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Universidad Nacional Mayor de San Marcos

Universidad del Perú. Decana de América


Facultad de Ingeniería Industrial
Escuela Profesional de

<Colocar el título del proyecto de tesis>

PROYECTO DE TESIS

AUTOR

<Colocar los nombres, APELLIDOS>

ASESOR

<Colocar los nombres, APELLIDOS>

Lima, Perú

2024
CONTENIDO

I. INTRODUCCIÓN.........................................................................................1
II. MARCO TEÓRICO...................................................................................... 3
2.1. Definición de Franquicia........................................................................3
2.2. Tipos de Franquicias.............................................................................5
2.3. Derecho Comparado.............................................................................7
2.4. Contratos de Franquicia...................................................................10
1. Definición y descripción de las cláusulas principales:.........................10
III. HIPÓTESIS............................................................................................ 11
3.1. Hipótesis principal...............................................................................11
3.2. Hipótesis secundarias.........................................................................11
IV. VARIABLES............................................................................................11
4.1. Variable Independiente.......................................................................11
4.2. Variable Dependiente..........................................................................11
V. DESARROLLO DEL MARCO TEÓRICO

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS..................................................................12
El contrato de franquicia en el derecho
comparado(internacional)

I. INTRODUCCIÓN

El contrato de franquicia se ha convertido en un componente esencial del


comercio global, impulsando el crecimiento y la expansión de marcas a nivel
internacional. Una franquicia es un modelo de negocio en el cual una empresa
(franquiciante) concede a un tercero (franquiciado) el derecho de utilizar su
marca, productos, servicios y sistemas operativos a cambio de una tarifa o
porcentaje de las ventas. Este sistema ofrece una fórmula probada de éxito
tanto para grandes corporaciones como para emprendedores individuales,
permitiendo la expansión empresarial sin los elevados costos y riesgos
asociados con la apertura de nuevas unidades propias. Los franquiciados, a su
vez, se benefician del reconocimiento de marca y el apoyo continuo del
franquiciante, lo que facilita su integración en el mercado.

La importancia de las franquicias en la economía global es innegable. Este


modelo permite una rápida y eficiente expansión empresarial, generando
empleo y fomentando el desarrollo económico local. Además, las franquicias
actúan como vehículos de transferencia de conocimientos y tecnologías,
mejorando la eficiencia operativa y la calidad de los productos y servicios
ofrecidos. Para los emprendedores, adquirir una franquicia representa una
opción menos riesgosa que iniciar un negocio desde cero, ya que se basa en
un modelo probado y exitoso. La capacidad de las franquicias para adaptarse a
diferentes mercados y culturas también les permite aprovechar oportunidades
de negocio en todo el mundo, contribuyendo a una mayor interconexión y
cooperación económica internacional.

La historia y evolución de las franquicias ilustran cómo este modelo ha


transformado el panorama empresarial a lo largo del tiempo. Desde sus
primeras manifestaciones en la Edad Media hasta su auge en el siglo XX, las
franquicias han evolucionado adaptándose a los cambios en las economías y
las expectativas de los consumidores. En sus inicios, las franquicias eran
acuerdos informales entre señores feudales y vasallos, que permitían la
explotación de tierras y recursos. Con el tiempo, estos acuerdos se
formalizaron y se expandieron a otras áreas, como la venta de productos y
servicios. Hoy en día, abarcan una amplia variedad de industrias, desde la
restauración y la moda hasta los servicios y la tecnología, consolidándose
como una estrategia clave para el crecimiento y la expansión empresarial. La
evolución de las franquicias refleja su capacidad para innovar y adaptarse a las
tendencias cambiantes del mercado, lo que ha sido crucial para su éxito
sostenido.

La relevancia del estudio comparado en el derecho de franquicias es crucial


para entender cómo diferentes jurisdicciones regulan este modelo de negocio.
Las diferencias en la legislación y las prácticas contractuales pueden influir
significativamente en el éxito y la operatividad de las franquicias en distintos
países. Analizar estas variaciones permite identificar mejores prácticas,

1
entender los desafíos específicos de cada región y desarrollar marcos legales
que promuevan un entorno favorable para las franquicias. Este enfoque
comparativo no solo ilumina las prácticas legales específicas de cada región,
sino que también revela cómo estas regulaciones impactan en la práctica
empresarial. Por ejemplo, algunas jurisdicciones pueden exigir una mayor
transparencia y divulgación de información por parte del franquiciante, mientras
que otras pueden ofrecer más protección a los derechos del franquiciado. Estas
diferencias pueden influir en la elección de mercados y en la forma en que las
franquicias estructuran sus contratos y operaciones.

En este sentido, es fundamental analizar las diferencias y similitudes en la


regulación de contratos de franquicia en diversas jurisdicciones. Este análisis
revela cómo aspectos como la protección del franquiciado, los requisitos de
divulgación y las obligaciones contractuales varían de un país a otro, afectando
la viabilidad y el atractivo de las franquicias en distintos mercados. Comprender
estas variaciones es esencial para que las empresas puedan navegar
exitosamente en un entorno global diverso. Las diferencias regulatorias pueden
crear oportunidades y desafíos únicos en cada mercado, y las franquicias
deben estar preparadas para adaptarse a estos entornos legales y operativos.
Por ejemplo, en algunos países, la legislación puede favorecer al franquiciante
al otorgarle mayor control sobre la operación de la franquicia, mientras que en
otros, puede haber más protecciones para los franquiciados en términos de
derechos laborales y obligaciones contractuales.

Finalmente, evaluar el impacto de estas diferencias en la práctica empresarial


es vital para comprender cómo las empresas pueden maximizar su potencial de
éxito en la expansión internacional. Las variaciones regulatorias pueden influir
en decisiones estratégicas clave, desde la selección de mercados hasta la
estructura de los acuerdos contractuales. Adaptarse a estas diferencias es
crucial para asegurar el éxito y la sostenibilidad de las franquicias en el
competitivo mercado global. Por ejemplo, una empresa que planea expandirse
a un nuevo mercado debe considerar las implicaciones legales de las
regulaciones locales sobre franquicias, incluyendo las leyes laborales, fiscales
y de competencia. Estas consideraciones pueden afectar la viabilidad
económica de la expansión y la estrategia operativa de la franquicia. Además,
la capacidad de una franquicia para cumplir con las regulaciones locales puede
influir en su reputación y éxito a largo plazo en ese mercado.

2
II. MARCO TEÓRICO

II.1. Definición de Franquicia

Una franquicia es un modelo de negocio en el cual una empresa


(franquiciante) otorga a un tercero (franquiciado) el derecho de
utilizar su marca, productos, servicios, y sistemas operativos, bajo
condiciones específicas. Este derecho se concede a cambio de
una tarifa inicial y regalías continuas basadas en las ventas.

Las características esenciales de una franquicia incluyen:

 Marca y sistema estandarizado: El franquiciante


proporciona al franquiciado acceso a una marca
reconocida y un sistema operativo probado.

 Control y apoyo: El franquiciante ejerce cierto grado de


control sobre cómo opera el franquiciado, asegurando la
uniformidad y consistencia de la oferta.

 Relación contractual: Ambas partes formalizan su acuerdo


mediante un contrato que detalla derechos,
responsabilidades, y condiciones financieras.

 Beneficios mutuos: Tanto el franquiciante como el


franquiciado se benefician. El franquiciado aprovecha la
experiencia y el reconocimiento de marca, mientras que el
franquiciante expande su presencia sin asumir todos los
costos y riesgos.

Ejemplos de franquicias conocidas

1. McDonald's: Una de las franquicias más reconocidas a nivel


mundial en el sector de la comida rápida. McDonald's ha
expandido su presencia globalmente mediante acuerdos de
franquicia que permiten a los franquiciados operar bajo su
marca y sistema operativo.

2. Subway: Conocida por su modelo de franquicia que permite a


los dueños de las tiendas operar bajo la marca Subway y
seguir sus prácticas operativas establecidas.

3. Hertz: En el sector de alquiler de coches, Hertz utiliza un


modelo de franquicia para extender su red de alquiler de
vehículos a nivel mundial.

4. Anytime Fitness: Una franquicia de gimnasios que ha crecido


internacionalmente, ofreciendo a los franquiciados acceso a su
marca, sistemas operativos, y apoyo continuo.

3
Estos ejemplos destacan cómo las franquicias permiten la
expansión rápida y eficiente de marcas reconocidas, ofreciendo
beneficios tanto para los franquiciantes como para los
franquiciados.

Una franquicia implica una relación contractual donde el


franquiciante otorga al franquiciado el derecho de utilizar su
marca, sistemas operativos y recibir apoyo continuo, a cambio de
tarifas y regalías.

Los elementos esenciales incluyen:

 Marca: El franquiciante proporciona al franquiciado el uso


de su marca registrada, la cual es reconocida y establecida
en el mercado.

 Know-how: Se transfiere al franquiciado el conocimiento y


la experiencia acumulada del franquiciante, incluyendo
procesos, métodos y técnicas que han demostrado ser
exitosos.

 Soporte Continuo: El franquiciante ofrece asistencia


continua al franquiciado, que puede incluir capacitación
inicial y continua, soporte en marketing y publicidad,
desarrollo de productos, entre otros.

Derechos y Obligaciones del Franquiciador y Franquiciado:


Estos elementos aseguran una relación equilibrada y beneficiosa
entre el franquiciador y el franquiciado, permitiendo la expansión
de negocios de manera eficiente y controlada bajo un modelo de
negocio exitoso y probado.

Derechos del Franquiciador:

 Control sobre el uso de la marca y el sistema operativo.


 Establecimiento de estándares de calidad y operativos.
 Recepción de regalías y pagos de tarifas según lo
estipulado en el contrato.
 Derecho a proporcionar soporte continuo y supervisar la
operación de las franquicias.

Derechos del Franquiciado:

 Uso de la marca y el sistema operativo del franquiciador.


 Acceso al know-how y capacitación proporcionada por el
franquiciador.
 Apoyo continuo en términos de marketing, publicidad y
desarrollo de productos.

