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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA

presupuestos asumidos por rutina, le damos la bienve-


nida y le salimos al paso. De hecho, la jerarquía, con sus
documentos, nos invita a dar ese paso... que muchos «de-
II.
fensores de la ortodoxia» no han dado todavía, y preci-
samente por eso piensan que los exegetas hemos creado El método histórico-crítico:
una situación de crisis inaceptable.
naturaleza y alcances

a reciente Instrucción de la Pontificia Comisión Bí-


L blica (1, B)nos
para el estudio de la
dice que
Biblia
«ningún método científico
está en condiciones de co-
rresponder a toda la riqueza de los textos bíblicos», pero
también subraya que el método histórico crítico es la
puerta de entrada a la recta comprensión de los textos de
la Biblia. Estos fueron escritos en las
coordenadas del
tiempo y del espacio, hace dos mil años o más, en el
Oriente Medio, por personas concretas viviendo en his-
torias y culturas concretas y con el fin de servir de orien-
tación para personas igualmente concretas de ese mun-
do. Es decir, esos textos tienen una dimensión humana
innegable, que constituye su encarnación histórica. Por eso,
nos dice el Papa, «la Iglesia de Cristo toma en serio el
realismo de la encarnación, y por eso atribuye gran im-
portancia al estudio histórico-cntico de la Biblia. Lejos de
condenarlo, como querían los partidarios de la exégesis
16
mística, mis predecesores lo aprobaron decididamente».

Discurso del Pa pn en la presentación del documento de la PCI3, n.7.

27
26
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓR ICO-CRÍTICO! NATURALEZA Y ALCANCES

Eso hace que los textos bíblicos, al igual que muchos otros Para comprender la historia se necesitan criterios
-

de su época, también sean documentos históricos. Ahora de para comprender el sentido querido por el
historia. Y,

bien, para estudiar ese tipo de documentos, más clara- autor inspirado y la función pretendida mediante el tex-
mente, para entender su naturaleza y alcances, hay que to original, es necesario un estudio literario e histórico

recurrir a determinados criterios y procedimientos, es del mismo.


decir, a un método de estudio. Esto es de vital importan-
cia para la fe, y nos ocupará en este apartado. En en cuanto palabra humana, la Biblia
síntesis,
está sujeta al estudio crítico, 'como cualquier texto,
y la
cuestión histórica es investigada de la misma manera
La Biblia es palabra de Dios en palabras humanas.
que se hace para cualquier historia. Después de todo, la
Por eso su comprensión no acaba con el método históri-
Revelación se dio en la historia y a troves de la historia,
co crítico, pero éste es indispensable. Además del esbozo
no al margen de ella. Por tanto, para entender el sentido
de la situación de los textos, es necesario tener presente
original es lícito y necesario estudiar la dimensión his-
que:
tórica, en la que se manifestó la Revelación, por el méto-
do llamado «histórico-crítico».
- La revelación de Dios se dio en la historia, en he-

chos concretos, de los cuales la Biblia es testimonio vivo,


viviente y vivificante. Dios no reveló textos, sino que se
dio a conocer a personas y a ellas reveló su voluntad y
1. Breve presentación del método histórico-crítico
sus propuestas para el hombre. Y estas personas comu-
nicaron a sus contemporáneos su apreciación de esa Re- Los orígenes del método histórico-crítico se re-
1.1.

velación en textos, usando para ello las maneras más montan a los tiempos en
que surgió el interés por la filo-
adecuadas que conocían. logía y por los manuscritos. (Figura preeminente en este
campo fue Orígenes, en el siglo III). Tomó cuerpo a partir
La Biblia no se limita a comunicar acontecimien-
-
del Renacimiento con el afán de retornar a las fuentes.

tos o percepciones o conceptos en sí, sino éstos desde la


Analizando los textos originales se descubrieron tensio-
relación del hombre con Dios, es decir, como testimonios
nes entre las ciencias y ciertos pasajes bíblicos, así como
irregularidades internas en la relación entre textos bíbli-
de y como llamadas a asumir esa fe y sus exigencias.
fe
Es así que los autores escribieron para compartir su fe, su cos.Más adelante, los grandes descubrimientos arqueo-
relación con Dios, con sus lectores. Pero, lo hicieron en lógicos en el Oriente Medio obligaron a estudiar los tex-
tos bíblicos situándolos dentro de las culturas de su épo-
el lenguaje y las formas de expresión propias de su tiem-

po y de su cultura. Tenemos, por eso, la perspectiva de lo método obedece, pues, al espíritu


ca. Este «crítico» que
divino y de lo humano, la fe y los condicionamientos muy naturalmente fue tomando cuerpo en la sociedad y
históricos, culturales y lingüísticos en que esa fe se ex- que conducía a observaciones y preguntas novedosas,
presa. Para comprender ese vehículo lingüístico, se ne- inclusive inauditas, que no se habían planteado hasta
cesitan criterios adecuados. que el hombre tomó clara conciencia de su ser histórico y

28 29
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓR ICO-CRÍTICO! NATURALEZA Y ALCANCES

Eso hace que los textos bíblicos, al igual que muchos otros Para comprender la historia se necesitan criterios
-

de su época, también sean documentos históricos. Ahora de para comprender el sentido querido por el
historia. Y,

bien, para estudiar ese tipo de documentos, más clara- autor inspirado y la función pretendida mediante el tex-
mente, para entender su naturaleza y alcances, hay que to original, es necesario un estudio literario e histórico

recurrir a determinados criterios y procedimientos, es del mismo.


decir, a un método de estudio. Esto es de vital importan-
cia para la fe, y nos ocupará en este apartado. En en cuanto palabra humana, la Biblia
síntesis,
está sujeta al estudio crítico, 'como cualquier texto,
y la
cuestión histórica es investigada de la misma manera
La Biblia es palabra de Dios en palabras humanas.
que se hace para cualquier historia. Después de todo, la
Por eso su comprensión no acaba con el método históri-
Revelación se dio en la historia y a troves de la historia,
co crítico, pero éste es indispensable. Además del esbozo
no al margen de ella. Por tanto, para entender el sentido
de la situación de los textos, es necesario tener presente
original es lícito y necesario estudiar la dimensión his-
que:
tórica, en la que se manifestó la Revelación, por el méto-
do llamado «histórico-crítico».
- La revelación de Dios se dio en la historia, en he-

chos concretos, de los cuales la Biblia es testimonio vivo,


viviente y vivificante. Dios no reveló textos, sino que se
dio a conocer a personas y a ellas reveló su voluntad y
1. Breve presentación del método histórico-crítico
sus propuestas para el hombre. Y estas personas comu-
nicaron a sus contemporáneos su apreciación de esa Re- Los orígenes del método histórico-crítico se re-
1.1.

velación en textos, usando para ello las maneras más montan a los tiempos en
que surgió el interés por la filo-
adecuadas que conocían. logía y por los manuscritos. (Figura preeminente en este
campo fue Orígenes, en el siglo III). Tomó cuerpo a partir
La Biblia no se limita a comunicar acontecimien-
-
del Renacimiento con el afán de retornar a las fuentes.

tos o percepciones o conceptos en sí, sino éstos desde la


Analizando los textos originales se descubrieron tensio-
relación del hombre con Dios, es decir, como testimonios
nes entre las ciencias y ciertos pasajes bíblicos, así como
irregularidades internas en la relación entre textos bíbli-
de y como llamadas a asumir esa fe y sus exigencias.
fe
Es así que los autores escribieron para compartir su fe, su cos.Más adelante, los grandes descubrimientos arqueo-
relación con Dios, con sus lectores. Pero, lo hicieron en lógicos en el Oriente Medio obligaron a estudiar los tex-
tos bíblicos situándolos dentro de las culturas de su épo-
el lenguaje y las formas de expresión propias de su tiem-

po y de su cultura. Tenemos, por eso, la perspectiva de lo método obedece, pues, al espíritu


ca. Este «crítico» que
divino y de lo humano, la fe y los condicionamientos muy naturalmente fue tomando cuerpo en la sociedad y
históricos, culturales y lingüísticos en que esa fe se ex- que conducía a observaciones y preguntas novedosas,
presa. Para comprender ese vehículo lingüístico, se ne- inclusive inauditas, que no se habían planteado hasta
cesitan criterios adecuados. que el hombre tomó clara conciencia de su ser histórico y

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I-I. ESCÁNDALO l)E I.A PALABRA El. MÉTODO HISTÓR ICO-CRÍTICO: NATURALEZA V ALCANCES

de su nueva relación con el mundo, fomentada por el es- nos limitáramos a la Biblia. Y no comprenderíamos la
tudio de las diversas ciencias humanas. historia de Israel si nos limitáramos a exponer los datos
fríos sin averiguar sus causas, sus orígenes, sus
'
1.2. Los tres términos, (1) método (2) histórico (3) condicionamientos y situaciones, y sus consecuencias.
crítico, son significativos:

Y es un método crítico término que para muchos
*Se trata de un método, es decir, un conjunto de pro- tiene una connotación negativa —
en el sentido griego de
krinein, es decir, de distinguid
cedimientos estructurados para investigar una realidad. y juzgar los textos para
Para ser aceptado como válido, debe demostrar su hacerse una opinión correcta de lo acaecido. Como los
testigos en un juicio, los textos son interrogados
confiabilidad mediante su utilidad y su eficacia. Pero, y las
respuestas evaluadas; se indaga por su credibilidad, in-
también debe moverse en el marco de la veracidad y debe
tegridad y razones. Es un método crítico por cuanto dis-
ser controlable. Aplicado a textos, debe hacer posible su
tingue entre el horizonte conceptual de aquel mundo el
mejor comprensión. Por cierto, habrá siempre en la Re- y
nuestro, entre sus supuestos y condicionamientos
velación una dimensión invcrificablc por métodos hu- y los
nuestros.
manos.
1.3. El método histórico-crítico consta de una serie de
Es un método histórico, pues su objeto es el estudio
pasos, cada uno de los cuales constituye un estudio. El
de lasactuaciones significativas del hombre en el espa-
objetivo es exponerla historia del texto, para poder com-
cio, en el tiempo y en la sociedad en que han sido repor-
prenderlo, paso previo indispensable para toda interpre-
tadas por textos de la antigüedad. Considera aconteci-
personas reales, así como sus causas y sus in-
tación —
¿cómo interpretar correctamente lo que no se ha
mientos y comprendido correctamente? 17
fluencias. Responde a las preguntas ¿qué sucedió, por
qué y qué efecto tuvo? La historia se ciñe a realidades primer paso es asegurar el texto que se va a estu-
El
sobre las cuales puede tener conocimiento, por lo que diar. Puesto que no poseemos ni un solo texto autógrafo,
excluye las fantasías y lo trascendental (método tan sólo copias, ¿cómo saber cuál de ellas corresponde
fenomenológico). mejor al original, puesto que las copias no llevan fecha?
Esto es materia de la crítica textual. Establecido el texto
La tarea del historiador es describir y explicar lo con mayor probabilidad de representar el original, entra
ocurrido o lo narrado, no juzgar a las personas. Su propó- a tallar el estudio filológico propiamente dicho, para de-
sito es exponer la verdad acaecida, para lo cual indaga terminar el sentido de las palabras, frases
y giros
sus causas (que la explican) en los datos que tiene a su idiomá ticos usados en el tiempo que se escribió dicho
alcance (fuentes), que no se limitan a los textos que expre- texto.
samente hablan de ella (las del medio ambiente), sabien-
do que siempre son fragmentarios y limitados. No cono- 17
Vea al respecto un tratamiento más amplio en E. Arens, ¿Conoces In
ceríamos mucho de la historia de. Israel (ni de la Biblia) si Biblia?, Lima 1995, cap. 2.

