Servicios Sociales y Violencia de Género
Servicios Sociales y Violencia de Género
INTRODUCCIÓN
El presente módulo tiene como finalidad acercar al alumnado al conocimiento de los servicios y
prestaciones que se están desarrollado en las diferentes administraciones e instituciones en la
lucha contra la violencia de género, que como es sabido es un problema social que tiene
repercusiones no sólo en las mujeres que las padecen por el mero hecho de ser mujer sino que a
su vez tiene repercusiones económicas, sociales, sanitarias… y es una de las más flagrantes
violaciones de los derechos humanos que afecta a más del 50% de la población de forma directa y
de forma indirecta a los hijos e hijas y familiares de esta mujeres.
La violencia contra las mujeres se ha considerado como una de las manifestaciones más flagrantes
de la violación de los derechos humanos Abordar la violencia contra las mujeres desde el marco de
los derechos humanos implica poner en juego un conjunto de principios y de obligaciones adquiridas
por los estados en virtud del derecho internacional. La universalidad de los derechos humanos,
principio esencial de este marco, rechaza argumentaciones basadas en la cultura o la tradición a las
que han apelado y continúan apelando muchos estados cuando se trata de violaciones de derechos
basados en el género.
De acuerdo con este criterio el Estado pasaría a ser cómplice de los hechos cuando no ofrece a las
mujeres la protección necesaria frente a la violación de sus derechos, así como por actuar en forma
discriminatoria al no prevenir y castigar los actos de violencia de género, negando a las mujeres la
protección de la ley en condiciones de igualdad.
ESQUEMA DE CONTENIDOS
OBJETIVOS
Conocer los diferentes planes de actuación que se han implementado en la lucha contra la
violencia de género.
Reflexionar sobre la necesidad de ofrecer una respuesta coordinada a las mujeres que están
siendo víctimas de violencia
Ya Naciones Unidas en el año 1985, con motivo de la II Conferencia Mundial sobre la Mujeres
reconoció que "la Violencia de Género contra las mujeres es el crimen encubierto más frecuente en
el mundo" y actualmente continúa siendo un problema de primera magnitud en nuestra sociedad, a
pesar de los esfuerzos realizados para afrontarla, tanto desde las instancias internacionales como
nacionales.
A nivel europeo
El papel desarrollado por la Unión Europea también ha sido fundamental, El Parlamento Europeo en
1997 puso abiertamente de manifiesto que las estadísticas que existen muestran que la violencia es
endémica en nuestras sociedades y afecta diariamente a las mujeres, iniciando así una campaña
europea bajo el lema "Tolerancia 0 ante la Violencia de Género contra las mujeres". En la
actualidad, fruto de la misma política se viene desarrollando el Programa de Acción Comunitaria
para prevenir y combatir la Violencia de Género. En 2002 se elaboró una serie de indicadores
cuantitativos y cualitativos sobre las violencias contra las mujeres
La resolución de 2005 del Parlamento Europeo enumera las actuaciones concretas, las gestiones y
las medidas que deben tomarse para combatir eficazmente lo que considera una plaga.
Stop
Daphne
Urbam
Campaña Europea
Phare
Tacis
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Comenius
151
Daphne
El Parlamento europeo aprobó en 2007 la tercera fase, Daphne III (2007-2013). . Programa
específico para prevenir y combatir la violencia ejercida sobre los niños, los jóvenes y las mujeres y
proteger a las víctimas y grupos de riesgo Convocatoria de propuestas JUST/2013/DAP/AG. Apoyo a
proyectos 2013 (W3 Comisión Europea. DG Justicia, 30/07/2013)
Conmenius
Enlace: http://www.oapee.es/oapee/inicio/pap/comenius.html
España
A partir de los años 70, y generalmente desde la presión que han ejercido los grupos de mujeres,
en España se han puesto en marcha políticas institucionales cuya finalidad era promover la igualdad
de oportunidades entre mujeres y hombres e incidir en eliminar todas las formas de discriminación,
al igual que establecer actuaciones que refuercen la situación y posición de las mujeres en la
sociedad, entre ello la realización de acciones positivas; son las denominadas políticas de igualdad
en un primer momento, actualmente el término más utilizado para definirla son políticas de género.
Son políticas a favor de las mujeres tienen como objetivo central erradicar en la sociedad actual la
diferencia entre los sexos, todavía hoy institucionalizada, a pesar de los avances legislativos, el
desarrollo de los cambios que conduzcan hacia una sociedad plural, donde toda persona, sea cual
sea su estado civil sexo, tenga la posibilidad de adquirir medios independientes de vida y mujeres y
hombres se beneficien de iguales derechos, oportunidades, posibilidades y libertades.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Planes de Igualdad
Los planes de igualdad han sido el instrumento que se ha utilizado para la articulación de las
actuaciones en materia de igualdad, […]” son un conjunto de objetivos y medidas tomadas y
aprobadas por un gobierno y que deben llevar a cabo los diferentes departamentos
gubernamentales, en un período concreto de tiempo (de dos a cinco años). Los planes, al menos
formalmente también suelen implicar organizaciones no gubernamentales.32. Son un conjunto de
medidas y acciones que se proponen llevar a cabo desde diferentes ministerios comunidades
autónoma, municipios, en los que subyace que la igualdad no es una cuestión que incumba
únicamente al organismo de igualdad, aunque en la práctica real pueda suceder. Es un camino lento
el que se está recorriendo para hacer posible la deseada implicación de todos los ministerios y
consejerías, concejalías de mujer y que la transversalidad del principio de igualdad en todas las
políticas públicas sea una realidad.
32
Bustelo Ruesta, M. La evaluación de las políticas públicas de igualdad de género de los gobiernos central
y autonómico en España: 1995-1999. Tesis doctoral
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
En España todos los poderes públicos tienen el mandato constitucional de remover los obstáculos
para que la libertad y la igualdad sean reales y efectivas y en cumplimiento del mismo. Como ya se
ha mencionado, se han ido aprobando Planes de Igualdad de Oportunidades para las mujeres,
adoptando medidas dirigidas a la lucha contra la Violencia de Género, pero no es hasta el año 1998
cuando se adopta, por el Gobierno de la Nación, el I Plan de Acción contra la Violencia de Género en
el ámbito doméstico, aprobándose el II Plan Integral contra la Violencia Doméstica en el año 2001.
Para abordar de una manera específica los problemas relativos a la violencia de género se han
elaborado en los últimos años dos Planes Nacionales de Acción. Estos planes de acción tratan de
organizar y proponer medidas por las diferentes instituciones públicas y privadas en la lucha contra
la violencia que padecen las mujeres.
Nivel nacional
En 2009, para el periodo 2009- 2012 se aprueba el "Plan de atención y prevención de la violencia
de género en población extranjera inmigrante” Enlace:
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revencion_violencia_genero_poblacion_extranjera_inmigrante(2009_2012).pdf
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Con posterioridad en 2001 se aprobó el II Plan Integral contra la Violencia Doméstica (2001-2004)
Medidas legislativas y procedimentales: introduce medidas que perfeccionan la cobertura legal para
los hechos relacionados con la violencia contra las mujeres.
Medidas asistenciales y de intervención: la mayor parte de las medidas previstas están destinadas a
la creación de recursos para dar respuesta a las necesidades de las víctimas: facilitar el
procedimiento de denuncia, proporcionar asistencia sanitaria, económica, laboral y psicológica.
Investigación: las medidas van encaminadas a la obtención de datos fiables y completos sobre la
violencia doméstica, mejorando las tablas estadísticas específicas y promoviendo la investigación
sobre este fenómeno
Enlace:
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ensibilizacion_prevencion_violencia_genero.pdf
Elaborado como respuesta al mandato que la Ley Integral: “que introduzca en el escenario social las
nuevas escalas de valores basadas en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y de
igualdad entre hombres y mujeres, así como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad dentro
de los principios democráticos de convivencia, todo ello desde la perspectiva de género”, el Plan,
además, deberá dirigirse “tanto a hombres como a mujeres desde un trabajo comunitario e
intercultural”.
aplicación del plan estará controlada por una Comisión integrada instituciones, profesionales y
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personas de reconocido prestigio en este ámbito.
Justicia.
Seguridad
Salud
Servicios Sociales.
Información.
Educación.
Comunicación.
Investigación y estudio.
Formación y especialización de profesionales.
Movilización de actores.
Coordinación.
Seguimiento y evaluación.
De forma gráfica, los elementos fundamentales que componen el Plan Nacional de Sensibilización y
Prevención son los que se presentan en la siguiente figura:
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
156
Aunque, sin duda, el punto de inflexión más actual ha sido la reciente entrada en vigor de la
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Estrategia Nacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer 2013-2016
(enlace:
http://www.msssi.gob.es/ssi/violenciaGenero/EstrategiaNacional/pdf/EstrategiaNacional.pdf)
La Estrategia recoge medidas que cumplen con esa finalidad sensibilizadora, preventiva y de
detección. Su contenido, no obstante, va más allá de lo previsto en este precepto, e incluye,
también, acciones que buscan dar la mejor respuesta institucional – asistencial, de protección y de
apoyo – a las mujeres que han sufrido violencia de género, logrando la máxima personalización,
incidiendo en la atención a los menores y a las mujeres especialmente vulnerables, mejorando la
formación de agentes, aumentando la evaluación de las políticas públicas y del conocimiento sobre
la violencia contra la mujer, visibilizando de las distintas formas de violencia de la que puede ser
objeto por su condición de tal y maximizando el trabajo en red.
Enlace:
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nCoordinacion1.pdf
Con el fin de elaborar dicha propuesta común, la Conferencia Sectorial de Igualdad de mayo de
2012 acordó la creación de un grupo de trabajo con las Comunidades Autónomas y Ciudades de
Ceuta y Melilla, fruto de este trabajo es la elaboración de un diagnóstico de la situación de partida
en este ámbito y esta propuesta común, que se articulan en torno a los siguientes ejes:
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Comunidades Autónomas
Entre los principios rectores que establece la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas
de Protección Integral contra la Violencia de Género, en su artículo 2, se hace referencia a la
necesidad, por un lado, de establecer un sistema integral de tutela institucional que impulse la
creación de políticas públicas dirigidas a ofrecer tutela a las víctimas de la violencia de género y, de
otro, la de coordinar los recursos e instrumentos de todo tipo de los distintos poderes públicos y
asegurar la prevención de los casos de violencia de género.
En este sentido, la labor de impulso y coordinación se hacen imprescindibles si se quiere que los
objetivos previstos en la Ley de Medidas sean conseguidos de una manera eficiente y eficaz. Con tal
finalidad, la disposición final quinta de dicha Ley, consciente de la necesidad de armonizar la
respuesta del ordenamiento jurídico español, establece que el Estado y todas las Comunidades
Autónomas, en el ámbito de sus respectivas competencias, adaptarán su normativa a las
previsiones establecidas en ella.
De hecho, todas las Comunidades Autónomas y las ciudades de Ceuta y Melilla han desarrollado –
teniendo competencia exclusiva para ello o no– políticas sobre esta materia, a través de leyes
concretas, a través de planes integrales o de programas y protocolos de actuación para prevenir y
eliminar la violencia de género garantizando, en su ámbito territorial respectivo, la atención y la
asistencia social integral a la mujeres víctimas de ese tipo de violencia.
contenidas en la Ley estatal y ésta a su vez recoge un amplísimo catálogo de medidas que, en
159
muchos casos, coinciden con las previstas en las leyes autonómicas sobre violencia de género o de
igualdad.
Esta multiplicidad normativa, como decimos, hace coexistir en paralelo normas estatales y
autonómicas sobre un mismo objeto de regulación. En la mayor parte de los casos estas normativas
autonómicas, recogen el mandato de la Ley Integral cuando encomienda a las Comunidades
Autónomas –dentro de su marco competencial propio– la organización y prestación de
determinados servicios y el reconocimiento de determinados derechos. Pero no es menos cierto que
muchas de esas normativas amplían el ámbito de protección y de asistencia referidos en la Ley
estatal, introduciendo además otros tipos de violencia como la social, la docente y la laboral, con lo
cual se está ampliando el concepto de Violencia de género que diseña la norma estatal
Enlace:
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nalisislegislacion.pdf
Andalucía
Aragón
Canarias
Ley 16/2003, de 8 de abril, de Prevención y Protección Integral de las Mujeres contra la Violencia
de Género.
Cantabria
Ley de Cantabria 1/2004, de 1 de abril, Integral para la Prevención de la Violencia contra las
Mujeres y la Protección a sus Víctimas.
Castilla La Mancha
Ley 5/ 2001 de 17 de mayo, de Prevención de los Malos Tratos y de Protección a las Mujeres
Maltratas.
