Análisis de la misión Apolo 13
Análisis de la misión Apolo 13
SECCION: 10
CATEDRÁTICO:
Lic. José Humberto Guevara
ACTIVIDAD:
GRUPO: N°6
INTEGRANTES: N° DE CARNET:
Avalos Cuellar, José Jonathan 25-3226-2013
Canales Aguilar, Raúl Arturo 22-0670-2002
Cortez Ortega, Joel Alfredo 32-0101-2013
Hernández Martínez, José Edenilson 22-5476-2012
Herrera Gómez, Fátima Amelia Estefanía 17-1260-2010
Mejía Méndez, Kevin Gerardo 34-1080-2013
Ramírez Ortiz, Walberto 51-4106-2013
Roque Mazariego, Kevin Josué 25-2604-2013
El presente trabajo esta basado en la película “Apolo 13”, que relata los hechos que
ocurrieron realmente en una misión lunar fallida en 1970, la cual llamaron el fracaso
más exitoso, ya que los problemas que enfrentaron en esta misión fueron de gran
dificultad en muchos sentidos y a pesar de ello lograron volver a la tierra.
Es por ello que con fines académicos en este trabajo vamos a encontrar un
resumen sobre la película relatándonos los momentos más importantes y relevantes
que hay en esta interesante historia, también unas preguntas claves sobre la misma
para que podamos reflexionar sobre las acciones y las decisiones que tomaron los
astronautas que estuvieron a bordo de esta nave, también sobre si hubo o no trabajo
en equipo y que si hubo o no problemas de liderazgo al momento de tomas las
decisiones importantes, sobre las situaciones de conflicto que hubieron en varios
momentos y de qué manera pudieron resolverlos para lograr un buen resultado.
La película Apolo 13 , es una historia de la misión que tenía que alunizar, pero una
explosión de los tanques de oxígeno de la nave cuando estaban de camino a la
luna obligo a la tripulación a abortar la misión y navegar alrededor de la luna sin
lograr alunizar.
Jim Lovell (Tom Hanks), Jack Swigert (Kevin Bacón) y Fred Haise (Jim Paxton)
fueron seleccionados por la NASA para dicha misión lunar. Apolo 13 esta historia
es relatada por Jim Lovell relatando los esfuerzos de él y de los otros dos
astronautas perdidos en el espacio, mientras cientos de personas en la NASA y en
el gobierno se mueven a contra reloj para intentar que los tres astronautas consigan
llegar sanos a la tierra.
A los cinco minutos de vuelo los tripulantes sintieron una vibración. El motor centras
de la segunda etapa se apagó dos minutos antes de lo programado, esto causo que
los cohetes siguieran encendidos por un periodo de nueve segundos más que lo
planeado para poner al Apolo 13 en órbita. Días antes de la misión, el piloto de
respaldo del módulo lunar Charlie Duke inadvertidamente contagio a la tripulación
con sarampión. El piloto del módulo de comando Ken Mattingly, resulto no ser inútil
y fue reemplazado por el piloto de respaldo John Swingert.
El verdadero problema era la energía. Las baterías del módulo lunar no eran lo
suficiente poderosas para mover la energía requerida. Esa fue una de las tareas
principales de los ingenieros para poder energizar ambas naves ahorrando energía
al apagar todos los sistemas eléctricos que no fueran críticos, reduciendo el
consumo al apagar todos los sistemas, así se logró reducir a 1/5 de lo normal
aproximadamente un 80%, dando como resultado que al momento de la reentrada
de los astronautas a la atmosfera terrestre conservara como medida de seguridad
un 20% de la energía total disponible. El agua era otro problema importante se
estimaba que se quedarían sin agua 5 horas antes de su regreso a la tierra.
Gracias a los datos obtenidos al Apolo 11 que mostraba que los mecanismos
podrían seguir funcionando en el espacio por un periodo adicional de 7 u ocho horas
sin agua para su enfriamiento. De esta manera la tripulación conservo agua. Así
mismo racionaron el suministro personal a seis onzas diarias, un poco más de la
mitad de la capacidad de un biberón de un bebe, además de jugos de frutas que
llevaban. La tripulación se deshidrato y perdieron peso, se calcula que entre los 3
astronautas perdieron 16 kilos, casi un 50% más que otras tripulaciones.
