Tumores Óseos
Tumores Óseos
Un tumor óseo es una proliferación anormal de células dentro de un hueso. Este tipo de tumor puede ser canceroso
(maligno) o no (benigno). Los cánceres que comienzan en los huesos se denominan tumores óseos primarios. Los
cánceres de hueso que comienzan en otra parte del cuerpo (como las mamas, los pulmones o el colon) se denominan
tumores secundarios o tumores óseos metastásicos. Estos se comportan de manera muy diferente de los tumores óseos
primarios.
Los tumores benignos están formados por células de tejido normal, su crecimiento es lento y no invaden estructuras
vecinas. Los tumores malignos los forman células diferentes a las del tejido normal, crecen rápidamente, invaden
estructuras vecinas y pueden reproducirse a distancia mediante metástasis.
CLASIFICACIÓN:
TUMORES FORMADORES DE HUESO
Benignos
OSTEOMA
Los osteomas son tumores benignos de la cabeza hechos de hueso. Por lo general, se encuentran en la cabeza o el
cráneo, pero también se pueden encontrar en el cuello. Si bien los osteomas no son cancerosos, a veces pueden causar
dolores de cabeza, sinusitis, problemas de audición o problemas de visión. Los osteomas pueden afectar a cualquier
persona. Se desconocen las causas del osteoma, pero podría deberse a la genética o a un traumatismo e inflamación en
la zona afectada.
En cuanto a la localización, en 75% de los casos se ubica en el cráneo, en senos etmoidales, senos frontales, bóveda del
cráneo y mandíbula, pero también se puede ver en huesos tubulares largos y en los huesos de la mano y de la pelvis, con
presentación endostal.
Hay tres formas de presentación:
1.El osteoma parostal o yuxtacortical, que es una exostosis típica, más frecuente en los huesos largos.
2. El osteoma endostal, que los radiólogos denominan islotes de condensación o endostosis, y que generalmente son
hallazgos. Se ven en huesos largos y pelvis.
3. El osteoma clásico, que es la forma más frecuente y se ve habitualmente en el cráneo.
Si bien los osteomas no son cancerosos, a veces pueden causar dolores de cabeza, sinusitis, problemas de audición o
problemas de visión; sin embargo, muchos osteomas benignos no requieren ningún tratamiento. Si se necesita
tratamiento, el médico puede indicarle cirugía, analgésicos u otras técnicas mínimamente invasivas para brindar alivio.
Signos y síntomas
Si tiene un tumor benigno en la cabeza o en el cráneo, es posible que note un bulto duro o un bulto antes de
experimentar síntomas. Los síntomas de los osteomas son poco frecuentes.
Si tiene síntomas, el tamaño y la ubicación del osteoma pueden causar síntomas específicos. Las ubicaciones comunes
para los tumores de osteoma y sus posibles síntomas incluyen:
o Cuando el osteoma está en la frente y el cráneo, puede experimentar dolores de cabeza.
o Un osteoma en el conducto auditivo externo puede provocar una pérdida de audición temporal.
o Si el osteoma se forma cerca de los senos paranasales, puede provocar una sinusitis.
o Un osteoma cerca del ojo puede hacer que el ojo sobresalga (proptosis).
o Puede experimentar dolor facial si el osteoma está cerca de la mandíbula.
Diagnóstico
Examen de rutina: El médico le hará preguntas sobre los síntomas y le realizará un examen físico para detectar
osteomas.
Tomografía computarizada: También conocida como TC, esta prueba de diagnóstico produce imágenes de alta
resolución del interior de la cabeza y el cuello. Es similar a una radiografía, pero más poderosa. Una tomografía
computarizada revela la ubicación del tumor para que el médico pueda ver el tamaño y la ubicación del osteoma dentro
del cuerpo.
Gammagrafía ósea: Una gammagrafía ósea es una prueba por imágenes que usa una pequeña cantidad segura de medio
de contraste radiactivo como marcador para localizar osteomas en la cabeza, el cráneo o el cuello.
Tratamiento
Si tiene un osteoma y no le causa ningún síntoma, el médico podría indicar no hacer nada. Pero si tiene dolor o se le
nota en el rostro, las opciones de tratamiento para el osteoma incluyen:
Cirugía para extirpar el tumor benigno de la cabeza. En algunos casos, el médico puede extirpar el tumor pasando por las
fosas nasales con el abordaje endonasal expandido (AEE), una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que le brinda
una estadía hospitalaria más corta y una recuperación más rápida sin cicatrices.
Analgésicos de venta libre.
Un procedimiento que utiliza ondas de radiofrecuencia para pulverizar el tumor y evitar que vuelva a crecer (ablación
percutánea por radiofrecuencia).
OSTEOMA OSTEOIDE
El osteoma osteoide es un tumor óseo benigno pero doloroso. Es de tamaño pequeño y no crece. Se desarrolla
normalmente en las extremidades inferiores de los niños y adultos jóvenes, aunque también en la columna vertebral. Se
calcula que representa el 5% de los tumores óseos y el 11% de los tumores benignos de huesos, por lo que es un tumor
de escasa frecuencia.