Decreto 38/2002, de 12 de marzo de 2002, de las Consejerías de Bienestar Social e Industria y
Trabajo, para la aplicación de la Ley 5/2001, de 17 de mayo, de Prevención de los Malos Tratos
y de Protección a las Mujeres Maltratadas, garantiza el derecho de alojamiento provisional
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
gratuito a favor de las mujeres víctimas de malos tratos cuando hayan finalizado su estancia en
las Casas de Acogida y lo precisen por su situación socio-laboral. 160
Castilla y León
Cataluña
Galicia
Illes Balears
Madrid
Murcia
Ley 7/2007, de 4 de abril, para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, y de Protección contra
la Violencia de Género en la Región de Murcia.
Navarra
Ley Foral 22/2002, de 2 de julio, para la Adopción de Medidas Integrales contra la Violencia
Sexista, modificada por la Ley Foral 12/2003, de 7 de marzo.
País Vasco
Ley 4/2005 de Igualdad de Mujeres y Hombres (Título III, Cap. VI, dedicado a Violencia de
Género),
Valencia
PROTOCOLOS DE ACTUACIÓN
La violencia contra las mujeres es uno de los principales problemas estructurales que minan
nuestras sociedades actuales. Todos los informes y estudios, tanto de ámbito nacional como
internacional, reiteran los altos índices de prevalencia, así como la gravedad de sus consecuencias.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Las características de esta violencia ejercida contra las mujeres ha llevado a las instituciones a
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realizar un planteamiento de abordaje integral en aras a favorecer la implementación de estrategias
de coordinación entre los diferentes ámbitos y profesionales que intervienen a lo largo del proceso
como condición necesaria para proporcionar una atención de calidad a las mujeres que padecen
situaciones de maltrato o agresiones sexuales, sin olvidar la dimensión preventiva.
Teniendo en cuenta que son muchos los agentes implicados en la intervención requiere de una
coordinación efectiva y un trabajo en red, a nivel nacional, autonómico y local que posibilite una
coordinación interinstitucional e interdisciplinar real. La coordinación de los recursos entre ámbitos,
disciplinas y las instituciones que las representan es básica. Aunque se desarrollen recursos, es
frecuente que si no se trabaja de modo coordinado las víctimas se siguen perdiendo en el
proceso.
Existen tantos tipos de protocolos como experiencias de protocolización se han llevado a cabo.
Dependiendo de la mayor o menor complejidad del mapa de recursos y servicios destinados en un
territorio a atender las necesidades de mujeres víctimas de violencia los protocolos pueden ser:
Teniendo en cuenta el carácter multidisciplinar de los factores que inciden sobre la misma, requiere
una actuación coordinada de todas las áreas con competencia en la materia, al objeto de abordar
esta problemática de una forma integral y con criterios profesionales homogéneos que permitan la
adopción de medidas rápidas y eficaces.
La necesidad o propuesta de poner en marcha un protocolo puede partir tanto del personal político
como del personal técnico, organizaciones civiles… pueden poner sobre la mesa la necesidad de
formalizar un protocolo que mejore la atención a las mujeres víctimas. Por lo general, en el ámbito
local, es el personal técnico de los departamentos de Mujer/Igualdad y/o de Bienestar Social,
quien propone y en muchos casos asumen el liderazgo del proceso dado que, por su contacto
directo con la problemática, muestra mayor experiencia y conocen de primera mano las
consecuencias que la descoordinación tiene sobre las mujeres afectadas por situaciones de
violencia.
Configurar una mesa de trabajo en la que estén presentes técnicos/as de los diferentes
departamentos/ áreas implicadas
Conocer los diferentes instrumentos, servicios, actuaciones o protocolos utilizados por cada
una de las instituciones.
Detectar los elementos que generan disfunciones importantes en la atención a las mujeres
víctimas de violencia de género, desde los diversos ámbitos de actuación, especialmente por
la falta de coordinación interinstitucional, con el ánimo de modificarlos.
Designar una comisión redactora del documento o Protocolo de actuación coordinada por
parte de las instituciones presentes, que concluya en el diseño de un instrumento útil para la
coordinación y poder así ofrecer a las mujeres víctimas de violencia de género una atención
institucional más adecuada.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Hacer una formación inicial conjunta de todas las partes integrantes para consensuar los
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marcos conceptuales y la atención que se debe prestar.
Se trata de documentos elaborados a través del consenso entre instituciones que tienen
responsabilidad en la atención y el apoyo a mujeres que han sido víctimas de agresiones, en los que
se establecen los procedimientos a seguir ante las situaciones de violencia de género, de modo que
se garanticen pautas de actuación homogéneas que redunden en beneficio de la atención a las
propias víctimas y la puesta a disposición judicial del agresor; también suponen la derivación a
otros servicios con competencias y, en definitiva, la coordinación y la complementariedad en la
actuación de las distintas instituciones. Un protocolo debe establecer pautas de actuación
homogéneas en los casos de violencia específica contra las mujeres, no sólo para la atención y
seguimiento de casos agudos, sino también para la prevención y detección precoz y la rehabilitación
posterior de las víctimas.
1. Diagnóstico
La realización del diagnóstico es clave para la obtención de una perspectiva clara de todos los
recursos y obstáculos, pros y contras (reales o potenciales) y de un panorama fiable de la
situación. Es una manera de conocer cómo se trabaja, de conocer a las personas, de establecer
lazos entre ellas. Asimismo, el diagnóstico es una forma de sensibilizar. Al abrir un proceso de
estas características y solicitar de las distintas partes respuestas a una serie de cuestiones
relativas a su manera de abordar el tratamiento de una problemática concreta se está haciendo
llegar sugerencias a cerca de los elementos que deberían ser tenidos en cuenta en dicho
abordaje.
2. Definición
El protocolo debe identificar el grupo diana y sus diferentes ramificaciones en función de las
distintas especificidades y problemáticas asociadas que pueden presentar, así como las
cuestiones – irregularidades o carencias en la atención a mujeres víctimas de violencia – que han
puesto sobre la mesa la necesidad de coordinar actuaciones.
3. Ámbito de actuación
El protocolo debe contener la determinación clara y concreta del municipio o comarca para la
cual es formulado. La no definición del área geográfica conduce a errores de tipo operativo,
administrativo o financiero. Asimismo, debe ser muy claro en lo que se refiere a delimitar qué
aspectos de la problemática con anterioridad definida serán abordados en la coordinación.
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Guía de pauta para la adopción de protocolos locales para la mejora en la atención a mujeres víctimas de
maltrato doméstico y agresiones sexuales. Emakunde , 2006
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
4. Procedimientos
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El protocolo debe establecer con detalle las circunstancias bajo las que se activa y el
procedimiento a seguir en cada uno de los supuestos: agentes implicados, flujo de trabajo,
modelos de informes, modelos de intercambio de información, etc.
Estos son algunos de los protocolos derivados de los planes de colaboración establecidos por el
Ministerio de Justicia y, en su caso, los instrumentos desarrollados para su aplicación:
ENLACE:
http://www.observatorioviolencia.org/upload_images/File/DOC1182341620_PROTOCOLO_A
CTUACION_POLICIA.pdf
Múltiples actores
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Algunos elementos que son necesarios para una estrategia de intervención en caso de
violencia de género:
Necesidad de un marco
En la actualidad, la violencia contra las mujeres ha dejado de ser una cuestión relacionada con el
ámbito privado, en muchas ocasiones minimizada, ocultada o justificada, y ha pasado a
considerarse como un problema social de envergadura con espacio en las agendas políticas. En la IV
Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre las mujeres, celebrada en Beijing en 1995, se
declaró que la violencia que padecen las mujeres es uno de los grandes obstáculos para conseguir
los objetivos de igualdad, desarrollo y paz en el mundo. Las consecuencias de la violencia ejercida
contra las mujeres van más allá del ámbito familiar y privado, produce graves y desfavorables
impactos personales, sociales y económicos, además de atentar contra el derecho a la integridad de
las personas, es un derecho fundamental.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Los estudios realizados sobre la violencia ejercida contra las mujeres han coincidido, en su gran
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mayoría, en poner de manifiesto que esta violencia está vinculada a la existencia de un
desequilibrio histórico en las relaciones que mantienen ambos sexos, en la práctica totalidad de los
ámbitos de la vida social, familiar, profesional, etc. Las relaciones de poder dominantes han
situado tradicionalmente a la mujer en una posición de inferioridad con respecto al hombre,
situación que trata de perpetuarse a través de un amplio espectro de manifestaciones violentas:
sexuales, físicos, psicológicas, económicas, emocionales, etc.
Esta nueva manera de entender la violencia hacia las mujeres, como una violencia estructural
basada en la subordinación y las relaciones de poder, que es consustancial al sistema social,
marcadamente patriarcal, nos lleva a entender que para poder acabar con ella se necesita de una
respuesta integral, no sólo respuestas paliativas y asistenciales, que hasta ahora con más o
menos fortuna se han venido realizando, sino desde una intervención más integradora y
multidisciplinar que contemple todos los factores que influyen en el inicio y perpetuación de estas
situaciones que vienen padeciendo las mujeres, independientemente de su status, clase, raza,
religión, estado civil, etc.
Además de las cifras de denuncias y muertes que según algunos expertos y expertas solo supone la
punta del iceberg, hay otros datos que se recogen en diferentes estudios que son reveladores y
ayudan a conocer dicha gravedad y cómo afecta a la integridad física y psicológica de las mujeres.
En ocasiones debido a la habitualidad de las agresiones que conlleva el desgaste psicológico de las
mujeres, es conocido y está aceptado que en muchas de las mujeres víctimas de violencia aparecen
síntomas de estrés post traumático.
Es conocido ya desde hace tiempo en las ciencias psicosociales que las soluciones a un
problema derivan de la concepción que se tenga acerca de él: tras la definición del
problema y sus causas, se estudia cómo abordarlo. Se sabe también que el conocimiento
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
"objetivo" y "neutro" no existe y que depende en gran parte de la mirada –naturalista o crítica,
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simple o compleja- de la persona o grupos que lo observa.
En el problema que nos convoca, las herramientas que están utilizando quienes están desafiando
con éxito las concepciones hasta hace poco tiempo usuales sobre la violencia son: el feminismo, la
perspectiva de las relaciones de género, la consideración de la subjetividad de los sujetos en juego,
la declaración de los derechos humanos y un enfoque estratégico de cambio centrado en la
prevención. Con ellas se puede lograr una visibilización de lo encubierto, una reconsideración y
una transformación de la concepción sobre la violencia, y por tanto, de las vías de intervención.
Al ser la violencia contra las mujeres un problema complejo, y dada la gravedad y magnitud del
problema para toda la sociedad pero principalmente para las mujeres que la sufren, se hace
necesario trabajar de un modo integral y en dos líneas prioritarias:
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Bonino; L. Obstáculos para la comprensión y la intervención en violencia
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
básica. Aunque se desarrollen recursos si no trabajan de modo coordinado la víctima vuelve a ser
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revictimizada en el proceso o puede que lo abandone.
Además se requiere:
La voluntad política que dote de recursos para poder llevar a cabo una actuación
integral y sobre todo de una coordinación entre las diferentes Administraciones: local,
autonómica, nacional, teniendo en cuenta las diferentes competencias de cada una.
Tener presente las dificultades que tienen las mujeres para pedir ayuda y
tomar decisiones, de modo que la recepción y primera entrevista debe ofrecer una
buena acogida y contención, a la vez que abrir posibilidades de un trabajo posterior
de acompañamiento en la toma de decisiones.
Arbitrar recursos que cubran las necesidades de estas mujeres y sus hijas e
hijos y que, además, sean gestionadas con la rapidez que la situación requiere.
Prevenir: los programas preventivos deben ser planificados bajo la premisa de que la
violencia es un problema social y no un problema individual y ha de incidir en toda la
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Las medidas de seguridad son mecanismos especiales de protección, cuyo fundamento jurídico se
encuentra en el derecho internacional de los derechos humanos y en el derecho constitucional. Se
constituyen en mecanismos óptimos para garantizar el acceso a la justicia y el cumplimiento de los
derechos de las víctimas proporcionando en un primer momento los elementos para que sea
efectiva una rápida reparación al daño que hayan sufrido las víctimas, cuyo objetivo es contar con
procedimientos oficiales que sean ágiles, justos , poco costosos y accesibles.
Su particular naturaleza viene dada por la pretensión de proteger los derechos humanos
fundamentales, considerando bienes jurídicos de relevancia para la sociedad, entre otros: derecho a
la vida y a la integridad física, psicológica, sexual y patrimonial de las mujeres.
