Desgaste
Desgaste
OBJETIVO.
La finalidad de esta práctica, es el poder determinar el desgaste que pueden sufrir partes de
máquinas o elementos expuestos a un determinado trabajo, así como a la elección de los materiales
o procedimientos que proporcionan protección contra el desgaste y como poder determinar las
propiedades de los abrasivos y lubricantes.
TEORIA.
La diferencia en el desgaste de diversos materiales se debe por una parte a sus propiedades,
y por otra a sus condiciones de trabajo.
Las propiedades de los materiales podemos fijarlas, en cierto modo, pero las condiciones de
trabajo son muy complejas y es difícil separarlas en componentes para medir cada una; de aquí que
no existe una prueba universal para medir el desgaste. Por otra parte no existe material que sea
resistente al desgaste bajo toda clase de condiciones.
Por lo tanto los ensayos de desgaste, son muy importantes por considerarse que diferentes
materiales efectúan trabajo continuo, por esta razón, se debe seleccionar y verificar el material más
adecuado al uso que se le destine, además de poder dar un criterio de su vida útil de trabajo; muy
importante al efectuar su mantenimiento.
TIPOS DE DESGASTE.
DESGASTE
FRICCIÓN O RODAMIENTO
DESGASTE
Metálico
Abrasión
Erosión.
El desgaste metálico es aquel que se obtiene en una superficie metálica debido a la fracción o
roce con otro metal.
El desgaste por erosión es aquel que se obtiene en una superficie debido a la fracción o rece con
líquidos o gases en movimiento. Generalmente la erosión va siempre acompañada de algún tipo de
corrosión.
El desgaste por abrasión es aquel que se obtiene en una superficie debido a la fricción o roce
con un abrasivo metálico o no metálico.
En realidad, rara vez el desgaste es debido a una sola de las causas citadas, y en la mayoría de
los casos se presentan conjuntamente el desgaste metálico y la abrasión. Como en la práctica no se
puede evitar totalmente el desgaste, se suele recurrir a la utilización de un metal duro y otro
relativamente blando, fabricándose con este último la pieza cuya sustitución sea más económica (tal
sucede por ejemplo con: cojinetes, chumaceras, rodamientos para flechas de transmisión de
potencia, ejes ruedas, bandas de polea, balatas para frenos, etc.)
CLASIFICACIÓN DE DESGASTE.
Por lo general la máquina que efectúa estos trabajos es el tipo esmeril rotativo. Un motor
eléctrico a alta o baja velocidad (flecha principal o inferior), en ella va montada la probeta más
resistente al desgaste, actuando como la piedra de un esmeril.
Además de la lubricación, las diversas técnicas utilizadas para proteger superficialmente los
metales contra el desgaste son los siguientes:
Recubrimientos electrolíticos.
Oxidación anódica.
Difusión.
Metalizado.
Recargues con metal duro.
Tratamiento térmico selectivo.
RECUBRIMIENTOS ELECTROLÍTICOS:
Industrialmente, se utilizan dos tipos de cromado conocidos como cromado duro y cromado
poroso. El cromado duro es el mismo que se efectúa con fines ornamentales, aunque la película
depositada es de mucho mayor espesor. En el cromado poroso la película de cromo cuenta en su
superficie con una serie de canales o alveolos cuidadosamente controlados, destinados a contener el
lubricante.
El término de cromado poroso puede inducir a error, ya que por debajo de la superficie
especialmente preparada el material no es más poroso que la película ordinaria de cromo duro. Otro
factor que contribuye a reducir el desgaste es el bajo coeficiente de rozamiento de la lámina de
cromo. Otra propiedad interesante de la lámina de cromo es la resistencia que opone a ser rayada y
así las piezas de acero cromadas y de ajuste forzados pueden montarse y desmontarse multitud de
veces sin que se agoten o rayen.
En el niquelado, la dureza de la capa de níquel varía de 140 a 425 cifras vickers. La capa de
níquel es mucho más blanda que la capa de cromo, pero en muchos casos tiene la dureza necesaria
para el fin perseguido y es más económico su empleo. Las piezas niqueladas pueden sufrir el
acabado final a dimensiones por mecanizado, mientras que las cromadas tienen que ser
modificadas.
OXIDACIÓN ANÓDICA:
En el anodizado, se hace actuar como ánodo el metal a proteger, y sobre el se depositan las
capas de óxido. Como las capas formadas en el último lugar se depositan siempre pegadas al metal
base, para que el proceso pueda realizarse, las capas de óxido formadas con anterioridad deben ser
algo porosas para permitir el paso de los iones oxígeno.
