METAFISICA
LIBRO PRIMERO (A):
1.
(980a) Todos los hombres desean por naturaleza saber. Así lo indica el amor a los
sentidos, son amados a causa de si mismos, y el mas de todos, el de la vista.
(980a25) Los animales nacen dotados de sensación, en algunos se genera memoria y
en otros no.
(980b25) Los animales participan poco de la experiencia.
(981a) El humano dispone de los recuerdos, ya que de estos nace la experiencia. Y la
experiencia parece, en cierto modo, semejante a la ciencia y al arte, pero la ciencia y
el arte llegan al hombre a través de la experiencia.
(981a5) Como dice Polo de Agrigento: “la experiencia hace que nuestra vida se
gobierne por el arte, y la inexperiencia por el azar”.
Nace el arte cuando de muchas observaciones experimentales surge una noción
universal sobre los casos semejantes.
(981a10) Para la vida practica, la experiencia no parece ser en nada inferior al arte.
(981a15) Sino que incluso tienen mas éxito los expertos que los que, sin experiencia.
Y esto se debe a que la experiencia es el conocimiento de las cosas singulares, y el
arte de las universales. Y todas las acciones se refieren a lo singular.
(981a20) Ej.: En la medicina si alguien, tiene, sin la experiencia, el conocimiento
teórico y sabe lo universal pero ignora su contenido singular, errara muchas veces en
la curación, pues es lo singular lo que puede ser curado.
(981a25) El saber y el entender pertenecen mas al arte que a la experiencia, y
consideramos mas sabios a los conocedores del arte que a los expertos. Pues los
expertos saben el qué pero no el porqué.
(981a30) Los del arte conocen el porqué, esto seria, la causa.
(981b5) Lo que distingue al sabio del ignorante es el poder enseñar, y por esto
consideramos que el arte es mas ciencia que la experiencia.
(981b10) De las sensaciones, no consideramos que ninguna sea sabiduría, pues no
dicen el porqué de nada. Es natural que quien en los primeros tiempos invento un arte
cualquiera, fuese admirado por los hombres.
(981b15) No solo por la utilidad de aquel arte, sino como sabio y diferente. Y que, al
inventarse muchas artes, orientadas unas a las necesidades de la vida y otras a su
adorno, siempre fueron considerados mas sabios los inventores de esta ultima.
(981b20) De aqui que, constituidas ya todas estas artes, fueran descubiertas las
ciencias que no se ordenan ni al placer ni a lo necesario. Por eso las artes matemáticas
nacieron en Egipto, pues allí disfrutaba de ocio la casta sacerdotal.
(982a) La sabiduría versa sobre los primeros principios y las causas.
2.
(982a5) Pensamos que el sabio lo sabe todo en la medida de lo posible, sin tener la
ciencia de cada cosa particular.
(982a10) También conoce las cosas difíciles. Al que conoce con mas exactitud y es
capaz de enseñar las causas lo consideramos mas sabio.
(982a15) Entre las ciencias, pensamos que es mas sabiduría la que se elige por si
misma y por saber, que la que se busca a causa de sus resultados. Y que la destinada a
mandar es mas sabiduría que la subordinada, pues no debe el sabio recibir ordenes,
sino darlas.
(982a20) El saberlo todo pertenece necesariamente al que posee en grado sumo la
ciencia universal, pues éste conoce de algún modo todo lo sujeto a ella.
(982a25) El conocimiento mas difícil para los hombres es de las cosas universales,
pues son las mas alejadas de los sentidos. Las ciencias son tanto mas exactas cuanto
mas directamente se ocupan de los primeros principios.
(982a30) Y el conocer y el saber buscados por si mismos se dan principalmente en la
ciencia que versa sobre lo mas escible.
(982b) Y lo mas escible son los primeros principios y las causas. Y es la mas digan de
mandar entre todas las ciencias.
(982b5) Pues conoce el fin por el que debe hacerse cada cosa, y este fin es el bien
supremo en toda la naturaleza.
(982b10) Que no se trata de una ciencia productiva, pues los primeros que filosofaron
fueron movidos por la admiración.
(982b15) Pero el que se admira reconoce su ignorancia.
(982b20) El saber se busca por si mismo, no por utilidad. Pues esta disciplina
comenzó a buscarse cuando ya existían todas las cosas necesarias y las relativas al
descanso.
(982b25) Así como llamamos hombre libre al que es para si mismo, así consideramos
a ésta como la única ciencia libre. Por eso también su posesión podría con justicia ser
considerada impropia del hombre, pues la naturaleza humana es esclava en muchos
aspectos.