La prisión preventiva es una de las medidas cautelares que el ordenamiento jurídico contempla.
Las medidas cautelares suelen definirse como aquellas medidas que podrá adoptara un juez /a
de instancia o tribunal que consiste en la total privación al agresor o inculpado del derecho de la
libertad ambulatoria, mediante su ingreso en un centro penitenciario desde el desarrollo del proceso
penal o hasta que la sentencia sea firme. La diferencia con las penas de privación de libertad es su
carácter instrumental y su provisionalidad.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Para acordar la prisión preventiva se exige una resolución motivada y no arbitraria que justifique en
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cada caso la medida adoptada.
Provisionalidad: tienen unos límites temporales fijados que sólo podrá durar el
tiempo estrictamente necesario para conseguir la finalidad que justifica su adopción.
EL art. 20 de la Ley de Protección a las víctimas de violencia de género regula el acceso de las
mujeres víctimas de violencia a la justicia gratuita cuando no tienen recursos para litigar, pudiendo
acceder en un primer momento y de forma inmediata a una defensa mediante un profesional
designado por el turno de oficio del Colegio de Abogados. Ello no es óbice para que posteriormente
tenga la obligación de acreditar que cumple los requisitos que se exigen a todas y todos los
ciudadanos para el acceso al beneficio de justicia gratuita con carácter general.
Esta normativa se desarrolla mediante el Real Decreto 1455/2005, de 2 de diciembre, por el que se
modifica el Reglamento de asistencia jurídica gratuita, aprobado por el Real Decreto 996/2003, de
25 de julio.
(enlace: http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/rd1455-2005.html )
Por tanto, cualquier víctima de violencia de género que acuda a interponer una denuncia
podrá solicitar en ese mismo instante que se le nombre un profesional de la abogacía
para que le defienda en sus intereses. Antes de la aprobación de la ley integral se daba la
paradoja que las mujeres, las víctimas de la violencia no iban acompañadas de un abogado/a y el
maltratador sí.
Con ello se da la posibilidad de que se pueda acceder al asesoramiento previo al proceso, es decir,
con anterioridad a la interposición de la denuncia o la solicitud de orden de protección, por parte de
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
la víctima. Aunque para que se le designe un profesional que la defienda tendrá que solicitarlo
172
expresamente.
Dada la situación emocional de la víctima es difícil que solicite este servicio, y salvo que sean las
personas que la atiendan los que le sugieran que solicite un profesional que la defienda con
anterioridad a la denuncia, la mujer no tomará la iniciativa por si misma, como también es casi
imposible que solicite una entrevista con su abogado/a previa a interponer la denuncia.
Para las mujeres víctimas de violencia el asesoramiento sobre el contenido necesario de la denuncia
y de la orden de protección, y sobre la tramitación posterior de éstas así como sus posibles
consecuencias o resultados, es una cuestión de suma importancia. Para este asesoramiento, en el
caso de mujeres inmigrantes, cabe la posibilidad de solicitar un servicio de traducción para
garantizar que están informadas.
La Asociación de Mujeres Juristas Themis, siempre ha reivindicado que este derecho debería ser
universal, por entender que el derecho a la asistencia jurídica gratuita para litigar ha de ser para
todas las mujeres víctimas de violencia de género, pues lo contrario supone un desconocimiento de
la realidad, puesto que cuando una mujer denuncia, se encuentra en una de las situaciones
emocionales más severas conocidas, equivalente a la que se encuentra una víctima de catástrofes
naturales, por lo que obligarle a tener en cuenta que de no concederle la asistencia jurídica gratuita
deberá abonar los honorarios de defensa y de procuraduría, además de ser disuasorio, revictimiza a
la mujer.
Existe una experiencia de asistencia jurídico-procesal gratuita generalizada para todas las mujeres
víctimas de violencia de género, en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha. Las mujeres en
este caso no tienen que acreditar insuficiencia de recursos para recibir la asistencia jurídica y poder
litigar, en el proceso penal y en las medidas previas civiles interpuestas con anterioridad a la
demanda civil. Esta experiencia demuestra que es innecesario cargar a las víctimas de violencia de
género con la obligación de acreditar la insuficiencia de recursos económicos y que es posible
acceder a una justicia gratuita universal para las víctimas de violencia de género.
El turno de oficio tiene un carácter voluntario. Los diferentes colegios de la Abogacía desarrollan un
reglamento en el que se recoge el funcionamiento y organización del mismo, así como los requisitos
necesarios para acceder; para el turno de oficio de violencia se está requiriendo una formación
específica.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Enlace: http://www.boe.es/boe/dias/2005/03/17/pdfs/A09423-09424.pdf
Los Juzgados de Violencia sobre la Mujer se crean como órganos judiciales especializados
dentro del orden penal para tratar los temas violencia, los cuales se encargaran de la instrucción,
y, en su caso, del fallo de las actuaciones penales en materia de violencia sobre la mujer, así como
de aquellos procedimientos civiles relacionados, de forma que unas y otros en la primera instancia
sean objeto de tratamiento procesal ante la misma sede.
El Balance de siete años de creación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer(2005-2012 es muy
positivo: han instruido 963.471 delitos, enjuiciado 71.142 faltas y dictado 137.408 sentencias
relacionadas con la violencia de género. Así se desprende del balance elaborado por el Observatorio
respecto a los siete años transcurridos desde la puesta en marcha de estos juzgados especializados
En estos momentos existen 106 Juzgados de Violencia sobre la Mujer exclusivos en toda España,
cuando en 2005 se inició esta especialización con 17 juzgados. Además, existen 355 juzgados
compatibles. Los/las titulares de estos juzgados reciben formación especializada, al igual que los/las
de los Juzgados Penales y de las secciones de las Audiencias Provinciales.
España está considerado un país pionero en la lucha contra la violencia de género pues la justicia
especializada en violencia contra la mujer ha convertido a nuestro país en referente internacional,
como así lo ha reconocido el Parlamento Europeo y el Manual de Legislación de Violencia sobre la
Mujer elaborado en 2010 por Naciones Unidas.
En el Orden Penal:
Instrucción de los procesos para exigir responsabilidad penal por los delitos recogidos en los
títulos del Código Penal relativos a: «homicidio, aborto, lesiones, lesiones a feto,
delitos contra la libertad, delitos contra la integridad moral, delitos contra la
libertad e indemnidad sexuales, o, cualquier otro delito cometido con violencia o
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intimidación», siempre que se hubiesen cometido contra quien «sea o haya sido su
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esposa, o mujer que esté o haya estado ligada al autor por análoga relación de
efectividad, aun sin convivencia», así como de los cometidos sobre «los descendientes,
propios o de la esposa o conviviente, o sobre los menores o incapaces que con él convivan o
que se hallen sujetos a la potestad, tutela , acogimiento o guarda de hecho de la esposa,
cuando también se haya producido un acto de violencia sobre la mujer».
Instrucción de los procesos para exigir responsabilidad penal por cualquier delito contra los
derechos y deberes familiares, cuando la víctima sea una de las personas mencionadas
anteriormente.
En el orden civil:
Los que tengan por objeto la oposición a las resoluciones administrativas en materia de protección
de menores.
La orden de protección
La orden de protección constituye un nuevo instrumento legal diseñado para proteger a la víctima
de la violencia doméstica y/o de género frente a todo tipo de agresiones. Para ello, la orden de
protección concentra en una única e inmediata resolución judicial (un auto) la adopción de medidas
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
de naturaleza penal y civil, y activa al mismo tiempo los mecanismos de protección social
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establecidos a favor de la víctima por el Estado, las Comunidades Autónomas y las Corporaciones
Locales.
La orden de protección es una resolución judicial que, al constatar la existencia de una situación
objetiva de riesgo para una víctima de violencia doméstica y/o de género, ordena su protección
durante la tramitación de un proceso penal.
La orden de protección se concibe como un instrumento judicial que como se dice en la exposición
de motivo “de una respuesta integral frente a al violencia de género”
La concesión de la orden de protección otorga a la víctima de violencia una protección integral que
incluirá medidas cautelares de orden civil y penal (las cuales se adoptan en la orden misma de
protección) y aquellas otras medidas de asistencia y protección social establecidas en los siguientes
ámbitos. Se solicita mediante un formulario tipo en:
El Juzgado.
El Ministerio Fiscal.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Las Oficinas de Atención a las Víctimas (SAV).
Los Servicios Sociales o Instituciones Asistenciales dependientes de las
Administraciones Públicas (Hospitales, Servicios de Orientación Jurídica de los
Colegios de Abogadas/os...)
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Juez de instrucción
Dicta la orden de protección, que puede tener medidas penales, civiles y activa las medidas
de protección
Medidas penales
Medidas sociales Prisión provisional
La OP se comunica a la Prohibición de acercamiento
administración para activar Prohibición de residencia
la protección social Prohibición de comunicación
Otras medidas
Medidas civiles
Régimen visita
Retirada de custodia
Uso de domicilio
Pensión alimentaria
Las medidas civiles se envían al juzgado de primera instancia para que conozca el procedimiento
civil para su ratificación, modificación o creación
Juicios rápidos
177
Los juicios rápidos y juicios inmediatos de faltas regulados en la Ley 38/2002 de 24 de octubre,
de reforma parcial de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, sobre procedimiento para el enjuiciamiento
rápido e inmediato de determinados delitos y faltas, y de modificación del procedimiento abreviado.
y la Ley Orgánica 8/2002 de 24 de octubre, complementaria de la Ley de reforma parcial de la Ley
de Enjuiciamiento Criminal, sobre procedimiento para el enjuiciamiento rápido e inmediato de
determinados delitos y faltas, y de modificación del procedimiento abreviado, son procesos de corta
duración que tienen como objetivo evitar demoras en la tramitación de asuntos por infracciones
penales de menor gravedad, ofreciendo una protección más directa y ágil a las víctimas.
Las características
Que se trate de delitos castigados con pena privativa de libertad que no excedan de
cinco años,
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Que el proceso se inicie por atestado policial en el que el denunciado esté identificado
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y detenido (para su puesta a disposición del Juzgado) o haya podido estar citado ante
el Juzgado de Guardia, y, además, concurra cualquiera de las circunstancias
siguientes:
Que se trate de delitos flagrantes.
Que se trate de alguno de los siguientes delitos tipificados en el Código Penal:
Este procedimiento para enjuiciar de forma rápida e inmediata algunos delitos y exige una
coordinación eficaz entre los diferentes responsables: policía, juez/a, abogado/a, personal al
servicio de la Administración de Justicia y la colaboración de las personas implicadas: victimas,
testigos, denunciante, etc.
Es imprescindible que se inicie por un atestado policial y que la policía haya detenido a la persona y
la haya puesto a disposición del juzgado de guardia, o que sin detenerla, la haya citado en el
juzgado en calidad de denunciado, una vez remitido el atestado al juzgado.
EJECUCIÓN Y PENAS
Los juicios rápidos y juicios inmediatos de faltas regulados en la Ley 38/2002 y la Ley Orgánica
8/2002, ambas de 24 de octubre, son procesos de corta duración que tienen como objetivo
evitar demoras en la tramitación de asuntos por infracciones penales de menor gravedad,
ofreciendo una protección más directa y ágil a las víctimas.
Posteriormente con la aprobación de la ley de 27/2003 de 31 de julio de 2004 que regula la orden
de protección se pretende que a través de un procedimiento judicial sencillo y rápido, la víctima y
las personas de su entorno familiar puedan tener una protección en 72 horas. En la misma
resolución judicial se pueden adoptar de manera conjunta medidas de privación de libertad del
agresor, medidas de seguridad, uso de la vivienda, pensión alimenticia, etc.
Las características
Que se trate de delitos castigados con pena privativa de libertad que no excedan de
cinco años,
Que el proceso se inicie por atestado policial en el que el denunciado esté identificado
y detenido (para su puesta a disposición del Juzgado) o haya podido estar citado ante
el Juzgado de Guardia, y, además, concurra cualquiera de las circunstancias
siguientes:
Que se trate de delitos flagrantes.
Que se trate de alguno de los siguientes delitos tipificados en el Código Penal:
En caso de violencia de género: delitos de lesiones, coacciones contra quienes sean o hayas sido su
cónyuge o sobre persona queeste ligada a él por una relación análoga de afectividad, aún sin
convivencia o sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción {…} o
del cónyuge o conviviente o sobre los menores o incapaces que con él convivan o que se hallen
sujetos a la potestad, tutela, acogimiento o guarde de hecho del cónyuge {…}
Este procedimiento para enjuiciar de forma rápida e inmediata algunos delitos y exige una
coordinación eficaz entre los diferentes responsables: policía, juez, abogado, personal al servicio de
la Administración de Justicia y la colaboración de las personas implicadas: víctimas, testigos,
denunciante, etc.
