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Entrevistas Psicológicas en Terapia Clínica

PSICOLOGIA
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Temas abordados

  • sesgos en la entrevista,
  • plan de tratamiento,
  • metodología de la entrevista,
  • proceso terapéutico,
  • relación terapeuta-paciente,
  • preguntas efectivas,
  • diagnóstico diferencial,
  • escucha empática,
  • diagnóstico,
  • programas de entrevista
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  • sesgos en la entrevista,
  • plan de tratamiento,
  • metodología de la entrevista,
  • proceso terapéutico,
  • relación terapeuta-paciente,
  • preguntas efectivas,
  • diagnóstico diferencial,
  • escucha empática,
  • diagnóstico,
  • programas de entrevista

Autor del contenido Martín González

Fecha de actualización 22/05/2020


Título La Entrevista Desde los Diferentes Enfoques Terapéuticos

1
TABLA DE CONTENIDO
Entrevista Psicológica… .................................................................................................................... 3
Entrevista de Evaluación...................................................................................................... 6
Programa de Entrevistas Estructuradas ............................................................................. 7
Entrevista Clínica Psicodinámica ........................................................................................ 8
Entrevista Clínica Humanista .............................................................................................. 9
Entrevista Clínica Conductual ........................................................................................... 11
Entrevista Clínica Sistémica… ............................................................................................ 10
Preguntas complementarias ............................................................................................. 12
Conclusiones ...................................................................................................................... 14
Bibliografía ......................................................................................................................... 15

2
INTRODUCCION AL MÓDULO N°_2
En el desarrollo del segundo módulo, abordaremos detalladamente, el método de
entrevista desde el ejercicio evaluativo, específicamente en el área clínica, donde se
convierte en un instrumento diagnóstico por excelencia, que permite recabar la
información necesaria, para proponer el tratamiento adecuado a cada paciente de
acuerdo con su situación particular.
Además, se retomarán los enfoques psicológicos, tales como el psicodinámico,
conductual, humanista y sistémico, desde los cuales se identificará, como desde sus
postulados principales, se establece la relación con los pacientes y emerge la
propuesta diagnostica e interventiva.
En la descripción de las relaciones terapéuticas, se denotará la postura del terapeuta
en la entrevista, los aspectos relevantes a tener en cuenta y la forma de
retroalimentación y a partir de allí, visualizar como emerge, la construcción de un
espacio de intervención clínico.
Este recorrido conceptual, le brindará al estudioso las herramientas necesarias, para
reconocer la versatilidad del método de entrevista y su relevancia en el ámbito
clínico, además de identificar como para cada enfoque, la relación terapeuta-
paciente, se desenvuelve de formas distintas sustentadas en la conceptualización
básica de cada uno de éstos.

1. Entrevista Psicológica
La entrevista psicológica, es una de las herramientas más importante para el
psicólogo, puede definirse como un intercambio verbal cara a cara, mediante el cual
el entrevistador intenta producir como respuesta, cierta información o expresiones
sobre la opinión o las creencias que tiene el paciente. (Wiens, 1990)

