0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas19 páginas

Relación Médico-Paciente y Ética Médica

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas19 páginas

Relación Médico-Paciente y Ética Médica

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

INTRODUCCION

La relación médico-paciente es fundamental para proporcionar una atención


médica de calidad. Los médicos deben adaptarse a los cambios en la medicina y en las
organizaciones de servicios de salud, y es importante humanizar los hospitales.

La comunicación efectiva con los pacientes es esencial, y el mantenimiento de la


eficiencia del sistema sanitario y el apoyo jurídico de los médicos dependen de ello. La
medicina es un campo de conocimiento muy amplio y requiere especialización en áreas
específicas. Esta fragmentación y especialización del conocimiento permiten la mejora de
la medicina desde el punto de vista académico, técnico y práctico.

El secreto médico es, sin duda, una de las piedras angulares de la relación
médico-paciente. Los médicos deben respetar la privacidad del paciente y tomar todas las
medidas necesarias para evitar la revelación de cualquier información obtenida en el
ejercicio de su profesión. Este principio no sólo es moral, sino que también está incluido
en la mayoría de las leyes del mundo, y su violación puede tener consecuencias legales.

El secreto médico es un principio fundamental en la práctica de la medicina,


respaldado por el Código de Deontología Médica. Este código es un conjunto de
principios y reglas éticas que inspiran y guían la conducta profesional de los médicos, y su
conocimiento es esencial para todos los profesionales de la medicina.

La relación médico-paciente no es simplemente una relación de autoridad del


médico hacia el paciente. En su desarrollo, el paciente participa activamente en la
resolución de su alteración o cambio de salud. Esto implica una serie de derechos y
deberes que deben cumplirse para una efectiva resolución de la enfermedad y para que el
individuo pueda volver a gozar de bienestar biopsicosocial.

El Código de Deontología Médica estipula estos derechos y deberes del paciente.


El respeto a estos derechos y deberes, junto con el mantenimiento del secreto médico,
son fundamentales para una atención médica efectiva y ética. Sin embargo, hay
circunstancias en las que el secreto médico puede ser quebrantado, siempre siguiendo la
ley y los principios éticos.
EL MEDICO ANTE EL ENFERMO

Significado de enfermo

El término de enfermo proviene del latín infirmus, compuesta por el prefijo de negación
“in” y la palabra “firmus” que significa “firme”. Su traducción literal es “el que no está firme”,
haciendo referencia al enfermo. Según la Real Academia Española, un enfermo es una
persona que padece una enfermedad, esto es, que ha perdido su bienestar físico, mental y
social. Enfermo es un individuo que por su estado de salud requiere de la atención sanitaria o
del consumo de bienes y servicios médicos.

Para el clínico el enfermo es una persona con signos y síntomas de una enfermedad
que solicita cuidados médicos. En este sentido, existen varios tipos de enfermos: el enfermo
clínico, el enfermo subclínico, el enfermo desahuciado y el enfermo terminal.

La relación médica – paciente es una relación interpersonal, entre el médico y el


paciente con fines diagnósticos y terapéuticos. Es una relación social dotada de sentido, en el
cual una parte influye en el estado de ánimo y la conducta del otro. Esta relación se inicia aún
antes del primer contacto personal, generalmente cuando el enfermo acude a la consulta y ya
tiene ciertas nociones y prejuicios acerca del médico, que dependen de circunstancias tales
como que haya sido obligado a consultar, el médico le haya sido recomendado por alguien en
quien confía y el tipo de opiniones escuchadas. La relación médico-paciente, sigue siendo,
por encima de los avances tecnológicos, tan importantes para la práctica médica y tan
imprescindible en la formación integral del médico, como siempre. De esta manera una
relación médico-paciente ideal, será aquella que se basa en la confianza, respeto mutuo y
compenetración, donde el medico acepta al paciente tal como es, con sus errores y defectos,
identificándose con sus sentimientos a la vez que le comunica como comprende su situación.
La Relación médico-paciente es la interacción que se establece entre el médico y el paciente
durante el curso de la enfermedad. Además de sus características principales que deben ser:
respeto, empatía, rapport, concentración y congruencia.

También existen características más enfocadas a cada uno de los participantes, como
por ejemplo, el médico debe aportar un conocimiento adecuado y sabiduría, la atención debe
ser oportuna y eficaz. Por otra parte, el paciente no debe ocultar información pertinente al
diagnóstico y debe tener compromiso a seguir las indicaciones médicas.