Es imprescindible que se inicie por un atestado policial y que la policía hay detenido a la persona y
la haya puesto a disposición del juzgado de guardia, o que sin detenerla, la hay citado en el juzgado
en calidad de denunciado, una vez remitido el atestado al juzgado.
En primer lugar conviene aclarar que el Código Penal, atendiendo a la gravedad de los hechos,
puede castigar las conductas como delitos o como faltas. Las faltas son conductas menos graves y
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el procedimiento por el que se enjuician, es sencillo y rápido. Los delitos son conductas más graves,
180
castigadas con penas superiores y que, en consecuencia, se tramitan mediante procedimientos más
complejos y garantistas.
La primera vez que se tipifica el delito es en 1989, tras la reforma del Código Penal. Anteriormente
estos supuestos se castigaban como lesiones comunes, o como homicidio o asesinato en casos de
producirse la muerte.
Es importante resaltar que desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Medidas de Protección
Integral contra la Violencia de Género, en concreto su artículo 41, la violencia física o psíquica
ejercida contra una mujer ha pasado a ser delito, manteniéndose como falta las amenazas,
coacciones, injurias o vejaciones de carácter leve que no se consideren delito. ( art. 620 Código
Penal)
Vamos a intentar explicar cada uno de los delitos que puede darse dentro del ámbito doméstico, y
que se encuentran diferenciados en el Código Penal. Estos son lesiones (ya sean constitutivas o no
de delito), amenazas o coacciones. Como norma general, la Ley Orgánica 1/2004 eleva a delito
aquellas conductas que, en circunstancias normales, sería constitutiva de falta.
a) Lesiones.
El primero de ellos a tratar es el artículo 153. Este artículo ha sido modificado en varias ocasiones.
Originariamente castigaba la violencia en el ámbito domestico habitual, sin distinción entre violencia
doméstica o de género, castigando la conducta con una pena de entre seis meses y un año de
prisión, más la pena que correspondiere por la lesión.
Este artículo se mantiene hasta la Ley Orgánica 11/2003, el cual desplaza la habitualidad al lugar
en el que se encuentra actualmente, esto es, el artículo 173.2, para que el artículo 153 recoja que
las lesiones no constitutivas de delito dentro del ámbito familiar, así como las amenazas de modo
leve con armas o instrumentos peligrosos, será constitutivo de delito, con una pena, entre otras
accesorias, de tres meses a un año de prisión o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 80
días. Es de destacar que, de momento, no existe ninguna diferencia punitiva por razón del sexo.
El cambio más importante es el producido por la Ley Orgánica 1/2004, el cual ya distingue la
violencia doméstica, que es la establecida en el artículo 153.2, manteniendo la misma pena que la
establecida por la ley anterior, y violencia de género, que es el recogido en el primer apartado, el
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
cual eleva la pena mínima a los seis meses, manteniendo el resto de penas igual. Este se aplica, no
181
solo cuando la víctima sea cónyuge femenino del agresor varón, sino también cuando la víctima
conviva con el autor y sea especialmente vulnerable, sin distinción de sexo.
Otro artículo que distingue según autor y víctima en materia de lesiones es el recogido en el artículo
148. Este es un tipo agravado del delito de lesiones establecido en el artículo 147. Se aprobó con
tres supuestos que eran considerados graves como para que se aplicara una pena mínima de dos
años y una máxima de cinco, ambas de prisión. Estos supuestos eran: se hubieren utilizado armas,
instrumentos, objetos, medios, métodos o formas concretamente peligrosas para la vida o salud,
física o psíquica, del lesionado, hubiere mediado ensañamiento (lo cual impediría apreciar el
agravante del artículo 22.5, esto es, aumentar de manera deliberada el sufrimiento de la víctima,
siendo dicho sufrimiento innecesario), o según las características de la víctima porque se aplicara
cuando esta fuere menor de doce años o incapaz, entendiendo incapaz a la persona que, como
consecuencia de una enfermedad permanente, tenga mermada su capacidad de gobierno sobre sí
misma o sobre sus bienes, tal y como previene el artículo 25 del Código Penal.
Como en el caso anterior, este artículo ha sido modificado por la Ley Orgánica 1/2004, añadiendo
dos supuestos no recogidos originariamente, el ser o haber sido cónyuge o relación de análoga
afectividad, aún sin convivencia, cuando la víctima sea la esposa o mujer, y el segundo el que la
víctima conviva con la víctima y sea especialmente vulnerable. Es de destacar que el artículo 153
establece esas dos circunstancias en el mismo apartado, mientras que en el que aquí estamos
analizando lo separa. Esa separación se ha realizado, según mi entender, para que, en caso de que
se den las dos circunstancias se den en un mismo caso, no pueda interpretarse de tal forma que se
aplique la pena mínima, sino deberá incrementarse de manera racional, siempre acorde con la
lesión producida. Señalar que en este tipo agravado no ocurre lo mismo que en el homicidio,
respecto al asesinato, dado que del asesinato existe dos tipos agravados, según concurra una o dos
circunstancias de las establecidas en el artículo 139 (artículo 140), ya que, respecto de las lesiones,
no hay ningún artículo que diga cómo penalizar cuando concurran más de una causa de agravación,
por lo que será el juez el que deba imponer la pena conforme al caso concreto.
Este precepto castiga igual el producir un corte en el costado con una navaja que un arañazo
profundo que para su sanación únicamente requiera puntos de aproximación. Estos puntos se
distinguen si son para evitar infecciones en la zona afectada o para la curación. En el primer
supuesto no existiría delito, al no considerarse tratamiento, mientras que si se utilizan para
cicatrizar la herida sí se trata de tratamiento, al ser un método sustitutivo del cosido, menos
cruento para su aplicación, pero de efecto equivalente (STS de 17 de julio de 2001).
No solo por el medio empleado se equipara, sino, como he dicho anteriormente, en atención a la
víctima, cuando nos referimos a menores de doce años. Para el legislador, tiene más medios de
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
defensa aquel adolescente de 12 años no desarrollado físicamente, que la cónyuge, aunque los
182
daños producidos en el menor sean de carácter más grave que los que sufra la mujer.
Ahora vamos a tratar de comparar los tres artículos en lo referente “al daño efectivamente
producido”. Tanto el artículo 153 (apartado cuarto) como en el artículo 147 (apartado segundo)
permiten que la pena sea inferior en grado (precisar que en el artículo 147.2 no habla de manera
expresa sobre la reducción en un grado, pero si se ve la pena establecida de prisión, se ve que es la
inferior en grado a la establecida en el artículo 147.1, aunque también permite que la pena sea de
multa, motivo este por el que, a mi entender, dice la pena que correspondería), según las
circunstancias del autor, del hecho o de las lesiones producidas. En el artículo 148 no habla de
manera alguna de posibilidad de reducción de la pena por circunstancia alguna, sino que la pena
mínima, siempre y cuando no concurran en el caso ninguna atenuante o eximente que haga
imponer la pena inferior en grado, será de dos años. Hay que tener en consideración este extremo,
puesto que, en muy pocas ocasiones se podrá obtener la suspensión de la pena del artículo 80, ya
que no podrá suspenderse las penas que superen los dos años.
Esto es importante, dado que, en el supuesto de que requiera tratamiento los puntos de
aproximación hará que el autor acabe en prisión, mientras que romper un diente a una persona,
aún cuando sea de la propia familia, pero no protegida por el artículo 148, será castigado por el
artículo 147, por lo que es más fácil que, no sólo se pueda suspender la pena, sino que, incluso, se
sustituya por multa (un día de prisión es igual a dos días de multa).
La posibilidad de suspensión debe ser tenida en cuenta en los llamados juicios rápidos, para poder
llegar a acuerdo o no. En caso de que se juzgue por este tipo de juicio, hay que contar con la rebaja
del tercio establecida en la normativa procesal, por lo que puede resultar más beneficiosa una pena
de 2 años y 11 meses negociada, que luchar en los Juzgados por 2 años y 3 meses, ya que en el
primer caso se puede suspender la pena al aplicarse el “beneficio del tercio”, mientras que el
segundo no.
La Audiencia Provincial de Barcelona (citando entre otras, por ser recientes, las Sentencias de 06 de
octubre de 2008, de 01 de octubre de 2008, de 22 de julio de 2008) estima que, cuando la agresión
es mutua, es decir, “se trata de una pelea entre los dos cónyuges en igualdad de condiciones, con
agresiones mutuas, adoptando ambos un posicionamiento activo en la pelea, que nada tiene que
ver con actos realizados por uno sólo de los componentes de la pareja (del hombre sobre la mujer o
viceversa) en el marco de una situación de dominio discriminatoria para el otro, por lo que castigar
conductas como la declarada probada por la vía del art. 153 del C.P, con la pluspunición que este
precepto contiene, resultaría contrario a la voluntad del Legislador, puesto que la referida conducta
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
no lesionó el complejo de intereses que dicho artículo trata de proteger; por lo que al haber
183
resultado ambos con lesiones leves de similar entidad en las piernas, sin precisar tratamiento
médico, no existe ningún dato indicador de una desproporción de la fuerza física empleada del uno
contra el otro, sino un resultado previsible y acorde con la pelea en la que ambos se enzarzaron
voluntariamente”. La Audiencia continúa diciendo “es por todo ello por lo que entendemos que los
hechos cometidos por los acusados no son subsumibles en el art. 153 del C.P, siendo de aplicación
la normativa general para subsumirlos en la falta de lesiones del art. 617,1 del C.P por la que
fueron condenados por la Juez de lo Penal”.
Por su parte, la Audiencia Provincial de Madrid interpreta la misma situación en sentido opuesto. Si
la Audiencia de Barcelona establecía que una pelea conjunta de ambos miembros de la pareja es
constitutivo de una falta del artículo 617 del Código Penal, y que, por tanto, no se califica ni de
violencia de género ni doméstica, el órgano homólogo madrileño dice “ha de precisarse que D.
Carlos Miguel es autor de un delito de lesiones del art. 153.1 y 3 C.P art. 153.1 art. 153.3 y Dª
Paloma autora de un delito de lesiones del art. 153.2 y 3 C.P art. 153.2 art.153.3, como así se
calificó por el Ministerio Fiscal”. Es decir, la Audiencia de Madrid utiliza un criterio totalmente
objetivo, y es que el marido pegue a la esposa, mientras que la Audiencia barcelonesa interpreta la
ley de una forma finalista, es decir, cual es el fin perseguido por el legislador que le llevó a aprobar
la Ley Orgánica 11/2003 y 1/2004, siendo este fin el evitar que se den en el ámbito familiar una
conducta de superioridad de un miembro sobre el otro. Por ello, si es un intercambio de golpes,
estamos ante una situación de igualdad y, por tanto, ante una situación de no especial protección,
castigándose como un delito común.
En mi opinión, ninguna de las dos interpretaciones es la adecuada, sino que se encuentra entre
ambos extremos. La interpretación correcta debería ser, a mi modo de ver, lo que determina la Ley
Orgánica 1/2004 en su primer artículo, ya que es la ley que establece la diferencia punitiva,
estableciendo que el objeto de la ley es “actuar contra la violencia que, como manifestación de la
discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las
mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes
estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”. Si
el fin es evitar la conducta demostrativa de poder del hombre sobre la mujer, una discusión
conjunta, en la que ambos se enzarzan entre sí a golpes, no hay situación de desigualdad, por lo
que no debe haber diferenciación punitiva. Por otro lado, al contrario de lo que piensa la Audiencia
Provincial de Barcelona, debería ser constitutivo de delito, pero del 153.2, es decir, calificarlo como
violencia doméstica.
Una vez hecho un pequeño estudio con las lesiones, es preciso hablar sobre los otros delitos que se
distinguen según el autor y la víctima. Estos se encuadran dentro de los delitos contra la libertad:
amenazas y coacciones.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
b.1) Amenazas.
184
El primero de ellos viene recogido en el artículo 171, en sus apartados cuarto y quinto, que señalan
las penas que corresponderían a los que de modo leve amenacen a aquellos que son o han sido su
cónyuge o cualquiera de las otras personas que recoge el 173.2. En este caso, como en todos los
anteriores, el primero de los apartados se refiere a violencia de género, y el segundo engloba los
casos de violencia doméstica. Si no se hubieran incluido estas modificaciones todas las amenazas
leves que se hicieran en el ámbito familiar se considerarían falta, hasta que se entendiera como
habitual en el sentido del artículo 153 anterior. Estaríamos ante un delito de habitualidad y una falta
del artículo 620, si bien no era necesario que se hubiera condenado previamente por esta falta,
sino, solamente, que quede acreditado la existencia de hechos encuadrables dentro de alguna
conducta tipificada, sin tener que ser el mismo hecho ni sobre la misma persona. Esto hacía que la
víctima sufriera muchas agresiones para poder castigarlo como delito, con los perjuicios que ello
conlleva (por ejemplo, antecedentes penales).
