Evaluación de Cuyes en Alta Densidad
Evaluación de Cuyes en Alta Densidad
LA MOLINA
FACULTAD DE ZOOTECNIA
LIMA – PERÚ
2024
1
Tesis
INFORME DE ORIGINALIDAD
16 %
INDICE DE SIMILITUD
0%
FUENTES DE INTERNET
9%
PUBLICACIONES
13%
TRABAJOS DEL
ESTUDIANTE
FUENTES PRIMARIAS
1
Submitted to Universidad Nacional de San
Cristóbal de Huamanga
3%
Trabajo del estudiante
2
Submitted to Universidad Nacional Agraria La
Molina
2%
Trabajo del estudiante
3
Jose Luis Cantaro Segura, José Antonio Sarria
Bardales, Jovana Luz Cayetano Robles.
1%
"Crecimiento de cuatro genotipos de cuyes
(Cavia porcellus) bajo dos sistemas de
alimentación", Ciencia & Tecnología
Agropecuaria, 2020
Publicación
4
Submitted to uncedu
Trabajo del estudiante 1%
5
Submitted to Universidad Católica de Santa
María
1%
Trabajo del estudiante
6
Submitted to Pontificia Universidad Catolica
del Ecuador - PUCE
1%
Trabajo del estudiante
UNIVERSIDAD NACIONAL AGRARIA LA MOLINA
FACULTAD DE ZOOTECNIA
Presentado por:
MAYRA ALEJANDRA LIVIA TACZA
Al Mg.Sc. Jose Luis Cantaro Segura, quien además de ser mi asesor, se convirtió en un
gran amigo y consejero.
A Julio, por creer en mí, motivarme e impulsarme siempre a seguir adelante. Gracias por
tu comprensión y amor.
I. INTRODUCCIÓN ............................................................................................................... 1
10
3.2. Animales experimentales............................................................................................................12
11
4.6. Rendimiento de carcasa ..............................................................................................................28
V. CONCLUSIONES ............................................................................................................. 32
VIII. ANEXOS.......................................................................................................................... 37
12
ÍNDICE DE TABLAS
13
ÍNDICE DE FIGURAS
Figura 3: Malla metálica usada para acortar las áreas según cada tratamiento. ........................ 14
14
ÍNDICE DE ANEXOS
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RESUMEN
El objetivo del presente trabajo fue evaluar los principales parámetros productivos y económicos
de cuyes en crecimiento - engorde sometidos a alta densidad de crianza en jaulas considerándose
lotes de 20 animales por m² (0.05 m2/animal) en contraste con densidades de 10 y 15 animales
por m². Se trabajó con 90 cuyes mejorados machos pertenecientes al genotipo Cieneguilla –
UNALM, con un peso promedio de 338.57 g La presente investigación se llevó a cabo en las
instalaciones del Laboratorio de Animales Menores (LAM), perteneciente al Programa de
Investigación y Proyección Social en Animales Menores (PIPSAM) de la Universidad Nacional
Agraria de La Molina (UNALM), entre los meses de enero a marzo del 2022, durante siete
semanas; siendo dividido en tres tratamientos: 0.10 m2/animal (T1), 0.07 m2/animal (T2) y 0.05
m2/animal (T3), considerando treinta animales por tratamiento, con tres repeticiones de diez
animales en cada uno. La dieta suministrada fue una alimentación mixta compuesta de
concentrado y forraje, el cual se ofreció ad libitum al igual que el agua de bebida durante todo
el experimento. Los resultados logrados en la evaluación de las variables peso, ganancia de peso,
consumo de alimento, conversión alimenticia, mortalidad, rendimiento de carcasa, la cantidad
de grasa visible y la variable lesiones presentes en la carcasa; no mostraron diferencias
significativas (p>0.05) entre tratamientos. Finalmente, sobre la retribución y mérito económico
todos los tratamientos obtuvieron valores similares para la forma de ganancia por unidad cuy,
kilogramo de peso vivo y kilogramo de carcasa, con ligeras ventajas numéricas alcanzadas por
el T3. Por lo que se puede recomendar la crianza de cuyes en jaulas a una densidad de un 0.05
m2 por cuy.
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SUMMARY
The objective of this work was to evaluate the main productive and economic parameters of
growing-fattening guinea pigs subjected to high density rearing in cages, considering lots of 20
animals per m2 (0.05 m2/animal) in contrast to densities of 10 and 15 animals per m². We worked
with 90 improved male guinea pigs belonging to the Cieneguilla - UNALM genotype, with an
average weight of 338.57 g. The present investigation was carried out in the facilities of the
“Laboratorio de Animales Menores” (LAM), belonging to the “Programa de Investigación y
Proyección Social en Animales Menores” (PIPSAM) of the “Universidad Nacional Agraria de
La Molina” (UNALM), between the months of January to March 2022, for seven weeks; being
divided into three treatments: 0.10 m2/animal (T1), 0.07 m2/animal (T2) and 0.05 m2/animal
(T3), considering thirty animals per treatment, with three repetitions of ten animals in each one.
The diet supplied was a mixed diet composed of concentrate and forage, which was offered ad
libitum as well as drinking water throughout the experiment. The results achieved in the
evaluation of the variables weight, weight gain, feed consumption, feed conversion, mortality,
carcass yield, the amount of visible fat and the variable lesions present in the carcass; did not
show significant differences (p>0.05) between treatments. Finally, regarding the retribution and
economic merit, all the treatments obtained similar values for the form of gain per guinea pig
unit, kilogram of live weight and kilogram of carcass, with slight numerical advantages achieved
by T3. Therefore, it can be recommended to raise guinea pigs in cages at a density of 0.05 m2
per guinea pig.
