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Vida extraterrestre y cristología en Teilhard

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Ciencia-Religión

Vida inteligente extraterrestre


y cristología en Teilhard
de Chardin
Agustín Udías Vallina, SJ
Catedrático Emérito de Geofísica – Universidad Complutense (Madrid)
E-mail:[email protected]

Recibido: 16 de marzo de 2020


Aceptado: 3 de julio de 2020

RESUMEN: Desde la antigüedad se ha pensado en la existencia de otros


mundos habitados y desde la revolución copernicana se habla de la plu-
ralidad de los mundos. La imagen actual del universo con miles de millo-
nes de galaxias y en ellas miles de millones de estrellas, alrededor de las
que puede haber sistemas planetarios, hacen muy probable la existencia
de vida inteligente extraterrestre, aunque en el presente no hay todavía
ningún indicio claro de ella. La teología cristiana no niega la posibilidad
y propone varias formas de comprender su situación respecto al pecado,
la gracia, la redención y la encarnación. Teilhard de Chardin considera el
problema y relaciona su situación en cada caso con la evolución de la vida
siguiendo el principio de complejidad-consciencia y su realización final en
la unión en el Cristo-Omega. Propone una multiplicidad de encarnaciones
del Cristo cósmico, sin excluir del todo la posibilidad de una sola en la
tierra válida para todo el universo.

PALABRAS CLAVE: vida extraterrestre inteligente; planetas habitables;


SETI; problemas teológicos; Teilhard de Chardin; Cristo-cósmico; plura-
lidad de encarnaciones.

Extraterrestrial intelligent life and Christology


at Teilhard de Chardin
ABSTRACT: The existence of other habitable worlds has been proposed
from antiquity and from the Copernican revolution, a plurality of worlds
have been considered. The present image of the universe, with thousands
of millions of galaxies and in them thousands of millions of stars around
which there are planetary systems, makes very probable the existence of

Razón y Fe, 2020, t. 282, nº 1447, pp. 217-227, ISSN 0034-0235 217
Agustín Udías Vallina, SJ

extraterrestrial intelligent life, although there is not yet clear evidence of


it. Christian theology does not deny this possibility and proposes several
ways of understanding sin, grace, redemption and incarnation in an in-
habited universe. Teilhard de Chardin considers the problem and relates
in each case its situation with life evolution according the law of complex-
ity-consciousness, and its final realization in the union in the Christ-Ome-
ga. He proposes a multiplicity of incarnations of the Cosmic-Christ, with-
out totally excluding the possibility of only one in the earth valid for the
whole universe.

PALABRAS CLAVE: extraterrestrial intelligent life; habitable planets;


SETI; theological problems; Teilhard de Chardin; cosmic-Christ; plurality
of incarnations.

1. El problema actual de habló de los muchos mundos (De


la existencia de vida l’infinito universo e mondi, 1584).
extraterrestre inteligente
A finales del siglo xvii, Bernard
de Fontenelle publicó un popular
En muchas de las mitologías anti-
libro sobre la pluralidad de los
guas se habla ya de mundos fue-
mundos (Entretiens sur la pluralité
ra del nuestro y la posibilidad fue
des mondes, 1686) dirigido espe-
considerada por los filósofos grie-
cialmente a las lectoras femeninas,
gos con diferentes respuestas. La
donde habla de la posibilidad de
idea se sigue repitiendo con dis- vida extraterrestre, empezando
tintas respuestas. En especial, des- por los habitantes de la luna con
de que se aceptó el sistema helio- los que dice que algún día podrá
céntrico, propuesto por Copérnico establecerse comercio. Afirma
en 1543, y el sol pasó a ser una es- también que otros planetas del sis-
trella, como las otras muchas que tema solar pueden también estar
vemos en el cielo, y que se extien- habitados, dando algunas caracte-
den por todo un espacio infinito, rísticas de sus habitantes, y lo mis-
como ya Thomas Digges propuso mo propone para los planetas al-
en 1576, se empezó a pensar que rededor de las otras estrellas. En el
algunas estrellas podían tener siglo xix la idea se hace más popu-
planetas en los que podía haber lar y tenemos, por ejemplo, desde
vida inteligente. De los primeros el punto de vista de la astronomía
y más entusiastas proponentes de el libro del astrónomo francés Ca-
esta idea fue Giordano Bruno que mille Flamarión, La pluralité des