Expectativas de los pacientes:


 Ser tratados como seres humanos.
 Ser atendidos con competencia profesional.
 Recibir información apropiada y no ser abandonados.
 Tener acceso a los servicios de salud sin las frecuentes barreras económicas,
culturales y administrativas

Tipos de relación Médico – Paciente Existen tres modelos principales:

1. Modelo de actividad y pasividad: Este modelo se utiliza cuando el paciente no


tiene la capacidad de entender. El médico toma las decisiones y el paciente sigue
las instrucciones con docilidad. Este enfoque paternalista se ha utilizado durante
siglos y todavía se aplica en ciertos casos, como con pacientes inconscientes sin
familiares y personas a quienes no se les reconoce ni cultura, ni capacidad de
raciocinio.
2. Modelo de cooperación y guía: En este modelo, el paciente colabora en el
proceso de diagnóstico, pero transfiere al médico la decisión final sobre el plan de
estudios diagnósticos y el tratamiento. Este modelo es ampliamente utilizado.
3. Modelo de participación: Este modelo implica una responsabilidad compartida en
todas las decisiones clínicas y terapéuticas. El paciente y el médico trabajan juntos
para priorizar los problemas y tomar decisiones, tanto en el plan de estudios
diagnósticos como en la elección de las opciones terapéuticas.

Factores que influyen en la conducta del paciente:


 Tipo de Patología.
 Temor ante la enfermedad.
 Experiencias interiores como paciente.
 Referencias de otras personas.
 Determinantes sociales, culturales, educativos y económicos.
Importancia de una buena relación médico- paciente:

1. Comunicación: Una buena comunicación puede mejorar la seguridad del paciente


y permitir al médico acompañar al paciente a lo largo de su tratamiento.
2. Diagnóstico y tratamiento: La relación médico-paciente puede influir en el
diagnóstico y el tratamiento. Una buena relación puede mejorar la precisión del
diagnóstico y reducir la necesidad de pruebas complementarias. Además, puede
aumentar la adherencia del paciente al tratamiento.
3. Toma de decisiones compartida: cuando los pacientes están involucrados en la
toma de decisiones sobre su atención, es más probable que sigan el plan de
tratamiento.
4. Atención sanitaria como un esfuerzo de equipo: El texto reconoce que la
atención sanitaria no es solo una interacción entre el médico y el paciente.
Involucra a otros profesionales de la salud y, en muchos casos, a los seres
queridos del paciente. Esta perspectiva más amplia reconoce que la atención
sanitaria es un esfuerzo de equipo.

¿Cuándo se está obligado a atender a un enfermo?

El derecho a no brindar atención médica constituye un caso excepcional, pues la


regla afirma que el médico tiene la obligación moral y social de atender al paciente. No
obstante, el médico puede negarse a brindar atención médica a un paciente
argumentando que esos actos se oponen a sus concepciones religiosas. Ejemplo de esto
es el caso de la paciente que solicita al médico un método de planificación que implique
coartar la vida a un embrión ya fecundado, verbigracia, la “T de cobre”; otro ejemplo sería
el de la realización de la vasectomía o de cualquier otra forma de esterilización, que vaya
en contra de los principios del facultativo

Ley del Ejercicio de la Medicina, Capítulo IV


deberes Generales de los Médicos

Artículo 24: La conducta del médico se regirá siempre por normas de probidad, justicia y
dignidad. El respeto a la vida y a la persona humana constituirá en toda circunstancia, el
deber principal del médico; por tanto, asistirá a sus pacientes atendiendo sólo las
exigencias de su salud, cualesquiera que sean las ideas religiosas o políticas y la
situación social y económica de ellos.

Artículo 26: Es obligatorio para todo médico, excepto en los casos de comprobada
imposibilidad, prestar sus servicios en las siguientes situaciones:
1. Cuando se trate de un accidente o de cualquier otra emergencia.
2. Cuando no hubiere otro profesional en la localidad
3. Cuando la solicitud de servicios provenga de un enfermo que está bajo su cuidado.

Título II, Capítulo I


deberes Generales de los Médicos

Artículo 1°: El respeto a la vida y a la integridad de la persona humana, el fomento y la


preservación de la salud, como componentes del bienestar social, constituyen en todas
las circunstancias el deber primordial del médico.

