Monografia de Chernobyl.
Monografia de Chernobyl.
Facilitador.
Lic.
Chivacoa; Marzo 2004
INTITUTO UNIVERSITARIO PEDAGÓGICO
MONSEÑOR RAFAEL ARIAS BLANCO.
CHIVACOA EDO YARACUY.
Autores:
García María G C. I. 10.722.832
Reinoso Flor María. C. I. 7.980.344
Puerta Elida C. I. 9.570.862
Chivacoa; Marzo 2004
ÍNDICE.
PP
INTRODUCCIÓN ......................................................................................................... 01
CAPITULO
I EFECTOS DE LA RADIACTIVIDAD .................................................................... 02
1.1. La 02
Radiactividad ..................................................................................................
1.2. Elementos Radiactivos ........................................................................................ 03
1.3. La Radiactividad y el Medio Ambiente .............................................................. 07
1.4. Consecuencias de la Radiactividad ..................................................................... 09
CONCLUSIONES ........................................................................................................ 22
REFERENCIAS BIBLIOGRÀFICAS.......................................................................... 23
ANEXOS
INTRODUCCIÓN.
EFECTOS DE LA RADIACTIVIDAD.
1.1. LA RADIACTIVIDAD.
En los elementos radiactivos viene dada la contaminación por los accidentes y fallos en
las centrales de energía nuclear, así como por la utilización de motores y armas nucleares.
Las averías y los accidentes menores pueden originar escapes de vapor radiactivo y de
isótopos en forma de gas; la fusión total o parcial de u reactor nuclear puede provocar que
las sustancias en combustión se liberen a la atmósfera en forma de gases o partículas. De
acuerdo, a la Enciclopedia interactivo de los conocimientos (2001), los principales
elementos que son radiactivos y de gran peligrosidad están:
La Partícula alfa: Es una partícula nuclear de carga positiva, de símbolo a, y que está
formada por dos protones unidos a dos neutrones. Las partículas alfa se emiten
espontáneamente en algunos tipos de desintegración radiactiva. Corresponden a átomos de
helio 4 totalmente ionizados.
La Partícula Beta: Es uno de los tres tipos de emisión producida por las sustancias
radiactivas. De acuerdo a Requena (1996), señala que las partículas beta fueron estudiadas
por primera vez alrededor de 1900, cuando el físico británico Ernest Rutherford sometió
emisiones radiactivas a un campo eléctrico. Observó que dos tipos de emisión, que llamó
alfa y beta, se desviaban hacia polos eléctricos opuestos. Posteriormente, las partículas alfa
fueron identificadas como núcleos de helio y las partículas beta como electrones o sus
antipartículas correspondientes, los positrones.
El Radio: Fue descubierto en el mineral pechblenda por los químicos franceses Marie y
Pierre Curie en 1898. Estos descubrieron que el mineral era más radiactivo que su
componente principal, el uranio, y separaron el mineral en varias fracciones con el fin de
aislar las fuentes desconocidas de radiactividad. Una fracción, aislada utilizando sulfuro de
bismuto, contenía una sustancia fuertemente radiactiva, el polonio, que los Curie
conceptuaron como nuevo elemento. Más tarde se trató otra fracción altamente radiactiva
de cloruro de bario para obtener la sustancia radiactiva, que resultó ser un nuevo elemento,
el radio.
El Torio: fue descubierto (1828) por el químico sueco Jöns Jakob Berzelius. El
elemento tiene color oscuro, es lentamente atacado por el agua, soluble en ácido clorhídrico
y ácido sulfúrico, y ligeramente soluble en ácido nítrico. Ocupa el lugar 39 en abundancia
entre los elementos de la corteza terrestre. El torio tiene un punto de fusión de 1.750 °C, un
punto de ebullición de 4.850 °C, y una densidad de 11,8 g/cm3. La masa atómica del torio
es 232,038.
El torio es importante hoy en día como fuente potencial de energía nuclear, porque
el bombardeo de torio 232 con neutrones lentos produce el isótopo fisionable uranio 233.
Este proceso es comparable al proceso por el cual, neutrones rápidos "engendran" plutonio
239 fisionable, a partir de uranio 238 no fisionable. El combustible torio-uranio está siendo
estudiado por los científicos como una alternativa al combustible uranio-plutonio. Dos tipos
de reactores, el reactor generador de sal fundida y el reactor generador de agua ligera, están
siendo considerados. El torio metal se usa junto con el magnesio en aleaciones y como
componente estabilizador de tubos electrónicos. El óxido de torio se utiliza en filamentos
eléctricos y en electrodos, y también como catalizador.
