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ORFEO

XAO TSE-TUNG - ISSA - JORGE TEILLIER - JORGE VELEZ


GABRIEL CARVAJAL - SERGIO HERNANDEZ

NO 1 Octubre 1963
-
QUIEN ENTRA POR AZAR POEMA
El hombre envejece pronto, pero no el cielo.
Quien entra por azar en la casa de u n poeta Cada aiio que pasa nos trae la Fiesta del
No sabe que 10s muebles se apoaeran de el Otoiio.
Que cada nudo de la madera encierra. Hoy la Fiesta del Otofio ha vuelto una vez
Mas gritos de pajaros que el corazon del mas.
bosque Las flores de or0 exhalan sobre el campo de
Y basta que en la tarde sobre u n rincon batalla u n perfume que nunca tuvieron
brillante antes.
Una lampara pose su cue110 de mujer La fuerza del viento que sopla una vez a1 aiio
Para liberar de pronto mil enjambres de e n el otoiio
abejas n o es como el resplandor luminoso de la
Y el olor a pan fresco de cerezos floridos primavera.
Pues tal es la alegria de .esa soledad Ei viento del otoiio vale mas que el resplanrlor
Que una caricia cualquiera de la mano de la primavera.
Devuelve a 10s muebles pesados y taciturnos El otofio es la niebla extendida por la
La levedad de un arbol en la maiiana inmensidad del cielo y del agua.
Mao Tse-Tung.
Rene Guy Cadou. Este poema pertenece a un ci-
clo escrito por Mao Tse-Tung
(Franc&. [Link] prin- entre 1929 y 1931 y publicado
cipales: “Helena o el Reino Ve- recien en mayo de 1962 en “Li-
getal’’ y “Los Bienes de este teratura Popular” de Pekin,
Mundo”). con la siguiente advertencia del
autor: “Estos seis poemas no
son otra rosa que canciones ta-
rareadas montando a caballo en-
tre 1929 y 1931, canciones que yo
habia olvidado totalmente. Los
camaradas de “Literatura Popu-
lar” las recogieron y me las en-
viaron, pidiendome autorizacion
para publicarlas. Accedi a su pe-
TRES HAIKU ticidn, tras haber hecho algunas
correcciones”.