Código de Deontología, Capítulo I


deberes Generales de los Médicos

Artículo 3: En el ejercicio de sus obligaciones profesionales el médico no hará distinción


por razones de religión, nacionalidad o raza, ni por adhesión a partido o posición social.

Artículo 4: Los deberes del médico hacia sus enfermos, deberán ser observados
siempre con el mismo celo y elevada preocupación que el profesional otorga el ejercicio
de sus propios derechos individuales, sociales y gremiales.

Artículo 5: En todo momento, inclusive durante situaciones conflictivas, el médico


deberá asegurar la atención de los enfermos graves o en condiciones de urgencia.
Código de Deontología, Capitulo II Deberes de los Médicos hacia los enfermos

Artículo 56: “El médico debe aceptar el llamado de un paciente, o por intermedio de una
tercera persona, se obliga a:
a) Tener como objetivo primordial la promoción y conservación de la salud del
paciente.
b) Asegurarle todos los cuidados que estén a su alcance personalmente o con
ayuda de terceros.
c) Actuar con la seriedad y delicadeza a que obliga la dignidad profesional.”

Definición Caso: Consiste en una descripción ordenada, tanto de los síntomas y


acontecimientos que le ocurren a un paciente en el curso de una enfermedad como de
los datos complementarios proporcionados por los procedimientos diagnósticos, el curso
del razonamiento clínico, la conclusión diagnóstica, el tratamiento empleado y la
evolución del enfermo. Además, el caso clínico puede contener un perfil demográfico del
paciente y describir también su situación sociocultural. Por tanto, la definición correcta de
caso debe aplicarse cuando nos queremos referir a una especie patológica
individualizada. No debemos incurrir en el error de llamar “caso” al sujeto que padece la
enfermedad.

Excepción de los casos:

 Bordelinde: caso de una enfermedad en la que los síntomas se parecen a los de


una infección reconocida pero que no son típicas de ella.
 Índice: caso original de un paciente que siendo el primero en ser registrado por el
sistema de salud con determinada enfermedad no necesariamente fue el primero
en enfermar o fue el foco primario de infección, pero brinda el estímulo para el
estudio de los otros miembros de la familia, amigos y contactos cercanos con él.
¿CUÁNDO UN MÉDICO DEBE RETIRARSE DE UN CASO?
Ley de Ejercicio de la Medicina, Capítulo IV De
los deberes generales de los médicos

Artículo 27.- Si el médico tuviere motivo justificado para no continuar asistiendo a un


enfermo, podrá hacerlo a condición de:

1. Que ello no acarree perjuicio a la salud del paciente.


2. Que comunique su decisión con suficiente anticipación.
3. Que suministre la información necesaria para que otro médico continúe la
asistencia.

La ética de los médicos se fundamenta en un código de comportamiento aceptado por


los miembros de nuestra profesión y de obligatorio cumplimiento. El código de ética en
medicina obedece a un esfuerzo premeditado de fortalecer el Ethos médico, sirviendo de
ayuda a los médicos -individual o colectivamente-en el mantenimiento de un alto nivel de
conducta ética. Las orientaciones del mismo determinan lo que debe considerarse
conducta apropiada en relación con los pacientes, con colegas, con los miembros de
profesiones afines y con la sociedad.

Pasos que debe seguir un médico cuando decide retirarse de un caso:

Un médico debe retirarse de un caso cuando:


 El enfermo o sus responsables legales lo soliciten por escrito.
 Debido a la enfermedad del médico que lo trata.
 Cuando la condición del paciente ya no requiere asistencia médica continua.
 Cuando está seguro de que no hay una conexión de confianza necesaria entre él y
el paciente.
 El médico puede rechazar la intervención si el enfermo debidamente informado se
niega a un examen o al tratamiento sugerido.
 Si el médico cree que sus creencias religiosas le impiden recomendar o realizar la
interrupción del embarazo

Para un médico retirase de un caso deberá hacerlo a condición de:


 Que no afecte la salud del paciente y que le informe con anticipación su decisión.
 Garantizar la continuidad de los cuidados y proporcionar informes útiles a la
persona responsable del caso. El Código de Deontología Médica, Titulo III,
Capitulo II.