30 31

T
I-I. ESCÁNDALO l)E I.A PALABRA El. MÉTODO HISTÓR ICO-CRÍTICO: NATURALEZA V ALCANCES

de su nueva relación con el mundo, fomentada por el es- nos limitáramos a la Biblia. Y no comprenderíamos la
tudio de las diversas ciencias humanas. historia de Israel si nos limitáramos a exponer los datos
fríos sin averiguar sus causas, sus orígenes, sus
'
1.2. Los tres términos, (1) método (2) histórico (3) condicionamientos y situaciones, y sus consecuencias.
crítico, son significativos:

Y es un método crítico término que para muchos
*Se trata de un método, es decir, un conjunto de pro- tiene una connotación negativa —
en el sentido griego de
krinein, es decir, de distinguid
cedimientos estructurados para investigar una realidad. y juzgar los textos para
Para ser aceptado como válido, debe demostrar su hacerse una opinión correcta de lo acaecido. Como los
testigos en un juicio, los textos son interrogados
confiabilidad mediante su utilidad y su eficacia. Pero, y las
respuestas evaluadas; se indaga por su credibilidad, in-
también debe moverse en el marco de la veracidad y debe
tegridad y razones. Es un método crítico por cuanto dis-
ser controlable. Aplicado a textos, debe hacer posible su
tingue entre el horizonte conceptual de aquel mundo el
mejor comprensión. Por cierto, habrá siempre en la Re- y
nuestro, entre sus supuestos y condicionamientos
velación una dimensión invcrificablc por métodos hu- y los
nuestros.
manos.
1.3. El método histórico-crítico consta de una serie de
Es un método histórico, pues su objeto es el estudio
pasos, cada uno de los cuales constituye un estudio. El
de lasactuaciones significativas del hombre en el espa-
objetivo es exponerla historia del texto, para poder com-
cio, en el tiempo y en la sociedad en que han sido repor-
prenderlo, paso previo indispensable para toda interpre-
tadas por textos de la antigüedad. Considera aconteci-
personas reales, así como sus causas y sus in-
tación —
¿cómo interpretar correctamente lo que no se ha
mientos y comprendido correctamente? 17
fluencias. Responde a las preguntas ¿qué sucedió, por
qué y qué efecto tuvo? La historia se ciñe a realidades primer paso es asegurar el texto que se va a estu-
El
sobre las cuales puede tener conocimiento, por lo que diar. Puesto que no poseemos ni un solo texto autógrafo,
excluye las fantasías y lo trascendental (método tan sólo copias, ¿cómo saber cuál de ellas corresponde
fenomenológico). mejor al original, puesto que las copias no llevan fecha?
Esto es materia de la crítica textual. Establecido el texto
La tarea del historiador es describir y explicar lo con mayor probabilidad de representar el original, entra
ocurrido o lo narrado, no juzgar a las personas. Su propó- a tallar el estudio filológico propiamente dicho, para de-
sito es exponer la verdad acaecida, para lo cual indaga terminar el sentido de las palabras, frases
y giros
sus causas (que la explican) en los datos que tiene a su idiomá ticos usados en el tiempo que se escribió dicho
alcance (fuentes), que no se limitan a los textos que expre- texto.
samente hablan de ella (las del medio ambiente), sabien-
do que siempre son fragmentarios y limitados. No cono- 17
Vea al respecto un tratamiento más amplio en E. Arens, ¿Conoces In
ceríamos mucho de la historia de. Israel (ni de la Biblia) si Biblia?, Lima 1995, cap. 2.

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T
F.L ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

A continuación, por medio de la crítica literaria se Finalmente, la crítica histórica determina la rela-

observa la manera en que ha sido estructurado el texto ción entre texto bajo estudio y la supuesta situación
el
histórica a la que se refiere: ¿sucedió realmente aquello
como vehículo de comunicación. Parte de este estudio,
narrado y de la manera en que se narró? ¿fue realmente
que' en las últimas décadas se ha enriquecido enorme-
dicho lo que leo en boca de tal o cual personaje?, etc.
mente, es la determinación de las posibles fuentes subya-
texto final. Esto se hace observan-
Para ello se usan los criterios propios de todo estudio de
centes o anteriores al
esta índole.
do características y tensiones estilísticas, incoherencias,
rupturas, duplicados, diferencias conceptuales, y com-
parándolo con otros textos. Es la búsqueda de la prehis-
Como todo método de trabajo, éste ha ido evolucio-
nando, corrigiendo sus errores, afinando sus aciertos,
toria del texto.
tomando conciencia de sus limitaciones, y abriéndose a
los aportes de otros métodos y enfoques. 18 Es totalmente
La perícopa (unidad) estudiada es catalogada se-
incorrecto afirmar que el método histórico-crítico no ha
gún su forma literaria (minigénero literario) comparada
variado en el curso de este siglo, y que es idéntico a la
con otras iguales. Las formas literarias permiten aproxi- manera en que se concebía y aplicaba en tiempos de
marse a la finalidad del texto. Al mismo tiempo se pre-
gunta por el contexto vital (Sitz im Leben) que dio forma a
Martin Dibelius y Rudolf Bultmann como se reiteró —
durante el coloquio que acompañó a la publicitada con-
ese texto según su uso, p. ej. himnos en contextos ferencia de 1988 del card. Ratzinger, cuya tesis era que el
litúrgicos, relatos paradigmáticos en contextos de ins- método estaba en crisis por no haber evolucionado des-
trucciones catequéticas —
su significado está en relación
de el tiempo de Bultmann....
a su función en la vida de la comunidad. Es la famosa
Formgeschichte. Hasta aquí se obtendrá una primera idea Por medio del método histórico-crítico se bus-
1.4.
aproximativa acerca de lo que interesó al autor y del tipo ca conocer cómo se llegó al texto, desde los hechos que
de verdad que presenta en base a su forma literaria (¿his- están a la base (historia inicial) hasta el texto final (cf.
tórica? ¿parabólica? ¿legendaria? ¿mítica?). SME). Por eso se recurre a criterios de lingüística y de
estudios históricos: datos de testimonios contemporáneos
Por medio de la crítica redaccional se determinan (arqueología, papirología, historia), y todos los datos
los aportes propios del redactor del texto, lo que él por posibles sobre el autor, su auditorio y el mundo en que
su cuenta introdujo o la manera en que adaptó el mate- vivían (realidad socio-económica, religiosa, etc.). Su ob-
rial de sus fuentes, por ejemplo, por qué un mismo
pasa-

je en los evangelios es diferente en Marcos o Lucas. Estos

revelan su teología, sus inquietudes, inclusive sus moti- IH


Una presentación más detallada del método histórico-crítico se
vaciones, que se manifiestan en el texto especialmente encontrará en los libros de H. Zimmermann, Los métodos históricos críticos

por medio de rasgos estilísticos y acentos conceptuales del Nuevo Testamento, Madrid 1969; J. Schreiner (ed.), Introducción a los
métodos de la exéresis bíblica, Barcelona 1974; y W. Stenger, Los métodos de
que les son propios. la exéresis bíblica, Barcelona 1990.

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F.L ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

A continuación, por medio de la crítica literaria se Finalmente, la crítica histórica determina la rela-

observa la manera en que ha sido estructurado el texto ción entre texto bajo estudio y la supuesta situación
el
histórica a la que se refiere: ¿sucedió realmente aquello
como vehículo de comunicación. Parte de este estudio,
narrado y de la manera en que se narró? ¿fue realmente
que' en las últimas décadas se ha enriquecido enorme-
dicho lo que leo en boca de tal o cual personaje?, etc.
mente, es la determinación de las posibles fuentes subya-
texto final. Esto se hace observan-
Para ello se usan los criterios propios de todo estudio de
centes o anteriores al
esta índole.
do características y tensiones estilísticas, incoherencias,
rupturas, duplicados, diferencias conceptuales, y com-
parándolo con otros textos. Es la búsqueda de la prehis-
Como todo método de trabajo, éste ha ido evolucio-
nando, corrigiendo sus errores, afinando sus aciertos,
toria del texto.
tomando conciencia de sus limitaciones, y abriéndose a
los aportes de otros métodos y enfoques. 18 Es totalmente
La perícopa (unidad) estudiada es catalogada se-
incorrecto afirmar que el método histórico-crítico no ha
gún su forma literaria (minigénero literario) comparada
variado en el curso de este siglo, y que es idéntico a la
con otras iguales. Las formas literarias permiten aproxi- manera en que se concebía y aplicaba en tiempos de
marse a la finalidad del texto. Al mismo tiempo se pre-
gunta por el contexto vital (Sitz im Leben) que dio forma a
Martin Dibelius y Rudolf Bultmann como se reiteró —
durante el coloquio que acompañó a la publicitada con-
ese texto según su uso, p. ej. himnos en contextos ferencia de 1988 del card. Ratzinger, cuya tesis era que el
litúrgicos, relatos paradigmáticos en contextos de ins- método estaba en crisis por no haber evolucionado des-
trucciones catequéticas —
su significado está en relación
de el tiempo de Bultmann....
a su función en la vida de la comunidad. Es la famosa
Formgeschichte. Hasta aquí se obtendrá una primera idea Por medio del método histórico-crítico se bus-
1.4.
aproximativa acerca de lo que interesó al autor y del tipo ca conocer cómo se llegó al texto, desde los hechos que
de verdad que presenta en base a su forma literaria (¿his- están a la base (historia inicial) hasta el texto final (cf.
tórica? ¿parabólica? ¿legendaria? ¿mítica?). SME). Por eso se recurre a criterios de lingüística y de
estudios históricos: datos de testimonios contemporáneos
Por medio de la crítica redaccional se determinan (arqueología, papirología, historia), y todos los datos
los aportes propios del redactor del texto, lo que él por posibles sobre el autor, su auditorio y el mundo en que
su cuenta introdujo o la manera en que adaptó el mate- vivían (realidad socio-económica, religiosa, etc.). Su ob-
rial de sus fuentes, por ejemplo, por qué un mismo
pasa-

je en los evangelios es diferente en Marcos o Lucas. Estos

revelan su teología, sus inquietudes, inclusive sus moti- IH


Una presentación más detallada del método histórico-crítico se
vaciones, que se manifiestan en el texto especialmente encontrará en los libros de H. Zimmermann, Los métodos históricos críticos

por medio de rasgos estilísticos y acentos conceptuales del Nuevo Testamento, Madrid 1969; J. Schreiner (ed.), Introducción a los
métodos de la exéresis bíblica, Barcelona 1974; y W. Stenger, Los métodos de
que les son propios. la exéresis bíblica, Barcelona 1990.

