlo, momento, niño, niña, nuevo, pasarme, preguntó, preocupar, primer,
prueba, reírse, zancadilla.

José Eduardo, un _________________ de seis años, volvió llorando del


_________________.

—¿Qué te pasa? —le _____________________ su papá.

—Todos los niños se ______________________ de mi —respondió José Eduardo—. No


quiero ir ____________ al colegio. ¿Por qué tendrán que _______________ estas cosas a mí?

—Mira, José Eduardo —le respondió su padre—. A todos los niños, en un


__________________ u otro, les pasa lo mismo. Pero todo se _________________ si tú te
sabes reir de las burlas.

—Tú no sabes cómo son los niños de mi __________________, papá. Son


___________________.

—No hay niños espantosos, José Eduardo. Yo te voy a contar lo que me pasó cuando
apenas __________________________ a estudiar.

El ___________________ día de clase de su vida, tu papá ___________________. Tuvo


que quedarse en _______________ durante más de una semana. Cuando se mejoró y asistió a
clases por primera vez, los niños llevaban ya mucho tiempo ___________________ juntos y
se conocían perfectamente ___________________ ellos.

Apenas apareció tu papá en la escuela, todos los niños empezaron a


___________________ con ganas de _____________________ de él. Un niño se acercó y le
hizo una _________________________. Tu papá cayó al suelo. Le dieron muchas ganas de
___________________. (No olvides que era un niño que tenía tu misma edad). Pero no lloró.
Se levantó y le dio un _______________________ al que le había hecho la zancadilla, y lo
hizo ________________ al suelo. Y los dos niños estuvieron dándose __________________ y
haciéndose caer al suelo durante largo rato, hasta que sonó la ___________________ que
llamaba a clases. En la ____________________, cada uno se sentó en su lugar. Los niños a un
lado, las niñas al otro. En el lado de los __________________ no había ningún asiento
desocupado. A tu papá lo sentaron al lado de una niña. Todos se rieron. Hasta la ___________
sentada a su lado se reía de ese niño __________________, que era tu papá. Sintió unos enor-
mes deseos de llorar, pero se dominó y miró las __________________ llenas de risa de sus
compañeros. Casi sin querer, él empezó a reírse también.

—¡Has hecho muy bien! —dijo la maestra—. Todos creían que te ibas a poner a llorar. Has
ganado la _____________________. Ahora, ¡todos a trabajar!

Y así, mientras todos todavía se estaban riendo, pero ya sin burlarse, tu papá comenzó a
trabajar como uno más del _________________. Eso me pasó a mí, José Eduardo, cuando era
un niño, igual que tú. Cuando vuelvas _________________ a clases, ríete de las burlas y nadie
se volverá a ________________________ de ti.

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