4
 Potencial de crecimiento y expansión dentro de un modelo
de negocio probado.

Obligaciones del Franquiciador:

 Mantener y proteger la integridad de la marca y el sistema


operativo.
 Proporcionar capacitación adecuada y soporte continuo al
franquiciado.
 Cumplir con las obligaciones de divulgación según las
leyes y regulaciones aplicables.

Obligaciones del Franquiciado:

 Pagar tarifas iniciales y regalías según lo acordado.


 Operar el negocio de acuerdo con los estándares y
procedimientos establecidos por el franquiciador.
 Informar regularmente al franquiciador sobre el desempeño
y cumplimiento de las normas establecidas.

II.2. Tipos de Franquicias

 Franquicia de Productos

Una franquicia de producto es un tipo específico de franquicia donde el


franquiciante concede al franquiciado el derecho exclusivo de vender o
distribuir productos bajo una marca o línea de productos específica. A
diferencia de las franquicias basadas en servicios, las franquicias de
producto se centran en la comercialización y distribución de productos
físicos.

En una franquicia de producto, el franquiciante proporciona al


franquiciado el acceso a productos ya establecidos en el mercado, junto
con la marca y el sistema de comercialización asociados. El franquiciado
opera generalmente una tienda o punto de venta que ofrece estos
productos al consumidor final, siguiendo los estándares y
procedimientos establecidos por el franquiciante.

Ejemplos:

1. Coca-Cola Company: Es un ejemplo clásico de una franquicia de


producto, donde la empresa matriz, Coca-Cola, concede a los
franquiciados el derecho de distribuir y vender sus bebidas bajo la
marca Coca-Cola en regiones específicas. Los franquiciados operan
bajo estrictas directrices de calidad y comercialización establecidas
por la empresa matriz.

2. Nike: Aunque Nike es conocida principalmente por sus productos


deportivos, también opera a través de un modelo de franquicia de
producto. Los franquiciados de Nike tienen el derecho exclusivo de

5
vender productos Nike en sus tiendas, siguiendo los estándares de la
marca en términos de calidad, presentación y experiencia del cliente.

3. Apple: Apple utiliza un modelo de distribución y venta de productos


que podría considerarse una forma de franquicia de producto en
algunos contextos. Los distribuidores autorizados y tiendas de Apple
tienen el derecho de vender productos Apple, como iPhones, iPads y
computadoras Mac, bajo las directrices establecidas por la empresa
matriz.

 Franquicia de Formato de Negocio

Una franquicia de formato de negocio es un modelo en el cual el


franquiciante proporciona al franquiciado no solo un producto o servicio,
sino un conjunto completo de sistemas y métodos operativos que han
sido desarrollados y probados por la empresa matriz. Este tipo de
franquicia se centra en replicar un modelo de negocio exitoso y
consistente en diferentes ubicaciones geográficas.

En una franquicia de formato de negocio, el franquiciante transfiere al


franquiciado todos los aspectos operativos del negocio, incluyendo el
diseño de la tienda, disposición del producto, métodos de servicio al
cliente, sistemas de gestión, marketing y estrategias de ventas. El
franquiciado opera bajo la marca y los estándares establecidos por el
franquiciante, asegurando una consistencia y uniformidad en la
experiencia del cliente en todas las ubicaciones.

Ejemplos:

1. McDonald's: McDonald's es un ejemplo clásico de una franquicia de


formato de negocio. La empresa matriz proporciona a los
franquiciados no solo los productos alimenticios y la marca
reconocida globalmente, sino también el diseño de la tienda, el menú
estándar, los métodos operativos, los sistemas de gestión de
inventario, y los protocolos de servicio al cliente. Los franquiciados
deben seguir rigurosamente estos estándares para mantener la
coherencia y calidad de la experiencia McDonald's en todo el mundo.

2. 7-Eleven: Esta cadena de tiendas de conveniencia opera bajo un


modelo de franquicia de formato de negocio. Los franquiciados de 7-
Eleven reciben acceso al diseño de la tienda, la selección de
productos, sistemas de inventario y métodos de operación
establecidos por la empresa matriz. Esto les permite ofrecer una
experiencia de compra uniforme y eficiente a los clientes,
independientemente de la ubicación.

3. UPS Store: UPS (United Parcel Service) opera una red de franquicias
de formato de negocio a través de sus tiendas UPS Store. Los
franquiciados reciben acceso a los sistemas de envío de UPS,

6
servicios de impresión y embalaje, así como a la marca reconocida y
la red global de servicios logísticos de UPS.

 Franquicia de Converción

Una franquicia de conversión es un tipo especializado de franquicia donde un


negocio independiente existente decide convertirse en una franquicia bajo una
marca establecida. En lugar de comenzar desde cero, el negocio ya operativo
(franquiciado) adopta la identidad de una franquicia reconocida (franquiciante),
beneficiándose de su marca, sistemas operativos y soporte, mientras mantiene
cierto grado de autonomía local.

En una franquicia de conversión, el negocio existente, que puede ser


independiente o parte de una cadena local, opta por convertirse en una
franquicia bajo la marca y el sistema operativo de una empresa franquiciante
establecida. Esta conversión implica una transición donde el negocio adopta los
estándares y procedimientos del franquiciante, pero conserva cierta flexibilidad
operativa local.

Ejemplos:

1. Ace Hardware: Ace Hardware es conocido por su modelo de franquicia


de conversión, donde las ferreterías independientes pueden optar por
convertirse en franquicias bajo la marca Ace Hardware. Estos negocios
locales mantienen su identidad y ubicación, pero operan bajo la marca
Ace y reciben soporte en términos de merchandising, marketing y
operaciones.

2. Choice Hotels: Choice Hotels ofrece un programa de conversión para


hoteles independientes que desean unirse a una de sus marcas
reconocidas, como Comfort Inn, Quality Inn o Econo Lodge. Los hoteles
pueden beneficiarse de la reserva centralizada, el marketing nacional y
los sistemas de gestión operativa de Choice Hotels, mientras conservan
cierto control sobre la operación local.

3. Supercuts: Esta cadena de peluquerías ofrece a los salones de


peluquería independientes la oportunidad de convertirse en franquicias
Supercuts. Los salones pueden aprovechar la marca Supercuts, sus
sistemas de gestión y formación, mientras operan bajo el paraguas de
una marca nacionalmente reconocida en la industria de la peluquería.

II.3. Derecho Comparado

El derecho comparado es una rama del derecho que se dedica al estudio y


análisis sistemático de las similitudes y diferencias entre los sistemas legales
de diferentes países o jurisdicciones. Su objetivo principal es entender cómo
diferentes sistemas legales abordan cuestiones jurídicas similares y cómo
estas soluciones pueden aplicarse de manera efectiva en contextos
transnacionales.

7
Objetivos del Derecho Comparado:

 Comprender las diferencias legales: Analizar las variaciones en las leyes


y sistemas jurídicos permite identificar las diferentes aproximaciones a
problemas legales comunes, como contratos, propiedad intelectual,
responsabilidad civil, entre otros.

 Promover la armonización legal: Facilitar la armonización de las leyes


internacionales o regionales al identificar las mejores prácticas y
estándares legales que pueden ser adoptados para promover la
coherencia y la predictibilidad en las relaciones comerciales
internacionales.

 Resolver conflictos jurídicos transnacionales: Proporcionar herramientas


para manejar conflictos legales que involucran partes y actividades en
múltiples jurisdicciones, ayudando a determinar la ley aplicable y los
mecanismos adecuados para la resolución de disputas.

 Mejorar la legislación y práctica jurídica: Contribuir al desarrollo de


nuevas leyes y políticas al estudiar cómo diferentes sistemas legales
abordan los desafíos contemporáneos, promoviendo reformas
legislativas informadas y eficaces.

 Facilitar la enseñanza y el aprendizaje del derecho: En contextos


educativos, el derecho comparado enriquece el estudio del derecho al
ofrecer perspectivas internacionales y fomentar el análisis crítico de las
soluciones legales en diferentes contextos culturales y políticos.

La importancia del derecho comparado en el estudio de las franquicias radica


en su capacidad para facilitar la adaptación y el cumplimiento efectivo de las
normativas legales en entornos globales diversos. Las franquicias operan en
múltiples jurisdicciones con variaciones significativas en las leyes comerciales,
laborales, de propiedad intelectual y de consumo. Comprender estas
diferencias a través del derecho comparado permite a los franquiciantes
diseñar contratos que sean equitativos y claros, adaptados a las regulaciones
locales sin comprometer la uniformidad global de la marca.

Además, el derecho comparado optimiza la gestión de riesgos legales al


anticipar y mitigar posibles problemas jurídicos en mercados extranjeros. Esto
es crucial para proteger la integridad de la marca y facilitar la resolución
efectiva de disputas entre franquiciantes y franquiciados que operan bajo
diferentes contextos legales. Facilita también la resolución de conflictos
transfronterizos al determinar la ley aplicable y los mecanismos adecuados
para la solución de disputas, como la mediación internacional o el arbitraje.

Asimismo de gestionar riesgos y resolver conflictos, el derecho comparado


promueve la armonización de estándares internacionales, fomentando
prácticas comerciales éticas y sostenibles que beneficien tanto a los negocios
como a los consumidores en un mercado globalizado. En resumen, el estudio

8
comparativo de las regulaciones de franquicias no solo optimiza operaciones y
contratos, sino que también contribuye a un entorno legal más coherente y
favorable para la expansión internacional de las franquicias, asegurando su
crecimiento y sostenibilidad a largo plazo.

Los métodos analíticos utilizados en el derecho comparado son herramientas


fundamentales para estudiar y comparar sistemas legales de diferentes países
o jurisdicciones. Estos métodos permiten entender cómo se abordan
cuestiones legales similares o idénticas en contextos diversos, proporcionando
insights valiosos para legisladores, académicos y profesionales del derecho. A
continuación, se describen tres métodos analíticos clave utilizados en el
derecho comparado:

 Análisis Funcional:

Este método se centra en la función o el propósito que una determinada regla o


institución legal cumple en diferentes sistemas jurídicos. Se busca identificar
las similitudes y diferencias en cómo cada sistema aborda y resuelve
problemas legales concretos. Por ejemplo, en el estudio comparativo de las
regulaciones de franquicias, el análisis funcional podría examinar cómo
diferentes países protegen los derechos de los franquiciados o regulan la
divulgación de información por parte de los franquiciantes. Este enfoque ayuda
a entender cómo las diferentes soluciones legales responden a necesidades
similares en diferentes contextos culturales y económicos.