Gorrion huerfanito
Ven y juega
Conmigo.
ALONDRA DEL RECUERDO
Hermoso especthculo:
A traves del agujero del papel e n la ventana Alondra del recuerdo
La via Iactea. es tu sangre la que corre
y no la mia.
Hacia el hueco Alondra del recuerdo
De la nariz del Gran Buda he cerrado mi pufio.
Ll,ega una golondrina. Alondra del recuerdo
avecilla muerta.
ISSa. NO debiste venir
a comer en mi mano
10s granos del olvido.
(Poeta japonCs. Vivid entre 1763
y 1827. Las traducciones son de Jacques Pr6vert.
Osvaldo Svanascini).
(Naci6 en 1900. Obras principa-
les: “Paroles”, “Spctacle” y “La
pluie et le beau temps”).
Por avrnidas de or0 las tinieblas. Desde Entonces, la palabra florecida en 10s hueso:.
E’ UP. de30 ligero, ave-luz, cardador de alturas: que dispersaron 10s chacales. La Palabra puesta
smdr, y vastago dc tiernos cilios. como una hostia en 18 lengua sangrante. Esa elipse
que desde la mas antigua rebeli6.i de lo azul
En el nombre de la Tierra, del Vieiito y ~. de la inclina tus ojos.
LlUCria.
sobre e! pecho el mar el signo de las germinacion . . .y [Link] una copa rebosante de tu muerte.
sobre la frente del mar el meteoro-falena-activo Designado fuiste vehedor, coinpilador de 10s
sobre la piel viva del mar el alicnto d: la mueit e . trajines
Incertidumbres, Poderes, Sabores. La nochs de la noche, joh transmutador de 10s bocados
con sus redes de seda atrapando rumiantes (le aciagos!,
perfecta albura: porque la sal, aquella impronta del ostracismo de
y hubo quien revel6 su presencia, aili, en la tal:t 10s mares,
de 10s bosques de estaiio. lleg6 a 10s labios, llego en un akteo blanco
sin memoria de sus migraciones. Y t u frente,
Que rostro de achote conmino a la nube rasan‘te? alta,
P: ira proiongaba 10s paisajes m h a11a del vuelo-colibri.
el oido aun en ritmos coloidales, la palabra ...y llegbbas tal u n crisol 10s ojos encendidos.
destilada de u n silabario de niebla -ah, 10s Las guerras de tu muerte fueron tu vida, ah
nubiles terrores- soldado amargo,
la brida-pahbra del tambor galopante, bruju la el del pecho codiciado por manos sabios, por
para las geograffas del alma: Norte y Sur, Este soleadas manos,
y Oes:te, fina voz del. barro, adherida a la Via Lactea y a1
n- In *lr\ro&An sinnnnmnn. ~ r i i n o dol d o i n i,.bo1
rl
cu L a A a v i a b A v u girupuLlrpu. uLupLy ,AIJy
sicomoro, cn 10s principios egregios, cuando a6n
de las iniciaciones, la pulpa consagrada no estaba hendida la Roca Maestra,
en la salmodia que haria reventar el ojo del el Cristal-Puei!te, vehiculo de toda inquietud saiita.
wrofanador.
iCuantas resonancias para el labio de humo! En la patena sostenida por manos desbordantcs,
Una Palabra el Sol.
vindicativa de la razon de millones de bufalos En. el. frenesi de tu boca, simiente de 10s
chocando contra u n planeta. equinoccios, el drama de las resurecciones.
Sffior de las ornitofanias, en ~ ‘ escabel
1 del fresno.
Entonces, que el polvo siga presidiendo 10s exodos. Deglutidor de carbones encendidos, consumidor de
Y sobre las multitudes que acuna el ultravioleta sustancias
del Tiempo, el vuelo inaugurado por la piedra-luz. calcareas para el mimetismo espectral; sofiador
Viajes, viajes, viajes.. . Valles desnudos de verde, de 10s suefios colectivos cerca de las tumbras;
inacabables praderas de hongos; dias duros, de cuidador
calcio; de prrros rojos ... aguilas, avefrias, chochas y un
noches perforando sus nichos de plomo en 10s arando
dominios del extasis. encarnado.. . el que lleva un gorro de piel de buho
Ah, Extravios en la casta burbuja de sangre. y azota a un eiifermo con un ram0 de ortigas,
Un canto es, entonces, un largo viaje. el que
se sumerge en u n rio y no sale hasta que no hz
&De a u l lejano yurte descendeis, caminante? aprendido
Que arribais desde una larga noche, guerrero con el canto dzl rio; el que es confortado con un
penacho funerario. liquido rojo,
Que poblais riberas de rios y de lagos tranquilos. y tiene como protector a un hombrecito de ojos
Que erigis un zigurat: acechador de indicios, de jade;
descifrador del habla de 10s pajaros, de 10s el que come serpientes para capturar el silabario
azucares: la guanabana, el mamey, el caimito de 10s pajaros, ,e1 que trasmite, soplando, a travks
y la gama-secreta de la cochinilla. de u n b a m b ~
ias voces de 10s espiritus. Ay, que fuiste
Arbol de humo sosten de 10s frisos del cielo. coordinadoi
Que tus hojas de Jaspe no hieran la atmosfera del asombro, atisbador, anunciador de las ;
., . t u otodos deshojaran fuera del tiempo. metereologia?
ESTE NUEVQ ARQ NUEVO
Afio Nuevo en el relaj de campana.
Solamente hay un poco de agua en el jarro
familiar
P T T A N n n F S T A S 7ilN T A nRCTTRTl3Al-l .7
x UII
---_
yuco ut: .__.
J
.. ,.-:-.. 2.- ^ _ Y ^ ^
I I I U b l C a uucllllc ell
1..
l
k
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d gulbdlld.
----
De la percha no cuelga ninguna otra prenda
me acerco a ti, sin que lo percibas, querida
t e tom0 e n brazos y te llevo a1 campo. Como si el afio se hubiera marchado
Te ,abro como la corteza del arbal afioso, Con el abriga y el sombrero puestos.
t e extiendo como el herbal,
resguardo todos tus suefios y 10s encierro Entonces se comprende la inutilidad del
e n las orillas calendario.
del campo La supremacia del vino sobre el agua.
y del mar. Porque este salon no sera fiesta
Mientras no lleguen 10s invitados.
Porque esta noche no sera afio nuevo
M A S BELLOS Q U E ’1UIJ.M LUS CUADROS Mientras no vengan 10s amigos
Y la vecina traiga el anillo de su abrazo.
son 10s ojos que las miran,
y h a y color tan oscuro
Para entonces habra sobre esta mesa tantz
que so10 lo ven 10s ciegos.
cosa .
Durante algunas haras
Tanta cosa y un poco de silencio.
10s museos estan desiertos,
Cruzado de pequefias campanas:
pero 10s ojos se buscan
Vasos y miradas, risas y cucharas que se
y encuentran en cada esquina.
chocan
LDe noche qui6n visita
Y cuando huya del jarro.
las pinturas antiguas?
E1 vino que nombra a 10s amigos ausentes
LQuikn ve las sombras brujas
Cuando se vacien las copas rubias y morenas.
que proyectan 10s colores?
Entollces,
La duefia de casa traera muchas sillas
el color y la linea Un poco de vino para llenar las copas
s a n ma,s grandes que todos Y un poco de mcsica
10s otrc,s c yu’- n n ~miran
~ I I OI.”- -
.
1 --I. para llenar el espacio vacio de la guitarra.