En este sentido, el psicólogo, desde cualquier área en la que se desempeñe, debe


tener conocimientos fuertes sobre qué es la entrevista, y adicionalmente, desarrollar
habilidades clínicas básicas para realizarla, posteriormente, deberá comprender
cómo utilizar la información recolectada para así poder plantear unas buenas
estrategias de evaluación e intervención.
En este sentido, en este curso el estudioso aprenderá a reconocer los objetivos y las
características de la entrevista, adicionalmente, desarrollará habilidades que le
permitan iniciar una relación terapéutica durante la entrevista, que le permita
recolectar información pertinente, para poder realizar remisiones de forma oportuna,
y realizar una evaluación acertada, por lo que es importante que aprenda a formular
preguntas correctamente, utilizar el lenguaje verbal y no verbal durante la
entrevista, comunicarse efectivamente, hacer una entrevista inicial y derivar de ella
un informe de evaluación o un informe psicológico.
La entrevista es una técnica que permite la recogida de información, y por tanto de
3
evaluación, su versatilidad y flexibilidad permiten moldear cada sesión de entrevista
de acuerdo con la finalidad que busque el psicólogo, asimismo, podrá adaptarla
incluso a las necesidades del entrevistado y al estilo personal del entrevistador, lo
que resulta en gran ventaja respecto al resto de las técnicas de evaluación
psicológica.
Por tanto, la forma más eficaz de conocer qué le sucede a una persona es
preguntarle, y en esto consiste básicamente la entrevista, es, por tanto, una técnica
de recogida de información que ha sido más ampliamente utilizada, pero al mismo
tiempo, es la más compleja de llevar a cabo. Es importante saber, que la entrevista
se ha ido adaptando y, sobre todo, enriqueciendo de todos aquellos campos por los
que ha sido utilizada, dado que ha sido utilizada por profesionales de la salud e
incluso en proceso de selección de personal. En este sentido, es importante tener en
cuenta que la entrevista comienza a tener una especial relevancia en el campo
clínico, con el objetivo de explorar con de manera muy fina los síntomas de los
pacientes. Ello permitiría poder realizar un diagnóstico que se pudiera articular en
una clasificación de los trastornos mentales, por tanto, la exploración del estado
mental del paciente resultaba imprescindible, y esa exploración y otros datos de la
historia clínica del paciente se recababan, precisamente, a través de una entrevista.
Es importante realizar una entrevista psicológica que no sesgue los datos que se
están recolectando, desde el conductismo, por ejemplo, Skinner y Eysenck en la
década de los cincuenta pudieron de manifiesto ciertos sesgos producidos, por
ejemplo, por los reforzamientos verbales, así como otras fuentes de error que
también se comienzan a evidenciar desde el área social y las entrevistas de
investigación. Sin embargo, con la aparición del conductismo de los años setenta,
los propios terapeutas de conducta no estaban dispuestos a renunciar a una técnica
que, aun con sus problemas, resultaba tan útil (Wolpe & Turkat, 1985). En 1965
Kanfer y Saslow publican Behavior Analysis, entre cuyos argumentos, señalan que
la entrevista es un instrumento fundamental en el análisis funcional de la conducta,
pero exigiendo un buen nivel metodológico para garantizar su fiabilidad y validez.
Las críticas a la falta de estandarización y de cuantificación, a la excesiva confianza
que se deposita en el entrevistador para que la entrevista sea fiable y válida, unidas
al reconocimiento de la gran utilidad de esta herramienta, llevarán a muchos autores
a esforzarse por dotarla de mecanismos que ayudaran a asegurar su fiabilidad y
validez.
En este sentido, surgen las entrevistas estandarizadas con propósitos diagnósticos,
como la SCID (Structured Clinical Interview for DSM-IV Axis I Disorders, SCID-I;
First, Spitzer, Robert, Gibbon y Williams 1996), o las series de las ADIS,
asegurando que el entrevistador pueda a través de su técnica llegar a conclusiones
diagnósticas fiables o formular hipótesis de intervención válidas. La aportación de
la investigación social a la entrevista, desde un campo completamente distinto,
también ha contribuido a la estandarización y cuantificación de la técnica, muchas
4
veces obligada a manejar gran cantidad de datos y de personas evaluadas.

En este punto es importante que el estudioso realice una búsqueda de estas


entrevistas estandarizadas y realice un cuadro comparativo que le permita identificar
elementos diferenciales entre lo que es una entrevista y una conversación, dado que
suele confundirse a la entrevista con un encuentro conversacional.

De este análisis que realice el estudioso podrá llegar a una primera conclusión, y es
que, bajo su apariencia de simplicidad, la entrevista es realmente una de las técnicas
más complejas y de más difícil manejo. Primordialmente, la entrevista es una
técnica que puede parecer fácil porque se basa en una de las habilidades que
desarrollamos todos los días: conversar y comunicarnos. Pero de lo que se trata es
hacer de algo espontáneo y «natural», una técnica que apliquemos al servicio de
unos propósitos, buscando unos efectos y resultados, independientemente de que en
ese momento nos apetezca «conversar, o no», o exhibir nuestras habilidades de
diálogo. Como psicólogo, es importante conocer reglas de comunicación e
interacción y aplicar una serie de técnicas para modulares efectos en beneficio del
consultante.
Por tanto, la entrevista se clasifica en diferentes tipos y criterios:

Estructura.

