De acuerdo con la Real Academia Española, las palabras perdón y perdonar provienen del prefijo
latino per y del verbo latino donāre, que significan, respectivamente, "pasar, cruzar, adelante,
pasar por encima de" y "donar, donación, regalo, obsequio, dar (si procede de la palabra donum), y
"hasta que se cumpla el tiempo (estipulado)" (si procede de la palabra donec), lo cual implica la
idea de una condonación, remisión, cese de una falta, ofensa, demanda, castigo, indignación o ira,
eximiendo al culpable de una obligación, discrepancia o error.1
Elementos del perdón
La acción de perdonar conlleva la existencia de las siguientes situaciones o hechos:
Existencia de una ofensa de cualquier tipo;
Conocimiento de la ofensa por el ofendido, por la "confesión" del propio ofensor o por otros
medios;
El perjudicado por la ofensa se siente ofendido;
Se modifica la actitud del ofendido hacia el ofensor (resentimiento, situación de enfado);
(eventualmente) conocimiento por el ofensor de la afectación de las relaciones entre ofensor y
ofendido;
(eventualmente) el ofensor siente y/o manifiesta su vergüenza y/o arrepentimiento;
(eventualmente) el ofensor reconoce su error y culpa y/o solicita el perdón y/o da una satisfacción
al ofendido para hacerse merecedor del perdón;quien pide perdón reconoce ante sí mismo su
propio error y culpa, vence su orgullo ante el ofendido, y le solicita la gracia del perdón; sin
embargo se arriesga a haber reconocido la culpa o responsabilidad para eventualmente no recibir
el perdón solicitado.
El ofendido decide perdonar al ofensor, y, (eventualmente) se lo comunica expresa o tácitamente.
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Factores que facilitan la obtención del perdón
Aunque el ofendido es teóricamente libre de perdonar o no, y el perdón es por tanto en teoría un
acto graciable que no puede ser exigido, de hecho aumentan para el ofensor las posibilidades de
ser perdonado:
- cuando el ofensor explicita su pesar o arrepentimiento,
- cuando ha solicitado el perdón, sobre todo si se lo hace públicamente,
- cuanto menos grave fuera la ofensa,
- cuando se ha compensado al ofendido por el daño,
- cuanto más importante sea su relación con el ofensor,
- cuando el ofensor manifiesta su ánimo de enmienda,
- cuando el ofendido considera el acto de perdonar como una obligación moral o religiosa.
En ocasiones el perdón puede ser facilitado a través de intervenciones psicológicas específicas2.
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Tipos de perdón
Perdón pleno/parcial: En el perdón pleno, el perdonante "perdona y olvida", es decir, no solo
decide no odiar al perdonado, sino que recupera la relación de confianza o amor con el perdonado,
como si la ofensa no hubiera tenido lugar. En el perdón parcial, el perdonante decide no odiar al
perdonado por la ofensa recibida, pero no se recomponen totalmente las relaciones preexistentes.
Perdón condicional/incondicional: En el perdón condicional, el perdonante subordina algunos o
todos los efectos del perdón al seguimiento por parte del perdonado de ciertas reglas de conducta
o al cumplimiento de cualquier otro tipo de condición.
Perdón expresado/no expresado: El perdonante puede optar por comunicar expresamente al
perdonado la concesión del perdón, o bien por hacérselo ver por hechos más o menos
concluyentes, o bien optar por no comunicarle de modo alguno la concesión del perdón.
Perdón espontáneo/solicitado: El perdón solicitado es el que se produce tras la petición de
disculpas del ofensor, el espontáneo tiene lugar sin tal petición.
Perdón humano/divino: Según quién sea quien perdona, Dios o el ofendido, el perdón será divino
o humano.