Hay, básicamente, tres tipos de osteoma osteoide:
Osteoma osteoide esponjoso: Está en el interior de la médula, lo que conlleva un retraso en su diagnóstico.
Osteoma osteoide cortical: Es el más frecuente y se caracteriza porque su nido (o núcleo) está bien delimitado en la
cortical del hueso.
Osteoma oisteoide subperióstico: Genera gran erosión en la cortical del hueso.
Las causas del osteoma osteoide residen en un incremento activo y progresivo de formación de hueso, que se encapsula
hasta que forma un pequeño tumor. No se conoce del todo el porqué del aumento de esta producción ósea. Se cree que
puede estar relacionada con una regeneración ósea posterior a traumatismos pequeños que no crean una lesión
evidente en el hueso, pero sí una inflamación de este.
Signos y síntomas
Puede que los osteomas osteoides no causen síntomas en el paciente, al ser de tamaño pequeño, por lo que la clínica
dependerá de la ubicación. Sin embargo, las manifestaciones pueden hacer difícil el día a día del paciente. Estas son,
normalmente:
Dolor agudo, como consecuencia de la compresión de las estructuras vecinas, tales como nervios y músculos. Este dolor
se manifiesta, sobre todo, durante la noche, lo que se alivia con antiinflamatorios no esteroideos.
Limitación funcional, si se ubica en articulaciones, lo que podría ocasionar el mal funcionamiento de la articulación,
llegando incluso a la incapacidad funcional.
Deformidad estética, con consecuentes repercusiones psicológicas.
Posible retraso en el crecimiento o didgenesia ósea, así como trastornos en el crecimiento, si el osteoma se ubica en el
propio cartílago de crecimiento.
Diagnóstico
1. Radiografía: una radiografía proporciona imágenes detalladas de los huesos y las estructuras internas.
2. Tomografía computarizada: similar a una radiografía, pero más potente, una tomografía computarizada revela la
ubicación, el tamaño y la ubicación del osteoma osteoide.
3. Resonancia magnética (MRI): las resonancias magnéticas pueden mostrar el contorno de un tumor óseo.
4. Gammagrafía ósea: una prueba de diagnóstico por imágenes que utiliza una pequeña cantidad de colorante radiactivo
como marcador para localizar un osteoma osteoide.
Tratamiento:
Los tratamientos comunes para el osteoma osteoide incluyen:
1. AINE: los AINE de venta libre o recetados alivian el dolor y pueden ayudar a hacer que el osteoma osteoide se achique
más rápido.
2. Ablación por radiofrecuencia: técnica de tratamiento mínimamente invasivo que utiliza calor, frío y corrientes
eléctricas para reducir los tumores óseos.
3. Cirugía de osteoma osteoide: si las opciones de tratamiento menos invasivas no reducen o disminuyen los síntomas,
un cirujano ortopédico hará una intervención quirúrgica para extirpar el osteoma osteoide.
OSTEOBLASTOMA
Un osteoblastoma es un tipo raro de tumor óseo no canceroso. Estos tumores generalmente varían en tamaño de
aproximadamente 2 a 5 cm, pero pueden ser mucho más grandes, hasta 20 cm. Se encuentran con mayor frecuencia en
los huesos de las piernas, los pies y la columna vertebral, pero es posible que se encuentren en otros síntomas
Signos y síntomas
La mayoría de los osteoblastomas ocurren en niños y adultos jóvenes, pero ocasionalmente pueden ocurrir en adultos
mayores. El síntoma más común es el dolor, pero otros síntomas incluyen hinchazón, disminución del rango de
movimiento (por ejemplo, no poder mover la pierna, el brazo o la espalda tanto como de costumbre) y entumecimiento
y hormigueo según la ubicación del tumor.
Diagnóstico
Este diagnóstico se puede hacer después de que se extrae una pequeña muestra de tejido en un procedimiento llamado
biopsia o cuando se extirpa todo el tumor en un procedimiento
llamado resección o legrado. Luego, el tejido se envía a un patólogo para que lo examine bajo el microscopio.
Tratamiento
El tratamiento del osteoblastoma requiere cirugía, a menudo legrado e injerto óseo. La tasa de recurrencia local para las
lesiones que se tratan con legrado intralesional puede ser de hasta 10 a 20%. La mayoría de las lesiones de apariencia
agresiva se tratan con resección quirúrgica en bloque y reconstrucción ósea.
Malignos
OSTEOSARCOMA
El osteosarcoma es un tipo de cáncer que empieza en las células que forman los huesos. Suele aparecer con más
frecuencia en adolescentes y jóvenes adultos, pero también puede aparecer en niños y adultos mayores. El
osteosarcoma puede aparecer en cualquier hueso. Se encuentra con mayor frecuencia en los huesos largos de las
piernas y, a veces, en los brazos. En casos poco frecuentes, aparece en un tejido blando fuera del hueso.
