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Agua

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El origen del agua en la Tierra es objeto de una serie de investigaciones en

los campos de la ciencia planetaria, la astronomía y la astrobiología. La Tierra


es singular entre los planetas rocosos del sistema solar por ser el único, que se
sepa, en tener océanos de agua líquida en su superficie.2 El agua líquida —
esencial para la vida tal como se conoce— continúa existiendo en la superficie
de la Tierra porque el planeta está a una distancia lo suficientemente alejada
del Sol para que no pierda su agua por el efecto invernadero desbocado, y al
mismo tiempo no tan alejada como para que las bajas temperaturas causen la
congelación de toda el agua del planeta. Esta distancia es conocida como
la zona de habitabilidad del sistema solar.

Durante mucho tiempo se pensó que el agua de la Tierra no se había originado


en la región que originó el planeta en el disco protoplanetario. Se planteaba la
hipótesis de que el agua y otros volátiles debían haber llegado a la Tierra
desde el sistema solar exterior en algún momento posterior de su historia. Sin
embargo, investigaciones recientes indican que el hidrógeno de dentro de la
Tierra jugó un papel en la formación del océano.3 Las dos ideas no son
mutuamente excluyentes, ya que también hay evidencia de que el agua llegó a
la Tierra por impactos de planetesimales helados de composición similar a la
de los asteroides en los bordes exteriores del cinturón de asteroides.4

Historia del agua sobre la Tierra[editar]


Un factor para estimar cuándo apareció el agua en la Tierra es que el agua se
pierde continuamente en el espacio. Las moléculas de H
2O en la atmósfera se rompen por fotólisis, y los átomos de hidrógeno libres
resultantes a veces pueden escapar de la atracción gravitacional de la Tierra
(ver: Escape atmosférico). Cuando la Tierra era más joven y menos masiva, el
agua se habría perdido en el espacio con mayor facilidad. Se suponía que los
elementos más ligeros como el hidrógeno y el helio se escapaban de la
atmósfera continuamente, pero las proporciones isotópicas de los gases
nobles más pesados en la atmósfera moderna sugieren que incluso los
elementos más pesados en la atmósfera primitiva estuvieron sujetos a pérdidas
significativas.4 En particular, el xenón es útil para calcular la pérdida de agua a
lo largo del tiempo. No solo es un gas noble (y, por lo tanto, no se elimina de la
atmósfera a través de reacciones químicas con otros elementos), sino que las
comparaciones entre las abundancias de sus nueve isótopos estables en la
atmósfera moderna revelan que la Tierra perdió al menos un océano de agua a
principios de su historia, entre las eras Hadeana y Arcaica.5
Cualquier agua sobre la Tierra durante la última parte de su acreción habría
sido interrumpida por el impacto de formación de la Luna (hace unos 4500
millones de años), que probablemente vaporizó gran parte de la corteza
terrestre y del manto superior y creó una atmósfera de vapor de roca alrededor
del joven planeta.67 El vapor de roca se habría condensado en dos mil años,
dejando atrás volátiles calientes que probablemente resultaron en una
atmósfera mayoritariamente de dióxido de carbono con hidrógeno y vapor de
agua. Posteriormente, pueden haber existido océanos de agua líquida a pesar
de la temperatura superficial de 230 °C, debido al aumento de la presión
atmosférica en una pesada atmósfera gaseosa de CO
2. Mientras continuaba el enfriamiento, la mayor parte del CO
2se eliminó de la atmósfera por subducción y disolución en el agua del océano,
pero los niveles variaron enormemente a medida que aparecían nuevos ciclos
de superficie y manto.8