 Análisis Histórico:

El análisis histórico se enfoca en el desarrollo y la evolución de las normas


legales a lo largo del tiempo en diferentes jurisdicciones. Examina cómo
factores históricos, sociales, económicos y políticos han moldeado las leyes
actuales y cómo han afectado su interpretación y aplicación. Por ejemplo, en el
contexto de las franquicias, un análisis histórico podría revelar cómo las
primeras regulaciones surgieron en respuesta a problemas específicos del
mercado o cómo han evolucionado para abordar nuevas realidades
económicas globales. Comprender el contexto histórico ayuda a contextualizar
las diferencias y similitudes entre sistemas legales contemporáneos.

 Análisis Empírico:

Este método se basa en datos empíricos y evidencia factual para evaluar el


impacto y la efectividad de las normas legales en la práctica. Implica la
recopilación y el análisis de información cuantitativa y cualitativa sobre cómo
las leyes son implementadas y su impacto real en la sociedad. En el ámbito de
las franquicias, un análisis empírico podría investigar la tasa de éxito de las
franquicias en diferentes países, el cumplimiento de las regulaciones por parte
de los franquiciantes y franquiciados, o el número y tipo de disputas legales
que surgen en relación con contratos de franquicia. Estos datos ayudan a
evaluar la eficacia de las leyes existentes y pueden informar futuras reformas
legales.

9
Estos métodos analíticos no son mutuamente excluyentes y a menudo se
combinan para proporcionar una comprensión integral de cómo operan los
sistemas legales en diferentes contextos. Al utilizar estos enfoques, el derecho
comparado no solo facilita la comprensión de las diferencias legales entre
países, sino que también contribuye al desarrollo de políticas más efectivas y a
la promoción de estándares legales más justos y equitativos a nivel global.

II.4. Contratos de Franquicia

1. Definición y descripción de las cláusulas principales:

Un contrato de franquicia es un acuerdo legal que establece los términos y


condiciones bajo los cuales el franquiciado opera un negocio utilizando la
marca, sistemas y know-how del franquiciante. Las cláusulas principales típicas
incluyen:

 Identificación de las partes: Define quién es el franquiciante (propietario


de la marca) y quién es el franquiciado (operador del negocio bajo la
marca).

 Territorio: Establece el área geográfica específica donde el franquiciado


puede operar el negocio, incluyendo cualquier exclusividad territorial.

 Derechos de uso de la marca y propiedad intelectual: Detalla cómo y


dónde el franquiciado puede utilizar la marca registrada, logotipos y
otros activos de propiedad intelectual del franquiciante.

 Obligaciones del franquiciante: Incluye el soporte continuo que el


franquiciante proporcionará al franquiciado, como formación inicial y
continua, suministro de productos, publicidad y apoyo administrativo.

 Obligaciones del franquiciado: Establece las responsabilidades del


franquiciado, como el pago de tarifas iniciales y continuas, operar bajo
los estándares del franquiciante, comprar productos específicos y
participar en programas de marketing.

 Duración y renovación: Especifica la duración inicial del contrato y las


condiciones para su renovación, incluyendo criterios de desempeño y
términos de extensión.

 Términos de terminación: Describe las condiciones bajo las cuales


cualquiera de las partes puede terminar el contrato antes de su
vencimiento, incluyendo incumplimientos, cambios en la propiedad y
procedimientos de resolución de disputas.

 Claúsulas financieras: Detalla las tarifas de franquicia inicial y en curso,


así como cualquier otra tarifa o regalía que el franquiciado deba pagar al
franquiciante.

10
2. Obligaciones y derechos de las partes:

 Franquiciante:

Derechos: Derecho a recibir tarifas y regalías, supervisar la calidad y el


uso de la marca, proporcionar formación y apoyo continuo.

Obligaciones: Deber de proporcionar apoyo inicial y continuo, cumplir


con las promesas de soporte y asistencia, mantener la confidencialidad
de la información y proteger la marca y la propiedad intelectual.

 Franquiciado:

Derechos: Derecho a operar bajo una marca reconocida, recibir


formación y soporte, usar los sistemas y procedimientos del
franquiciante.

Obligaciones: Deber de pagar tarifas y regalías, cumplir con los


estándares operativos y de marca, informar sobre operaciones y
cumplimiento, mantener la confidencialidad y proteger los intereses del
franquiciante.

III. HIPÓTESIS

III.1. Hipótesis principal

Existen diferencias significativas en la regulación de contratos de


franquicia entre diferentes jurisdicciones que afectan la expansión
internacional de las franquicias

III.2. Hipótesis secundarias

Las regulaciones más estrictas protegen mejor a los franquiciados


pero pueden disuadir la expansión de franquiciadores

IV. VARIABLES

IV.1. Variable Independiente

1. Regulaciones legales en diferentes jurisdicciones.


2. Factores económicos y culturales.

IV.2. Variable Dependiente

1. Impacto en la expansión de franquicias.

11
2. Nivel de protección para franquiciadores y franquiciados.
3. Adaptación de las franquicias a diferentes mercados.

12
V. DESARROLLO DEL MARCO TEÓRICO

V.1. Origen y antecedentes históricos de la franquicia

El origen de la franquicia se remontaría a la Edad Media, donde el


soberano concedía un privilegio a sus súbditos, a través de las
llamadas “Cartas Francas”, las cuales otorgaban diferentes
concesiones especiales como, por ejemplo, para caza y pesca. La
función que cumplían las Cartas Francas, en ese entonces,
constituyeron las bases para el origen del sistema que
conocemos actualmente.

La primera Carta de franquicia que se conoce, data de 1.232


proveniente del municipio de Chamberry. Dicho instrumento nace
como medio facilitador en la aplicación de la burocracia, pues al
igual que en los principados de Italia, unidos por Federico
Segundo de Suabia, se evidenció que el Rey no podía ser
omnipresente y que debía delegar en otros hombres de su
confianza o interés, la administración de todos sus territorios de
acuerdo a la distribución estratégica que se estableciera. El Rey
necesitaba tener un gobernante para cada división del territorio y
así mantener su imperio, y a su vez, se explotaran sus riquezas
fisiocráticas. El monarca, recurría a los particulares para que
éstos administraran ciertos servicios y financiaran la producción
de determinados sectores, permitiéndoles obtener ganancias de
dicha actividad con la obligatoriedad de entregarle a éste una
gran parte de lo recaudado.

En el siglo XV se encuentra un precedente interesante. En


Florencia (Italia) se conoció a la figura de franquicia como una
forma de centralizar el comercio de sedas y especias, brindándole
a un único comerciante la facultad de establecerse en un
determinado territorio para crear un sistema de comercio frente a
otros comerciantes asociados, con el objeto de ofrecer al público
los productos a él encargados. Aun así, este modelo de mercadeo
no puede determinarse propiamente como contrato de franquicia
tal y como se conoce en la actualidad, ya que en su momento fue
previsto como un medio de distribución de productos, sin tener en
cuenta los elementos necesarios para configurar el contrato.

En este mismo sentido, la British Franchise Association enfatiza el


desarrollo histórico de la franquicia en la edad media en Gran
Bretaña, señalando que los señores Feudales y la Iglesia Católica
concedían a algunas personas los derechos de parte de una
tierra, permitiendo que actuaran en nombre de alguno de ellos
para la recolección de diezmos o tributos, donde un porcentaje de
lo cobrado iba para las arcas del recolector. Estas ideas iniciales
de franquicia, con las características descritas, se extenderán de
manera global después de la Revolución Francesa, para

13
convertirse en un sistema más cercano al que actualmente
conocemos.

La franquicia comercial tal como la conocemos actualmente, tuvo


inicio en el siglo XIX en Estados Unidos. En 1850, Singer Sewing
Company radicada en Stamford, Connecticut (Singer), utilizó este
sistema para distribuir y vender sus máquinas de coser y así
sembró los cimientos de lo que más adelante representaría el
sistema moderno de la franquicia.

Singer decidió otorgar una serie de franquicias a empresarios


independientes interesados en comercializar sus máquinas de
coser, permitiéndoles vender sus productos y usar su marca en
conexión con aquella actividad de comercialización. La doctrina
en general coincide en señalar que este caso es la fuente del
sistema moderno de la franquicia.

Posteriormente, tras la Guerra de Secesión , las empresas


manufactureras del norte, en ausencia de personal y capital por
consecuencia de la guerra, se vieron obligadas a expandir sus
mercados de tal forma que concedieron derechos exclusivos para
distribuir sus productos a comerciantes independientes del sur
que tenían la necesidad de solventar la deteriorada economía de
post guerra del territorio, a consecuencia del fuerte golpe que
causó la destrucción de los campos de algodón (principalmente)
actividad donde se soportaba toda su economía antes del
conflicto. Además, para un empresario del norte era complicado
establecer por su propia cuenta negocios en el sur del país por la
complicada situación social que se suscitó, así como le era difícil
a un comerciante del este, abrir puntos de distribución en el oeste
por la dificultad en recorrer la extensa distancia.

En 1898, la General Motors Company, una de las pioneras


norteamericanas en la producción de automóviles, estableció un
contrato tipo como estrategia de comercialización para insolventar
su crisis económica frente a las personas que laboraban en la
compañía como vendedores. Para salir de su crisis, la sociedad
decidió cobrarles un precio por el derecho a vender las máquinas
producidas, a cambio del otorgamiento de un territorio exclusivo
de
comercialización que sería manejado exclusivamente por estos.

Debido al éxito de Singer, General Motors decidió adoptar el


mismo sistema de distribución comercial para expandir su
negocio. The Coca-Cola Company no fue ajena al crecimiento de
la franquicia, y en 1899, dos inversionistas en Chattanooga
persuadieron al presidente de la Compañía de que les otorgara
los derechos para vender Coca-Cola en botellas en casi todo el
país. Estos inversionistas, finalmente, establecieron la primera
embotelladora del mundo. A partir de ello, se franquiciaron las

14
embotelladoras de Coca-Cola por todo el mundo con el derecho
de distribución de los productos bajo la marca del franquiciante en
zonas donde se respetaba cierta exclusividad.