La mayoría de las personas con osteosarcoma no tienen factores de riesgo relacionados con el cáncer. Sin embargo,
estos factores pueden aumentar el riesgo para osteosarcoma:
o Determinadas afecciones hereditarias. Estas incluyen el retinoblastoma hereditario, el síndrome de Bloom,
el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de Rothmund-Thomson y el síndrome de Werner.
o Otras afecciones en los huesos. Estas incluyen la enfermedad de Paget ósea y la displasia fibrosa.
o Tratamiento previo con radioterapia o quimioterapia.
o No hay manera de prevenir el osteosarcoma.
Signos y síntomas
Los signos y síntomas del osteosarcoma suelen empezar en un hueso. Generalmente, este tipo de cáncer afecta los
huesos largos de las piernas y, a veces, los brazos. Los síntomas más comunes incluyen los siguientes:
Dolor en huesos o articulaciones. Al principio, el dolor podría aparecer y desaparecer. Podría confundirse con los dolores
de crecimiento.
Dolor relacionado con un hueso que se fractura sin causa evidente.
Hinchazón cerca de un hueso.
Fractura ósea (puede suceder después de un movimiento rutinario)
Diagnóstico
Para diagnosticar este tipo de sarcoma es necesario conocer la historia clínica del paciente y realizar una entrevista
detallada junto con la exploración física. Se solicitarán pruebas de imagen tales como:
1. Radiografías 2. Tomografía computarizada (TAC) 3. Resonancia magnética 4. Tomografía por emisión de positrones
(PET, por sus siglas en inglés) 5. Gammagrafía ósea 6. Para el diagnóstico definitivo del osteosarcoma se realizará una
biopsia (extracción de muestra del tumor) dirigida sea por TAC o por ecografía de la zona más representativa del tumor.
Tratamiento
El más común es la combinación de la quimioterapia antes y después de la cirugía de resección. En ocasiones selectas,
como por ejemplo en situaciones paliativas, puede asociarse al tratamiento la radioterapia. El tratamiento dependerá de
la localización del osteosarcoma, su tamaño, su grado y si hay presencia de metástasis o no.
La cirugía que se realiza normalmente es una cirugía oncológica o amplia en la cual se reseca el tumor rodeado por unos
márgenes de tejido sano, tanto de hueso como de partes blandas. Tras la resección se debe realizar la reconstrucción
que según el miembro y zona del mismo afectado se pueden optar por diferentes reconstrucciones con megaprótesis o
injertos de hueso.
TUMORES FORMADORES DE CARTÍLAGO
Benignos
CONDROMA
Tumor benigno poco común de crecimiento lento formado por cartílago que surge en los huesos o en los tejidos
blandos. A menudo se presenta en las manos o los pies, pero a veces se forma en los brazos, las clavículas, las costillas,
la pelvis, la columna vertebral, el cráneo y los senos paranasales. La mayoría de los condromas no causan síntomas,
aunque es posible que produzcan dolor, hinchazón y fracturas óseas. Estos tumores por lo general no se diseminan a
otras partes del cuerpo, pero en casos infrecuentes se vuelven malignos (cancerosos). Los condromas se presentan en
niños y adultos. Cuando las células son estimuladas para convertirse en cartílago en lugar de hueso, este proceso podría
estimular la creación de un condroma. Sin embargo, la causa exacta no está clara por completo.
Si se forman en la cavidad de la médula ósea, se denominan “encondromas”. Si se forman en la superficie del hueso, se
denominan “condromas periósticos”
Signos y síntomas
Los condromas crecen lentamente y pueden estar presentes durante mucho tiempo sin ningún síntoma. A menudo se
detectan durante procedimientos médicos no relacionados.
Los síntomas de un condroma pueden incluir: Una masa o bulto, Dolor de cabeza, Hinchazón y Cambios de visión
En raras ocasiones, un condroma puede convertirse en cáncer. Cuando lo hace, se llama “condrosarcoma”. Los síntomas
del condrosarcoma en la base del cráneo incluyen: Dolor de cabeza, problemas de audición, hinchazón y problemas de
la vista
Diagnóstico
El médico hablará con usted sobre los síntomas y le realizará un examen neurológico. Las pruebas para confirmar el
diagnóstico de condroma pueden incluir:
Gammagrafía ósea, Hemograma completo, MRI, Tomografía computarizada y Radiografías
Tratamiento
El tratamiento más utilizado en el encondroma es el curetaje más injerto. Se hace un abordaje, se ubica la lesión, se hace
una ventana del tamaño que parezca conveniente, siempre amplia, y luego se realiza un curetaje muy prolijo. Después
se cambian el campo quirúrgico, la ropa y los guantes de los cirujanos para efectuar el injerto óseo.
Se debe tener cuidado con los encondromas, sobre todo los de mano, porque se fracturan. En este caso, se espera a que
se consolide y después se hace el procedimiento. Cuando hay
fractura en hueso patológico, también se espera a que se consolide y posteriormente se hace la intervención quirúrgica.