Grado de dirección o participación.

Ámbito de aplicación-fines u objetivos.

Funciones.

Secuencia temporal

En este punto se pide al estudioso que investigue en que consiste cada uno de los
tipos de entrevista y realice un pequeño ejemplo con cada tipo de entrevista.

5
1.2 Entrevista de Evaluación
Cuando se inicia una entrevista de evaluación, se definen las metas explícitamente,
por ejemplo: llegar a un diagnóstico, la identificación del problema del paciente o la
formulación de un plan para el tratamiento. Beutler y Hardwood (1995) listan cinco
cuestiones más comunes de referencia que incitan a una evaluación:
1) ¿Qué diagnóstico se ajusta a la presentación actual de esta persona?
2) ¿Cuál es el pronóstico para la condición de esta persona?
3) ¿Qué tan deteriorado se encuentra el funcionamiento actual de esta persona?
4) ¿Qué tratamientos es más probable que rinda efectos positivos?
5) ¿Qué factores contribuyen o causan los trastornos del paciente?
Es importante reconocer que, aunque la entrevista es un método para obtener
respuestas del paciente, esto no significa que el psicólogo, lo aplique en la lógica de
un interrogatorio. Las entrevistas efectivas se facilitan por el desarrollo de la
confianza y el entendimiento mutuo, de forma que el paciente se sienta cómodo al
revelar información personal.
La tarea del psicólogo clínico es hacer las preguntas correctas y mantener la
entrevista enfocada en los propósitos fijados para ella, este tipo de entrevista tiene
continuidad, conforme son explorados los temas relevantes a evaluar, por ejemplo,
si en la entrevista se identifica un estado de ánimo determinado, puede producir
preguntas en la entrevista relacionadas con pérdida del sueño, pérdida de interés,
sentimientos de culpa, explorando un diagnóstico en particular.
Un propósito vital en una entrevista de evaluación es descartar cosas, por ejemplo,
en el uso de drogas y alcohol, pueden existir trastornos asociados, en este caso la
entrevista debe ayudar a comprender qué papel desempeña la droga y/o el abuso del
alcohol. Otra práctica común en la entrevista de evaluación es descartar el riesgo de
suicido, preguntando explícitamente si han existido pensamientos sobre hacerse
daño.
La entrevista psicológica ha sido materia de diferentes líneas de investigación. Estas
son algunas de las tendencias claves:

Rogers (1975) ha investigado la calidad de los terapeutas y la naturaleza de las


interacciones dentro de la entrevista, que promueven el desarrollo del entendimiento
mutuo. La capacidad de escuchar enfáticamente y luego la habilidad para reflejar de
forma exacta en una oración, el significado personal de lo que el paciente está
expresando. (Goldfried, Greenberg, & Marmar, 1990)

Otra línea de investigación está relacionada con la división de las interacciones


complejas de la entrevista en micro habilidades discretas, como una base para
entender las condiciones de una evaluación exitosa. La capacidad de escucha ha
sido dividida en cinco pasos: cuestionar, alentar, parafrasear, reflexionar y resumir.
(Ivey, Ivey, & Simek-Morgan, 1993)
6
Otro de los focos de investigación en las entrevistas es la exploración del contenido
temático. Los pacientes y terapeutas deciden hablar de una serie de temáticas, pero
en la práctica real son unos cuantos los que dominan la conversación.

1.3 Programas de Entrevistas Estructuradas.


Este tipo de programas tienen características comunes.

El manejo de un manual, en el cual está consignado las preguntas de seguimiento y


proporciona reglas objetivas para el flujo de las preguntas, toma de decisiones y
puntuación general. La ventaja de este tipo de entrevista es que se minimizan las
variaciones entre los entrevistadores y mejora la confiabilidad de las evaluaciones.

Las dificultades que tiene este tipo de entrevista es la falta de eficiencia: el


procedimiento requiere más tiempo que una entrevista de diagnóstico tradicional y
los pacientes terminan respondiendo de acuerdo a las conclusiones esperadas,
además, que el psicólogo puede pasar por alto, elementos contextuales que pueden
ser decisivos en el proceso de investigación, diagnóstico e intervención.

