Legislación y Violencia de Género
Legislación y Violencia de Género
INTRODUCCIÓN
ESQUEMA DE CONTENIDOS
OBJETIVOS
igualdad ha sido uno de los principios políticos que se ha incorporado como un valor superior del
ordenamiento jurídico y es un concepto que ha presidido la elaboración de los textos
constitucionales. Como principio político ha recorrido un largo camino para adecuarse a las nuevas
conceptualizaciones y, sobre todo, a las demandas del movimiento feminista dirigidas a homologar
y equiparar en derechos a la mitad de la población. Las mujeres han reclamado la igualdad real
porque la igualdad formal las situaba en condiciones de inferioridad respecto a los hombres.
Como bien conocemos, la Igualdad formal no implica la igualdad real. Entendemos la igualdad
formal como el reconocimiento que hacen las diferentes instituciones en las Constituciones del
principio de Igualdad y que determinan a grandes rasgos que no se puede discriminar a ninguna
persona por sus rasgos físicos, psicológicos o culturales. Podemos añadir la prohibición de
discriminación por razón de sexo, etnia o religión. La existencia de este marco jurídico y legal que
regule la Igualdad entre las personas no significa que se cumpla, no significa que la igualdad real
exista. La igualdad real implicaría medidas, actuaciones, políticas que hicieran efectiva la Igualdad.
Es un proceso de transformación y es necesario trabajar por la igualdad real desde diferentes
ámbitos de manera transversal.
¿Qué sería entonces la Igualdad de Género? Celia Amorós la define así: "La igualdad de
género es el concepto normativo regulador de un proyecto feminista de transformación
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
La igualdad de Oportunidades implica que mujeres y hombres participen en las diferentes esferas
(económica, política, toma de decisiones, etc.) y en actividades como son la educación, formación,
empleo, salud, etc… Los poderes públicos deben adoptar las medidas oportunas para garantizar el
ejercicio efectivo por parte de mujeres y hombres en condiciones de igualdad, de los derechos
políticos, civiles, económicos, sociales y culturales y del resto de derechos fundamentales que
puedan ser reconocidos en las normas, incluido el control y acceso al poder y a los recursos y
beneficios económicos y sociales. Por lo tanto, la igualdad de oportunidades ha de entenderse
referida no solo al acceso al poder y a los recursos y beneficios, sino también a las condiciones para
el ejercicio y control efectivo de aquellos.
18
Amorós, C. (dir.) (1980 ): 10 palabras clave sobre Mujer. Ed Verbo Divino, Pamplona.
19
Así lo considera T. Pérez del Río en Mujer e Igualdad: estudio en materia social y laboral, Sevilla, IAM, 1999, pág.7.
20
El artículo 119 del Tratado de Roma decía que cada Estado miembro garantizará, durante la primera etapa y
mantendrá después, la aplicación del principio de igualdad de retribución entre los trabajadores masculinos y
femeninos para un mismo trabajo.
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El art. 141 del Tratado de Ámsterdam define con amplitud el concepto de igualdad de retribución: 1. Cada Estado
miembro garantizará la aplicación del principio de igualdad de retribución entre trabajadores y trabajadoras para un
mismo trabajo o para un trabajo de igual valor. 2. Se entiende por retribución el salario o sueldo normal de base o
mínimo, y cualesquiera otras gratificaciones satisfechas directa o indirectamente, en dinero o en especie.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Las acciones positivas van a hacer posible el principio de igualdad, estrategias para la igualdad real
y tienen carácter temporal. Son estrategias destinadas a establecer la igualdad de oportunidades y
de trato a través de medidas temporales que permitan contrarrestar o corregir las
discriminaciones resultantes de las prácticas sociales y del sistema social de género y que
dificultan a un grupo social desfavorecido o discriminado(en función de sexo, raza, minusvalía, etc.)
impidiendo que se llegue a una igualdad real. Desde mediados de la década de los noventa los
Estados están adoptando medidas de acción positiva.
Discriminación positiva.
Ya hemos dicho que las acciones positivas son medidas que pretenden neutralizar las
discriminaciones que se producen en las diferentes esferas social, política, económica, etc.
Para entender el término acción positiva hay que entender el concepto de discriminación.
Conseguir la igualdad no es sinónimo de no discriminación. Son dos conceptos independientes y
necesarios.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
“denotará toda distinción, exclusión o restricción basada en el sexo que tenga por objeto o por
resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio por la mujer,
independientemente de su estado civil, sobre la base de la igualdad del hombre y la mujer, de los
derechos humanos y las libertades fundamentales en las esferas políticas, económicas, social,
cultural y civil o en cualquier otra esfera”
Fuente: Convencion sobre la eliminacion de todas las formas de discriminacion contra la mujer
(ONU, 1979).Enlace: [Link]
DISCRIMINACIÓN
DISCRIMINACIÓN DISCRIMINACIÓN
DIRECTA INDIRECTA
En el Artículo 6 del Título I de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva
de mujeres y hombres (enlace: [Link]
[Link]) se diferencia entre discriminación directa e indirecta por razón de sexo:
Considerar motivo de ascenso la antigüedad en los puestos de trabajo. Las mujeres se han
incorporado al mundo laboral mucho más tarde que los hombres, o han tenido que aplazar
su ingreso por motivos de maternidad y crianza de los hijos e hijas con lo que podemos
detectar que tengan menos antigüedad.