El Radón: Fue descubierto en 1900 por el químico alemán Friedrich Ernst Dorn. Se
creía que era químicamente inerte. Sin embargo, desde 1962, han podido obtenerse
compuestos de radón. Ejemplo de ello, el radón 222, que es el isótopo más abundante, se
obtiene por la desintegración radiactiva del radio 226. El radón 222 tiene una vida media de
3,8 días, y se convierte emitiendo partículas alfa en un isótopo del elemento polonio. En las
rocas y en el suelo se encuentran pequeñas cantidades formadas por la desintegración de
minerales de uranio, y el radón forma la mayor parte de la radiactividad ambiente normal.
Sin embargo, las concentraciones de gas se consideran bastante perjudiciales para la salud.
El Plutonio: Es uno de los elementos transuránicos del grupo de los actínidos del
sistema periódico. Los isótopos del plutonio de acuerdo a la Enciclopedia Interactiva de los
Conocimientos (Ob. Cit), fueron preparados y estudiados por vez primera por el químico
estadounidense Glenn T. Seaborg y sus colegas de la Universidad de California en
Berkeley, en 1940. Se han encontrado cantidades menores del elemento en las menas de
uranio, pero en la actualidad se preparan cantidades relativamente grandes de plutonio en
los reactores nucleares.
Se conocen 15 isótopos diferentes del plutonio, con números másicos entre 232 y 246;
el plutonio 244 es el más estable. El isótopo de número másico 239 tiene una vida media de
24.360 años y se produce bombardeando uranio 238 con neutrones lentos; esto forma
neptunio 239, que a su vez emite una partícula beta formando plutonio 239. Se utiliza para
producir armas nucleares. Es un veneno extremadamente peligroso debido a su alta
radiactividad. El plutonio 238 se ha utilizado para proporcionar energía a algunos aparatos
en la Luna debido al calor que emite.
El Estroncio: Fue aislado por vez primera por el químico británico Humphry Davy en
1808; el óxido se conocía desde 1790. El estroncio 90 es un isótopo radiactivo peligroso
que se ha encontrado en la lluvia radiactiva subsiguiente a la detonación de algunas armas
nucleares, éste por largo tiempo de retención del 90Sr en el hueso es la base de su
peligrosidad potencial. En experimentos realizados con animales, y en casos de
envenenamiento humano, en los que se depositan en los huesos cantidades suficientes de
materias radiactivas, se detecta mayor incidencia de leucemia y cáncer. Los niveles actuales
de 90Sr en los seres humanos son, con mucho, excesivamente bajos para que se detecten
tales efectos.
El Yodo: Aunque el yodo 131, un isótopo radiactivo, tiene una vida muy corta (vida
media, ocho días), es una de las fuentes potencialmente importantes de exposición interna a
las radiaciones, debido a que se concentra en la glándula tiroides. Cuando se acumulan
cantidades significativas de yodo radiactivo en el tiroides, se produce un aumento en la
incidencia del cáncer de tiroides; hasta la fecha, los niveles acumulados debido a la lluvia
radiactiva son demasiado bajos, o la exposición a ellos demasiado reciente, como para que
se detecte tal efecto.
Aunque las pruebas nucleares atmosféricas han sido prohibidas por la mayoría de los
países, lo que ha supuesto la eliminación de una importante fuente de lluvia radiactiva, la
radiación nuclear sigue siendo un problema medioambiental. Las centrales siempre liberan
pequeñas cantidades de residuos nucleares en el agua y la atmósfera, pero el principal
peligro es la posibilidad de que se produzcan accidentes nucleares, que liberan enormes
cantidades de radiación al medio ambiente, como ocurrió en Chernóbil, Ucrania, en 1986.
Un problema más grave al que se enfrenta la industria nuclear es el almacenamiento de los
residuos nucleares, que conservan su carácter tóxico de 700 a 1 millón de años. La
seguridad de un almacenamiento durante periodos geológicos de tiempo es, al menos,
problemática; entre tanto, los residuos radiactivos se acumulan, amenazando la integridad
del medio ambiente
En su mayor parte se origina en la producción de energía atómica, la fabricación y
pruebas de armas de este tipo y los bosques de propulsión nuclear. Es de gran importancia
su empleo en la medicina y la investigación científica, pero a partir de ciertas dosis puede
ocasionar tumores malignos y mutaciones genéticas.