Los programas de entrevista estructuradas más conocidas son aquellas que le


permiten al examinador determinar un diagnóstico formal, dentro del marco del
DSM, una guía importante para los trastornos mentales es el manual guía para tomar
decisiones diagnósticas, es en esencia un diagrama de flujo de preguntas y puntos de
decisión desde el cual, en psicólogo clínico, puede determinar la clasificación de
diagnóstico que aplica a un paciente.

1.3 Examen del Estado Mental:


Es una entrevista semiestructurada diseñada para valorar el intelecto y
funcionamiento, emocional actual del paciente.
El alcance del EEM es amplio, pero relativamente superficial, incluyendo la
evaluación de memoria, el pensamiento el lenguaje, los sentimientos y el juicio.
Además, los psicólogos clínicos describen la apariencia física del paciente y
registran cualquier afectación o hábito inusual u otros comportamientos.
Además, el propósito del EEM es proporcionar una guía para una evaluación
posterior, por ejemplo; que áreas necesitan mayor indagación y establecer un
diagnóstico formal.

7
1.4 Entrevista desde el Modelo Psicodinámico

Las terapias psicoanalíticas dividen la interacción entre el paciente y el terapeuta en


tres componentes:

1) La relación real: consiste en los aspectos sociales de la interacción, producto del


contacto frecuente y regular entre el paciente y el terapeuta.

2) La alianza terapéutica: permite el proceso analítico, en el cual el paciente siente la


libertad de expresar sus situaciones internas y mantenerse abierto a las
interpretaciones ofrecidas por el terapeuta.

3) Transferencia y Contratransferencia: la transferencia es el proceso inconsciente, en


el cual el paciente confunde, o transforma de forma activa al terapeuta en alguien de
su pasado o de su vida presente. La contratransferencia implica una percepción
similar inconsciente del terapeuta hacia el paciente.
La transferencia y la contratransferencia son las causas más frecuentes de la
resistencia y de los bloqueos en el flujo de comunicación entre el paciente y el
terapeuta.

Existe otro concepto que define el tipo de relación que se establece entre el paciente
y el terapeuta desde el modelo psicodinámico: es la alianza terapéutica, en el
proceso de interacción el paciente siente la libertad de expresarse y comunicar su
experiencia interna y mantenerse abierto para recibir las interpretaciones de su
terapeuta.

En el corazón de este tipo de psicoterapia está el análisis de la transferencia: la


transformación inconsciente de la relación del paciente con su psicoanalista, en una
reproducción de sus relaciones con los padres, y con otras personas importantes
durante la niñez.

RELACIÓN REAL

TRANSFERENCIA Y
CONTRATRANSFERENCIA
LA ALIANZA TERAPÉUTICA

Gráfica 1. Conceptos claves de la relación terapeuta -paciente en la terapia psicoanalítica.


Fuente elaboración propia.
8
1.5 Entrevista desde el Modelo Humanista

Terapia centrada en el cliente: la psicoterapia centrada en el cliente fue


desarrollada por Carl Rogers (1951) en las formas como se logra o se frustra el
crecimiento, la autenticación y la integración psicológicas.

La realización de las habilidades, los valores y las metas de la persona; la


flexibilidad y la apertura emocional y cognoscitiva, la capacidad para la auto
aceptación genuina, la calidez y la empatía con los demás son algunos de los
signos de la autorrealización o de la salud psicológica (Maslow 1954; Rogers
1961)
El método de entrevista desde el humanismo está centrado en los
pensamientos, sensaciones, imágenes, y fantasías de la persona, a lo que Rogers
(1951) llamó “terapia no directiva”.

Aquí la evaluación y el diagnóstico no son relevantes para él, la terapia es la


totalidad de la interacción entre el terapeuta y el paciente.

Permitiendo que el paciente gradualmente amplíe y profundice su habilidad de


vivir sensaciones y experiencias; y de simbolizar de manera consciente esa
experiencia al grado más completo posible, que son las condiciones de valía
internalizadas. (Rogers 1957)

9
EMPATÍA

SENSACIONES

TERAPIA
NO DIRECTIVA

CONDICIONES DE VALÍA

Gráfica 2. Conceptos claves de la relación terapeuta -paciente en la terapia humanista.