A día de hoy, la primera amenaza leve ya es delito, por lo que las consecuencias punitivas del
hecho son más gravosas, ya que, no solamente genera antecedentes penales al autor condenado
por este delito, sino puedes acarrear penas de prisión, por lo que la segunda condena ya haría que
entrara en prisión.
La pena impuesta es la misma que, según quién sea la víctima y el autor, la establecida para las
lesiones no constitutivas de delito. La única diferencia que existe es en la redacción. En efecto, en
las lesiones no constitutivas de delito se incluye, en el mismo párrafo donde se trata la violencia de
género recoge aquellos supuestos en que la víctima es persona especialmente vulnerable, mientras
que en las amenazas se indica, si bien dentro del mismo apartado, en un párrafo separado,
parecido a lo ocurrido en las lesiones que son constitutivas de delito.
Como ocurre en casi todos estos delitos que estamos tratando, si se realiza el hecho castigado en
presencia de menores, domicilio de la víctima o quebrantando una medida impuesta se aplicará la
pena en su mitad inferior. Señalar que, tanto aquí como en el artículo 153, recoge que la pena será
la mitad superior a la señalada cuando se perpetre en el domicilio común. Esto no hubiera hecho
falta señalarlo, puesto que si es el domicilio de la víctima es indiferente que viva ahí el autor o no,
puesto que tendrá la misma agravante. Además, para el supuesto de persona especialmente
vulnerable, es necesario que conviva con el autor. Siempre que se aplique en este supuesto el
subtipo agravado, será como domicilio de la víctima y común, pero porque exige el tipo dicha
convivencia. Por ello, con haber expresado que se agravará cuando se produzca en el domicilio de
la víctima hubiera sido suficiente.
Sobre qué debe entenderse como domicilio de la víctima entiendo que, para que goce de la máxima
protección debe ser el domicilio en el que resida en el momento de producirse la agresión. Por
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
En un caso como el que nos ocupa, en que la acción maltratante se produce en el domicilio común,
enmarcado por la actual y constante convivencia familiar, parece evidente que el sujeto activo no
buscó de propósito ni abarcó intelectualmente ninguna de las circunstancias que fundan la
agravación por el lugar de comisión de la acción, por lo que no se hace merecedor de ese mayor
reproche. La introducción de la agravación específica no justifica la inaplicación de estándares de
interpretación sistemática por lo que debe estarse a la concurrencia de los mismos requisitos,
objetivos y subjetivos, que se exigen para la aplicación de cláusulas de agravación de similar
alcance y contenido como la prevista en el artículo 22.2º CP”.
Sin esos requisitos no puede darse la cualificación del tipo establecido en cada uno de los artículos,
siempre de acuerdo con lo establecido por esta Audiencia.
b.3) Coacciones.
El último de los delitos es el que viene recogido en el artículo 172, tipificando el delito de
coacciones, es decir, impedir a otro con violencia hacer lo que la ley no prohíbe, o le compeliera a
efectuar lo que no quiere. Aquí hay una grandísima diferencia entre que la comisión sea realizada
por el marido sobre la mujer que al revés. En este último supuesto la diferencia no radica, como en
los casos anteriores, en que la pena mínima es inferior si el sujeto activo es mujer y la víctima
hombre en un apartado distinto dentro del mismo artículo, sino que, en esta hipótesis, debemos
acudir al artículo 620 del Código Penal, cuya pena a imponer es multa de 10 a 20 días, mientras
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Este tipo penal es el más discriminatorio, puesto que las consecuencias jurídicas que se derivan de
que un hecho sea considerado delito o falta no tiene nada que ver. No hablamos sólo de la pena de
prisión, aunque destacar que si es delito, y no es posible suspender o sustituir, ingresará en prisión,
mientras que en la falta la pena no es privativa de libertad, sino una simple multa. Hablamos de las
consecuencias que existen una vez cumplida la pena, esto es, los antecedentes penales. Si se trata
de falta, una vez satisfecha la cantidad pecuniaria establecida como multa no queda “rastro” de
tener una sentencia condenatoria, pero, si es delito, cuando se cumpla la pena sigue existiendo un
resto en un Registro por el cual no se puede opositar, no puede viajar a ciertos países, entre otros
supuestos, hasta que no sean cancelados o susceptibles de cancelación. Esta diferencia, como se
puede apreciar, es muy gravosa.
Un ejemplo de una conducta que sería considerada como coacción leve es modificar la cerradura del
domicilio impidiendo la entrada del que legítimamente tiene derecho a entrar. Si es el marido el que
realiza esta conducta es calificado como delito, mientras que si lo realiza la esposa, es una mera
falta.
Ahora bien, como en todos los demás supuestos, se habla de persona especialmente vulnerable que
conviva con el autor. Este aspecto no es baladí, dado que es una de las alegaciones tenidas en
consideración por el Tribunal Constitucional, en su Sentencia de Pleno número 59/2008, de 14 de
mayo, para decretar la constitucionalidad de la Ley Orgánica 1/2004 (F.J. 4). Con esta figura cabría
sancionar a la mujer por agresiones al marido, siempre que sea especialmente vulnerable, por
ejemplo, que esté en silla de ruedas. Como, por ese motivo, el autor puede ser mujer y la víctima
hombre, se entiende que no vulnera el artículo 14 de la Constitución.
En tipos delictivos no existen más delitos cuya pena se encuentre diferenciada en virtud del sujeto
activo y pasivo en violencia de género, por lo que los delitos contra la vida, la libertad e indemnidad
sexual, contra la libertad ambulatoria, contra el honor, contra la integridad moral (habitualidad),
tienen la misma pena, si bien existe una única diferencia y es en materia competencial a la hora del
órgano encargado de la instrucción del procedimiento y de los juicios de faltas, siendo competentes
los denominados Juzgados de Violencia sobre la Mujer.
Delito de violencia Ejercer violencia física o Prisión 6 meses a 3 Por qué el delito se
habitual. Art. 173. psíquica habitualmente años haya perpetrado ante
2 Privación de tenencia de menores
armas de 2 a 5 años Por llevar armas
Inhabilitación para Por realizarse en el
ejercer la patria domicilio común
potestad Quebrantamiento de
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
una pena
187
Delito de violencia Causar por cualquier medio un Prisión de 6 meses a un Por qué el delito se
ocasiona. Art. 153 menoscabo psíquico o lesión no año haya perpetrado ante
definidos como delitos Trabajos en beneficio a menores
la comunidad de 31-80 Por llevar armas
días Por realizarse en el
Privación tenencia o domicilio común
llevar armas de 1año y Quebrantamiento de
1 día a 3 años una pena
Inhabilitación para
ejercer la patria
potestad
Delito coacciones Coaccionar de forma leve a Prisión 6 meses-1 año Si el delito se comete
Art. 172 quien sea o haya sido esposa o Trabajo beneficio en presencia de
mujer con la que tenga una comunidad de 31-80 menores
relación de afectividad aún sin días Si se produce en el
convivencia Privación a la tenencia domicilio común o
de armas de 1 año y 1 domicilio de la víctima
día a 3 años Quebrantamiento de
Inhabilitación patria una pena del Art. 48 o
potestad ( a criterio del análoga
juez)
La utilidad preventiva de la sanción penal no debe considerarse separada de las exigencias del
principio de protección de las víctimas.
Ahora bien, en la medida que se determina un tipo y duración de la pena, dentro del marco legal,
se ve condicionado el contenido de la ejecución (por ejemplo, posibilidad de sustitución o
suspensión en el caso de las penas privativas de libertad); esto responde, también, a finalidades de
prevención especial, al valorarse en el plano jurisdiccional la idoneidad de las alternativas a la pena
privativa de libertad para evitar un riesgo de reincidencia.
Los Juzgados y Tribunales que dictan la sentencia tienen competencia exclusiva en la ejecución de
las penas no privativas de libertad, salvo la pena de trabajos en beneficio de la comunidad, y en la
materialización de la pena privativa de libertad de localización permanente; ostentan competencia
compartida con el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria en la ejecución de las penas de prisión y de
medidas penales. El Juzgado de Vigilancia Penitenciaria tiene competencia exclusiva en la ejecución
de la pena de trabajos en beneficio de la comunidad
Las que persiguen garantizar un contacto del penado con las instituciones (obligación de
comparecencia ante el juzgado o tribunal o servicios de la Administración, para informar de
sus actividades y justificarlas y prohibición de ausentarse sin autorización judicial del lugar
donde resida).
Las que tratan de permitir la realización de hábitos o actitudes pro sociales (participación en
programas formativos, laborales, culturales, de educación vial o sexual o cumplir los
deberes que el juez o tribunal estime convenientes para la rehabilitación social del penado).
Las penas de prisión de hasta dos años de duración pueden ser sustituidas por penas de multa o de
trabajos en beneficio de la comunidad. La decisión compete al órgano jurisdiccional quien la deberá
plasmar en la misma sentencia o en un auto emitido antes el inicio de la ejecución. No cabe la
sustitución cuando se trate de condenados habituales.
Art.153 cuando la víctima haya sido sea cónyuge del agresor, o Prisión de 6 meses a un año
haya estado ligada por una relación análoga de afectividad aun sin Trabajo a la comunidad 31-80
convivencia, o persona especialmente vulnerable días
Todas las Comunidades Autónomas en España disponen de una red de recursos asistenciales para
cubrir las diversas etapas del proceso de victimización y las necesidades que presenta la mujer que
vive o ha vivido una situación de violencia.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
La inmensa mayoría de los recursos son de titularidad pública generalmente autonómica o local o
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funcionan bajo subvención pública. Coincidiendo con el recorrido que hacen las mujeres y niñas y
niños maltratados en su salida del entorno violento; también se presta ayuda a las mujeres que
tienen dificultades para salir del entorno o no se han separado- es conocido las dificultades que
muchas mujeres tienen para poder tomar un decisiones al respecto -, lo que requiere una
intervención y acompañamiento para apoyarla en esos momentos. Las administraciones públicas en
toda España disponen de:
Recursos de atención e información a los cuales pueden acudir o llamar las mujeres víctimas
de violencia.
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ofrece una página web que es un localizador
geográfico y temático de los recursos disponibles de apoyo y prevención en casos de violencia de
género
Enlace: http://wrap.seigualdad.gob.es/recursos/search/SearchForm.action
Recursos de atención e información a los cuales pueden acudir o llamar las mujeres víctimas de
violencia.
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, por medio de la Delegación del Gobierno
para la Violencia de Género, presta el Servicio telefónico de información y de asesoramiento jurídico
en materia de violencia de género, a través del número telefónico de marcación abreviada 016.
Servicios ofrecidos:
Derivación de llamadas realizadas por menores de edad al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños
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y Adolescentes: 900202010
Derivación de llamadas relacionadas con la trata de mujeres y niñas con fines de explotación
sexual al teléfono del Ministerio del Interior: 900105090
Las personas con discapacidad auditiva y/ o del habla pueden comunicarse con el 016 a través de
los siguientes medios:
Objetivos:
Para la gestión del Servicio, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, titular del
mismo, suscribe con carácter anual, un Convenio de Colaboración con la Federación Española de
Municipios y Provincias.
Pueden solicitar el servicio las víctimas de la violencia de género que cumplan los siguientes
requisitos:
Más información:
Creados por la Ley 27/ 2003, de 31 de julio, reguladora de la orden de protección de las víctimas de
violencia.
Preventivo
Derivación y seguimiento
Coordinación
Asistencia jurídica.
Asistencia económica.
Asistencia médica y psicológica.
Apoyo psicológico para los hijos e hijas.
Formación profesional
Acompañamiento a la búsqueda de empleo
Estos Centros, desde los que se articula una intervención global dirigida a las mujeres, ofrecen
información, atención y asesoramiento en políticas de igualdad y el fomento de la participación.
Además se realizan programas específicos de desarrollo personal, educativo y de salud, así como de
orientación profesional y laboral.
En los municipios en los que no hay puntos municipales del observatorio de violencia, son estos
centros los que ofrecen una intervención integral con las mujeres víctimas de violencia
Sus objetivos:
Recursos de protección
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ofrece una página web que es un localizador
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geográfico y temático de los recursos disponibles de apoyo y prevención en casos de violencia de
género
Enlace: http://wrap.seigualdad.gob.es/recursos/search/SearchForm.action
Recursos de atención e información a los cuales pueden acudir o llamar las mujeres víctimas de
violencia.
