Bernhard Riemann
Matemático alemán. Su padre era pastor luterano, y su primera ambición fue la de
seguir sus pasos. Ingresó en el liceo de Hannover, donde estudió hebreo y trató de
probar la certeza del libro del Génesis por medio de razonamientos matemáticos.
En 1846 ingresó en la Universidad de Gotinga, que abandonó un año después
para trasladarse a la de Berlín y estudiar bajo la tutela de, entre otros, Jakob
Steiner, Carl Gustav Jacob Jacobi y Peter Gustav Lejeune Dirichlet, que ejerció
una gran influencia sobre él.
Su carrera se interrumpió por la revolución de 1848, durante la cual sirvió al rey de
Prusia. En 1851 se doctoró en Gotinga con una tesis que fue muy elogiada por
Carl Friedrich Gauss. En ella Riemann estudió la teoría de las variables complejas
y, en particular, lo que hoy se denominan superficies de Riemann, e introdujo en la
misma los métodos topológicos.
Las obras de Bernhard Riemann, pese a su número reducido, tienen todo un valor
fundamental. En su corta vida contribuyó a muchísimas ramas de las matemáticas:
integrales de Riemann, aproximación de Riemann, método de Riemann para
series trigonométricas, matrices de Riemann de la teoría de funciones abelianas,
funciones zeta de Riemann, hipótesis de Riemann, teorema de Riemann-Roch,
lema de Riemann-Lebesgue, integrales de Riemann-Liouville de orden fraccional...
Pese a la importancia de todas estas contribuciones, la más conocida aportación
de Bernhard Riemann fue su geometría no euclidiana, basada en una axiomática
distinta de la propuesta por Euclides, y expuesta detalladamente en su célebre
memoria Sobre las hipótesis que sirven de fundamento a la geometría (1867).
Esta geometría se sigue si se considera la superficie de una esfera y se restringen
las figuras a esa superficie. Medio siglo más tarde, Albert Einstein demostró, en
virtud de su modelo de espacio-tiempo relativista, que la geometría de Riemann
ofrece una representación más exacta del universo que la de Euclides.
El exceso de trabajo minó su frágil organismo, y en sus últimos años pasó largas
temporadas en Italia, donde buscaba la curación de una grave afección pulmonar.
Murió de tuberculosis antes de cumplir los cuarenta años. [1]
Suma de Riemann
Una suma de Riemann es una aproximación del área bajo la curva, al dividirla en
varias formas simples (tales como rectángulos o trapecios).
En una suma de Riemann izquierda aproximamos el área con rectángulos
(normalmente de ancho igual), donde la altura de cada rectángulo es igual al valor
de la función en el extremo izquierdo de su base.
En una suma de Riemann derecha la altura de cada rectángulo es igual al valor
de la función en el extremo derecho de su base.
En una suma de Riemann de punto medio la altura de cada rectángulo es igual
al valor de la función en el punto medio de su base.
Podemos también usar trapecios para aproximar el área (esto se llama regla del
trapecio). En este caso, cada trapecio toca la curva en sus dos vértices
superiores.
Para cada tipo de aproximación, mientras más formas usemos más cercana será
la aproximación al área real.
Las referencias difieren en este punto, pero nosotros llamamos suma de Riemann
a cualquier aproximación que use rectángulos y suma trapezoidal a cualquier
aproximación que use trapecios.
Símbolo de la Integral
El 29 de octubre de 1675 el filósofo y matemático alemán Gottfried Leibniz escribió
por primera vez el símbolo ∫, el de la integral, en un manuscrito que nunca llegó a
ser publicado.
Debido a la importancia de Leibniz en el campo del cálculo, el departamento de
Matemáticas de la Universidad de Saint Bonaventure, en Nueva York, empezó a
celebrar el Día de la Integral el 29 de octubre en su honor.
Además de matemático y filósofo, Leibniz (1646-1976) cultivó el derecho, fue
secretario de la Sociedad Alquimista de Núremberg y un prolífico poeta.
Durante sus misiones diplomáticas en Londres y París, conoció a importantes
científicos de la época, como Christiaan Huygens, Robert Boyle, Robert Hook,
John Pell y Jacques Ozanam. Su diseño de un prototipo de calculadora le valió la
entrada como miembro en la Royal Society británica.
Con sus colegas ingleses Leibniz mantenía intensas discusiones intelectuales
sobre la suma de series y la geometría infinitesimal; y cuando regresaba a
Francia, los miembros de la Royal Society le informaban por carta sobre los
nuevos avances e incluso sobre el trabajo de Isaac Newton antes de que fuera
publicado.
El propio Newton se interesó por conocer a Leibniz y a través de un intermediario
empezó a enviarle cartas que podían tardar hasta meses en llegar a su
destinatario. Su relación de correspondencia acabó en la ‘guerra del cálculo
matemático’, cuando Newton le acusó de haberle robado su trabajo.
Leibniz diseñó su propio sistema de símbolos, en el que destaca el signo de la
integral. Por su parte, Newton había publicado otro sistema, pero la notación de
Leibniz triunfó por encima de la newtoniana y es la que utilizan hoy en día los
matemáticos.
Durante décadas, matemáticos europeos y británicos discutirían sobre la
verdadera autoría de los avances en cálculo, aunque más tarde se demostraría
que fueron descubrimientos simultáneos. Tanto Newton como Leibniz se
relacionaban con los mismos círculos, tenían acceso a los mismos trabajos,
compartieron ideas durante años y llegaron a las mismas conclusiones.
Leibniz contribuyó de una manera crucial al conocimiento de las ecuaciones
diferenciales. Ideó el método de separación de variables y averiguó cómo resolver
las ecuaciones lineales de primer orden.
REFERENCIAS
[1] Fernández, Tomás y Tamaro, Elena. «Biografia de Bernhard Riemann». En Biografías
y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea [Internet]. Barcelona, España, 2004.
Disponible en [Link] [fecha de acceso:
6 de marzo de 2024].
[2] WEARBEARD. (2013, 29 de octubre). 1675: Leibniz escribe por primera vez el
símbolo de la integral. Agencia SINC.
[Link]
vez-el-simbolo-de-la-integral