Fuente elaboración propia.

10
1.6 Entrevista desde el Modelo Conductual.

Las terapias conductuales se basan en el conocimiento explícito de la necesidad de una


relación terapéutica cómoda y segura. Los primeros escritores sobre terapia conductual
desacreditaron los efectos positivos de la relación terapéutica y argumentaron que el
impacto de la terapia conductual podría localizarse por completo en sus técnicas (por
ejemplo, Eysenk, 1960).

Fishman and Lubetkin (1983) observaron que los aspectos técnicos de la terapia conductual
ocupan solamente un porcentaje pequeño del tiempo de las sesiones, con más minutos
dedicados a la disposición terapéutica de empatía, entendimiento, ánimo, apoyo y a la
generación de soluciones alternativas del comportamiento.

O´Leary y Wilson (1987) (O'Leary & Wilson, 1987)sugirieron que los aspectos dentro de la
relación terapéutica no pueden y no deben ser relegados a los factores no específicos. En su
opinión las expectativas del paciente, las intrincadas respuestas de los terapeutas a este y
repetición de los patrones inadecuados en la interacción terapéutica, eran importantes en la
determinación del resultado como lo eran las técnicas derivadas de manera experimental.

Goldfried (1995) comparó el papel de la relación terapéutica en la terapia cognoscitiva-


conductual, con el de la anestesia en la cirugía: es necesario permitir al paciente aceptar y
tolerar el dolor que es causado por el procedimiento. También ve la relación terapéutica
como fuente importante de los datos reales de la vida, sobre los cuales puede generarse las
hipótesis referentes al funcionamiento interpersonal general del paciente.

Incluye sus propias reacciones, así como la evaluación de sus sensaciones como puntos
útiles para intervención cognoscitiva y conductual.

11
1.7 Entrevista desde el Modelo Sistémico

El primer encuentro con el sistema consultante:

La primera sesión tiene una importancia fundamental, porque representa el primer


encuentro entre el sistema familiar y el terapeuta y es paradigmática para la comprensión de
un enfoque relacional.

Establecer un contexto de abierta colaboración y confianza recíproca desde el inicio


representa el objetivo central de esta sesión y el sustrato sobre el que se construirá una
terapia válida.

Presesión

El primer encuentro, va precedido por un contacto telefónico, o por un breve coloquio con
alguno de los familiares.

En cada momento el terapeuta tiene la posibilidad de recoger las informaciones necesarias,


para luego ser analizadas en términos relacionales: la definición que realiza uno de los
familiares acerca de la situación, se asume como una versión del problema y no como el
problema, acerca del cual, en ese momento no se sabe nada.
El terapeuta relacional recibe, una serie de informaciones que van más allá de los
contenidos específicos y que le permiten enterarse de algunos aspectos transaccionales de
indudable importancia.

La persona que establece el contacto inicial puede desenvolverse en diferentes roles, por un
lado, establece interacciones particulares con el terapeuta, con el fin de lograr posicionarse
de una forma privilegiada, dentro de la terapia que inicia.

Puede posicionarse en competencia con el terapeuta, mediante una serie de maniobras


destinadas a ponerlo en guardia y demostrarle que, si quiere conocer a la familia, debe
seguir sus reglas y decidirá quien participa en las sesiones, el día y la hora del encuentro y
el verdadero diagnóstico al cual se debe llegar.

Este espacio de presesión, la persona que solicita la cita, genera un primer nivel de
información, acerca de la situación que se está presentando y el contexto en el cual se
desarrolla, es decir que este momento hace parte de la entrevista, ya que como se vio en el
primer módulo, todo comportamiento comunica y brinda información acerca el contexto y
de sus participantes, de los tipos de relación que se desencadenan en este y de las creencias
y comprensiones acerca de la problemática, que son los insumos con los que el terapeuta
sistémico puede llegar a un diagnóstico.

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Primer Encuentro.