OSTEOCONDROMA
Un osteocondroma es un tumor óseo no canceroso común que típicamente crece cerca de la placa de crecimiento, el
área de cartílago cerca de los extremos de los huesos largos (rodilla y parte superior del brazo). Se sienten como una
masa rígida cerca de las articulaciones. El Osteocondroma está formado de tejido óseo y cartílago y puede ir
aumentando de tamaño conforme el niño crece. Una vez que el niño deja de crecer el Osteocondroma deja de crecer
también. Los Osteocondromas son causados por una porción de cartílago que está fuera de su sitio y que crecen con una
dirección incorrecta, pueden ser planos (sésiles) o estar unidos al hueso por un tabique (pedunculados).
Signos y síntomas
La mayoría de los osteocondromas no causan ningún problema preocupante. Un niño puede notar un bulto o tener
dolor. Si es grande, un tumor puede presionar los nervios o los vasos sanguíneos y causar dolor, entumecimiento,
hormigueo o cambios en el flujo sanguíneo del miembro afectado. Los síntomas pueden incluir:
Una masa detectable dura e inmóvil que no produce dolor, Estatura más baja de lo normal para la edad, Dolor en los
músculos adyacentes, Una pierna o un brazo puede ser más largo que el otro y Presión o irritación al hacer ejercicio
Diagnóstico
Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar el osteocondroma pueden
incluir los siguientes:
Rayos X. Examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los
tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.
Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT). Procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza
una combinación de rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo
llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Una tomografía computarizada muestra
imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La
tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X regulares.
Imágenes por resonancia magnética (su sigla en inglés es MRI). Procedimiento de diagnóstico que utiliza una
combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos
y estructuras dentro del cuerpo.
Tratamiento
El tratamiento específico del osteocondroma será determinado por su médico basándose en:
Su edad, su estado general de salud y su historia médica, Qué tan avanzada está la enfermedad,Ubicación del
osteocondroma, Su tolerancia a determinados medicamentos, procedimientos o terapias, Sus expectativas para la
trayectoria de la enfermedad
Su opinión o preferencia
El tratamiento del osteocondroma varía mucho según el tamaño del crecimiento óseo y los síntomas de la persona. El
tratamiento puede incluir: Cirugía para extraer la masa y Medicamentos para controlar el dolor. Si no hay ninguna señal
de debilitamiento del hueso o de crecimiento adicional del tumor, se sugiere limitarse a la observación. Se recomienda
un seguimiento médico cuidadoso para controlar el crecimiento óseo.
CONDROBLASTOMA
El condroblastoma es un tipo de tumor óseo infrecuente y no canceroso que comienza en el cartílago. Este es el tejido
conectivo especializado cartilaginoso a partir del cual se desarrollan la mayoría de los huesos. Desempeña una función
importante en el proceso de crecimiento. Hay muchos tipos diferentes de cartílago en el cuerpo. El condroblastoma con
frecuencia afecta los extremos de los huesos largos, cerca de la placa de crecimiento, en los brazos en los hombros y en
las piernas en la cadera y la rodilla. También se la conoce como tumor de Codman.
El condroblastoma puede afectar a personas de todas las edades. Pero es más común en los niños y los adultos jóvenes.
También es más común en los hombres que en las mujeres. No se conoce la causa exacta del condroblastoma. Se cree
que los tumores se inician a partir de las células inmaduras que producen el cartílago y se denominan condroblastos.
Signos y síntomas
Los síntomas del condroblastoma pueden variar de acuerdo con la ubicación del tumor. A continuación, se enumeran los
síntomas más comunes.
Dolor en la rodilla, la cadera y la articulación del hombro (el dolor puede ser leve o moderado y puede estar presente
durante meses o años), Apariencia debilitada o encogida del músculo cercano al hueso afectado, Problemas de
movilidad de la articulación adyacente, Acumulación de líquido en la articulación cercana al hueso afectado. Los
síntomas pueden parecerse a los de otras afecciones u otros problemas de salud.
Diagnóstico
Además de recolectar todos sus antecedentes médicos y hacerle un examen físico, otras pruebas pueden incluir:
Radiografías. Un examen que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los tejidos
internos, los huesos y los órganos en una placa.
Resonancia magnética (MRI, por su sigla en inglés). Es un procedimiento que utiliza una combinación de imanes grandes,
radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del
cuerpo. Este estudio se realiza para descartar cualquier anormalidad relacionada de la columna y los nervios.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento del condroblastoma es extirpar el tumor y prevenir daños en los extremos de los huesos
afectados. El tratamiento puede incluir: Extirpación quirúrgica del tumor, Injerto óseo. Es un procedimiento quirúrgico
que consiste en trasplantar a la zona afectada hueso sano de otra parte del cuerpo, de ser necesario, para reparar el
hueso dañado.