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mondes habités (La pluralidad de riar entre mil y un millón 1. Drake


los mundos habitados, 1862). fundó en 1960 en California SETI
(Search for Extraterrestrial Intelli-
Actualmente nuestra imagen del gence), un centro de investigación
universo con miles de millones de para la búsqueda de vida inteli-
estrellas solo en nuestra galaxia gente extraterrestre.
y miles de millones de otras ga-
laxias, (se calcula que puede haber Uno de sus miembros más cono-
un total de 7 × 1022 estrellas en el cidos fue el astrofísico Carl Sagan
universo observable), la edad del que comprobó en 1990 cómo las
universo de 13.800 millones de emisiones electromagnéticas de la
años por un lado, y nuestro cono- actividad en la tierra se detectaban
cimiento de la evolución de la vida en una sonda espacial, como ejem-
sobre la tierra hace difícil pensar plo de que se podrían detectar las
que este sea un suceso único solo provenientes de otros planetas.
de nuestro planeta. Es razonable Desde 1992, se han observado pla-
netas (llamados exo-planetas) en
pensar que se den las condiciones
otras estrellas además del sol, que
necesarias para la aparición de
en la actualidad suman más de
vida y su evolución a una vida in-
3000. Hay que tener en cuenta que
teligente también en otros plane-
todavía no tenemos observaciones
tas girando alrededor de alguna
directas de los planetas mismos,
estrella, empezando por alguna de
sino que su existencia, órbita, ta-
las de nuestra galaxia. La aparente
maño, constitución, etcétera, están
contradicción entre la alta proba-
deducidas de cómo influyen en la
bilidad de que existan en nuestra observación de la estrella alrede-
galaxia otras civilizaciones de- dor de la que giran. En algunos de
sarrolladas y el hecho de que no ellos se dan algunas de las condi-
tengamos noticias de ellas, se co- ciones (distancia a la estrella, ór-
noce como la “paradoja de Fermi”, bita, constitución, etcétera) para
formulada por el famoso físico poder albergar vida como en la
Enrico Fermi en 1950. En 1961, el tierra. Por ejemplo, un sistema de
astrónomo Frank Drake propuso particular importancia es el cono-
una ecuación para calcular el nú- cido como Trappist-1, formado por
mero de civilizaciones en nuestra una estrella enana roja, a una dis-
galaxia o en el universo entero,
que ha recibido muchas críticas y 1
M. D. Lemonick, Other Worlds: The
propuestas alternativas. Algunos search for Life in the Universe, Simon and
calculan que el número puede va- Schuster, Nueva York l998.

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tancia de la tierra de 40 años luz, diciones que deben cumplirse en