Los derechos y beneficios de los trabajos a tiempo parcial son menores que los de tiempo
completo o una jornada completa. Estudios estadísticos demuestran que la mayor parte de
la población que ocupa estos puestos a tiempo parcial son mujeres.
¿Qué herramientas utilizaremos para detectar las discriminaciones por razón de sexo?.
Podemos utilizar los Indicadores de Género que son: “Variables de análisis que describen la
situación de las mujeres y hombres en la sociedad. El conocimiento de la realidad social, laboral,
formativa, económica desde una perspectiva de género, requiere la utilización de estos indicadores
que facilitan la comparación entre la presencia de mujeres y hombres e identifica diferencias que
pueden alimentar estereotipos. Su utilización supone una aproximación a la situación o presencia de
mujeres y hombres, así como a la incidencia de determinados factores que implican diferencias de
comportamientos entre unas y otros. La desagregación de los datos por sexo es un indicador básico
que da paso a otros indicadores explicativos de la realidad.”(Palabras para la Igualdad. Biblioteca
Básica Vecinal)
Según el Instituto Navarro para la Igualdad en su Guía de Indicadores de Género (2007) estos
indicadores de género deben cumplir 5 criterios mínimos:
Por tanto, mainstreaming es un término inherente a las actuaciones que tienen que ver con la
Igualdad y pretende que la igualdad de oportunidades se incorpore desde la fase de formulación de
las políticas, integrándose este principio en todo el quehacer político y aplicándose en todas las
instancias.
Antecedente:
este aspecto, a la hora de diseñar políticas, planes, declaraciones, objetivos, programas y otros
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documentos políticos importantes
Desarrollo:
Aparece por primera vez en textos internacionales. En uno de lso documentos adoptados por
consenso por los gobiernos de los 189 estados allí reunidos, en la Plataforma de Acción, donde se
hace mención explícita de la misma para alcanzar los objetivos estratégicos en diferentes áreas de
interés
1991-1995 - III Programa de Acción Comunitario a medio plazo sobre igualdad de oportunidades
entre mujeres y hombres.
1995 - Consejo de Europa crea grupo de especialistas para desarrollar el marco conceptual y
metodológico del Mainstreaming. La Comisión Europea adopta comunicación sobre Mainstreaming
A raíz de aquí, los estados miembros empiezan a incorporar esta estrategia en las políticas públicas,
plasmándose el compromiso finalmente en la legislación, como es el ejemplo español
Podemos decir que el Mainstreaming debe ir enfocado a nuevas formas de idear y enfocar políticas,
cambios en las organizaciones e instituciones y transformaciones en la sociedad en general. Debe
contemplar también la total participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida, desde una
perspectiva de igualdad de género.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Fue en 1985, en Nairobi, durante la Conferencia Internacional sobre la Mujer auspiciada por
Naciones Unidas y bajo el título “La conferencia mundial para el examen y la evaluación de los
logros del decenio de las Naciones Unidas para la mujer: igualdad, derecho y paz”, cuando se
incluyó por primera vez el maltrato contra la mujer entre las formas de discriminación.
Unos años más tarde, la Recomendación 12 del Comité de la CEDAW (Comité para la eliminación de
la discriminación contra la mujer) afirma que los informes de los Estados sobre la evolución de la
discriminación en sus respectivos países deben incluir la violencia contra las mujeres en todas sus
formas y contextos.
En 1992, la Recomendación 19, relativa a la CEDAW, insta a los gobiernos a que adopten
medidas preventivas y de protección en materia de violencia contra las mujeres y, por primera vez,
se reconoce formalmente la violencia contra las mujeres como una discriminación. Esta
nueva ubicación, iniciada a finales de los ochenta e instaurada en los noventa, transformará el
panorama legislativo y político a nivel internacional, europeo y español. Calificar la violencia
contra las mujeres como un problema de discriminación, hace que la lucha por su
erradicación se instaure en el marco del Estado y del Principio de Igualdad. Esta nueva
calificación y ubicación transforma la violencia contra las mujeres en un problema político y de
profundización de la democracia.
Este giro en la calificación de la violencia contra las mujeres se completa con el reconocimiento
de la violencia como una violación a los derechos humanos. Durante el II Congreso por los
Derechos Humanos, en Viena, en 1993, se reconoce que la violencia contra las mujeres es una clara
violación de los derechos humanos y que los derechos de las mujeres son parte inseparable,
integral e inalienable de los derechos humanos universales. En 1993, en la Declaración sobre la
eliminación de la violencia contra las mujeres, se define por primera vez la violencia
contra las mujeres como violencia de género (AG 48/104, 20 de diciembre de 2003). La nueva
denominación tiene como objetivo dar entrada a un contenido amplio en materia de violencia contra
las mujeres, mostrándose las diferentes formas y contextos en los que se desarrolla. Se trata de
reconocer que nos encontramos ante un problema estructural que exige un abordaje
complejo, transversal y multidisciplinar, de cuya resolución son responsables los Estados.