Sobre el particular, es importante citar a Ilyin, . Balonov y Buldakov (1990) cuando
explican que han existido varios accidentes producto de la radiactividad, uno de ellos, en
una central nuclear de Estados Unidos en la que en 1979 tuvo lugar el peor accidente
sufrido por un reactor nuclear en ese país. El núcleo del reactor sufrió una fusión parcial y
gracias al buen funcionamiento del edificio protector solo hubo un mínimo escape de la
peligrosa radiactividad, que no causó daños de ningún tipo. Se demostró que las medidas de
seguridad de las centrales bien construidas funcionan correctamente
Sin embargo la situación fue peligrosa y el recelo de la opinión pública frente a las
centrales nucleares aumentó mucho como consecuencia de ese accidente. Como
contrapartida positiva, a raíz de este accidente se incrementaron las medidas de seguridad
en las centrales y sus alrededores, incluyendo los planes de evacuación de las áreas que
rodean a la central.
Otro de los accidentes fue el de Chernóbyl , allí, en la central nuclear de Chernobyl,
en la antigua Unión Soviética, tuvo lugar, el 26 de abril de 1986, lo que ha sido el peor
accidente que nunca ha ocurrido en una planta nuclear. Ese día unas explosiones en uno de
los reactores nucleares arrojaron grandes cantidades de material radiactivo a la atmósfera.
Esta radiación no solo afectó a las cercanías sino que se extendió por grandes extensiones
del Hemisferio Norte, afectando especialmente a los países de la antigua URSS y a los del
Noreste de Europa.
También el 13 de julio de 1988, en Almaraz-I tuvo lugar un serio accidente de fuga
de agua radiactiva del circuito primario al secundario de 3,3 litros / minuto que produjo
emisiones radiactivas gaseosas al medio ambiente exterior. Este accidente fue debido a la
rotura de tubos de los generadores de vapor, cuya lamentable situación se viene agravando
desde la puesta en marcha de la CNA. En Oregón, Estados Unidos, la compañía eléctrica
Portland General Electric decidió cerrar definitivamente la central nuclear de Trojan debido
a los problemas que tenía con los generadores de vapor e invertir en programas de ahorro
energético la enorme cantidad de dinero que hubiera costado cambiar esto generadores.
En la central de Vandellòs I, situada en la provincia de Tarragona (España), y con un
reactor de tipo grafito-gas, se produjo, el 19 de octubre de 1989, un accidente que se inició
por un incendio en un edificio convencional de la central, que generó una serie sucesiva de
fallos de sistemas. Pese a todo, se consiguió llevar la central a la situación de parada segura.
No se produjo eliminación de CO2 del circuito de refrigeración, ni se produjo daño alguno
a las personas que intervinieron en el control de la central.
(Jaworowski, 1996), señala también la catástrofe del dique de Vaiont, Italia, que
destruyó en 1963 cinco poblaciones y mató a 2.000 personas. La liberación de 30 toneladas
de isocianuro de metilo de la fábrica en Bhopal, India, mató en el acto a 1.760 personas y
más muertes posteriores, llevaron el balance total a 15.000. Unas 200.000 personas
resultaron heridas y desarrollaron síntomas patológicos como enfermedades pulmonares y
oculares, desórdenes neurológicos y del sistema nervioso central, incluyendo parálisis,
desórdenes y anormalidades gastrointestinales, cardiovasculares, reproductivas e
inmunológicas.
Las consecuencias más inmediatas son a nivel biológico, porque se transfiere energía a
las moléculas de las células de estos tejidos. Como resultado de esta interacción las
funciones de las células pueden deteriorarse de forma temporal o permanente y ocasionar
incluso la muerte de las mismas. La gravedad de la lesión depende del tipo de radiación, de
la dosis absorbida, de la velocidad de absorción y de la sensibilidad del tejido frente a la
radiación. Los efectos de la radiación son los mismos, tanto si ésta procede del exterior,
como si procede de un material radiactivo situado en el interior del cuerpo.
Entre los efectos más inmediatos están:
a) A corto Alcance:
Los efectos que aparecen tras una irradiación rápida, es la muerte de las células y
pueden hacerse visibles pasadas horas, días o semanas severo en el sistema vascular
humano, que desemboca en edema cerebral, trastornos neurológicos y coma profundo El
individuo muere en las 48 horas siguientes
Cuando el organismo absorbe entre 10 y 40 Gy de radiación, los trastornos vasculares
son menos serios, pero se produce la pérdida de fluidos y electrolitos que pasan a los
espacios intercelulares y al tracto gastrointestinal. El individuo muere en los diez días
siguientes a consecuencia del desequilibrio osmótico, del deterioro de la médula ósea y de
la infección terminal
Si la cantidad absorbida oscila entre 1,5 y 10 Gy, se destruye la médula ósea
provocando infección y hemorragia. La persona puede morir cuatro o cinco semanas
después de la exposición. Los efectos de estas radiaciones poco intensas, son los que
pueden tratarse de forma eficaz.
