UNIVERSIDAD ESTATAL SUR DE MANABI
FACULTAD DE CIENCIAS TECNICAS
CARRERA DE INGENIERIA CIVIL
ASIGNATURA
GEOLOGIA Y CIMENTACION
NOMBRE
KERLY YARITZA MOREIRA GARCIA
DOCENTE
ING. DIGNA ELIZABETH LOOR SIERRA
NIVEL
QUINTO AI
1
GENERALIDADES Y CRITERIOS DE MUROS DE CONTENCIÓN
Los muros de contención son elementos estructurales que no hacen parte directa de
los pórticos de una edificación pero que tienen una función estructural definida
conectándose directamente con la estructura principal. Este tipo de elementos se construye
en los sótanos de estructuras que posean niveles bajo la cota del terreno, o masas de suelo
en general que deban ser estabilizadas con estas estructuras, por ejemplo, los cortes de
terreno en las vías. Se encargan principalmente de retener el suelo que este tras de ellos
manteniendo su estabilidad.
En el ámbito de la construcción, los muros de contención desempeñan un papel vital
al permitir el desarrollo de terrenos que de otro modo serían difíciles de aprovechar. Estas
estructuras permiten crear plataformas niveladas, lo que facilita la construcción de
edificios, carreteras y otros proyectos. Además, los muros de contención protegen la
integridad de las estructuras existentes al prevenir movimientos y colapsos del suelo.
Generalmente los muros de contención se construyen en concreto reforzado, aunque
también se usan materiales como mampostería estructural. El diseño estructural de
los muros de contención debe ser realizado por profesionales idóneos que conozcan los
parámetros de resistencia y deformación del muro, el proceso constructivo más indicado,
los materiales y las características mecánicas del suelo. En aquellos casos en los que el
suelo es muy inestable y existan altas probabilidades de derrumbe de taludes, se emplean
muros pantalla anclados al suelo con varillas de acero, inyectando mortero de cemento.
La longitud de los anclajes, la fuerza de tensionamiento y las especificaciones
constructivas son determinadas por una geotecnia. Los muros de contención se construyen
a medida que se avanza en la excavación de sótanos y trabajos de cimentación, volviéndolo
un trabajo sistemático y de rápida ejecución, sin muchos inconvenientes, aunque se debe
2
tener especial cuidado por el gran peligro que representan al personal de obra (Mauleon,
1979).
Cuando se realizan excavaciones en edificios con varios sótanos, se debe ir
excavando por nivel e ir construyendo los muros de contención para cada uno de los
sótanos. Se deben respetar los taludes recomendados para evitar derrumbes en la
excavación, que podrían retrasar la obra, generar costos adicionales e innecesarios, y poner
en riesgo a los trabajadores.
Los muros de contención se caracterizan por tener como principal propósito resistir
las presiones de una porción de tierra u otros materiales. La filosofía de su diseño consiste
en lidiar con la magnitud y la distribución de las presiones laterales de tierra entre la masa
de suelo y el sistema de contención. Esto implica hacer la predicción de las presiones
laterales y de las deformaciones considerando el estado inicial de esfuerzos del suelo. Las
presiones de tierra no son una propiedad única del suelo o de la roca, pero sí son una
función del material que la estructura debe soportar, de las cargas que el suelo ejerce contra
el muro, de la posición del nivel freático, de los desplazamientos que sufrirá la estructura en
el tiempo y del comportamiento de la misma bajo efectos de cargas sísmicas.
Durante un evento sísmico los muros de contención presentan mayores
solicitaciones de carga a las que se establecen durante el diseño debido a que muchas veces
no se calculan adecuadamente las posibles cargas dinámicas que van a actuar sobre la
estructura o porque se usan métodos simplificados en los cuales se supone que su
desplazamiento es nulo. Esto podría llegar a poner en riesgo la estabilidad de los muros ya
que no se estaría haciendo un análisis seudoestático (porque no se estaría teniendo en
cuenta la carga dinámica) y se estaría subestimando el diseño. Según las características del
3
terreno, la forma y las necesidades de cada obra, se construirán muros de contención
distintos (Barros, 1974). Estos pueden ser:
Rígidos: fabricados con mampostería o concreto, crean estructuras inamovibles.