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,

EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

jetivo estará delimitado por las preguntas a las que se caer en el libre albedrío de la Reforma, cada uno viendo
busca responder. Eso no significa que al responder esas sentidos e interpretando libremente... «según el Espíri-
preguntas todo está dicho. Nos deja en el mensaje que el tu» que le va soplando (en opinión del intérprete).
autor se propuso comunicar a su auditorio. Ante pregun-
tas sobre el sentido del texto para hoy se recurre a otras Es notorio que algunos por un lado abogan por el
consideraciones y enfoques complementarios: nos llevan sentido del texto más allá de él, como es común afirmar
más ‘allá del texto en su intencionalidad primera, inme- en hermenéuticas como las de Hans-Georg Gadamer, Paul
diata e inspirada. Es parte esencial de la exégesis bíblica, Ricoeur y Umberto Eco (el texto tiene vida por sí mismo,
que es un proceso más amplio, pues incluye la herme- al margen de la intención del autor) —qué nos dice el
néutica, es decir, la interpretación en términos del mun- texto directamente hoy, independientemente del pasado—
do del lector, su significado para su presente.
y por otro lado reclaman que se tome en serio la inspiración
bíblica, que no puede ser otra que aquella propia del autor
La búsqueda del fundamento histórico de la fe, es el del texto, y no al margen del mismo. ¿Cuál es pues lo nor-
fin primero e inmediato del estudio histórico-crítico de mativo?
la Biblia. Para los cristianos se trata del acontecí miento-

Jesucristo,-que por ser histórico debemos conocer en esa A ello se suele replicar evasivamente afirmando que
dimensión (encarnacional), lo que sólo es posible por un el estudio crítico de
la Biblia proviene de la falta de fe y
método ad hoc, propio de estudios de historia. Los oríge- la promueve. Lo cierto es que, mediante el estudio crítico
nes históricos de la Iglesia, de la fe vivida y compartida se trata de no caer en la ingenuidad y de tomar en serio
por los primeros cristianos, de la fe formulada y confe- la encarnación histórica de la palabra de Dios. Es así

sada ( homología ), se tienen que estudiar desde la pers- que Juan Pablo II afirmó que «la Iglesia de Dios toma en
pectiva histórica, si van a revelar mejor su verdad. El serio el realismo de la Encarnación, y por eso atribuye
estudio histórico-crítico nos conduce a los testimonios gran importancia al estudio histórico-crítico de la Biblia»
de fe originales, que son la norma normante: ¡son nues- (IBl 11). Si se recurre al estudio histórico-crítico es por-
tras raíces históricas! Por eso ha sido reconocido por el que la Biblia constituye un conjunto de testimonios de la

Magisterio como de «importancia de primer orden» (IBl revelación histórica de Dios, por tanto real, y se trata de
34). comprenderla. Y si se recurre al estudio histórico-crítico
es porque se toma en serio la inspiración, vale decir, que
1.5. El método histórico-crítico por sí mismo cons- Dios ha hablado por medio del hombre inspirado, el au-
tituye un control necesario para evitar las interpretacio- tor humano del texto, que por tanto debe ser considerado

nes y exposiciones caprichosas, meramente subjetivas o con toda seriedad, y no marginado de la comprensión
acomodaticias, de los textos bíblicos, sobre lo cual reite- del texto. El rechazo de la crítica histórica es una nega-

radamente ha advertido Magisterio, como veremos


el
ción implícita de que la historia testimoniada es verda-
más abajo. Es el antídoto a las ezségesis (introducción de dera historia, y equivale a negar que la inspiración es un
significados ajenos al texto). Hay un latente peligro de carisma, un don, otorgado al autor humano del texto bí-
blico.

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

jetivo estará delimitado por las preguntas a las que se caer en el libre albedrío de la Reforma, cada uno viendo
busca responder. Eso no significa que al responder esas sentidos e interpretando libremente... «según el Espíri-
preguntas todo está dicho. Nos deja en el mensaje que el tu» que le va soplando (en opinión del intérprete).
autor se propuso comunicar a su auditorio. Ante pregun-
tas sobre el sentido del texto para hoy se recurre a otras Es notorio que algunos por un lado abogan por el
consideraciones y enfoques complementarios: nos llevan sentido del texto más allá de él, como es común afirmar
más ‘allá del texto en su intencionalidad primera, inme- en hermenéuticas como las de Hans-Georg Gadamer, Paul
diata e inspirada. Es parte esencial de la exégesis bíblica, Ricoeur y Umberto Eco (el texto tiene vida por sí mismo,
que es un proceso más amplio, pues incluye la herme- al margen de la intención del autor) —qué nos dice el
néutica, es decir, la interpretación en términos del mun- texto directamente hoy, independientemente del pasado—
do del lector, su significado para su presente.
y por otro lado reclaman que se tome en serio la inspiración
bíblica, que no puede ser otra que aquella propia del autor
La búsqueda del fundamento histórico de la fe, es el del texto, y no al margen del mismo. ¿Cuál es pues lo nor-
fin primero e inmediato del estudio histórico-crítico de mativo?
la Biblia. Para los cristianos se trata del acontecí miento-

Jesucristo,-que por ser histórico debemos conocer en esa A ello se suele replicar evasivamente afirmando que
dimensión (encarnacional), lo que sólo es posible por un el estudio crítico de
la Biblia proviene de la falta de fe y
método ad hoc, propio de estudios de historia. Los oríge- la promueve. Lo cierto es que, mediante el estudio crítico
nes históricos de la Iglesia, de la fe vivida y compartida se trata de no caer en la ingenuidad y de tomar en serio
por los primeros cristianos, de la fe formulada y confe- la encarnación histórica de la palabra de Dios. Es así

sada ( homología ), se tienen que estudiar desde la pers- que Juan Pablo II afirmó que «la Iglesia de Dios toma en
pectiva histórica, si van a revelar mejor su verdad. El serio el realismo de la Encarnación, y por eso atribuye
estudio histórico-crítico nos conduce a los testimonios gran importancia al estudio histórico-crítico de la Biblia»
de fe originales, que son la norma normante: ¡son nues- (IBl 11). Si se recurre al estudio histórico-crítico es por-
tras raíces históricas! Por eso ha sido reconocido por el que la Biblia constituye un conjunto de testimonios de la

Magisterio como de «importancia de primer orden» (IBl revelación histórica de Dios, por tanto real, y se trata de
34). comprenderla. Y si se recurre al estudio histórico-crítico
es porque se toma en serio la inspiración, vale decir, que
1.5. El método histórico-crítico por sí mismo cons- Dios ha hablado por medio del hombre inspirado, el au-
tituye un control necesario para evitar las interpretacio- tor humano del texto, que por tanto debe ser considerado

nes y exposiciones caprichosas, meramente subjetivas o con toda seriedad, y no marginado de la comprensión
acomodaticias, de los textos bíblicos, sobre lo cual reite- del texto. El rechazo de la crítica histórica es una nega-

radamente ha advertido Magisterio, como veremos


el
ción implícita de que la historia testimoniada es verda-
más abajo. Es el antídoto a las ezségesis (introducción de dera historia, y equivale a negar que la inspiración es un
significados ajenos al texto). Hay un latente peligro de carisma, un don, otorgado al autor humano del texto bí-
blico.

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

Un ejemplo casero nos ayudará a comprender la anotar las limitaciones y deficiencias del método histó-
importancia de conocer la dimensión encarnatoria de un rico-crítico. Sin embargo, para no caer en la trampa de
texto o de una palabra para saber de qué se está hablan- creer que el sentido profundo es el que «nuestro espíri-
do.' Entre nuestros pueblos, que tienen el mismo idioma, tu» nos dicta, es necesario el control del sentido literal
se dan numerosas diferencias lingüísticas en el uso de del texto, sentido que precisamente es el objetivo del es-
las mismas palabras. Por ejemplo, la palabra «guagua» tudio histórico-crítico (al respecto véase más adelante).
dicha en el Perú o en los países del Caribe. Para unos se En conclusión:
trata de un niño, para otros de un autobús. O la palabra
«tortilla», para los mejicanos denota un alimento de ha- «El sentido literal de la Escritura es aquel que ha sido expre-
rina mientras para otros lo es de huevo. Cuando yo veo sado directamente por los autores humanos inspirados. Sien-
la palabra escrita, debo preguntarme por las circunstan- do el fruto de la inspiración, este sentido es también querido
cias históricas de la persona que escribe o pronuncia la por Dios, autor principal. Se lo puede discernir gracias a un
palabra si quiero entenderla. Yo, que soy español, no análisis preciso del texto, situado en su contexto literario e

pondré los ingredientes propios de la tortilla mejicana si histórico» (7B7 75).

no sé que el que me la pide es mejicano. «Tacho» para un


piurano denota otra cosa que para un limeño (un reci-
piente para calentar agua —
que el limeño llama tetera 2. Objeciones y límites
o para basura según quién lo diga). Ponerse en el con-
la
texto del otro es lo que pretende el método histórico-críti- Mientras algunos valoran los resultados de los
2.1.
co y la base para la comprensión de un texto. estudios críticos de la Biblia, otros los consideran una
amenaza para la fe. Por cierto, los exegetas admiten y
Por otro lado, para interpretar cabalmente un tex-
reconocen limitaciones al método histórico-crítico (cf.
to, hay que comprenderlo en su profundidad —
que es la
1B1 122). Todos concordamos en que no basta con el estu-
de su autor — hay que estar en sintonía «espiritual» con
,
dio desde esa perspectiva para exponer la riqueza del
él, es decir, debe haber «una relación vital». La Dei Verbum
mensaje bíblico. Pero veamos las objeciones más frecuen-
lo pone como una de las reglas: «la Sagrada Escritura
tes.
hay que leerla e interpretarla con el mismo Espíritu con
que se escribió» (n.12) —
de esto nos ocuparemos más
un método profano, cuya
es
(1) El histórico-crítico
abajo. Textos escritos por creyentes, en términos de co-
instancia última es sólo la razón, siendo la Biblia un libro
municación de fe, sólo se comprenden plenamente si el
sagrado; por lo tanto no es un método apto para la inter-
intérprete sintoniza plenamente con esa fe. Pero esta di-
pretación de la Biblia, nos dicen sus objetores.
mensión, reconocida por la mayoría de exegetas hoy día,
va más allá del método histórico-crítico como tal. Esto
nos lleva a la dimensión de la hermenéutica, de la bús- Esa es la mayor objeción, que por eso lo califica de

queda del sentido para hoy. Ha sido desde la hermenéu- «racionalista», sin percatarse que las explicaciones de
tica que los biblistas mismos han sido los primeros en las «verdades de la fe» son lógico-deductivas, es decir.