La cuarta conferencia mundial celebrada en Beijing, en 1995, recogerá todos los cambios y
logrará un documento unánime de compromiso de los Estados con el fin de erradicar la violencia y
avanzar en la igualdad, el desarrollo y la paz. Lo importante en Beijing, fue la definición amplia
sobre violencia contra las mujeres adoptada en la plataforma de acción en sus párrafos 113 y 118.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
De acuerdo con el informe de la IV Conferencia mundial sobre la mujer celebrada en Beijing (Pekín,
1995), las causas que explican la violencia son:
± La violencia contra las mujeres es un mecanismo social fundamental que coloca a las mujeres en
una posición de subordinación respecto a los hombres. Producida a menudo en la familia, se tolera
y apenas se denuncia.
± La violencia contra las mujeres es una manifestación de las relaciones de poder históricamente
desiguales entre mujeres y hombres, que mantiene la dominación masculina, la discriminación
contra las mujeres e impide su pleno desarrollo.
± La violencia contra las mujeres a lo largo del ciclo vital, tienen su origen en las pautas culturales,
la lengua y la religión que perpetua la condición inferior que se asigna a las mujeres en la familia,
en el trabajo y en la sociedad. La situación actual se produce fundamentalmente por la
consideración devaluada de la mujer, después de siglos de dominación masculina.
En 2000, el Parlamento Europeo realizó una encuesta con la que trata de analizar los patrones de
consideración social de la violencia. Los datos fueron negativos, al comprobarse la falta de
información que la sociedad tiene sobre el fenómeno violento y la distorsión y la falta de realismo
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
con las que lo explica, justificándolo como algo natural en los conflictos de pareja o familiares.
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Caben destacar en este sentido dos cuestiones esenciales para el tema que nos ocupa: se justifica
el acto violento y se explica con causas externas al propio sujeto, alcohol o drogas, al tiempo que se
culpabiliza a las mujeres como causantes o productoras de los actos violentos.
Cuando una vez finalizado se evalúan los resultados, se decide llevar a cabo un segundo programa
ampliando los objetivos del primero a la eliminación de todas las formas de violencia ejercida contra
niñas, niños, adolescentes y mujeres. Este marco de actuación más amplio propició la creación de
marcos transnacionales de formación, información, estudio e intercambio de buenas prácticas, y la
selección de proyectos a escala comunitaria, para mejorar las medidas, de acuerdo con el principio
de subsidiaridad consagrado en el artículo 5 del Tratado.
En España, la Constitución Española, en el artículo 9.2 recoge la obligación de los poderes públicos
a remover los obstáculos que limitan o dificultan que los derechos de las mujeres sean una realidad,
entre ellos el derecho a la igualdad entre mujeres y hombres. Aunque la Constitución recogía en sus
artículos la necesidad de trabajar para erradicar los obstáculos (la violencia es la manifestación
suprema de la desigualdad), hubo que esperar 11 años después de promulgada la Constitución para
que se incorporase al Código Penal el primer tipo penal que se refería a una de las manifestaciones
de estas violencias (violencia física). Así, la Ley Orgánica 3/1989, de actualización del Código
Penal, introdujo un nuevo artículo 425, que castigaba la violencia física ejercida habitualmente
sobre «el cónyuge o persona con la que el autor estuviera unido por análoga relación de
afectividad», sobre las hijas o hijos sometidos a potestad o sobre pupilas, pupilos, menores o
incapaces sometidos/as a tutela o guarda de hecho. La pena prevista era la de arresto mayor (de
uno a seis meses de privación de libertad). Esta concreta opción, vertebrada alrededor de la idea de
habitualidad, se centraba exclusivamente, además, en la violencia física.
Por su parte, la Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, de reforma del Código Penal,
introducía, como principal novedad en esta materia, hurtándola a la ponderación judicial del caso
concreto, en los delitos de violencia doméstica, la imposición obligatoria de la pena accesoria de
prohibición de aproximación (alejamiento) de la víctima.
Esta ley reconoce, por vez primera en el ordenamiento jurídico español, un hecho diferencia de
género. La Exposición de motivos de la Ley razona sobre la necesidad de una protección integral de
los derechos de la mujer a la igualdad, libertad, vida, seguridad y no discriminación. Las respuestas
parciales que el ordenamiento jurídico daba exigían una nueva regulación global, que se pretende
en esta Ley.
La Ley Orgánica 1/2004 suscitó un amplio debate y critica: incluso el proyecto llegó a considerarse,
por algunos sectores, inconstitucional, argumentándose que no respeta el principio de igualdad
contenido en el artículo 14 de la Constitución, pero es la propia Constitución la que exige a los
poderes públicos que promuevan las condiciones y remuevan todos los obstáculos para hacer
efectivo el principio de igualdad.
Estructura de la ley
La Ley 1/2004 se estructura en un título preliminar, cinco títulos, veinte disposiciones adicionales,
dos disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y siete disposiciones finales.
En el título preliminar se recoge el objeto de la Ley “actuar contra la violencia que, como
manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los
hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus
cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad,
aun sin convivencia”. Para ello cuenta con medidas de protección integral que tiene como finalidad
“prevenir, sancionar y erradicar esta violencia y prestar asistencia a sus víctimas”.
