MONOGRAFÍA
Información relevante de la Guerra Fría
ASESOR DEL CURSO :
Marlene Márquez
AUTOR:
De la cruz Acosta yenny
ESCUELA ACADÉMICA:
Institución Educativa Emblemática Juan Manuel Iturregui
LAMBAYEQUE - JULIO - 2024
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN ........................ 1 pag.. (I)
DESARROLLO............................. 8 pag.. (IV)
CONCLUSIONES.......................... 3 pag.. (IV)
BIBLIOGRAFÍA ........................... 2 pag.. (III)
ANEXOS .................................... 1 pag.. (II)
INTRODUCCIÓN
La presente monografía aborda el tema de la Guerra Fría. Este trabajo
tiene como objetivo principal dar a las personas la suficiente
información. En primer lugar, se explorarán los antecedentes históricos
y teóricos que han fundamentado este tema, permitiendo así una
comprensión más profunda de su evolución y su importancia actual.
Posteriormente, se analizarán los principales estudios y aportes
realizados, destacando las perspectivas más relevantes y las
controversias más [Link], se presentarán los
resultados de la investigación del tema tratado, análisis de caso, etc.,
proporcionando una visión crítica y fundamentada sobre la Guerra
Fría, A través de este enfoque, se espera contribuir al entendimiento y la
discusión del tema.
También es en este contexto que la presente investigación
pretende hacer un análisis en dos dimensiones: una general,
acerca de los cambios que sufrieron las Relaciones
Internacionales durante eltranscurso de la segunda mitad del
siglo XX en plena Guerra Fría y otra particular, respecto del papel
ocupado por el Tercer Mundo en este período.
DESARROLLO
La Guerra Fría fue en conflicto geopolítico que marcó el escenario mundial durante la
segunda mitad del siglo xx. Se caracterizó por la intensa rivalidad entre dos potencias
hegemónicas: Estados Unidos y la Unión Soviética, aunque no hubo un
enfrentamiento militar directo entre ambas superpotencias, la Guerra Fría Se reflejó
en una serie de tensiones políticas ideológicas y militares que dividieron al mundo en
dos bloques: el Occidental, liderado por Estados Unidos y sus aliados, y el Oriental,
encabezado por la Unión Soviética y sus países satélites.
El desarrollo de la Guerra Fría se caracterizó por una serie de eventos y situaciones
que marcaron las relaciones internacionales entre los bloques capitalista y comunista.
Desde su inicio después de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra Fría se vio
influenciada por la competencia ideológica, la carrera armamentista y la lucha por la
influencia global. Durante este periodo, se establecieron alianzas militares como la
OTAN y el Pacto de Varsovia, que reflejaban la división del mundo en dos Campos
opuestos. Conflictos regionales como la Guerra de Corea, la Guerra de Vietnam y la
invasión soviética de Afganistán se convirtieron en escenarios de confrontación
indirecta entre la superpotencias, alimentando la atención y el temor a una escalada
militar .Además, la Guerra Fría se extendió a otros ámbitos, como la carrera espacial,
en la que tanto Estados Unidos como la Unión Soviética compitieron por la supremacía
tecnológica y científica, culminando con la llegada del hombre a la luna en 1969. Alo
largo de las décadas, la Guerra Fría experimentó momentos de alta tensión, como la
crisis de los misiles en Cuba en 1962, que llevó al mundo al borde de una
confrontación nuclear. Sin embargo también hubo momentos de distensión, como la
política de distensión en la década de 1970 y los esfuerzos por reducir las armas
nucleares en las décadas posteriores, En última instancia la Guerra Fría llegó a su fin
con la caída del muro de Berlín en 1989 y la disolución de la unión soviética en 1991,
marcando el colapso del bloque comunista y el inicio de una nueva era en las
relaciones internacionales. Este periodo de la historia mundial dejó un legado
duradero en términos de equilibrio de poder, seguridad global y la configuración del
orden internacional actual.
HISTORIA GLOBAL
A nivel global, la Guerra Fría se manifestó a través de la formación de bloques y
alianzas militares, como la OTAN y el Pacto de Varsovia que dividieron al mundo en
dos bandos opuestos. Además la carrera armamentista y la Competencia por la
supremacia nuclear llevaron a una constante tensión y a la amenaza de una guerra
catastrófica.