Al anodizado de aluminio es simplemente un medio que nos permite formar una capa de
óxido de mucho más espesor que la que se obtiene exponiéndole al aire libre. En la industria
aereonaútica, muchas piezas, tales como pistones hidráulicos, engranajes, levas, tuercas, juntas de
rotula y obturadores de fricción se fabrican de aluminio con revestimiento duro.
DIFUSIÓN:
Cementación.
Cianuración o carbonitruración
Nitruración.
Cromatización.
Siliciuración.
Cementación:
En las piezas cementadas la capa superficial, de muy pequeño espesor, suele tener un
contenido de carbono elevado (1.2%), lo que puede ser causa de la aparición de grietas superficiales
en el templo. En la cementación con atmósfera gaseosa se logra disminuir el contenido de carbono
de la superficie a los valores deseados, mediante un periodo de difusión, durante el cual se corta el
suministro de gas, aunque se mantiene la temperatura. Este periodo sirve también para que las
piezas salgan más limpias, ya que durante el tiempo que no fluye el gas, se elimina de ellas el
carbón depositado.
Cianuración o carbonitruración:
Nitruración:
En este procedimiento las piezas a tratar se colocan en una caja cerrada a través de la cual se
hace pasar durante toda la operación una corriente de amoniaco, manteniéndose al conjunto a una
temperatura comprendida entre 480 y 620 °C. Al calentarse el amoniaco a esas temperaturas, se
disocian parcialmente en nitrógeno e hidrógeno. El nitrógeno penetra a través de la superficie del
acero y se combina con el hierro y elementos de aleación formando nitruros. Con este tratamiento
se consigue dureza elevadísimas que no se obtienen por otros procedimientos de endurecimiento
superficial, alcanzándose en la capa dura de los aceros durezas superiores a 70 rockwell C.,
actualmente se ha desarrollado un tipo especial de acero aleados, denominados aceros de
nitruración, con un contenido de 0.25 al 0.50% de carbono de aluminio, cromo y molibdeno de
hasta 3%, especialmente adecuados para sufrir este tratamiento. Los procesos de nitruración son
muy largos (con un proceso de 50 horas se obtiene una capa nitrurada de un espesor aproximado de
0.381 mm); y rara vez se utiliza para la obtención de capas duras de espesor superior a 0.500 mm
por ser la temperatura de nitruración inferior a la temperatura crítica del acero, las variaciones
dimensionales o las deformaciones que se produzcan serán muy pequeñas. Los objetos que se
desean nitruran son siempre templados y revenidos a temperaturas superiores a 593 °C (superiores
por tanto a la temperatura de nitruración) antes de la nitruración para que el núcleo central quede
con el máximo de tenacidad. Muchas piezas se tratan mecanizadas totalmente e incluso rectificadas.
Los principales inconvenientes de este procedimiento son la fragilidad de la capa dura y su costo,
que en relación con la cementación es más elevado. La nitruración encuentra gran aplicación en la
fabricación de piezas tales como: calibres, levas, válvulas, etc.
Cromización:
Cuando se aplica al hierro y al acero, la zona superficial se transforma en una capa de acero
inoxidable. Si el acero contiene cantidades apreciables de carbono ( superiores al 0.6 %)
precipitaran carburos de cromo aumentando la resistencia al desgaste. La realización práctica del
proceso de cromización más utilizada está basada en el principio de la cesión del cromo presente en
fase gaseosa a temperaturas elevadas, comprendidas entre 1000 y 1100 °C estas temperaturas
elevadas pueden ocasionar alguna distorsión y el crecimiento del grano durante el tratamiento. Los
aceros altos en carbono cromizados tienen una dureza comprendida entre 800 y 1000 cifra vickers y
en coeficiente de rozamiento bajo. Este sistema se emplea para aumentar la resistencia al desgaste
de las estampas en los martillos de caída, en la fabricación de herramientas, etc.
Siliciuración:
METALIZADO:
El rociado con metal líquido pulverizado o metalizado se ha venido utilizando desde hace
muchos años para recuperar aquellas piezas inútiles, por estar fuera de dimensiones por defecto, o
para repara la superficie desgastada. Su empleo se ha ido incrementando al encontrarse una gran
aplicación en la lucha con el desgaste.