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

Un ejemplo casero nos ayudará a comprender la anotar las limitaciones y deficiencias del método histó-
importancia de conocer la dimensión encarnatoria de un rico-crítico. Sin embargo, para no caer en la trampa de
texto o de una palabra para saber de qué se está hablan- creer que el sentido profundo es el que «nuestro espíri-
do.' Entre nuestros pueblos, que tienen el mismo idioma, tu» nos dicta, es necesario el control del sentido literal
se dan numerosas diferencias lingüísticas en el uso de del texto, sentido que precisamente es el objetivo del es-
las mismas palabras. Por ejemplo, la palabra «guagua» tudio histórico-crítico (al respecto véase más adelante).
dicha en el Perú o en los países del Caribe. Para unos se En conclusión:
trata de un niño, para otros de un autobús. O la palabra
«tortilla», para los mejicanos denota un alimento de ha- «El sentido literal de la Escritura es aquel que ha sido expre-
rina mientras para otros lo es de huevo. Cuando yo veo sado directamente por los autores humanos inspirados. Sien-
la palabra escrita, debo preguntarme por las circunstan- do el fruto de la inspiración, este sentido es también querido
cias históricas de la persona que escribe o pronuncia la por Dios, autor principal. Se lo puede discernir gracias a un
palabra si quiero entenderla. Yo, que soy español, no análisis preciso del texto, situado en su contexto literario e

pondré los ingredientes propios de la tortilla mejicana si histórico» (7B7 75).

no sé que el que me la pide es mejicano. «Tacho» para un


piurano denota otra cosa que para un limeño (un reci-
piente para calentar agua —
que el limeño llama tetera 2. Objeciones y límites
o para basura según quién lo diga). Ponerse en el con-
la
texto del otro es lo que pretende el método histórico-críti- Mientras algunos valoran los resultados de los
2.1.
co y la base para la comprensión de un texto. estudios críticos de la Biblia, otros los consideran una
amenaza para la fe. Por cierto, los exegetas admiten y
Por otro lado, para interpretar cabalmente un tex-
reconocen limitaciones al método histórico-crítico (cf.
to, hay que comprenderlo en su profundidad —
que es la
1B1 122). Todos concordamos en que no basta con el estu-
de su autor — hay que estar en sintonía «espiritual» con
,
dio desde esa perspectiva para exponer la riqueza del
él, es decir, debe haber «una relación vital». La Dei Verbum
mensaje bíblico. Pero veamos las objeciones más frecuen-
lo pone como una de las reglas: «la Sagrada Escritura
tes.
hay que leerla e interpretarla con el mismo Espíritu con
que se escribió» (n.12) —
de esto nos ocuparemos más
un método profano, cuya
es
(1) El histórico-crítico
abajo. Textos escritos por creyentes, en términos de co-
instancia última es sólo la razón, siendo la Biblia un libro
municación de fe, sólo se comprenden plenamente si el
sagrado; por lo tanto no es un método apto para la inter-
intérprete sintoniza plenamente con esa fe. Pero esta di-
pretación de la Biblia, nos dicen sus objetores.
mensión, reconocida por la mayoría de exegetas hoy día,
va más allá del método histórico-crítico como tal. Esto
nos lleva a la dimensión de la hermenéutica, de la bús- Esa es la mayor objeción, que por eso lo califica de

queda del sentido para hoy. Ha sido desde la hermenéu- «racionalista», sin percatarse que las explicaciones de
tica que los biblistas mismos han sido los primeros en las «verdades de la fe» son lógico-deductivas, es decir.

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i

EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO histórico-crítico: naturaleza y alcances

también son racionales. ¿De qué otro modo se puede es- ambigüedad en cuanto al significado de «fe». ¿Se trata
tudiar el pasado? Esa actitud, en el fondo se basa en una de sentencias teológicas racionalmente deducidas, o de-
velada oposición entre ciencia/razón y fe. Por tanto, la terminados datos, o se trata de la relación existencial con
cuestión no debería ser si se usa o no la razón (lo cual es el Señor, de confianza incondicional en El?
imposible de evitar), sino la relación entre ciencia y fe —
sobre lo cual, en su reciente mensaje sobre el origen y la La fe busca su inteligibilidad (razonabilidad), como
evolución de la vida, eLPapa nos dio mucho en qué pen- reza eldicho clásico: fides qnaerens intellectum Esto se .

sar, y nos ocupará más adelante.


hace en teología, y con mayor razón es la tarea de la exé-
gesis bíblica. Como confesaba San Anselmo, credo ut
En fondo esta objeción obedece al hecho de que
el
intelligam (creo para conocer).
los estudios críticos han quitado las seguridades sobre datos
de historia y doctrinas supuestamente incuestionables, sos-
(2) Se objeta que el método histórico-crítico (supues-
tenidos tradicionalmente, p. ej. la existencia literal de Adán
tamente) tiene como sustento prejuicios y preconceptos
y Eva, la matanza de los inocentes por Herodes, la exis- filosóficos inaceptables a la fe, particularmente
tencia del limbo. Aquí se confunde fe con información
positivistas y racionalistas.
histórica o científica; buena nueva ( evangelio ) con noticia
(angelio). En parte eso se debe al desconocimiento de los
Por un lado, si bien estos prejuicios filosóficos eran
géneros literarios y de los condicionamientos culturales
inicialmente su sustento, no se sigue a fortior que lo sean
de los textos, es decir, de la Biblia como palabra encarna-
da. Pero, ¿no ocurre acaso lo mismo con estudios sobr.
hoy. Como tal, el método histórico-crítico es neutro. «Des-
de hace mucho tiempo se ha renunciado a amalgamar el
la historia de la Iglesia, que hacen «tambalear la fe», p.

ej. Alejandro VI, la Inquisición, el trato de los esclavos


método con un sistema filosófico», reconoce la PCB (I
A.4). Además, los prejuicios y preconceptos que hubiese
en la Colonia?
no estarían en el método mismo, sino en el exegeta. Es
Por cierto, el método histórico-crítico aplica los absolutamente falso que los exegetas en su mayoría hoy
mismos que para cualquier escrito histórico, sea
criterios siguen con los mismos principios y prejuicios que
éste religioso o profano, y sus preguntas fundamental- Dibelius y Bultmann, hace más de medio siglo. De he-
mente son de carácter histórico. No tiene que ver con la cho, la gran mayoría de los exegetas son respetuosos de
cualidad del texto, si es sagrado o profano. la fe, eso si no son de hecho creyentes.

Más aún, no existen métodos «sagrados o religio- Sin embargo, todos, absolutamente todos los hom-
sos» de investigación. Un método como tal no tiene ni fe bres, llevamos con nosotros prejuicios y preconceptos.
ni incredulidad; la fe o incredulidad la tiene el que em- No existen interpretaciones neutras. Ahora bien, el
plea el método de estudio. exegeta, como el debe estar consciente de los
historiador,
supuestos filosóficos y también teológicos que tenga, y
La acusación de que el método histórico-crítico debe ser crítico de ellos (p. ej. sea agnóstico o tomista).
atenta contra la fe, a menudo está relacionada a una Por otro lado, para determinar la historicidad de aconte-

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO histórico-crítico: naturaleza y alcances

también son racionales. ¿De qué otro modo se puede es- ambigüedad en cuanto al significado de «fe». ¿Se trata
tudiar el pasado? Esa actitud, en el fondo se basa en una de sentencias teológicas racionalmente deducidas, o de-
velada oposición entre ciencia/razón y fe. Por tanto, la terminados datos, o se trata de la relación existencial con
cuestión no debería ser si se usa o no la razón (lo cual es el Señor, de confianza incondicional en El?
imposible de evitar), sino la relación entre ciencia y fe —
sobre lo cual, en su reciente mensaje sobre el origen y la La fe busca su inteligibilidad (razonabilidad), como
evolución de la vida, eLPapa nos dio mucho en qué pen- reza eldicho clásico: fides qnaerens intellectum Esto se .

sar, y nos ocupará más adelante.


hace en teología, y con mayor razón es la tarea de la exé-
gesis bíblica. Como confesaba San Anselmo, credo ut
En fondo esta objeción obedece al hecho de que
el
intelligam (creo para conocer).
los estudios críticos han quitado las seguridades sobre datos
de historia y doctrinas supuestamente incuestionables, sos-
(2) Se objeta que el método histórico-crítico (supues-
tenidos tradicionalmente, p. ej. la existencia literal de Adán
tamente) tiene como sustento prejuicios y preconceptos
y Eva, la matanza de los inocentes por Herodes, la exis- filosóficos inaceptables a la fe, particularmente
tencia del limbo. Aquí se confunde fe con información
positivistas y racionalistas.
histórica o científica; buena nueva ( evangelio ) con noticia
(angelio). En parte eso se debe al desconocimiento de los
Por un lado, si bien estos prejuicios filosóficos eran
géneros literarios y de los condicionamientos culturales
inicialmente su sustento, no se sigue a fortior que lo sean
de los textos, es decir, de la Biblia como palabra encarna-
da. Pero, ¿no ocurre acaso lo mismo con estudios sobr.
hoy. Como tal, el método histórico-crítico es neutro. «Des-
de hace mucho tiempo se ha renunciado a amalgamar el
la historia de la Iglesia, que hacen «tambalear la fe», p.

ej. Alejandro VI, la Inquisición, el trato de los esclavos


método con un sistema filosófico», reconoce la PCB (I
A.4). Además, los prejuicios y preconceptos que hubiese
en la Colonia?
no estarían en el método mismo, sino en el exegeta. Es
Por cierto, el método histórico-crítico aplica los absolutamente falso que los exegetas en su mayoría hoy
mismos que para cualquier escrito histórico, sea
criterios siguen con los mismos principios y prejuicios que
éste religioso o profano, y sus preguntas fundamental- Dibelius y Bultmann, hace más de medio siglo. De he-
mente son de carácter histórico. No tiene que ver con la cho, la gran mayoría de los exegetas son respetuosos de
cualidad del texto, si es sagrado o profano. la fe, eso si no son de hecho creyentes.

Más aún, no existen métodos «sagrados o religio- Sin embargo, todos, absolutamente todos los hom-
sos» de investigación. Un método como tal no tiene ni fe bres, llevamos con nosotros prejuicios y preconceptos.
ni incredulidad; la fe o incredulidad la tiene el que em- No existen interpretaciones neutras. Ahora bien, el
plea el método de estudio. exegeta, como el debe estar consciente de los
historiador,
supuestos filosóficos y también teológicos que tenga, y
La acusación de que el método histórico-crítico debe ser crítico de ellos (p. ej. sea agnóstico o tomista).
atenta contra la fe, a menudo está relacionada a una Por otro lado, para determinar la historicidad de aconte-

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL Ml!TODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

cimientos y para buscar las fuentes, es necesario procu- Los textos bíblicos, nos guste o no, son productos
rar ser imparcial, es decir, no hacer intervenir, en la me- de antigüedad y de otra cultura, por tanto hay una
la

dida de lo posible, prejuicios ideológicos, incluidos los distancia que nos separa de ellos, la cual se observa ya
religiosos. al nivel del lenguaje en que se expresan (más claro aún
en las lenguas originales). Uno de los fines del método
Una variante de esta objeción es que el método his- histórico-crítico es comprender esos textos en los contex-
tórico-crítico descarta a priori la posibilidad de la inter- tos reales en los cuales se originaron, para poder even-
vención divina en la historia, particularmente de los tualmente acortar esa distancia histórica y permitir que
milagros. Por cierto, la supuesta intervención divina se la auténtica palabra de Dios, dirigida históricamente a

sitúa fuera del ámbito de lo verificable por causas natu- un auditorio concreto de ese tiempo, sea una palabra viva
rales, que es el objeto del estudio histórico. La admisión y hablante aún hoy. Se entra en el mundo bíblico desde el
de la intervención de Dios constituye un pre-concepto nuestro, para que, siendo fieles a la inspiración original
de fe (y el rechazo a priori de esa intervención es un pre- del texto, pueda éste formar parte de nuestra propia his-
concepto de la no fe), que lo será del estudioso creyente o toria actual.

increyente, no del método mismo, como vimos. Por eso,


el estudio crítico de la Biblia distinguirá las explicacio- Se debe tener presente, además, que el método his-

nes: las de causas naturales y las de supuestas causas tórico-crítico es sólo una etapa, un primer paso indis-
divinas, sin juzgar sobre estas últimas. Su propósito pri- pensable, en proceso de interpretación del texto bíbli-
el

mero es de carácter netamente histórico, discernir cuál co. Es ilegítima, pues, la acusación de que se trata de un

fue el mensaje que el escritor quiso comunicar en su tiem- método «reduccionista». Además, los pasos y el método
po. como conjunto no constituyen un fin en sí mismo. Con él
no terminó la exégesis del texto. La pregunta a la que se
Se objeta que el método histórico-crítico nos dis-
(3)
responde en el método es concreta: el origen del texto y
tancia de la Revelación, en lugar de acercarnos; que es su función en ese momento, no el mensaje para el pre-
un trabajo de arqueología, en el fondo irrelevante, que no sente, que es una tarea posterior de índole netamente

hace que la Palabra hable hoy, sino que escarba recuer- hermenéutica, de la interpretación propiamente dicha,
dos. desde y para el presente (cf. IBI 71-72).