Conflictos regionales en Corea, Vietnam, Afganistán y otros lugares se convirtieron en
escenarios de confrontación indirecta entre la superpotencias, alimentando la
inestabilidad y la violencia en diferentes partes del mundo. La lucha por la influencia
en América Latina, África y Asia también fue un aspecto crucial de la Guerra Fría, con
intervenciones y apoyos a regímenes afines a uno u otro bloque.
La Guerra Fría tuvo un impacto profundo en la cultura, la tecnología, la economía y la
sociedad a nivel global. La competencia en la carrera espacial, la creación de
organismos internacionales como las Naciones Unidas y el desarrollo de tecnologías
militares avanzadas son ejemplos de cómo este conflicto influyó en la historia
mundial.
ORIGEN
La Guerra Fría tuvo sus orígenes en el período posterior a la Segunda Guerra
Mundial, donde surgieron tensiones entre Estados Unidos y la Unión Soviética,
los dos principales vencedores de la guerra. Los enfrentamientos ideológicos,
políticos y militares entre el bloque occidental liderado por Estados Unidos y el
bloque Oriental liderado por la URSS marcaron este conflicto que se extendió
por más de 40 años.
Los antecedentes directos de la Guerra Fría se encuentran en la posición de
ambos países durante la Segunda Guerra Mundial, así como las diferencias
ideológicas y políticas que surgieron luego del conflicto. La rivalidad entre el
capitalismo representado por Estados Unidos y el comunismo de la Unión
Soviética fue uno de los Pilares de esta confrontación.
Es importante destacar que la Guerra Fría no implicó un enfrentamiento armado
directo entre las dos superpotencias, pero sí representó una constante amenaza
de conflicto. Además, este periodo estuvo marcado por la división del mundo en
dos bloques antagónicos y la carrera armamentística y espacial que caracterizó
la época.
CONSECUENCIAS
Las principales consecuencias de la Guerra Fría fueron:
● La división de Europa y el resto del mundo en dos bloques dominados por Estados
Unidos y la Unión Soviética.
● La carrera armamentística y espacial en la que cada potencia invertía recursos para
superar a su adversario en el desarrollo de armamento convencional y nuclear en la
exploración del espacio exterior.
● La amenaza nuclear ,que difundió el miedo a una guerra atómica de efectos
devastadores.
● El estallido de conflictos guerras y golpes militares en otros países, especialmente en
Asia, América Latina y Medio Oriente donde cada potencia apoyaba a uno u otro
bando para extender su hegemonía mundial.
● La ruptura entre China y la unión soviética, a partir de la década de 1960, y la
división del mundo comunista entre las vertientes soviética y maoísta.
● La reconfiguración del poder mundial tras el derrumbe de la unión soviética en
1991, cuando Estados Unidos se convirtió en la única superpotencia del mundo y la
OTAN se amplió en la adhesión de países que habían abandonado el comunismo.
● La desilusión ideológica de sectores de izquierda ante la derrota soviética, la idea
generalizada de que el comunismo había fracasado y la consolidación del capitalismo
a nivel mundial a fines del siglo XX.
Los vaivenes de la Guerra Fría y su impacto en el Tercer Mundo
Se tomará como punto de partida la clasificación que Fred Halliday realiza sobre la
Guerra Fría.
Siguiendo la misma se puede decir que este período se divide en cuatro etapas
centradas en el análisis de la relaciones Estados Unidos- URSS: 1, la Primera Guerra
Fría (1946- 1953); 2, el período de antagonismo oscilatorio (1953-1969); 3, distensión
(1969- 1979); y por último, 4, la Segunda Guerra Fría, desde 1979 en adelante.
Las características más significativas de estas etapas son:
Fase 1: “Primera Guerra Fría”: Durante esta etapa ni el este ni el oeste pudieron
predominar uno sobre el otro, de modo que su desenlace quedó inconcluso debido a
la paridad de fuerzas en ambos lados.
Fase 2: “Antagonismo Oscilatorio”: A este período el autor lo sitúa entre la Primera
Guerra Fría, caracterizada por una confrontación estática y el período de distensión,
esencialmente de negociación.
Fase 3 :“Distensión”: Durante la misma, las tensiones no revisten mayor importancia y
puede observarse un aflojamiento de la puja Este- Oeste. Esta se reflejó en una
marcada reducción de la carrera armamentista y en una tendencia a la tolerancia del
“otro” 2 orden social.
Fase 4: “Segunda Guerra Fría”: Esta etapa estuvo signada nuevamente por una fuerte
tendencia ideológica que giraba en torno de considerar al enemigo como una amenaza
para toda la humanidad. [HALLIDAY, 1984,23].