Flexibles: hechos con estructuras y materiales menos rígidos, son capaces de ceder
un poco ante la carga a la que se les somete sin que lleguen a romperse.
Según su modo de construcción y funcionamiento, los muros de contención pueden ser de
distintos tipos, algunos de ellos son:
Anclados: llevan pernos anclados al terreno vertical que soportan las cargas del
suelo y la erosión por agua.
A gravedad: sus dimensiones les permiten contrarrestar, con su propio peso, la
presión que ejerce el suelo a contener.
A gravedad armados: fabricados en forma de T invertida o en forma de L. Se hacen
con hormigón armado. La base o el pie de estos muros está calzada bajo el
terreno.
Hincados: se incrustan en el terreno a gran profundidad
mediante maquinaria especializada.
De suelo reforzado: se construyen con capas de poco espesor de material natural
(tierra y grava) que se van compactando y superponiendo. Este material está
contenido en alguna armadura metálica.
De tierra armada: son similares a los muros de contención de suelo reforzado, pero
en estos se usa geotextil como armadura. El geotextil es un tejido sintético y
permeable que sirve para separar tierras de distintas granulometrías (haciéndolas
más estables), así como para proteger y reforzar.
4
Prefabricados: se ensamblan con bloques o piezas, y se utilizan para soluciones
rápidas con pocas exigencias técnicas.
TIPOS DE MUROS DE CONTENCIÓN
Los tipos de muros de contención y su diseño deben comprender una serie de
aspectos estéticos, estructurales y funcionales para evitar que se conviertan en un peligro o
se derrumben. La planificación avanzada y la elección precisa darán como resultado
construcciones estables contra la rotura de macizos de tierra y para soportar rellenos de
agua o productos de la minería.
Muros contención de gravedad
Trabajan con su propio peso al contrarrestar el empuje del terreno. Prácticamente,
no sufren esfuerzos de flexión; son firmes, robustos y voluminosos. La placa base debe
construirse lo más angosta posible, aunque suficientemente ancha para
ofrecer estabilidad contra el deslizamiento o volcamiento. Se hacen mayoritariamente
de concreto, hormigón ciclópeo o de piedras, sin refuerzos. Son económicos y funcionales
en alturas menores a 3.5 m. Estos muros, a la vez, pueden clasificarse en:
Muros de contención de cuna, hechos con cajas individuales interconectadas.
Muros de contención de gaviones, fabricados con jaulas de metal llenas de piedras y
dispuestas manualmente.
Muros en voladizo
Están construidos en concreto reforzado u hormigón armado, prefabricado o
pretensado, con un perfil de T o L y conectado a la cimentación. Para asegurar estabilidad,
utilizan parte del peso del relleno (de la base de loza).
5
Tipos de muros de contención con contrafuerte
Están constituidos por placas verticales grandes, reforzadas y espaciadas
llamadas contrafuertes que se adosan sobre muros voladizos. Los contrapesos funcionan
como apoyos de tensión y conectan la losa de la pared y la base con el fin de disminuir las
tensiones de corte y flexión.
Muros de contención anclados
Utilizados en espacios reducidos, cuando se necesita un muro de retención delgado
o para tierra suelta sobre rocas. Para su construcción se emplean varillas que se dirigen a
los lados de la tierra y luego se rellenan con concreto para hacer el anclaje.
Muros de contención apilados
Se usan pilotes de concreto reforzado y se colocan uno junto al otro a una
profundidad suficiente para contrarrestar la fuerza de la tierra. Pueden mantener la presión
lateral en profundidades de excavación sin alterar significativamente el ambiente
circundante.