(982b30) Según Simónides: “sólo un dios puede tener este privilegio”, pero es
indigno de un varón no buscar la ciencia a él proporcionada.
(983a) Por consiguiente, si tuviera algún sentido lo que dicen los poetas y la divinidad
fuese envidiosa, parece que saldrían desdichados todos los que en esto sobresalen.
Pero no es posible que la divinidad sea envidiosa, sino que muchos poetas mienten.
(983a5) Esta ciencia es la mas divina y digna de aprecio, es divina en 2 sentidos: uno
por tener a Dios principalmente, y otro por que versa sobre lo divino.
(983a10) Todas las ciencias son mas necesarias que ésta, pero mejor, ninguna.
3.
(983a25) Las causas se dividen en 4: una es la substancia y la esencia...
(983a30) ...otra es la materia o el sujeto, otra la causa motriz (aquella donde procede
el principio del movimiento) y la causa final o el bien.
(983b5) La mayoría de los filósofos primitivos creyeron que los principios de todas
las cosas eran de índole material.
(983b15) Según ellos, siempre hay alguna naturaleza de la cual se generan las demás
cosas conservándose ella.
(983b20) Tales de Mileto, iniciador de la filosofia, afirma que es el Agua, manifestó
que la tierra estaba sobre el agua, seguro lo concibió al ver que el alimento es siempre
húmedo.
(983b25) Y porque las semillas tienen siempre naturaleza húmeda.
(983b30) Según algunos, los primeros autores de cosmogonías, hicieron a Océano y a
Tetis padres de la generación, y testigo del juramento de los Dioses al agua, a lo que
llamaron Estigia.
(984a5) Anaxímenes y Diógenes dicen que el aire es el principio. El metapontino
Hípaso y el efesio Heráclito dicen que es el fuego. Y Empédocles, los 3 anteriores y
añadiendo la Tierra.
(984a10) Pero Anaxágoras de Clazómenas, afirma que los principios son infinitos.
LIBRO SEGUNDO (a):
1.
(993a30) La investigación de la verdad es en un sentido difícil y en otro fácil. Lo
prueba el hecho de que nadie puede alcanzarla dignamente.
(993b) Sino que cada uno dice individualmente algo acerca de la naturaleza y es poco
lo que contribuye a ella, pero de todos reunidos se forma una magnitud apreciable.
(993a5) ¿quien no puede dar en el blanco? En este sentido, la investigación acerca de
la verdad es fácil, pero el hecho de alcanzar el todo y no una parte muestra su
dificultad (muy malo tiene que ser un arquero para no acertar en el blanco, pero
clavarla en un punto determinado de ella ya requiere destreza). La dificultad es de 2
clases: una inherente a las cosas mismas, otra debida a nuestra limitación. Su causa no
esta en las cosas, sino en nosotros.
(993b20) Es justo que la filosofia sea llamada como ciencia de la verdad. El fin de la
ciencia teoretica es la verdad, el de la practica es la obra. Y si los prácticos indagan
cómo está dispuesta una cosa, no consideran en ella lo eterno, sino lo que se ordena a
algo y al momento presente. Pero no conocemos lo verdadero sin conocer la causa.
(993b25) Y en cada caso tiene por excelencia su propia naturaleza aquello en cuya
virtud reciben el mismo nombre las demás cosas. Por consiguiente, también sera lo
mas verdadero lo que es para las demás cosas causa de que sean verdaderas. Por eso
los principios de los entes eternos son siempre los mas verdaderos.
(993b30) De suerte que cada cosa tiene verdad en la medida que tenga ser.
2.
(994a) Es evidente que hay un principio y que no son infinitas las causas de los entes.
Ni en el sentido de la causa material es posible que tal cosa proceda de tal otra hasta el
infinito. Ni en la causa eficiente, ni la formal, ni la final.
(994a25) Entre lo que es y lo que no es, existe lo que está haciéndose.
(994a30) Pero el “hacerse de” supone la corrupción de uno de los dos términos.
(994b) En ambos casos es imposible llegar al infinito, pues, siendo unas cosas entes
intermedios, necesariamente tienen un fin.
(994b5) Y las otras se convierten recíprocamente, puesto que la corrupción de una es
la generación de las otras.
(994b10) Los que suponen la progresión infinita destruyen sin darse cuenta la
naturaleza del bien.
(994b15) Ni habría entendimiento en los entes, pues, el que tiene entendimiento obra
siempre en vista de algo, y esto es un término.
(994b20) Los que así dicen destruyen el saber.
3.