La norma define la violencia de género, en el artículo 1.3., como “todo acto de violencia física y
psicológica, incluidas las agresiones a la libertad sexual, las amenazas, las coacciones o la privación
arbitraria de libertad”, de forma similar a como se hace en el artículo I de la Declaración sobre la
Eliminación de la Violencia contra la Mujer de Naciones Unidas (1993).
El título preliminar recoge los principios rectores de la Ley como un conjunto de fines a los que se
pretende llegar:
Derecho a la información: La víctima deberá disponer de ella por dos medios, por las
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campañas de información generales que según el artº 3 han de desarrollar los poderes
públicos, y "a través de los servicios, organismos u oficinas que puedan disponer las
Administraciones Públicas".
Derecho a la asistencia social integrada: La organización de los centros a través de
los que se presta esta asistencia corresponde a las CCAA (Comunidades Autónomas) y a
las Corporaciones Locales (artículo 19.1), si bien, en cuanto a su financiación, el
apartado "6" establece que en los instrumentos de cooperación entre la Administración
General del Estado y la Administración Autonómica en esta materia se incluirán
compromisos de aportación de recursos financieros por la Administración General del
Estado.
Derechos de acceso al régimen jurídico del desempleo, a la percepción de
ayudas sociales, y a la adjudicación de vivienda: la Ley establece medidas de
protección en el ámbito social mediante la oportuna reforma del texto refundido de la
Ley del Estatuto de los Trabajadores, para justificar las ausencias del puesto de trabajo
de las víctimas de violencia de género, posibilitar su movilidad geográfica, la suspensión
con reserva del puesto de trabajo y la extinción del contrato.
Asimismo, para garantizar a las víctimas que carezcan de recursos económicos, unas
ayudas sociales en los casos en los que por su edad, falta de preparación y
circunstancias sociales no va a mejorar su empleabilidad. Para la adjudicación de estas
ayudas, se tendrá en cuenta la edad y responsabilidades familiares de la víctima y
tienen como objetivo facilitarle unos recursos mínimos de subsistencia que le permitan
independizarse del agresor.
Tutela institucional de las víctimas frente a la violencia de género (Título III de la Ley)
La ley prevé que esta tutela institucional se lleve a efecto a través de cuatro mecanismos que son:
Se crea por mor del artículo 29 de la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas
de protección Integral contra la Violencia de Género. Dicho precepto la configura como un
órgano al que corresponde la formulación de las políticas públicas en relación con la
violencia de género, la coordinación e impulso de las acciones que se desarrollen en esta
materia, trabajando en colaboración y coordinación con las Administraciones con
competencia en la materia y el seguimiento y evaluación de las actuaciones llevadas a cabo,
función esta última que desarrolla en colaboración con el Observatorio Estatal de Violencia
sobre la Mujer.
Se regula en el Real Decreto 253/2006, de 3 de marzo, por el que se establecen las funciones, el
régimen de funcionamiento y la composición del Observatorio Estatal de Violencia sobre la Mujer
La organización de esta clase de tutela frente a la violencia de género es competencia del Ministerio
del Interior, de las Consejerías de Interior de las CCAA que dispongan de policía propia, y de las
Corporaciones Municipales en cuanto ataña a la intervención de las policías locales en dicho
cometido. A pesar de ello, estamos en un ámbito estrechamente vinculado a la Administración de
Justicia desde el momento en el que el apartado 3 de ese artículo 32 de la Ley orgánica 1/2004
establece que "la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad habrá de tener en cuenta el
Protocolo de Actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y de Coordinación con los órganos
judiciales para la protección de la violencia doméstica y de género".
También por su especial trascendencia para los órganos judiciales, ha de citarse que el Ministerio
del Interior firmó el 3 de marzo de 2006, con la "Federación Española de Municipios y Provincias", el
"Protocolo de Colaboración y Coordinación de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado con las
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Policías Locales". Desde entonces desde la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP)
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han editado numerosas Guías y Recursos específicos para entidades locales en esta materia
Enlace:
[Link]
ml
ENLACE:
[Link]
OTOCOLO_ACTUACION_POLICIA.pdf
[Link]
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Guias_y_Protocolos_de_actuacion/Guias/Guia_de_criterios
Es la que se lleva a efecto a través del contenido de los nuevos conceptos de violencia de
género y violencia doméstica y que comprenden la creación de nuevos tipos penales específicos
ya referidos.
Respecto a la Tutela Penal, hay que destacar que las amenazas y las coacciones graves pasan de
faltas a delitos cuando las cometa un hombre sobre una mujer -su pareja o ex pareja- o cuando la
víctima sea una persona especialmente vulnerable.
La agravación de las penas no sólo se aplica a los hombres cuando el delito se comete contra una
mujer en el ámbito de la pareja o ex pareja, sino también a cualquier persona, con independencia
de su sexo, si el delito se comete contra una persona especialmente vulnerable que conviva con el
autor en el ámbito familiar...