Una clara diferencia entre la Primera y la Segunda Guerra Fría radica en que esta
última careció completamente de todo tipo de negociación y no hubo discusión acerca
del control de armamentos.
A su vez no se puede dejar de resaltar que Estados Unidos, específicamente en la
etapa de la Segunda Guerra Fría, redujo su política exterior y la de sus aliados a la
confrontación más de tipo pragmático y no tanto ideológico contra la URSS. La
amenaza ya no era el comunismo en sí, sino la Unión Soviética como tal.
Sin embargo, uno de los contrastes más notorios entre las dos Guerras Frías lo
constituyó la nueva perspectiva que Europa tomaba en el escenario mundial: ahora el
Tercer Mundo se perfilaba como el nuevo lugar en disputa.
Paul Kennedy explica esta diferencia de la siguiente manera: “la segunda
característicaimportante de la Guerra Fría fue su continua escalada lateral desde
Europa hacia el resto del mundo.
Por consiguiente, era sumamente improbable que las disputas de Rusia con Occidente
sobre problemas europeos quedasen geográficamente limitados a este continente,
especialmente porque los principios que se discutían eran de universal aplicación:
autogobierno contra seguridad nacional, liberalismo económico contra planificación
socialista, etc. Más importante aún, la propia guerra había causado un enorme grado
de turbulencia por la situación mundial de 1945”. [KENNEDY, 1994,594].
El papel atribuido al Tercer Mundo durante la Segunda Guerra Fría, no constituye un
hecho aislado, sino más bien algo planificado de manera tácita por ambas
superpotencias. No estaba todo dicho, ambos bloques iban por más: el tercer mundo.
Nada podía quedar librado al azar.
Buchrucker, Dawbarn, Saborido y Ferraris, consideran apropiado para el estudio de la
Guerra Fría una dimensión que puede situarse en torno a dos ejes: a) horizontal,
definido por el orden bipolar que se manifestó en el desafío competitivo de Estados
Unidos y la Unión Soviética y el control de las mismas sobre sus respectivas áreas de
influencia; b) perpendicular, definido por el proceso de descolonización y la
reubicación en el orden mundial de las nuevas naciones emergentes. Aportan un
elemento novedoso al indicar que el entrecruzamiento entre ambos ejes da origen al
conflicto norte- sur en el cual se desarrollarán los escenarios “calientes” de la Guerra
Fría.
[BUCHRUCKER, DAWBARN, SABORIDO, FERRARIS, 2001,521]
En cuanto al Tercer Mundo (África, Asia y América Latina), según los autores, no
pueden considerarlo como una estructura coherente debido a su heterogeneidad sino
que lo suponen como una categoría analítica con algunos rasgos compartidos como su
conflictividad interna y las pretensiones de algunas elites oligárquicas o militares.
Tanto Eric Hobsbawm como Paul Kennedy coinciden en que en los setenta acontecen
cambios importantes en el esquema bipolar. Si bien ambos bloques mantenían sus
zonas de influencia, no se gestaba un verdadero choque abierto de sus Fuerzas
Armadas que implicara una guerra, sino mas bien un intento por parte de las mismas
de continuar manteniendo la hegemonía dentro de sus bloques. “(...) y en contra de la
ideología y de la retórica de Guerra Fría, habían actuado partiendo de la premisa de
que la coexistencia pacífica entre ambas era posible.” [HOBSBAWM, 2005, 232].
Ni Estados Unidos ni la URSS eran los de años atrás. Ya no conformaban dos
bloquesmonolíticos. Moscú sufría el desequilibrio de su poder dentro del Partido
Comunista por el pujante surgimiento de la influencia china. Esto se evidenció en la
Asamblea de Partidos Comunistas mundiales de 1960, celebrada en Moscú. Se sumaba
a esta idea de resquebrajamiento de ambos bloques, la campaña de De Gaulle en
contra de la “auto adjudicada” hegemonía norteamericana en Europa Occidental.
Alejandro Simonoff agrega a las conclusiones de Hobsbawm y Kennedy un análisis
interesante. Según el autor durante los setenta, lentamente se pasa de un esquema
rígido, en el que prácticamente en todos los conflictos mundiales las dos
superpotencias estaban involucradas a otro en el que ambos bandos van a tratar de
participar en diferentes conflictos que no necesariamente debían responder a la lógica
del esquema este- oeste. Por ejemplo, en los procesos de descolonización se observa
cómo las potencias juegan en algunos de los bandos; esto puede divisarse claramente
a partir de la década del sesenta en donde los soviéticos apoyan a los movimientos de
liberación y los norteamericanos a las antiguas potencias coloniales [SIMONOFF,
2000,101].