Artículo 110: Cuando un médico refiere un paciente a otro colega en consulta debe
suministrar un resumen de la historia clínica por escrito y en sobre cerrado, con los
hallazgos de las exploraciones complementarias realizadas, información referente a las
características personales del paciente, las posibles dificultades de personalidad, el
estado financiero y finalmente su propia opinión diagnóstica”.

JUNTA MÉDICA
Según el Código de Deontología Médica, Titulo III, Capítulo II.

Artículo 116: Se llama Junta Médica la reunión de dos o más médicos simultáneamente
para intercambiar opiniones respecto al diagnóstico y tratamiento de un enfermo. El
enfermo o sus familiares tienen el derecho de solicitar una Junta Médica, cuando no estén
satisfechos de los resultados de los tratamientos empleados por el médico tratante o en el
caso de que deseen confirmar la opinión de éste. Tal solicitud debe ser precedida de la
información suministrada al médico tratante. El uso por parte del paciente de este
derecho, no debe ser considerado por el médico tratante como demostración de
desconfianza en su acción profesional y debe solicitarse a través de éste.
Parágrafo Único: Las Juntas Médicas serán promovidas por el médico tratante, el enfermo
o sus familiares.

Artículo 117: En caso de que sea el médico de cabecera quien promueva la interconsulta
o Junta médica, corresponde a él la designación del colega o colegas que juzgue capaces
de ayudarle en la solución del problema, y en el caso de junta médica, el paciente o sus
familiares podrán exigir la presencia de uno o más médicos de su elección.

Artículo 118: Al realizarse una Junta Médica, el médico tratante hará la exposición
correspondiente y emitirá el diagnóstico presunto, poniendo a disposición de los colegas
toda la documentación pertinente. Las deliberaciones de la Junta no deberán
desarrollarse ante el enfermo o sus familiares y no se permitirá opinión alguna en lo que
respecta al diagnóstico. Pronóstico y tratamiento que no sea el resultado de las
conclusiones de la Junta.

Artículo 119: Ningún médico deberá concurrir a interconsulta que han sido promovidas
sin el consentimiento del médico tratante. Tampoco está autorizado para promover
interconsulta el médico llamado accidentalmente en reemplazo del médico tratante, salvo
en situaciones de urgencia.

Artículo 120: El médico consultor no deberá convertirse en médico tratante durante el


proceso de la enfermedad para la cual fue consultado. Sin embargo. Existen las
siguientes excepciones:

1. Cuando el médico tratante cede al consultor voluntariamente la dirección del caso.


2. Cuando se trata de un especialista a quien el médico tratante deba ceder la
dirección de la asistencia ulterior del enfermo.
3. Cuando así lo decidan el enfermo o sus familiares y lo expresen al médico
interesado, dejando constancia por escrito en la historia clínica.

Artículo 121: El especialista que se encargue de un paciente asume de hecho la


dirección del tratamiento en lo que respecta a su especialidad, pero actuara siempre de
acuerdo con el médico tratante y deberá suspender su intervención tan pronto cesen las
causas que ameritaran sus servicios.

Párrafo Único: En caso de que sean dos o más especialistas consultados, corresponde al
médico tratante señalar quien debe ser el encargado del tratamiento, acordándose antes
con el enfermo o sus familiares el secreto médico garantiza la no divulgación (la
confidencia) de toda información relativa al perfil social-médico de la persona. El secreto
médico garantiza la no divulgación (la confidencia) de toda información relativa al perfil
social-médico de la persona.

Los orígenes de la confidencialidad médica se remontan al célebre juramento


hipocrático. En él se reconocía el secreto profesional médico con las siguientes palabras:
“Todo lo que habré visto u oído durante la cura o fuera de ella en la vida común, lo callaré
y lo conservaré siempre como secreto, si no me es permitido decirlo”.

Secreto Medico:

El médico debe guardar secreto de todo lo que el enfermo le relate, por la misma
naturaleza de las cosas que se le confían, por la finalidad específica con la que esas
cosas se le revelan, y por su compromiso tácito muchas veces, pero que el enfermo
conoce de silenciar aquello que vea, oiga o entienda en el ejercicio de su profesión. Se
trata, por tanto, de un secreto profesional que es a la vez natural por la naturaleza misma
de lo que el enfermo confía al médico, promisorio se sobrentiende siempre que el médico
se ha comprometido, por el hecho de ser médico, a no revelar nunca lo que le diga el
enfermo y comisorio, ya que el paciente revela una serie de hechos con un fin concreto,
con la condición implícita de que nunca serán revelados a otros. Este comportamiento es
un valor tradicional de la profesión médica, que testifican todos los códigos y
declaraciones de carácter ético profesional en la historia de la Medicina.