Esta almohadilla de basalto en el lecho marino cerca


de Hawái se formó cuando el magma se extruyó bajo el agua. Otras formaciones de
almohadillas basálticas mucho más antiguas proporcionan evidencia de grandes masas
de agua hace mucho tiempo en la historia de la Tierra.
También hay evidencias geológicas que ayudan a limitar el marco de tiempo
para que el agua líquida existiese en la Tierra. Una muestra de almohadillado
basáltico (un tipo de roca formada durante una erupción submarina) se
recuperó del cinturón de rocas verdes de Isua y proporciona evidencia de que
existía agua en la Tierra hace 3800 millones de años.9 En el cinturón de rocas
verdes de Nuvvuagittuq, en Quebec, Canadá, rocas fechadas en 3800 Ma por
un estudio,10 y en 4280 Ma por otro,11 muestran evidencia de la presencia de
agua en esas edades.9 Si existieron océanos antes de esto, aún no se ha
descubierto ninguna evidencia geológica o bien desde entonces ha sido
destruida por procesos geológicos como el reciclaje de la corteza. En agosto de
2020, investigadores informaron que sería posible que siempre hubiera habido
suficiente agua en la Tierra para llenar los océanos desde el comienzo de
la formación del planeta.121314

A diferencia de las rocas, los minerales llamados circones son muy resistentes
a la intemperie y a los procesos geológicos, por lo que se utilizan para
comprender las condiciones en la Tierra primitiva. La evidencia mineralógica de
los circones ha demostrado que debe haber existido agua líquida y una
atmósfera hace 4404 ± 8 Ma, muy poco después de la formación de la Tierra.15
161718
Esto presenta una especie de paradoja, ya que la hipótesis de la Tierra
Joven Fría (Cool Early Earth) sugiere que las temperaturas eran lo
suficientemente frías como para congelar el agua hace entre 4400 y 4000 Ma.
Otros estudios de circones encontrados en la roca hadeana australiana
apuntan a la existencia de tectónica de placas ya hace 4000 millones de años.
Si fuera cierto, eso implicaría que en lugar de una superficie caliente y fundida
y una atmósfera llena de dióxido de carbono, la superficie de la Tierra primitiva
era muy parecida a la actual. La acción de la tectónica de placas atraparía
grandes cantidades de CO
2, lo que reduciría los efectos de invernadero y conduciría a una temperatura
de la superficie mucho más fría y a la formación de roca sólida y agua líquida.19
Inventario del agua de la Tierra[editar]
Si bien la mayor parte de la superficie de la Tierra está cubierta por océanos,
esos océanos constituyen solo una pequeña fracción de la masa del planeta.
La masa de los océanos de la Tierra se estima en 1,37×1021 kg, que es el
0,023% de la masa total de la Tierra, 6,0×1024 kg. Se estima que
existen 5,0×1020 kg de agua adicionales en el hielo, lagos, ríos, aguas
subterráneas y vapor de agua atmosférico.20 También se almacena una
cantidad significativa de agua en la corteza, el manto y el núcleo de la Tierra. A
diferencia del H
2O molecular que se encuentra en la superficie, el agua en el interior existe
principalmente en minerales hidratados o como trazas de hidrógeno enlazado a
átomos de oxígeno en minerales anhidros.21 Los silicatos hidratados en la
superficie transportan agua al manto en los límites de las placas convergentes,
donde la corteza oceánica se subduce debajo de la corteza continental. Si bien
es difícil estimar el contenido total de agua del manto debido a las muestras
limitadas, aproximadamente tres veces la masa de los océanos de la Tierra
podría almacenarse allí.21 De manera similar, el núcleo de la Tierra podría
contener de cuatro a cinco océanos de hidrógeno.2022
Hipótesis sobre los orígenes del agua de la Tierra[editar]