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I. INTRODUCCIÓN
El cuy (Cavia porcellus) es una especie doméstica que ofrece valioso aporte de nutrientes y una
importante fuente de ingresos económicos, tanto en su venta como carne o como reproductor,
características que son de interés en países como el nuestro. La crianza de cuyes es una de las
actividades más importantes en la alimentación de las familias campesinas, sin embargo, hasta
la actualidad posee un manejo inadecuado que evita garantizar una buena producción (Salinas,
2014). Por ello, se requiere el conocimiento y práctica de una crianza tecnificada, que permita
el aprovechamiento de este recurso alimenticio de alto valor nutricional.
Las instalaciones y equipos, más precisamente el uso de jaulas, son temas que no se ha explorado
mucho, observando que para la crianza de cuyes se traslada y adecúa la tecnología en esta
materia referida a otras especies. En consecuencia, uno de los puntos importantes a conocer, es
la densidad óptima para la crianza de cuyes, entendida como el área asignada a cada ejemplar,
ya que en la actualidad -debido a las buenas prácticas en selección y mejoramiento genético en
las últimas décadas- nos encontramos con animales que logran mayor tamaño y peso, factor
importante debido a que su comercialización es por individuo logrado, obteniendo animales con
mejor performance en menor tiempo. En ese sentido, los datos mostrados en investigaciones
sobre la densidad óptima no permiten una diferenciación objetiva (Ferrari, 2014; Valverde et
al., 2006), lo que genera que los productores críen cuyes en cantidades empíricas o al azar, sin
tomar en cuenta si esta decisión es lo mejor para sus costos de producción y márgenes de
ganancia.
1
pagar una mayor inversión en su crianza permitiendo uso de esta tecnología con diversos y
significativos beneficios sobre las opciones tradicionales. Sin embargo, aún no existe estándares
o recomendaciones para el diseño de jaulas de acuerdo con muchas variables, como el tamaño
de granja que se desea instalar, a fin de desarrollar una crianza intensiva tecnificada funcional y
económica; y que, además, permita mantener los principios de bienestar animal.
Por lo expuesto, el objetivo del presente estudio fue evaluar la eficiencia productiva y económica
de la producción de cuyes machos criados en jaulas, durante la etapa de crecimiento - engorde
en una alta densidad equivalente a 20 animales por m². (0.05 m2/animal) en contraste con
densidades de 10 y 15 animales por m². Los parámetros productivos que se consideraron fueron
peso y ganancia de peso, consumo de alimento, conversión alimenticia, rendimiento de carcasa
y la presencia de lesiones en carcasa en las tres densidades indicadas. Además, para la
evaluación económica se determinó y analizó el rendimiento y mérito económico entre
tratamientos. De esta manera, se busca mejorar el uso efectivo del área en la crianza comercial
de cuyes mejorados, obteniendo información nueva y provechosa sobre el número máximo de
animales que pueden ser criados en jaulas durante la etapa de crecimiento - engorde, hasta llegar
al peso comercial. Con ello, se encontrarán pautas técnicas que optimicen la producción,
amortizando la inversión en la compra y uso de las jaulas.
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II. REVISIÓN DE LITERATURA
En los últimos años, la crianza del cuy (Cavia porcellus) viene logrando altos niveles de
desarrollo. El planteamiento de subsistencia se ha venido reemplazando por el de una visión de
progreso técnico impulsado mediante la producción de carne, desde iniciativas familiares hacia
horizontes empresariales (Solorzano, 2014). Desde tiempos inmemorables, el cuy es un recurso
con enorme potencial productivo y comercial, tanto en nuestro país como en naciones vecinas,
siendo su carne aprovechada y preferida en especial por los segmentos nutricionalmente más
vulnerables de la población humana (Sarria, 2017). La crianza del cuy constituye para el
poblador rural una importante fuente de ingresos, siendo también considerado como un bien que
se puede intercambiar por diversos productos a través del trueque (Aliaga, 1979).
Según Solorzano y Sarria (2014), si tomamos como criterio exclusivamente los rendimientos de
determinadas características productivas, las variedades podrían ser consideradas como "grupos
prerraciales". Presentándose entre ellas las siguientes variedades:
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En la práctica se designan como variedades mejoradas a las líneas genéticas trabajadas
por las instituciones estatales dedicadas a este fin (Variedades: Cieneguilla- UNALM;
Perú, Inti o Andino del INIA; Guy G del IVITA-Mantaro; etc.).
Se define así al conjunto de cuyes agrupados por características externas (fenotipo exterior), no
necesariamente hereditarias. Son características externas la forma del pelo, el color del pelaje,
la conformación corporal, etc. (Sarria, 2017). Considerando la forma del pelaje, se conocen
cuatro tipos de cuyes según se muestran a continuación:
Es el sistema con menos grado de tecnificación, siendo también el más generalizado en el país;
básicamente su objetivo es el autoconsumo. Según Madrid y Jordán (2013), este tipo de crianza
se desarrolla como labor complementaria a otras actividades, las instalaciones se ubican en
pequeños espacios dentro de la cocina, patios o pasadizos de la casa y en la mayoría de los casos,
todos los animales se crían sueltos en el suelo de dichos ambientes; muchos de estos no son
espacios adecuados, sin iluminación, escasa o nula ventilación y sin separaciones por clases
diferentes (sexo-edad).
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2.4.2. Sistema semi comercial
Este sistema también llamado semi doméstico utiliza tecnología, pero incipiente y en muchos
casos empírica. El objetivo también es el autoconsumo, sin embargo, el excedente de la
producción se saca para la venta. Madrid y Jordán (2013) afirman que en este sistema se maneja
un mayor espacio para las instalaciones, hay algo de manejo técnico y -en algunos casos-
cuentan con pequeñas extensiones de pastos. Además, les permite disponer de tiempo para otros
trabajos y la crianza se mantiene también como labor complementaria de la economía del hogar.
Este sistema es de mediana a gran escala; a este nivel varios de los criadores se dedican
únicamente a la crianza de cuyes. Cuentan con infraestructura más adecuada y eventualmente
manejan registros de producción. En los últimos años las granjas comerciales de cuy se han
incrementado considerablemente, perfilándose como un interesante nicho de inversión para
muchos emprendedores. Sin embargo, en la realidad actual las explotaciones comerciales
tienden a ser poco tecnificadas, debido a la falta de conocimientos técnico-productivos y la
ausencia de extensión rural suficiente, generándose un manejo errado que impide el sólido
despegue como actividad empresarial (Sarria, 2015).
