Sistema Nervioso
Médula espinal: anatomía y fisiología
PARTE II
(Apunte de cátedra)
Carrera: Psicopedagogía
Año: 1°
Cátedra: Bases Fisiológicas del Aprendizaje
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E S T RU C T U R A D E L A M É D U L A E S PI N A L
Protección y envolturas
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La médula espinal se encuentra dentro de la cavidad medular de la columna vertebral. Como la pared de la cavidad
medular es, en esencia, un anillo óseo, la médula está bien protegida. Los ligamentos vertebrales, las meninges y el
líquido cefalorraquídeo proporcionan una protección adicional.
Las meninges están compuestas por 3 capas de tejido conectivo que rodean la médula espinal y el encéfalo. Las meninges
que protegen la médula espinal se denominan meninges espinales y forman una estructura continua con las que protegen
el cerebro, las meninges craneales.
La parte externa de las 3 capas meníngeas es la duramadre (“protección dura”). Su tejido conectivo denso
irregular duro contribuye a la protección de las estructuras delicadas del SNC. El tubo que conforma la
duramadre espinal se extiende hasta la segunda vértebra sacra (S2), bastante distal a la médula espinal, que
finaliza a la altura aproximada de la segunda vértebra lumbar (L2). La médula espinal también está protegida
por un revestimiento de grasa y tejido conectivo ubicado en el espacio epidural, que es la región entre la
duramadre y la columna vertebral.
La capa media de las meninges se conoce como aracnoides porque la disposición de sus fibras de colágeno y
elastina se asemeja a una tela de araña.
La capa interna, la piamadre, es una capa transparente de fibras de colágeno y elastina que se adhiere a la
superficie de la médula espinal y el encéfalo. Esta capa contiene numerosos vasos sanguíneos.
Entre la aracnoides y la piamadre se encuentra el espacio subaracnoideo, a través del cual circula el líquido
cefalorraquídeo.
Anatomía macroscópica
La longitud de la médula espinal es en adulto oscila entre 42 y 45cm y se extiende desde la porción inferior del encéfalo
(bulbo raquídeo) hasta el borde inferior de la segunda vértebra lumbar (L2) en la columna vertebral. Como la médula espinal
es más corta que la columna vertebral, los nervios que se originan en las regiones lumbar, sacra y coxígea de la médula espinal
no surgen de la columna a la misma altura que lo hacen de la médula. Las raíces de estos nervios espinales siguen una
trayectoria oblicua hacia abajo en la cavidad medular de una forma similar a mechones de cabello que flotan con el viento.
Estas raíces reciben el nombre apropiado de cola de caballo (“cauda equina”).
La médula espinal tiene dos engrosamientos llamativos:
La intumescencia cervical: contiene nervios que inervan a los miembros superiores.
La intumescencia lumbar: contiene nervios que inervan a los miembros inferiores.
Cada uno de los 31 segmentos espinales de la médula origina un par de nervios espinales.
Dos surcos, la fisura mediana anterior profunda y la fisura mediana posterior superficial, dividen la médula espinal
en dos mitades derecha e izquierda. En la médula espinal, la sustancia blanca rodea una masa central de sustancia gris en
forma de H. en el centro de la sustancia gris hay un conducto central, un espacio pequeño que se extiende en toda la longitud
de la médula espinal y que contiene líquido cefalorraquídeo.
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Estructura interna
La sustancia gris de la médula espinal contiene los cuerpos celulares de las neuronas, dendritas, axones no
mielinizados, terminales axónicas y neuroglia. A cada lado de la médula espinal, la sustancia gris se subdivide en regiones
denominadas astas que reciben su nombre de acuerdo con su localización: anterior, lateral y posterior.
Las astas grises anteriores (ventrales) contienen cuerpos celulares de neuronas motoras somáticas que
generan los impulsos nerviosos asociados con la contracción de los músculos esqueléticos.
Las astas grises posteriores (dorsales) contienen neuronas sensitivas somáticas y autónomas.
Las astas grises laterales, ubicadas entre las astas grises anteriores y posteriores, que sólo se pueden observar
en los segmentos torácico, lumbar superior y sacro de la médula espinal. Contienen los cuerpos celulares de
las neuronas motoras autónomas que regulan la actividad del músculo liso, el músculo cardíaco y las glándulas.
