“AÑO DEL BICENTENARIO, DE LA CONSOLIDACIÓN DE NUESTRA
INDEPENDENCIA, Y DE LA CONMEMORACIÓN DE LAS HEROICAS
BATALLAS DE JUNÍN Y AYACUCHO’’.
INSTITUTO DE EDUCACION SUPERIOR TECNOLOGICO SUPERIOR
“GUILLERMO ALMENARA MARTINS”
TRABAJO DE INVESTIGACION
TEMA: METABOLITOS SECUNDARIOS, ADAPTACION Y DEFENSA
CURSO: VENTA Y DISPENSACIÓN DE PRODUCTOS NATURALES.
ESTUDIANTE: CLAUDIA FERNANDA RAMIREZ NEYRA.
DOCENTE: MSc. Q.F. PAULO ANDRE ABEL TINTAYA AGUILAR.
CARRERA: TECNICA EN FARMACIA.
SEMESTRE: V TURNO: MAÑANA.
TACNA – PERU
2024
DEDICATORIA:
Le dedico el resultado de este trabajo a toda mi familia.
Principalmente a mis padres: Ernestina Neyra Aguilar y
Luis Ángel Ramirez Catillo, que me apoyan y me alientan
hacer mejor persona cada día a pesar de la distancia.
Gracias madre por enseñarme afrontar las dificultades sin
perder nunca la humildad y el respeto ante situaciones
complicadas que suceden en el transcurso del camino.
A la vez también al docente por encomendarnos la labor
de realizar el presente trabajo de investigación que amplía
nuestra capacidad intelectual.
CLAUDIA RAMIREZ NEYRA.
INDICE:
PORTADA........................................................................................ 1
DEDICATORIA..................................................................................2
INDICE.............................................................................................3
1. MARCO TEORICO: METABOLITOS SECUNDARIOS.........................4
1.1. Concepto......................................................................4
1.2. Tipos de metabolitos....................................................4
1.3. clasificaciones de los metabolitos secundarios:............4
1.4. funciones.....................................................................5
2. DISCUSION.................................................................................10
BIBLIOGRAFIA................................................................................13
1. MARCO TEORICO:
METABOLITOS SECUNDARIO, ADAPTACIÓN Y DEFENSA
1.1. CONCEPTO GENERAL:
Conjunto de reacciones químicas que realizan las células de los seres vivos para sintetizar
sustancias complejas a partir de otras mas simples o para degradar las complejas y
obtener las simples
1.2. TIPOS DE METABOLITOS:
Una característica importante de las plantas es que realizan dos tipos de metabolismo: el primario
y el secundario. El primero se lleva a cabo en las células de todos los seres vivos y las sustancias
producidas se llaman metabolitos primarios. Estos últimos están directamente implicados en el
crecimiento, desarrollo y reproducción. Como ejemplo de estos compuestos están los azúcares,
proteínas, aminoácidos y ácidos nucleicos. Sin embargo, las plantas, también cuentan con un
metabolismo secundario, que les permite producir y acumular compuestos de naturaleza química
diversa, que si bien, no son imprescindibles para la vida como los primarios, sí juegan un papel
muy importante en la adaptación al estrés ambiental y en la defensa frente a potenciales
predadores y patógenos. A los compuestos que resultan de este proceso se denominan
metabolitos secundarios y son los que les proporcionan superpoderes a las plantas.
Los metabolitos secundarios no están presentes en cualquier planta. Algunos sólo se encuentran
en una especie, en un género o en una familia de plantas, por lo que han sido considerados al
momento de identificar taxonómicamente a las especies vegetales. Además, los metabolitos
secundarios se caracterizan por su baja abundancia. Podemos decir, entonces, que algunas
especies tienen más superpoderes que otras. Asimismo, aplica la frase: “lo que no te mata te hace
más fuerte”, debido a que las plantas que se encuentran bajo estrés, es decir, en condiciones
externas que afectan negativamente su crecimiento, desarrollo o productividad, producen una
gama específica de metabolitos secundarios que inciden directamente en su capacidad de
supervivencia. Las plantas han evolucionado y se han seleccionado estrategias que les permiten
protegerse para perpetuar su especie. Cuando las plantas se encuentran amenazadas, ya sea por
el daño causado por otros organismos vivos (bacterias, virus, insectos y malezas), por factores no
vivos (radiación ultravioleta, temperaturas extremas) o por desastres naturales (inundaciones,
tornados), éstas hacen uso de sus superpoderes para evitar que sus procesos de crecimiento,
desarrollo y reproducción se alteren. Las plantas sólo pueden usar sus superpoderes con la ayuda
de los metabolitos secundarios para responder a las amenazas mencionadas anteriormente, ante
las cuales, a menudo salen victoriosas. Entonces, ¡las plantas sí se defienden! No tienen manos,
pero sí superpoderes.