Para Sarria (2015), el tema de instalaciones para cuyes técnicamente se reduce a dos grandes
campos que son: los galpones y las cuyeras. Y en estas últimas, que son la forma de alojamiento
directo de los animales, pueden ser pozas o jaulas. Asimismo, menciona que en los años sesenta
se realizaron las primeras investigaciones entre pozas y jaula, obteniéndose estadísticamente
parámetros productivos similares; pero por el nivel de inversión y/o costo de las jaulas, las que
eran hasta seis veces más caras que las pozas; se optó por recomendar las pozas, siendo las
cuyeras predilectas para la producción de cuyes durante muchas décadas; paralelamente, en esa
época, la producción de cuyes provenía de poblaciones pequeñas y las acciones cotidianas de
mantenimiento de la granja no representaban problema alguno; es decir, era factible hacerlo en
pozas en el marco de dicho momento. Lo que ahora es diferente.
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2.5. Instalaciones y equipos
2.5.1. Galpón
Sarria (2015) expone que los galpones son parte prescindible, es decir no de absoluta necesidad
para la crianza de cuyes; sin embargo, algunas de sus ventajas son dar seguridad general y
protección perimetral (con ello se protege de robos, ataques de animales, etc.), además permite
manejar el microclima interno (climatizar mecánicamente la temperatura, humedad, carga de
amoniaco en el ambiente, etc. con medidas simples). Caycedo (2000), recomienda que un galpón
pueda ser construido con madera, adobe, ladrillo, etc., teniendo en cuenta la zona donde se
instale, buscando ser básicamente económicos y funcionales. Además, dependiendo de la zona
a construir se deberá orientar el galpón para que el recorrido del sol caliente el ambiente (si se
está en zona fría), o evitar el sol directamente (si se está en zona tropical). Otro factor para tomar
en cuenta es la dirección de los vientos.
2.5.2. Cuyeras
Se entiende por cuyera, al lugar o espacio donde los cuyes están directamente alojados y
separados por grupos, durante toda su vida productiva, pudiendo ser estas pozas o jaulas. Se
consideran como de absoluta necesidad para desarrollar una crianza tecnificada, pues es la única
forma de lograr la separación de los individuos por edad o estado fisiológico (Sarria, 2017).
2.5.2.1. Pozas
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2.5.2.2. Jaulas
Para Barrantes (2016), las jaulas son cuyeras portátiles que separan a los animales en un nivel
superior del piso, lo que permite a su vez la separación de las heces y orina del individuo a criar;
con lo que se disminuye notablemente los problemas sanitarios, se reduce drásticamente los
ectoparásitos, pudiendo, sin embargo, generar pequeñas lesiones en las palmas de los animales
si no se tiene un adecuado piso. Se construye de diversos materiales de como son: malla
electrosoldada, madera, malla de gallinero con estructura de fierro de construcción o
combinaciones de las anteriores.
En la actualidad, las jaulas se pueden agrupar de dos o más para ahorrar espacio de galpón y
material de construcción, incluso puede ser de uno a cuatro pisos; en cada piso puede haber dos
o más jaulas, denominándose a todo conjunto de jaulas como baterías.
La densidad de crianza puede ser definida como el número de animales que viven por unidad
de superficie (m2) o volumen (m3). La densidad puede ser bruta, número de animales por unidad
de espacio total; o densidad relativa, número de individuos por unidad de espacio utilizable
(Paradais Sphynx, 2016).
El número de animales por cuyera o unidad de crianza (jaula o poza) depende de muchos
factores que intervienen en su determinación. Entre ellos se pueden citar el tamaño y ubicación
de la granja, así como el sistema de crianza, la genética y alimentación que se ofrece, la edad de
los animales y el tipo de producto que se vende, etc. (Solorzano y Sarria, 2014). Por ello, el área
que requiere un cuy en la etapa de reproducción y/o en crecimiento y engorde depende de las
condiciones que se les brinde en cada granja y a los objetivos de esta.
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La mayoría de investigaciones realizadas en cuanto a densidades en la crianza de cuyes, son
realizadas en pozas (Aliaga et al., 2009), ejemplo de ello son los estudios realizados en
Colombia donde se recomienda grupos de once animales destetados, brindando 0.136 m². por
animal en la etapa de crecimiento con buenos resultados productivos (Caycedo, 2000); por otro
lado (Valverde et al., 2006) hizo la evaluación de cuatro áreas de crianza por animal que son:
0.1116 m²., 0.0977 m²., 0.0868 m². y 0.0781 m². /animal, para lo cual utilizó cuatro tratamientos
de 7, 5, 9 y 10 animales, es decir con diferente tamaño de lote, sin encontrar diferencias
estadísticas significativas durante la crianza en esta etapa.
Según Sarria (2017), es recomendable un área por animal promedio entre 0.12 m². y 0.16 m².
para la etapa de engorde; además, esta área por individuo puede disminuir hasta 0.08 m². si las
condiciones ambientales, alimenticias y de manejo son las más adecuados.
Sobre la densidad en dos granjas importantes por su tamaño en Lima, y con el fin de conceptuar
los tratamientos de acuerdo con la realidad de granjas actuales productoras de cuyes, se
realizaron indagaciones preexperimentales, ambas ubicadas en el distrito de Pachacamac, zona
de Manchay Bajo.
• Granja N° 1: “Allin Perú”. Ubicada en Parcela H-53. Manchay Bajo Lote B, con más de
15 000 reproductoras.
• Granja N° 2: “Altamirano”. Ubicado en el poblado rural de Picapiedra también en el
distrito de Pachacamac, con aproximadamente 10 000 reproductoras.