Concepciones religiosas, espirituales o filosóficas del perdón
Judaísmo
Artículo principal: Judaísmo
En la Torá, el perdón es un mandamiento divino, una Mitzvá que prohíbe la venganza y guardar
resentimiento o rencor.3 En el judaísmo, es d's quien puede perdonar (no un cura o rabino) a la
persona que esté sinceramente arrepentida y que está dispuesta a reparar el daño o la ofensa
cometida a otro.4 El perdón para el judaísmo consta de tres niveles: selijá (decisión de acabar con
el dolor), mejilá (arrancar el dolor y dejar de culpar a otros) y kapará (reemplazar la negatividad
por amor).5
El Yom Kipur, o día del Perdón se celebra el 10 de Tishrei, 10 días después del Año Nuevo. Es la
festividad más solemne y respetada del calendario judío. Este día se inicia como todas las fiestas
judías la tarde del día anterior. Se observa un ayuno riguroso, es un día que se dedica a la plegaria y
al arrepentimiento por las faltas cometidas durante el año, esperando el perdón de d's, que ha de
perdonar a todos quienes se arrepienten sinceramente. Se reflexiona sobre los errores cometidos y
cómo ser mejor persona el año siguiente.6Pero no alcanza con el arrepentimiento. A diferencia de
la religión católica, en la cual el cura perdona mediante la confesión del feligrés, el judío debe pedir
perdón a las personas que ofendió y Dios puede perdonarlo después de haber pedido perdón al
ofendido y si el arrepentimiento es sincero. No se puede pedir perdón a Dios antes de haberlo
hecho con las personas ofendidas.57
El hombre es responsable por sus acciones. Si hizo algo indebido tiene la responsabilidad de
reconocerlo, arrepentirse de ello, resolver nunca más volver a repetirlo, confesarlo al agredido y
pedir perdón por ello. Si lo hace con sinceridad, d's le perdona. Pero hay un detalle importante: D-
os no perdona lo que uno hizo contra el prójimo hasta que no lo arregle primero con el prójimo. O
sea, cuando uno agrede al prójimo hay, de hecho, una doble agresión: una contra el prójimo y otra
contra D-os quien había prohibido agredir al prójimo. Recién después que uno restituye al daño
realizado y logra procurar el perdón del prójimo es que d's le perdona por la agresión contra Él.3
A medida que Yom Kippur se acerca, pensemos a quien debiéramos llamar para pedir perdón, y
encontremos la fuerza para perdonar a aquellos que pueden habernos herido y comencemos el
año limpios y libres.5
En Génesis 45,4 se ensalza la conducta de José, al perdonar a sus hermanos:
Entonces José dijo a sus hermanos: -Acercaos a mí, por favor. Ellos se acercaron, y él les dijo: -Yo
soy José vuestro hermano, el que vendisteis para Egipto. Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese
el haberme vendido acá, porque para preservación de vida me ha enviado Dios delante de
vosotros. Apresuraos, id a mi padre y decidle: "Así dice tu hijo José: ’Dios me ha puesto como
señor de todo Egipto. Ven a mí; no te detengas. Habitarás en la zona de Gosén, y estarás cerca de
mí, tú, tus hijos, los hijos de tus hijos, tus rebaños, tus vacas y todo lo que tienes. Allí proveeré para
ti, pues todavía faltan cinco años de hambre; para que no perezcáis de necesidad tú, tu casa y todo
lo que tienes.
Génesis 45:4-11
Pero José les respondió: -No temáis. ¿Estoy yo acaso en el lugar de Dios? Vosotros pensasteis
hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy: mantener con vida a
un pueblo numeroso. Ahora pues, no tengáis miedo. Yo os sustentaré a vosotros y a vuestros hijos.
Así les confortó y les habló al corazón."
Génesis 50:19-21
A veces, yo decido, contra una nación o contra un reino, arancarlo, destruirlo o aniquilarlo, pero si
esa nación contra la que he hablado, se convierte de su iniquidad, también yo me arrepiento del
castigo que iba a ponerle
Jeremías 18, 7
Para obtener el perdón divino, el AT exige:
el reconocimiento y confesión de los pecados (2 Crónicas 7,14, Nehemías 9,2-37, J1)eremías 18,7-
11), con sinceridad (Isaías 58, 3-10)
penitencia, en forma de sacrificios o ayuno (Levítico 5 n.º 15, 22.28, Samuel 12, 13-16)o limosna
(Daniel 4, 24,; Tobías 4,7-1
Cristianismo
Artículo principal: Cristianismo
El perdón en el Nuevo Testamento
En el NT, Dios es misericordioso y perdonarse los unos a los otros se considera un imperativo
moral, pues el perdón a quienes nos ofenden y nos odian es uno de los mayores ejemplos de amor
al prójimo; las referencias al perdón entre los hombres abundan en el Nuevo Testamento, que
recomienda poner la otra mejilla y amar a nuestros enemigos:
Jesús recomendó perdonar "setenta veces siete" (Mateo 18:22), es decir, no cansarse de perdonar.
Rembrandt – “El Regreso del Hijo pródigo"
La Parábola del hijo pródigo enseña las diferencias del perdón entre los seres humanos y su
analogía con Dios como perdonador, para quienes buscan de su perdón.8
Iglesia católica
Artículo principal: Iglesia católica
Santo Tomás de Aquino, impresionado con la oración a menudo por él mencionada y que es la
oratio de la misa del X domingo después de Pentecostés, que dice:"Deus qui omnipotentiam tuam
parcendo maxime manifestas" "Oh Dios que manifiestas tu omnipotencia sobre todo por el
perdón..."), afirma que "el perdón de Dios configura un poder superior al hecho de crear los cielos
y la tierra".
Las oraciones más importantes para el cristianismo, el "Kyr