(995a) El resultado de las lecciones depende de las costumbres de los oyentes. En
efecto, queremos que se hable como estamos acostumbrado, y las cosas dichas de otro
modo, por falta de costumbre, nos parecen desconocidos y extrañas. Lo
acostumbrado, en efecto, es fácilmente conocible.
(995a5) Unos no escuchan a los que hablan si no se habla matemáticamente. Otros si
no es a través de ejemplos.
(995a15) La exactitud matemática del lenguaje no debe ser exigida en todo, sino tan
solo en las cosas que no tienen materia. Por eso el método matemático no es apto para
la física.
ETICA NICOMAQUEA
LIBRO I:
SOBRE LA FELICIDAD
1. Introducción: toda actividad humana tiene un fin.
(1094a) El bien es aquello a lo que todas las cosas tienden. Es evidente que hay
diferencias entre los fines, pues unos son actividades y otros obras.
(1094a5) Las obras son naturalmente preferible a las actividades, pero como hay
muchas acciones, artes y ciencias, muchas son también sus fines, ej: el fin de la
medicina es la salud.
(1094a10) Muchas actividades y artes están subordinadas a una sola facultad,.
(1094a15) En todas ellas los fines de las principales son preferibles a los de las
subordinadas.
2. La ética forma parte de la política.
(1094b) La política es la ciencia suprema y directiva en grado sumo, ella regula que
ciencias son necesarias en las ciudades, las facultades mas estimadas le están
subordinadas.
(1094b5) El fin de la política incluirá los fines de las demás ciencias, de modo que
constituirá el bien del hombre, pues desear el bien a una persona es agradable pero es
mas hermoso y divino para el pueblo.
3. La ciencia política no es una ciencia exacta.
(1094b15) Las cosas nobles y justas que son objeto de la política presentan
diferencias y desviaciones, que parecen existir por convención y no por naturaleza.
(1095a) Cuando se trata de la política, el joven no es un discípulo apropiado para
juzgar bien ya que no cuenta con experiencia.
(1095a5) El fin de la política no es el conocimiento, sino la acción. Y poco importa si
es de carácter juvenil, pues el defecto no radica en el tiempo, sino en vivir y procurar
todas las cosas de acuerdo con la pasión.
4. Divergencias acerca de la naturaleza de la felicidad.
(1095a15) La felicidad es el bien supremo y la meta de la política.
(1095a20) Todos concuerdan en que la felicidad es el bien supremo pero en su
naturaleza discuten, unos dicen que es el placer, otros las riquezas y otros los honores.
(1095a25) Incluso una misma persona tiene opiniones distintas dependiendo su
estado, este enferma o sea pobre como ejemplo.
(1095a30) Los razonamientos que parten de los principios difieren de los conducen
hacia ellos.
5. Principales modos de vida.
(1095b15) Los principales modos de vida son 3: la vida voluptuosa (identifican con el
placer), la política (identifican con los honores) y la contemplativa (identifican con la
riqueza).
(1095b25) El fin de la vida política son los honores, pero este bien es mas superficial
que lo que buscamos, pues parece que radica mas en los que conceden los honores
que en el honrado. Los hombres que persiguen los honores lo hacen para persuadirse a
si mismos de que son buenos, buscan ser honrados por los sensatos, en opinión a estos
hombres la virtud es superior.
6. Refutación de la idea platónica del bien.
(1096b10) Los argumentos de los platónicos no incluyen todos los bienes, sino que se
dicen según una sola especie: los que se buscan y aman por si mismos.
(1096b15) Los bienes pueden decirse de 2 modos: unos por si mismos y los otros por
estos.
(1096b20) Si solo se considerase como bien en si la idea del bien, las especies de
bienes existirían en vano. Si el honor, la prudencia y el placer son bienes en si
mismos, aparecerá por necesidad en todos ellos la misma noción del bien, pero estas
nociones son diferentes.
(1096b25) Por lo tanto, no es el bien algo común en virtud de una idea.
(1096b35) Si esto fuese así, el hombre no podría realizarlo ni adquirirlo.
(1097a) Alguien podría pensar que conocer el bien es muy útil para alcanzar los
bienes que se pueden adquirir.
(1097a5) Este argumento esta en desacuerdo con las ciencias, pues todas buscan su
bien y descuidan el conocimiento del bien mismo, pues ningún provecho sacaran de
su arte el conocer el bien en si.
7. El bien del hombre es un fin en si mismo, perfecto y suficiente.
(1097a15) El bien parece ser distinto en cada actividad y en cada arte.