El manejo que se realiza en estas granjas no es estrictamente igual. En la granja 1, se opta por
formar cada lote de cincuenta destetados machos por poza, lugar en el que se quedarán sin
ningún movimiento adicional, hasta que lleguen al peso para venta; el área promedio encontrada
para las pozas evaluadas fue de aproximadamente 2.8 m².; es decir 0.056 m². por animal (Allin
Perú, comunicación personal, 15 de febrero, 2022). En la granja 2, se realiza un "doble manejo"
después del sexado de los animales; los machos se agrupan en lotes de cuarenta animales en una
poza de 3.1 m². de área (0.077 m². por animal); cantidad que se mantiene a lo largo de todo el
crecimiento y engorde. Sin embargo, se va completando este número de animales en una misma
poza, siempre que se vaya reduciendo por causa de mortalidad durante la etapa, para la
optimización de uso de las pozas (Altamirano, comunicación personal, 10 de marzo, 2022).
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Las densidades encontradas varían debido al manejo realizado en cada una de las granjas
evaluadas. En la granja 1, la densidad varía según la semana de edad en el que se encuentre, lo
que se debe a que no se introducen más animales a las pozas luego de haberse designado el lugar
para cada grupo; a medida que avanzan las semanas, tiende a haber mayor mortalidad que en
las siguientes. En cambio, en la granja 2, la densidad se mantiene a lo largo de toda la etapa de
crecimiento, esto se debe a que, al morir los animales, se completan con otros para mantener
lotes uniformes en todo el engorde, así como para disponer de más pozas usadas de manera
óptima.
Tener referencias acerca del espacio necesario para el movimiento libre de los animales dentro
de la cuyera, nos permite plantear tratamientos que sigan los lineamientos de bienestar animal.
El área esencial que los animales necesitan para sus necesidades fundamentales y sobrevivir se
llama espacio vital, este se define por la menor distancia entre un ser y otros de su grupo, una
medida que suele ser representativa, considerando su dimensión (Chávez,2022).
El cuy es una especie herbívora por excelencia, su alimentación histórica ha sido principalmente
a base de forraje verde. Las ventajas de este sistema únicamente con pastos son la disponibilidad
y la menor liquidez requerida para su adquisición, mientras las limitaciones que se observan
9
son: baja productividad y deficiencia de nutrientes, por lo que no se llega a cubrir los niveles de
requerimientos, especialmente para cuyes mejorados (Sarria, 2017).
Este sistema llamado “integral” excluye el forraje y debe incorporar vitamina C sintética. Aliaga
et al., (2009) mencionan que la alimentación balanceada se presenta en la actualidad como una
alternativa interesante, puesto que la crianza de cuyes en nuestro medio depende mucho del
forraje y de sus múltiples variables. También indica que al utilizar el balanceado como único
alimento, se requiere adicionar vitamina C, puesto que el organismo del cuy no tiene la
capacidad de sintetizarla. Por ende, se requiere preparar una buena ración para satisfacer todos
los requerimientos nutricionales del cuy.
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de peso se reduce y el consumo de alimento aumenta. En términos generales, los factores que
influyen en el crecimiento animal son el nutricional y el climático (Chauca, 2014).
Factor que mide la transformación de los alimentos en ganancia de peso (consumo total de
alimento en MS para ganar un kilo de peso vivo) siendo sumamente importante en la explotación
animal, puesto que este rubro representa de 65 a 75 por ciento de los costos directos de
producción en cuyes (Moreno, 1989).
El cálculo de rendimiento de carcasa se realiza tomando los datos de peso de carcasa entre el
peso vivo del animal en ayunas y multiplicarlo por 100 para obtener la expresión porcentual.
Chauca (2014) afirma que el tiempo de ayuno antes del beneficio distorsiona los valores
porcentuales del rendimiento de carcasa, de esta manera en animales sin ayuno se alcanza
rendimientos de carcasa de 54.48 por ciento, inferiores a los reportados con 24 horas de ayuno
de 64.37 por ciento.
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III. MATERIALES Y MÉTODOS
El presente trabajo de investigación se realizó en las instalaciones del galpón de cuyes del
Laboratorio de Animales Menores (LAM), del Programa de Investigación y Proyección Social
en Animales Menores (PIPSAM) que pertenece a la Facultad de Zootecnia de la Universidad
Nacional Agraria La Molina (UNALM), ubicada en el distrito de La Molina, Av. La Molina s/n,
región Lima de coordenadas 12°04′55″S 76°56′53″O. Presenta una altitud de 241 m.s.n.m., con
una humedad relativa promedio de 83 por ciento y una temperatura entre 15 a 27°C. La
investigación en su etapa experimental tuvo una duración de ocho semanas de desarrollo entre
los meses de enero a marzo del 2022.
Los animales fueron identificados mediante aretes de metal que se colocaron en las orejas,
posteriormente fueron pesados. Luego se formaron tres grupos (uno por tratamiento), cada
tratamiento estuvo conformado por tres repeticiones, donde se consideró diez animales por
repetición. Los animales fueron repartidos al azar de tal manera que se obtuvo un total de nueve
unidades experimentales (jaulas), cada una con diez animales recién destetados en cada una.
Dentro del galpón se dispuso de nueve jaulas para la investigación. Las jaulas que se usaron
tuvieron las siguientes dimensiones: 1.50 m. de largo, 0.80 m. de ancho y 0.35 m. de altura
(Figura 2). Cada jaula tenía como área total 1.20 m². Para generar las diferentes densidades por
tratamiento, se acortó el largo de la jaula con una pared de malla metálica con el fin de disminuir
el área y así cada una de estas albergó a diez cuyes con diferente área por animal (Figura 3).
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Figura 3: Malla metálica usada para acortar las áreas según cada tratamiento.
Los comederos fueron tolvas circulares de PVC, de 0.15 m. de diámetro, se colocó un comedero
por jaula, usándose un total de nueve tolvas para las nueve jaulas a usar. Para el control de peso
de los animales se empleó una balanza analítica de 5 kg de capacidad, con 0.1 g de sensibilidad,
donde se pesó cada cuy. Esta balanza además se utilizó para el pesado del alimento y de los
residuos de estos.