pueden repeler a los insectos dañinos o incluso atraer a sus enemigos naturales, como
depredadores y parasitoides que eliminan la plaga que aqueja a la planta. Algunas plantas, para
estar más protegidas, cuentan también con “armadura”, que consiste en estructuras especiales
que dificultan el ataque de sus depredadores. Como ejemplos podemos encontrar las espinas,
espigas, o tricomas (también llamados pelos vegetales que permiten a las plantas tolerar
condiciones de alta radicación o sequía) Pero, aquí no acaba la historia. Los metabolitos
secundarios no sólo sirven a las plantas para su adaptación y defensa. Además, cumplen otras
funciones: como agentes alelopáticos, es decir, que provocan un efecto perjudicial o benéfico
sobre la germinación, el crecimiento o el desarrollo de otras plantas en los alrededores, o
funcionan como atrayentes de polinizadores o dispersores de semillas y protegen a la planta de las
radiaciones uv. El equipo de defensa Hasta ahora se ha descubierto más de 50,000 metabolitos
secundarios en las plantas. La enorme diversidad vegetal existente es proporcional a la gran
variedad de metabolitos secundarios descubiertos.
1.3. CLASIFICACION SEGÚN SU DIVERSIDAD EN ESTRUCTURA:
según su diversidad en estructura, función y biosíntesis (proceso en el que compuestos simples se
convierten en otros más complejos). los clasifican en tres grandes clases químicas: terpenoides
(compuestos aromáticos y volátiles que dan aroma y sabor a las plantas), fenólicos (compuestos
que tienen función de protección frente a otros organismos, así como de generador de colores
atractivos para la polinización de las plantas y dispersión de semillas), y alcaloides (compuestos
naturales para alejar a los organismos herbívoros)
1.4 FUNCIONES:
los metabolitos secundarios se emplean en la elaboración de productos farmacéuticos
(antibióticos, agentes a n t i t u m o r a l e s , antimicrobianos), para cosméticos
(fragancias, tintes), para mejorar la productividad agrícola (plaguicidas, insecticidas), como
promotores del crecimiento de plantas y animales, en la fórmula de productos químicos
finos y, más recientemente, para ampliar la pirámide de nutrición saludable, al formar
parte de pigmentos y nutracéuticos. Así, los metabolitos secundarios, no sólo dan
superpoderes a las plantas, sino que también tienen un gran potencial en diversas áreas
de investigación y aplicación para la solución de problemas socioambientales, por lo que
representan productos de gran valor económico, de manera que se requiere de mayor
investigación científica sobre ellos. A pesar de los avances en la investigación sobre el
potencial de los metabolitos secundarios de las plantas, aún existen campos poco
explorados, como la evaluación de la actividad pesticida de plantas con uso tradicional
como insecticida y medicinal, y como desarrolladores de enzimas degradantes de
contaminantes orgánicos. Otro tema poco estudiado es el análisis de los compuestos de
las plantas que crecen en ambientes desérticos, debido a que éstas presentan defensas
adicionales para atenuar los efectos de altas temperaturas, rayos ultravioletas, sequía y
salinidad. Un problema que se puede presentar en un futuro no muy lejano es el aumento
del estrés en las plantas, causado por el cambio climático. Considerando que las especies
vegetales cumplen una función muy importante no sólo para mantener en equilibrio de
los ecosistemas terrestres y marinos, sino que aportan múltiples beneficios a los seres
humanos, es necesario también investigar cómo los metabolitos secundarios inciden en el
ajuste de la función y la estructura de las plantas bajo estrés, en su interacción ecológica
con otras especies (como la polinización, dispersión y germinación de semillas), y en su
supervivencia.
2. DISCUSION:
Los metabolitos secundarios son los encargados de la protección de la planta ante los
depredadores y son de gran importancia en la industria farmacéutica para la
elaboración de diferentes tipos de medicamentos, de alimentos, textil, química
orgánica fina y, sobre todo, cosmética y de perfumes.
