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Cómo Manejar el Craving en Adicciones

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EL CRAVING

El proceso de recuperación de una adicción requiere mucha voluntariedad, sobre todo cuando
una vez superada la dependencia física, es posible encontrarse con situaciones que afectan y
despiertan nuevos deseos de consumo.

Este deseo intenso puede manifestarse de diferentes maneras, ya sea como una sensación
física en el cuerpo, pensamientos persistentes sobre la sustancia o la conducta adictiva, o una
sensación de ansiedad o incomodidad que se cree que sólo se aliviará al ceder al deseo.

Es importante destacar que el craving no necesariamente refleja un deseo genuino de


consumir la sustancia o realizar la conducta adictiva. Puede ser una reacción automática y
subconsciente ante ciertos desencadenantes, como situaciones, lugares o emociones
asociadas con la adicción. Aprender a reconocer y manejar el craving es crucial para evitar
recaídas y mantener la abstinencia a largo plazo.

Según diversos estudios existen distintos tipos de craving, aunque todos ellos coinciden en
varios aspectos:

 El craving o deseo intenso a drogas forma parte de la adicción.

 La sensación de deseo puede intensificarse si el individuo recibe señales ligadas al


consumo de drogas.

 Para que el craving desaparezca es importante que la persona en recuperación


analice, trabaje y afronte sus deseos. La terapia es un pilar esencial para abordar este
problema.

A pesar de seguir en constante investigación por parte de la comunidad científica, aún no se


han identificado por completo los mecanismos del craving, ya que es una experiencia
subjetiva para cada persona. Por lo tanto, la medida de este deseo es compleja, aunque muy
útil para planificar el tratamiento y predecir recaídas.

¿QUÉ ES EL CRAVING?

El mantenimiento de la abstinencia es una de las partes fundamentales del tratamiento


integral de la dependencia a sustancias. Se ha observado que la mayoría de las recaídas se
producen cuando el dependiente lleva un largo tiempo sin consumir y los síntomas del
síndrome de abstinencia se encubren y manifiestan de manera consciente/inconsciente.

Este concepto, que podríamos traducir como anhelo o ansia, se define como un deseo
irrefrenable de consumir una droga o como una urgencia intensa para el uso de sustancias
durante la abstinencia. Es considerado por algunos investigadores como el factor más
importante de abandono terapéutico y es el causante de la mayoría de las recaídas después
de periodos de abstinencia.

Son muy importantes los factores como los estímulos medioambientales, los estados afectivos
del adicto y el estrés que sufre. Solo es necesario un momento de debilidad para recaer en
el consumo. Es por ello por lo que es muy importante plantearse actividades y recurrir a
métodos si se sufren una de estas situaciones.
Con frecuencia los denominados deseos de consumir alcohol u otras drogas cuando uno se
halla en periodo de abstinencia trae diversas confusiones en su interpretación, sobre todo al
profundo desconocimiento de las causas que lo provoca.

En primer lugar, un craving es la consecuencia final que toda persona con la problemática
sufre como consecuencia en la alteración de su estado de ánimo y que como ya viene siendo
habitual a lo largo de su vida, recurre finalmente al alcohol o a otra sustancia como medio de
calmar o “Anestesiar” dicha alteración o estado emocional.

Por tanto lo más importante del “deseo” no es solamente su propia identificación y solución,
que sin duda es fundamental para evitar una recaída, sino como se origina el mismo y las
causas que habitualmente lo producen.

Asimismo, esta situación puede tener diversos estados, los cuales se describen a
continuación:

1.- Como respuesta a los síntomas de la abstinencia

Se da cuando el adicto aun consume una tasa alta de la droga, y de forma muy frecuente. En
el momento en el que dejan de tomar esa droga, sienten un malestar general al que creen que
es necesario poner remedio volviendo al consumo. En resumidas cuentas, necesitan volver a
sentirse bien. El craving toma la forma de “necesidad de sentirse bien de nuevo”, ante los
efectos de haber dejado de consumir la droga y el incremento de la sensación de malestar por
la falta de esta en el organismo.

2.- Como respuesta a la falta de placer

Existen momentos de aburrimiento, debilidad o simplemente no se encuentran las ganas para


seguir esforzándose. Por tanto, este deseo de volver a consumir se intensifica, viendo en la
sustancia adictiva una solución. Es decir, para dar respuesta a bajos estados de ánimo como
la tristeza o el aburrimiento. Las personas no encuentran otras formas prosociales de
divertirse, y el consumo de la droga, les calma de una forma más rápida e intensa su deseo
por la sustancia. Se trata en definitiva de «automedicarse».