Reconstrucción o reemplazo de una articulación afectada
Fisioterapia para recuperar la fuerza y el funcionamiento después de la cirugía
MALIGNO
CONDROSARCOMA
Un condrosarcoma es un tipo de cáncer que se desarrolla en las células cartilaginosas. El cartílago es el tejido conectivo
cartilaginoso especializado que se encuentra presente en adultos y a partir del cual se desarrollan la mayoría de los
huesos. Un condrosarcoma es un tipo maligno de cáncer óseo que afecta principalmente las células cartilaginosas del
fémur, los brazos, la pelvis y las rodillas. Aunque con menor frecuencia, podrían afectarse otras áreas (como las
costillas).
El condrosarcoma es el segundo tipo más común de cáncer óseo primario. El cáncer óseo primario es el que se origina
del hueso, en contraposición al que tiene origen en otro órgano y luego se expande al hueso. Este tipo de cáncer afecta
con poca frecuencia a individuos menores de 20 años de edad y continúa en aumento hasta la edad de 75 años. La
incidencia entre los hombres y las mujeres es la misma. No se conoce la causa exacta del condrosarcoma. Podría haber
un componente genético o condrosarcomal que predispone a ciertos individuos a este tipo de enfermedad maligna. Se
han observado los condrosarcomas como una consecuencia tardía de la radioterapia para otros cánceres.
La siguiente es una lista de algunas de las condiciones benignas que podrían estar presentes cuando se produce un
condrosarcoma:
Encondroma. Un tipo de tumor óseo benigno que se origina del cartílago y, generalmente, afecta las manos (también
puede afectar otras áreas).
Osteocondroma. Un crecimiento excesivo del cartílago y el hueso cerca del extremo del cartílago de crecimiento.
Exostosis múltiple. La presencia de osteocondromas múltiples (como un crecimiento excesivo del cartílago y el hueso
cerca del extremo del cartílago de crecimiento).
Enfermedad de Ollier. Un conjunto de encondromas (tumores cartilaginosos benignos que generalmente afectan las
manos).
Síndrome de Maffucci. Una combinación de tumores múltiples de encondroma (tumores cartilaginosos benignos que
generalmente afectan las manos) y angiomas (tumores benignos compuestos de vasos sanguíneos).
Signos y síntomas
Los síntomas del condrosarcoma podrían variar según la ubicación del tumor. Los siguientes son los síntomas más
comunes de un condrosarcoma. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de manera diferente.
Algunos de los síntomas son: Masa grande en los huesos afectados, Sensación de presión alrededor de la masa, Dolor
que generalmente empeora por la noche y que puede aliviarse al tomar medicamentos antiinflamatorios, como
ibuprofeno, El dolor que generalmente no se alivia con descanso, Hinchamiento local y Dolor que podría estar presente
por años, pero que aumenta de forma gradual con el paso del tiempo.
Diagnóstico
Además de una historia clínica completa y un examen físico, los procedimientos de diagnóstico para los condrosarcomas
podrían incluir lo siguiente:
Biopsia. Es un procedimiento en el que se extraen muestras de tejido (con una aguja o durante una cirugía) del cuerpo
para su examinación con un microscopio con el fin de comprobar la presencia de cáncer y otras células anormales.
Radiografía. Es una prueba de diagnóstico que utiliza rayos de energía electromagnética invisibles para generar
imágenes de tejidos internos, huesos y órganos en una placa radiográfica.
Tomografía computada (también denominada TC o TAC). Es un procedimiento de diagnóstico por imágenes que utiliza
una combinación de rayos X y tecnología informática para producir imágenes horizontales o axiales (a menudo
denominadas "planos") del cuerpo. Una TC muestra imágenes detalladas de las partes del cuerpo, incluidos los huesos,
músculos, tejidos grasos y órganos. Las TC son más precisas que las radiografías generales.
Imagen por resonancia magnética (IRM). Es un procedimiento de diagnóstico que utiliza la combinación de imanes
grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras del
interior del cuerpo.
Tratamiento
El tratamiento específico para el condrosarcoma será determinado por su doctor según:
Su edad, salud general e historia clínica, Magnitud de la enfermedad, Su tolerancia a medicamentos específicos,
procedimientos o terapias, Expectativas para el curso de la enfermedad.
El objetivo del tratamiento del condrosarcoma consiste en extraer la masa y reducir las probabilidades de que volverá.
Probablemente, sería necesario un seguimiento con su doctor. El tratamiento puede incluir:
Cirugía. Extracción del tumor.
Terapia física. Este tratamiento ayuda a volver a obtener fortaleza y a utilizar las áreas afectadas después de la cirugía.
Radioterapia. La radiación se proporciona en dosis altas.
Quimioterapia. Aunque no es el tratamiento primario, podría necesitarse si el cáncer es metastásico.
TUMORES DE CÉLULAS GIGANTES
Los tumores de células gigantes son tumores poco comunes que se desarrollan cuando muchas células benignas (no
cancerosas) se agrupan y forman una masa grande. Los tumores de células gigantes suelen formarse en los huesos y la
mayoría de las veces se encuentran en la rodilla. También pueden desarrollarse en los huesos de las piernas y de los
brazos, en el esternón y en la pelvis.