El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, por medio de la Delegación del Gobierno
para la Violencia de Género, presta el Servicio telefónico de información y de asesoramiento jurídico
en materia de violencia de género, a través del número telefónico de marcación abreviada 016
Servicios ofrecidos:
Las personas con discapacidad auditiva y/ o del habla pueden comunicarse con el 016 a través de
los siguientes medios:
Objetivos:
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Apoyar emocionalmente, informar y orientar a las víctimas de maltrato doméstico y/o de
agresión sexual que demanden estas prestaciones.
Colaborar con los y las profesionales de la red de recursos de apoyo, protección y atención a
mujeres víctimas.
Para la gestión del Servicio, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, titular del
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mismo, suscribe con carácter anual, un Convenio de Colaboración con la Federación Española de
Municipios y Provincias.
Pueden solicitar el servicio las víctimas de la violencia de género que cumplan los siguientes
requisitos:
Más información:
Creados por la Ley 27/ 2003, de 31 de julio, reguladora de la orden de protección de las víctimas de
violencia.
Preventivo
Atención a las víctimas
Derivación y seguimiento
Seguimiento de las órdenes de protección
Coordinación
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Estos Centros, desde los que se articula una intervención global dirigida a las mujeres, ofrecen
información, atención y asesoramiento en políticas de igualdad y el fomento de la participación.
Además se realizan programas específicos de desarrollo personal, educativo y de salud, así como de
orientación profesional y laboral.
En los municipios en los que no hay puntos municipales del observatorio de violencia, son estos
centros los que ofrecen una intervención integral con las mujeres víctimas de violencia
Sus objetivos:
Recursos de alojamiento
Las diferentes comunidades y/o los ayuntamientos, generalmente los que tienen más de 25.000
habitantes pueden poner en marcha recursos de alojamiento para mujeres maltratadas en
aquellas situaciones que se perciba un riego importante por su vida para ella y para sus hijas e
hijos menores de 18 años.
La creación de estos centros se podrá realizar en colaboración con otras administraciones o con
entidades privadas sin ánimo de lucro, generalmente asociaciones de mujeres.
Centros de Emergencias:
Son centros que prestan protección a las mujeres que sufren malos tratos y a los/as menores
que les acompañen, garantizándoles una acogida inmediata y de emergencia. Su finalidad
principal es garantizar la seguridad de los/as mismos/as y dar cobertura a sus necesidades
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
primarias, al tiempo que se realiza un estudio social, jurídico y psicológico del caso con la
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finalidad de proporcionarle la alternativa más adecuada. El tiempo aconsejable de permanencia
sería de no más de diez días, aunque, en ocasiones, debido a la complejidad de las situaciones a
resolver, se prolonga. Durante su estancia las mujeres se dedican a completar la documentación
necesaria para iniciar el proceso legal y social, además de reflexionar acerca de la toma de la
decisión de dejar atrás la situación de malos tratos vivida.
Casas de acogida:
Que son centros residenciales configurados por unidades independientes que ofrecen acogida a
las mujeres y menores que les acompañen. Para garantizar una atención integral se programan
aquellas intervenciones sociales, psicológicas y jurídicas necesarias para que las mujeres sean
capaces de superar la violencia padecida.
El tiempo de estancia que se aconseja suele ser entre seis meses a un año, aunque se
determina de forma individualizada para cada mujer y sus hijos / as en función de criterios tales
como: rentabilización del recurso por la mujer, cumplimiento de objetivos, dificultades añadidas
en la resolución de su situación (mujeres inmigrantes en situación administrativa irregular,
mujeres con muchos hijos/as, etc.), apoyos externos existentes, etc.
Durante su estancia se marca con las mujeres un plan individual de actuación, utilizando la
técnica del contrato, de tal manera que tanto las mujeres como el Equipo sean conscientes de
los objetivos a alcanzar y así poder apoyarlas en su consecución.
Cuando se considera que los objetivos se han cumplido se acompaña a la mujer y sus hijos/as
en el proceso de salida que se concreta en búsqueda de vivienda, gestión de traslados de
colegios y guarderías, solicitud de Ayuda Económica que se concede a la salida.
Si se considera que la mujer necesita de un periodo de estancia mayor en el recurso pero que
cuenta con los medios económicos y las habilidades sociales necesarios para llevar una vida
semiautónoma se le propone su paso a Piso Tutelado.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Pisos tutelados:
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Son viviendas independientes para uso familiar, ubicadas en edificios y zonas normalizadas,
destinadas a ofrecer residencia, con carácter temporal, a las mujeres víctimas de malos tratos y
a los/as menores que las acompañen, cuando habiendo estado en casa de acogida puedan vivir
de forma independiente, si la situación así lo aconseja. Durante esta etapa también reciben
apoyo social, psicológico y jurídico de los/as profesionales de la casa de acogida. La diferencia
con la Casa de Acogida es que aquí la mujer o mujeres (dos mujeres pueden compartir
vivienda) están solas en un piso, además deben cubrir la manutención propia y la de sus
hijos/as y los gastos corrientes de la vivienda, estando exentas del pago del alquiler para que
cuenten con ahorros a la hora de iniciar una vida independiente.
El tiempo de estancia aconsejado es de no más de seis meses, aunque, al igual que en Casa de
Acogida, se valora la permanencia en función de los criterios ya apuntados.
Destacar que tras la salida de las mujeres cada uno de los Recursos se llevan a cabo tareas de
seguimiento de la evolución del caso, al mismo tiempo que se procede a la derivación a los
Recursos dependientes del Sistema de Servicios Sociales más cercanos a la ciudadanía, que les
garanticen su atención tras la salida.
Los Centros de recuperación integral no tienen como único objetivo garantizar la seguridad de
las mujeres residentes. La meta se coloca en que la residente recupere la libertad perdida
superando las secuelas de la violencia y cambiando los principios, los valores y las creencias en
las que se la había socializado. Una iniciativa reciente es la casa malva, en Gijón.
LA INTERVENCIÓN
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Es necesario distinguir entre situaciones de crisis en las que peligra la vida de las mujeres en las
que urge la salida inmediata del domicilio y las situaciones de violencia cronificadas en las que es
necesario trabajar con las mujeres la salida de la situación de violencia.
Otras de las situaciones que requieren un abordaje son aquellas en las que se está iniciando una
relación y se ve el posible riesgo, incluso en adolescentes. Estas intervenciones se podría plantear
más desde el ámbito preventivo; no se puede obviar que al comenzar a plantearse a iniciar alguna
actuación: o separarse o tomar alguna decisión es cuando mas riesgo tiene la mujer. Las
actuaciones que son precisas en ambos casos son: de información veraz, orientación,
asesoramiento, búsqueda y gestión de recursos, acompañamiento, seguimiento y en los casos de
riesgo por la vida además protección, siempre respetando el ritmo y los procesos de la mujer.
En caso de urgencia
Siempre es necesario que la mujer tenga la información necesaria, de lo que supone iniciar un
proceso jurídico, porque a veces lo que quieren es que el maltratador deje de tratarla mal pero no
separarse, por lo que debe conocer las consecuencias que tiene iniciar esta vía
El parte médico incluirá todas las lesiones padecidas por la víctima así como mención expresa de la
existencia de daños de tipo psicológico, si los hubiere. A la víctima se le entregará una copia del
parte facultativo del Hospital o Centro de Salud donde hubiere sido atendida; también recogerá si
ha sido atendida anteriormente por otros profesionales del equipo, enfermeras, matronas,
trabajadora social, pueden hacer un informe de su intervención, que le puede ayudar en un proceso
jurídico para demostrar la existencia de un proceso de violencia.
La Ley Orgánica 1/2004 en su disposición adicional segunda dispone que «El Gobierno y las
Comunidades Autónomas, que hayan asumido competencias en materia de justicia, organizarán en
el ámbito que a cada una le es propio los servicios forenses de modo que cuenten con unidades de
valoración forense integral encargadas de diseñar protocolos de actuación global e integral en casos
de violencia de género».
La respuesta forense se dirige a construir un informe pericial de alta calidad en sus bases
científicas y de metodología, que pueda responder a la petición que el juzgador considere
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Hay situaciones que pueden ser valoradas ambulatoriamente, en el entorno de los juicios rápidos,
de estos casos se ocupará el equipo forense a partir del momento que sea solicitado la actuación
pericial.
(Guardia Civil) o con el 091 (Policía Nacional facilitando el nombre y la dirección donde se encuentra
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y solicitar ayuda.
Oficinas dependientes del Ministerio de Justicia, esto es, las correspondientes a las Comunidades
Autónomas de Castilla León, Castilla La Mancha, Extremadura, Murcia, Baleares y Ceuta y Melilla.
Son un servicio público y gratuito implantado por el Ministerio de Justicia de acuerdo con la Ley
35/1995 de 11 de Diciembre, de ayudas y asistencia a las víctimas de delitos violentos y contra la
libertad sexual
Las Oficinas de Asistencia a las Víctimas de Delitos están dedicadas a todo tipo de víctimas de
delitos, pero, preferentemente, a las personas que han sido víctimas de delitos violentos con
resultado de muerte, lesiones graves o daños contra la salud física o mental, así como, a las
víctimas de los delitos contra la libertad sexual; ya sean víctimas directas o indirectas. De esta
manera, las Oficinas pueden atender a la persona que ha sufrido el delito de forma directa o a sus
familiares o personas que estuvieran a su cargo, cuando el delito les ha afectado de alguna forma.
Enlace: http://www.mjusticia.gob.es/cs/Satellite/es/1288774766880/EstructuraOrganica.html
Dependientes del Ministerio de Justicia realizan las siguientes actuaciones en relación a las víctimas:
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Información
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Informar a las víctimas sobre sus derechos y evitar la desprotección tras el delito.
Informar a las víctimas sobre las denuncias penales, lugar donde deben interponerlas,
orientar sobre su contenido y forma, así como sobre su tramitación en el Juzgado.
Informar sobre las ayudas económicas que pudieran corresponderles como consecuencia del
delito, así como de su tramitación.
Informar sobre los recursos sociales existentes.
Asistencia
Asistir a las víctimas de delitos conforme a un modelo de asistencia individual mediante las
siguientes actuaciones: la acogida-orientación, la información, la intervención y el
seguimiento.
Procurar el acceso a tratamientos médicos, psicológicos, sociales y jurídico-criminológicos a
las personas que han sido víctimas de un delito o que por sus circunstancias se encuentran
en una situación que puede considerarse de riesgo potencial.
Velar porque las víctimas y sus familiares reciban todas las ayudas y, en particular, impulsar
las actuaciones encaminadas a su protección.
Orientar a la víctima hacia los recursos sociales existentes y facilitarles el acceso a ellos.
Apoyo y acompañamiento
Coordinación
Actuaciones administrativas
Este servicio será el encargado de valorar la situación de la mujer y su familia, y gestionará los
recursos necesarios adecuados a la situación de la mujer, y hará las derivaciones, si procede, a los
servicios específicos que considere, a su vez facilitará un recurso de alojamiento, si se considera
que la mujer esta en riego y es necesarios la salida del municipio. El recurso de alojamiento no
siempre se gestiona desde Servicios Sociales, a veces en algunos municipios las Concejalías de
Mujer/Igualdad que tienen punto municipal de observatorio puede realizan estos trámites.
En aquellos lugares que exista Punto Municipal del observatorio de violencia, se hará la derivación,
siempre y cuando la mujer esté preparada y haya puesto nombre a su situación, en los casos en
que no se de esta circunstancia se trabajará con ella para una futura derivación. Los puntos
municipales son recursos especializados que ofrece una intervención integral:
Allí se gestionara la Renta activa de inserción para las víctimas de violencia doméstica (enlace:
http://www.seg-
social.es/Internet_1/Trabajadores/Trabajadoresdelmar/EmpleoyDesempleo/Desempleo/RentaActiva
deInserc49698/index.htm). : Se trata de una ayuda específica conocida como "renta activa de
inserción", que forma parte del Programa de ayudas para desempleados con especiales necesidades
económicas y dificultades para encontrar empleo... A este Programa tendrán acceso las víctimas
siempre que el/la solicitante cumpla con una serie de requisitos. La solicitud hay que hacerla en el
INEM
La renta será igual al 80% del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM) mensual
vigente en cada momento competente (426,00 euros/mes para el año 2013) . La renta activa de
inserción se mantendrá mientras la víctima continúa en el programa de ayudas para desempleados
con especiales necesidades económicas y dificultades para encontrar empleo, con una duración
máxima de 11 meses.