La remoción del dióxido de carbono fue otra tarea importante. Los recipientes que
contienen hidróxido de litio material químico que remueve el bióxido de carbono de
la cabina son de forma cuadrada en el módulo de comando en el módulo lunar, de
esta manera no se podían utilizar o intercambiar entre las naves. Aunado a esto
recordemos que el módulo lunar estaba diseñado para mantener dos personas por
dos días y se le estaba requiriendo para mantener con vida a tres personas por 4
días. Un día y medio después del incidente las luces de advertencia del nivel de
contaminación por CO2 avisaron que se estaba llegando a niveles peligrosos.
Desde la tierra los ingenieros idearon y dieron a entender a los astronautas la forma
de adaptar a dichos recipientes con bolsas de plástico, cartoncillos, cinta adhesiva
y demás que llevaban a bordo.
El Apolo XIII inicia su viaje a la Luna en abril de 1970. Cuando está a punto de llegar
a su destino, se produce una explosión en el espacio que les hace perder oxígeno
y, además, cambia el rumbo de la nave. La situación de los tripulantes se hace
desesperada cuando el oxígeno empieza a agotarse. Mientras tanto, el mundo
entero vive pendiente del desenlace de tan angustiosa aventura.
“Apolo 13” (1995), una superproducción estadounidense que narra la fallida misión
tripulada a la luna que la NASA realizó en 1970. En ella se muestra con detalle el
enorme despliegue tecnológico que fue necesario desarrollar para implementarla,
junto con el trabajo llevado a cabo por técnicos e ingenieros para conseguir que los
astronautas regresaran con vida a la tierra. El argumento de la película puede
dividirse en cuatro tramos o segmentos: Primer tramo – Los preparativos Estamos
en el año 1970. Hace menos de un año que Neil Armstrong se ha convertido en el
primer hombre en pisar la luna, y que la segunda misión lunar tripulada ha sido un
rotundo éxito, así que parece que realizar un viaje espacial tripulado es un asunto
trivial. En este ambiente de optimismo se pone en marcha una nueva misión, la
Apolo 13, que llevará a la luna a James Lovell, Fred Haise y Jack Swigert, no sin
ciertos avatares, ya que la tripulación prevista era inicialmente otra. En este primer
segmento de la película vemos como son los preparativos de la misión, la
construcción del cohete y el trabajo con el simulador de vuelo, que permite a los
astronautas practicar, como si estuvieran en el espacio, todo tipo de situaciones
(incluso las más problemáticas), y a los ingenieros introducir mejoras de última hora
en los procedimientos de trabajo. Segundo tramo – El lanzamiento El 11 de Abril de
1970 se produce el lanzamiento, que resulta un éxito, a pesar que se registra un
fallo en uno de los motores impulsores, que los ingenieros de tierra consideran como
no significativo. Se realizan también correctamente las labores de acople con el
módulo lunar y la transmisión de televisión. En esta parte del film vemos a los
astronautas trabajar y realizar sus tareas rutinarias en ingravidez. Todos los trabajos
han de ser autorizados por el equipo de tierra, formado por médicos, ingenieros,
etc., dirigidos por Gene Kranz, siguiendo estrictos protocolos. Para que ello sea
posible, es vital el uso de la telemetría y las telecomunicaciones.
Tercer tramo – El accidente A mitad de camino, cuando parecía que el viaje iba a
ser algo totalmente rutinario, se produce un accidente, el chispazo de una bobina,
que hace explotar uno de los tanques de oxígeno del módulo de servicio, de modo
que la nave queda a la deriva y existe serio peligro de asfixia para los astronautas.
Esto obliga al equipo de tierra a improvisar una nueva misión, cuyo objetivo no será
alunizar, sino permitir a los astronautas regresar a la tierra sanos y salvos, utilizando
para ello el módulo de descenso o LEM, que se convierte así en un bote salvavidas.