Código de Deontología Médica, Título IV, Capítulo I. Del secreto profesional y del
uso de las computadoras en Medicina.

Artículo 123: Todo aquello que llegue a conocimiento médico con motivo o razón de su
ejercicio, no podrá darse a conocer y constituye el Secreto Médico. El secreto médico es
inherente al ejercicio de la medicina y se impone para la protección del paciente; el
amparo y salvaguarda del honor del médico, la dignidad de la ciencia. El secreto médico
es inviolable y el profesional está en la obligación de guardarlo.

Artículo 124: El Secreto profesional médico constituye una modalidad de secreto comiso
basado en la comunicación privilegiada derivada de la relación médico-paciente.
Comunicación privilegiada: se refiere al privilegio de hallarse protegido de tener que
revelar información confidencial transmitida a una persona en virtud de su capacidad
profesional. El objeto de este privilegio, en cuanto se aplica a información médica es
asegurar al individuo que los que ha revelado al médico no será divulgado a otros,
estimulando por consiguiente una franca discusión, necesaria para establecimiento de
diagnóstico, tratamiento o cualquier otra forma de consejo. Realmente el privilegio es del
paciente, el cual puede exonerar al médico del mismo, si así lo desea.

Ley de Ejercicio de la Medicina. Capítulo VI. Del Secreto Médico

Artículo 46: Todo aquello que llegare a conocimiento del médico con motivo o en razón
de su ejercicio, no podrá darse a conocer y constituye el secreto médico. El secreto
médico es inherente al ejercicio de la medicina y se impone para la protección del
paciente, el amparo y salvaguarda del honor del médico y de la dignidad de la ciencia. El
secreto médico es inviolable y el profesional está en la obligación de guardarlo. Igual
obligación y en las mismas condiciones se impone a los estudiantes de medicina y a los
miembros de profesiones y oficios paramédicos y auxiliares de la medicina.

Artículo 48: Cuando lo considere necesario, el médico podrá suministrar información


sobre la salud del paciente a los familiares o representantes de éste.

Artículo 49: El pronóstico grave puede ser mantenido en reserva, pero si el médico teme
una evolución incapacitante o un desenlace fatal deberá notificarlo oportunamente, según
su prudente arbitrio, a los familiares o a sus representantes.

Artículo 50: El médico puede compartir el secreto con cualquier otro médico que
intervenga en el caso, quien, a su vez queda obligado a no revelarlo.

Artículo 51: El paciente tiene derecho a conocer la verdad de su padecimiento. El médico


tratante escogerá el momento oportuno para dicha revelación y la forma adecuada de
hacerla.
Artículo 52: El médico debe respetar los secretos que se le confíen o de que tenga
conocimiento por su actuación profesional, aún después de la muerte del enfermo.

El secreto médico en el ordenamiento jurídico


En el conjunto de ordenamiento del Estado aparecen referencias en distintos
textos legislativos sobre la obligación a guardar secreto y sobre el derecho a la intimidad
de las personas.

Empezando por la Constitución Española de 1978 la Carta Magna protege de


manera especial la intimidad el derecho a la intimidad y el secreto se regulan con mayor
detenimiento en la Ley Orgánica 1982 de protección civil del derecho al honor, la intimidad
personal y familiar y de la propia imagen.

Los médicos en la atención cotidiana de sus pacientes, acceden a través de la


anamnesis, examen físico y estudios complementarios al conocimiento de datos y
circunstancias que adquieren carácter de confidencialidad y están obligados a
mantenerlos en el más absoluto hermetismo.

Variantes del secreto médico

 Secreto médico absoluto: es la negación inquebrantable de cualquier tipo de


revelación. El médico no podrá confiar un hecho conocido a través de su profesión ni a
sus colaboradores.
 Secreto médico relativo: es aceptado por nuestra legislación y la del resto de
América del Sur. Convalida la revelación a personas y entidades correspondientes
(con discreción y limites) del Secreto médico siempre que hubiera una razón
suficiente.
 Secreto médico compartido: es una variante de la anterior utilizada por los
franceses, amplía el conocimiento a otro médico o auxiliar de un hecho de su
profesión siempre que redunde en el beneficio terapéutico del paciente.