Los tumores de células gigantes también pueden encontrarse en el tejido blando que rodea las articulaciones y, por lo
general, se forman en las manos y en los dedos. Estos tumores se denominan tumores de células gigantes de la vaina del
tendón. Los tumores de células gigantes de hueso son poco comunes, y no existen estadísticas disponibles sobre con
qué frecuencia se presentan en los niños.
Los tumores de células gigantes de la vaina del tendón son algo comunes en los adultos, pero son poco comunes en los
niños.
Signos y síntomas
Entre los síntomas más comunes de los tumores de células gigantes de hueso se incluyen los siguientes:
Dolor e hinchazón en la articulación, Dificultad para mover la articulación, Un bulto en el lugar del tumor y El hueso roto.
A menudo, los tumores de células gigantes de la vaina del tendón al principio no causan dolor. A medida que el tumor
aumenta de tamaño, los síntomas pueden incluir los siguientes: Un bulto en el lugar del tumor, Hinchazón y dolor.
Diagnóstico
Además del examen y la historia médica completa, los procedimientos para diagnosticar los tumores óseos de células
gigantes pueden incluir los siguientes:
Rayos X - examen de diagnóstico que utiliza rayos invisibles de energía electromagnética para producir imágenes de los
tejidos internos, los huesos y los órganos en una placa.
Escáner con radionúclidos de los huesos - método nuclear de diagnóstico por imágenes para evaluar cualquier cambio
artrítico y, o degenerativo de las articulaciones, para detectar enfermedades y tumores de los huesos y para determinar
las causas de la inflamación o del dolor de huesos. Este examen sirve para descartar cualquier infección o fractura.
Biopsia - procedimiento en el que se extraen muestras de tejido (con una aguja o durante la cirugía) para examinarlas
con un microscopio con el fin de determinar si existen células cancerosas o anormales.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento del tumor óseo de células gigantes es extirpar el tumor e impedir que se dañe el hueso
afectado. El tratamiento puede incluir:
Cirugía para extraer el tumor y el hueso dañado.
Injerto de hueso - procedimiento quirúrgico que consiste en trasplantar a la zona afectada hueso sano de otra parte del
cuerpo del mismo paciente.
Reconstrucción del hueso.
En los casos graves puede ser necesaria la amputación.
Fisioterapia para recobrar la fuerza y la movilidad del área afectada.
Los tumores que no se pueden extirpados quirúrgicamente a veces pueden ser controlados o destruidos con terapia de
radiación. Están investigando nuevas terapias para los tumores óseos de células gigantes, y ensayos clínicos recientes de
la droga Denosumab han dado esperanza. Para los tumores no resecables, pregúntele a su médico acerca de los ensayos
clínicos.
Los tumores óseos de células gigantes pueden reaparecer. Puede ser necesario un seguimiento médico cuidadoso
durante varios años.
SARCOMA DE EWING
El sarcoma de Ewing es un tumor canceroso que crece en los huesos o en el tejido que rodea los huesos (tejido blando),
a menudo en las piernas, la pelvis, las costillas, los brazos o la columna. El sarcoma de Ewing puede expandirse a los
pulmones, los huesos y la médula ósea. El sarcoma de Ewing es un cáncer caracterizado genéticamente por la fusión de
zonas de dos genes. Se origina de unas células procedentes de una de las capas de desarrollo embrionario denominadas
mesodérmica.
Signos y síntomas
Hinchazón y dolor alrededor del área del tumor (comúnmente confundido con lesiones deportivas o los “chichones y
moretones” que tienen todos los niños)
Fiebre baja que al principio podría parecer causa de una infección, Dolor en los huesos, especialmente dolor que
empeora durante el ejercicio o por la noche y Cojera, que es causada por un tumor en el hueso de una pierna
Diagnóstico
Radiología simple: Se obtienen imágenes de una lesión osteolítica (destructora de hueso), que puede llegar al periostio
(zona superficial del hueso) e incluso hasta los tejidos blandos. Puede observase una lesión en “capas de cebolla”. Si no
hay destrucción de la cortical del hueso podría pasar desapercibido.
Otras técnicas de imagen: Tanto la Tomografía Axial Computerizada (TAC), como la Resonancia Magné-tica Nuclear
(RMN) permiten determinar la extensión del tumor, tanto en el hueso como en los tejidos blandos vecinos. Nos
remitimos a la sección de Diagnóstico por la Imagen de los sarcomas.
Biopsia: El diagnóstico se realiza mediante biopsia con aguja gruesa guiada por TAC o bien mediante el estudio
anatomopatológico de la muestra de tejido obtenido en la cirugía. Pueden ser necesarios otros estudios como la
inmunohistoquímica y marcadores tumorales en caso necesario, para realizar el diagnóstico diferencial con otros
tumores.
Estudio de extensión: Debe incluir el estudio del hueso, biopsia de médula ósea, gammagrafía ósea de todo el cuerpo,
TAC cerebral, Tac de tórax y abdomen para evaluación pulmonar y abdominal. Incluso puede ser precisa una punción
lumbar para la evaluación del líquido cefalorraquídeo, RMN de la columna vertebral y la pelvis. También pueden ser
precisos estudios citogenéticos, salvo moleculares y de LDH (lactato deshidrogenasa).