En esta parte de la película vemos a los ingenieros tomar decisiones (en tiempo
real) ante los distintos problemas que van surgiendo, como lograr que los
astronautas no se asfixien, estabilizar el rumbo de la nave o asegurar que tengan
energía suficiente para llegar a la tierra. Todo ello debe realizarse de forma
coordinada, trabajando en equipo, asegurando la calidad y seguridad en los
procedimientos, con los escasos recursos de que disponen los astronautas, bajo
presión y salvando las fricciones en las relaciones humanas. De nuevo son
fundamentales las telecomunicaciones, que afortunadamente en ningún momento
resultaron dañadas con el accidente, para transmitir las decisiones y órdenes a los
astronautas. Cuarto tramo – El regreso a la tierra Una vez salvadas todas las
adversidades técnicas, con la energía suficiente y con los sistemas telemétricos
recuperados, se produce con éxito la reentrada en la atmósfera, que es celebrada
como un éxito total. El mérito no es solo de los astronautas, también lo es del equipo
de tierra que ha trabajado sin descanso para solucionar las dificultades. Como es
lógico en una producción de este tipo y temática, el film está lleno de efectos
especiales, pero no son estridentes, y sobre todo contribuyen a darle rigor a la
película, ya que prácticamente todo lo que se ve en ella es correcto, tanto desde un
punto de vista científico como tecnológico. Por lo tanto, esta película resulta ideal
para hablar con los alumnos de ciencia, tecnología eléctrica y electrónica,
informática, telecomunicaciones, etc., y todo ello dentro de un contexto histórico
sobre el que muchas veces no se repara en las enseñanzas de Formación
Profesional. La película fue muy elogiada por ser una dramatización muy acertada
de un hecho real ocurrido durante la carrera espacial. Muestra el complicado trabajo
en equipo y la serenidad y el ingenio a la hora de enfrentarse a una catástrofe sin
precedentes en los viajes espaciales. Lo que mejor resume la película es la
determinación y los esfuerzos de cientos de personas en la Tierra para devolver a
los astronautas sanos y salvos, en una frase de Gene Kranz: «Nunca hemos perdido
a un americano en el espacio y estamos seguros, como que el infierno existe, de
que ninguno se perderá ante mis ojos. El fracaso no es una opción». (En realidad,
esta frase no fue dicha por Kranz, pero le gustó tanto que la usó como título de sus
memorias). El astronauta que comandó la misión en la vida real, James A. Lovell,
hace un pequeño papel en los minutos finales de la película, interpretando al capitán
del portaaviones que recibe a los astronautas. Las escenas en las que aparecen en
ingravidez, flotando por la nave, las grabaron en un avión que se tiraba en picado
durante unos segundos, en los cuales en su interior notaban como la gravedad se
anula con la aceleración del avión. Tuvieron que hacer más de 600 “caídas” con el
avión.
Sin embargo, lo que a nosotros más nos interesa es el relato de lo sucedido desde
la objetividad histórica, no desde el dramatismo y el espectáculo que sin duda
impregnan el metraje de la película. un producto. al fin y al cabo. comercial. UN
VIAJE DE IDA Y VUELTA Después de la apoteosis del Apolo- I l. e l gran objetivo
del programa se había visto cumplido con creces. El mandato del fallecido John F.
Kennedy no sólo se había hecho realidad en el plazo previsto, sino que además
América había vencido a la URSS en la carrera lunar. Fue entonces cuando, como
una olla a presión que ha alcanzado su máximo punto de ebullición y que por fin
empieza a dejar escapar el vapor, el proyecto Apolo perdió su consideración de
prioridad nacional, convirtiéndose sólo en el más caro juguete de la NASA. La
agencia, conocedora de este hecho, fue advertida del próximo cese de las misiones
tripuladas a la Luna incluso antes del vuelo del Apolo-I
l. Ante estas expectativas, la NASA se vio obligada a plantear un plan de futuro que
garantizase la integridad de la colosal infraestructura creada para el programa lunar.
La estación orbital Skylab, la lanzadera espacial y quizás un posible viaje a Marte,
serían algunos de los integrantes de este plan.
Por tanto, los vuelos posteriores al Apolo- I 1 no deberían sólo repetir el éxito de su
histórico antecesor, sino también, en calidad de su probable categoría de misiones
únicas, aglutinar todos los objetivos que fu era posible discernir en tan escaso
margen de tiempo. Así lo hizo el Apolo-12, en noviembre de 1969, posándose en el
Océano de las Tempestades, a sólo 183 metros de distancia de donde descansaba
la sonda automática Surveyor-3 .
El Apolo-13 , por su parte, debía ser el primero de tres viajes a la Luna dedicados
en su totalidad a la investigación geológica de la superficie.