Código de Deontología Médica, Título IV, Capítulo I.


Del secreto profesional y del uso de las computadoras en Medicina.

Artículo 125: El secreto médico es un derecho del enfermo, pero el médico no incurre en
violación cuando lo revela de conformidad con lo establecido en el Artículo 47 de la Ley
de Ejercicio de la Medicina, cuyo texto se transcribe a continuación: No hay violación del
secreto médico en los siguientes casos:

1. Cuando la revelación se hace por mandato de la Ley.


2. Cuando el paciente autoriza al médico para que lo revele.
3. Cuando el médico, en su calidad de experto de una empresa o institución y previo
consentimiento por escrito del paciente, rinde su informe sobre las personas
sometidas a exámenes al Departamento Médico de aquella.
4. Cuando el médico ha sido encargado por la autoridad competente para dictaminar
sobre el estado físico o mental de una persona.
5. Cuando actúa en el desempeño de sus funciones como médico forense o médico
legista.
6. Cuando hace la denuncia de los casos de enfermedades notificables de que tenga
conocimiento ante las autoridades sanitarias.
7. Cuando expide un certificado de nacimiento o de defunción o cualquiera otro
relacionado con un hecho vital, destinado a las autoridades judiciales, sanitarias,
de estadísticas o del registro civil
8. Cuando los representantes legales del menor exijan por escrito al médico la
revelación del secreto. Sin embargo, el médico podrá, en interés del menor,
abstenerse de dicha revelación.
9. Cuando se trate de salvar la vida o el honor de las personas.
10. Cuando se trate de impedir la condena de un inocente.
11. Cuando se informe a los organismos gremiales médicos de asuntos relacionados
con la salud de la comunidad en cuanto atañe al ejercicio de la medicina. Esta
información no releva de la obligación a que se refiere el ordinal del artículo 25 de
esta Ley.

Artículo 131: Debe distinguirse entre paciente con capacidad jurídica y aquellos que son
incapaces, bien de minoridad o por defecto mentales.

En el primer caso el secreto es un derecho del paciente que puede ejercerlo


manifestando su voluntad en contario únicamente limitada por prescripciones legales que
obligan al médico a la revelación del secreto. En el segundo caso el medico puede
informar a los familiares del incapaz, siempre que aquellos ejerzan la representación legal
del mismo.

Artículo 132: El consentimiento del enfermo para que se revele el secreto médico no
confiere al médico el derecho a revelarlo ni le exime de las acciones penales que pudieran
surgir de tal hecho.

Artículo 133: El secreto profesional médico se extiende no solo a los hechos de carácter
médico, sino a todo aquello que llegare a conocimiento del médico con motivo o razón de
su ejercicio profesional.

Artículo 134: El medico puede eximirse de contestar preguntas relacionadas con


enfermedades de sus pacientes, pero está autorizado para revelar el pronóstico y también
el diagnostico, cuando lo considere necesario en resguardo de su respetabilidad o para
mejor conducción del tratamiento.

Artículo 135: El medico solo puede suministrar informes respecto al diagnóstico,


pronostico o tratamiento de un enfermo a los allegados más inmediatos de esté. Solo
procederá en otra forma con la autorización expresa del paciente.

Artículo 136: El médico puede compartir su secreto con los otros médicos que
intervienen en la elaboración del diagnóstico y en el tratamiento del enfermo, obligándose
éstos a su vez a mantener el secreto profesional. Aun así, solo la información necesaria
debe ser revelada a menos que dicha revelación se considere esencial para los intereses
del enfermo.

Artículo 137: El médico debe respetar los secretos que se le confíen o de los cuales
tenga conocimiento por su actuación profesional, aún después de la muerte del enfermo.

Cualquiera que sea el tiempo transcurrido después de la muerte el deber no


disminuye porque en este respecto no hay prescripción y la divulgación de determinados
hechos puede causar perjuicios no solamente a la memoria y al buen nombre de una
persona fallecida sino también a su familia.

