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Normas con Fuerza de Ley en España

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TEMA 7: LAS NORMAS CON FUERZA DE LEY.

La Constitución otorga a las Cortes Generales, el ejercicio de la potestad legislativa, es decir,


le atribuye la capacidad para crear normas bajo la forma de ley que tienen fuerza activa y
pasiva frente a las normas dictadas por otros poderes del Estado. Las Cortes Generales
ejercen la potestad legislativa que sólo comparten con las Asambleas Legislativas de las
Comunidades Autónomas.

Los Decretos legislativos y los Decretos-Leyes tienen la misma fuerza que la ley, aunque no
son leyes en sentido formal. Se distinguen de éstas por el órgano que las dicta (Gobierno) y
por la forma que adoptan (por el procedimiento de aprobación

1. LOS DECRETOS LEYES

El Decreto-ley es una disposición legislativa provisional dictada por el Gobierno en caso de


“extraordinaria y urgente necesidad” (Art. 86.1 CE). Es una norma con rango de ley cuya
validez provisional está limitada a 30 días a partir de la fecha de su publicación.

El Decreto-Ley supone la concesión al Gobierno del uso de la potestad legislativa, aunque


sólo en los supuestos y con las condiciones establecidas por la Constitución. A través del
Decreto-Ley el Gobierno ejerce, pues, un poder propio que deriva directamente de la
Constitución, sin necesidad de delegación alguna de las Cortes Generales.

❖ REQUISITOS.
La Constitución establece tres restricciones al uso del Decreto-Ley:

a) La existencia de un presupuesto habilitante: la extraordinaria y urgente necesidad,


apreciado discrecionalmente por el Gobierno, sin perjuicio de la posibilidad de someter
tal valoración a controles parlamentarios o del Tribunal Constitucional. Éste último no
ha descartado, en supuestos de uso abusivo y arbitrario, rechazar la definición que
hagan los órganos políticos, pero sólo en estos casos, porque ir más allá alteraría los
supuestos del orden constitucional democrático.

La jurisprudencia constitucional ha definido la urgencia y necesidad en sentido negativo,


estableciendo cuando no se dan esas circunstancias: “la necesidad justificadora de los
decretos-leyes no se puede entender como una necesidad absoluta que suponga un peligro
para el sistema constitucional o para el orden público sino que hay que entenderlo como
necesidad en situaciones concretas que requieren una acción normativa inmediata en un
plazo más breve que el requerido por la vía normal o por el procedimiento de urgencia para
la tramitación parlamentaria de las leyes”.
El TC se ha visto forzado a aclarar que el Gobierno ha de razonar de forma suficiente y
objetiva que la situación de hecho que concurre es realmente excepcional y grave (STC
68/2007).
b) La limitación del ámbito material que puede regular que, no obstante, ha sidoobjeto
de interpretación restrictiva: “no podrá afectar al ordenamiento de las instituciones
básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos regulados en
el Título primero, al régimen de las CCAA, ni al Derecho electoral general” (art. 86.1 CE)

c) La validez provisional del Decreto-ley que, para su conversión en una norma


permanente del ordenamiento jurídico, requiere su convalidación por el Congreso de
los Diputados, homologando la existencia de la situación de necesidad.

❖ CONVALIDACIÓN DE LOS DECRETOS-LEYES.

En el plazo de treinta días desde su promulgación, el Pleno del Congreso de los Diputados
o la Diputación Permanente, debe examinarlo y decidir su convalidación o derogación,
mediante un debate de totalidad y votación posterior (art. 86.2 CE).
Cuando ha sido convalidado se incorpora con carácter estable al ordenamiento jurídico. Su
naturaleza jurídica no se transforma mediante la convalidación, sino que adquiere su
pervivencia en el tiempo como norma con rango y valor de ley, como Decreto-ley
convalidado.

Pero es posible que para incorporarla como norma estable del Ordenamiento precise de
modificaciones. Por ello, se establece la vía de la aprobación del Decreto-ley como Ley. En
este sentido, la Constitución establece que en este mismo plazo de 30 días “las Cortes
podrán tramitarlos como proyectos de ley por el procedimiento de urgencia” (Art. 86.3 CE).
1. Primero, se debe convalidar el Decreto-ley y luego, si se solicita y aprueba, se tramita
como proyecto de ley. Sólo cuando haya sido convalidado el Decreto-ley, si un grupo
parlamentario solicita su tramitación como proyecto de ley se someterá la decisión
final al acuerdo del Congreso
2. Tras la tramitación del proyecto de ley, el texto que resulte finalmente aprobado por el
Congreso y el Senado derogará el Decreto-Ley convalidado

Por otra parte, la interposición de un recurso de inconstitucionalidad contra un decreto-ley


no implica necesariamente la impugnación de la ley que viene a sustituirlo en el
ordenamiento, ni dicha aprobación priva de su objeto al recurso, de lo que se deduce que se
trata de normas independientes.
2. LOS DECRETOS-LEGISLATIVOS.

❖ CONCEPTO.

Las disposiciones del Gobierno que contengan legislación delegada recibirán el título de
Decretos Legislativos (Art. 85 CE). Para que el Gobierno pueda dictar un Decreto legislativo es
necesario que las Cortes Generales le habiliten para ello mediante una ley de delegación
del ejercicio de la potestad legislativa s sobre materias no reservadas a ley orgánica.