No obstante lo expuesto, el punto más alto del desarrollo de la


franquicia llegaría después de las experiencias señaladas,
exactamente luego de la Segunda Guerra Mundial. En Francia, la
franquicia moderna comenzó a conocerse en 1.950 a través del
sector de la distribución con las cadenas Prenatal, Phildar, Nataly
´s. Años después, comenzando la década de 1.960, Andre Et
Simone, Mahler y Pornuptia, implementaron su uso. Hasta tomar
su verdadero apogeo a mediados de los años 70 cuando la
Federación Francesa de Franquicia (FFF), agrupó a varios
profesionales y empresas líderes en la materia para darle un
ordenamiento al mejor estilo de las corporaciones mercantiles de
la edad media.

Como consecuencia del escenario económico postguerra en los


Estados Unidos, apareció el sistema que en la actualidad es el
estandarte de la franquicia mundial: McDonald’s. Debido al éxito y
al gran número de ventas del restaurante de los hermanos
Maurice y Dick McDonald, el señor Ray Kroc les propuso ampliar
el negocio. Por ello, lo que inicialmente era un restaurante familiar
tuvo que convertirse en una corporación para poder desarrollar un
sistema que pudiera transmitirse a través del modelo de la
franquicia.

Luego de lo descrito, el desarrollo de la franquicia tuvo un


crecimiento territorial generalizado, adaptándose de acuerdo al
desarrollo económico de cada sector de la industria y de cada
país. Sudamérica también fue partícipe, concentrándose
inicialmente en países de economías en crecimiento en ese
entonces, como Brasil y Argentina.

Más adelante el sistema de franquicia llegaría al Perú,


aproximadamente en los años ochenta, con Kentucky Fried
Chicken (KFC) y Pizza Hut de la mano del Grupo DELOSI.
Durante ese periodo, la presencia extranjera representaba la
totalidad del porcentaje de franquicias en el Perú. Sin embargo,
esta primera etapa de desarrollo de las franquicias en el país fue
limitada por la violencia del terrorismo y la crisis económica de la
década de los ochenta e inicios de los noventa. A pesar de ello,
en los siguientes años, se inició una etapa de crecimiento
considerable en el mercado nacional con el ingreso de otras
franquicias extranjeras como Burger King en 1992, Domino’s en
1995 y Mc Donald’s en 1996.

15
En el Perú, en 1992 se inició el desarrollo de las franquicias
peruanas, dedicadas principalmente al rubro gastronómico, como,
por ejemplo, Mediterráneo Chicken, Pardo’s Chicken, Bohemia,
La Caravana, entre otras. A partir de la segunda mitad de la
década pasada, con una economía próspera y en crecimiento
acelerado se inició una tercera etapa, conocida como “El boom de
las Franquicias Gastronómicas Peruanas”, y si bien el crecimiento
ha sido liderado por este sector, se ha iniciado un proceso de
diversificación a todos los sectores de la economía, encontrando
hoy este sistema de negocios en joyerías, estética, salud,
educación, indumentaria, programas de televisión, parques de
diversión, entre muchas otras.

En el 2004, un grupo de empresarios crearon la Cámara Peruana


de Franquicias (CPF), como asociación civil sin fines de lucro, con
el convencimiento de las bondades de este sistema de
crecimiento empresarial y la necesidad de que el empresariado
nacional no permanezca ajeno a las bondades de este formato.

La creación de dicha institución se debió básicamente a la gran


efervescencia que se estaba viviendo acerca del desarrollo de
sector franquicias en el Perú. Por lo que, surge la necesidad de
contar con una institución gremial que represente al sector, lo
proteja y con el objetivo social de difundir, promover y desarrollar
la franquicia en el Perú.

Actualmente el mercado peruano de franquicias se compone de


50% de franquicias extranjeras y el 50% de nacionales. La
creatividad de los empresarios nacionales y las grandes
posibilidades que tenemos para seguir desarrollando negocios, en
especial en los diversos departamentos de nuestro país.

16
V.2. El contrato de franquicia desde una óptica doctrinaria

 Aspectos Generales:

La actividad mercantil en nuestros días no sólo se efectúa con


la mira de obtener una mera ganancia proveniente de la
diferencia entre el costo de adquisición o producción de bienes
o servicios y el precio de venta al consumidor, sino, además,
con el propósito de actuar en forma eficiente para lograr
resultados favorables. La antigua noción de lucro, piedra
angular del comercio tradicional, ha sido reemplazada por la
idea de eficiencia, en el tráfico mercantil moderno.

En ese sentido, el empresario de comercio intenta ahora


conseguir la eficiencia vinculándose con otro empresario que
no solo posea una empresa, sino que además sea titular de
signos distintivos, que posea un know-how o saber hacer, y
que cuente con una cadena de establecimientos en un
determinado territorio donde haya logrado resultados
positivos. Con ello, según Ricardo Sandoval “el franquiciado
tiene los elementos para enfrentar eficientemente su actividad,
se encuentra en el comercio por sí mismo, para sí mismo,
pero no está solo.

 Concepto:

No es univoca la conceptualización que los juristas otorgan al


contrato de franquicia, de allí que en las siguientes líneas
analizaremos algunos de los conceptos brindados por algunos
juristas e instituciones a nivel internacional.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,


define a la franquicia como una “extensión que se concede a
una persona para no pagar derechos por las mercaderías que
introduce o extrae, o por el aprovechamiento de un servicio
público”. Esta definición encaja perfectamente con el origen
histórico de la figura que se remonta hasta la Edad Media,
pero que se aparta de la concepción moderna de franquicia.
Sin embargo, cabe indicar que en la tercera acepción del
término se indica “Concesión de derechos de explotación de
un producto, actividad o nombre comercial, otorgada por una
empresa a una o varias personas en una zona determinada”,
que corresponde al concepto utilizado en la actualidad.

Para el diccionario Merriam-Webster9, una de las acepciones


del término franchise se define: “(1) the right or license
granted to an individual or group to market a company's goods

17
or services in a particular territory; also: a business granted
such a right or license (2): the territory involved in such a
right”.

Para el departamento de Comercio de los Estados Unidos de


Norteamerica, la franquicia se define como “A franchise is the
agreement or license between two legally independent parties
which gives: • a person or group of people (franchisee) the
right to market a product or service using the trademark or
trade name of another business (franchisor) • the franchisee
the right to market a product or service using the operating
methods of the franchisor • the franchisee the obligation to pay
the franchisor fees for these rights • the franchisor the
obligation
to provide rights and support to franchisees.

Erick Carvallo Yáñez y Enrique Lara Treviño, sostienen que


“el contrato de franquicia es aquél mediante el cual, el
concedente llamado en este caso franquiciante, otorga al
adquirente de la franquicia denominado franquiciatario, la
licencia de uso de una
marca, y/o aviso comercial y/o nombre comercial con el
derecho de distribuir ciertos productos y a explotar una
negociación mercantil, mediante la transmisión de
conocimientos técnicos y el uso de la marca, avisos y
nombres comerciales a cambio de una contraprestación
económica ligada a los resultados de la operación de la
negociación”.

El primer concepto que en Europa se dio a la operación en


estudio tiene su origen en una sentencia del Tribunal de
Bressier, Francia, en 1973, noción que posteriormente fue
adoptada por la Federación Francesa de Franchising. Se le
definió como: “un método de cooperación entre una compañía
que ofrece una franquicia por una parte y otra o muchas
compañías que actúan como franquiciadas, por la otra. Para
el franquiciante esto involucra primeramente la propiedad de
un nombre de comercio, de símbolos distintivos, de una
marca de
comercio o de servicio, así como cierto know-how que son
confiados al franchisee”.

El Instituto de Derecho dependiente de las Naciones Unidas


(UNIDROIT) señala que el contrato de franquicia es “franchise
means the rights granted by a party (the franchisor)
authorising and requiring another party (the franchisee), in
exchange for direct or indirect financial compensation, to
engage in the business of selling goods or services on its own
behalf under a system designated by the franchisor which
includes know-how and assistance, prescribes in substantial

18
part the manner in which the franchised business is to be
operated, includes significant and continuing operational
control by the franchisor, and is substantially associated with a
trademark, service mark, trade name or logotype designated
by the franchisor. It includes: (A) the rights granted by a
franchisor to a sub-franchisor under a master franchise
agreement; (B) the rights granted by a sub-franchisor to a sub-
franchisee under a sub-franchise agreement; (C) the rights
granted by a franchisor to a party under a development
agreement.

For the purposes of this definition “direct or indirect financial


compensation” shall not include the payment of a bona fide
wholesale price for goods intended for resale”. Para el jurista
chileno JORGE LÓPEZ la franquicia “es un contrato por el
cual un fabricante o, más en general, un prestador de
servicios que se llama franchisor – llamémosle también
concedente– da a un comerciante independiente llamado
franchisee –llamémosle también concesionario–, el derecho a
explotar o a comercializar una marca sobre un determinado
producto o sobre un servicio
comprometiéndose, además, a asistirlo en la organización, en
la formación, en las técnicas de comercialización, etc.,
mediante el pago de un precio”.

Para SIDNEY BRAVO la franquicia es “una operación


contractual entre un franquiciante y un franquiciado, en la cual
el franquiciante ofrece o es obligado a mantener un interés
permanente en el negocio del franquiciado, en aspectos tales
como el Know How y la asistencia técnica. El franquiciado
opera bajo un nombre comercial conocido, un método y
procedimiento que pertenece, o que es controlado por el
franquiciante, y en el cual el franquiciado ha hecho o hará una
inversión sustancial en su propio negocio con sus propios
recursos”.
Vicent Chuliá, afirma que el contrato de franchising de origen
norteamericano, es en cierto modo “un contrato de concesión
comercial, ya que el distribuidor compra y revende. Nos dice
que aparece normalizado por la autorización que el
concedente o franchisor da al concesionario o franchisee para
utilizar su marca, generalmente una marca internacional, lo
integra en su red de comercialización junto a otros franchises
y le presta asistencia técnica en la organización de su
establecimiento y en la actividad de package, prestación del
producto, promoción de ventas, publicidad, distribución”.