Por desgracia, un problema inesperado complicó las cosas apenas una semana
antes de la partida. Los astronautas, de algún modo, quedaron expuestos a una
enfermedad infecciosa (una variedad del sarampión), concluyéndose después de
varias pruebas que Mattingly tenía posibilidades de contraerla durante el viaje. La
NASA, que no quería retrasar la misión otro mes, decidió sustituirle por su
astronauta de reserva, John L. Swigert. Debió ser ésta una sorpresa considerable
para Swigert, que tuvo que enfrentarse en sólo dos días a una intensa batería de
ensayos y conferencias para ponerse al día en los últimos detalles. Las operaciones
técnicas previas al lanzamiento del cohete y la nave espacial se llevaron a cabo sin
mayores problemas, aunque una de ellas, como veremos, marcaría de forma
decisiva el futuro de la misión. Superadas todas las dificultades, el despegue se
produjo puntualmente el 1I de abril de 1970, desde el Centro Espacial Kennedy, en
Florida. o todo fue bien durante la ascensión a través de la atmósfera, sin embargo:
el motor J-2 central de la segunda fase del cohete Saturno- V se apagó dos minutos
antes de lo previsto. Para compensar la pérdida de empuje, los otros cuatro motores
del escalón tu vieron que funcionar durante más tiempo. Lo mismo ocurriría con e l
único motor J-2 de la tercera etapa. Como resultado, el Apolo- 13, aún unido a esta
última, fue colocado en órbita alrededor de la Tierra con algunos segundos de
retraso. La enorme flexibilidad del sistema había permitido superar los obstáculos
iniciales y prepararse para emprender el viaje a la Luna. Así, la tripulación ordenó
el encendido definitivo de la tercera etapa S-IVB, operación.
que les colocaría en una trayectoria de transferencia hacia nuestro satélite. La ruta.
denominada de retomo-libre. permitiría rodear la Luna y volver a la Tierra sin
ninguna intervención por parte de los astronautas en caso de que lo sistemas
propulsivos fallarán. Poco después, la nave Apolo- 13, formada por el cónico Módulo
de Mando y el cilíndrico Módulo de Servicio, se separó del cohete y dio un giro de
180 grados para extraer del interior de la zona de carga al Módulo Lunar. Ya unido
a él, el conjunto volvió a girar sobre sí mismo, colocándose e n configuración de
crucero. Para evitar interferir en la misión, la etapa S-IVB evacuó todo el combustible
residual, situándose en una ruta de impacto contra la Luna. Dos días después. el
motor principal del Módulo de Servicio funcionó durante apenas 3 segundos,
situando al Apolo- 13 en una trayectoria de retomo híbrido, es decir, de retomo no
libre. En caso de tener que abortar el alunizaje, los astronautas deberían u ar sus
motores, pero ésta era la únjca opción disponible si lo que se quería era entrar en
órbita alrededor de Selene. Hasta ese momento, los puntos del plan de vuelo se
habían cumplido con tanta escrupulosidad que la opinión pública empezó a perder
interés. o había emoción, e sabía lo que iba a ocurrir en cada instante durante las
próximas jornadas.
LA EXPLOSIÓN
Fred Haise y John "Jack" Swigert , se encontraban en el interior del Módulo Lunar
"Aquarius" , realizando diversas comprobaciones rutinarias, cuando un sonido
apagado inundó la nave. Eran las 04:08 de la mañana, hora de Florida, del 14 de
abril. Lowell , en el Módulo de Mando, informó de inmediato al centro de control en
Houston, Texas, pronunciando su famosa frase: "Houston, ¡tenemos un problema!".
Aunque ni unos ni otros fueron capaces en primera instancia de abarcar la
verdadera gravedad de la situación, ¿resultó pronto evidente que la explosión se
había producido en el Módulo de Servicio, donde se almacenaban los sistemas de
propulsión, producción eléctrica y provisión de oxígeno. Los astronautas, desde su
posición, eran incapaces de observar visualmente lo que estaba pasando debido a
la arquitectura de la nave, pero con el transcurrir de los minutos, los instrumentos
indicaron las consecuencias del misterioso estallido. Tras él, efectivamente, se
produjo un fugaz aumento de la tensión eléctrica, seguido por el cese del
funcionamiento de una de las células de combustible que producían la electricidad.
Al mismo tiempo, y debido a ello, los índices de energía y presión del oxígeno
empezaron a descender en la cabina del Módulo de Mando. Posteriores
observaciones visuales de la tripulación confirmaron un escape de oxígeno líquido,
así como la eyección de varios fragmentos pertenecientes a la zona afectada, que
pronto se alejaron de la nave.