De acuerdo al texto los metabolitos cumplen con diferentes funciones como agentes
alelopáticos y protegen a las plantas de las radiaciones UV, esto gracia a los tricomas
llamados pelos vegetales que permiten a las plantas poder tolerar condiciones de alta
radiación o sequía.
Se conoce que algunas plantas para estar protegidas cuentan con herramientas que
son un tipo de estructuras especiales que dificultan el ataque de los depredadores los
cuales son: espinas, espigas.
Una de las razones por lo que los investigadores desean saber más sobre el tema es
porque las plantas son capaces de producir una enorme variedad de compuestos
químicos, los cuales les permiten interactuar con el ambiente, por lo que representan
un reservorio de nuevas moléculas. En comparación con los metabolitos primarios,
que son esenciales solamente para el crecimiento y desarrollo de las plantas.
Hasta donde se ha investigado los metabolitos cumplen funciones internas en las
plantas y también participan en la comunicación de estas con el ambiente. Esta
interacción puede ocurrir de múltiples formas, algunas por ejemplo son la
acumulación de pigmentos en los pétalos de las flores, o la liberación de productos
químicos volátiles por las flores para atraer a los polinizadores esto se debe a la
liberación de compuestos volátiles ya sea por una hoja dañada. Otra función interna es
la producción de compuestos químicos amargos o tóxicos que sirven como anti
alimentadores.
De acuerdo al autor los metabolitos secundarios se pueden dividir en varios grupos principales
basados en sus estructuras químicas, siendo los mejores estudiados los terpenoides,
glucósidos cianogénicos y glucosinolatos, alcaloides y compuestos fenólicos. La variedad
estructural dentro de un mismo grupo de metabolitos secundarios está dada por
modificaciones químicas a una estructura básica, originadas por reacciones químicas, tales
como la hidroxilación, metilación, epoxidación, malonilación, esterificación y la glucosilación.
Esta variabilidad ocasiona perfiles metabólicos diferentes entre especies, los miembros de una
población y los diferentes órganos de la planta, la cual es parte de la estrategia de adaptación.
Para cada órgano, tejido o tipo celular puede existir una síntesis constitutiva y específica de
metabolitos secundarios. También, existen metabolitos que se sintetizan en todos los órganos
y tejidos de la planta, pero que se almacenan en órganos o tejidos diferentes a los de su
síntesis, a través de su redistribución por la xilema y/o el floema, o por el espacio apoplástico
(Moore et al., 2014). Esta variabilidad también se observa entre las diferentes etapas
fisiológicas del desarrollo de la planta.
Los metabolitos secundarios se sintetizan en las plantas a través de vías metabólicas, que son
parte integral del metabolismo de toda la planta, como respuesta a condiciones de estrés
inducidas por agentes bióticos y abióticos. El control genético y epigenético de estas vías
garantiza el perfil de producción adecuado de los diferentes metabolitos secundarios (Caretto
et al., 2015).
La biosíntesis y el almacenamiento de los metabolitos secundarios o de sus precursores
ocurren en diferentes lugares de la célula vegetal. En general, la síntesis de algunos alcaloides
y terpenos se realiza en los cloroplastos. Los esteroles, sesquiterpenos y dolicoles que se
sintetizan en el retículo endoplásmico, mientras que la biosíntesis de algunas aminas y
alcaloides ocurre en la mitocondria. Los compuestos solubles en agua se almacenan en
vacuolas, en tanto los solubles en lípidos son almacenados en estructuras especializadas tales
como conductos de resinas, laticíferos, pelos glandulares, tricomas o en la cutícula (Buchanan
et al., 2015)
Continuando con los grupos principales. Muchos terpenos son pegajosos, aceitosos, y con olor
desagradable, lo que le confiere propiedades repelentes. Entre ellos se encuentra el triterpeno
azadirachtina, aislado del aceite de la semilla Azadirachta, es un poderoso repelente de
insectos por sus efectos tóxicos. Este complejo y altamente oxigenado terpenoide es utilizado
desde hace siglos por los granjeros indios como protector de plagas, debido a su baja toxicidad
en mamíferos, la azadirachtina es considerada como una alternativa potencial para el control
de plagas de insectos en la agricultura y la jardinería (Saha et al., 2016). Los monos y
sesquiterpenos son generalmente compuestos volátiles y son el principal constituyente de
hierbas y especias, como albahaca, orégano, menta, bahía, perejil y eneldo. Estos compuestos
también sirven como defensa frete a herbívoros masticadores.