La sustancia blanca de la médula espinal está compuesta sobre todo por axones mielinizados de neuronas y se organiza
en regiones denominadas cordones de sustancia blanca anterior, lateral y posterior. Cada cordón tiene uno o varios
tractos, que son ramilletes definidos de axones con un origen o un destino compartido y transportan información similar.
Los tractos sensitivos (ascendentes) están formados por los axones que conducen los impulsos nerviosos
hacia el encéfalo.
Los tractos motores (descendentes) están formados por los axones que transportan los impulsos nerviosos
en sentido distal a lo largo de la médula espinal.
Los tractos sensitivos y motores de la médula espinal se continúan con los tractos sensitivos y motores del encéfalo.
N E RV I O S E S PI N A L E S
Los nervios espinales (raquídeos) son vías de comunicación a través de las cuales se conectan la médula espinal y los
nervios que inervan regiones específicas del cuerpo. Dos ramilletes de axones denominados raíces conectan cada nervio
espinal con un segmento de la médula.
La raíz posterior (dorsal) sólo contiene axones sensitivos que conducen los impulsos nerviosos relacionados con la
sensibilidad de la piel, los músculos y los órganos internos hacia el sistema nervioso central. Las raíces posteriores también
tienen una tumefacción, el ganglio de la raíz posterior (dorsal), con los cuerpos celulares de las neuronas sensitivas. El
otro sitio de conexión de un nervio espinal con la médula es la raíz anterior (ventral). Esta raíz contiene axones de las
neuronas somáticas motoras, que conducen impulsos desde el SNC a los músculos esqueléticos, y las neuronas motoras
autónomas, que envían los impulsos hacia el músculo liso, el músculo cardíaco y las glándulas. Por ende, un nervio espinal
contiene axones sensitivos y axones motores; en consecuencia, es un nervio mixto.
Los nervios espinales y los que se originan a partir de ellos forman parte del SNP. Estos nervios conectan el SNC con
receptores sensitivos, músculos y glándulas en todo el cuerpo. Los 31 pares de nervios espinales se denominan y enumeran
de acuerdo con la región y el nivel de la columna vertebral de los que se originan. Hay 8 pares de nervios cervicales, 12 pares
de nervios torácicos, 5 pares de nervios lumbares, 5 pares de nervios sacros y 1 par de nervios coxígeos.
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Distribución de los nervios espinales
• Plexos
Pocos después de atravesar su foramen intervertebral,
el nervio espinal se divide en varios ramos. Muchos de
estos ramos no se extienden en forma directa hasta las
estructuras corporales que inervan, sino que forman
redes a cada lado del cuerpo luego de unirse con los
axones de los nervios adyacentes, las cuales se
denominan plexos (“trenza” o “red”). Los nervios que se
originan en los plexos llevan nombres que a menudo
describen regiones generales que inervan o su
trayectoria. Por último, cada nervio puede originar varios
ramos que se designan de acuerdo con las estructuras
específicas que inervan.
Los plexos principales son el cervical, el braquial, el
lumbar y el sacro.
El plexo cervical inerva la piel y los músculos
de la región posterior de la cabeza, el cuello, la parte
superior de los hombros y el diafragma.
El plexo braquial inerva los miembros
superiores y varios músculos del cuello y los hombros.
El plexo lumbar inerva la pared abdominal, los
genitales externos y parte de los miembros inferiores.
El plexo sacro inerva los glúteos, el periné y los
miembros inferiores.
Los nervios espinales entre la segunda vértebra
torácica (T2) hasta la décimo primera vértebra torácica
(T11) no forman plexos; en cambio, se denominan
nervios intercostales y desarrollan una trayectoria
directa hasta las estructuras que inervan, como los
músculos entre las costillas, los músculos abdominales y
la piel del tórax y la espalda.
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F U N C I O N E S D E L A M É D U L A E S PI N A L
La sustancia blanca y la sustancia gris de la médula espinal cumplen dos funciones principales en el mantenimiento de
la homeostasis.
