Avril Cornejo, 5to II Cs. Naturales.
BIOÉTICA | Mutilación Femenina, la lucha y la esperanza.
¿Sería posible imaginar un mundo donde una de cada veinte mujeres, ha
sufrido la suerte de pasar por una terrible, e indudablemente cruel
experiencia como la Mutilación Genital Femenina?
Es lamentable tener que afirmar que esta es una realidad de millones de
mujeres alrededor del mundo. Pero, ¿Qué es la MGF?
Llamada también Circuncisión Femenina, es una práctica realizada a
mujeres y niñas, normalmente desde su infancia o adolescencia, aunque
en algunos casos incluso se suele llevar a cabo cuando son bebés. Consta
de la total o parcial eliminación de sus órganos genitales siendo cortados,
amputados o extirpados. Estos procedimientos varían en 4 tipos, tales
como la clitoridectomía, la escisión, la infibulación y la perforación,
cauterización o raspado de los mismos. Se ha llevado a cabo en millones
de mujeres, mayormente procedentes de comunidades de África, Asia y
Medio Oriente, realizado con los argumentos de aumentar el placer sexual
del hombre, signo de higiene y fidelidad, conservación de la virginidad e
incluso nivel de valor de la mujer. En algunos casos también es utilizada
como simbolización del paso a la vida adulta o la matrimonial.
Este cruel procedimiento y violación de los derechos humanos provoca
en las mujeres un insoportable dolor físico y emocional que duran toda su
vida, sin ellas haber podido tener la capacidad de decidir. Desde
problemas graves de salud hasta traumas psicológicos profundos, las
víctimas enfrentan un camino lleno de dolor y sufrimiento.
Varios testimonios de mujeres de este tipo de culturas, como el de Bishara
Sheikn Hamo, una activista de la comunidad Borana, en Kenia, quien sufrió
su mutilación a los once años de edad junto a otras 4 niñas. Relata la falta
de consentimiento, el dolor y las consecuencias de las mujeres afectadas
sometidas a una MGF y su experiencia. Actualmente, Bishara lucha por
detener totalmente esto.
En mi opinión, es muy inhumana la violencia (por cierto, sin estudio
médico alguno que avale su finalidad) hacia las mujeres, ya que no solo
afecta su dignidad, sino también sus capacidades tan naturales que
poseen, su inocencia y su libertad de poder disfrutar su infancia y su niñez
sin sufrir tanto dolor.
La lucha en contra de la circuncisión femenina no solamente es por una
razón de derechos humanos, también es por la igualdad de los géneros y
de los distintos papeles de la mujer en las sociedades, de los inútiles
estereotipos o requisitos que deben cumplirse en algunas culturas para ser
dignas de valor o importancia.
Ninguna mujer o niña debería ser mutilada por tradición ni cultura, y
debería ser totalmente prohibida esta práctica, la cual viola sus derechos
en todo sentido. No tenemos que permitir que esto siga ocurriendo, su
prohibición es una necesidad urgente. Es hora de que se actúe y se luche
en nombre de las mujeres que no tienen nuestra misma suerte, a las que
su libertad de decisión, les fue arrebatada. Para que ninguna mujer o niña
vuelva a pasar por esto jamás.