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FLUJOGRAMA DE PREPARACIÓN DE INSTALACIONES Y EQUIPOS
Limpieza de galpón
Lijado de jaulas
Flameado de jaulas
Pintado de jaulas
v
Colocación de letreros de identificación
por cada tratamiento
3.4. Tratamientos
Los tratamientos fueron estructurados en el presente estudio, teniendo como base diferentes
áreas por animal (m²/animal.). Para generar diferentes densidades por tratamiento, se acortó el
largo de la jaula con una pared de malla con el fin de disminuir el área total de la jaula y con
ello el área/animal, a cada jaula se le asignó un largo en metros dependiendo del tratamiento, tal
como se indica a continuación.
T1: 10 cuyes machos en un área de 1.00 m², con un área de 0.10 m² por cada animal.
T2: 10 cuyes machos en un área de 0.70 m², con un área de 0.07 m² por cada animal.
T3: 10 cuyes machos en un área de 0.50 m², con un área de 0.05 m² por cada animal.
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3.5. Etapa de adecuación
Tras la llegada de los animales al galpón, se consideró una semana de adecuación para que los
ejemplares se acostumbren al nuevo ambiente, en este periodo se les suministró complejo B para
combatir el estrés causado por el traslado y estimular el consumo de alimento.
3.6. Alimentación
3.6.1. Balanceado
A continuación, se presenta la fórmula del alimento que se usó para la preparación del
alimento balanceado:
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FÓRMULA: ALIMENTO BALANCEADO CIENEGUILLA
3.6.2. Forraje
Se alimentó a los animales con forraje verde (maralfafa o chala de maíz) según la disponibilidad.
Siendo este, importante para cubrir sus necesidades de vitamina C, fibra y demás minerales
(Figura 5). Se inició con 50 g/animal/día y se aumentó paulatinamente de acuerdo con el
consumo, llegando a un rango aproximado de suministro de a 150 o 200 g de forraje/animal/día.
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3.6.3. Agua
El agua se suministró ad libitum en bebederos de chupón, colocándose dos bebederos por jaula.
Este aporte se ofreció al animal durante todo el día (Figura 6).
Se realizó la limpieza diariamente por las mañanas antes de iniciar la entrega de alimentos, esta
labor consistió en barrido del galpón y lavado de utensilios de alimentación y bebida (Figura 7
y 8).
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Figura 7: Limpieza de pisos del galpón.
Para evaluar la ganancia de peso, se pesaron los animales semanalmente y se llevó los registros
correspondientes, esta actividad se realizó antes del suministro de alimento a cada jaula. Se tomó
el peso inicial y el peso semanal hasta la octava semana, al alcanzar un peso promedio de 800
g. La ganancia de peso (GP), se obtuvo por diferencia de pesos, es decir el peso inicial menos
peso final. Los valores se expresarán en gramos.
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Ganancia de peso semanal:
Para obtener el consumo, se pesó el alimento balanceado sobrante del día anterior de cada jaula,
antes de suministrar nuevo alimento a la tolva. En el caso del forraje, se realizó el mismo
procedimiento.
3.8.4. Mortalidad
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3.8.5. Lesiones en animales
Se procedió a realizar la inspección de los animales el día del beneficio, a partir de una
calificación visual subjetiva, se clasificó los cuyes de acuerdo con el número y tipo de lesiones
observados, según las categorías presentadas en la Tabla 1.
Este parámetro está representado por la relación porcentual entre el peso de la carcasa y el peso
vivo. Para evaluar este parámetro se tomó en cuenta los datos de nueve (9) animales por
tratamiento, dando un total de 27 animales que fueron evaluados al final de la fase experimental.
21
Los animales beneficiados fueron sometidos a doce horas de ayuno antes del sacrificio; la
carcasa incluyó piel, cabezas, patas y vísceras nobles (corazón, pulmones, hígado y riñones). La
fórmula para el cálculo del rendimiento de carcasa fue la siguiente:
𝑃𝑒𝑠𝑜 𝑑𝑒 𝑙𝑎 𝑐𝑎𝑟𝑐𝑎𝑠𝑎
𝑅. 𝐶. (%) = 𝑥100
𝑃𝑒𝑠𝑜 𝑣𝑖𝑣𝑜
Se analizó cada uno de los tratamientos, con el fin de calcular los costos de producción de cuyes
en la etapa de crecimiento - engorde, analizando el margen de ganancias y/o pérdidas que se
obtengan en cada uno de los diferentes tamaños de lote. Para los gastos se tomó únicamente en
cuenta los costos de alimentación.
El rendimiento económico se expresa en soles por cuy, tanto por unidad como por kilo de cuy.
El mérito económico se expresa en porcentaje, tomando al tratamiento 1 como control
(asignándole el valor de 100 por ciento).
Se empleó el diseño experimental completamente al azar (DCA) con tres tratamientos y tres
repeticiones en cada uno. El modelo aditivo lineal será el siguiente:
𝑌𝐼𝐽 = μ + 𝑡𝑖 + ε𝑖𝑗
Dónde:
ε𝑖𝑗 = Es el efecto del error muestral de la i-ésima densidad experimental y j-ésima repetición.
22
Para realizar la comparación de promedios de los tratamientos, se utilizó la prueba de Duncan a
un nivel de significancia de ∝ = 5 por ciento. Debido a que los datos encontrados en expresión
porcentual no se ajustan a una curva de distribución normal, estos fueron transformados en
valores angulares (Calzada, 1982), mediante la fórmula mostrada a continuación:
𝑌𝑖𝑗
𝐴𝑟𝑐𝑆𝑒𝑛 = √
100
23
IV. RESULTADOS Y DISCUSIÓN
En la Tabla 3 se muestran los promedios de peso vivo inicial y final, ganancia total, ganancia
semanal y ganancia diaria de peso vivo de cada tratamiento evaluado durante las siete semanas.