Del 70 al 95% del agua de la Tierra dataría de


antes de la formación de la Luna, resultante del impacto de Theia sobre la Tierra. Este
impacto habría resultado en la volatilización de parte del agua ya formada pero la
mayoría habría quedado condensada, lo que implicaría que solo del 5 al 30% del agua
de la Tierra proviene de un aporte extraterrestre (cometas y meteoritos) posterior.23
Se han considerado a lo largo del tiempo varios tipos de hipótesis, más o
menos mutuamente compatibles, acerca de cómo el agua se pudo haber
acumulado en la superficie terrestre en el transcurso de 4,6 millones de años,
presente principalmente en sus océanos (donde lo ha estado durante miles de
millones de años). Incluso hoy en día, los científicos no son unánimes sobre el
origen de esa agua, con evidencias que amparan que el agua es de
procedencia extraplanetaria y otras de que podría aparecer por los sucesos
acaecidos en su historia, e incluso de ambos orígenes parcialmente. Los
océanos se habrían individualizado hace 4400 millones de años.24 El estudio de
circonitas muy antiguas muestra que estuvieron en contacto con agua líquida,
es decir que existía agua líquida en la superficie de la Tierra joven hace 4404±8
Ma. Estos estudios destacan la presencia de una hidrosfera joven pero también
la existencia de un ambiente caracterizado por temperaturas que permitirían la
existencia de agua líquida (teoría de la «Tierra temprana fría»).25 Algunos
estudios sobre muestras de rocas lunares y terrestres concluyen que las
entradas externas de agua, y en particular por el impacto de Theia, estarían
limitadas a entre un 5 y un 30%,26 aunque otros27 consideran que la mayor
parte del agua provendría de ese impacto.28
El agua tiene una temperatura de condensación mucho más baja que otros
materiales que componen los planetas terrestres del sistema solar, como el
hierro y los silicatos. La región del disco protoplanetario más cercana al Sol
estaba muy caliente al principio de la historia del sistema solar, y no es factible
que se condensaran océanos de agua con la Tierra cuando se formó. Más lejos
del Sol joven, donde las temperaturas eran más frías, el agua podría
condensarse y formar planetesimales helados. El límite de la región donde se
pudo formar el hielo en los inicios del sistema solar se conoce como línea de
congelamiento (o línea de nieve) y se encuentra en el cinturón de asteroides
moderno, aproximadamente entre 2,7 y 3,1 unidades astronómicas (UA) del
Sol.2930 Por lo tanto, sería necesario que los objetos que se formaron más allá
de la línea de congelación, como los cometas, los objetos transneptunianos y
los meteoroides (protoplanetas) ricos en agua, liberasen esa agua en la Tierra.
Sin embargo, el momento de esa entrega aún está en duda.

Agua presente desde la formación de la Tierra[editar]


Una hipótesis afirma que la Tierra acreció (creció gradualmente) por
acumulación de planetesimales helados hace unos 4500 millones de años,
cuando tenía entre el 60 y el 90% de su tamaño actual.21 En ese escenario, la
Tierra pudo retener el agua de alguna forma durante los eventos de acreción e
impacto mayor. Esta hipótesis está respaldada por similitudes en la abundancia
y las proporciones de los isótopos de agua entre los meteoritos de condrita
carbonosa más antiguos conocidos y los meteoritos de Vesta, los cuales se
originan en el cinturón de asteroides del sistema solar.3132 También está
respaldado por estudios de las proporciones de isótopos de osmio, que
sugieren que una cantidad considerable de agua estaba contenida en el
material que la Tierra acumuló desde el principio.3334 Las mediciones de la
composición química de las muestras lunares recolectadas por las
misiones Apolo 15 y Apolo 17 apoyan aún más esto, e indican que el agua ya
estaba presente en la Tierra antes de que se formara la Luna.35

Un problema con esta hipótesis es que las proporciones de isótopos de gases


nobles de la atmósfera de la Tierra son diferentes de las de su manto, lo que
sugiere que se debieron formar a partir de diferentes fuentes.3637 Para explicar
esta observación, se ha propuesto una teoría llamada «revestimiento tardío»
(late veneer), según la cual el agua se entregó mucho más tarde en la historia
de la Tierra, después del impacto de la formación de la Luna. Sin embargo, la
comprensión actual de la formación de la Tierra permite que menos del 1% del
material de la Tierra se acumulase después de la formación de la Luna, lo que
implicaría que el material acumulado más tarde debería haber sido muy rico en
agua.