Hasta cierto punto esto es cierto; lo es porque los (4) Se objeta también que el método histórico-críti-

textos bíblicos corresponden a hechos del pasado. Intrín- co atomiza la Biblia, desgajando los textos de sus con-
seca a ellos hay una innegable distancia histórica con textos literarios, como quien lleva a cabo una autopsia.
respecto a nosotros. No tomarla en serio equivale a
desencarnar el contenido del texto y la Revelación mis- Esto es cierto, pero inevitable, pues se trata de es-
ma de su encarnación histórica, como advertía Juan Pa- tudiar una perícopa (unidad o escena) a la vez. Y ¿de qué
blo II. Eso sería una forma velada de docetismo, implíci- otra manera se puede estudiar la historia de una perícopa?
ta en el fundamentalismo. ¡Si nunca se hubieran hecho autopsias no conoceríamos el

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL Ml!TODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

cimientos y para buscar las fuentes, es necesario procu- Los textos bíblicos, nos guste o no, son productos
rar ser imparcial, es decir, no hacer intervenir, en la me- de antigüedad y de otra cultura, por tanto hay una
la

dida de lo posible, prejuicios ideológicos, incluidos los distancia que nos separa de ellos, la cual se observa ya
religiosos. al nivel del lenguaje en que se expresan (más claro aún
en las lenguas originales). Uno de los fines del método
Una variante de esta objeción es que el método his- histórico-crítico es comprender esos textos en los contex-
tórico-crítico descarta a priori la posibilidad de la inter- tos reales en los cuales se originaron, para poder even-
vención divina en la historia, particularmente de los tualmente acortar esa distancia histórica y permitir que
milagros. Por cierto, la supuesta intervención divina se la auténtica palabra de Dios, dirigida históricamente a

sitúa fuera del ámbito de lo verificable por causas natu- un auditorio concreto de ese tiempo, sea una palabra viva
rales, que es el objeto del estudio histórico. La admisión y hablante aún hoy. Se entra en el mundo bíblico desde el
de la intervención de Dios constituye un pre-concepto nuestro, para que, siendo fieles a la inspiración original
de fe (y el rechazo a priori de esa intervención es un pre- del texto, pueda éste formar parte de nuestra propia his-
concepto de la no fe), que lo será del estudioso creyente o toria actual.

increyente, no del método mismo, como vimos. Por eso,


el estudio crítico de la Biblia distinguirá las explicacio- Se debe tener presente, además, que el método his-

nes: las de causas naturales y las de supuestas causas tórico-crítico es sólo una etapa, un primer paso indis-
divinas, sin juzgar sobre estas últimas. Su propósito pri- pensable, en proceso de interpretación del texto bíbli-
el

mero es de carácter netamente histórico, discernir cuál co. Es ilegítima, pues, la acusación de que se trata de un

fue el mensaje que el escritor quiso comunicar en su tiem- método «reduccionista». Además, los pasos y el método
po. como conjunto no constituyen un fin en sí mismo. Con él
no terminó la exégesis del texto. La pregunta a la que se
Se objeta que el método histórico-crítico nos dis-
(3)
responde en el método es concreta: el origen del texto y
tancia de la Revelación, en lugar de acercarnos; que es su función en ese momento, no el mensaje para el pre-
un trabajo de arqueología, en el fondo irrelevante, que no sente, que es una tarea posterior de índole netamente

hace que la Palabra hable hoy, sino que escarba recuer- hermenéutica, de la interpretación propiamente dicha,
dos. desde y para el presente (cf. IBI 71-72).

Hasta cierto punto esto es cierto; lo es porque los (4) Se objeta también que el método histórico-críti-

textos bíblicos corresponden a hechos del pasado. Intrín- co atomiza la Biblia, desgajando los textos de sus con-
seca a ellos hay una innegable distancia histórica con textos literarios, como quien lleva a cabo una autopsia.
respecto a nosotros. No tomarla en serio equivale a
desencarnar el contenido del texto y la Revelación mis- Esto es cierto, pero inevitable, pues se trata de es-
ma de su encarnación histórica, como advertía Juan Pa- tudiar una perícopa (unidad o escena) a la vez. Y ¿de qué
blo II. Eso sería una forma velada de docetismo, implíci- otra manera se puede estudiar la historia de una perícopa?
ta en el fundamentalismo. ¡Si nunca se hubieran hecho autopsias no conoceríamos el

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

funcionamiento real del cuerpo humano! Pero también es (5)Se critica a los exegetas que recurren al método
cierto que, desde que los estudios literarios han ganado im- histórico-crítico el asumir que sus resultados son
portancia —
ya antes, desde la crítica redaccional, una fase inapelables y objetivamente veraces, como las verdades
del método histórico-crítico —
se toma en serio en la etapa
, de las ciencias exactas. Por tanto exigen ser aceptados
final del texto sus contextos literarios inmediatos y globales. incuestionablemente.

*
¿Se puede acaso responder a preguntas históricas Ciertamente se busca la certeza. ¿Quién no la bus-
(culturales, socio-políticas, etc.) de otra manera que ana- ca? Pero,hoy más que nunca estamos conscientes de que
lizando cada perícopa independientemente? Se debe te- cualquier afirmación, cualquier resultado de una inves-
ner presente que un alto porcentaje del contenido de los tigación relacionada con la Biblia, será sólo provisional-
libros de la Biblia es el resultado de yuxtaposiciones, de mente segura, que las opiniones que resultan están limi-
de entramados de «piezas» que originalmen-
relecturas, o tadas por la subjetividad del que opina, que son aproxi-
te no estaban unidas ni formaban la unidad que ahora maciones humanas. Nuevos descubrimientos pueden
forman. Esto es evidente en el Pentateuco y en los evan- obligar a revisar determinados resultados
y opiniones,
gelios cuando se observa una sinopsis de los mismos aún las más tradicionales, como sucedió con los descu-
(comparándolos). El estudio de conjunto, con las signifi- brimientos de papiros en Qumrán Nag Hammadi
y en
caciones adicionales que le imprimió al texto original el hace medio siglo.
redactor, se realiza también mediante la crítica
redaccional, que es parte integral del método histórico- La variedad de opiniones y conjeturas sobre asun-
crítico. En años se ha afinado la atención a
los últimos la
tos basados en los textos, especialmente si éstos provie-
lectura canónica, que responde a otras preguntas. nen de biblistas profesionales y se presentan como auto-
rizadas, indudablemente generan confusión. Por un lado,
Hay, pues, al menos cuatro etapas: el sentido de la las opiniones son inevitables; se dan en todas las cien-
perícopa en su estadio original, antes de que el redactor cias mientras no haya certeza absoluta. Por otro lado, la
la juntara a otras; el sentido de la perícopa al ser juntada mayoría de las veces son explicaciones que valen mien-
a otras por el autor en el lugar donde éste decidió situar- tras no haya otras más certeras; hacen las veces de las
la de modo que los sentidos se iluminen entre sí; el senti- hipótesis en las ciencias naturales. Su certeza está en
do que adquiere la perícopa al ser parte integral del libro relación directa a los datos en los que se basa
y la vali-
completo; y el sentido que adquiere, posteriormente, por
un canon
dez del argumento —
cuanto más información tenga so-
parte de los que decidieron fijar (lista oficial bre Jesús y su mundo, más certeras podrán ser mis opi-
de libros), al constituir el libro parte de ese canon. Pero niones sobre él. Podemos recordar, una vez más, las sa-
el sentido original es el piloto: los posteriores no lo con- bias palabras de Pío XII en la DAS, repetidas por Juan
tradicen, sino enriquecen y lo amplían más allá de
que lo Pablo II: «Entre las muchas cosas que en los Libros Sa-
lo previsto originalmente. El sentido original es aquel grados se proponen son relativamente pocas aquellas
que lo constituía como palabra de Dios para sus destinata- cuyo sentido haya sido declarado por la autoridad de la
rios inmediatos, para los cuales 'se comunicó. Iglesia... Quedan, pues, muchos puntos,
y algunos muy

42 43
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

funcionamiento real del cuerpo humano! Pero también es (5)Se critica a los exegetas que recurren al método
cierto que, desde que los estudios literarios han ganado im- histórico-crítico el asumir que sus resultados son
portancia —
ya antes, desde la crítica redaccional, una fase inapelables y objetivamente veraces, como las verdades
del método histórico-crítico —
se toma en serio en la etapa
, de las ciencias exactas. Por tanto exigen ser aceptados
final del texto sus contextos literarios inmediatos y globales. incuestionablemente.

*
¿Se puede acaso responder a preguntas históricas Ciertamente se busca la certeza. ¿Quién no la bus-
(culturales, socio-políticas, etc.) de otra manera que ana- ca? Pero,hoy más que nunca estamos conscientes de que
lizando cada perícopa independientemente? Se debe te- cualquier afirmación, cualquier resultado de una inves-
ner presente que un alto porcentaje del contenido de los tigación relacionada con la Biblia, será sólo provisional-
libros de la Biblia es el resultado de yuxtaposiciones, de mente segura, que las opiniones que resultan están limi-
de entramados de «piezas» que originalmen-
relecturas, o tadas por la subjetividad del que opina, que son aproxi-
te no estaban unidas ni formaban la unidad que ahora maciones humanas. Nuevos descubrimientos pueden
forman. Esto es evidente en el Pentateuco y en los evan- obligar a revisar determinados resultados
y opiniones,
gelios cuando se observa una sinopsis de los mismos aún las más tradicionales, como sucedió con los descu-
(comparándolos). El estudio de conjunto, con las signifi- brimientos de papiros en Qumrán Nag Hammadi
y en
caciones adicionales que le imprimió al texto original el hace medio siglo.
redactor, se realiza también mediante la crítica
redaccional, que es parte integral del método histórico- La variedad de opiniones y conjeturas sobre asun-
crítico. En años se ha afinado la atención a
los últimos la
tos basados en los textos, especialmente si éstos provie-
lectura canónica, que responde a otras preguntas. nen de biblistas profesionales y se presentan como auto-
rizadas, indudablemente generan confusión. Por un lado,
Hay, pues, al menos cuatro etapas: el sentido de la las opiniones son inevitables; se dan en todas las cien-
perícopa en su estadio original, antes de que el redactor cias mientras no haya certeza absoluta. Por otro lado, la
la juntara a otras; el sentido de la perícopa al ser juntada mayoría de las veces son explicaciones que valen mien-
a otras por el autor en el lugar donde éste decidió situar- tras no haya otras más certeras; hacen las veces de las
la de modo que los sentidos se iluminen entre sí; el senti- hipótesis en las ciencias naturales. Su certeza está en
do que adquiere la perícopa al ser parte integral del libro relación directa a los datos en los que se basa
y la vali-
completo; y el sentido que adquiere, posteriormente, por
un canon
dez del argumento —
cuanto más información tenga so-
parte de los que decidieron fijar (lista oficial bre Jesús y su mundo, más certeras podrán ser mis opi-
de libros), al constituir el libro parte de ese canon. Pero niones sobre él. Podemos recordar, una vez más, las sa-
el sentido original es el piloto: los posteriores no lo con- bias palabras de Pío XII en la DAS, repetidas por Juan
tradicen, sino enriquecen y lo amplían más allá de
que lo Pablo II: «Entre las muchas cosas que en los Libros Sa-
lo previsto originalmente. El sentido original es aquel grados se proponen son relativamente pocas aquellas
que lo constituía como palabra de Dios para sus destinata- cuyo sentido haya sido declarado por la autoridad de la
rios inmediatos, para los cuales 'se comunicó. Iglesia... Quedan, pues, muchos puntos,
y algunos muy