La irradiación de zonas concretas del cuerpo (radiaciones accidentales) produce daños
locales en los tejidos. Se lesionan los vasos sanguíneos de las zonas expuestas alterando las
funciones de los órganos. Cantidades más elevadas, desembocan en necrosis (zonas de
tejido muerto) y gangrena.
b) A Largo Alcance:
Se manifiestan en muchos órganos, en concreto en la médula ósea, riñones, pulmones y
el cristalino de los ojos, debido al deterioro de los vasos sanguíneos. Como consecuencias
secundarias aparecen cambios degenerativos y funciones alteradas.
Aumento de la incidencia de casos de cáncer y leucemia. El aumento estadístico de
leucemia y cáncer de tiroides, pulmón y mama, es significativo en poblaciones expuestas a
cantidades de radiación relativamente altas (más de 1 Gy). En animales de experimentación
se ha observado una reducción del tiempo de vida, aún no se ha demostrado en seres
humanos.
CAPITULO II
Dos hechos tuvieron especial influencia en este desastre. Por una parte el diseño de la
planta, en el que el reactor no está alojado en un edificio protector y es muy inestable a baja
potencia. De hecho estos reactores no se usan en los países occidentales por su falta de
seguridad. Otro segundo punto fue la falta de capacitación científica y técnica de los
responsables de la central, que actuaron con una irresponsabilidad increíble. Esta catástrofe,
lo mismo que otros muchos desastres ambientales en la antigua URSS y en su área de
influencia, están directamente relacionados con los graves defectos sociales, económicos y
humanos del sistema comunista que ocultaba sistemáticamente la verdad sobre su
tecnología y los riesgos y daños de todo tipo, creando una imagen de la realidad falsa y
totalmente manipulada.
Se explica, que uno de los cuatro reactores nucleares soviéticos de Chernóbil, a unos
130 km al norte de Kíev (en Ucrania), explotó y ardió. Según el informe oficial emitido en
agosto, el accidente se debió a que los operadores del reactor realizaron unas pruebas no
autorizadas. El reactor quedó fuera de control; se produjeron dos explosiones, la tapa del
reactor saltó por los aires y el núcleo se inflamó y ardió a una temperatura de 1.500 °C;
además el edificio de Chernóbil carecía de edificio de contención. El reactor fue sellado
con hormigón; en 1988, sin embargo, los otros tres reactores de Chernóbil ya estaban
funcionando de nuevo. Tres años más tarde, uno de estos reactores sufrió un incendio y ya
no volvió a ponerse en marcha. En 1997 se paró otro de estos reactores, y el 15 de
diciembre de 2000 se cerró definitivamente la central al apagarse el único reactor que
seguía en funcionamiento.
2.4.1 Pacientes ARS (Enfermedad Aguda por Radiación): Durante los últimos 10 años
han muerto 14 personas entre los 106 pacientes de ARS que sobrevivieron a la fase aguda.
Estas muertes posteriores (causadas por accidentes de auto, gangrena pulmonar,
enfermedades coronarias, tuberculosis, sarcoma de cadera y otras causas) no son
directamente atribuibles a la exposición a la radiación. A pesar de ello, debe efectuarse un
seguimiento de los pacientes ARS durante las próximas dos o tres décadas, para distinguir
entre las enfermedades relacionadas con la exposición a la radiación y factores de
confusión intrínsecos a la población.
2.4.2 Habitantes de regiones contaminadas de Rusia y otras partes: Los efectos tardíos en
la población de las regiones contaminadas se puede estimar por medio de observaciones
epidemiológicas, y en base a la dosis de radiación recibida por los radionúclidos
depositados. La contaminación mayor ocurrió en varias regiones de Ucrania, Belarus y
Rusia, a menudo en forma de islas a decenas o centenas de kilómetros de la planta nuclear
de Chernobyl.
2.4.3 Las consecuencias psicosomáticas, Como demuestran Jaworowski, ( Ob. Cit) el
mayor grupo afectado son las poblaciones de las tres naciones (Ucrania, Belarus y Rusia),
cuyos efectos reales fueron psicosomáticos provocados, no por la radiación, sino por las
políticas y acciones que se tomaron por parte del gobierno, las agencias reguladoras y los
medios de prensa. Por otro lado, aparecieron en gran cantidad de los habitantes de las
regiones contaminadas.