con siete planetas a su alrededor, un planeta para que exista la vida
tres de ellos en los que se conside- (ni muy cerca ni muy lejos de la es-
ra la “zona habitable”. trella, ni muy frío, ni muy calien-
te, etcétera). Así refiriéndose a la
Cabe preguntarnos si el conjunto temperatura en la zona habitable
de condiciones para la evolución alrededor de una estrella, Stephen
de la vida inteligente se puede dar Hawking dice “como Goldilocks,
en muchos o pocos casos en todo el el desarrollo de la vida inteligente
universo. Si consideramos las con- requiere que la temperatura pla-
diciones que se dan en la tierra, y netaria sea la correcta (just right)”2.
que han hecho posible la evolución A los planetas que cumplen todas
de la vida hasta el nivel inteligen- las condiciones necesarias para el
te, vemos que forman un gran con- desarrollo de la vida se les llama
junto, no solo la distancia adecua- “planetas Goldilocks”.
da al sol, para que la temperatura
sea la correcta, sino otras muchas En la actualidad hay varios pro-
como, por ejemplo, la regularidad gramas de observación en algunos
de su órbita y rotación, su tamaño grandes observatorios, como el elt
para que la fuerza de la gravedad de Chile y el vla radio-telescopio
sea la adecuada, la existencia de de Nuevo Méjico, buscando indi-
un campo magnético que defienda cios de vida inteligente fuera de
de las radiaciones solares y cósmi- la tierra. La búsqueda se centra en
cas, etcétera. En astrobiología para encontrar radiaciones electromag-
este conjunto de condiciones, que néticas que por sus características
deben ser las correctas, evitando no son naturales, sino producidas
los extremos, se usa el término por seres inteligentes extraterres-
inglés Goldilocks (Rizos de oro). El tres. El año que viene está previsto
término está tomado del nombre el lanzamiento del observatorio
de la protagonista de un cuento orbital James Webb Space Tele-
infantil (The Three Bears, Los tres scope, que se espera puede abrir
osos) en el que una niña encuen- nuevas posibilidades para la de-
tra en el bosque, en la casa de una tección de señales provenientes de
familia de osos, tres platos de sopa vida inteligente extraterrestre. La
uno muy caliente, otro muy frío y gran dificultad está siempre en las
otro templado, a la temperatura enormes distancias, que se miden
adecuada (en inglés, just right). El
plato templado, a la temperatura 2
S. Hawking – L. Mlodinow, El gran
adecuada, es la imagen de las con- diseño, Crítica, Barcelona 2010.

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en años luz (la distancia que reco- contrario, pensar que esas vastas
rre un rayo de luz en un año, la luz regiones son desiertos deshabita-
del sol tarda ocho minutos en lle- dos y piensa más bien que deben
gar a la tierra). Según la teoría es- estar poblados de seres inteligen-
pecial de la relatividad de Einstein tes y racionales, capaces de cono-
la velocidad de la luz no puede su- cer, honrar y amar a su Creador.
perarse, lo que impone un límite
a nuestras observaciones. En nues- El problema ha preocupado tam-
tra galaxia, solo hay siete estrellas bién a los teólogos más recientes.
que están a menos de diez años El teólogo jesuita Joaquín Salave-
luz de distancia y 41 a menos de rri publicó en esta revista, en 1953,
quince, mientras las más lejanas un artículo sobre la vida inteligen-
están a cien mil años luz. Fuera de te extraterrestre y el dogma cató-
nuestra galaxia la más cercana es lico 3. Salaverri empieza afirmando
la galaxia de Andrómeda y está que el problema se remonta a los
a dos millones y medio de años autores de la antigüedad y la po-
luz de distancia. Estos simples da- sibilidad sigue planteándose hoy.
tos muestran la dificultad en en- Después de una larga presenta-
contrar algunos indicios que nos ción histórica en la que deja claro
lleguen de vida inteligente fuera que la opinión común de los teó-
de la nuestra, aunque se sigue in- logos no ve ninguna dificultad en
tentando con mucho interés, ya que Dios haya creado otros mun-
que de encontrarse sería un gran dos habitados por seres inteligen-
descubrimiento. Así que se sigue tes, Salaverri afirma:
buscando.
“Los dogmas principales que
pudieran relacionarse con esos
seres posibles son el de la unidad
2. Vida inteligente extraterrestre
del género humano, el del peca-
y teología cristiana
do original, el de la redención
cristiana, y el de la supremacía
El astrónomo jesuita Angelo Sec- de Cristo sobre todo lo creado.
chi, director del observatorio del En general podemos asegurar
Colegio Romano, en su obra Le que si algún día la ciencia llegase
soleil (El sol, 1877) no ve dificul- a demostrar la existencia de seres
tad con la fe cristiana considerar humanos en los astros, ninguno
habitados los mundos existentes
alrededor de las innumerables es- 3
J. Salaverri, “La posibilidad de seres
trellas que observamos en el cie- humanos extraterrestres ante el dogma
lo. Más bien considera absurdo lo católico”, Razón y Fe 148 (1953), 23-43.