Tratamiento
El tratamiento con frecuencia incluye una combinación de:
1. Quimioterapia
2. Radioterapia
3. Extirpación quirúrgica del tumor primario
El tratamiento depende de lo siguiente:
1. El estadio del cáncer
2. La edad y el sexo de la persona
3. Los resultados de los exámenes de la muestra de la biopsia
MIELOMA
El mieloma múltiple es un cáncer de células plasmáticas en el cual las células plasmáticas anormales se multiplican sin
control en la médula ósea y, a veces, en otras partes del cuerpo. Las células plasmáticas se desarrollan a partir de las
células B (linfocitos B), un tipo de glóbulo blanco (leucocito) que normalmente produce anticuerpos (inmunoglobulinas).
Los anticuerpos son proteínas que ayudan al organismo a combatir infecciones. Si una única célula plasmática se
multiplica en exceso, el grupo resultante de células genéticamente idénticas (denominado clon) produce una gran
cantidad de un único tipo de anticuerpo.
Signos y síntomas
Al principio del mieloma múltiple, es posible que no presentes síntomas, cuando aparecen los signos y síntomas, estos
pueden comprender los siguientes:
1. Dolor en los huesos, especialmente la columna vertebral, el pecho o las caderas. 2. Náuseas. 3. Estreñimiento. 4.
Pérdida del apetito. 5. Obnubilación o confusión. 6. Cansancio. 7. Infecciones. 8. Pérdida de peso. 9. Debilidad. 10. Sed.
11. Necesidad de orinar con frecuencia
Diagnóstico
Pruebas de laboratorio: Estos análisis pueden analizar la función renal, los recuentos de células sanguíneas, los niveles
de calcio y los niveles de ácido úrico.
Biopsia de médula ósea: La biopsia y la aspiración de médula ósea permiten recoger muestras de médula ósea para
hacerles pruebas de laboratorio. La médula ósea tiene una parte sólida y otra líquida. En una biopsia de médula ósea, se
recoge una pequeña cantidad de tejido sólido con una aguja. En una aspiración de médula ósea, se utiliza una aguja para
extraer una muestra del líquido. Las muestras suelen tomarse del hueso de la cadera.
Radiografías u otras pruebas de diagnóstico por la imagen (resonancia magnética y tomografía por emisión de
positrones combinada con tomografía computarizada)
El descubrimiento de un mieloma múltiple puede producirse incluso antes de que se desarrollen síntomas, cuando se
realizan pruebas de laboratorio por alguna otra causa y revelan niveles elevados de proteínas en la sangre o en la orina,
o bien cuando una prueba radiológica prescrita por otros motivos muestra la presencia de zonas específicas de pérdida
ósea. La pérdida de tejido óseo puede ser generalizada o bien, con mayor frecuencia, aparecer en forma de imágenes
aisladas en sacabocados.
Tratamiento
Algunas combinaciones de diferentes tipos de fármacos (por ejemplo, corticoesteroides Además, los fármacos de
quimioterapia tradicionales también pueden utilizarse en combinación con estos tipos de fármacos.
Anticuerpos monoclonales (por ejemplo, elotuzumab, isatuximab y daratumumab), en la mayoría de los casos
combinados con esteroides y un agente inmunomodulador o inhibidor de proteasoma
Posiblemente, trasplante de células madre (progenitoras),Posiblemente radioterapia para tratar el dolor de huesos
Tratamiento de las complicaciones
El mieloma múltiple sigue siendo incurable a pesar de los recientes avances importantes en su tratamiento. Este se
dirige a evitar o aliviar los síntomas y complicaciones, destruyendo las células plasmáticas anormales y retrasando la
progresión del trastorno.
Por lo general, el tratamiento no comienza hasta que la persona desarrolla síntomas o complicaciones, aunque a algunos
pacientes con características de alto riesgo, asintomáticos y sin complicaciones obvias, también se les puede indicar que
se sometan a tratamiento. Estas características de alto riesgo incluyen un mayor grado de enfermedad, concentraciones
sanguíneas de ciertas proteínas y anomalías genéticas específicas de las células tumorales.
CORDOMA
El cordoma es un cáncer de crecimiento lento que se encuentra en tejido del interior de la columna vertebral. Se forma
en cualquier parte de la columna vertebral y se presenta con mayor frecuencia cerca del cóccix (llamado tumor sacro) o
en la unión de la columna vertebral con el cráneo (llamado tumor de clivus).
El cordoma comienza en las células que alguna vez formaron un conjunto de células en el embrión en desarrollo y luego
se convierten en los discos de la columna vertebral. La mayoría de estas células desaparecen cuando naces o poco
después. Pero, a veces, algunas de estas células permanecen y, raramente, pueden volverse cancerosas.
El cordoma se produce con mayor frecuencia en adultos de entre 40 y 60 años, aunque puede ocurrir a cualquier edad.