Este primer encuentro puede dividirse en cuatro estadios sucesivos:

1) Estadio Social: en esta fase inicial el terapeuta se propone ubicar a todos los miembros
de la familia de modo que se sientan cómodos y establecer un primer contacto con cada uno
de ellos.
Les comunica su deseo de establecer una atmósfera de confianza y confidencialidad, donde
la forma de la interacción no corresponde a la forma formal y distante de experto y
examinado.
La conversación que se establece en este primer encuentro tiene como propósito entrar en el
mundo del otro, adaptando su propio lenguaje, su estilo personal y su experiencia al sistema
que consulta, entendiendo el sistema cultural al que pertenecen y adaptando la interacción
para que sea acorde y se utilicen los mismos referentes, que les permitan comodidad y
claridad.

2) Estadio de focalización del problema: la forma como se formulan las preguntas sobre el
problema es importante y susceptible de orientar la entrevista de modos distintos. El
terapeuta puede comenzar diciendo: ¿Qué problema tienen? Una pregunta formulada así
define una situación en que se hablará del problema que ha motivado la visita. Cada una de
las personas presentes puede sentirse invitada a responder.
3) Estadio interactivo: existen dos momentos sucesivos, en el primero, cada uno refiere su
opinión; en esta fase el terapeuta es decididamente la figura más central y responsable; a él
le corresponde asegurar a cada uno el espacio, para que pueda expresarse en forma
autónoma, y también es el interlocutor privilegiado al que se dirige cada uno de los
participantes del encuentro.

El segundo momento es el estadio interactivo, en el cual el terapeuta se propone:


a) activar intercambios comunicativos directos entre los miembros de la familia sobre el
problema o sobre alguna otra temática vinculada con él, asumiendo una posición menos
central, b) recibir informaciones ulteriores sobre las relaciones interpersonales, con el fin de
visualizar la estructura del sistema que consulta, el terapeuta observa cómo se relacionan
entre ellos y las reglas que rigen las transacciones entre sus miembros.

C) Preparar el camino para la sucesiva definición de un objetivo terapéutico.

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1. 5. Preguntas complementarias:

¿Cómo se puede definir la entrevista teniendo en cuenta, el recorrido conceptual


realizado en el módulo?
¿Cuál es la importancia de este método en los procesos de diagnóstico e intervención
en el ámbito clínico?
¿Establecer las diferencias entre los enfoques, frente a la relación terapeuta-paciente?

1.6 Conclusiones

Para el modelo psicodinámico, la relación que se establece con el paciente está el


corazón de este tipo de psicoterapia, el análisis de la transferencia: la
transformación inconsciente de la relación del paciente con su psicoanalista, en una
reproducción de sus relaciones con los padres, y con otras personas importantes
durante la niñez.

El método de entrevista desde el humanismo está centrado en los pensamientos,


sensaciones, imágenes, y fantasías de la persona, a lo que Rogers (1951) llamó
“terapia no directiva”.

En el proceso de entrevista, desde el enfoque conductual, autores Fishman y


Lubetkin (1983), observaron que los aspectos técnicos de la terapia conductual
ocupan solamente un porcentaje pequeño del tiempo de las sesiones, con más
minutos dedicados a la disposición terapéutica de empatía, entendimiento, ánimo,
apoyo y a la generación de soluciones alternativas del comportamiento.

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REFERENCIAS

Fishman, S. T., & Lubetkin, B. S. (1983). Office practice of behavior therapy. Outpatient

behavior therapy: A clinical guide, 21-41.

Goldfried, M. R., Greenberg, L. S., & Marmar, C. (1990). Individual psychotherapy:

Process and outcome. Annual review of psychology, 41(1), 659-688.

Ivey, A., Ivey, M., & Simek-Morgan, L. (1993). The empathic attitude: Individual, family and

culture. Counselling and Psychotherapy: A Multicultural Perspective, 23-49.

O'Leary, K. D., & Wilson, G. T. (1987). Behavior therapy: Application and outcome:

Prentice-Hall, Inc.

Rogers, C. R. (1975). Empathic: An unappreciated way of being. The counseling

psychologist, 5(2), 2-10.

Wiens, A. N. (1990). Structured clinical interviews for adults.

Wolpe, J., & Turkat, I. D. (1985). Behavioral formulation of clinical cases Behavioral case

formulation (pp. 5-36): Springer.

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