1) La sustancia blanca de la médula espinal está compuesta por tractos que transmiten los impulsos
nerviosos. Los impulsos sensitivos transcurren a través de estas vías en dirección al encéfalo y los impulsos
motores se desplazan desde el encéfalo hacia los músculos esqueléticos y otros tejidos efectores. La trayectoria
que siguen los impulsos nerviosos desde una neurona en una parte del cuerpo hacia otras neuronas en
cualquier otra región se denomina vía.
2) La sustancia gris de la médula espinal recibe e integra la información aferente y eferente, y es el sitio
de integración de los reflejos.
Un reflejo es una secuencia de acciones rápidas e involuntarias que ocurren en respuesta a un estímulo específico.
Algunos reflejos son innatos, como retirar la mano de una superficie caliente incluso antes de sentir calor (reflejo de
retirada). Otros reflejos son aprendidos o adquiridos; por ejemplo, los reflejos que se aprenden para poder conducir un
vehículo. Cuando la integración se produce en la sustancia gris de la médula espinal, el reflejo es espinal. En cambio, si la
integración se lleva a cabo en el tronco del encéfalo y no en la médula espinal, se considera un reflejo craneal. Un ejemplo
de este tipo de reflejo es el movimiento de rastreo que realizan los ojos para leer esta oración.
La trayectoria seguida por los impulsos nerviosos para que se produzca un reflejo es el arco reflejo. Con el reflejo
rotuliano (reflejo de flexión de la rodilla) como ejemplo, se puede explicar que los componentes básicos de un arco reflejo
son los siguientes:
1) Receptor sensitivo. El extremo distal de una neurona sensitiva (o a veces una célula receptora específica)
cumple la función de receptor sensitivo. Los receptores sensitivos responden a un tipo específico de estímulo
mediante la generación de uno o varios impulsos nerviosos. En el reflejo rotuliano, cuando el ligamento (“tapa
de la rodilla”) se golpea con un martillo para reflejos, los receptores sensitivos denominados husos musculares
detectan el estiramiento leve del músculo cuádriceps femoral (en la cara anterior del músculo).
2) Neurona sensitiva. Los impulsos nerviosos se desplazan desde el receptor sensitivo a lo largo del axón de una
neurona sensitiva hasta sus terminaciones axónicas, que se encuentran en la sustancia gris del SNC. Algunos
ramos del axón de la neurona sensitiva también transmiten los impulsos nerviosos hasta el cerebro, lo que
permite un registro consciente del reflejo.
3) Centro integrador. Una o varias regiones de la sustancia gris en el SNC actúan como centro de integración.
En el tipo de reflejo más simple, como el reflejo rotuliano, el centro de integración es una sola sinapsis entre
una neurona sensitiva y una neurona motora. En los demás tipos de reflejos, el centro de integración abarca
una o varias interneuronas.
4) Neurona motora. Los impulsos desencadenados por el centro de integración salen de la médula espinal (o
del tronco del encéfalo, en el caso de un reflejo craneal) a través de una neurona motora y se dirigen a la
parte del cuerpo que debe responder. En el reflejo rotuliano, el axón de la neurona motora se extiende hasta
el músculo cuádriceps femoral.
5) Efector. La parte del cuerpo que responde al impulso del nervio motor; por ejemplo, un músculo o una
glándula, es el efector, cuya acción es un reflejo. Si el efector es un músculo esquelético, el reflejo es somático.
Si el efector es un músculo liso, un músculo cardíaco o una glándula, el reflejo es autónomo (visceral). Por
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ejemplo, la deglución, la micción y la defecación implican reflejos autónomos. El reflejo rotuliano es somático
porque su efector es el músculo cuádriceps femoral, que se contrae y alivia así el estiramiento que inició el
reflejo. En resumen, el reflejo rotuliano produce la extensión de la rodilla mediante la contracción del músculo
cuádriceps femoral en respuesta a la estimulación del ligamento rotuliano.
Bibliografía
− Martini Frederic, Timmons Michael; “Anatomía Humana”. Editorial Pearson Education. 3° edición (2009).
− Tortora Gerard; Derrickson Bryan. “Introducción al Cuerpo Humano”. Editorial Médica Panamericana. 7° edición (2007).
− Tortora Gerard; Derrickson Bryan. “Principios de Anatomía y Fisiología”. Editorial Médica Panamericana. 15° edición (2018).
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