Los terpenoides se volatilizan a partir del follaje de casi todas las especies de plantas
investigadas, especialmente después de la alimentación de insectos. En este sentido, las
plantas de maíz y algodón responden al daño por herbívoros emitiendo una mezcla de
monoterpenos y sesquiterpenos (Saha et al., 2016). Estos compuestos repelen herbívoros
perjudiciales y atraen herbívoros beneficiosos, como son parásitos de gusanos y artrópodos
predadores.
Algo resaltante del texto es que los isoprenos y monoterpenos protegen del estrés térmico y
oxidativo de la planta, para aclarar el estrés térmico es el efecto acumulativo de la intensidad
del calor, el tiempo que la planta está expuesta al calor y la velocidad a la que aumenta la
temperatura. Es así como ambientes altamente luminosos tienden a reducir el desarrollo
aéreo en beneficio del subterráneo, temperaturas muy elevadas tienden a reducir el peso de
los frutos, la sequía frena el crecimiento de los ápices, reduciendo la relación hojas/frutos, las
noches frescas tienden a favorecer la fructificación, los periodos frescos pueden producir
aborto en floración y caída de frutos cuando ellos se prolongan por periodos de varios días, la
excesiva alternancia de temperaturas altas y bajas tiende a reducir el crecimiento aéreo. Es
por eso que en los mercados nos ofrecen verduras de diferentes calidades y de precios
distintos porque algunas han sido cuidadas y otras no durante la cosecha.
El contenido total de glicósidos cianogénicos de una planta típicamente muestra cambios
diurnos. En las hojas del árbol de cauchos, los glicósidos cianogénicos son constantemente
degradados y resintetizados. Los niveles son más altos al amanecer, disminuyen rápidamente
al exponerse a la luz solar y se restablecen después del atardecer y durante la noche. La
capacidad de cambiar los glicósidos cianogénicos sin la liberación de componentes tóxicos
proporciona una vía para su uso como transportadores de larga y corta distancia de nitrógeno
y glucosa reducidos.
las plantas cianogénicas dominan en estaciones con fuertes ataques de herbívoros
generalistas e.g. caracoles, que evitan comerlos, y las plantas acianógenas dominan en climas
más fríos y se benefician de los compromisos de asignación de recursos cuando el ataque con
herbívoros es mínimo. Por lo tanto, la presencia de glucósidos cianogénicos ofrece
posibilidades adicionales para afinar el metabolismo de las plantas y adaptarse al estrés
ambiental. La estrecha relación entre algunos procesos fisiológicos bajo estrés abiótico y el
metabolismo del glucosinolato sugiere que estos metabolitos secundarios pueden tener
papeles auxiliares asociados a estos eventos fisiológicos. La intensidad y duración del estrés
abiótico, así como la etapa de desarrollo de la planta en el momento del estrés impuesto, son
factores importantes en la acumulación de cada glucosinolato específico.
Los alcaloides hacen que la mayoría de las plantas sean tóxicas para los mamíferos, es porque
en las semillas se acumulan mayores cantidades de estos alcaloides. Debido a su sabor
amargo, los alcaloides del lupino también pueden funcionar como disuasión alimentaria.
Existen evidencias de que los alcaloides forman parte del sistema de defensa químico de
muchas plantas, tal es el caso de la nicotina en el tabaco. Las especies silvestres de tabaco son
altamente tóxicas para el gusano.
Los compuestos fenólicos también han contribuido, en gran medida, a la adaptación ecológica
de las plantas al ambiente terrestre. La evolución de la vía del fenilpropanoide-acetato,
presente en la más primitiva de las plantas terrestres, así como en muchas algas, ayudó a
superar el primero de los desafíos de este ambiente, el daño por la radiación UV.
El desarrollo de la cutina y la cutícula en la epidemis y el desarrollo de la vía fenilpropanoide y
la producción de una clase de compuestos conocidos como suberinas, que son polímeros
mixtos de restos fenólicos (más hidrófilos) y alifáticos (hidrófobos) Hacen que algunas plantas
puedan resistir a la desecacion del suelo.