Intervención en crisis:
La intervención de urgencia tiene varios momentos; se debe dar una respuesta rápida y adecuada a
las necesidades de la víctima y detener las agresiones, garantizando la seguridad de ésta.
Posteriormente, se realizará una entrevista a fondo. Además, se tendrá en cuenta si existen riesgos
de exposición a la violencia para el hijo o hija que se ha quedado en el domicilio con el maltratador,
o personas incapaces que estén a su cargo, a veces los padres. Hacer lo necesario para garantizar
la seguridad de este niño o niña será una prioridad.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Proporcionar seguridad física a la víctima es condición previa indispensable para esta entrevista.
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La finalidad de la entrevista en crisis es comprender y conocer la situación actual y aprovechar el
momento del ciclo de la violencia en el que se encuentra (agresión reciente) para tomar una
determinación que pueda llevar a romper dicho ciclo.
Fase de acogida.
En esta fase se tiene la primera relación profesional con la mujer donde se recogen datos
significativos a cerca de su situación personal y familiar:
Datos personales.
Características de la violencia padecida.
Situación psicofísica de sus hijos/as.
Familia de origen.
Redes de apoyo con las que cuenta.
Formación laboral o profesional.
Empleo
Etc.
Es preciso crear un clima favorable, empático, de escucha activa, exento de juicios de valor, de
reproches y de imposiciones, entendiendo que se necesita crear un contexto adecuado para que la
mujer adquiera confianza en sí misma y en las profesionales, se sienta apoyada e informada y
juntas puedan ir trabajando hacia la salida de su situación.
Tras la recogida de datos se analiza la situación teniendo en cuenta: primero, las necesidades y
segundo, las demandas explícitas (entendiendo éstas cómo lo que la mujer expresa, aquellas que
cree necesitar para mejorar su situación), realizando una estrategia de caso (interpretación
diagnóstica, hipótesis de trabajo, movilización de recursos).
Fase de derivación.
A las otras profesionales del Programa (psicóloga, abogada), cuando la mujer víctima de
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violencia permanece en el municipio. Se han de trabajar las resistencias que estas mujeres
puedan tener a la intervención con otros/as profesionales para conseguir la colaboración
activa ante el tratamiento.
A recursos supramunicipales: Centro de Emergencia, cuando nos encontramos con mujeres
que carecen de recursos suficientes (personales, económicos y/o sociales) para afrontar la
situación y han salido del domicilio familiar. La solicitud se realiza por la trabajadora social
con propuesta técnica de ingreso.
Fase de seguimiento.
En cuanto al seguimiento y con respecto a las mujeres que siguen en el municipio en proceso de
recuperación, las atenciones se pueden llevar a cabo a petición propia (es decir, la mujer acude a la
trabajadora social como profesional de referencia en caso de cualquier duda) o programada (la
trabajadora social marca las citas en función de los objetivos que se quieran cumplir y dependiendo
del momento de la intervención), encontrándonos mujeres que precisan un mayor seguimiento y un
acompañamiento social más intensivo.
Fase de coordinación.
Fase dinámica de conexión, comunicación y relación con el resto de profesionales que integran la
unidad de atención (cabo de la Policía Local, psicóloga, abogada, etc.) cuyo objetivo es unificar
criterios, medidas, acciones, estrategias e itinerarios propios de cada intervención. Se caracteriza
por ser una coordinación participativa y totalmente horizontal.
Para hacer una intervención integral con mujeres víctimas de violencia, se debe tener en cuenta
qué recorrido hacen estas mujeres cuando deciden hacer frente a esta situación, pedir ayuda o
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
buscar recursos que le faciliten enfrentarla, a la vez hay que conocer que hay mujeres que no
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quieren o no pueden denunciar y que también necesitan de ese acompañamiento y apoyo hasta
que estén en condiciones de tomar decisiones. Según datos del Instituto de la Mujer, sólo
denuncian en torno al 15%
En un primer momento, las mujeres maltratadas y sus hijas e hijos acudían a los centros de
Servicios Sociales, a los centros sanitarios, a la policía en busca de ayuda que permitiera solucionar
la problemática.
A finales de los 80y sobre todo en la década de los 90, se crean organismos de igualdad en el
ámbito municipal. Las atenciones se desarrollaban en el marco de los Servicios Sociales Municipales
y en muchas ocasiones desde una concepción benéfico-asistencial, las mujeres maltratadas como
mujeres con algún tipo de problemática especial sin cuestionar las desigualdades de sexo y las
relaciones entre los géneros derivadas de una sociedad patriarcal, que es el origen de la violencia
contra las mujeres. Se están produciendo algunos avances en lo que a esto respecta si bien lento y
no de forma sistemática en todas las instituciones.
Desde hace algunos años se está haciendo un gran esfuerzo por buscar un consenso y un
planteamiento más integral en la intervención con las mujeres que acuden a los centros, a la vez
que se están propiciando espacios de coordinación entre los profesionales y servicios que en algún
contexto atienden situaciones de violencia, pues en ocasiones las mujeres acuden unas veces a
Servicios Sociales y otras a los Centros de Mujer, siendo atendidas por diferentes
profesionales, en su desesperación por salir de la situación. En otras ocasiones están en ambos
recursos, porque unos atienden a los y las menores que precisan determinadas ayudas, que en las
concejalías de Mujer/ Igualdad no se gestionan, por lo que la coordinación y desde luego formación
en violencia es una necesidad.
Acogida
Entrevista
Valoración
Intervención:
Derivación
Seguimiento
Coordinación
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Atención jurídica
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Como en el resto de las áreas de actuación profesional, el asesoramiento jurídico que se ofrece a
las mujeres víctimas de violencia de género debe ajustarse a las peculiaridades del proceso
personal “vivido” por las mismas.
Su situación de vulnerabilidad y desprotección requiere por parte del/ la profesional del derecho de
una atención personalizada y ajustada al momento en el que la mujer se encuentra, ofreciéndole
una información clara y global de sus derechos y de los instrumentos que las leyes, tanto
sustantivas como procesales, ponen a su disposición desde todos los ámbitos (penal, civil,
administrativo etc.) para salir de la situación de violencia que sufre.
Este servicio debe funcionar como eslabón intermedio para facilitar a las mujeres el acceso a la
Administración de Justicia, tratando así de evitar la victimización secundaria que, especialmente en
este campo, puede producirse, sobre todo si la mujer opta por denunciar al agresor, con la
participación activa de la mujer, explicándola las consecuencias jurídicas de las decisiones que va a
tomar y respetando sus decisiones.
Previamente a su presentación, se valoran los riesgos con el equipo y con la propia mujer
intentando en todo momento garantizar su seguridad y la de sus hijos/as u otras personas
dependientes, si las hubiere.
En todo caso, además del asesoramiento jurídico previo, se ofrece a la mujer asistencia letrada para
ese procedimiento penal iniciado, derivándola para ello a alguno de los servicios que gratuitamente
la prestan: turno de oficio, ONGs, etc.
Por otro lado, si la mujer desea separarse, se la informa de sus derechos en relación con sus
hijos/as, bienes, domicilio conyugal, etc., advirtiéndola de la posibilidad de salir de éste último por
motivo justificado sin incumplir el deber de convivencia y sin menoscabo de su posición legal.
de separación, las Medidas Provisionales Previas que prevén los artículos 102 y 103 del Código Civil,
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como instrumento para conseguir de forma rápida una resolución judicial que resuelva lo
procedente sobre la guarda de los/as hijos/as, uso del domicilio familiar y pensiones de alimentos.
Al no ser preceptiva la firma de letrado/a para solicitar en el Juzgado dichas Medidas, se pueden
redactar y presentar desde este servicio.
También en este caso, si la mujer tiene derecho a la Justicia Gratuita, se la informa de cómo
acceder al servicio especial de atención que, para estos supuestos, prestan los Colegios de
Abogados, gestionando la solicitud a través de la Oficina de Atención a la víctima ubicada en la sede
de los Juzgados. Ello permite que la mujer cuente con asistencia letrada desde el mismo momento
de la solicitud, aportando posteriormente la documentación preceptiva que acredite la insuficiencia
de recursos para litigar.
Una vez iniciados los correspondientes procedimientos judiciales, la abogada debe mantener en
todo momento la coordinación con los/as letrados/as encargados/as de la dirección de los mismos,
ofreciéndoles la posibilidad de apoyar las pretensiones de la mujer con informes elaborados por las
distintas profesionales del servicio, que pueden utilizarse como prueba para acreditar la situación de
violencia vivida y, en su caso, la habitualidad (como testigos de referencia si se ha tenido un
contacto prolongado a lo largo del tiempo con la mujer), la situación socioeconómica de la familia el
estado psicológico de la usuaria y sus hijos/as etc.
Atención psicológica.
Partiendo de la complejidad que rodea a las situaciones de violencia contra las mujeres en el ámbito
de sus relaciones de pareja, la atención psicológica debe organizarse en torno a un proceso de
acompañamiento, apoyo, análisis y comprensión clínica de los conflictos que ayude a las mujeres,
desde un primer momento, al esclarecimiento y desarticulación de los mecanismos de
autoinculpación, aislamiento e impotencia, que les han llevado a la pérdida progresiva de gran parte
de sus recursos y habilidades personales, así como a la pérdida de derechos.
El proceso debe tener como eje transversal una perspectiva de género que diferencie y ponga
límites entre los aspectos intrapersonales y aquellos socioculturales, de valores y estructurales
asentados en la sociedad.
En una primera fase, se trataría de trabajar sobre los factores generalizados que se manifiestan en
la mujer víctima de violencia.
Es preciso resaltar que esta fase inicial del tratamiento es de una importancia crítica para las
mujeres. Los datos informan que la mayor vulnerabilidad de las víctimas, el momento en que su
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
integridad física está más amenazada, es precisamente cuando ellas toman alguna iniciativa
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encaminada a interrumpir la convivencia o implementar algún cambio significativo en la relación
Con los datos que nos aporta la realidad, conocemos que un altísimo porcentaje de las mujeres
víctimas de malos tratos tienen hijos/hijas menores a su cargo y se encuentra con dificultades para
superar sus propios procesos de recuperación y rehabilitación personal , social y laboral,
simultáneamente a los procesos de reestructuración postraumática que sufren sus propios hijos e
hijas.
Estos hijos e hijas han sido víctimas de malos tratos, bien en forma directa o vicaria (como
espectadores pasivos impotentes), lo cual, si no se les trata, representa un factor de riesgo para los
niños/as y adolescentes, generando en ellas un alto grado de ansiedad, preocupación y nuevamente
autoinculpación, y, representando una gran dificultad añadida a las ya complejas relaciones que han
de establecerse entre madre e hijos para el desarrollo normal de la convivencia familiar.
En muchas ocasiones que no ha sido posible la intervención en la fase inicial, a partir de la segunda
fase de tratamiento, las mujeres comienzan a demandar apoyo y orientación para sus hijos e hijas.
Durante las fases de violencia o miedo extremo, los hijos e hijas están atrapados en sus propios
mecanismos de “supervivencia” y no pueden abordar la elaboración consciente de la realidad vivida.
Sin apenas darse cuenta, han interiorizado, en sus propios procesos de socialización temprana,
mecanismos de resolución de conflictos basados en el eje imposición-sometimiento y se enfrentan
al reto de construir mecanismos alternativos, además de reparar el daño sufrido en las experiencias
vividas.
El tipo de intervenciones con los hijos e hijas recorre un amplio abanico en función de una gran
cantidad de variables: La edad, el grado de adaptabilidad que manifiesten ante su vida escolar,
social o familiar, el grado de voluntariedad de los/las interesadas de mayor edad ( la víctima
identificada es la mujer y es frecuente que los hijos e hijas actúen con mecanismos de evitación o
negación ante su propia victimización), el tipo de vinculación que mantengan con el padre y su
capacidad para elaborar la conflictividad entre progenitores, etc.
Inserción laboral.
Teniendo en cuenta los que una gran mayoría de las mujeres que acuden a los servicios están
desempleadas, en muchas ocasiones de larga duración, encontrándose en una situación de gran
dependencia económica, en un principio de su exmarido y en momentos posteriores del proceso, de
las ayudas públicas institucionales, es necesario poner en marcha programas de inserción laboral
y/o mejora de la empleo- ya que un número significativo mujeres que padecen violencia tienen
trabajos bastante precarios - en los que se ofrecen cursos de formación para el empleo y técnicas
activas de búsqueda de empleo
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
El objetivo de esta atención específica de inserción laboral intenta ofrecer la información, los
212
recursos y habilidades necesarias para su acercamiento al empleo.
LA ATENCIÓN SANITARIA
Hace pocos años que la violencia contra las mujeres se ha planteado como un problema social.