El metalizado se realiza por lo general mediante una herramienta especial o pistola a la que
se alimenta automáticamente, a una velocidad determinada, un alambre metálico. La pistola cuenta
también con una serie de toberas porque fluye el aire, origen y un gas continuo formándose
alrededor del extremo del alambre una llama de elevada temperatura y gran velocidad. Esto origina
la función del extremo del alambre y las partículas líquidas metálicas son proyectadas contra la
superficie a recubrir por la llama. Al chocar contra la superficie las partículas líquidas sufren un
aplastamiento y adoptan las forma de círculos irregularmente distribuidos. Al mismo tiempo y
debido a la velocidad que llevan, se introducen en los poros e irregularmente superficiales dando
lugar a que establezca algún tipo de anuncio mecánico con el material depositado con anterioridad.
El enfriamiento es muy rápido, y sobre la superficie de las partículas depositadas, expuestas al
contacto con la atmósfera, se forma una finísima capa de oxido. La naturaleza de estos óxidos
determina en gran medida la características físicas de la capa depositada. Los metales que forman
óxidos densos y tenaces, que se caracterizan por presentar buenas propiedades físicas, como el
acero al cromo, el bronce de aluminio o las aleaciones de silicio – aluminio, dan lugar a una capa
metalizada de resistencia relativamente elevada. Los metales que forman óxidos suelto y friables,
como ocurre con los latones y el cobre, producen recubrimiento de poca resistencia.
Para que los metales pulverizados se adhieran bien al material base se han desarrollado
diversos procedimientos. Uno de los más utilizados consiste en pulverizar sobre el material una
capa adhesiva de aproximadamente 0.025 a 0.075 mm de espesor, la cual forma una fina película
aleada. El molibdeno se adhiere a casi todos los tipo de aceros y a otros mucho metales y
aleaciones, pero no así el latón, cobre, bronce o aceros nitrurados. Otros procedimientos destinados
a favorecer la adherencia del revestimiento supone la preparación de la superficie mediante el
chorreado con abrasivo o bien por un acabado superficial basto. El procedimiento “Fusebond” está
basada en la formación sobre la superficie una capa basta y porosa de níquel la cual constituye un
soporte excelente del revestimiento metálico, aunque presente el inconveniente de no poder
emplearse sobra latón, bronce o cobre.
Con este nombre se conoce la formación por recargue con soldadura sobre la superficie de
los materiales de una capa dura resistente al desgaste. Este procedimiento es relativamente sencillo
de aplicar, necesitándose solamente varillas de soldadura de aleación que se vaya a utilizar al
recubrimiento y una llama oxiacetilénica o un arco eléctrico. Las ventajas que presenta este
procedimiento son la posibilidad de aplicarlo a zonas localizadas sometidas a desgaste, la variedad
de compuestos duros resistentes al desgaste que se pueden utilizar y el empleo efectivo de
aleaciones costosas y la formación de una capa protectora profunda.
La soldadura al arco eléctrico resulta más económica, puede realizarse con mayor rapidez y
se presta más por sus características al empleo de equipo automático. Los recargo metálicos
realizados por este procedimiento presentan generalmente un aspecto mucho más basto, tienen
mayores posibilidades de ser porosos y son propensos a la aparición de grietas por los bruscos
gradientes originados en el calentamiento y enfriamiento rápido.
Existe un gran número de aleaciones de características muy diferentes las cuales pueden utilizarse
en ambas clases de soldadura.
La aleación de níquel y los acero inoxidables son los que presentan mayor resistencia a la
corrosión, mientras que los contenidos altos de cromo favorecen la resistencia a la oxidación y la
erosión. Los cuerpos compuestos por carburo de tungsteno son los que presentan mayor resistencia
a la abrasión. Las aleaciones de cobalto están indicadas cuando las piezas han de trabajar a
temperaturas elevadas y finalmente, los aceros martensiticos reúnen una buena resistencia al choque
con una resistencia a la abrasión.
Consiste en templar determinadas zonas de las piezas, fabricadas con aceros de contenido en
carbono alto o mediano, calentándola rápidamente y enfriándolas inmediatamente en agua o en
chorro de aire. Las piezas se pueden calentar bien con una soplete oxiacetilénico, bien en
instalaciones más complejas, el las que automáticamente se verificara el calentamiento, temple y
movimiento de la llama. Como se calienta solo una pequeña parte de las piezas, prácticamente no se
producen deformaciones. Las piezas a tratar se suelen templar y revenir antes con el fin de que el
núcleo adquiera las propiedades deseadas. Aunque este procedimiento se presta más para aplicarlo
en las piezas de sección uniforme, se utiliza también en el caso de grandes piezas que por su
volumen no pueden ser introducidas en hornos de temple. Este procedimiento se utiliza para
aumentar la dureza, superficial y resistencia al desgaste de los bulones de los pistones, ejes,
engranajes grandes, levas e instrumentos manuales.