La lignina es una macromolécula reticulada formada por monómeros de monolignol, que
proporciona una defensa a la estructura de la planta similar a una barra de celulosa en
paredes celulares especializadas. Tales como fibras, traqueidas y vasos que permiten que las
plantas soporten su peso sobre la tierra y transporten agua y minerales desde las raíces hasta
las hojas, incluso en los árboles más altos.
La elaboración de varias otras subclases de compuestos proporciona una defensa química por
ser antiherbívoras, insecticida, antifúngica, bactericida y bacteriostática, alelopática o de otra
naturaleza tóxica. Entre ellos encontramos los estilbenos, cumarinas y furanocumarinas, que
derivan de fenilpropanoide-acetato y disminuyen la herbivoría, inhiben la germinación de las
semillas o disuaden los patógenos bacterianos o fúngicos. Otros compuestos derivados de los
fenilpropanoides, tales como los diarilheptanoides y similares como gingeroles y fenilfenonas,
proporcionan colores, propiedades organolépticas y valor medicinal a los seres humanos, pero
también juegan papeles defensivos o actúan como atrayentes de polinizadores o dispersantes
de semillas en diversos grupos.
Uno de los dilemas a nivel mundial es la conservación de las plantas a pesar de que existen
estos metabolitos secundarios muchas veces no son suficientes para la preservación y
protección del vegetal es por eso que se requiere de insecticidas, a continuación, se dará dos
opiniones distintas acerca sobre el uso de estos y las contraindicaciones que generan.
Según Pimentel; indica que el uso de pesticidas en los sistemas agrícolas en los Estados Unidos
devuelve aproximadamente $4 por $1 invertido en el control de plagas. Ya que estos se
utilizan con el fin de combatir a distintos organismos que puedan afectar a los cultivos, ya sean
malezas, insectos, enfermedades o plagas que pueden afectar la producción de los cultivos.
Según Andow DA y Davis DP; las consecuencias ecológicas del uso de insecticidas causan gran
preocupación. Aunque otros aspectos de la agricultura moderna por lo general tienen un
mayor impacto en el medio ambiente, los insecticidas se encuentran entre las herramientas
agrícolas que están más asociadas con el daño ambiental. Su objetivo específico es matar
plagas de insectos y por consecuencia puede que tenga un impacto letal o subletal en
organismos que no son su objetivo (por ejemplo, recicladores de nutrientes del suelo,
polinizadores de plantas y depredadores de plagas) y reducir o contaminar productos
alimenticios para los niveles tróficos superiores.
En mi opinión estoy de acuerdo con el primer autor ya que dependemos de las plantas para la
alimentación y otros productos de consumo, si se dejan de usar pues afectaría bastante al
sector agrícola ya que es una gran inversión por parte de ellos que se lleve a cabo la cosecha.
Hoy en día los agricultores cuentan con una guía de buenas prácticas agrícolas y aparte la
capacitación sobre las instrucciones de uso de los insecticidas.
El uso del control biológico en los principales valles y cultivos agrícolas del país, propicia la
reducción del uso de agroquímicos para disminuir los residuos tóxicos en los alimentos y
proteger la salud del agricultor. El empleo de controladores bioló- gicos se puede hacer de tres
formas, la primera es de conservación de la fauna benéfica, evitando manejos inadecuados en
los agroecosistemas y propiciando la conservación de las especies nativas o naturalizadas; la
segunda es inoculativa o control biológico clásico que consiste en colonizar nuevas especies en
cultivos donde no existían antes o han sido eliminados por un mal manejo y la tercera es el
método inundativo, que consiste en la liberación de especies benéficas en cantidades
importantes por hectárea en el momento oportuno para que ejerza control de las plagas en
busca del equilibrio de los agroecosistemas.
El control biológico de plagas, a menudo denominado biocontrol, es un método de gestión de
plagas que utiliza depredadores, parasitoides o patógenos naturales. Este enfoque se asocia
con la naturaleza para mantener el equilibrio de los ecosistemas y proteger los cultivos sin
recurrir a productos químicos nocivos.
En el control biológico de plagas, se introducen en los cultivos agrícolas organismos
beneficiosos como avispas parásitas y ácaros depredadores que depredan o parasitan plagas
dañinas como pulgones, arañas rojas, mosca blanca u orugas. Por otra parte, los insecticidas
microbianos, compuestos por bacterias, virus u hongos naturales, pueden utilizarse para
atacar a determinadas especies de plagas sin dañar a los organismos no objetivo.