CUANDO LO CELESTE ROZA


LQS PATI& HNTERIQRES
lo celeste,
nace la pie1 dorada En 10s patios interiores, el viento
hasta el borde del mar, mece cunas abandonadas. Del arbol
que plant6 el abuelo caen m’anzanas
sin madurar, acompasadamente,
remedando pasos de almas en pena.
En 10s patios interiores,
In ncche se arrebosa .en su fantasma
y 10s gallos preguntan a la luna
a que horas sale el sol.

Floridor Perez.

Nacio en 1937, en Yales, lugar


del Chile austral. Estudio en las
Escuelas Normales de Valdivia y
de Victoria, y es actualmente
profesor m r a l en Mortandad. Di-
rige cn Los Angeles la hoja li-
teraria “Trebol”.
LOS DQMPNIQS PERDIDQS
Hornenale a Alain-Fournier

Estrellas rojas y blancas nacian de tus manos.


Era un atardecer de hace mas de sesenta
aiios,
era en 189. . e n La Chapelle d’Angilloa,
eran las estrellas eternas del cielo de la
adolescencia .

En la noche apagaste las lamparas


para que hallaramos 10s caminos perdidos
que nos llevan hacia un laud roto y trajes
de otra Cpoca,
kLacia una caballeriza ruinosa y un granero que jugaban a 10s bandidos igual que e n
de fiesta cualquiera aldea del mundo,
en donde se reunen muchachas y ancianos perseguian gansos bajo una cansada llovizna
que lo perdonan todo. o ayudaban a sus madres a desvainar arvejas,
mientras las nubes pasaban hacia el entizrr3
Pues lo que iinporta no es la Iuz que de una desconocida,
encendemos dia a dia la unica que nos hubiese amado de verdad.
sino la que alguna vez apagamos
para guardar la memoria secreta de la luz. Anochecia
Lo que importa no es la casa de todos 10s dias y a1 tafiido de una campana llaniando a la
sino aquella oculta tras u n recodo de 10s fiesta
suefios. se rompi6 la dura corteza de las apariencias
Lo que importa no es el carruaje y aparecieron la casa rodeada de glicinas, una
sino sus huellas descubiertas por azar en el muchacha leyendo en la glorieta bajo el
barro. piar de 10s gorriones, el ruido de las ruedas
Lo que importa no es la lluvia de un barco lejano.
sino su recuerdo tras 10s ventanales en pleno La realidad secreta brillaba como u n fruto
verano. madurc.
Te .encontramos en la ultima calle de una Empezaron a encenderse las luces del pueblo.
aldea del sur, Estabamos en la ultima calle de un pueblo
eras un vagabundo de barba crecida con una de! sur.
nifia en brazos, LOS niiios entraron a sus casas. Oimos el
era tu sombra -la sombra del desaparecido silbido de un titiritero que te llamaba.
en el Marne en 1914- Desapareciste diciendonos: “No hay casa, ni
que se debenia con nosotros padres, ni amor, solo compaiiseros de juego”.
a mirar a 10s niiios Y apagaste todas las luces
para que viCramos brillar en el cielo de Is
adolescencia
las estrellas rojas y blancas que nacieron de
tus manos
en un atardecer aldeano de 189.. .

Jorge Teillier .

Naci6 en Lautaro, 1935. “Para


angeies y gorriones” (1956), “El
cielo cae con las hojas” (1958),
“El Brbol de la memoria” (1961).
ALTQ VOLANTIN. i .

Alto volantin de septiembre,


pequeiia llama entre las nubes,
encumbrado pCtalo
de mis dias celestes,
duermes aun en mi memoria,
sin despertar a1 trompo
oue bailara en mi vida
eternamente .

pazaron otros dias,


fui enredando mi juventud
a viejos libros,
mi rostro tom6 la palidez de 10s papeles,
f u i dejando mi sangre en 10s suburbios,
pero a ti no renuncio,
derribando volantin;
trompo doliente,
mi claro amanecer
e n este anocheciendo ME PERSBGUE CHILLAN.. .
permanente.

Me persigue Chillan
por todas partes;
remecida uva sol;
placida plaza,
viene conmigo desde siempre,
arsenal de la patria.

Chillan es lo que tengo


y eso es bastante,
para t a n grande sed
que ando trayendo,
no hay otro cantaro que valga;
para tanto cansancio acumulado,
no hay otra almohada.

Chillhn fue mi principio,


fue mi maiiana;
lampara verdadera
nunca se apaga.

Sergio Hernandez.

Sergio Hernandez naci6 en Chi-


11th en 1931. Es autor de “Can-
tos de Pan” (1959). Residi6 du-
rante dos afios en Espafia, y es
actualmente profesor de litera-
tura en :l Colegio Regional de la
Universidad de Chile en Anto-
fagasta.

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