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de los dogmas se hallaría en pre- dice que según él no se puede pre-


sencia de una seria dificultad”. sumir que no existan otras formas
de vida inteligentes en el universo
Pasa luego a examinar las posibi- además de la nuestra. Cuál sea su
lidades de nuestro encuentro con situación respecto a su estado de
ellos, partiendo como él dice que gracia es difícil de suponer, aun-
no sabemos cuál es el plan de Dios que afirma que no se puede pro-
sobre ellos para terminar diciendo bar que una encarnación múltiple
que “el mutuo conocimiento debe- sea absolutamente impensable.
ría resolverse por ambas partes en Así un teólogo no puede decir mu-
un generoso tributo de alabanza a cho más sobre este tema, sino solo
la sabiduría y bondad de Dios”. indicar que la revelación cristiana
tiene como fin la salvación de la
Más recientemente el problema
raza humana en la tierra.
ha sido tratado por el teólogo do-
minico Thomas F. O’Meara 4. Des- O’Meara examina con cuidado
pués de considerar la posibilidad la cuestión bíblica, en especial los
y probabilidad de la existencia de textos cosmológicos de Colosen-
seres inteligentes y libres en otros ses y Efesios. La reflexión teológica
planetas y las opiniones de algu- vuelve a plantearse, en vista a la
nos científicos sobre el tema, pasa existencia de vida extraterrestre,
O’Meara a considerar las posicio- que lo que es importante para el
nes de los teólogos, empezando teólogo es su situación respecto a
con Orígenes y Santo Tomás y ter- revelación/gracia y mal/pecado. A
minando con los modernos Joseph diferencia de nosotros, criaturas
Pohle (1852-1922) y Karl Rahner
inteligentes, en mundos remotos
(1904-1984).
pueden estar sin gracia, ni revela-
De los dos últimos, recoge que Po- ción y también sin mal, sufrimien-
hle contempla la posibilidad de la to y pecado. Queda abierta la cues-
existencia de seres extraterrestres tión de si es posible una vida a un
que pueden encontrarse en estado nivel puramente natural, sin una
natural y de felicidad natural con especial relación con el Creador a
posibilidad de estado de gracia. En través de una revelación especial,
sus planetas puede o no haber ha- lo mismo que la posibilidad de la
bido una encarnación. De Rahner ausencia del pecado. Así O’Meara
propone que debemos estar abier-
4
 T. F. O’Meara, “Christian Theolo-
tos a la posibilidad de una variedad
gy and Extraterrestial Intelligent Life”, de formas de vida inteligentes con
Theological Studies 60 (1999), 3-30. también una variedad de relacio-

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nes con Dios. Pueden existir mu- 3.  eilhard de Chardin


T
chas formas de vida inteligente con y el problema cristológico
distinta relación sobrenatural con
Dios o con distintas formas en que A Teilhard de Chardin le preocu-
la vida de Dios es participada por pó muy pronto el problema de la
las posibles criaturas. Esta varie- vida inteligente extraterrestre y
dad se aplica también a la existen- sus implicaciones cristológicas. En
cia del mal y el pecado. Se puede 1917, anota en su diario: “Es curio-
preguntar si la situación en la tierra so que yo no haya sido verdadera-
es la norma o una excepción, si está mente impactado, hasta solo des-
el mal extendido por la mayoría de pués de dos días, de la dificultad
los posibles mundos o solo en unos de conciliar mi doctrina del Cris-
pocos entre ellos la tierra. to-cósmico y la pluralidad de los
mundos” y añade: “es necesario
Un problema especial es el de la admitir una cierta manifestación
encarnación. O’Meara afirma que ‘polimorfa’ del Cristo cósmico…
la importancia central de Jesús, El Cristo-humano no sería, sino
como la Palabra de Dios encar- una ‘facie’ del Cristo Cósmico” 5.
nada, no implica su relación con Sin embargo, no se vuelve a ocu-
otros seres en otros planetas, aun- par del problema, sino mucho más
que el Logos divino es el Señor de tarde en 1953, en un corto escri-
todo el universo que ha creado y to con el título, “La multiplicité des
gobierna. Solo en el caso de que mondes habités” (La mutiplicidad
hubiera una sola encarnación, la de mundos habitados) 6.
de Jesús de Nazaret, su relación se
Por otro lado, el tema ha recibido
extendería a todo el universo. Los
poca atención por parte de sus nu-
creyentes tienen que estar prepa-
merosos comentaristas7. Teilhard
rados a un horizonte galáctico que parte de tres proposiciones de lo
puede incluir otras encarnaciones. que considera propiedades gene-
Termina el autor proponiendo que
la teología tiene que abrirse al co- 5
P. Teilhard de Chardin, Journal I, (26
nocimiento que las ciencias van
août 1915 – 4 janvier 1919), Fayard, París
proporcionando sobre el universo 1975, 281.
y aun a la existencia de otros uni- 6
Ibid., Comment je crois, Oeuvres 10
versos en los que hayan resonado (1969), 273-282.
7
G. Donnadieu, Teilhard de Chardin,
las palabras de Dios en el Génesis:
Science-Géopolitique-Religion l’avenir
“Hagamos nuevos seres a nuestra réenchanté, Les acteurs du savoir, París
imagen y semejanza”. 2018, 274-278.