La Constitución permite que las Cortes, mediante ley, deleguen en el Gobierno la facultad de
dictar normas con rango legal pero solo en determinados supuestos y bajo determinadas
limitaciones. El Gobierno utiliza, por delegación, la potestad legislativa de las Cortes en la
medida en que esté habilitado para hacerlo de acuerdo con la voluntad de estas (art. 82.1 CE).

❖ CLASES DE LEYES DE DELEGACIÓN

a) Ley de bases, cuando su objeto sea la formación por el Gobierno de u n t e x t o


articulado (art. 82.1 CE). No pueden ser aprobadas enComisión (art. 75.3 CE). No podrán,
autorizar la modificación de la propia ley de bases, ni facultar para dictar normas con
carácter retroactivo (art. 83 CE). Las leyes de bases delimitarán con precisión el objeto
y alcance de la delegación legislativa y los principios y criterios que han de seguirse en
su ejercicio (art. 82.4 CE)
b) Ley ordinaria, cuando se trate de realizar por el Gobierno un texto refundido de varios
textos legales preexistentes (art. 82.2 CE). En este caso, la ley de delegación
“determinará el ámbito normativo a que se refiere el contenido de la delegación,
especificando si se circunscribe a la mera formulación de un texto único o si se incluye la
de regularizar, aclarar y armonizar los textos legales que han de ser refundidos” (art.
82.5 CE).

❖ REQUISITOS.

Art. 82.3 CE: “La delegación legislativa habrá de otorgarse al Gobierno de forma expresa, para
materia concreta y con fijación del plazo para su ejercicio”.
Por lo tanto, es necesario, una ley que, de forma expresa, delegue al Gobierno para que dicte
un acto normativo con fuerza de ley sobre una materia concreta en un plazo de tiempo
determinado. La delegación legislativa exige,en consecuencia, que se cumplan todos y cada
uno de los siguientes extremos:

a) Que la delegación del ejercicio de la potestad legislativa se realice mediante una ley
formal (de bases o puramente ordinaria)
b) Que se produzca de forma expresa (no son válidas las delegaciones implícitas)
c) Que la delegación sea al Gobierno, quien debe ejercerla como tal, sin que sea posible su
subdelegación a otro órgano del Estado
d) Que sea para una materia concreta.
e) Que establezca un plazo de tiempo determinado para ser ejercida, sin que sea válido
realizarla de manera permanente o por un tiempo indeterminado
f) Que una vez que haya sido utilizada y haya sido dictado el acto normativo, la delegación
queda agotada.
g) Cuando una proposición de ley o una enmienda fuere contraria a una delegación
legislativa en vigor, el Gobierno está facultado para oponerse a su tramitación.

❖ LOS LLAMADOS DECRETOS ULTRA VIRES.

El art. 82.5: “sin perjuicio de la competencia propia de los Tribunales, las leyes de delegación
podrán establecer en cada caso fórmulas adicionales de control”.

El TC ha acogido la posibilidad de un doble control tanto por los tribunales ordinarios, como
por el propio Tribunal Constitucional. Admite que los decretos legislativos, cuando incurren
en excesos en el ejercicio de la potestad delegada (decretos legislativos ultra vires), o en
cualquier otro vicio, están vulnerando la Constitución, siendo el TC competente para
enjuiciar con tal criterio dichos decretos. Pero además los excesos de la delegación
legislativa achacable a los decretos legislativos pueden ser conocidos también por la
jurisdicción ordinaria, por lo que correspondería al juez ordinario inaplicar los decretos
legislativos en aquellos puntos en que la delegación hubiera sido excedida

Art. 1 de la Ley 29/1998 Los Juzgados y Tribunales del orden contencioso-administrativo


conocerán de las pretensiones que se deduzcan en relación con la actuación de las
Administraciones Públicas sujetas al Derecho Administrativo, con las disposiciones de rango
inferior a la ley10 y con los Decretos Legislativos cuando excedan los límites de la delegación”.

3. DECRETOS-LEYES Y DECRETOS LEGISLATIVOS EN EL ÁMBITO AUTONÓMICO

La figura del Decreto-ley fue utilizada ocasionalmente por alguna Comunidad


Autónoma, CA vasca, con motivo de las inundaciones de agosto de 1983, que
motivaron la autorización al Gobierno para dictar decretos-leyes, con carácter
provisional (durante cuatro meses como máximo) y en relación con las necesidades que
se derivaran de las inundaciones producidas en su territorio, dio lugar a varias normas
del Gobierno Vasco que asumieron la forma de decretos-leyes autonómicos.

Ningún Estatuto de Autonomía, ni tampoco la Constitución, contemplaba la posibilidad


de Decretos-leyes (la doctrina mayoritaria defendía la falta de habilitación
constitucional y estatutaria para que los gobiernos autonómicos pudiesen dictar
decretos-leyes podían dictarse reglamentos de necesidad). La deriva actual del Estado
Autonómico los Estatutos que han sido objeto de reforma (como, Valencia, Cataluña o
Andalucía) incluyen expresamente la posibilidad de que los Gobiernos autonómicos
puedan dictar Decretos- Leyes y Decretos Legislativos.

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