Los datos del peso inicial nos indican que todos los tratamientos empezaron con pesos similares
(p>0.05).
Ganancia
Peso inicial Peso Final Ganancia Ganancia Peso
Tratamiento Peso Diaria
(g) (g) Peso Total (g) Semanal (g)
(g)
T1 348.17ª 961.50ª 613.33ª 97.58ª 13.94ª
T2 335.17ª 925.33ª 590.17ª 93.89ª 13.41ª
T3 332.98ª 921.69ª 588.71ª 93.66ª 13.38ª
a,b
: Letras diferentes indican que existe diferencia estadística (p<0.05).
Respecto a la ganancia de peso total, observamos que el T1 alcanzó el valor 613.33 g. Sin
embargo, no se encontraron diferencias significativas entre tratamientos (p>0.05). Este
resultado puede ser comparado con valores algo inferiores encontrados por (Ricce, 2020), quien
obtuvo una ganancia total de 577.50 ± 8.00 g en una densidad de 0.1125 m². /animal al finalizar
su evaluación de siete semanas. De la misma manera, Solís et al., (2021) reportaron una
ganancia total de apenas 257.67±1.5 g al evaluar una densidad de 0.107 m²/animal. Ambas
investigaciones son superadas por los valores encontrados en esta investigación, incluso por el
T3, en donde se evaluó a los cuyes en alta densidad (0.05 m². /animal).
En un estudio realizado por Ferrari (2014) en el que se utilizaron áreas de 0.10 m². /animal y
0.17 m²./animal tanto en pozas como en jaulas, en las etapas de crecimiento y engorde, se obtuvo
resultados favorables de los parámetros evaluados en la densidad de 0.17 m²./animal con valores
24
de 564.02 g y 11.50 g correspondientes a ganancia de peso total y ganancia de peso diaria,
respectivamente. Estos valores son inferiores con los obtenidos en la presente investigación, ya
que referente a la ganancia de peso diaria encontramos el mayor valor en el T1 con 13.94 g
siendo evaluado a una densidad menor que la utilizada por el autor antes mencionado; resultado
similar al obtenido por Palacios (2015) quien reporta una ganancia de peso diaria de 13.36 g
para una densidad de 0.10 m²/animal
El resultado obtenido para peso final en el T1 fue de 961.50 g el cual se logró en 7 semanas de
evaluación, aunque no se encontraron diferencias significativas (p>0.05) entre tratamientos.
Este valor es comparado ante lo obtenido por Ricce (2021) quien logró 887.05 g con una
densidad de 0.1125 m²./animal, y por Solis et al., (2021) quien reporta un peso final de
528.11±0.2 g al evaluar una densidad de 0.107 m²./animal.
La Tabla 4 presenta el consumo promedio total, semanal y diario en materia seca por
tratamiento. Estos datos incluyen valores compuestos tanto por el consumo de alimento
balanceado como del forraje utilizado.
Huamaní (2017) reporta valores de consumo diario de 66.84 g en cuyes criados en jaulas con
alimentación mixta a una densidad de 0.15 m²./animal. Asimismo, Solís et al. (2021) registraron
25
mayor valor siendo este 67.47±1.1 g a una densidad de 0.107 m². /animal. Ambos resultados
son también mayores al obtenido por el T1 (0.10 m². /animal) con 62.11 g.
Por otro lado, al evaluar a una densidad de 0.08 m². /animal, Solís et al. (2021) reportaron
valores de 54.11±6.1 g en consumo diario de alimento, siendo diferentes a los reportados en este
estudio.
Los valores de la presente investigación son comparables con lo reportado por Solís et al (2021),
quienes registraron 7.87±0.17 y 6.03±0.70 en conversión alimenticia para densidades de 0.107
y 0.08 m²./animal, respectivamente.
Caso contrario ocurre con Ricce (2021) y Palacios (2015) quienes lograron una conversión
alimenticia de 3.94 ± 0.33 y 2.87 para densidades de 0.1125 y 0.10 m²/animal, respectivamente.
26
4.4. Mortalidad
La mortalidad registrada en la Tabla 6, fue mínima para los tres tratamientos, no encontrándose
significativas entre los mismos (p>0.05). Cabe resaltar que el T3 obtuvo la menor mortalidad
(3.33 por ciento) a pesar de ser el tratamiento que producía mayor hacinamiento entre animales
por la alta densidad utilizada; por otro lado, el T1 que tenía mayor área disponible por animal,
reportó la mortalidad mayor (6.67 por ciento). En todos los tratamientos, el diagnóstico obtenido
con mayor frecuencia tras realizar las correspondientes necropsias fue gastroenteritis (anexo 6),
enfermedad que fue solucionada al mejorar la calidad de agua de bebida. Se adjunta imágenes
de la necropsia realizada (anexo 10).
Sarria et al. (2020) reportaron un porcentaje de mortalidad de 8.3 por ciento a una densidad de
0.165 m². /animal, lo que demuestra que a pesar de tener mayor área por animal que los
estudiados en el presente estudio, la mortalidad puede producirse por otros factores diferentes a
la alta densidad de crianza.
N° animales Mortalidad
Tratamiento
muertos (%)
T1 2 6.67ª
T2 1 3.33ª
T3 1 3.33ª
a,b
: Letras diferentes indican que existe diferencia estadística (p<0.05).
Para una correcta comercialización es necesario verificar que las carcasas no presenten ninguna
característica anormal que limite o prohíba su venta o consumo, es por lo que además de calificar
las carcasas en cuanto a las lesiones, también se realizó una calificación de la presencia de grasa
acumulada en los órganos nobles (hígado, riñón). Siendo así, en la Tabla 7 se presentan los
resultados para ambas categorías.
27
significativas (p>0.05) entre tratamientos, sin embargo, el T1 presentó lesiones de mayor grado
con un valor de 1.67 y el T3 a pesar de ser el tratamiento de alta densidad, fue donde se
presentaron lesiones de menor grado con un valor de 1.22.