Parágrafo Único: Algo diferente es lo concerniente a la posibilidad de informar


confidencias luego de la muerte del paciente en beneficio de los intereses del Estado y de
la comunidad en general. La divulgación de esta información en caso de que sea
necesaria, debe hacerse en su debida oportunidad, respetando la veracidad, sin entrar...

Artículo 134: El medico puede eximirse de contestar preguntas relacionadas con


enfermedades de sus pacientes, pero está autorizado para revelar el pronóstico y también
el diagnostico, cuando lo considere necesario en resguardo de su respetabilidad o para
mejor conducción del tratamiento.
Artículo 135: El medico solo puede suministrar informes respecto al diagnóstico,
pronostico o tratamiento de un enfermo a los allegados más inmediatos de esté. Solo
procederá en otra forma con la autorización expresa del paciente.

Artículo 136: El médico puede compartir su secreto con los otros médicos que
intervienen en la elaboración del diagnóstico y en el tratamiento del enfermo, obligándose
éstos a su vez a mantener el secreto profesional. Aun así, solo la información necesaria
debe ser revelada a menos que dicha revelación se considere esencial para los intereses
del enfermo.

Artículo 137: El médico debe respetar los secretos que se le confíen o de los cuales
tenga conocimiento por su actuación profesional, aún después de la muerte del enfermo.
Cualquiera que sea el tiempo transcurrido después de la muerte el deber no disminuye
porque en este respecto no hay prescripción y la divulgación de determinados hechos
puede causar perjuicios no solamente a la memoria y al buen nombre de una persona
fallecida sino también a su familia.

Parágrafo Único: Algo diferente es lo concerniente a la posibilidad de informar


confidencias luego de la muerte del paciente en beneficio de los intereses del Estado y de
la comunidad en general. La divulgación de esta información en caso de que sea
necesaria, debe hacerse en su debida oportunidad, respetando la veracidad, sin entrar en
intimidades morbosas y sin dañar la reputación del muerto. La pulcritud y pureza de la
descripción deben ser paralelas a sus elevadas finalidades.

Artículo 138: La profesión médica debe rechazar cualquier intento destinado a imponer
una legislación sobre el procesamiento electrónico de datos que pueda poner en peligro el
carácter confidencial de la información recogida. Debe lograrse protección efectiva contra
el uso de retransmisiones de los registros de cualquier información personal antes. De
que entre a la computadora.

Artículo 139: Los bancos de datos médicos, sólo deben hallarse disponibles para la
profesión médica y, por tanto, no debe permitirse su vinculación a otros bancos centrales
de datos.

Artículo 140: Tanto el paciente como el médico deben ser informados de la existencia en
la respectiva institución de sistemas de procesamientos de datos obtenidos de las
historias depositadas en el archivo médico. Dicha información debe suministrarse al
médico y al paciente antes de proceder a su utilización.

Artículo 141: Debe obtenerse la autorización del médico y del paciente previo al
suministro de la información a individuos y organizaciones extraños a la institución.

Artículo 142: Para la elaboración, registro y archivo de la historia clínicas en sistema


computarizados, terminales y otros, se debe disponer de equipo adecuado, con banco de
datos y unidades terminales debidamente integrados, que se manejan a través de un
programa (software) elaborado de forma selectiva de acuerdo con las necesidades.
Artículo 143: Para asegurar la intimidad y el secreto profesional de todos los datos
incluidos en las historias clínicas, debe existir en el sistema computarizado una clave
secreta especial para acceder al banco de datos y a cada una de las unidades terminales.

Artículo 144: El acceso al banco de datos y a las unidades terminales del sistema
computarizado, debe estar reservado únicamente y exclusivamente a los médicos y
personal auxiliar debidamente adiestrado y autorizado para disponer de la clave de
acceso al sistema.