Puede ser difícil de tratar porque generalmente se ubica muy cerca de la médula espinal y de otras estructuras
importantes, como las arterias, los nervios o el cerebro.
Signos y síntomas
A medida que el tumor crece, va ejerciendo presión sobre el cerebro o la médula espinal, ocasionando: Abultamiento
significativo en la zona ósea afectada, episodios dolorosos, debilidad, entumecimiento en espalda, brazos o piernas,
visión doble y problemas en vejiga e intestino
Diagnóstico
Algunos de los procedimientos y las pruebas que se realizan para diagnosticar el cordoma son los siguientes:
Extracción de una muestra de células para realizar un análisis de laboratorio (biopsia). Una biopsia es un procedimiento
en el que se extrae una muestra de células sospechosas para analizar en el laboratorio. En el laboratorio, los médicos
capacitados especialmente, denominados patólogos, examinan las células bajo microscopios para determinar si hay
células cancerosas.
Obtención de imágenes más detalladas. El médico puede indicarte que te hagas una prueba por imágenes para poder
visualizar el cordoma y determinar si se extendió más allá de la columna vertebral o de la base del cráneo. Esta prueba
puede ser una resonancia magnética o una tomografía computarizada.
Tratamiento
El tratamiento del cordoma depende del tamaño y de la ubicación del cáncer, así como de si ha invadido nervios u otros
tejidos. Entre las opciones se pueden incluir cirugía, radioterapia, radiocirugía y terapias dirigidas.
Tratamiento para el cordoma en la columna sacra
Si el cordoma afecta la parte inferior de la columna vertebral (el sacro), las opciones de tratamiento pueden incluir:
Cirugía. El objetivo de la cirugía de un cáncer en la columna sacra es extirpar el cáncer por completo y parte del tejido
sano circundante. La cirugía puede ser difícil de realizar porque
el cáncer está cerca de estructuras críticas, como nervios y vasos sanguíneos. Si no se puede extirpar todo el cáncer, los
cirujanos pueden tratar de extraer la mayor cantidad posible.
Radioterapia. La radioterapia usa haces de alta energía, como rayos X o protones, para matar las células cancerosas.
Durante la radioterapia, te recuestas sobre una camilla mientras una máquina se mueve alrededor de ti y dirige haces de
radiación a puntos específicos del cuerpo.
La radioterapia puede utilizarse antes de la cirugía para reducir el tamaño del cáncer y facilitar su extracción. También se
puede usar después de la cirugía para eliminar cualquier célula cancerosa remanente. Si la cirugía no es una opción, se
puede reemplazar por radioterapia.
Los nuevos tipos de tratamiento con radiación, como la terapia de protones, les permiten a los médicos utilizar dosis
más altas de radiación y, a la vez, proteger el tejido sano, lo que puede ser más eficaz para tratar un cordoma.
Radiocirugía. La radiocirugía estereotáctica utiliza múltiples haces de radiación para destruir las células cancerosas en
una zona muy pequeña. Cada haz de radiación no es muy potente, pero el punto donde se encuentran todos los haces,
en el cordoma, recibe una dosis elevada de radiación para destruir las células cancerosas. La radiocirugía puede usarse
antes o después de la cirugía de cordoma. Si la cirugía no es una opción, se puede recomendar la radiocirugía en su
lugar.
Terapia dirigida. La terapia dirigida utiliza medicamentos que se centran en anomalías específicas presentes en las
células cancerosas. Al atacar estas anomalías, los tratamientos con medicamentos dirigidos pueden causar la muerte de
las células cancerosas. La terapia dirigida se utiliza a veces para tratar el cordoma que se disemina a otras zonas del
cuerpo.
Tratamiento del cordoma en la base del cráneo
Si el cordoma afecta el área donde la columna vertebral se une con el cráneo (base del cráneo), las opciones de
tratamiento pueden incluir las siguientes:
Cirugía. El tratamiento suele comenzar con una operación para extirpar la mayor cantidad posible de cáncer sin dañar
los tejidos sanos cercanos o causar nuevos problemas, como
lesiones en el cerebro o la médula espinal. La extirpación completa podría no ser posible si el cáncer está cerca de
estructuras importantes, como la arteria carótida.
En algunas situaciones, los cirujanos pueden usar técnicas especiales, como la cirugía endoscópica para acceder al
cáncer. La cirugía endoscópica de la base del cráneo es una técnica mínimamente invasiva que implica el uso de un tubo
largo y delgado (endoscopio) que se inserta a través de la nariz para acceder al cáncer. Se pueden pasar herramientas
especiales a través del tubo para eliminar el cáncer.
En raras ocasiones, los cirujanos pueden recomendar una operación adicional para eliminar la mayor cantidad posible de
cáncer o para estabilizar el área donde el cáncer estuvo alguna vez.
Radioterapia. Las técnicas de radioterapia que apuntan al tratamiento con mayor precisión permiten a los médicos
utilizar dosis de radiación más altas, que pueden ser más eficaces para el cordoma. Esto incluye la terapia de protones y
la radiocirugía estereotáctica.