Por otra parte, el Código Deontológico Europeo de Franquicia


define a la franquicia como “un sistema de comercialización
de productos y/o servicios y/o tecnologías basado en una
colaboración estrecha y continua entre empresas jurídica y

19
financieramente distintas e independientes, el franquiciador y
sus franquiciados individuales, en la cual el franquiciador
otorga a sus franquiciados el derecho, e impone la obligación
de explotar una empresa de conformidad con concepto del
franquiciador. El derecho otorgado autoriza y obliga al
franquiciado, a cambio de una contribución financiera directa
o indirecta al utilizar el distintivo y/o marca de productos y/o
servicios, el saber hacer y demás derechos de propiedad
intelectual sostenido por la prestación continua de asistencia
comercial y/o técnica, dentro del marco por la duración del
contrato de franquicia escrito pactado entre las partes, al
efecto”. Osvaldo J. Marzorati se pronuncia diciendo: “que el
contrato de franquicia comercial es aquel contrato celebrado
por escrito en el cual el otorgante, por lo general denominado
franquiciante, ofrece individualmente a muchos tomadores,
que forman un sistema de distribución comercial de su
producción para vender o distribuir bienes o prestar servicios
de manera exclusiva, un sistema para desarrollar un negocio,
con lo cual crean una relación de asistencia del otorgante al
franquiciado
con carácter permanente, al amparo de una marca, nombre
comercial o enseña, bajo el control del franquiciante y de
conformidad con un método, sistema o plan preestablecido
por este, contra el pago de un canon y otras prestaciones
adicionales”.

La Ley de Propiedad Industrial Mexicana prescribe que


“existirá franquicia, cuando con la licencia de uso de una
marca, otorgada por escrito, se transmitan conocimientos
técnicos o se proporcione asistencia técnica, para que la
persona a quien se le concede pueda producir o vender
bienes o prestar servicios de manera uniforme y con los
métodos operativos, comerciales y administrativos
establecidos por el titular de la marca, tendientes a mantener
la calidad, prestigio e imagen de los productos o servicios a
los que ésta distingue. Quien conceda una franquicia deberá
proporcionar a quien se la pretenda conceder, por lo menos
con treinta días previos a la celebración del contrato
respectivo, la información relativa sobre el estado que guarda
su empresa, en los términos que establezca el reglamento de
esta Ley. La falta de veracidad en la información a que se
refiere el párrafo anterior dará derecho al franquiciatario,
además de exigir la nulidad del contrato, a demandar el pago
de los daños y perjuicios que se le hayan ocasionado por el
incumplimiento. Este derecho podrá ejercerlo el franquiciatario
durante un año a partir de la celebración del contrato.
Después de transcurrido este plazo solo tendrá derecho a
demandar la nulidad del contrato. Para la inscripción de la
franquicia serán aplicables las disposiciones de este capítulo”.

20
Juan María Farina nos ofrece la siguiente noción conceptual
sobre la franquicia: “Básicamente el franchising es una suerte
de simbiosis: por una parte, que es conocida como franchisor
(franquiciante), otorga licencia a un comerciante
independiente, llamado franchisee (franquiciado), para que
venda productos o servicios de su titularidad. El franchisee
generalmente paga un canon por este privilegio, más una
regalía (royalty) sobre grandes ventas. El termino franchisee
puede significar dos cosas: a) el derecho del franchisee a
vender ciertos productos o servicios, y b) el lugar de negocios
donde el franchisee ejerce ese derecho”. Los Mexicanos Juan
Manuel Gallastegui y Ferenz Feher la definen en los
siguientes
términos: “la franquicia es ante todo un formato de negocio
dirigido a la comercialización de bienes y servicios, lo que
distingue a este formato de otro es que en él una persona
física o moral (el franquiciante) concede a otro (el
franquiciado) el derecho a usar por un tiempo determinado
nombre o una marca comercial y se obliga por una parte a
transmitirle tanto los conocimientos técnicos necesarios para
comercializar los bienes y servicios que él ofrece como los
métodos comerciales para su buen funcionamiento y por la
otra a verificar que los métodos administrativos sean los
empleados por la franquicia”.
Para el Instituto Colombiano de Normas Técnicas y
Certificación (ICONTEC), franquicia es “el acuerdo por medio
del cual una de las partes -franquiciante- concede a la otra -
franquiciado- el derecho de explotar un sistema de negocio
probado, replicable y transmisible que involucra la licencia de
uso de signos distintivos, y en algunos casos, derechos de
autor, nuevas creaciones y/o secretos industriales en un
territorio y período determinado, contra pagos directos o
indirectos (cualquiera que sea su denominación),
proporcionando el conocimiento y la asistencia que facilita su
explotación”.

 Diferencias entre la franquicia y otras operaciones y contratos

En primer lugar, es importante poner de manifiesto la


dificultad ante la que se encuentran los juristas para la
definición de la relación de franquicia al ser un contrato de
naturaleza atípico. De los conceptos que hemos estado
presentando se pueden observar, a primera vista, analogías
con figuras tales como el contrato de mandato, de concesión,
el de agencia, el de comisión (simple reventa), el de
distribución, el de licencia de marca, y el tipo general de los
contratos asociativos. Pero, aunque existan estas
coincidencias no se puede asumir de ningún modo la
subsunción del contrato de franquicia dentro de los anteriores

21
tipos, por lo que se puede afirmar que la franquicia es un
contrato sui generis.

Las diferencias con el contrato de agencia estriban en que el


agente realiza operaciones por cuenta y orden del comitente,
en tanto que el franquiciado tiene un negocio propio, donde
vende por su cuenta y riesgo. Algunos autores en base a las
ideas vertidas ven en el Contrato de Franquicia al contrato de
distribución o al menos señalan que es una variable de aquel.
Cabe precisar que el contrato de distribución se define como
aquel contrato que “se celebra entre, por un lado, fabricantes,
mayoristas o importadores, y, por otro lado, distribuidores, por
el cual los primeros encargan a los distribuidores la
comercialización de determinados productos o servicios, en
una zona determinada, generalmente, en régimen de
exclusividad, en condiciones que varían de un contrato a
otro”.

La diferencia con el contrato de distribución radica en que el


distribuidor tiene el derecho exclusivo de reventa, pero
normalmente no tiene la prestación de garantía y de otras
ventajas tales como la asistencia técnica, que el franquiciado
adquiere mediante la operación de franquicia comercial.
Ahora bien, en la franquicia no hay, estrictamente, un contrato
de distribución. El franquiciado no compra para revender, sino
que
adquiere el derecho al uso de una marca y de métodos de
producción y comercialización. Generalmente, el franquiciante
celebra contratos similares con otros comerciantes, formando
una red de contratos, asignando zonas y exclusividades.

Ahora bien, también debemos considerar cuales son las


diferencias entre la franquicia y la concesión mercantil. Así, la
diferencia sustancial con la concesión, es que en este
contrato se establece, entre otras posibles obligaciones, la
promesa de compraventa de determinados productos
fabricados o importados por el principal, para su posterior
reventa por parte del distribuidor o concesionario en las
condiciones pactadas en el contrato. Es decir que el principal
promete vender y el distribuidor o concesionario promete
comprar para revender en determinadas condiciones,
mientras que, la obligación típica que se asume en la
Franquicia es el licenciamiento de una marca, cuyo uso será
explotado por el franquiciado siguiendo pautas e instrucciones
concretas.

 Características

Para López Guzmán, el contrato de Franquicia posee las


siguientes características:

22
 Es bilateral: en sus relaciones existen dos sujetos que son el
franquiciante y el franquiciado.

 Es solemne: ya que por tratarse de un contrato de


transferencia de tecnología está sujeto al cumplimiento de
ciertas formalidades específicas.

 Es oneroso: pues cada una de las partes tiene


enriquecimiento y empobrecimiento correlativos. Como
sucede con otros contratos, esta onerosidad no significa
necesariamente que exista equivalencia económica en las
prestaciones y cabe siempre que haya un desequilibrio real.
En la franquicia ambas partes pretenden una utilidad
gravándose recíprocamente. El franquiciante persigue ampliar
la comercialización y distribución de sus bienes y servicios, o
desea penetrar a otros mercados, mientras que el
franquiciado invierte en un negocio rentable y con un éxito
garantizado.

 Es principal: No requiere de otro acto jurídico para su


conformación y subsistencia, sin embargo, se caracteriza por
combinar un conjunto de contratos, como, por ejemplo, la
licencia de marca, la asistencia técnica, el secreto
empresarial, entre otros. Es decir, no depende de otro
contrato que le sea precedente y tiene lo que se llama “vida
propia”. Puede suceder en cambio que vaya acompañado por
contratos accesorios, como serían garantías personales o
reales.

 Es atípico: pues en el Perú no está regido por una normativa


legal. Mas en términos generales, este contrato se sujeta a las
disposiciones generales establecidas en el Código Civil u otra
regulación anexa a estas.

 Es de duración y ejecución continuada: por cuanto funciona


sin interrupción y está destinado a surtir efectos durante un
tiempo más o menos prolongado. No es de ejecución
instantánea, las obligaciones se van cumpliendo de forma
regular; el franquiciado se obliga a pagar periódicamente unas
regalías, según lo convenido con el franquiciante, y éste a su
vez, está en la obligación de prestarle al franquiciado
asistencia técnica continua.

 De colaboración empresarial: Esta característica es una de las


principales, puesto que, entre las partes debe haber una
mutua cooperación, pues, como es sabido, ello redunda en
beneficio de la red. Entre las partes existe una mutua
colaboración, que se traduce en una especie de sinergia
sobre la actividad comercial de distribución.

23
V.3. Regulación del contrato de franquicia desde una óptica
legislativa

En el Perú son varias las leyes a las cuales tenemos que acudir
de manera subsidiaria para regular el contrato de franquicia en el
país, debiendo empezar por la Constitución Política del Perú, el
Código Civil, el Código de Comercio, legislación especial
(propiedad intelectual, leyes laborales, entre otras) y la costumbre
mercantil.

 Marco constitucional

Para desarrollar el presente punto, debemos empezar señalando


a la Carta Magna de nuestro País; la cual ha establecido en su
Título III el Régimen Económico, recogiendo expresamente un
modelo económico constitucional definido como “economía social
de mercado”.