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA
EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

importantes, en cuya discusión y explicación la penetra-


2.2. Uno de los límites del método histórico-crítico
está dado por preguntas a las que se busca respon-
las
ción de espíritu y los talentos de los exegetas católicos
EB IBl n.12). der, y éstas son de carácter básicamente histórico. Busca
pueden y deben ejercerse libremente» ( 565; cf.
determinar qué quería decir el autor inspirado cuando
escribió a las personas para las cuales escribió, o sea la
La mencionada crítica está emparentada con aque-
manera en que «funcionaba» el texto en su situación ori-
lla de que los exegetas quieren imponer los resultados de
ginal. No busca responder qué nos dice el texto hoy; ese
sus estudios, especialmente a los teólogos. Algunos han
de exégesis bíblica». Si bien los paso lo asume más propiamente la hermenéutica. Por eso
hablado de «la tiranía la
se centra en el texto, sus contextos y sus orígenes; no hace
resultados de los estudios histórico-críticos no son defi-
un estudio de los alcances o influencias que el texto haya
nitivos ni engloban todas las dimensiones comunicativas
tenido a lo largo de la historia (Wirknngsgeschichte).
del texto, detrás de esa crítica se esconden las mismas
razones expuestas en (1). Poca duda cabe que a algunos
molesta que se pretenda ser indispensable tomar en
Algunos críticos del método histórico-crítico dan
les
la impresión de esperar que con él se responda a todas
serio los resultados de los estudios histórico-críticos. Los
las preguntas y se tomen en cuenta todas las considera-
pone incómodos por cuestionar determinados conceptos
incuestionables. ciones, incluidas las convicciones religiosas. Esa exigen-
y «verdadés» que consideran
cia resulta ya sea de la incomprensión del método o del

sentencia de Baruc Spinoza (citada


pavor que le producen los resultados de los estudios crí-
Retengamos la
ticos de la Biblia por sentir agredidas (cuestionadas) sus
últimamente por el Papa): «La verdad no puede contra-
convicciones religiosas.
decir a la verdad». Más directamente, la verdad teológica
no puede contradecir la verdad neotestamentaria sin
dejar de ser cristiana.
método está limitado, obviamente, por los
2.3. El
conocimientos que tenemos hoy y por las limitaciones
renombrado miembro de la PCB, propias del hombre. Pero también está limitado por los
De acuerdo con el
límites inherentes al texto que se estudia: es fragmenta-
Joseph Fitzmyer, «Lo que los críticos del método históri-
rio, inerte, pretérito, puntual, etc.
co-crítico no nos dicen es qué modo de interpretación post-
debe usar como sustituto de la crítica histórica.
crítica se
frecuencia asumen una forma de inter-
¿Es válido el estudio racional de los textos bíbli-
Con demasiada
cos, dada su dimensión reveladora de parte de Dios? La
pretación literal no muy distante de la fundamentalista,
historia es antropocéntrica, pero la Biblia tiene además
aunque puedan rechazar esa etiqueta para la interpreta-
otro centro focal: Dios. Esa es una de las limitaciones del
ción que están defendiendo, o se refugian en algún otro
19 método histórico-crítico frente a la Biblia que en tiempos
sentido de la Escritura, patrístico, espiritual u otro».
pasados era frecuente ignorar. No basta con el estudio
crítico para comprender el texto en su dimensión pro-
funda, aquella de la fe. Vea sobre esto el capítulo IV.
19
Scripturc, the Senil ofTheology, Nueva York 1994, 37.

44 45
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA
EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

importantes, en cuya discusión y explicación la penetra-


2.2. Uno de los límites del método histórico-crítico
está dado por preguntas a las que se busca respon-
las
ción de espíritu y los talentos de los exegetas católicos
EB IBl n.12). der, y éstas son de carácter básicamente histórico. Busca
pueden y deben ejercerse libremente» ( 565; cf.
determinar qué quería decir el autor inspirado cuando
escribió a las personas para las cuales escribió, o sea la
La mencionada crítica está emparentada con aque-
manera en que «funcionaba» el texto en su situación ori-
lla de que los exegetas quieren imponer los resultados de
ginal. No busca responder qué nos dice el texto hoy; ese
sus estudios, especialmente a los teólogos. Algunos han
de exégesis bíblica». Si bien los paso lo asume más propiamente la hermenéutica. Por eso
hablado de «la tiranía la
se centra en el texto, sus contextos y sus orígenes; no hace
resultados de los estudios histórico-críticos no son defi-
un estudio de los alcances o influencias que el texto haya
nitivos ni engloban todas las dimensiones comunicativas
tenido a lo largo de la historia (Wirknngsgeschichte).
del texto, detrás de esa crítica se esconden las mismas
razones expuestas en (1). Poca duda cabe que a algunos
molesta que se pretenda ser indispensable tomar en
Algunos críticos del método histórico-crítico dan
les
la impresión de esperar que con él se responda a todas
serio los resultados de los estudios histórico-críticos. Los
las preguntas y se tomen en cuenta todas las considera-
pone incómodos por cuestionar determinados conceptos
incuestionables. ciones, incluidas las convicciones religiosas. Esa exigen-
y «verdadés» que consideran
cia resulta ya sea de la incomprensión del método o del

sentencia de Baruc Spinoza (citada


pavor que le producen los resultados de los estudios crí-
Retengamos la
ticos de la Biblia por sentir agredidas (cuestionadas) sus
últimamente por el Papa): «La verdad no puede contra-
convicciones religiosas.
decir a la verdad». Más directamente, la verdad teológica
no puede contradecir la verdad neotestamentaria sin
dejar de ser cristiana.
método está limitado, obviamente, por los
2.3. El
conocimientos que tenemos hoy y por las limitaciones
renombrado miembro de la PCB, propias del hombre. Pero también está limitado por los
De acuerdo con el
límites inherentes al texto que se estudia: es fragmenta-
Joseph Fitzmyer, «Lo que los críticos del método históri-
rio, inerte, pretérito, puntual, etc.
co-crítico no nos dicen es qué modo de interpretación post-
debe usar como sustituto de la crítica histórica.
crítica se
frecuencia asumen una forma de inter-
¿Es válido el estudio racional de los textos bíbli-
Con demasiada
cos, dada su dimensión reveladora de parte de Dios? La
pretación literal no muy distante de la fundamentalista,
historia es antropocéntrica, pero la Biblia tiene además
aunque puedan rechazar esa etiqueta para la interpreta-
otro centro focal: Dios. Esa es una de las limitaciones del
ción que están defendiendo, o se refugian en algún otro
19 método histórico-crítico frente a la Biblia que en tiempos
sentido de la Escritura, patrístico, espiritual u otro».
pasados era frecuente ignorar. No basta con el estudio
crítico para comprender el texto en su dimensión pro-
funda, aquella de la fe. Vea sobre esto el capítulo IV.
19
Scripturc, the Senil ofTheology, Nueva York 1994, 37.

44 45
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

Por lo tanto, «el método histórico-crítico no puede 2.5. Por cierto, el método histórico-crítico no ofrece

pretender el monopolio. Debe tomar conciencia de sus seguridades absolutas: no todo lo expuesto en la Biblia
límites y de los peligros que lo amenazan» ( 1BI 122). Es se puede afirmar con absoluta certeza como histórico (eso

sólo' una parte de la exégesis bíblica. Es un paso indis- sería literalismo), ni la Biblia nos ha legado todas las
pensable, pero no el único, menos aún exclusivo. De he- manifestaciones históricas de revelación divina. Los re-
cho, la exégesis o proceso de interpretación de un texto sultados de los estudios críticos de la Biblia no ofrecen
incluye la historia de la exégesis del texto, otros métodos tanta certeza como quizás quisiéramos; muchos son sólo

complementarios como los recientes de la crítica litera- probabilidades, tal como sucecte con todo estudio de his-
toria. Eso es intrínseco a la naturaleza del estudio histó-
ria (retórica, narratología, semiótica), así como enfoques
humanas rico. Por tanto, el método histórico-crítico no alimenta el
particulares, como aquellos de las ciencias (so-
cio-económico, antropológico, sicológico). El hecho es que positivismo y el racionalismo, como se le acusa. Invita
«la exégesis católica no tiene un método de interpreta- más bien a purificar nuestra fe y, a pesar de no tener cer-
ción propio y exclusivo sino que, partiendo de la base tezas sobre todo lo que consciente o inconscientemente

histórico-crítica,...aprovecha todos los métodos actua- quisiéramos, invita a confiar más en Dios. Es por lo tan-
les, buscando en cada uno de ellos la semilla del Verbo» to una protección ante la tentación gnóstica (salvación

(IB1 16).
' por el conocimiento) que no deja de acecharnos.

2.4. Un capítulo importante en la exégesis es la her-


menéutica, la interpretación del texto cara al presente, 3. Por sus frutos se conocerá
que ha ido ocupando el centro de atención de los estu-
diosos —
movidos por inquietudes como aquellas que 3.1. cuadro acerca del método histórico-crítico
El

cuestionan el valor del método histórico-crítico desde — no sería completo sin la mención de algunos de sus re-
hace algunas décadas. sultados positivos.

El estudio histórico-crítico está al servicio de la teo- + Las traducciones de la Biblia por lo general se
logía —
por eso, al ser cuestionador, como reacción es basan en estudios críticos, particularmente de los aspec-


cuestionado por algunos teólogos , y más concretamen- tos lingüísticos, que por su parte exigen conocer el tras-
fondo histórico-cultural, y presuponen el estudio de los
te, está al servicio de la Iglesia en sus misiones

evangelizadora, catequética y magisterial. La exégesis no


manuscritos (crítica textual). Podemos incluir la viabili-
está destinada a satisfacer una curiosidad histórica, aun-
dad de traducciones ecuménicas de la Biblia, como la
que a menudo la origina.
popular «Dios habla hoy» (SBU).