Muros de contención de tierra estabilizados mecánicamente
Son los más usuales y económicos, pues se apoyan en rellenos granulares y se
conservan unidos a través de refuerzos como mallas de plástico o tiras metálicas (Alcantud,
2014).
6
DISEÑO DE MUROS MEDIANTE LA TEORIA ESTÁTICA Y DINÁMICA
Por diseño de muro de contención, consideramos que el muro es estacionario, por lo
tanto, estamos tratando con fricción estática. Además, para asegurar que el muro cumple
con el factor de seguridad requerido, debemos considerar la fuerza de fricción que se
genera entre el suelo y la parte inferior de la zapata del muro de contención en nuestros
cálculos. La fuerza de fricción debajo de la zapata ayuda a nuestro diseño a resistir el modo
de falla por deslizamiento de un muro de contención.
Presión activa y pasiva de tierra de Rankine:
Una de las principales cargas que actúan sobre un muro de contención es el empuje
lateral de tierra. Cálculo de la presión lateral de la tierra debido a las cargas de sobrecarga
en el muro de contención, hacer una buena estimación de su magnitud y distribución es
determinante en el diseño de un Muro de Contención de Hormigón.
El método de Rankine es más elegante desde el punto de vista matemático,
explicando el empuje en términos de rotura por cortante del terreno. Se obtienen los
empujes partiendo de un semiespacio infinito que se encuentra en “estado de Rankine “, es
decir, un estado de equilibrio plástico y en donde el muro no produce ninguna perturbación.
Se supone que el terreno es homogéneo e isótropo y en estado de equilibrio plástico, es
decir, se acepta que toda la masa en el trasdós del muro está en situación de rotura y, por
tanto, en cualquier punto el estado tensional pertenece a un círculo de Morh que es tangente
7
a la línea de rotura de este suelo; además, como hipótesis adicional, no hay variación de
tensiones en los puntos de cualquier plano paralelo a la superficie del semiespacio.
Este modelo puede resultar un tanto conservador, pues solo considera el ángulo de
rozamiento interno del terreno, olvidando el efecto favorable del rozamiento entre el muro
y el terreno. Este método tiene muchas aplicaciones prácticas, por ejemplo, en muros
ménsula, donde la suposición de Rankine no supone grandes desventajas y simplifica
enormemente los cálculos. El cálculo de empujes sobre un muro con el modelo de Rankine
se reduce a obtener las presiones efectivas a la profundidad correspondientes y aplicar las
fórmulas correspondientes. De esta forma es muy sencillo calcular terrenos estratificados y
considerar la existencia de una carga uniforme en coronación. Además, el método permite
estimar si existen grietas de tracción y su profundidad en un terreno que sea cohesivo. En
general, hay tres tipos diferentes de empuje lateral de tierra dependiendo de la dirección en
que el muro tiende a moverse:
Presión de tierra en reposo: Cuando la pared está completamente restringida de
moverse.
Presión de tierra activa: Cuando la pared puede inclinarse lejos del suelo retenido.
Presión pasiva de tierra: Cuando la pared puede ser empujada hacia el suelo
retenido.
En general, la presión lateral de la tierra se comporta igual que la presión
hidrostática (Ruiwamba, 2015). Tener un valor cero en la superficie y un valor máximo en
el punto más profundo siguiendo una distribución lineal entre los dos límites mencionados.
Por lo tanto, la distribución de tensión horizontal del subsuelo se describe mediante la
siguiente expresión:
\ (\sigma_h = K_* \cdot (\gama z)\)
8
Dónde \(K_*\) toma el valor de \(K_o\) para el caso de presión en reposo, \(K_a\)
para el caso de presión activa, y \(K_p\) para el caso de presión pasiva. Integrando la
expresión dada para la tensión subsuperficial lateral de 00 a \(H\) in \(desde), la resultante
resulta ser:
\(P_*=\frac{1}{2} K_* \cdot \gamma \cdot H^2\)
La línea de acción de esta resultante se encuentra \(\frac{2}{3}H\) de la superficie.