El plus de protección hacia las mujeres introducido en la reforma penal se basa en el hecho de que
los atentados que padece tienen lugar en el ámbito de la relación de la pareja o ex pareja,
aprovechando el hombre una situación de superioridad que tal relación le comporta. Lo que se
protege es a la mujer en una determinada relación, si en ella se encuentra en situación de debilidad
o vulnerabilidad. Según Montserrat Comas22 , ex presidenta del Observatorio de la Violencia de
Género: "El bien jurídico protegido es más amplio que el mero ataque a la integridad física o
psíquica. La violencia contra la mujer degrada en el seno de la pareja los valores en los que se ha
de apoyar la relación afectiva, y viola derechos constitucionales esenciales, entre ellos el de la
igualdad en la pareja, además del de la seguridad y libertad".
La creación de los Juzgados de Violencia sobre la Mujer (REAL DECRETO 233/2005, de 4 de marzo)
Enlace: [Link]
Creados como órganos judiciales especializados dentro del orden penal, los cuales conocerán de la
instrucción, y, en su caso, del fallo de las actuaciones penales en materia de violencia sobre la
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Montserrat Comas es una magistrada española, fue vocal del Consejo General del Poder Judicial desde 2001 a 2008 y
presidenta del Observatorio de Violencia de Género hasta ese mismo año
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
mujer, así como de aquellos procedimientos civiles relacionados, de forma que unas y otros en la
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primera instancia sean objeto de tratamiento procesal ante la misma sede.
Estos nuevos juzgados se crearán en donde sea necesario, o serán el resultado de compatibilización
o transformación de juzgados ya existentes. La finalidad es lograr la proximidad con la víctima. De
hecho, la competencia territorial para los delitos o faltas cuya instrucción o conocimiento
corresponda al juez de violencia sobre la mujer es el lugar del domicilio de la víctima, sin perjuicio
de que la orden de protección, o de medidas urgentes del artículo 13 los adopte el juez del lugar de
comisión de los hechos.
En el Orden Penal:
Instrucción de los procesos para exigir responsabilidad penal por los delitos recogidos en los títulos
del Código Penal relativos a: «homicidio, aborto, lesiones, lesiones a feto, delitos contra la libertad,
delitos contra la integridad moral, delitos contra la libertad e indemnidad sexuales, o, cualquier otro
delito cometido con violencia o intimidación», siempre que se hubiesen cometido contra quien «sea
o haya sido su esposa, o mujer que esté o haya estado ligada al autor por análoga relación de
efectividad, aun sin convivencia», así como de los cometidos sobre «los descendientes, propios o de
la esposa o conviviente, o sobre los menores o incapaces que con él convivan o que se hallen
sujetos a la potestad, tutela , acogimiento o guarda de hecho de la esposa, cuando también se haya
producido un acto de violencia sobre la mujer».
Instrucción de los procesos para exigir responsabilidad penal por cualquier delito contra los
derechos y deberes familiares, cuando la víctima sea una de las personas señaladas
anteriormente.
De la adopción de las correspondientes órdenes de protección a las víctimas, sin perjuicio de
las competencias atribuidas al juez de guardia.
En el Orden Civil:
Los que tengan por objeto la oposición a las resoluciones administrativas en materia de
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protección de menores.
La creación del Fiscal contra la Violencia sobre la Mujer y de una sección de la misma en cada
Fiscalía de los Tribunales Superiores de Justicia y de las Audiencias Provinciales, a las que se
adscribirán Fiscales especializados en la materia.
Las funciones que les corresponden:
La orden de protección viene concebida como un instrumento judicial que como se dice en la
exposición de motivo “de una respuesta integral frente a al violencia de género”.
El Juzgado.
El Ministerio Fiscal.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Las Oficinas de Atención a las Víctimas (SAV).
Los Servicios Sociales o Instituciones Asistenciales dependientes de las
Administraciones Públicas (Hospitales, Servicios de Orientación
Jurídica de los Colegios de Abogadas/os...)
Prohibición de residir y/o acudir en un determinado lugar, barrio, municipio, provincia u otra
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entidad local, o Comunidad Autónoma;
Prohibición de aproximación y/o comunicación a determinadas personas;
Privación del derecho a la tenencia y porte de armas; Prisión provisional.
Medidas de asistencia y protección social y los recursos y servicios de atención a las víctimas de
violencia de género:
Las distintas formas de iniciar el procedimiento ante un delito de violencia podrán ser:
Por denuncia de la víctima ante la Policía (municipal, nacional o autónoma), la Guardia Civil, o ante
el Juzgado correspondiente. La denuncia es la declaración que efectúa una persona para poner en
conocimiento del Juez, Ministerio Fiscal o la Policía, unos hechos que considera que pueden
constituir un delito.
Por atestado: Es un instrumento oficial mediante el que los/las funcionarios/as de la Policía Judicial
hacen constar las diligencias que se practican para averiguar y comprobar un hecho delictivo,
especificando en el mismo los hechos averiguados, las declaraciones e informes recibidos y todas
las circunstancias que hubiesen observado y que pudiesen constituir indicio de delito. El atestado se
levantará bien directamente por la Policía al tener conocimiento directo de unos hechos que pueden
ser constitutivos de delito, o por denuncia de particulares.
De oficio: Al tener el delito de lesiones el carácter de público, puede ser perseguido de oficio por las
autoridades, aunque la víctima no desee formular denuncia. En consecuencia, la Policía podrá iniciar
las correspondientes acciones legales contra el agresor pese a que el lesionado no tenga intención
de denunciarlo.