La política exterior de Estados Unidos combinaba las doctrinas de la seguridad
nacional con la de las fronteras ideológicas; según esta teoría, si el enemigo ideológico
estaba dentro de las fronteras geográficas, se justificaba combatirlo militarmente. Así
es como en la praxis la fuerza norteamericana se hizo sentir en los casos de la
Revolución Cubana (1961) y Santo Domingo (1965). La respuesta de América Latina no
tardó en hacerse sentir; se dividió el hemisferio entre los partidarios de la
intervención –militar inclusive- en Cuba y los sostenedores del principio de No
Intervención en los asuntos internos de otros estados que entendían que se trataba de
un problema entre Cuba y Estados Unidos. Entre los primeros estaban los países del
Caribe, Centro América y Colombia. Y entre los segundos figuraban México, Brasil,
Chile y la Argentina (salvo el sector militar).
En síntesis, podemos afirmar que los problemas hemisféricos para Estados Unidos en
esta etapa no constituían un ambiente de relaciones meramente formales, sino que
pasaba a crear un ámbito más amplio en el cual se basaba su política exterior. A través
del continente podría llegar a instaurar “líneas de acción” que le sirviesen para
reafirmar su poderío dentro de su esfera de influencia.
En los años ochenta se dan dos cuestiones de suma importancia, por un lado comienza
la paulatina integración del mundo soviético a la economía mundial, y por otro, las
propias necesidades de esa integración hacían que en la URSS se produjeran cambios
dentro de su estructura. Como lo indica Simonoff, la URSS se beneficia con la crisis
petrolera la cual le permite tener muchas ganancias por la exportación de petróleo
hacia occidente, a su vez se plantea un cambio en su forma de producción, la
economía planificada soviética era un modelo extensivo, es decir un sistema que
despilfarra recursos humanos y naturales. Esta forma de producción hizo que se
llegara a un techo, en cuanto a un límite de crecimiento, que no podía traspasar.
[SIMONOFF,2000,102]
En esta situación la economía soviética se encontraba entre la espada y la pared y fue
Gorbachov quien tuvo que solucionar este dilema. Tenía dos opciones, seguir con la
ejecución de la economía planificada bajo un sistema extensivo lo que implicaría un
descenso considerable del crecimiento o se pasaba a un sistema intensivo
incorporando tecnología y capital, a fin de seguir siendo una economía competitiva
para el resto del mundo. Optó porla segunda opción y en esto consistió básicamente la
Perestroika. Del otro lado, en el Bloque Occidental la economía norteamericana tuvo
mayor capacidad de adaptación ante los distintos sucesos del acontecer mundial. A
partir de la crisis del petróleo flexibiliza su modelo de desarrollo y empieza a tener una
gran cooperación con el capital internacional. Esta situación funciona como el
principal agente para la adecuación a las exigencias del nuevo mercado mundial. A
esto hay que sumarle el cambio de política estratégica hacia el bloque soviético que
con la asunción de Reagan toma una naturaleza más agresiva que se representa en lo
que se conoce como “la guerra de las galaxias”. Esta última consistía en crear un
escudo en el espacio con satélites para impedir que los misiles soviéticos llegaran a
Estados Unidos.
En este contexto se conformaba una competencia de una naturaleza cada vez mas
desigual en la que los Estados Unidos iban aumentando su poderío a nivel mundial
mientras que la URSS por el contrario cada vez se iba hundiendo más, perdiendo a sus
satélites, disolviendo el Pacto de Varsovia en 1989 con la unificación alemana y
finalmente disolviéndose como Estado en 1991.
Mientras tanto los países del Tercer Mundo trataban de integrarse en el mercado
mundial, pidiendo créditos para su modernización que les fueron muy difíciles debido
a las altas tasas de interés que impuestas por los organismos financieros
internacionales. Para el otorgamiento de estos préstamos, estos últimos van a exigir la
estabilidad monetaria, un ajuste estructural en la economía y el crecimiento de las
exportaciones como eje por el cual los Estados de los países tercermundistas debían
“encarrilar” sus políticas.