Este modelo ius-fundamental económico busca asegurar la


competencia, estimulando el desarrollo de la capacidad productiva
individual, con el objeto no sólo de estimular la creación de
riqueza, sino de contribuir al progreso social, amén de resguardar
celosamente un diversificado sistema de protección social de los
sectores económicamente más vulnerables.

En esta línea, la economía social de mercado se presenta como


una “tercera vía”, frente a los modelos económicos del mero
imperio del mercado o del puro direccionismo estatal, y que pone
el acento en el estímulo de la iniciativa privada y en el libre
desenvolvimiento de los agentes económicos con el objeto de
producir riqueza y lograr el desarrollo del país, pero que
complementa dicho accionar con los objetivos sociales de

24
promoción del bienestar general y de igualación material de las
condiciones de vida tan necesarios en un Estado Social y
Democrático de Derecho.

En reiterada y uniforme jurisprudencia el Tribunal Constitucional


ha desarrollado el contenido esencial de las denominadas
libertades económicas que integran el régimen económico de la
Constitución de 1993 -libertad contractual, libertad de empresa,
libre iniciativa privada, libre competencia, entre otras-, cuya real
dimensión, en tanto límites al poder estatal, no puede ser
entendida sino bajo los principios rectores de un determinado tipo
de Estado y el modelo económico al cual se adhiere. En el caso
peruano, esto implica que las controversias que surjan en torno a
estas libertades, deban encontrar soluciones sobre la base de una
interpretación constitucional sustentada en los alcances del
Estado social y democrático de derecho (artículo 43º de la
Constitución) y la economía social de mercado (artículo 58° de la
Constitución).

Es así que resulta necesario hablar de la Libertad de Empresa y


de la Libertad Contractual como garantías individuales en nuestra
Constitución Política del Perú del año 1993. En una economía
social de mercado, el derecho a la libertad de empresa, junto con
los derechos a la libre iniciativa privada, a la libertad de comercio,
a la libertad de industria y a la libre competencia, son
considerados como base del desarrollo económico y social del
país, y como garantía de una sociedad democrática y pluralista.
Coincidentemente con esta concepción, la Constitución en su
artículo 60º reconoce expresamente el pluralismo económico y
que la empresa tiene las características de promotora del
desarrollo y sustento de la economía nacional.

En este contexto, la libertad de empresa se erige como derecho


fundamental que garantiza a todas las personas a participar en la
vida económica de la Nación, y que el poder público no sólo debe
respetar, sino que además debe orientar, estimular y promover,
conforme lo señalan los artículos 58º y 59º de la Constitución.
Para ello, el Estado debe remover los obstáculos que impidan o
restrinjan el libre acceso a los mercados de bienes y servicios, así
como toda práctica que produzca o pueda producir el efecto de
limitar, impedir, restringir o falsear la libre competencia, para lo
cual debe formular y establecer todos los mecanismos jurídicos
necesarios a fin de salvaguardar la libre competencia. Por dicha
razón, el artículo 61º de la Constitución reconoce que el Estado:

 Facilita y vigila la libre competencia;

 Combate toda práctica que limite la libre competencia; y

 Combate el abuso de posiciones dominantes o monopólicas.

25
 El Derecho a la Libertad de Constituir Empresa

De este modo, cuando el artículo 59º de la Constitución reconoce


el derecho a la libertad de empresa está garantizando a todas las
personas una libertad de decisión no sólo para crear empresas
(libertad de fundación de una empresa), y por tanto, para actuar
en el mercado (libertad de acceso al mercado), sino también para
establecer los propios objetivos de la empresa (libertad de
organización del empresario) de dirigir y planificar su actividad
(libertad de dirección de la empresa) en atención a sus recursos y
a las condiciones del propio mercado, así como la libertad de
cesación o de salida del mismo.

En buena cuenta, la Constitución a través del derecho a la libertad


de empresa garantiza el inicio y el mantenimiento de la actividad
empresarial en condiciones de libertad; así como la actuación,
ejercicio o permanencia, en condiciones de igualdad, de la
actividad empresarial y los agentes económicos en el mercado y
la protección de la existencia de la empresa. Es así que nuestra
Carta Magna establece en su artículo 59° lo siguiente: “El Estado
estimula la creación de riqueza, garantiza la libertad de trabajo y
la libertad de empresa, comercio e industria. El ejercicio de estas
libertades no debe ser lesivo a la moral, ni a la salud, ni a la
seguridad pública. El Estado brinda oportunidades de superación
a los sectores que sufren cualquier desigualdad; en tal sentido,
promueve las pequeñas empresas en todas sus modalidades”.

En ese sentido, si bien el Estado es un promotor del ejercicio de la


libertad de empresa, queda claro que esa libertad no es absoluta,
por lo que podemos decir que la libertad de empresa en el Perú
no es irrestricta, toda vez que estas actividades no pueden
lesionar la moral, la salud y la seguridad pública de nuestro país.
En cuanto al aspecto moral puede ser ubicada en la escala de
valores que tiene la población, en la medida que ella puede ser
objetivada a través de la apreciación de la cultura, de la ideología
y las costumbres.

Del mismo modo se establece que estas libertades no deben ir en


contra de la salud pública, entendida ésta como la protección que
brinda el Estado sobre la salud a nivel de todo el territorio, ello con
el fin de buscar mejorías en la salud de la sociedad y la promoción
de un estilo de vida saludable. Igualmente, nuestra carta magna
ha señalado que estas libertades no pueden alterar e ir en contra
de la seguridad pública, que se entiende como aquella situación
jurídica en la cual los ciudadanos de una determinada sociedad
conviven en armonía, existiendo respeto mutuo y recíproco de los
derechos de cada uno de los individuos que lo conforman, en
donde el Estado funge de garante de la seguridad pública.

26
En tal sentido, la libertad de empresa debe ser defendida porque
no se trata de cualquier derecho, éste permite y reconoce al ser
humano como un ente libre, es decir, como un ser creativo y
proyectivo, que permite constituir empresa y su libre accionar,
desarrollo y permanencia; encargada de proveer de bienes y
servicios necesarios para atender la subsistencia y desarrollo
integral de todas y cada una de las personas que integran la
sociedad. En este contexto, el papel del Estado implica la defensa
del bien común y del interés público, la explotación racional de los
recursos naturales para tener un desarrollo sostenible, y acciones
orientadas a propiciar la equidad social. Por ende, tiene la
obligación de acentuar la búsqueda del equilibrio entre la libertad
económica, la eficiencia económica, la equidad social y las
condiciones dignas de vida para las actuales y venideras
generaciones Los límites a la libertad de empresa, fijados bajo la
potestad normativa de la ley tienen como fin la protección de la
igualdad de las transacciones para salvaguardar al público, en su
situación de debilidad contractual, frente al empresario. Por ello,
generalmente la regulación legal busca preservar el buen
funcionamiento del mercado dictando normas sobre: marcas,
publicidad, defensa de la competencia, consumo, regulación de
precios, etc. Es por eso que podemos marcar las mencionadas
libertades en cuatro, siendo las siguientes:

 Libertad de fundación de una empresa: En un orden lógico, el


primer aspecto de la libertad de empresa es precisamente la
libertad de emprender actividades económicas organizadas.
Cuando un grupo de personas toma la decisión de constituir una
empresa, por ejemplo, bajo la forma de una sociedad, encuentra
que el ejercicio de su derecho no es absoluto, en la medida en
que no podrá hacerlo bajo su entero arbitrio, sino que, por el
contrario, deberá limitar su conducta al cumplimiento de unas
condiciones objetivas o subjetivas que le impone la ley con miras
a preservar el interés general de la comunidad. El aspecto
central de la libertad de empresa en materia societaria, es que
los socios tengan plena autonomía para escoger su objeto
social, es decir que libremente puedan decidir el conjunto de
operaciones y actividades que va a desarrollar la empresa, y a lo
cual comprometerán todo su esfuerzo. Sin embargo, tal libertad,
en ocasiones puede ser coactada por las mencionadas
“limitaciones
objetivas”, las cuales nos ayudarán a fijar el contenido del
derecho de la libertad de empresa en lo que a la formación de la
misma concierne, pues por medio de ellas la ley puede restringir
el ejercicio de una determinada actividad económica organizada
como es el caso de los monopolios, limitando, como es obvio, el
libre acceso de los particulares a determinada actividad
empresarial. Lo que quiere decir que, si bien es una garantía
constitucional, ésta no es absoluta pues se encuentra
supeditada al interés general de sus ciudadanos.

27
 Libertad de organización del empresario: Partiendo de la
premisa de que la correcta y efectiva organización de la empresa
es un factor indispensable para el empresario en procura del
éxito económico de la misma, será importante ver cómo todos
los elementos que hacen parte de esa organización, son a su
turno elementos de la libre iniciativa privada dentro del marco de
la libertad de empresa. Por esta razón, haremos algunos
comentarios sobre los elementos que hacen parte de la
organización empresarial; tales son: la determinación de la forma
jurídica en que se va a constituir, la definición de su estructura
interna, la asignación del nombre e incluso la ubicación de su
domicilio. En cuanto a la forma de organización de la empresa,
por ejemplo, como una sociedad comercial, los socios van a
tener una libertad reglada, en la medida que sólo podrá formar
su empresa eligiendo una de las siete formas que ofrece la Ley
General de Sociedades, por ejemplo, elegirá constituir su
empresa con la estructura de una sociedad anónima, una
sociedad comercial de responsabilidad limitada, una sociedad
colectiva, entre otras opciones. En lo atinente a la definición de
su estructura interna, podemos citar la libertad del empresario en
cuanto a la determinación del número, estructura y designación
de cargos de los órganos que toman las decisiones al interior de
la empresa, facultad que, para las sociedades, y en especial
forma para la sociedad anónima, se encuentra reglada en la Ley
General de Sociedades. La asignación del nombre es otra de las
manifestaciones claras de la libertad de empresa, pues si el
empresario quiere desarrollar su actividad de carácter
económico lo más lógico es que el ordenamiento jurídico le
permita designarlo como mejor le parezca; sin embargo, la ley,
en defensa del interés general, ha querido intervenir en este
tema colocando algunas restricciones85, toda vez que exige que
el nombre debe ir acompañado de las palabras “Sociedad
Anónima” o “S.A.”, de forma similar los otros tipos societarios,
esto con miras a que todo aquel que quiera adelantar relaciones
contractuales con la empresa conozca prima facie el régimen de
responsabilidad de sus accionistas. Finalmente, la asignación
del domicilio, esto es, del lugar o lugares donde la empresa va a
desarrollar su objeto económico, es la última de las libertades
que comprometen la organización de la misma, pero se ha visto
parcialmente limitada en cuanto al deber de información se
refiere, toda vez que la ley exige que se designe claramente cuál
va a ser su domicilio.

