"Cómo edificar a otros" de Donald Bubna
Donald Bubna enseña sobre la importancia de establecer relaciones de
koinonia en la congregación y cómo el evangelismo puede ser efectivo a
través de la amistad. El autor destaca la necesidad de que los pastores se
involucren personalmente con los miembros de su iglesia, dedicando
tiempo a pocas personas de confianza que luego puedan influir en otros.
Además, subraya que la tarea principal de los líderes de la iglesia no es
solo comunicar información, sino también actitudes y un estilo de vida
cristiano, reflejando el carácter de Cristo en sus propias vidas.
Janet, una mujer que ha sido una "buena chica" toda su vida, comienza a
cuestionar la validez del cristianismo como algo más que un patrón de
conducta que nos hace aceptables a los ojos de la familia y de la iglesia. A
pesar de ser una alumna sobresaliente, activa en programas misioneros,
presidenta de la sociedad para el reconocimiento de los éxitos
académicos y maestra de Escuela Dominical, Janet alberga dudas
profundas desde su adolescencia. Ella siente que el cristianismo es
demasiado estrecho y busca una filosofía de vida que le permita vivir
honestamente con sus imperfecciones mientras se esfuerza por mejorar
siguiendo su propio criterio.
Durante dos años, Janet visita frecuentemente al pastor para compartir
sus dificultades personales, que en realidad ocultan un problema más
profundo: la lucha por encontrar sentido y realidad en su vida. Janet critica
a la iglesia, considerándola compuesta por jueces de mente cerrada. A
medida que pasa el tiempo, Janet se siente cada vez más condenada y
alejada de su familia, llegando a considerar la muerte como la única
posibilidad, influenciada por el existencialismo.
El pastor le sugiere que admitir la culpa es más sensato que negarla y le
habla del perdón como la única forma efectiva de resolver la cuestión de
la culpabilidad. Janet sigue luchando con la idea de que algunas cosas
que ha hecho son moralmente malas, aunque no cree en normas
objetivas sobre lo que está bien y lo que está mal. Finalmente, Janet se
muda a Alaska con su esposo e hijos, pero continúa enfrentándose a la
desesperación y la culpa, sin poder liberarse completamente de estos
sentimientos.
Los textos hablan sobre la importancia de enseñar y predicar en la iglesia
no solo información, sino también actitudes y un estilo de vida cristiano.
Además, se destaca la influencia positiva de modelos cristocéntricos en el
hogar y la iglesia, y cómo el ejemplo de vida de personas como Pedro
puede enseñar valiosas lecciones sobre el amor y la diversidad en la
familia de Dios.