Respecto a la calificación de grasa presente, del rango establecido del 1 al 3 siendo 1 el que
obtuvo menor presencia de grasa y 3 el grado de mayor grasa presente, no se registraron
diferencias significativas (p>0.05) entre tratamientos. Sin embargo, el T2 presentó una
calificación mayor con un valor de 1.78 y el T1 registró la menor cantidad de grasa presente con
un valor de 1.11
Las bajas calificaciones resultantes en este parámetro podrían deberse al corto periodo de
evaluación implicado (51 días), tiempo que fue suficiente para alcanzar pesos comerciales.
Este tipo de evaluación subjetiva de lesiones por una calificación visual es usado en diversos
estudios, como el realizado por Rosales et al. (2018), donde calificó las lesiones en cuyes por
cuadrantes, para registrar niveles de agresividad baja, media y alta.
Calificación Calificación de
Tratamiento
de lesiones grasa
T1 1.67ª 1.11ª
T2 1.56ª 1.78ª
T3 1.22ᵇ 1.28ª
a, b
: Letras diferentes indican existe diferencia estadística (p<0.05).
Ricce (2021) registró un porcentaje de carcasa de 67.81 ± 0.32 por ciento a una densidad de
0.1125 m²./animal, y de la misma manera Palacios (2015) obtuvo un valor de 68.04±0.72 por
ciento a una densidad de 0.10 m²./animal. Lo que refleja la superioridad de la presente
investigación logrando mejores valores para este parámetro ante densidades mayores.
28
Tabla 8: Rendimiento de carcasa por tratamientos.
Rendimiento
Tratamiento Peso vivo (g) Peso carcasa (g)
carcasa (%)
T1 994.33 726.89 73.06ª
T3 897.25 649.92 72.38ª
T2 967.33 699.11 72.31ª
a,b
: Letras diferentes indican que existe diferencia estadística (p<0.05)
En la Tabla 9 se presenta el análisis del rendimiento y mérito económico referente a los tres
tratamientos evaluados en el experimento. Esta evaluación se determinó en dos modalidades:
(a) retribución económica en soles y (b) mérito económico en porcentaje. Además, dentro de
cada modalidad se expresaron los resultados por kilogramo de carcasa.
El precio del alimento balanceado considerado en el estudio fue de S/.1.90 y el precio del forraje
chala se valoró en 180 soles la tonelada, lo que significa S/. 0.18 por kg. El precio promedio de
venta en granja asumido en la investigación fue de S/.25 por unidad de cuy, ya que es la forma
más común y tradicional de comercializar esta especie. Para la elaboración de la Tabla 10, se
utilizó únicamente el egreso de alimentación, conformando este, el costo parcial a partir de cual
se calculó la utilidad relativa por simple diferencia entre el ingreso y el costo del alimento
(egreso), calculado por kilogramo de carcasa.
La retribución económica referida a la unidad de cuy, muestran utilidades que van de S/. 19.53
a S/. 19.60, lo que significa solo S/. 0.07 de diferencia entre el valor mayor y el menor; lo que
nos indica que en la manera más habitual de comercializar cuyes no se encuentran importantes
variaciones entre tratamientos
La retribución expresada por kilogramo de peso vivo y por kilogramo de carcasa mostró mayor
diferenciación, resultando en utilidades de entre S/.24.59 (T1) y S/. 23.41 (T3), estableciendo
una diferencia de S/. 1.18 mucho más que cuando se comercia por unidad. De igual manera para
kg de carcasa fue de S/. 16.48 (T1) y S/. 15.63 (T3) ofreciendo un diferencial de ganancia de S/.
0.85 soles si se vendiera por peso beneficiado, lo que no es usual.
29
La expresión porcentual de estos valores obtenidos en la retribución económica es el mérito
económico. Para su cálculo se tomó al T1 como el tratamiento referente o control debido a que
es la densidad mayormente usada en granjas, es por ello que se le asignó el valor de 100 por
ciento para las tres formas de utilidad, lo que permitió realizar los cálculos de los porcentajes de
los otros tratamientos.
Respecto a cada tratamiento, se obtuvieron ganancias por unidad cuy muy similares, con una
ligera ventaja en el tratamiento T3 con 0.36 por ciento por encima del tratamiento referente.
Con relación al kilogramo de peso vivo y de carcasa, las diferencias se amplían hasta 4.81 y
5.11 por ciento, respectivamente a favor del T3 y con 4.82 y 5.31 por ciento, respectivamente
por debajo del tratamiento referente para el T2.
Finalmente, respecto a la ganancia por el número de cuyes por m², notamos una amplia
diferencia entre las ganancias de criar el equivalente a 20 cuyes por m² frente a criar 10 o 15
cuyes por m². En el T3 se obtuvo una ganancia mayor frente a los otros tratamientos tanto en
ganancias por cuyes, kilogramos de peso vivo y kilogramos de carcasa.
TRATAMIENTOS T1 T2 T3
RUBRO
Peso vivo inicial (kg) 0.348 0.335 0.333
Peso vivo final (kg) 0.962 0.925 0.922
Ganancia de peso (kg) 0.613 0.59 0.589
Rend. Carcasa (%) 73.06 72.31 72.38
Peso de carcasa (kg) 0.727 0.699 0.65
INGRESO BRUTO
Por cuy (S/. /animal) S/ 25.00 S/ 25.00 S/ 25.00
Por kg peso vivo (S/.) S/ 30.06 S/ 28.91 S/ 28.81
Por kg carcasa (S/.) S/ 21.95 S/ 21.10 S/ 21.03
EGRESOS (solo alimentación)
A. CONCENTRADO
Consumo de balanceado/cuy (kg) 2.32 2.34 2.29
Precio de balanceado S/ 1.90 S/ 1.90 S/ 1.90
Costo de alimentación (S/.) S/ 4.41 S/ 4.44 S/ 4.34
30
B. FORRAJE VERDE
Consumo de forraje verde/cuy
5.88 5.88 5.88
(kg)
Precio forraje verde (S/. /kg) S/ 0.18 S/ 0.18 S/ 0.18
Costo de alimentación (S/.) S/ 1.06 S/ 1.06 S/ 1.06
MÉRITO ECONÓMICO
N° cuyes 10 15 20
31
V. CONCLUSIONES
De acuerdo con las condiciones en las que se realizó la presente investigación, se llega a las
siguientes conclusiones:
32
VI. RECOMENDACIONES
a) Realizar más pruebas con otras densidades y con mayor rango de variación para conocer
la densidad óptima de crianza en jaulas, como por ejemplo 0.03 m² y 0.02 m² por animal.
b) Desarrollar investigaciones similares en la etapa de reproducción, para optimizar el área
respecto a la cantidad de hembras por macho.
c) Evaluar el performance de distintos genotipos en las densidades ya estudiadas y otras.