En opinión de Alejandro Simonoff, en los países subdesarrollados estas exigencias
trajeron aparejado un debilitamiento del Estado- Nación, fuertes presiones regionales
y una fuerte polaridad social donde la brecha entre ricos y pobres se incrementaba día
a día. Por un lado, se puede observar un fenómeno de fragmentación de los espacios
nacionales; por el otro, comienza una etapa en la cual se van a crear diversas
organizaciones que marcan un camino hacia la integración regional. Hay un consenso
entre los analistas internacionales cuando señalan como sucesos indiscutidos de las
postrimerías del siglo XX a la caída del Muro de Berlín, la desaparición del sistema
socialista en la Europa Central y Oriental y la desintegración de la Unión Soviética.
Estos acontecimientos constituyeron el basamento para poner fin a cuatro décadas de
competencia intersistémica. Pero en lo que no concuerdan es en los agentes que
propiciaron el cambio ni en los dispositivos sobre los cuales se está gestando esta
reconfiguración planetaria.
Hobsbawm y Halliday reparan en la necesidad de poner un freno a las ambiciones
hegemónicas ilimitadas que en la actualidad tiene Estados Unidos. Hasta la caída del
bloque soviético el “comunismo” era ese freno. En concordancia con estos autores se
considera que el fin de la Guerra Fría tiende a fragmentar el proceso de toma de
decisiones debido a la desaparición de lo que fue el eje en el cual se estructuró la
política exterior norteamericana: la contención del [Link] Alejandro
Simonoff, “el mundo que heredamos de la Guerra Fría es un mundo singular y caótico”
debido a la gran cantidad de conflictos que se suscitaron en tan corto tiempo. Entre
ellos, la incierta situación de los países que se descolonizaron al finalizar la Segunda
Guerra Mundial. [SIMONOFF,2000,97]
Siguiendo esta cuestión que plantea Simonoff, a principal línea de investigación que
enmarcará este proyecto de Beca de iniciación, será dilucidar cual es el papel del
Tercer Mundo en el nuevo orden internacional que comenzó en 1991.
Consideraciones finales:
Varios autores manifiestan que el nuevo orden internacional es de naturaleza
unipolar, haciendo alusión al poderío estadounidense. Este trabajo desmitifica esta
teoría y en cambio propone pensar que hoy vivimos en un orden internacional uni-
multipolar. Estados Unidos no está solo, sino que apoya sus políticas en un sinnúmero
de organizaciones internacionales (Consejo de Seguridad, la ONU, la OTAN, el FMI)
para poder llevarlas a la práctica. Como lo indica Hobsbawm, Estados Unidos necesita
aliados aunque sea por el hecho de la existencia de bases militares en el extranjero...
Hasta aquí se han expuesto algunas de las principales consideraciones teóricas de la
temática a tratar. Se espera dar respuesta en el transcurso de la investigación a todos
los interrogantes anteriormente planteados.
CONCLUSIONES
En conclusión la Guerra Fría fue en periodo de Gran tensión y
confrontación que influyó en múltiples aspectos de la sociedad y la política
a nivel mundial.
Su legado perdura en la actualidad recordándonos la importancia de la
diplomacia el diálogo y la cooperación internacional para prevenir
conflictos y promover la paz y la estabilidad en el mundo.
Es un hecho indiscutible que al termino de la Guerra Fría Estados Unidos
se consolidó como la nación más poderosa sobre la tierra. Esta posición
privilegiada fue el resultado del colapso del sistema socialista soviético;
no un triunfo a partir de una confrontación militar o una supremacía
ideológica de un sistema sobre otro, como había sucedido durante la
Primera y Segunda Guerra Mundial. El fin del Guerra Fría fue más
laautodestrucción de una de la potencias que la victoria de una nación
sobre otra.
Como resultado de esta inusual victoria de Estados Unidos, la política
exterior se transformó, el objetivo ahora no es contender con una nación
rival o con un sistema antagónico, sino buscar la mejor vía para mantener
su poder político y económico internacional.
En teoría, lo que implica pasar de un mundo bipolar a un sistema
unipolarconlleva un todo un reajuste de algunos de los objetivos que se
persiguen en política exterior, así como los mecanismos para lograrlos.
Por ello han surgido múltiples propuestas que sugieren dar más
importancia a temas como desarrollo y crecimiento que simplemente
enfocarse en temas de poder militar y capacidad económica.
