INSTITUTO ÁGAPE
Profesor(a): Camila Marqués
Primer año Medio
LENGUAJE Y COMUNICACIÓN
Género Narrativo
22-
03-2024
Nombre:
I. Lee los siguientes ejemplos de algunos de los elementos formales de la
narración
A. NARRADOR SEGÚN GRADO DE PARTICIPACIÓN EN LA HISTORIA
Protagonista: Ese domingo, frente al arco, miré al arquero a los ojos. Miré a mis
compañeros. Pensé en mi familia y en mis pichangas de infancia. Si anotaba ese penal, se
cumpliría el sueño de mi vida. Y así fue. Disparé mi zurda infalible en el costado del arco.
Testigo: Cuando el DT le pidió a Iván que dispara el penal, nos asustamos un poco,
últimamente su zurda le había fallado. Abrazados rezábamos para que le achuntara. No
quise mirar, y cuando abrí los ojos, todos corrían hacia Iván para llevarlo en andas. Iván era
nuestro héroe.
B. NARRADOR SEGÚN GRADO DE CONOCIMIENTO
Omnisciente o de conocimiento absoluto
“Antes de anotar, Iván recordó a su familia y sus pichangas de infancia. Tantas veces que
jugo en esa cancha de tierra, y barro cuando el clima estaba lluvioso. Sabía que, si anotaba
ese penal, se cumpliría el sueño de su vida.
Objetivo, Básico o de conocimiento relativo
Ese domingo, frente al arco, Iván miró al arquero a los ojos. Se dio vuelta y miró por última
vez a sus compañeros. Antes de anotar, se detuvo y observó el pasto por un segundo. Con
una zurda reventó en el ángulo izquierdo del arco. Los espectadores saltaban cantando sin
cesar.
C. TIEMPO EN LA NARRACIÓN
Flash back
Antes de anotar, Iván recordó a su familia y sus pichangas de infancia. Tantas veces que
jugó en esa cancha de tierra, y barro cuando el clima estaba lluvioso. Sabía que, si anotaba
ese penal, se cumpliría el sueño de su vida.
Raccontto
Oprimí por tercera vez el timbre y me extrañó que Rodrigo no abriese la puerta.
Velozmente hice memoria: recibí su llamada a las siete de la mañana, estando yo en la
ducha, y la devolví quince minutos después. La voz de Rodrigo sonaba excitada y dijo que
debíamos vernos inmediatamente pero que no me podía decir nada por teléfono.
Flash Forward
Se fuerte y valiente porque YO estoy contigo.
La mañana del 4 de octubre, Gregorio Olías se levantó más temprano de lo habitual. Hacía
el amanecer creyó soñar que un mensajero con antorcha se asomaba a la puerta para
anunciarle que el día de la desgracia había llegado al fin. Prospección El día fue largo y
cansado. Aún me queda mucho camino por recorrer hasta mi casa. Con el pijama puesto,
me dispongo a preparar una rica cena congelada llena de grasas saturadas y azucares
refinados que lograrán hacerme sentir mejor. Junto a mi película favorita, el sillón de la sala
preparado con mantas y almohadas, la luz apagada y sabiendo que mañana es sábado, he
logrado tener un final feliz para este día. Ya estoy en la parada del bus, esperando que
llegue, lo veo venir, es un alivio
II. A continuación, aparecen algunos microcuentos, luego de leerlos
atentamente, identifica en cada uno de ellos
1. Tipo de narrador
2. Focalización
3. Espacio: a) físico b) Psicológico
4. Tiempo del relato (Anacronía que corresponda, justificando tu respuesta)
5. Tema central del microcuento
PREDICCIÓN
Oye paisano, hoy la tienes que manejar atento. Pasajeros traerán cambio grande a tu vida”.
Todavía recuerdo el tono fatal de la gitana. Por su culpa temblaba cuando subieron dos
locos drogados, capaces de hacerte un grafiti en el pecho por luca. Nada. Pagaron. Luego,
punks de mechas punzantes, parecían gallos de pelea pasando al pasillo sin pagar. Increíble,
el último pagó por todos. Respiré. Más al centro, una señora simpaticona puso ojitos para
pedirme: “¿Joven, nos lleva a las dos por doscientos?”. No caché entonces que, sonriendo,
ayudaba a subir a las que serían mi mujer y mi suegra.
EL POZO
Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias
familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años
después mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto
a asomarse. En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en el interior. "Este
es un mundo como otro cualquiera", decía el mensaje. Luis Mateo Díez
JOHANNA
Bajó de las últimas en el terminal de buses de Temuco. En el momento en que pisó de
nuevo esa tierra, se acordó cómo cinco años antes había partido a Santiago por estudios,
dejando a sus padres mirándola desde el sur. Había vuelto porque le dijeron por teléfono
que ahora la casa de adobe donde creció estaba vacía. Cuando llegó, le llamó la atención
que los dos ataúdes estuvieran bajo la luz de una sola vela.
Se fuerte y valiente porque YO estoy contigo.
“EURICLEA RECONOCE A ODISEO”
La anciana tomó un caldero reluciente y le lavaba los pies; echó mucha agua fría y sobre
ella derramó caliente. Entonces Odiseo se sentó junto al hogar y se volvió rápidamente
hacia la oscuridad, pues sospechó que ésta, al cogerlo, podría reconocer la cicatriz y sus
planes se harían manifiestos. La anciana se acercó. En seguida reconoció la cicatriz que en
otro tiempo le hiciera una jabalí con su blanco colmillo cuando fue al Parnaso en compañía
de Autólico y sus hijos. Odiseo fue el primero en acometerlo, levantando la lanza de larga
sombra con su robusta mano y deseando herirlo. El jabalí se le adelantó y le atacó sobre la
rodilla y, lanzándose oblicuamente, desgarró con el colmillo mucha carne, pero no llegó al
hueso del mortal. Enseguida le rodearon los hijos de Autólico, y vendaron sabiamente su
herida.
EXNOVIOS
Desde su ventanilla la vio avanzar en la fila. Se estremeció cuando entró al banco y desde
ese instante sólo deseó que llegara a su caja para atenderla. Cuando eso ocurriera
examinaría su carné y fingiría reconocerla casualmente. Ella, a partir de entonces, volvería
siempre a esta sucursal y tal vez… Cuando sólo dos personas se interponían vio cómo se le
acercó un hombre que la abrazó y besó alegremente. La fila corrió rápido. Espantado, los
vio acercarse despreocupados hacia su caja. Roberto sacó precipitadamente el letrero de
“cerrada” y se fue al baño. Nunca más la vio.
POR POCO
Una mujer me miró a través de la vitrina en un centro comercial. Y bien, en su mirada me
vi con tres hijos, un perro en el patio, el miedo a perder el trabajo, los préstamos
interminables, y unos atardeceres de domingo eternos y lánguidos en casa de sus padres.
Sentí el peso de las mañanas iguales, de las tardes iguales, de las noches repetidas, de los
iguales reproches. Rápidamente desvié la mirada, apuré el tranco y salí a la calle. Había
sobrevivido a uno de esos segundos fatales con que la ciudad suele sellar el destino de los
hombres.
Se fuerte y valiente porque YO estoy contigo.