Artículo 145: El manejo de la información conservada en el sistema computarizado de


historia clínicas, debe estar sometido al mismo control y reglamentación establecido en
este Código en el capítulo de la historia médicas.
Código de Deontología Médica, Título II, Capítulo IV
de los Derechos y Deberes de los enfermos

Artículo 72: El enfermo tiene derecho a:

1. Exigir de los médicos que lo asisten y de los demás integrantes del equipo de
salud, un elevado grado de competencia profesional y a esperar de los mismos
una conducta moral irreprochable.
2. Ser atendido en forma respetuosa y cordial por el médico y por los demás
integrantes del equipo de salmo
3. Ser informado de la naturaleza de su padecimiento oportunamente, de los riesgos
inherentes a la aplicación de los procedimientos diagnósticos y a conocer las
posibles opciones.
4. Recibir la información necesaria para dar un consentimiento válido (libre), previo a
la aplicación de cualquier procedimiento diagnóstico o terapéutico
5. Que se respete su intimidad durante la realización del acto médico.
6. Que se respeten sus confidencias y que las discusiones concernientes a la
información que ha suministrado, exámenes practicados y estado de salud, se
conduzcan con discreción y carácter confidencial.
7. Exigir honorarios justos y a examinar y pedir información adecuada del monto de
los mismos, no pudiendo el médico tratante negarse a suministrar las
explicaciones que el primero considere convenientes.
8. Rehusar determinadas indicaciones diagnósticas o terapéuticas siempre que se
trate de un adulto mentalmente competente. El derecho a la autodeterminación no
puede ser abordado por la sociedad a menos que el ejercicio del mismo interfiera
los derechos de los demás. Si tal decisión pone en peligro la vida del enfermo,
debe el médico exigir la presencia de testigos que den fe de la decisión del mismo
y anotar la información pertinente en la correspondiente historia clínica.
9. Rechazar en determinadas circunstancias su participación en procedimientos de
investigación en seres humanos y a conocer el reglamento de la institución donde
se halla, incluyendo las regulaciones concernientes a sus limitaciones personales.
10. El derecho del enfermo de disponer de su cuerpo, luego de su muerte, mediante la
autorización de que sus órganos puedan ser utilizados con fines humanitarios:
trasplantes, procedimientos de investigación, estudios de disección anatómica, es
de obligatorio cumplimiento sobre bases estrictamente morales. Igual conducta
deberá aportarse cuando el enfermo no desea la inhumación tradicional sino otro
procedimiento de disposición de su cuerpo: cremación, embalsamamiento.

‘’El médico debe informar al paciente de los beneficios, riesgos y alternativas de un


tratamiento, y aceptar su decisión de aceptarlo o rechazarlo, sin presionarle ni
coaccionarle. También implica que el médico debe tener en cuenta la voluntad anticipada
del paciente, si la hubiera expresado, o consultar con las personas que puedan
representar sus intereses, si el paciente no puede decidir por sí mismo’’.

Artículo 73. El enfermo debe:

1. Cumplir obedientemente las prescripciones del médico y no permitir se le


persuada a tomar medicamentos sugeridos por profanos.
2. Abstenerse de solicitar otra opinión profesional sin el consentimiento expreso de
su médico tratante, ya que si los médicos no actúan concertadamente pueden
producir efectos indeseables.
3. Comunicar en forma cortés su decisión al médico tratante cuando decide
prescindir de sus servicios profesionales.
4. Tener presente, en sus relaciones con el médico, que la pura retribución pecuniaria
nunca compensará la acción profesional del mismo.

CONCLUSION

En conclusión, la relación médico-paciente es un pilar fundamental en la práctica


de la medicina, siendo esencial para proporcionar una atención médica de calidad. Los
cambios recientes en la medicina y las organizaciones de servicios de salud han
requerido que los médicos se adapten a nuevas realidades, enfatizando la importancia de
la humanización de los hospitales. La comunicación efectiva con los pacientes es crucial,
y el mantenimiento de la eficiencia del sistema sanitario y el apoyo jurídico de los médicos
dependen de ello.

La medicina es un campo de conocimiento amplio y en constante evolución, que


requiere una especialización en áreas específicas. Esta fragmentación y especialización
del conocimiento permiten la mejora continua de la medicina desde el punto de vista
académico, técnico y práctico.

El secreto médico, que tiene sus raíces en el juramento hipocrático, es una de las
piedras angulares de la relación médico-paciente. Este principio, que implica el respeto a
la privacidad del paciente y la no revelación de información obtenida en el ejercicio de la
profesión, no sólo es un principio moral, sino que también está protegido por la mayoría
de las leyes del mundo, y su violación puede tener consecuencias legales. Por lo tanto, es
esencial que los profesionales de la salud comprendan y respeten este principio para
mantener la confianza y la eficacia en la relación médico-paciente.

También podría gustarte