El problema radica en que a nivel de su gobierno todavía no se termina por
definir cual es el papel que deben tomar los Estados Unidos como potencia
hegemónica, este problema no es de capacidad de su poder o de otros
actores políticos internacionales, sino de una carencia de liderazgo interna
por parte de los poderes de gobierno para definir los objetivos nacionales.
El lugar predominante de Estados Unidos permite a esta nación la opción
de ajustar bajo su perspectiva las reglas sobre las cuales se puede regir la
política exterior, de alguna manera los valores de la cultura norteamericana
afectan directamente al resto del mundo pues estas máximas son estas
metas que el gobierno busca implementar internacionalmente. Es decir, las
ideas de gobiernos democráticos, la libertad de credos, respeto a los
derechos humanos, el libre mercado y otras premisas de la política
norteamericana, siguen siendo la bandera ideológica norteamericana.
Ahora el reto es elaborar propuestas de política exterior capaces de
administrar su poder internacional. Pues si bien es cierto que el mundo de
la postguerra no esta por elmomento amenazado por un tercera guerra
mundial, es innegable que existen problemáticas internacionales que
necesitan resolverse, como lo son el terrorismo, el desarrollo, medio
ambiente, entre otros.
En este sentido, los enfoques que se presentaron en esta investigación
nos revelan que existen diferentes perspectivas; algunos realzan la
importancia de la economía y la globalización como eje de las futuras
relaciones internacionales, otros defienden la idea del balance de poder
como objetivo primordial del interés político, para otros el próximo siglo
traerá la integración de culturas lo que redefinirá el mapa político. Y en
general las variantes sobre como enfrentar problemáticas globales son tan
amplias que difícilmentese puede considera alguna como la base única
para la toma de [Link] ello, no es posible considerar alguna de
estas ideas como el fundamentoteórico absoluto para definir la acciones
en política exterior. Más bien presentan enfoques válidos para cada tema
en el que se especializan dichos autores.
En resumen las ideas de idealismo y realismo se contraponen más que
nuncasobre todo a la hora de decisión política en donde no se termina de
determinar planesespecíficos a largo plazo. Por una parte la defensa del
ideal democrático, que conforma labase misma de las instituciones
norteamericanas como lo es la preservación de laautodeterminación de los
pueblos, resulta a menudo confusa y paradójica la posturanorteamericana
de occidentalizar el mundo, bajo un mismo criterio de valores
políticos,sociales y económicos, por lo que la expansión del American way
of life crea polémicadentro de la política norteamericana.
El problema se da en la fronteras de influencia cultural y política del
podernorteamericano, donde se crean tensiones internacionales que
conllevan una postura deautodefensa militar y política; y que en sus fases
más violentas da paso al nacionalismoextremo y al terrorismo. En este
sentido será a través una política más tolerante, que sepodrá integrar el
resto de las naciones bajo este mismo parámetro de valores
[Link] concluir diciendo que el gobierno de Estados
Unidos no cuenta con unaestrategia a largo plazo para los asuntos de
política exterior, a diferencia de la idea decontención del socialismo que se
implementó durante la Guerra Fría. Pareciera ser que elbalance de poder ya
no es la única ni la más efectiva herramienta para controlar lasambiciones
de las potencias emergentes, el discurso de una posible guerra nuclear es
cada vez menos considerado conforme las naciones se están
incorporando al sistema democrático-capitalista.
Este cambio substancial en el ámbito político expresado en la falta de un
enemigo territorial capaz de rivalizar con el poder norteamericano debe
deenfocar ahora las políticas a temas de desarrollo, medio ambiente,
asistencia a países pobres, etc. como herramientas fundamentales para
mantener un orden internacional.
Por otra parte las complejidades que se presentan en la elaboración de la
política exterior al conjuntar el interés nacional, el poder militar y
económico, y los compromisos históricos con sus aliados conlleva
conciliar tanto intereses políticos internos y externos.
La manera en la que Estados Unidos se conciba asimismo, su poder y su
papel dentro de las relaciones internacionales definirá cual de los
mecanismos planteados es el más indicado en para lograr sus fines. En
este sentido, todavía no se ha logrado concretar cual es el papel de
Estados Unidos en el orden internacional, pese a su victoria en la Guerra
Fría no se han definido que tipo de hegemonía debe ser ejercida. Por
ejemplo, en algunos momentos el actuar político busca el respaldo
multilateral, mientras que en otros cosas, las políticas unilaterales toman
control en la resolución de problemáticas internacionales. Resolviendo
esta ambivalencia será como se podrán establecer estrategias concretas
en política exterior.
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ANEXOS