El hecho de que los sistemas de control ambiental quedaran muy afectados por lo
sucedido, obligó al centro de control a ordenar a los astronautas la activación de
sus homólogos en el Módulo Lunar. Mientras, los cálculos indicaron la magra
existencia de apenas 15 minutos de energía eléctrica y oxígeno para alimentar al
Módulo de Mando. Dos horas después de la explosión, el Módulo Lunar se había
convertido ya en una especie de balsa de salvamento improvisada. La nave
abandonó su estado de hibernación para pasar a proporcionar el oxígeno que
necesitaría la tripulación, así como una presión y temperatura aceptables.
A la 01 :51 del 15 de abril, las antenas de la N ASA volvían a entrar en contacto con
e l tren espacial. precisamente a la hora y en la posición esperados. Los astronautas
informaron de la toma de fotografías de la superficie. el único resultado científico
que podría salvarse de la fallida misión. Un poco más tarde, a las 03:4 1, el motor
del Aquarius entró de nuevo e n acción. Funcionando durante 4 minutos y 21
segundos a menos de la mitad de su potencia, situó a la nave en una ruta
transterrestre. El resto del viaje consistiría en mantenerse en las mejores
condiciones posibles y en control ar la trayectoria para asegurar la intersección con
nuestra atmósfera.
FASE FINAL
Swigert tuvo que soportar temperaturas bajísimas, que sólo pudo combatir a base
de acumular toda la ropa disponible. Aunque en general intentaron dormir para estar
alerta en los momentos esenciales. les resultó difícil ante el desagradable ambiente
que reinaba en el interior de la nave. Uno de los máximos problemas, la intoxicación
por dióxido de carbono fue resuelta gracias al ingenio del equipo de ti erra.
Utilizando sólo elementos que se sabían disponibles a bordo, construyeron una
serie de conductos que facilitarían la acción de los purificadores, su intercambio y
su distribución en zonas en las que no estaba previsto su uso.
Después de la última corrección de ruta, que serviría para ajustar el punto del
amerizaje, el Módulo Lunar podía ser eyectado. Su utilización les había permitido
sobrevivir, así como ahorrar la energía eléctrica que necesitaría el Módulo de Mando
durante los breves minutos de operación en solitario, en la reentrada. Pero antes, el
Módulo de Servicio dañado fue separada del conjunto. Eran las 14:25 del 17 de abril
1970. La NASA quería estar segura de que la maniobra no perjudicaría la
orientación de la pequeña cápsula. Los astronautas tuvieron entonces la
oportunidad de fotografiar el estado en el que había permanecido la nave tras la
explosión. Una explosión que apareció en la imagen mucho más dramática de lo
que todos habían pensado. Los tres hombres se preocuparon ahora de devolver el
pulso a los sistemas de su Módulo de Mando. Usando la limitada energía eléctrica
de las baterías, observaron. maravillados, que a pesar de las extremas condiciones
vividas, todo funcionaba perfectamente. Con todos ya e n su interior y con la
escotilla cerrada, el Aquarius fue eyectado a las 17:43. Un último saludo de
agradecimiento hacia la nave que les había salvado la vida precedió a su lenta
separación.
Por fin, la visión de los tres paracaídas extendidos llenó las pantallas de televisión
de los hogares de millones de americanos, que celebraron con euforia el feliz final
de esta fallida aventura lunar.
Era necesario discernir si la nave Apolo tenía algún defecto inherente que pudiese
afectar a los demás vuelos de las explicaciones que dio la NASA no fueron
demasiado claras. La que podemos calificar como versión oficial no se daría a
conocer hasta cinco años más tarde. durante la publicación de la historia del
programa Apolo financiada por la propia agencia.
Según este texto. el tanque de oxígeno número dos del Módulo de Servicio se
recalentó y estalló, destruyendo en el proceso el tanque número uno. El primero
había estado instalado en el Apolo-10, pero tuvo que ser desmontado y
reemplazado ante la aparición de diversos problemas. La operación de des
ensamblaje dañó el tanque. que tuvo que ser devuelto a la fábrica. Reconstruido,
fue sometido a diversas pruebas ya montado en la propia rampa de lanzamiento.
En su interior contenía un sistema calentador eléctrico. que serviría para mantener
el oxígeno en el estado más apropiado. Dos interruptores gobernaban este sistema.
desconectándolo cuando la temperatura era superior a la permitida. pero durante
estas pruebas fueron sometidos a corrientes eléctricas excesivas, circunstancia que
acabó con ellos.