 Libertad de dirección de la empresa: Otro elemento de la libertad


empresarial es la libertad de dirigir y desarrollar la empresa,
libremente fundada y organizada, de acuerdo con las propias
ideas, planes, evaluaciones y decisiones. Dentro de este marco
se encontrará la libertad de planificación económica, la libertad

28
de contratación del capital humano, la libertad de producción, y
la libertad de inversión y desarrollo.

En cuanto a la libertad de planificación económica, es claro que


el
empresario siempre tiene la facultad de dirigir financieramente
su empresa de la forma como mejor corresponda, planificando
sus inversiones de capital. Sin embargo, el empresario no debe
olvidar que toda vez que actúe como administrador de la misma,
deberá obrar de buena fe, con lealtad y con la diligencia de un
buen hombre de negocios, pues de lo contrario comprometerá
su responsabilidad patrimonial frente a los asociados (en caso
de que sea una sociedad) y frente a terceros. Igualmente, tal
libertad de planificación económica se podría ver limitada en la
medida en que se encuentre bajo alguno de los supuestos de
vigilancia o control, o en algunos casos más graves cuando la
empresa se vea sometida a un acuerdo de reestructuración o a
una liquidación obligatoria, situaciones en las cuales se regirán
por las normas especiales que regulen estas materias y con la
directa intervención estatal por medio de la Superintendencia
que corresponda según sea el caso. Otro aspecto de la libertad
de dirección de la empresa es aquel referido al tema laboral, en
que el empresario va encontrar limitada su libertad de elección y
sobre todo de contratación de capital humano por las normas de
orden público de carácter laboral, mandatos legales que son
prevalentemente proteccionistas del trabajador, lo cual es
consecuencia necesaria de los modernos estados sociales de
derecho.
La libertad de disposición como parte integrante de la libertad de
dirección se podrá ver igualmente limitada por mandato legal
cuando se imponga la prestación de ciertos servicios a las
empresas a favor del Estado. Ejemplo típico de esta restricción a
libertad empresarial lo será la carga que impone el Estado a las
empresas de recaudar algunos impuestos como el IGV, o más
específicamente aquellos que se encuentren catalogados como
principales contribuyentes, modalidad que normalmente viene
aparejada a las grandes empresas.

En lo atinente a la libertad de producción, entendida ésta tanto


de bienes como de servicios, puede ser limitada a través de
prohibiciones de producción, colocación de topes o restricciones
en la producción o la imposición de requisitos para ejercer
determinada actividad económica. El primero de los casos es en
realidad muy excepcional y sólo se configurarán bajo
legislaciones especiales normalmente atadas a circunstancias
coyunturales. Otro es el caso de la imposición de requisitos para
el ejercicio de una actividad económica, toda vez que,
dependiendo de la influencia económica o social de algunas
actividades, el legislador ha querido, por ejemplo, autorizar su
funcionamiento mediante la concesión de licencias como es el

29
caso del funcionamiento de los establecimientos educativos, la
fabricación de productos farmacéuticos o el mismo ejercicio de la
actividad bancaria.

 Tendencias de la Legislación Comparada

El contrato de franquicia no ha recibido un tratamiento


homogéneo en los diversos regímenes jurídicos a nivel
internacional, verificándose que existen hasta tres tipos de
posiciones: el primero, es la falta de regulación y por tanto
subsume al contrato de franquicia dentro de otras figuras
jurídicas; el segundo es regular algunos aspectos del contrato,
como por ejemplo, la entrega de información que debe realizar el
franquiciante como condición previa a la firma del contrato; y la
tercera, es regular extensamente el contrato.

Sobre los países que no tienen una regulación específica se


encuentra Ecuador, Colombia, Panamá y casi todos los países
latinoamericanos, a excepción de tres países (México, Brasil y
Argentina), cuya regulación analizaremos más adelante.

En ese sentido, entre los más importantes tenemos los


siguientes:

 Ecuador: Al igual que el Perú, Ecuador tiene algunas leyes


especiales que, si bien no establecen un marco legal al
contrato de franquicia como tal, existen algunas normas de
materia especial que de una u otra reseñan algunos aspectos
del mismo. En primer lugar, al igual que los demás miembros
de la Comunidad Andina, se encuentra la decisión 291 de la
Comisión del Acuerdo de Cartagena sobre “Régimen Común
de tratamiento a los Capitales Extranjeros y sobre Marcas,
Patentes, Licencias y Regalías”; y la Decisión N° 486 de la
Comisión de la Comunidad Andina sobre “Régimen Común
sobre Propiedad Industrial”. Estas leyes de carácter
supranacional tienen como objetivo establecer normas
generales para la regulación y promoción de la inversión en
los países de la Comunidad Andina; estas normas son de
carácter general y para su correcta aplicación depende de la
legislación de cada país.

 Bolivia: En la actualidad, la legislación de Bolivia no


contempla la figura del contrato de franquicia, siendo este un
contrato atípico, de gran importancia en la dinámica
económica global, del cual Bolivia no está ajena. La
inexistencia de un orden normativo en el formalismo jurídico,
imposibilita a los empresarios nacionales tener una opción

30
dentro de la ley que permita equilibrar y/o flexibilizar en la
medida de lo posible esta relación contractual. No existe una
regulación sobre la materia en el Código Civil, ni en el Código
de Comercio, de manera que el contrato se regula por lo que
las partes convengan, en virtud del principio de la autonomía
de la voluntad, teniendo en cuenta aquellos aspectos
regulados por las decisiones de la Comunidad Andina,
reseñadas al tratar en el punto anterior.

 Colombia: La franquicia comercial es un contrato atípico en


Colombia; sin embargo, la doctrina y la jurisprudencia de este
país, han señalado que a los contratos atípicos de carácter
comercial le son aplicables las normas generales de carácter
imperativo contenido en el código civil, código de comercio y
los usos y costumbres comerciales. Al ser la franquicia un
contrato mercantil, la primera fuente de norma aplicable es el
Código de Comercio, luego debemos remitirnos al Código
Civil. Igualmente, se revisarán algunas normas especiales
relacionadas con la franquicia tales como propiedad
intelectual, el derecho a la competencia, inversión extranjera,
entre otras.
Así el artículo 4º del Código de Comercio establece que los
contratantes con capacidad legal, consentimiento exento de
vicios, objeto y causas lícitas, estipulen lo que tengan a bien y
dispone que esos contratos válidamente celebrados
prevalezcan frente a las normas supletorias y a las
costumbres mercantiles.
Asimismo, el Art. 822° del mismo cuerpo normativo determina
que los principios que gobiernan la formación de los contratos
civiles, sus efectos, su interpretación, su modo de extinguirse,
anularse o rescindirse; son los mismos que se aplicarían a los
contratos mercantiles a menos que la ley diga otra cosa. Por
ende, y por remisión, a la franquicia se aplica el principio de la
autonomía de la voluntad consagrado en el Art. 1602° del
Código Civil. Sin embargo, la evolución e importancia cada vez
mayor de la Franquicia en la economía colombiana ha llevado
al sector de franquicias a ejercer una actividad auto regulada a
través del Código de Ética, normas técnicas (NTC 5813 del
Icontec) y costumbres reconocidas por las Cámaras de
Comercio, que, si bien no son normas de obligatorio
cumplimiento, son reglas de conducta que permiten orientar y
blindar, en cierta medida, las obligaciones, deberes y derecho
de las partes.

Chile: No existe ningún tipo de regulación para el contrato de


franquicia en toda la normativa chilena. En Chile, el contrato de
franquicia se considera un contrato innominado o atípico, por lo
que constituye un acuerdo privado regido por el principio de
autonomía de la voluntad de las partes. Esto permite utilizar el

31
contrato tipo de franquicia de cualquier otro país, o incluso un
contrato elaborado totalmente ad hoc, si bien siempre deben
tenerse en cuenta las peculiaridades generales de la normativa
chilena para cualquier tipo de contrato, empresa o sector. Es
decir, al contrato atípico de franquicia acaba aplicándose
normativa tan diversa como el Código Civil, el Código de
Comercio, la Ley de Propiedad Intelectual, la Ley de Propiedad
Intelectual, la Ley de Propiedad Industrial, el Código de Trabajo
o la Ley sobre Protección de los Derechos de los
Consumidores, entre otros. Es así, que la Ley Chilena de
Propiedad Intelectual e Industrial distingue entre trabajos
intelectuales, regulados por la Ley de Propiedad Intelectual N°
17.336, y trabajos industriales (marcas, patentes, diseños
industriales, denominaciones de origen, entre otros), protegidos
por la Ley de Propiedad Industrial N° 19.039. En los contratos
de franquicia, habitualmente se entrega un Manual de la
franquicia al franquiciado que suelen incluir instrucciones,
descripción de sistemas y procesos relativos a la franquicia,
estrategias de marketing, acuerdos, técnicas de venta,
formación de personal, entre otros aspectos; por eso
recomiendan inscribir en el Registro de Propiedad Intelectual y
se transfieran a los franquiciados a través de una licencia de
uso. En cuanto a las licencias de uso reguladas por la Ley de
Propiedad Industrial Chilena no representa ningún tipo de
requisito formal para su registro o efectividad; sin embargo, se
recomienda que estas licencias se plasmen por escrito y se
firmen por las partes ante notario público. Estos acuerdos,
incluyen el propio contrato de franquicia, deben registrarse en
el Instituto Nacional de Propiedad Industrial de Chile (INAPI)
para protegerlo frente a terceros.
 Alemania (Betrich Franqchising): Jurídicamente carece de una
legislación específica que trate los contratos de franchising; sin
embargo, tras años de distintas posiciones, la mayoría de la
jurisprudencia y la doctrina llego al acuerdo que la
reglamentación correspondiente al contrato de agencia
comercial le debe ser aplicable al de franquicia, por las vastas
similitudes en las situaciones que se presentan137, lo cual
concuerda con lo dispuesto en el Artículo 39° inc. B del Código
Civil. De acuerdo a Navas Herrera María, el contrato de
franquicia en Alemania, se suscriben cláusulas penales que
obligan a mantener silencio en torno al contrato de franquicia, el
sistema no cuenta con tanta jurisprudencia como se quisiera. No
obstante, la doctrina y la jurisprudencia, con excepción del BGH
(Corte Suprema de Justicia Alemana) que hasta ahora no se ha
pronunciado sobre el particular, han desarrollado el concepto del
deber precontactual de aclaración, y han dispuesto que el
franquiciador tenga que informar y dilucidar los aspectos
relacionados en torno a la rentabilidad de la franquicia, antes de
la suscripción del contrato. Sólo se puede excusar de dicho
deber en aquellos eventos en los que el franquiciado ya se