Por el parte médico de lesiones del establecimiento sanitario donde se haya acudido tras la
a) Recepción de la denuncia: Una vez que el Juzgado de Guardia tiene conocimiento del delito
por cualquiera de los procedimientos del apartado anterior, se procederá a la incoación del
procedimiento correspondiente, de la que se dará traslado al Ministerio Fiscal, a fin de que pueda
asistir a la víctima desde el primer instante y estar presente en las diligencias posteriores.
Debe recabarse con carácter urgente los antecedentes que con relación a la denunciante y
denunciado figuren en el Registro informático de víctimas de violencia.
b) Reconocimiento médico forense, tanto físico como psicológico, de las personas implicadas y
declaración de la víctima y del denunciado, así como de los testigos.
En la declaración de la víctima ante el Juez, debe ponerse especial atención a la recogida de datos
relativos a agresiones precedentes, circunstancias en que se produjo la agresión que motiva la
denuncia, consecuencias físicas y psicológicas de la agresión para la persona y bienes de la víctima
o para otros miembros del grupo familiar, identificación de los testigos de aquélla, así como la
opinión de la víctima sobre las medidas de protección que considera necesarias.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Deberá llevarse a cabo una declaración completa del denunciado en calidad de imputado, pidiéndole
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que de testimonio acerca de la realidad de la agresión denunciada, su versión de los hechos, los
motivos de aquélla, los antecedentes de violencia en el seno familiar y las circunstancias personales
de aquél -drogadicción, paro, alcoholismo, etc.- que pudieran ser relevantes para el caso.
Las pruebas y demás documentación que se hubiera recogido se entregarán al Juzgado de Guardia.
d) Adopción de medidas cautelares: una vez realizadas las actuaciones anteriores, el Juez de
Guardia resolverá lo procedente respecto de la adopción o no de las medidas cautelares que fueran
precisas en el caso concreto, atendiendo a las siguientes circunstancias: la peligrosidad del agresor,
la gravedad del hecho denunciado, y la necesidad de protección de la víctima y demás integrantes
del núcleo familiar.
Las medidas cautelares adoptadas -prisión preventiva, aprehensión de armas, comparecencia del
denunciado con periodicidad acorde a las circunstancias, medidas de protección física de la víctima
con protección policial, prohibiciones, etc.- se comunicarán personalmente por el Juez a la víctima y
al denunciado, así como a los Cuerpos de Policía y Guardia Civil que proceda para la adopción de
medidas de protección o, en el caso de tratarse de medidas acordadas en el marco de una orden de
protección, a los puntos de coordinación designados por la Comunidad Autónoma correspondiente,
que constituirán el canal único de comunicación de estas resoluciones los centros y organismos
competentes en materia de protección social.
e) Remisión de lo actuado por el Juzgado de Guardia: una vez concluidas las primeras
diligencias practicadas por el Juzgado de Guardia, éste enviará con carácter urgente todo lo actuado
al Juzgado especializado.
Implementacion de la ley
Con el objetivo de hacer efectiva los preceptos que se contienen en la ley se han realizado una serie
de actuaciones que han ido desde el desarrollo de herramientas que permitan la aplicación y
comprensión de la nueva ley hasta la creación de recursos que respondan a dar repuestas a los
derechos que la ley reconoce a las mujeres que son víctimas de violencia.
Estas acciones han sido coordinadas desde las diferentes administraciones habida cuenta que la
Administración Española está descentralizada, teniendo una importancia y un papel activo la
administración local, que por su mayor cercanía a la ciudadanía suele ser el primer lugar al que
acuden las mujeres cuando son maltratadas.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Herramientas:
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Las Fiscalías y Juzgados especializados en Violencia de Género.
La Delegación Especial del Gobierno se ocupará de hacer políticas globales,
de fijar mínimos y actuar conjuntamente.
El Observatorio Estatal, dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios
Sociales e Igualdad y cuya finalidad es coordinar las políticas de los diferentes
Ministerios y Administraciones Públicas. En cuanto al Observatorio, su trabajo
es de carácter técnico y estadístico, permitirá hacer el diagnóstico de la
situación.
Recursos:
Todas las Comunidades Autónomas en España han dispuesto una red de recursos asistenciales.
parece extenderse progresivamente; sirva como ejemplo, además de algunas leyes que precedieron
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a la estatal, como la Ley de la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha 5/2001, de 17 de mayo,
de Prevención de Malos Tratos y de Protección de Mujeres Maltratadas; la Ley de la Comunidad
Canaria 16/2003, de prevención y protección integral; la Ley de Cantabria 1/2004; la Ley Foral de
Navarra 222/2002, existen otras posteriores como la Ley 5/2005, de 20 de diciembre, Integral
contra la Violencia de Género de la Comunidad de Madrid; la Ley de la Comunidad Andaluza
13/2007 de Medidas de Prevención y Protección Integral contra la Violencia de Género; la Ley de
Aragón, Ley 4/2007, de 22 de marzo, de Prevención y Protección Integral a las Mujeres Víctimas de
Violencia; la Ley 7/2007 de 4 de abril de la Comunidad Autónoma de Murcia; la Ley de Galicia
11/2007 ó más recientemente la Ley catalana 5/2008, del Derecho de las mujeres a erradicar la
violencia machista.