A diferencia de los plaguicidas químicos, que pueden tener efectos perjudiciales en los
ecosistemas, el control biológico de plagas utiliza los mecanismos propios de la naturaleza,
como depredadores, parásitos y microorganismos beneficiosos, para mantener bajo control
las poblaciones de plagas. Este enfoque no sólo reduce el impacto ambiental, sino que
también minimiza el riesgo de resistencia a los plaguicidas, por lo que es una estrategia
sostenible y eficaz a largo plazo para la gestión de plagas. Además, a medida que los
consumidores y el comercio minorista se decantan cada vez más por los productos ecológicos
y respetuosos con el medio ambiente, es probable que aumente la demanda de métodos
biológicos de control de plagas, lo que los convierte en una opción de futuro para la
agricultura y la gestión de plagas.
Los éxitos alcanzados por el SENASA utilizando estas especies han logrado incrementar las
áreas atendidas con control biológico. En el año 1998 de 10,000 hectá- reas atendidas a la
fecha tenemos cientos de miles de hectáreas que aplican este método. Se han hecho estudios
sobre el ahorro que genera el control biológico frente al químico, llegando a niveles de 54.8 %.
Sumado a este ahorro económico hay que añadir el costo evitado por no tener que controlar
plagas secundarias que normalmente se presentan o resurgen cuando se aplica el otro método
de control.
En el mundo de la agricultura y la horticultura, la frase "el conocimiento es poder" no puede
ser más cierta. El seguimiento y la exploración de los cultivos son prácticas cruciales que
pueden determinar el éxito o el fracaso de una cosecha. Estas técnicas esenciales
proporcionan a los agricultores información sobre la salud y el crecimiento de sus cultivos, lo
que les permite tomar medidas proactivas y optimizar su rendimiento.
La supervisión y exploración de cultivos consiste en la observación sistemática de los cultivos a
lo largo de su ciclo de crecimiento. Esto implica una inspección minuciosa de las plantas en
busca de signos de estrés, plagas o enfermedades. Esta práctica tiene un valor incalculable
para la identificación precoz de problemas y la pronta adopción de medidas. Mediante el uso
de trampas para insectos, como las trampas adhesivas y las feromonas, los agricultores
pueden detectar rápidamente la presencia de plagas y reaccionar en consecuencia.
Actualmente se conocen 2 000 especies de plantas que presentan metabolitos con
actividad antimicrobiana y muchas de ellas son empleadas frecuentemente. Sin
embargo, se estima que solamente entre el 20-30% de las mismas se han investigado.
Además, es mínimo el porcentaje en que se ha evaluado realmente esta actividad;
muchas de estas investigaciones no están completas y frecuentemente los
procedimientos de los ensayos biológicos empleados son inadecuados (Pino 2013).
El uso de extractos de plantas se encuentra entre las nuevas estrategias de control de
plagas y enfermedades.
Desde mi punto de vista me parece increíble como las plantas pueden identificar las
señales de amenaza frente a insectos o cualquier organismo que le que quiera causar
un deterioro y pues la inteligencia que tiene para actuar de manera inmediata, es
fascinante como reconocen los compuestos químicos presente en los insectos y
ácaros, y contestar a través de la emisión de compuestos volátiles orgánicos de esta
manera poderse auxiliar. Hoy en día existe bastante información de los metabolitos
secundarios ya que se conoce que no solo es útil para la planta como defensa sino
porque puede ayudar a los seres humanos ante diversas enfermedades que existen
como, por ejemplo: infecciones estomacales, tumores, hipertensión arterial. Es
importante para la botánica sistémica poder identificarlas y conocer su propiedad que
presenta cada planta.
BIBLIOGRAFIA:
1. Lustre Sánchez, H. (2022). Los superpoderes de las plantas: los metabolitos secundarios en
su adaptación y defensa. Revista digital universitaria, 23(2).
2. Ojito Ramos, Katia & Portal, Orelvis. (2017). Metabolitos secundarios de las Plantas, una
alternativa para el manejo de enfermedades en cultivos de interés económico.
3. Sánchez Quispe, G. La calidad sanitaria de los cultivos de importancia económica:
Impactos del Programa Nacional de Control Biológico del Perú.