+ Las gramáticas, concordancias y diccionarios


El fin último del estudio histórico-crítico es ilumi-
lexicográficos, los estudios sobre historia, geografía
nar e ilustrar la fe. Su fin inmediato es el mejor conoci- y
miento de la palabra de Dios en -su dimensión histórica.
cultura del mundo bíblico, sin los cuales no se conocería

46 47
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

Por lo tanto, «el método histórico-crítico no puede 2.5. Por cierto, el método histórico-crítico no ofrece

pretender el monopolio. Debe tomar conciencia de sus seguridades absolutas: no todo lo expuesto en la Biblia
límites y de los peligros que lo amenazan» ( 1BI 122). Es se puede afirmar con absoluta certeza como histórico (eso

sólo' una parte de la exégesis bíblica. Es un paso indis- sería literalismo), ni la Biblia nos ha legado todas las
pensable, pero no el único, menos aún exclusivo. De he- manifestaciones históricas de revelación divina. Los re-
cho, la exégesis o proceso de interpretación de un texto sultados de los estudios críticos de la Biblia no ofrecen
incluye la historia de la exégesis del texto, otros métodos tanta certeza como quizás quisiéramos; muchos son sólo

complementarios como los recientes de la crítica litera- probabilidades, tal como sucecte con todo estudio de his-
toria. Eso es intrínseco a la naturaleza del estudio histó-
ria (retórica, narratología, semiótica), así como enfoques
humanas rico. Por tanto, el método histórico-crítico no alimenta el
particulares, como aquellos de las ciencias (so-
cio-económico, antropológico, sicológico). El hecho es que positivismo y el racionalismo, como se le acusa. Invita
«la exégesis católica no tiene un método de interpreta- más bien a purificar nuestra fe y, a pesar de no tener cer-
ción propio y exclusivo sino que, partiendo de la base tezas sobre todo lo que consciente o inconscientemente

histórico-crítica,...aprovecha todos los métodos actua- quisiéramos, invita a confiar más en Dios. Es por lo tan-
les, buscando en cada uno de ellos la semilla del Verbo» to una protección ante la tentación gnóstica (salvación

(IB1 16).
' por el conocimiento) que no deja de acecharnos.

2.4. Un capítulo importante en la exégesis es la her-


menéutica, la interpretación del texto cara al presente, 3. Por sus frutos se conocerá
que ha ido ocupando el centro de atención de los estu-
diosos —
movidos por inquietudes como aquellas que 3.1. cuadro acerca del método histórico-crítico
El

cuestionan el valor del método histórico-crítico desde — no sería completo sin la mención de algunos de sus re-
hace algunas décadas. sultados positivos.

El estudio histórico-crítico está al servicio de la teo- + Las traducciones de la Biblia por lo general se
logía —
por eso, al ser cuestionador, como reacción es basan en estudios críticos, particularmente de los aspec-


cuestionado por algunos teólogos , y más concretamen- tos lingüísticos, que por su parte exigen conocer el tras-
fondo histórico-cultural, y presuponen el estudio de los
te, está al servicio de la Iglesia en sus misiones

evangelizadora, catequética y magisterial. La exégesis no


manuscritos (crítica textual). Podemos incluir la viabili-
está destinada a satisfacer una curiosidad histórica, aun-
dad de traducciones ecuménicas de la Biblia, como la
que a menudo la origina.
popular «Dios habla hoy» (SBU).

+ Las gramáticas, concordancias y diccionarios


El fin último del estudio histórico-crítico es ilumi-
lexicográficos, los estudios sobre historia, geografía
nar e ilustrar la fe. Su fin inmediato es el mejor conoci- y
miento de la palabra de Dios en -su dimensión histórica.
cultura del mundo bíblico, sin los cuales no se conocería

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

tan bien sentido original de los textos bíblicos, provie-


el sos» (imprecaciones, imágenes diversas de Dios, violen-
nen en gran parte del estudio crítico de la Biblia. cias) se han logrado comprender como resultado de los
estudios críticos de la Biblia.

+ Gracias al método histórico-crítico


' tenemos un
mejor conocimiento de los orígenes tanto de Israel como + Gracias al estudio histórico-crítico de la Biblia

de la Iglesia, y de la historia de los personajes bíblicos conocemos mejor el aporte cristiano, y podemos recono-
principales. 20 Más aún, el interés en el Jesús histórico se cer lo que está condicionado por el tiempo histórico en

debe nada menos que a los estudios críticos del Nuevo los testimonios bíblicos; podemos distinguir entre lo esen-

Testamento, que ha conducido a un mejor conocimiento cial y lo secundario para la auténtica fe, p. ej. en relación
de Jesucristo. a los relatos de milagros.

+ Igualmente, conocemos mejor el desarrollo y las + La fuerza unificadora que se logra en discusio-
proyecciones de la fe de Israel y del cristianismo gracias nes ecuménicas, cuyo eje es la Biblia, se debe al estudio
a los estudios histórico-críticos de la Biblia. Nos han científico de la misma, particularmente para aclarar

mostrado un rico pluralismo de experiencias religiosas incomprensiones y llegar a un consenso. Valga acotar
que, gracias al método histórico-crítico, aprendemos que
y de concepciones teológicas.
unidad en la fe no es sinónimo de uniformidad. Recorde-
+ Gracias a ese método conocemos mucho mejor el mos la multiplicidad de comunidades, de judeo y gentil-
cristianos, así como de «teólogos», como Pablo, Pedro y
origen y la naturaleza de la Biblia misma en sus múlti-
Santiago, y consecuentemente de teologías (Hch 15; Gál
ples escritos. Esto ha puesto de relieve el papel y la im-
2). Véase lo que dice la PCB al respecto y la invitación a
portancia de las tradiciones, el proceso dinámico que
canon bíblico mismo. «rechazar el simplismo y la estrechez de espíritu» en IB1
sostiene los escritos bíblicos, y el
III A. 2.
Gracias al método histórico-crítico se ha descubierto la
importancia de la tradición en el origen de los textos.

4. El juicio del Magisterio


+ Las tensiones y discrepancias entre textos, los
«errores» en historia y ciencias, los textos «escandalo-
4.1. el método históri-
Sin mencionarlo por su nombre,
co-crítico no sólo fue aprobado por Pío Xll en su encíclica
Divino afflante Spiritu (1943), sino que exhortó a tomar en
20
Sólo gracias a los sólidos conocimientos adquiridos por el método serio los criterios científicos que prevalecen hasta hoy: el
histórico-crítico ha sido posible refutarcon sustento las «explicaciones» retorno a las lenguas y textos originales, la incorpora-
corrosivas del origen del cristianismo presentadas con un aire científico ción de información cultural y arqueológica, la primacía
en obras como la de M. Baigent y R. Leigli, El escándalo de los Rollos del
del sentido literal, el reconocimiento del papel del autor
Mar Muerto. Lis revelaciones que hacen temblar al Vaticano, Barcelona 1992,
que han encontrado increíble aceptación en el hemisferio norte, pero humano, el reconocimiento de las formas literarias anti-

felizmente todavía no en nuestro continente. guas de expresión.

48 49
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍTICO: NATURALEZA Y ALCANCES

tan bien sentido original de los textos bíblicos, provie-


el sos» (imprecaciones, imágenes diversas de Dios, violen-
nen en gran parte del estudio crítico de la Biblia. cias) se han logrado comprender como resultado de los
estudios críticos de la Biblia.

+ Gracias al método histórico-crítico


' tenemos un
mejor conocimiento de los orígenes tanto de Israel como + Gracias al estudio histórico-crítico de la Biblia

de la Iglesia, y de la historia de los personajes bíblicos conocemos mejor el aporte cristiano, y podemos recono-
principales. 20 Más aún, el interés en el Jesús histórico se cer lo que está condicionado por el tiempo histórico en

debe nada menos que a los estudios críticos del Nuevo los testimonios bíblicos; podemos distinguir entre lo esen-

Testamento, que ha conducido a un mejor conocimiento cial y lo secundario para la auténtica fe, p. ej. en relación
de Jesucristo. a los relatos de milagros.

+ Igualmente, conocemos mejor el desarrollo y las + La fuerza unificadora que se logra en discusio-
proyecciones de la fe de Israel y del cristianismo gracias nes ecuménicas, cuyo eje es la Biblia, se debe al estudio
a los estudios histórico-críticos de la Biblia. Nos han científico de la misma, particularmente para aclarar

mostrado un rico pluralismo de experiencias religiosas incomprensiones y llegar a un consenso. Valga acotar
que, gracias al método histórico-crítico, aprendemos que
y de concepciones teológicas.
unidad en la fe no es sinónimo de uniformidad. Recorde-
+ Gracias a ese método conocemos mucho mejor el mos la multiplicidad de comunidades, de judeo y gentil-
cristianos, así como de «teólogos», como Pablo, Pedro y
origen y la naturaleza de la Biblia misma en sus múlti-
Santiago, y consecuentemente de teologías (Hch 15; Gál
ples escritos. Esto ha puesto de relieve el papel y la im-
2). Véase lo que dice la PCB al respecto y la invitación a
portancia de las tradiciones, el proceso dinámico que
canon bíblico mismo. «rechazar el simplismo y la estrechez de espíritu» en IB1
sostiene los escritos bíblicos, y el
III A. 2.
Gracias al método histórico-crítico se ha descubierto la
importancia de la tradición en el origen de los textos.

4. El juicio del Magisterio


+ Las tensiones y discrepancias entre textos, los
«errores» en historia y ciencias, los textos «escandalo-
4.1. el método históri-
Sin mencionarlo por su nombre,
co-crítico no sólo fue aprobado por Pío Xll en su encíclica
Divino afflante Spiritu (1943), sino que exhortó a tomar en
20
Sólo gracias a los sólidos conocimientos adquiridos por el método serio los criterios científicos que prevalecen hasta hoy: el
histórico-crítico ha sido posible refutarcon sustento las «explicaciones» retorno a las lenguas y textos originales, la incorpora-
corrosivas del origen del cristianismo presentadas con un aire científico ción de información cultural y arqueológica, la primacía
en obras como la de M. Baigent y R. Leigli, El escándalo de los Rollos del
del sentido literal, el reconocimiento del papel del autor
Mar Muerto. Lis revelaciones que hacen temblar al Vaticano, Barcelona 1992,
que han encontrado increíble aceptación en el hemisferio norte, pero humano, el reconocimiento de las formas literarias anti-

felizmente todavía no en nuestro continente. guas de expresión.

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA
EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍ TICO: NATURALEZA Y ALCANCES

Lo aprobado e impulsado por Pío XII fue retomado, 4.3. Sabiamente, el Magisterio no se ha pronuncia-
pero refinado por el Concilio Vaticano II en la Constitu- do formalmente sobre la historicidad o el sentido de tal o
ción dogmática Dei Verbunr (n.12). Esta fue acompañada cual texto o perícopa de la Biblia, sino más bien ha dado
por la instrucción de la PCB La verdad histórica de ¡os evan- (reiteradamente) los principios y criterios con los cuales
gelios (1964, sintetizada en DV 19), donde la atención se llegar a determinar esas y similares cuestiones. Son re-

fijó en las tradiciones orales y el factor histórico. Era un


glas que obligan al exegeta católico, el cual trabaja al
reconocimiento de la validez de la crítica de formas servicio de la Iglesia (cf. DV 12; IBI III. C).

(
Fonngeschichte ), y del método histórico-crítico en gene-
ral. Sin embargo, algunos sectores de la Iglesia han asu-
mido las mismas críticas y las mismas propuestas que

4.2. directo y claro es el reciente documento de la


Más movieron a Pío XII a escribir la DAS. Se trata de corrien-
PCB, La interpretación de la Biblia en ¡a Iglesia que secto-— tes que atacan el método científico de estudio de la Biblia

resconservadores sistemáticamente parecen ignorar y propugnan su sustitución por una interpretación «mís-
que advierte que tica» o espiritual, como si hubiera un conflicto estructu-
ral entre la ciencia y la fe. Lo notorio es que muchos de
«El método histórico-crítico es el método indispensable ellos afirman ser absolutamente fieles al Magisterio.
para el estudio científico del sentido de los textos anti- Consciente de la tendencia a recaer en esas críticas, Juan
guos» (32). Pablo 11 y el documento último de la PCB sobre la inter-
pretación de la Biblia, advirtieron claramente sobre ellas
Y concluye reafirmando que (cf. 1B1 7, 9, 30).