La violencia contra las mujeres ha dejado de ser una cuestión relacionada con el ámbito privado, en
muchas ocasiones minimizada, ocultada o justificada, y ha pasado a considerarse como un
problema social de envergadura con espacio en las agendas políticas. En la IV Conferencia de las
Naciones Unidas sobre la Mujer, Beijing, año 1995, se declaró que la violencia que padecen las
mujeres es uno de los grandes obstáculos para conseguir los objetivos de igualdad, desarrollo y paz
en el mundo. Las consecuencias de la violencia ejercida contra las mujeres van más allá del ámbito
familiar y privado, produce graves y desfavorables impactos personales, sociales y económicos,
además de atentar contra el derecho a la integridad de las personas, un derecho fundamental.
Los estudios realizados sobre la violencia ejercida contra las mujeres han coincidido, en su gran
mayoría, en poner de manifiesto que esta violencia está vinculada a la existencia de un
desequilibrio histórico en las relaciones que mantienen ambos sexos, en la práctica totalidad de los
ámbitos de la vida social, familiar, profesional, etc. Las relaciones de poder dominantes han situado
tradicionalmente a la mujer en una posición de inferioridad con respecto al hombre, situación que
trata de perpetuarse a través de un amplio espectro de manifestaciones violentas, sexual, físico,
psicológico, económico, emocional, etc.
Esta nueva manera de entender la violencia hacia las mujeres, como una violencia estructural
basada en la subordinación y las relaciones de poder, que es consustancial al sistema social,
marcadamente patriarcal, nos lleva a entender que para poder acabar con ella se necesita de una
respuesta integral, no sólo respuestas paliativas y asistenciales, que hasta ahora con más o
menos fortuna se han venido realizando, sino desde una intervención más integradora y
multidisciplinar que contemple todos los factores que influyen en el inicio y perpetuación de estas
situaciones que vienen padeciendo las mujeres, independientemente de su status, clase, raza,
religión, estado civil, etc.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
La violencia contra las mujeres es una piedra angular que ilustra los conceptos limitados
de los derechos humanos y pone de relieve la política de abuso contra las mujeres. No es
una violencia gratuita. El factor de riesgo es ser mujer. El mensaje es la dominación: «o te
mantienes en tu lugar o tendrás que temer». La violencia contra las mujeres es primordial para
mantener esas relaciones políticas en el hogar, en el trabajo y en todas las esferas públicas.
De ahí que la violencia hacia las mujeres haya sido vista durante mucho tiempo como un problema
individual, del ámbito familiar y puntual, en el cual la sociedad en general y los organismos públicos
no tenían nada que decir ni hacer al respecto, debiéndose resolver de puertas para adentro. Hasta
no hace mucho tiempo, los comportamientos violentos se han considerado socialmente normales y
se han justificado desde el mantenimiento del orden patriarcal, que pretende mantener a las
mujeres en los espacios tradicionalmente femeninos.
Además de las cifras de denuncias y muertes que según algunos expertos y expertas solo supone la
punta del iceberg, hay otros datos que se recogen en diferentes estudios que son reveladores y
ayudan a conocer dicha gravedad y como afecta a la integridad física y psicológica de las mujeres.
Al ser la violencia contra las mujeres un problema complejo, y dada la gravedad y magnitud del
problema para toda la sociedad pero principalmente para las mujeres que la sufren, se hace
necesario trabajar de un modo integral y en dos líneas prioritarias:
± Por un lado, denunciando y desafiando las causas de la violencia y las creencias que la
perpetúan.
± Por otro, con la creación de servicios y recursos.
En España, la creación en 1983, del Instituto de la Mujer 23, se considera como el punto de
partida del feminismo de Estado y de las políticas públicas de género en España.
A. Justicia
B. Seguridad
C. Salud
D. Servicios Sociales
E. Información
F. Educación
G. Comunicación
23
El Instituto de la Mujer fue creado por la Ley 16/1983. de 26 de octubre (BOE del 26 de octubre).
24
Aprobado por Consejo de Ministros el 30 de abril de 1998.
25
Aprobado por Consejo de Ministros el 11 de mayo del 2001
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Así como el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades 2008-2011, que Tiene como
objetivo avanzar y mejorar en la igualdad efectiva entre hombres y mujeres
como de las asociaciones de mujeres, y se articula en torno a siete ejes y contará con 258
83
medidas
Ley Orgánica 3/2007, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres (en adelante LOI)
La Ley tiene un carácter transversal y trata de actuar en los distintos ámbitos de la vida pero
tiene una especial incidencia en el ámbito laboral, que esa donde se materializan más los derechos
y obligaciones de personas públicas y privadas, mientras que en los otros ámbitos en los que la Ley
quiere incidir, encontramos más principios de actuación que derechos y obligaciones.