(1097a30) Si hay solo un bien perfecto, ese buscamos, y si hay varios bienes, el mas
perfecto de todos. Al que se busca por si mismo lo llamamos perfecto mas que el que
se busca por otra cosa.
(1097b) La felicidad la buscamos por ella misma.
(1097b5) Los honores, el placer, la inteligencia y toda virtud los deseamos a causa de
la felicidad, pues pensamos que gracias a ellos seremos felices. Parece que también
ocurre lo mismo con la autarquia, pues el bien perfecto parece ser suficiente, en
relación con el que vive una vida solitaria y otro que vive en familia.
(1097b10) Pues el hombre es por naturaleza un ser social, animal político.
(1097b20) La felicidad es algo perfecto y suficiente, lo mas deseable de todo.
(1097b30) Compartimos con la vida de nutrición y crecimiento (plantas) la función
natural del vivir.
(1098a) con la vida sensitiva (animales) la función natural de sentir.
(1098a5) La función propia del hombre es una actividad del alma de acuerdo a la
razón.
(1098a15) El bien del hombre es una actividad del alma de acuerdo con la virtud.
(1098a20) La felicidad requiere la vida entera porque una golondrina no hace verano
en un solo día. De modo que en los niños y adolescentes no se puede predicar
felicidad alguna.
8. La felicidad es una actividad de acuerdo con la virtud.
(1098b10) Los bienes se dividen en 3 clases: los llamados exteriores, los del alma y
los del cuerpo. Los bienes mas importantes y por excelencia son los del alma.
(1098b15) El fin consiste en ciertas acciones y actividades, pues así se desprende de
los bienes del alma y no de los exteriores.
(1098b20) El hombre feliz vive bien y obra bien.
(1099a5) La vida humana es preferentemente acción, y son nuestras acciones las que
nos hacen felices o desgraciados. El placer pertenece al alma, y para cada uno es
placentero aquello de lo que se dice ser aficionado.
(1099a10) Los placeres son objeto de disputa, porque no lo son por naturaleza,
mientras las cosas que son por naturaleza agradables son agradables a los que aman
las cosas nobles.
(1099a15) Los hombres virtuosos no necesitan el placer, sino que ya tienen el placer
en si mismo.
(1099a20) Las acciones de acuerdo con la virtud serán por si mismas agradables,
buenas y hermosas, y en grado sumo si el hombre virtuoso juzga rectamente sobre
todo esto.
(1099a25) La felicidad, por consiguiente, es lo mejor, mas hermoso y agradable.
(1099a30) La mejor de todas las actividades decimos que es la felicidad.
(1099b) Es evidente que la felicidad necesita también de bienes exteriores, pues no es
fácil hacer el bien cuando no se cuenta con recursos. Muchas cosas se hacen por
medio de los amigos, la riqueza o la política como si se tratasen de instrumentos, pero
la carencia de algunas cosas como la nobleza del linaje, buenos hijos y belleza,
empañan la dicha, pues uno no seria feliz del todo si esta solo y sin hijos.
(1099b5) Mas infeliz aun aquellos quienes tienen hijos malos o hijos buenos
fallecidos. La felicidad parece necesitar de tal prosperidad, por esto algunos la
identifican con la buena suerte y otros con la virtud.
9. La felicidad y la buena suerte.
(1099b10) Es razonable pensar que la felicidad sea un don otorgado por los dioses,
por ser la mejor de las cosas humanas.
(1099b15)Con todo, aun cuando la felicidad no sea enviada por los dioses, sino que
provenga de la virtud y aprendizaje, parece ser el mas divino de los bienes.
(1099b20) Por medio de cierto aprendizaje se puede alcanzar. Es mejor que la
felicidad sea alcanzada de este modo que por fortuna.
(1099b25) Confiar lo mas grande y lo mas hermoso a la fortuna seria una gran
congruencia.
(1099b30) Es razonable que no llamemos feliz a ningún tipo de animal, pues ellos son
incapaces de participar de tal actividad.
(1100a) Tampoco el niño es feliz, pero a algunos se les llama porque se espera que lo
sean en un futuro.
10. La felicidad y los bienes exteriores.
(1100a20) Parece que para el hombre muerto existe también un mal y un bien, pero no
es consciente de ello.
(1100a25) Seria absurdo si el muerto cambiara con sus descendientes y fuera, ya feliz,
ya desgraciado. Pero también es absurdo suponer que las cosas de los hijos nada
interesa a los padres.
(1100b) Si seguimos las vicisitudes de la fortuna, llamaremos al mismo hombre tan
pronto feliz como desgraciado, representando al hombre feliz como a una especie de
camaleón y sin fundamentos sólidos.
