ORACIÓN PARA PEDIR SANIDAD PARA MÍ Y PARA MI
GENERACIÓN
LECTURA Y COMPRENSIÓN BÍBLICA:
Jeremías 33:6, Isaías 53:5-6
TEMA: ORACIÓN POR SANIDAD
TIEMPO PARA ORAR Y CLAMAR
Amado Padre del Cielo: tu palabra, tu promesa dice que, por tus llagas,
por tus heridas, fuimos sanados, y que sobre Jesús recayó el precio de
nuestra paz. Por esto, ahora reclamo esa FE PERFECTA para mí, para
lograr ver la sanidad. Sea esa FE PERFECTA sobre mí, ahora. Por este
sacrificio de amor tan grande que has hecho por nosotros, yo pido,
recibo y acepto tu sanidad ahora, la sanidad del Reino. Ahora soy
sano, ahora soy libre de toda enfermedad que me está afectando
(ahora vas a nombrar la enfermedad que te afecta:________________).
Diga ahora: recibo sanidad ahora en este órgano dañado, cada célula
es restaurada a la normalidad, a su vitalidad, en el Poderoso nombre
de Jesús. Soplo ahora vida a este órgano afectado, establezco vida y
salud, declaro vida, todo mi ser físico es restaurado, es sano, es limpio
ahora, y es lavado con la sangre de Jesús. ¡Todo mal se tiene que ir,
HUYE, HUYE! Hablo a la enfermedad y ordeno que te vayas y nunca
más vuelvas, en el Poderoso nombre de Jesús y por el poder del
Espíritu Santo de Dios.
Ahora declaro, establezco, que esta enfermedad no avanza, no
prospera, se seca ahora, maldigo esta enfermedad desde su misma
raíz, para que se seque ahora. Maldigo ahora todo cáncer desde su
misma raíz, maldigo a toda célula cancerosa para que se seque ahora,
la maldigo con todas las fuerzas de mi ser; te secaste, Y NUNCA TE
MULTIPLICAS en el nombre de Jesús. Toda célula extraña se tiene que
ir. ¡Maldigo cada célula cancerosa para que se seque y deje de
multiplicarse, ahora!. Se secaron los tumores, los quistes, los
fibromas, toda célula cancerosa, ahora, se secaron, desaparecieron.
¡Ya no se multiplican, no avanzan, nunca prosperan! ¡En el nombre de
Jesús! Gracias, Gracias Señor.
Óyeme enfermedad: no avanzas ahora, no te multiplicas, ni vas hacia
otros órganos. Te vas, te secaste ahora, en el poderoso nombre de
Jesús. Ahora mismo te vas fuera, te vas, ya no vuelves nunca. Por la
autoridad de la palabra, vas a soltar a mi cuerpo ahora mismo y te vas
con todos tus demonios, te ordeno que no regreses, te ato y echo
fuera, en el poderoso nombre de JESÚS, Amen. Ahora ya soy libre de
toda enfermedad: declaro sanidad: soy sano, estoy sano, por sus
llagas he sido sanado, doy gracias a Dios Todopoderoso que por sus
llagas he sido sanado. Soy libre, mi cuerpo fue sanado, restaurado al
propósito y creación de Dios. Doy gracias a Dios por el resto de mi
vida
Establezco ahora, decreto y profetizo que Dios completará el número
de mis días. Ninguna enfermedad arrebatará mi vida, llegare a la
sepultura lleno de vigor y de días. El Señor no cortará mis días antes
del tiempo. Bendigo ahora mi vida, y se la entrego a mi Salvador para
el Él disponga de ella. ¡Señor mi Dios, siempre te daré gracias! Y por
la autoridad de la palabra, que yo tengo, por la misma promesa de
Jesús, quien dijo que nos da toda potestad sobre toda cosa inmunda,
ahora en el nombre de Jesús, ato y echo fuera de mi vida todo espíritu
de muerte, de mí y de mi familia. Corto, deshago y seco, toda maldición
generacional de cáncer sobre mi descendencia. Ninguno en mi
descendencia padecerá de cáncer, lo declaro así, por el poder y
autoridad de la palabra. Espíritu de muerte, te vas ahora, en el
poderoso nombre de Jesús
Reprendo y resisto a toda mortandad, la ato y echo fuera, ninguna
mortandad que en medio del día destruya me tocará a mí, ni a mi
familia, ni a mi descendencia: lo establezco así, en el nombre de Jesús.
Renuncio y resisto a satanás, la serpiente antigua y a todas sus
jerarquías.
Padre Santo, me declaro más que vencedor, porque tu palabra dice
que somos más que vencedores. Desde ahora veré tu victoria, tu
victoria sobre la enfermedad, tu victoria sobre mi angustia, tu victoria
sobre mi preocupación, porque yo sé en quien he confiado. Soy más
que vencedor y ya no tengo cobardía, ni temor, tengo fuerzas de
Búfalo, y me levantaré, me levantaré totalmente sano. Ahora declaro,
profetizo y establezco, que me levantaré en el Poderoso nombre de
Jesús. Gracias Padre Santo, Altísimo de Israel. Te adoro, te alabo,
bendigo tu Santo nombre, bajo el cual esta nuestro amparo. Te doy
gracias porque ya he recibido tu sanidad. Amen y amen.