El agua también podría provenir directamente de la nebulosa protosolar, luego


haber sido almacenada en el interior durante la formación del planeta38 y luego
liberada por desgasificación39 de los magmas (que contienen agua unida a los
silicatos de minerales hidratados y de gases atrapados, incluidos hidrógeno y
oxígeno).40 Desde 2014, se ha apuntado principalmente a un área de rocas
formada principalmente por ringwoodita, a entre 525 y 660 km de profundidad,
que podría contener varias veces el volumen de los océanos actuales.4142
Enfriamiento planetario[editar]
El enfriamiento del mundo primordial, en el transcurso del eón Hádico, habría
ocurrido hasta el punto de que se desgasificaron los componentes volátiles de
una atmósfera dotada de presión suficiente para la estabilización y retención
del agua en estado líquido.4344

Actividad volcánica[editar]
Asimismo, el agua terrestre habría podido provenir como consecuencia de
procesos de vulcanismo: vapor de agua expulsado durante erupciones
volcánicas posteriormente condensado y creador de lluvia.45

Actividad orgánica[editar]
El origen de una porción del agua terrestre habría podido ser bioquímico,
durante la Gran Oxidación, mediante reacciones redox y fotosíntesis.46

En 1931, Cornelius Bernardus van Niel descubrió que


bacterias quimiótrofas dependientes de sulfuros (bacterias púrpuras del azufre)
fijan carbono y sintetizan agua como subproducto de un medio fotosintético
usando ácido sulfhídrico y dióxido de carbono según la reacción:47

CO2 + 2H2S → CH2O + H2O + 2S


Fuentes extraplanetarias[editar]
 La hipótesis más aceptada entre los científicos actualmente es la de
las condritas carbonáceas que habrían llegado a la Tierra al final de
la acreción y que transportarían el agua, modelizadas por el
escenario del gran viraje (Grand Tack). Se explica por una
correlación de las estrechas proporciones de isótopos entre el agua
de la Tierra y la de las condritas carbonáceas, incluso aunque la
posible alteración de esas proporciones está sujeta a discusión.48
Las modelizaciones de la dinámica temprana del sistema solar han
mostrado que asteroides helados podrían haber sido catapultados al
sistema solar interior (incluida la Tierra) durante ese período
si Júpiter hubiera migrado temporalmente más cerca del Sol,49
irrumpiendo en el espacio de los planetas interiores del sistema
solar, y desestabilizando las órbitas de condritas carbonáceas de
agua abundante. En consecuencia, algunos cuerpos habrían podido
caer hacia adentro y llegar a ser parte del material primigenio de la
Tierra y de sus vecinos.50 El descubrimiento de emisión de vapor de
agua en Ceres (hoy considerado un planeta enano) provee
información relacionada con contenido agua–hielo del cinturón de
asteroides.51
 Una nueva hipótesis, planteada en 2020, se basa en el contenido de
agua de las condritas de enstatita, meteoritos raros pero con una
composición química cercana a la de la Tierra. Según esta teoría, la
mayor parte del agua presente en la Tierra hoy está aquí desde el
origen.525312
 Otra hipótesis es que el agua podría provenir de cometas que,
después del período de acreción, se habrían estrellado contra la
Tierra. De hecho, los cometas son cuerpos celestes del cinturón de
Edgeworth-Kuiper o de la nube de Oort; generalmente tendrían
menos de 20 kilómetros de diámetro y alrededor del 80% de hielo.
Las primeras mediciones de la relación D/H en la cola de los
cometas sugirieron inicialmente que la aportación de cometas es
baja y que solo una pequeña parte (≈ 10%) provendría
de cometesimales de la región Urano-Neptuno y del cinturón de
Edgeworth-Kuiper.54 Sin embargo, la relación D/H de los cometas
hiperactivos como 46P/Wirtanen es cercana a la de los océanos
terrestres, y la relación D/H de los cometas es tanto más cercana a
la de la Tierra cuanto más activos están esos cometas. Varias
hipótesis pueden dar cuenta de esa correlación, pero en cualquier
caso revive la teoría según la cual la mayor parte del agua terrestre
provendría de los cometas.5556
 Otra hipótesis, más minoritaria, invoca el aporte de agua de
los micrometeoritos, cuyo diámetro es del orden de un micrómetro
pero que son muy frecuentes.
 Una última hipótesis, respaldada por la evidencia de las proporciones
de isótopos de molibdeno, sugiere que la Tierra obtuvo la mayor
parte de su agua de la misma colisión interplanetaria que causó la
formación de la Luna.57

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