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desempeña como empresario en el mismo sector de la
franquicia, o cuando ya conoce el sistema de franquicia
proporcionado por el franquiciador. La jurisprudencia alemana ha
sido prolífica en relación con los deberes precontractuales de
aclaración por parte del franquiciador, pero calla en relación con
deberes precontractuales que pueden corresponder al
franquiciado. No obstante, en dichos tribunales se ha aceptado
la concurrencia de culpas, y consecuentemente la disminución
de la indemnización a cargo del franquiciador, siempre y cuando
éste no haya obrado con dolo. Lo anterior debe ser interpretado
en concordancia con § 254 BGB.

 Inglaterra: Tampoco cuenta con una ley sobre franchising; sin


embargo, diversas normas sobre competencia, privacidad del
contrato, protección de datos y derechos humanos, lo afectan.
Es así que la ley de defensa de la competencia prohíbe
cualquier conducta que restrinja, distorsione o elimine la
competencia, siendo la consecuencia que, de este modo, pocos
franquiciantes se vean afectados. No obstante, existe la British
Franchise Association-BAF (Asociación Británica de Franquicias)
y la Franchise Consultants Association, que agrupa a los más
importantes asesores de distintas disciplinas relacionadas con el
franchising. Asimismo, el soporte financiero viene siendo
apoyado por el National Westminster Bank (Banco Nacional de
Westminster), que ha contribuido a la creación del Shool
(Londres), que constituye el primer centro de investigación a
tiempo completo sobre el franchising en el mundo. La
pertenencia al British Franchise Association (en adelante BFA)
no ofrece ninguna garantía en cuanto a la probabilidad de éxito
comercial de cualquier franquicia. El BFA aconseja a todos los
potenciales franquiciados para investigar a fondo las propuestas
de franquicia antes de hacer compromisos. La definición del BFA
establece claramente en el Reino Unido el modelo más moderno
de la franquicia como formato de negocio, que cumple con los
criterios del Reglamento N° 4087/88 CE145. Por supuesto, el
documento BAF - no es un acto de derecho y no tiene unión de
fuerza, aunque tiene una gran autoridad moral para los
franquiciadores del Reino Unido. Por otra parte, BAF tiene
ciertos mecanismos para asegurar el cumplimiento de las partes
en un acuerdo de franquicia con los requisitos contenidos en la
definición de la franquicia, elaborado por el BAF. Esto se debe
principalmente al procedimiento de recepción BAF de los nuevos
miembros. En segundo lugar, obligación de obedecer el Código
de Ética de la European Franchise Association, de los miembros
del BAF. En tercer lugar, la presencia de mecanismos
disciplinarios y de arbitraje propios de pre-BAF consideración y
resolución de conflictos. En cuarto lugar, la aplicación de la
Asociación de funciones de representación ante los órganos de
todas las ramas del poder en relación con intereses de los
sujetos de franquicia, en el BAF. Asimismo, los contratantes

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deberán tener en cuenta las normas que rigen la protección de
datos, las cláusulas abusivas del mismo, la regulación del
contrato de agencia, y las normas laborales.

 Brasil: La franquicia comenzó en 1960 con la escuela de idiomas


Yázigi y, en la década siguiente, con la instalación de la primera
tienda Mc Donald´s en el país. En 1992, el mercado de
franquicias fue abierto a la competición internacional y, en 1994,
fue promulgada una legislación específica para el sector que
pasó
a regir las relaciones entre franquiciados y franquiciadores.
Durante la década del noventa, el sector alcanzó tasas de
crecimiento impresionantes y ocupó la tercera posición en el
ranking mundial de franquicias. Esta legislación fue la Ley Nº
8.955/94 que junto al Código de Ética regulan y establecen los
requerimientos necesarios para el normal desarrollo de las
franquicias. La Ley Brasilera de Franquicias cuenta de once (11)
artículos, definiendo en su artículo 2° la denominada franquicia
empresarial, dispone en su artículo 3° la obligatoriedad de
entregar al franquiciado una Circular de Oferta de Franquicia que
debe contener por escrito lo siguiente: razón social del
franquiciador, balances y demostraciones financieras de la
empresa franquiciante, informaciones en cuanto a las tasas
periódicas a ser pagadas por el franquiciado al franquiciador,
con un mínimo de 10 días de antelación a la firma del contrato o
precontrato, y regula las formalidades para la legalización del
contrato149. Asimismo, establece que, el contrato de franquicia
debe ser firmado ante dos testigos y su validez no depende de
un registro ulterior. Los contratos firmados en el extranjero
deben ser registrados en Brasil, a efectos de su publicidad frente
a terceros.
Es interesante destacar que la falta de entrega de la información
correspondiente al franquiciatario, o su falsedad, provocan la
nulidad de la relación, con la consiguiente obligación del
franquiciante de devolver al franquiciatario las sumas ya
pagadas por éste con interés a una tasa módica.

 Estados Unidos de América: Los constantes abusos cometidos


por los franquiciantes dieron lugar a demandas cada vez más
numerosas por parte de la población para que el gobierno
norteamericano interviniera de forma inmediata a fin de frenar la
ola de abusos del sector. Es así que california fue el primer
estado en prestar atención a esas exigencias, debido a las
importantes pérdidas que muchos de sus residentes estaban
sufriendo a manos de franquiciantes sin escrúpulos y en
respuesta a una cantidad creciente de irregularidades jurídicas
en la materia. En ese sentido, se promulgó en 1971 la primera
Ley estatal relacionada específicamente con las franquicias. A
partir de entonces, toda compañía que deseara vender
franquicias debía registrarse antes de ofrecer o vender sus

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franquicias en California, e imponía un período de recapacitación
antes de que pudiese cerrar una venta. También obligaba a los
franquiciadores a entregar a los posibles franquiciatarios una
copia del contrato de franquicia, de sus estados financieros más
recientes y del documento de prestación, lo que en realidad
convertía la oferta de la franquicia en un contrato oficial por
escrito que el estado tenía derecho a revisar. También sirvió de
precedente para que otros estados de la Unión Americana
modificaran su legislación y adoptaran medidas muy similares
como la obligación registral y la publicidad precontractual. Es así
que, finalmente en octubre de 1979 la Comisión Federal de
Comercio promulgó su reglamento sobre las franquicias a nivel
nacional (en adelante FTC). Al igual que el ordenamiento de
California, el de la FTC establecía el derecho al franquiciatario
de obtener información confiable acerca del negocio del
franquiciador. Además, este nuevo reglamento estipulaba que
sería ilegal cualquier oferta o venta de una franquicia dentro de
los Estados Unidos si ésta no iba presidida de la entrega de un
documento de presentación durante el primero de los siguientes
acontecimientos: 1) la primera reunión personal para discutir la
venta de la franquicia, 2) cuando se entregaba al menos 10 días
hábiles antes de la firma de cualquier contrato de franquicia, o 3)
cuando menos 10 días antes de efectuar cualquier pago al
franquiciante. Ahora bien, el reglamento de la FTC es de
aplicación nacional lo que significa que todos los estados
americanos están obligados forzosamente
a cumplirlo. No obstante, hay estados que imponen normas
locales más estrictas que las federales y que tienen prioridad
sobre el reglamento de la FTC siempre y cuando no estén en
contra de dicho ordenamiento. Dentro de estos dispositivos
estatales, la Circular de Oferta Uniforme de Franquicias (UFOC)
es sin duda el método más popular por su alto grado de
eficiencia. Se trata de un documento complejo cuyo objetivo es
recabar un informe sumamente detallado sobre los
franquiciantes y sus franquicias.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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ESTUDIO DOCTRINARIO Y LEGISLATIVO DEL CONTRATO DE


FRANQUICIA. Camilo Devia Neira, Donny Donosso Leal, Israel Anderson
Rojas Mosquera. Universidad De La Sabana. Facultad De Derecho. 2014.

“REGULACIÓN DEL CONTRATO DE FRANQUICIA EN EL PERÚ”. Abog.


Keiichi Oleshka Chirinos Fernández, Abog. Manuel Francisco Porro

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Rivadeneira, Abog. Teresa Del Carmen Roncal Gonzalez. Universidad Nacional
Pedro Ruiz Gallo. 2017.

EL CONTRATO DE FRANQUICIA EN DERECHO COMPARADO. María Pía


Araya Ramírez. Facultad de Derecho de la Universidad de Chile. 2014.

EL CONTRATO DE FRANQUICIA: APORTES Y TENDENCIAS EN EL


DERECHO COMPARADO SOBRE LA RESPONSABILIDAD DEL
FRANQUICIADOR. María Fernanda Navas Herrera, Andrés Mauricio Mosquera
Moreno. Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Colombia. Diciembre de
2015.

EL CONTRATO DE FRANQUICIA SU ANÁLISIS EN EL DERECHO


COMPARADO EN MÉXICO, ESTADOS UNIDOS Y ECUADOR. Julissa Lisseth
Rodríguez Valencia. Carrera De Derecho. Facultad De Jurisprudencia.
Universidad Regional Autónoma De Los Andes. 2023.

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