La LOI, en la exposición de motivos, reconoce que la igualdad formal o igualdad ante la ley, aun
habiendo comportando un paso decisivo, ha resultado ser insuficiente26. En este sentido, afirma
26
Así lo demuestran los estudios sociológicos al respecto. Por ejemplo, Instituto de la Mujer, Instituto Nacional
de Estadística (2006): Mujeres y hombres en España 2006, Madrid (Instituto de la Mujer-Instituto Nacional de
Estadística.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
que, a pesar de los instrumentos desarrollados hasta ahora para la aplicación de la igualdad entre
84
mujeres y hombres, existe una situación de desigualdad a favor de los hombres que hace necesaria
la intervención del Estado a través de nuevos instrumentos jurídicos.
La LOI pretende ejercer una función de ley-código de igualdad entre mujeres y hombres dado que
se proyecta sobre diferentes ámbitos normativos que el propio texto legal concreta en las treinta y
una disposiciones adicionales que, a su vez, modifican textos legales afectados por su articulado.
políticas públicas, de tal forma que la actuación de todos los poderes públicos debe estar presidida
por los criterios y las estrategias que son coherentes con dicha perspectiva.
La LOI regula aquello ámbitos donde las mujeres están pero situadas, básicamente
derecho al trabajo, derecho a la participación política, y derecho a la carrera y función
pública. En estas áreas establece medidas más estrictas y con carácter obligatorio y en otros
aspectos tiene una función más preventiva y de fomento.
“He acusado las injusticias porque no quiero que mi silencio las absuelva”
CLARA CAMPOAMOR27
derechos de la mujer. Autora de “El voto femenino y yo: mi pecado mortal” (1931).
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
85
LECTURAS COMPLEMENTARIAS
3. Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad BOE núm. 71, de 23 de 2007
efectiva de mujeres y hombres. marzo de 2007.
2003
7. Eurobarómetro
Comisión Europea 2010
[Link]
bs_344_fact_es_es.pdf
MATERIALES DE APOYO
VIDEOS
GLOSARIO
Igualdad de derecho
Igualdad formal ante la ley. Equiparación de hombres y mujeres mediante medidas legislativas.
En los países europeos de regímenes democráticos, es después de la primera guerra mundial
cuando se restaura el principio de igualdad ante la ley y se reconoce a las mujeres el derecho a la
educación, al trabajo retribuido y al voto.
En España, el principio de igualdad legal no se consagra establemente hasta la constitución de
1978.
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
Igualdad de género
87
La igualdad de género se entiende como una relación de equivalencia en el sentido de que las
personas tienen el mismo valor, independientemente de su sexo, y por ello son iguales. Según Celia
28
Amorós : "La igualdad de género es el concepto normativo regulador de un proyecto feminista de
transformación social". Las dos pocas históricas precedentes que trataron sobre la igualdad fueron
la griega y la francesa, aunque ambas lo hacen de forma excluyente con respecto a las mujeres.
La igualdad no excluyente entre sexos se desarrolla en la Ilustración francesa a través de las obras
29 30
de Condorcet y Olympe de Gouges, aunque ya en 1673 Poulain de la Barre había publicado De
la igualdad de los dos sexos. Sin embargo, la teoría dominante de esta época, representada por
Kant y Rousseau, consideraba a las mujeres como pertenecientes a la especie humana pero sin
estatuto pleno de sujetos. La idea de igualdad ha sido protagonista durante años en la mayoría de
las reivindicaciones de mujeres y de los movimientos de mujeres. El principio de igualdad entre
hombres y mujeres es uno de los que menos ha evolucionado en cuanto a lo que significa el
reconocimiento de los derechos y libertades fundamentales. Los derechos humanos se siguen
vulnerando y con especial impunidad los de las mujeres. En ningún lugar del mundo el tratamiento
de las mujeres se ha equiparado realmente al de los hombres.
Igualdad de hecho
Paridad entre hombres y mujeres real y efectiva. La sola promulgación de la igualdad legal no basta
para cambiar las costumbres y estructuras de la desigualdad. El mecanismo de acción positiva tiene
como fin trabajar activamente y contrarrestar las desigualdades de partida para que la igualdad de
oportunidades entre hombres y mujeres sea una realidad.
Indicadores de Género
28
Amorós, C. (1997): Tiempo de Feminismo, Ed. Cátedra, Madrid.
29
Marqués de Condorcet (1743-1794), filósofo, científico, político y legislador. Apoyó la Revolución francesa y en 1790
escribió un alegato sobre el derecho de ciudadanía de las mujeres conocido como “Sobre la admisión de las mujeres
en los derechos de la ciudad”.
30
Poulain de la Barre (1647-1723), escritor francés , filósofo y autor de “De la igualdad de los dos sexos” (1673).
El papel de los Servicios Sociales de Atención Primaria ante la violencia de género
BIBLIOGRAFÍA
ACTIVIDAD DE EVALUACIÓN:
Paso 1: Acude al organismo de igualdad y al centro municipal que preste atención integral
en tu municipio para conocer los programas que desarrollan en materia de prevención,
sensibilización y atención integral en temas de violencia de género.
Paso 2: Revisa los programas que se desarrollan teniendo como referencia la normativa
vigente.
Paso 3: Analiza los programas y servicios para argumentar si dan respuesta al mandato
normativo y a las directrices existentes en los documentos de ámbito internacional, europeo
y local.