El tanque, una vez lleno de oxígeno líquido. se convirtió pues en una bomba
potencial desde que fue instalado a bordo del Apolo- 13. Una bomba que podía
estallar en cualquier momento, incluso en el espacio. Lo hizo finalmente a 55 horas
y 54 minutos del despegue. a más de 300.000 km de la Tierra.
• Formación:
• Tormenta (Agitación):
Desde la base de operaciones la situación fue complicada para Gene Kranz , al ver
que no había soluciones oportunas comenzaron las discusiones con el encargado
de operaciones, sistemas y planificación, lo que condujo a preocuparse a un más y
a precipitarse en tomar malas decisiones a la hora de solventar los problemas , cada
circunstancia que se presentaba en la nave espacial por medio del radar estadístico
, la secuencia se iba cada vez empeorando y agravando la situación que
complicaban a un más llegar al objetivo , otro detalle fue que la presión de los
deberes y actividades que ejercían los asistentes en cabina fue tan grave que
comenzaron a cometer errores en sus instrucciones al dar la mejor solución de la
amenaza presentada.
• Normalización:
• Desempeño:
Cada uno de los integrantes mostro su rol y ocupación a la hora de los hechos
(problemas, que se iban generando en el trayecto del viaje); la tripulación por
ejemplo Jim , controlaba el sistema de la nave, Jack supervisaba los niveles de
Dióxido de carbono y de oxígeno, Haise se ocupaba de los niveles de amperaje,
si había que recargarlos lo suficiente o no para no gastar energía, mientras que
desde la base de operaciones, se encargaban de observar todos los niveles
estadísticos que la nave “Apolo 13”, estaba presentando en el transcurso del viaje,
con el objetivo de enviar soluciones e instrucciones a su tripulación.
Tomando en cuenta esta reseña podemos tener una pequeña deducción que el
error fue tanto como humano y mecánico, el error humano es considerado como un
virus que muy difícilmente se puede eliminar, por eso mismo se toman las diferentes
medidas de prueba y error así eliminando no al 100% el error pero dejando un
margen aún más diminuto que pueda ser controlable y mecánico ya que la mala
manipulación de los componentes del apolo 13 en pequeño golpe o una mala
manipulación puede generar grandes estragos a largo plazo.
El equipo de trabajo estaba conformado con un objetivo en común de hacer llegar
al ser humano al espacio ellos dieron lo mejor de sí, pero con los errores se
aprenden ya que ellos nos enseñan de donde fallamos y mejorar eso, por ende, no
solo fue un apolo sino que fueron error anteriores y que con cada uno de los apolos
fueron mejorando hasta poder lograr el objetivo que todo el equipo de trabajo tenía
en mente.
otro de las situaciones que considero genero conflicto fue por el hecho de no contar
con una adecuada comunicación entre la estación apolo 13 y los comandos que se
encontraban desde la tierra ya que de forma inicial por no haber prestado atención
a los problemas generados en los tanques de oxígeno fue lo que derivó en que se
produjera la tragedia.
los tripulantes a bordo de la estación espacial “Apolo 13” fueron: Jim Lovell, Jack
Swigert y Fred Haise.
CONCLUSIONES:
Como conclusión de la película “Apolo 13”, podemos decir que el trabajo en equipo
que hubo desde que se presentó el problema fue muy importante para que los tres
astronautas que estaban en el espacio pudieran regresar a salvo, ya que todos
cooperaron en las áreas en las que tenían conocimiento para lograr un resultado
favorable ayudándoles así a que pudieran encontrar la manera de regresar a la
tierra.
También pudimos observar que pese a las ganas que tenían de poder llegar a pisar
la luna eso no les nublo el juicio para poder poner en orden las prioridades, el
saberse controlar les ayudo bastante a poder superar la situación, al mismo tiempo
no se rindieron pese a los obstáculos que iban presentando durante el trayecto del
viaje.
Siempre lograron avanzar como equipo, por lo tanto, si hubo liderazgo en cuanto a
los principios de afrontar una situación y determinar las tomas de decisiones
adecuadas y correctas que llegaran a una pronta solución, es decir que los
astronautas y la base de control de operaciones tuvieron una buena comunicación
para enfrentar cada crisis o error que se producía en el sistema.
Como finalidad interpretamos que el caso “Apolo 13” es una película de liderazgo y
trabajo en equipo ,en donde se ve reflejado el desempeño de los roles en cada uno
de los integrantes sin importar la ocupación y puesto que tenían en la NASA.