Actualmente se considera como una cuestión sanitaria, un problema de Salud Pública que requiere
que el personal sanitario detecte, diagnostique y trate adecuadamente.
La OMS acordó en 1996 que la violencia contra la mujer es un problema de Salud Pública y en
España constituye una patología bastante presente que corresponde a todos los agentes sociales
evitar. En este sentido los y las profesionales socio-sanitarios tienen una cierta responsabilidad
ética, profesional e institucional en la lucha por la erradicación de este grave problema como un
elemento más de la sensibilización y corresponsabilidad que la sociedad debe mostrar para acabar
con esta lacra social
Es conocido que las mujeres víctimas de la violencia utilizan los distintos servicios sanitarios con
mayor frecuencia que otros grupos de población, provocando un aumento de la demanda
especialmente en Atención Primaria, por ser la puerta de entrada de toda la población que tienen
cualquier problema de salud a lo largo de su vida, desde el nacimiento – pediatría- hasta el final de
sus días. Desde ahí se puede valorarla derivación a especialidades (ginecología, traumatología,
cirugía, rehabilitación, salud mental) y urgencias, que son las especialidades a las que más
acuden y en las que más se está abordando la lucha contra la violencia de género, entre
otra razones porque propicia que haya un contacto más directo con las mujeres.
En muchas ocasiones las mujeres víctimas de violencia consultan a causa de síntomas y signos
inespecíficos de difícil solución, presentan quejas múltiples y demuestran poca satisfacción con la
asistencia recibida, consecuencia de las dificultades que tienen las mujeres para reconocer la
violencia que están padeciendo o en su defecto minimizarla, ocultarla bien porque no saben que es
un lugar donde se pueda manifestar, bien porque conocen a su marido y desconocen la existencia
de la confidencialidad, o porque sólo se limitan a hablar de sus síntomas, y en muchas ocasiones
los y las profesionales tampoco ayudan a relacionar esos síntomas con la causa que los puede
estar produciendo, y por otro lado por las propias dificultades para denunciar una situación de
violencia de las que se avergüenzan o lo que es aún pero se sienten responsables de haberla
provocado.
Traumatismos de diversa intensidad, desde cuadros leves hasta aquellos que provocan el coma e
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incluso el fallecimiento.
Fracturas, hematomas en diferentes fases evolutivas, quemaduras, erosiones, cortes y/o pinchazos,
mordeduras, frecuentes, fracturas de tabique nasal de repetición, pérdida de dientes, embarazos no
deseados, abortos, sangrado vaginal, etc.
Cefaleas, dolor torácico y/o palpitaciones, dolores de espalda , dolor abdominal inespecífico,
diferentes trastornos digestivos , mareos inespecíficos, trastornos del sueño, astenia, problemas
dermatológicos, fatiga permanente, somatizaciones, etc.
Trastornos psicológicos:
Los y las profesionales de Atención Primaria son el principal recurso del sistema sanitario
implicado en la atención a la violencia de género. Según estudios realizados por la consulta de
Atención primaria pasa el 95% de las mujeres maltratadas durante el año siguiente a la agresión.
Sin embargo, solo llegan a detectar entre el 6% -8% de los casos, según datos de un estudio
realizado en 2007 con las consecuencias que ello pueda influir en una posible cronificación de la
situación y la elaboración de informes que sirvan posteriormente para la instrucción de los casos.
Esta escasez de detección de los casos de violencia se produce fundamentalmente por dos
circunstancias:
Los obstáculos para la detección de los malos tratos puede deberse a varias causas:
Desconocimiento,
falta de tiempo en la consulta
creencia de que es un tema que no le interesa a su médico y/o enfermera, matrona,
fisioterapeuta, trabajadora social.
A diferencia de otras víctimas de crímenes violentos, es común que tengan
dificultades para expresar el origen de sus lesiones, el malestar.
se sienten avergonzadas y culpables de la violencia que sufren.
Las amenazas que reciben de su agresor, las cuales incluyen las de muerte en contra
de ellas o de sus hijos
La actitud que tomen los y las profesionales socio-sanitarios ante una situación de maltrato
marcará la evolución de todo el proceso diagnóstico y terapéutico.
Ante una mujer que sufre violencia la pauta de actuación del profesional sanitario debe ser:
Asistencia a los posibles daños y lesiones físicas y psíquicas que sufra la persona, si
los hubiera. Ya se ha mencionado que en atención primaria más del 95 % aparecen
sin lesiones.
Elaboración del informe médico que debe contener , además de los datos de filiación
de la víctima, una descripción detallada de los hechos según lo manifieste la persona
agredida, antecedentes de interés en relación con la agresión así como una
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Hay que utilizar el esquema corporal que aparece en el informe para reflejar laslesiones. Se
realizarán fotografías, si es posible, siempre con el consentimiento informado (por escrito) de la
paciente, en las que conste la fecha y hora de su realización y el nombre del autor/a.
La exploración debe incluir también un examen del daño psíquico sufrido por la mujer. Esta
valoración es importante puesto que a menudo el profesional de Atención Primaria es el único
recurso que se puede utilizar en la situación de crisis.
Este documento es de suma importancia, ya que van a servir al Juez y al Médico Forense para el
inicio de actuaciones posteriores. Es posible que cuando el forense valore a la paciente, en el caso
de que se pongan en marcha las medidas legales y judiciales pertinentes, probablemente los
síntomas más agudos de la afectación psíquica de la mujer hayan desaparecido. De igual modo hay
que valorar el riesgo de suicidio.
Aún cuando la paciente no reconozca ser víctima de malos tratos es necesario dejar siempre una
puerta abierta, citarla en consulta programada y establecer la confianza necesaria para que nos
cuente su problema. En cualquier caso establecer un plan de actuación, derivando al trabajador
social y al especialista en su caso para completar el reconocimiento y el tratamiento. Todo ello debe
constar en la historia clínica de la paciente.
Una vez cumplimentado el Informe Médico por malos tratos se le entregará una copia firmada y
sellada a la paciente, informándole que debe acudir con él (preferiblemente con testigos) al
Juzgado, Cuartel de la Guardia Civil o Comisaría de Policía para poner la denuncia. El Informe se
envía al Juzgado de Instrucción competente.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
En este sentido, las instituciones de salud son un punto clave para la detección y prevención de los
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daños a la salud de las mujeres maltratadas, ya sea en la consulta regular o en los servicios de
urgencias. La elevada prevalencia de la violencia contra la mujer, y sus secuelas a todos niveles: de
salud, psicológicas, sociales, laborales, justifican plenamente su detección de ahí que los y las
profesionales puedan acceder a una formación continua y una actualización constante de
los conocimientos.
En aquellos casos en que una mujer que haya sufrido malos tratos o agresión sexual acuda a un
centro sanitario se actuará de acuerdo a las siguientes pautas. Algunas normas generales de
actuación:
En los casos de agresiones sexuales, la exploración debería ser realizada simultáneamente por
el personal sanitario forense y el de ginecología en el momento en que la paciente acude al Centro
Sanitario. Para ello, el Centro Sanitario y/o el ginecólogo o ginecóloga debe solicitar al Juzgado de
guardia la presencia del personal forense e informar de la situación para coordinarse y asistir
conjuntamente a la paciente. La función del ginecólogo o ginecóloga será la atención propiamente
sanitaria que precise la paciente como es la exploración ginecológica y el tratamiento de las lesiones
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
que pudieran existir (sutura, curas, etc.) así como la prevención de enfermedades de transmisión
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sexual y del embarazo.
Historia Ginecológica:
Historia de la Agresión:
Tipo de agresión sexual, incluyendo penetración vaginal, anal u oral y eyaculaciones en otro
lugar.
Posible consumo asociado de alcohol y drogas.
Si se efectuaron maniobras de cambio de ropas o toma de alguna medicación.
Si realizó micción o defecación tras la agresión.
Exploración Ginecológica:
LECTURAS COMPLEMENTARIAS
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2008-19918
MATERIALES DE APOYO
http://www.interiuris.es/archivos/Guia%20y%20Manual%20de%20Valoracion%
20Integral%20Violencia%20de%20Genero%20y%20Domestica.pdf
Enlace:
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http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia_domestica_y_de_genero/Guias_y_Pro
tocolos_de_actuacion/Protocolos/Protocolo_medico_forense_de_valoracion_urgente_del_ries
go_de_violencia_de_genero
Enlace:
http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia_domestica_y_de_genero/
Guias_y_Protocolos_de_actuacion...
Enlace:
http://www.observatorioviolencia.org/upload_images/File/DOC1182351448_Pro
tocolo_Orden_Proteccion.pdf
ENLACE.
http://web.bizkaia.net/gizartekintza/genero_indarkeria/pdf/dokumentuak/proto
colo_sanitario_07.pdf
Enlace:
http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia_domestica_y_de_genero/
Guias_y_Protocolos_de_actuacion/...
GLOSARIO
Acceso a Justicia: conjunto de medidas, facilidades, servicios y apoyos, que permiten a todas
las personas sin discriminación alguna, les sean garantizadas los servicios judiciales, para una
justicia pronta y cumplida con un trato humano
acerca de los objetivos e implicaciones los beneficios, las molestias, los posibles riesgos y las
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alternativas, sus derechos y responsabilidades que tienen al ser usuarios de los servicios del
Departamento de Trabajo Social y Psicología.
Centro de emergencia: Lugares donde se protege a las mujeres como medida de urgencia
cuando escapan de una situación de violencia. Son espacios de estancia breve hasta que se
determina el recurso específico de derivación.
Derechos Humanos: Son exigencias elementales que puede plantear cualquier ser humano
por el hecho de serlo, y que tienen que ser satisfechas porque se refieren a unas necesidades
básicas, cuya satisfacción es indispensable para que puedan desarrollarse como seres humanos.
Son unos derechos tan básicos que sin ellos resulta difícil llevar una vida digna. Son universales,
prioritarios e innegociables.
Informe médico: Consiste en la descripción y valoración por escrito que hace el personal
facultativo de
Intervención en Crisis: Apoyo que ofrece personal a una persona que está pasando por un
momento en la vida, donde debe enfrentar, de manera impostergable una situación de conflicto de
diversa etiología que es incapaz de resolver con sus mecanismos habituales de solución de
problemas, debido a que tiene una perdida de control emocional sintiéndose incapaz e ineficaz y
está bajo la presión del tiempo para
resolver el conflicto (Cerezo Huertas).
Medidas cautelares: Son las que, según la definición del Tribunal de Justicia de las
Comunidades Europeas, tienen por objetivo proteger derechos cuyo reconocimiento, por otra parte,
se pide al juez, preservando al mismo tiempo el statu quo tanto de hecho como de derecho. En la
práctica estas medidas permitirán a un acreedor asegurarse contra el riesgo de no ser pagado
recurriendo a dos técnicas: convertir en inalienables los bienes del deudor o gravarlos con garantías
que confieren al acreedor un derecho de ejecución si estos bienes cambian de manos.
Revictimización: Toda acción u omisión que contribuya al detrimento del estado físico de una
persona
Victimización Terciaria: Aquélla que se deriva del estigma social de ser víctima de la
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violencia donde la persona es señalada
Violencia estructural: Hace referencia a las formas de violencia y desigualdad generadas por
las estructuras sociales; es decir, a las desigualdades entre individuos, grupos y sociedades que
impiden a las personas satisfacer sus necesidades fundamentales, materiales y espirituales.
BIBLIOGRAFÍA
BOSCH, F., y FERRER, V., “La violencia de género: de cuestión privada a problema
social”, Revista Intervención Psicosocial. Revista de igualdad y calidad de vida, v. 2,
nº 1, 2000.
JAIME DE PABLO, A., “Actuación policial, asistencia jurídica a las víctimas”, Propuestas
de las Asociaciones de Mujeres para un Plan Integral contra la Violencia Hacia las
Mujeres, Consejo de la Mujer de la Comunidad de Madrid, Madrid, 2001.
ACTIVIDADES
Actividad 1.
a. Desde tu puesto de trabajo realiza un sondeo si las y los profesionales que están
atendiendo la situación de violencia tienen una formación específica en violencia
contra las mujeres
b. Si es así ¿existe alguna diferencia entre la atención que ofrecen las y los profesionales
que si la han realizado y las que no?
Actividad 2.
Partiendo de las diferentes maneras de intervención desde las diferentes instituciones, que
estrategias de coordinación te puedes plantear con las profesionales que puedan estar interviniendo
en una situación, si conoces que se está interviniendo desde su centro de salud, por múltiples
patologías, desde el equipo del colegio porque existen criaturas, en un centro de salud mental,
desde servicios social y desde el ámbito de mujer.