Por peso
S= W – W2
1 x 100 (%)
W1
Donde:
S= Desgaste
W1= Peso, antes del ensayo
W2= Peso, después del ensayo
Donde: D = Di
1 ( z2 – Z1) y D = Di2 ( z2 – Z1)
nf nf
Ed = n M (kg – cm )
Siendo: n = Número de revoluciones del integrador = 12 - 11
M = momento torsional
12 y 11 son las lecturas efectuadas en el contador del disco integrador.
De otro modo, la figura 5 muestra un plano inclinado de donde a partir de la estática se deduce el
coeficiente de fricción.
F = Fuerza de rozamiento
F = W sen (Movimiento)
tg O = F = MN = M
N N
tg O = M
a) Resorte calibrado, que mide el empuje racial entre las dos probetas.
b) Cuenta ciclos, para medir la cantidad de vueltas que da la flecha principal.
c) Dinamómetro de péndulo. Mide el momento del par de torsión debido a fricción. Se combina
con una escala recta de cuatro rangos ( dos por cada cara)
d) Tambor de autográficas. Traza la gráfica de momentos de torsión debido a la fricción contra el
número de ciclos o trayectorias de recta equivalente. El trazo del momento se obtiene por el
movimiento lineal de un tubo dentado, impulsado por la excéntrica del péndulo. El tambor gira
por la hallarse conectado a la flecha.
e) Mecanismos integrados. Da el valor de trabajo desarrollado en desgaste. El tubo dentado lleva
en su extremo libre, montando un tambor graduado de disco de apoyo tangencial, ambos
coaxiales, deslizando radialmente sobre un platillo horizontal cuyo eje de rotación se conecta a
la flecha.
Embudo con agitador recíprocamente, para verter en algún polvo abrasivo que cae sobre las
probetas activando su desgaste. ENSAYOS ABRASIVOS.
Cubeta con cadena transportadora. Depositando en la cubeta un aceite lubricante. Montándose la
cadena la flecha principal y pasa dentro del lubricante, arrastrándolo y dispersándolo
(salpicando) sobre las probetas, con lo cual disminuye el momento del par de fricción.
ENSAYÁNDOSE EL ACEITE.
Válvula de riego. Conecta una manguera y esta a un tanque almacenador, riega las probetas con
un líquido acidulado o agua salada para obtener el efecto de la corrosión. Si el riego se efectúa
con aceite soluble o con algún líquido refrigerante podremos ENSAYAR REFRIGERANTES.
Balancín de calibración. Se coloca en la flecha inferior en un lugar de la probeta respectiva},
estando girando atrás del cabezal secundario, se aplica un contra peso adecuado, moviendo el
volante, hasta que la palanca del balancín vuelva a la posición horizontal y en tal posición la
indicación del torque debe corresponder al momento estático aplicado, (el brazo de palanca
mide 25 mm), siendo así la máquina calibrada.
Excéntrica de movimiento longitudinal. Conectado con la flecha, produce desplazamiento
horizontal oscilante de la probeta superior con su cabezal, para que cuando las dos probetas que
se hallan trabajando no tengan el mismo espesor, no se presentan incrustaciones de la más
delgada sobre la más gruesa. En caso contrario el cálculo de desgaste sería más complejo.
Excéntrica del movimiento vertical. Acoplamiento similar al anterior, esta excéntrica produce
elevaciones periódicas del cabezal secundario interrumpiendo cíclicamente el contacto de las
probetas activas, imitando el caso de piezas deformadas con el desgaste y que giran con
trepidaciones.
MÉTODO DE ENSAYE.
Preparación de la máquina
a) Retirar de la máquina todo lo que se tenga y que no se utilice inmediatamente.
b) Disponer cerca de la máquina una mesa para colocar herramientas, probetas, instrumentos y
materiales a emplear.
c) Aflojar el tornillo del cerrojo que une a presión a las probetas superior e inferior.
d) Extraer el perno de la bisagra del cerrojo
Nota: Al ir retirando la pieza deben irse acomodando en orden sobre la mesa.
Preparación de la máquina.
a) Observar que estén desconectados el cable y su clavija, el interruptor del motor y el interruptor
de línea.
b) Abatir hacia atrás el cabezal superior.
c) Acondicionar las excentricidades de los movimientos alternativos, graduando sus amplitudes.
d) Montar el abrasivo con sus empaques, en la flecha principal y la probeta en la flecha secundaria.