2.4.4 Los efectos tempranos del accidente son las muertes causadas por la llamada
Enfermedad Aguda por Radiación (Acute Radiation Sickness, o ARS) y por las heridas de
origen mecánico o térmico; mientras que los efectos tardíos son los cánceres y los defectos
hereditarios. En este último grupo, el máximo número de muertes en exceso provocadas por
leucemia inducida por radiación aparece de tres a cinco años después de la exposición, y de
los cánceres sólidos después de nueve a once años (Darby, et al.,1987) Por lo tanto, estos
efectos tardíos, si es que hay alguno, deberían para ahora estar bien visibles. Se esperaba
que estos efectos tardíos ocurrirían en tres categorías:
1. Las 106 personas que sobrevivieron a la Enfermedad Aguda por Radiación después de
haber recibido altas dosis de radiación.
2. Los varios millones de habitantes de las regiones contaminadas en Ucrania, Belarus y
Rusia que recibieron dosis comparables a su dosis de vida promedio, es decir, la dosis
de radiación de origen natural y artificial que recibirían durante un promedio de 70
años.
3. Los 600.000 a 800.000 operarios que trabajaron en la recuperación de la planta nuclear
(los "liquidadores"), que recibieron dosis similares en la zona de 30 kilómetros
alrededor del reactor de Chernobyl.
CAPITULO III
EFECTOS HUMANOS.
El comité subraya que aparte de los 1800 casos de cáncer a la tiroides registrados e
niños y algunos adultos , no hay evidencias de un gran impacto en la salud de la población
atribuible a la exposición de la radiación después del accidente. No hay un incremento en la
incidencia global en la producción de cáncer ,o mortalidad o desordenes malignos que
podrían estar relacionados con la exposición.
La incidencia en contraer la leucemia,la cual debido a su corta periodo en manifestarse
es un buen indicador del daño por la radiación , no es elevada entre los 5 millones de
habitantes de las regiones contaminadas ni tampoco entre la población evacuada o el
personal empleado en la recuperación después del accidente. Sin embargo se ha observado
una amplio reacción psicológico negativa como efecto del accidente debido
fundamentalmente al miedo a la radiación y no a las dosis reales de radiación recibidas por
los individuos. Esas reacciones conducen a desordenes pisco-somáticos y sintamos de
epidemias tales como dolores de dientes, depresión, perturbaciones en el sueño dificultad
en la concentración y desequilibrios emocionales en ningún caso parecidas a las reacciones
producidas en la sociedad después de desastres de orígenes no nucleares(tales como
inundaciones, terremotos o derrumbes ).
El incremento en el numero de los casos registrados de cáncer de tiroides es
probablemente debido a un efecto denominado de "pantalla"( "screening effect"). La
incidencia normal de estos casos "ocultos" de cáncer de tiroides(los cuales a pesar que no
causan anomalías clínicas visibles son históricamente considerados malignos y
agresivos )es alta en la mayoría de los países(por ejemplo 13000 casos sobre 100000
habitantes en EEUU). Ese numero debería ser comparados con los datos para regiones
altamente contaminadas como Bryanst(Rusia) de 28,6 casos de cáncer de tiroides por
100000 habitantes. Documentos preparados por la UNSCEAR da cuenta de muchos otros
ejemplos de este "efecto pantalla" , que indican un incremento en los casos de leucemia
limfocítica crónica(chronic lymphocyte leucemia ) , una enfermedad que es reconocida no
es causada por radiaciones ionizantes.
Entre los trabajadores de la Central Nuclear de Chernovyl y del personal empleado en la
operación de la recuperación después del accidente se he registrado solamente 30 muertes
producidas por alta dosis de radiación recibida . No se han registrado muertes entre la
población de las regiones contaminadas causadas por la radiación liberada en el accidente
de Chernobyl. La tasa de la incidencia en contraer cáncer en las regiones contaminadas de
Ucrania se han encontrado consistentemente menores que los índices para todo el país. La
incidencia observada de los cánceres sólidos entre el personal empleado en la recuperación
del accidente es significativamente menor que la de la población en general..
La dosis de radiación en todo el cuerpo recibida en estos últimos 15 años debido al
accidente de Chernobyl por los individuos de las poblaciones de las regiones mas
contaminadas de la ex-Unión Soviética (que es de alrededor 1mSv por año) es 10 a 100
veces menor que las dosis por radiaciones ionizantes debidos a las fuentes naturales
recibidas por los individuos en muchas regiones del planeta. Ni enfermedades inducidas por
la radiación ni desordenes genéticos han sido reportados en esas regiones . Desordenes
genéticos han sido encontrados entre las víctimas de Hiroshima y Nagasaky que estuvieron
expuestas a una muy alta dosis de radiación.
La Verdad Sobre Chernobyl (1998) Publicado en la revista "21st Century Science and
Technology", Spring, p. 14-25.