Como sabemos hay genotipos adaptados a diferentes regiones y con diferencias
conductuales, lo que podría mostrar resultados diferentes cuando son sometidos a altas
densidades.
d) Comparar la retribución económica en crianzas de alta densidad con alimentación en
base a concentrado del tipo integral. Este tipo de alimento está tomando mayor
importancia no solo por su practicidad en el manejo, sino también, por resultar en
parámetros productivos con valores similares a cuando se utiliza alimentación mixta.
33
VII. BIBLIOGRAFÍA
- Aliaga, R. L. (1979). Producción de cuyes. Universidad Nacional del Centro del Perú.
Huancayo, Perú. 327p.
- Aliaga, R. L., Moncayo, G.R., Rico, N.E., Caycedo, V.A. (2009) Producción de cuyes.
Universidad Católica Sedes Sapientiae. Lima, Perú. 808 p.
- Chávez, L. (2022). Efecto del número de cuyes por jaula (Cavia porcellus) de la raza Perú
en la etapa de engorde sobre los índices productivos.
34
- Huamaní, E. (2017). Engorde de cuyes en pozas y jaulas con piso emparrillado de plástico.
- Madrid, V., y Jordan, C. (2013). Plan de gestión de residuos sólidos para la granja de cuyes
de Cieneguilla, administrada por la Facultad de Zootecnia – UNALM. Trabajo de
investigación para obtener el título profesional. Universidad Nacional Agraria La Molina.
Lima, Perú.
- Rosales C., Rodas E., Nieto P., Torres C, Gordillo B., Aucapiña, C., & Marín, D. (2018).
Extirpación de las espículas del pene de cuy (Cavia porcellus) y su efecto sobre la ganancia
de peso y agresividad. Revista de Producción Animal, 30(1), 47-52.
35
- Salinas, J. (2014). Micro proyecto Crianza de Cuyes. FONCODES.
- Solis, R.C.B., Céspedes, M.D., & Reátegui, R.P.G. (2021). Densidad óptima de crianza en
baterías para cuyes (Cavia porcellus L.) de la raza Perú en la fase de crecimiento en
condiciones del trópico húmedo. Revista Científica Dékamu Agropec, 2(2), 28-35.
- Valverde, N., Chauca, L. & Vergara, V. (2006). Evaluación de cuatro áreas de crianza por
animal en el crecimiento de cuyes (Cavia porcellus) mejorados. Trabajo presentado en la
XXIX Reunión Científica Anual de la Asociación Peruana de Producción Animal, APPA,
Junín, Perú.
36
VIII. ANEXOS
Temperatura (°C)
Semana Máximo Mínimo Promedio
1 28.9 20.9 24.90
2 30.7 22.6 26.65
3 32.3 24.1 28.20
4 29.7 21.8 25.75
5 29.9 21.3 25.60
6 28.2 19.4 23.80
7 27.6 19.1 23.35
8 26.5 18.5 22.50
Humedad (%)
Semana Máximo Mínimo Promedio
1 75 45 60
2 73 44 58.5
3 78 47 62.5
4 83 49 66
5 81 51 66
6 88 52 70
7 80 50 65
8 86 52 69
37
Anexo 2: Análisis químico proximal del balanceado y forraje.
38
Anexo 3: Tratamientos en estudio.
39
Anexo 5: Consumo diario de alimento por tratamiento (g).
40
Anexo 6: Consumo semanal de alimento por tratamiento (g).
41
Anexo 7: Mortalidad y diagnósticos en necropsia por tratamientos.
Peso
Semana Fecha Tratamiento Repetición Código Diagnóstico
(g)
Gastritis y neumonía
Semana 1 25/01/2022 T3 R3 071 313
severa
Semana 5 18/02/2022 T2 R2 013 679 Gastroenteritis
Semana 5 19/02/2022 T1 R2 045 617 Gastroenteritis
Semana 6 24/02/2022 T1 R3 002 761 Gastroenteritis
42
Anexo 9: Análisis estadístico.
43
Anexo 9.2: Análisis de varianza para peso final.
44
Anexo 9.3: Análisis de varianza para ganancia de peso total.
45
Anexo 9.4: Análisis de varianza para ganancia de peso semanal.
46
Anexo 9.5: Análisis de varianza para ganancia de peso diaria.
47
Anexo 9.6: Análisis de varianza para consumo total de alimento.
48
Anexo 9.7: Análisis de varianza para consumo semanal de alimento.
49
Anexo 9.8: Análisis de varianza para consumo diario de alimento.
50
Anexo 9.9: Análisis de varianza para conversión alimenticia.
51
Anexo 9.10: Análisis de varianza para rendimiento de carcasa.
52
Anexo 9.11: Análisis de varianza para calificación de lesiones.
53
Anexo 9.12: Análisis de varianza para calificación de grasa.
54
Anexo 9.13: Análisis de varianza para mortalidad.
55
Anexo 10: Imágenes fotográficas.
56
Necropsia del individuo con código 071
57
Día de beneficio, inicio de etapa de pelado.
58
Beneficio finalizado.
59
Calificación de grasa de valor 2 en tratamiento 2.
60