«La naturaleza misma de los textos bíblicos exige que, para


Es impresionante con la que se habla
la facilidad
interpretarlos, se continúe empleando el método histórico-
de intenciones de Dios y del Espíritu en los textos bíbli-
crítico, al menos en sus operaciones principales. ... Los escri-
cos sin otra prueba que opiniones, tradicionales o mo-
tos bíblicos no pueden, por tanto, ser correctamente compren-
didos sin un examen de sus condicionamientos históricos. dernas —
incluidas las de la Patrística. A este respecto,
Las investigaciones «diacrónicas» serán siempre indispen- Juan Pablo II recordaba recientemente la regla expuesta
sables a la exégesis» (122). por Pío XII:

este documento,
En su discurso de presentación de el «Para que pueda ser reconocido como sentido de un texto
Papa expresamente, y sin ambages, afirmó que bíblico, el sentido espiritual debe presentar garantías de au-
tenticidad. La simple inspiración subjetiva no basta. Es pre-
«La Iglesia de Cristo toma en serio el realismo de la Encama- ciso poder mostrar que se trataba de un sentido 'querido por
Dios mismo', de un significado espiritual 'dado por Dios' al
y por eso atribuye gran importancia al estudio
ción, histórico-

crítico de la Biblia. Lejos de condenarlo, como querían los texto inspirado ( EB 552s). La determinación del sentido espi-

partidarios de la exégesis mística, mis predecesores la apro- ritual entra también, de este modo, en el dominio de la cien-

baron decididamente» (n.7). . cia exegética» (IBI 9).

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50

EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA
EL MÉTODO HISTÓRICO-CRÍ TICO: NATURALEZA Y ALCANCES

Lo aprobado e impulsado por Pío XII fue retomado, 4.3. Sabiamente, el Magisterio no se ha pronuncia-
pero refinado por el Concilio Vaticano II en la Constitu- do formalmente sobre la historicidad o el sentido de tal o
ción dogmática Dei Verbunr (n.12). Esta fue acompañada cual texto o perícopa de la Biblia, sino más bien ha dado
por la instrucción de la PCB La verdad histórica de ¡os evan- (reiteradamente) los principios y criterios con los cuales
gelios (1964, sintetizada en DV 19), donde la atención se llegar a determinar esas y similares cuestiones. Son re-

fijó en las tradiciones orales y el factor histórico. Era un


glas que obligan al exegeta católico, el cual trabaja al
reconocimiento de la validez de la crítica de formas servicio de la Iglesia (cf. DV 12; IBI III. C).

(
Fonngeschichte ), y del método histórico-crítico en gene-
ral. Sin embargo, algunos sectores de la Iglesia han asu-
mido las mismas críticas y las mismas propuestas que

4.2. directo y claro es el reciente documento de la


Más movieron a Pío XII a escribir la DAS. Se trata de corrien-
PCB, La interpretación de la Biblia en ¡a Iglesia que secto-— tes que atacan el método científico de estudio de la Biblia

resconservadores sistemáticamente parecen ignorar y propugnan su sustitución por una interpretación «mís-
que advierte que tica» o espiritual, como si hubiera un conflicto estructu-
ral entre la ciencia y la fe. Lo notorio es que muchos de
«El método histórico-crítico es el método indispensable ellos afirman ser absolutamente fieles al Magisterio.
para el estudio científico del sentido de los textos anti- Consciente de la tendencia a recaer en esas críticas, Juan
guos» (32). Pablo 11 y el documento último de la PCB sobre la inter-
pretación de la Biblia, advirtieron claramente sobre ellas
Y concluye reafirmando que (cf. 1B1 7, 9, 30).

«La naturaleza misma de los textos bíblicos exige que, para


Es impresionante con la que se habla
la facilidad
interpretarlos, se continúe empleando el método histórico-
de intenciones de Dios y del Espíritu en los textos bíbli-
crítico, al menos en sus operaciones principales. ... Los escri-
cos sin otra prueba que opiniones, tradicionales o mo-
tos bíblicos no pueden, por tanto, ser correctamente compren-
didos sin un examen de sus condicionamientos históricos. dernas —
incluidas las de la Patrística. A este respecto,
Las investigaciones «diacrónicas» serán siempre indispen- Juan Pablo II recordaba recientemente la regla expuesta
sables a la exégesis» (122). por Pío XII:

este documento,
En su discurso de presentación de el «Para que pueda ser reconocido como sentido de un texto
Papa expresamente, y sin ambages, afirmó que bíblico, el sentido espiritual debe presentar garantías de au-
tenticidad. La simple inspiración subjetiva no basta. Es pre-
«La Iglesia de Cristo toma en serio el realismo de la Encama- ciso poder mostrar que se trataba de un sentido 'querido por
Dios mismo', de un significado espiritual 'dado por Dios' al
y por eso atribuye gran importancia al estudio
ción, histórico-

crítico de la Biblia. Lejos de condenarlo, como querían los texto inspirado ( EB 552s). La determinación del sentido espi-

partidarios de la exégesis mística, mis predecesores la apro- ritual entra también, de este modo, en el dominio de la cien-

baron decididamente» (n.7). . cia exegética» (IBI 9).

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50
EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA
el método histórico-crítico: naturaleza y alcances

Y la Comisión Bíblica repetía lo muchas veces dicho, a


«La necesidad de la actualización bíblica se hace
saber: sentir de modo apremiante», se afirma en IBI 101.

*
«El sentido espiritual no puede jamás estar privado de rela-
Las acusaciones levantadas contra la exégesis crí-
ción con el sentido literal. Este (último) continúa siendo la
tica vienen sobre todo de personas cuya formación bíbli-
base indispensable» (IBI 78).
ca es deficiente. Su reacción se debe a que no superaron

un literalismo inconsciente o preconceptos religiosos que


La alternativa al método histórico-crítico sólo pue- se imponen sobre los resultados de la exégesis crítica (lo
de ser el repliegue a las interpretaciones tradicionales o que también se da ocasionalmente entre biblistas). Un
a una posición fundamentalista (literalista). brillante lingüista, un excelente papirólogo o un buen
teólogo, no son necesariamente buenos exegetas. De aquí
la importancia de saber dialogar (vea al respecto ¡BI
5. Reflexiones complementarias III. D).

Es lamentable que, más


de las críticas a la exé-
allá En su réplica al card. Ratzinger, Raymond Brown
gesis bíblica, en muchos centros de formación religiosa advertía en el curso del coloquio de 1988 que, si no se
no se incluya una educación bíblica actualizada que pro- logra dar una adecuada formación bíblica, «antes del año
porcione la información básica esencial para com- 2000 un gran número de católicos americanos sucumbi-
prender y situar correctamente la Biblia, evitando así rán, no a una exégesis inspirada por el racionalismo y el
los escándalos y los simplismos que a menudo se es- escepticismo, sino a un fundamentalismo escuchado en
cuchan. Esto se extiende desde la formación escolar la radio y la televisión».
21
¿No está sucediendo eso en
hasta la teológica en escuelas superiores. Muchos de nuestro ambiente hoy? ¿Por qué si no el éxito de las «sec-

los que enseñan religión, y ocasionalmente también tas» y de los fundamentalismos? El magisterio de la Igle-

quienes predican, tienen una deficiente, si no sim- siaha tomado, al respecto, una posición muy clara que
plemente desactualizada formación bíblica, o carecen lamayoría católica desconoce. La advertencia de R.
de ella del todo (algunos la tuvieron pero la desterra- Brown puede ser también un desafío para nosotros.
ron) y se dedican a elucubrar.... Enseñan en base a la
formación religiosa que recibieron o que conviene —
a sus ideas. Muchos creen que «conocimiento bíbli-
co» significa haber leído textos de la Biblia y punto,
como los fundamentalistas. Por esa razón Pío X ha-
bía creado el Pontificio Instituto Bíblico en Roma, para
asegurar la recta formación bíblica. Y por la misma
razón escribió Pío XII su famosa encíclica Divino afflante
Spiritu. 21
R.J. Neuhaus (ed.), Biblical Interpretation iti Crisis, 44.

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EL ESCÁNDALO DE LA PALABRA
el método histórico-crítico: naturaleza y alcances

Y la Comisión Bíblica repetía lo muchas veces dicho, a


«La necesidad de la actualización bíblica se hace
saber: sentir de modo apremiante», se afirma en IBI 101.

*
«El sentido espiritual no puede jamás estar privado de rela-
Las acusaciones levantadas contra la exégesis crí-
ción con el sentido literal. Este (último) continúa siendo la
tica vienen sobre todo de personas cuya formación bíbli-
base indispensable» (IBI 78).
ca es deficiente. Su reacción se debe a que no superaron

un literalismo inconsciente o preconceptos religiosos que


La alternativa al método histórico-crítico sólo pue- se imponen sobre los resultados de la exégesis crítica (lo
de ser el repliegue a las interpretaciones tradicionales o que también se da ocasionalmente entre biblistas). Un
a una posición fundamentalista (literalista). brillante lingüista, un excelente papirólogo o un buen
teólogo, no son necesariamente buenos exegetas. De aquí
la importancia de saber dialogar (vea al respecto ¡BI
5. Reflexiones complementarias III. D).

Es lamentable que, más


de las críticas a la exé-
allá En su réplica al card. Ratzinger, Raymond Brown
gesis bíblica, en muchos centros de formación religiosa advertía en el curso del coloquio de 1988 que, si no se
no se incluya una educación bíblica actualizada que pro- logra dar una adecuada formación bíblica, «antes del año
porcione la información básica esencial para com- 2000 un gran número de católicos americanos sucumbi-
prender y situar correctamente la Biblia, evitando así rán, no a una exégesis inspirada por el racionalismo y el
los escándalos y los simplismos que a menudo se es- escepticismo, sino a un fundamentalismo escuchado en
cuchan. Esto se extiende desde la formación escolar la radio y la televisión».
21
¿No está sucediendo eso en
hasta la teológica en escuelas superiores. Muchos de nuestro ambiente hoy? ¿Por qué si no el éxito de las «sec-

los que enseñan religión, y ocasionalmente también tas» y de los fundamentalismos? El magisterio de la Igle-

quienes predican, tienen una deficiente, si no sim- siaha tomado, al respecto, una posición muy clara que
plemente desactualizada formación bíblica, o carecen lamayoría católica desconoce. La advertencia de R.
de ella del todo (algunos la tuvieron pero la desterra- Brown puede ser también un desafío para nosotros.
ron) y se dedican a elucubrar.... Enseñan en base a la
formación religiosa que recibieron o que conviene —
a sus ideas. Muchos creen que «conocimiento bíbli-
co» significa haber leído textos de la Biblia y punto,
como los fundamentalistas. Por esa razón Pío X ha-
bía creado el Pontificio Instituto Bíblico en Roma, para
asegurar la recta formación bíblica. Y por la misma
razón escribió Pío XII su famosa encíclica Divino afflante
Spiritu. 21
R.J. Neuhaus (ed.), Biblical Interpretation iti Crisis, 44.

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