(1100b5) Pero en modo alguno seria correcto seguir las vicisitudes de la fortuna,
porque la bondad o la maldad de un hombre no dependen de ellas.
(1100b10) En ninguna obra humana hay tanta estabilidad como en las actividades
virtuosas.
(1100b25) Los grandes azares de fortuna harán venturosa la vida, pero su contrario
corromperá la felicidad.
(1100b30) En el hombre brilla la nobleza, cuando soporta con calma los infortunios,
no por insensibilidad, sino por ser noble y magnánimo.
(1100b35) Si las actividades rigen la vida, ningún hombre venturoso llegara a ser
desgraciado. El hombre verdaderamente bueno y prudente soporta todas las
vicisitudes de la fortuna.
11. La felicidad de los muertos y la buena o mala suerte de los descendientes.
(1101a30) De la misma manera que de los infortunios propios unos tienen peso e
influencia en la vida, otros mas ligeros. Así también ocurre como los de todos los
amigos, pero ya que los sufrimientos que afectan a los vivos difieren de los que
afectan a los muertos.
(1101b) Parece que si algún bien o contrario llega hasta los muertos es débil o
pequeño, y si no, es de tal magnitud que no puede hacer felices a los que no lo son ni
privar de su ventura a los que son felices.
(1101b5) Parece que la prosperidad de los amigos afecta de algún modo a los
muertos, e igualmente sus desgracias.
12. La felicidad, objeto de honor y no de alabanza.
(1101b25) Nadie elogia la felicidad como elogia lo justo, sino que se considera como
algo divino y mejor.
(1101b30) La felicidad es cosa perfecta y digna de ser alabada.
(1102a) A causa de la felicidad hacemos las cosas, y el principio y la causa de los
bienes lo consideramos algo digno de honor y divino.
13. El alma, sus partes y sus virtudes.
(1102a10) El verdadero político se esfuerza en ocuparse de la virtud, pues quiere a los
ciudadanos buenos y sumisos a las leyes.
(1102a20) El político debe conocer los atributos del alma, ya que de allí nace la virtud
humana.
(1102a30) Una parte del alma es irracional y la otra tiene razón. En la irracional, una
parte es común y vegetativa, la causa de la nutrición y el crecimiento, pues esta
facultad del alma puede admitirse en todos los seres.
(1102b) Es evidente que su virtud es común a todos los seres y no humana, parece que
en los sueños principalmente actúa esta parte del alma.
(1102b5) El sueño es una inactividad del alma en cuanto a lo bueno y lo malo.
(1102b15) Parece que hay otra naturaleza del alma que es irracional pero que
participa de la razón.
(1102b20) A su vez, se le opone y resiste.
(1102b25) En el hombre continente esta parte obedece a la razón, así lo irracional
parece ser doble, pues lo vegetativo no participa en absoluto de la razón.
(1102b30) Mientras que lo apetitivo participa, pues la escucha y obedece. Así, la parte
irracional es persuadida por la razón.
(1102b35) La parte irracional, pues, se divide en 2: una primeramente en si misma y
otra capaz de escuchar a la razón. También la virtud se divide de acuerdo con esta
diferencia, pues decimos que son dianoeticas y éticas. Así, la sabiduría, la inteligencia
y la prudencia son dianoeticas.
(1102b40) mientras que la libertad y la moderación son éticas. De este modo, cuando
hablamos del carácter de un hombre, no decimos que es sabio o inteligente, sino que
es manso o moderado, y también elogiamos al sabio por su modo de ser, y llamamos
virtudes a los modos de ser elogiables.
LIBRO II:
NATURALEZA DE LA VIRTUD ETICA
1. La virtud ética, un modo de ser de la recta acción.
(1103a15) Existen 2 clases de virtud, la dianoetica y la ética. La dianoetica crece de la
enseñanza, por lo tanto, requiere experiencia y tiempo, la ética procede de la
costumbre.
(1103a20) Ninguna de las virtudes éticas se produce en nosotros por naturaleza.
(1103a25) De todas las disposiciones naturales, primero adquirimos la capacidad y
luego ejercemos las actividades, ejemplo claro en los sentidos.
(1103a30) Adquirimos las virtudes como resultado de actividades anteriores.
(1103b5) Las mismas causas y los mismos medios producen y destruyen toda virtud.
(1103b20) Los modos de ser surgen de las operaciones semejantes.
(1103b25) El adquirir un modo de ser desde la juventud tiene muchísima importancia.
2. La recta acción y la moderación.
(1103b30) Las acciones son las principales causas de los diversos modos de ser.