La distribución lateral del empuje de tierra, su resultante, y la ubicación descrita
anteriormente se ilustran en la siguiente imagen:
Es importante mencionar que la distribución presentada y el método de cálculo
resultante solo se aplican a las presiones del suelo que actúan sobre una cara posterior
vertical. En el caso de un muro de contención con una cara posterior inclinada (como el de
la imagen de arriba), la superficie donde actúa la presión del suelo se sigue considerando
vertical ya que se supone que actúa en un plano vertical situado donde termina el talón.
Adicionalmente, cuando el relleno está inclinado en algún ángulo \(\alpha\) con
respecto a la horizontal, la distribución de presión y su resultante están inclinadas en ese
mismo ángulo \(\alpha\) como se ilustra a continuación:
9
Estimar correctamente la distribución de la presión lateral del suelo y su resultante
es un paso crucial en el proceso de diseño de muros de contención y el otro de, y el otro
de aquí. Profundicemos ahora en las fórmulas para calcular la presión lateral de tierra
resultante ejercida sobre un muro de contención por el suelo en diferentes condiciones.
Presión activa y pasiva de tierra de Coulomb:
Propuso un modelo para estimar los empujes del terreno planteando el equilibrio de
una masa de terreno en forma de cuña al deformarse o moverse el muro. La rotura se
produce a lo largo de dos planos, el formado por la interface suelo-muro y el plano de
deslizamiento en el terreno. La cuña, formada por los dos planos, se comporta como un
bloque rígido. De todas las cuñas posibles, una es la que produce el empuje activo máximo,
y ese es el problema resuelto por este ingeniero francés en 1776.
El método supone que las superficies de deslizamiento son planas, pero esta
hipótesis es muy discutible en el caso del empuje pasivo. El problema queda resuelto para
un muro cualquiera, con un trasdós que no necesita ser vertical, y un terreno con una
determinada inclinación y con unas cargas sobre su superficie. Se supone conocido el peso
específico del terreno, el ángulo de rozamiento interno y el ángulo de rozamiento muro-
suelo. Es actualmente el método más empleado para el diseño de muros por métodos de
equilibrio límite.
Hoy día se emplea con gran efectividad en el cálculo de muros de gravedad, lo que
permite considerables ahorros de material. Las fórmulas que siguen indican los coeficientes
10
de empuje activo y pasivo, con las figuras que definen cada uno de los ángulos
correspondientes:
Método Monobe Okabe: Se puede considerar a este como un método simplificado
estimado para hallar las presiones sísmicas en un muro de retención, así como una
extensión de la teoría estática de Coulomb para condiciones pseudo-estáticas. Se debe tener
en cuenta que las siguientes fórmulas se consideran el suelo homogéneo y sin cohesión.
11
Asimismo, este método tiene limitaciones de acuerdo a la intensidad sísmica para la cual se
calcula, dando como resultado un ángulo máximo para el talud de relleno (Acarter, 2019).
REFERENCIAS
Acarter, V. (2019). PROCEDIMIENTOS DE CONSTRUCCIÓN. PROBLEMAS
RESUELTOS.
Alcantud, M. (2014). ENCEPADOS DE DOS PILOTES "CALCULO POR EL METODO
DE BIELAS Y TIRANTES".
Barros, J. (1974). MUROS DE CONTENCION. PROYECTO, CALCULO,
CONSTRUCCION.
Mauleon, R. (1979). PRONTUARIO DE HORMIGON ARMADO. ANEJO 9: CALCULO
DE MUROS DE CONTENCION. Madrid.
Ruiwamba, J. (2015). TEORIA UNIFICADA DE ESTRUCTURAS Y CIMIENTOS.
12