3.- Como respuesta condicionada a las señales asociadas a la droga

Una persona adicta, al igual que ocurre con cualquier otra situación, Al verse expuesto a estos
estímulos los deseos de consumir regresan, y es necesario superarlos para no verse de
nuevo en consumo pleno. A las señales asociadas con drogas: en este caso, el craving surge
de forma espontánea, al exponerse ante estímulos condicionados, las personas
suelen asociar al consumo una serie de señales. Una calle, una fecha, un bar, una persona,
etc.

4.- Como respuesta a deseos hedónicos

El craving surge por el intenso deseo de incrementar su sensación de placer, por ello, en
ocasiones combinan drogas y sexo, o drogas e interacciones sociales, pensando que de esta
manera ambas experiencias serán mejores. Este tipo de deseo genera sensaciones de que al
volver a realizar “esta” actividad posteriormente sin la droga no se experimenta de la misma
manera.
¿CÓMO SE PUEDE AFRONTAR?

Es tarea tanto del adicto, como de las personas que le apoyan y de los profesionales que
abordan su tratamiento, el de emplear ciertas técnicas y métodos en el momento en el que se
dé esta situación. Algunos expertos en el tema proponen las siguientes intervenciones:

1. Registro y análisis de los momentos en los que se da esta situación, de modos que se
pueda prever con más exactitud en el futuro.

2. Dejar claro así mismo y también proyectar las consecuencias que se podrían sufrir en
el caso de volver a consumir tras una de estas situaciones.

3. Detención o Parada de Pensamiento: Consiste en la interrupción de los


pensamientos asociados al craving. sustituye el pensamiento negativo por “estoy
bien” o cualquier otro pensamiento positivo que te resulte útil.

4. Técnica de los 10 Segundos: Frena el impulso de hacerlo, cuenta hasta 10,


dedica unos segundos o mejor unos minutos a pensar antes de actuar. Tener el
craving no tiene consecuencias negativas, acabar consumiendo o realizando la
conducta adictiva sí puede tenerlas, trata de no hacerlo.

5. Realiza Respiraciones Profundas: Dedica unos minutos a inspirar lenta y


progresivamente. Inspira por la nariz, haz que el aire baje hasta la parte baja de
tu abdomen, retén el aire unos breves segundos y luego expúlsalo por la
boca. Controlar la respiración te ayudará a bajar la tensión y a pensar con más
tranquilidad.

6. Utiliza Técnicas de Relajación : Si conoces alguna técnica de meditación,


relajación o yoga, practícala en estos momentos.

7. Haz un Balance Decisional de Pros y Contras: Dedica unos segundos


a reflexionar cuáles serían las ventajas y desventajas de realizar la conducta
adictiva, centrándote especialmente en estas últimas.

8. Combate las Creencias Adictivas que están favoreciendo el Craving:


Cuestiona la creencia que te está llevando a tener el deseo. Ejemplo: ante el
deseo de realizar la conducta adictiva para divertirse.

9. Utiliza técnicas de imaginación: Recuerda sucesos negativos


pasados relacionados con la conducta adictiva. O también situarte en un
momento de felicidad sin consumir.

10. Sustitución por imagen negativa: Imagina que la realización de la conducta


adictiva va a traer consecuencias negativas cuando aparecen los pensamientos
que conllevan al craving. De tal forma que las imágenes “ positivas ” acerca de la
droga o conducta adictiva sean sustituidas por imágenes acerca de las
consecuencias negativas.

11. Cambia de Contexto: Evita el ambiente o situación en la que está apareciendo


el deseo, puede que este te esté influyendo más negativamente de lo que crees.
12. Autoinstrucciones y Autoafirmaciones: Verbaliza palabras que sugieran qué
es lo que debes hacer o sentir.

13. Aplicar métodos de control y evitación de estímulos que lleven al consumo.

14. Disponer de actividades alternativas si se producen estas situaciones de deseo de


consumo.

Conclusión

En resumen, podemos definir el craving como una de las características básicas de


la adicción, que se define como la intensificación del deseo de sustancias ante señales
asociadas al consumo. Es crucial enseñar al dependiente a analizar y afrontar este deseo
para que desaparezca sin necesidad de consumir.

Por tanto podemos observar que las recaídas son evitables y prevenibles, sabiendo en todo
momento que los “deseos” son los indicadores clave para avisarnos de que algo no está
funcionando bien dentro de nosotros y que si analizamos y recorremos el “origen del deseo”,
veremos que detrás del mismo se esconden emociones disfuncionales muy
desproporcionadas.

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