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rales de toda materia: 1. La ma- “eventualidad positiva”. Parte


teria tiende naturalmente a agru- para ello de dos nociones que se
parse en sistemas cada vez más cumplirían en cualquier planeta:
complejos cuya prolongación es la la primera, el universo es psíqui-
vida; 2. La vida continúa su evo- camente convergente, bajo el efec-
lución hacia la emergencia de la to del proceso evolutivo de com-
reflexión (vida inteligente); 3. En el plejidad-conciencia; la segunda,
universo hay millones de galaxias el “Cristo universalizado” como
en las que la materia ha seguido fin de ese proceso. En cada plane-
la misma evolución, siguiendo la ta del universo en el que se haya
línea de complejidad-conciencia, realizado este proceso, llevando a
como la seguida en la tierra (Teil- la aparición y evolución de vida
hard ha expuesto este proceso a lo inteligente (substancia refleja),
largo de sus obras, por ejemplo, El para el creyente, encontrará tam-
fenómeno humano). Por lo tanto, en bién su “centro” en Cristo, en el
los miles de millones de sistemas que encontrará en consecuencia
solares existentes, la vida ha te- su centro todo el universo. Si hay,
nido las mismas posibilidades de por lo tanto, millones de mundos
nacer y llegar al estado inteligente habitados y para Teilhard esto es
(hominizarse). Concluye Teilhard lo más probable, es tiempo, como
que la idea de un solo planeta con él dice, de revisar un buen núme-
vida inteligente (hominizado) re- ro de “representaciones” teológi-
sulta tan “impensable”, como que cas y abandonar, lo que él llama
el hombre haya aparecido en la
el “geo-monismo”. Lo importante,
tierra sin relación con el resto de
sin embargo, es que nuestro plan-
los animales. Así se pregunta: ante
teamiento, tanto de este como de
esta prodigiosa multiplicidad de
otros problemas teológicos, sea es-
“centros siderales de vida inmor-
tructural y dinámicamente cohe-
tal”, ¿cómo debe reaccionar la teo-
rente con lo que se ha descubierto
logía?
hoy por la ciencia, de la evolución
Teilhard concede que la multi- universal de la cosmogénesis. Lo
plicidad de “humanidades” ex- importante es que a través de este
traterrestres no ha sido todavía planteamiento, termina Teilhard,
verificada (no en su tiempo ni “subsista y se consolide el dogma
todavía en el nuestro), añadien- en que se resumen todos los dog-
do que, quizás, no pueda nunca mas: In Eo omnia constant” (En él
serlo. Trata, sin embargo, de abrir [Cristo] todo tiene su consisten-
la teología a lo que llama una cia, Col 1, 17).

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4. 
¿Una o muchas encarnaciones? chaza, así, la posición contraria de
una sola encarnación (en la tierra)
Teilhard añade al final del escrito considerándola, aunque atractiva
una nota que encabeza “Hipótesis (séduisant), contraria a los hechos,
de J. M.”. No cabe duda que las ini- por un lado de la existencia de
ciales se refieren a Jeanne Mortier, millones de galaxias existentes y
fiel colaboradora de Teilhard des- extintas, y por otro de las enormes
de su primer encuentro en 1939, distancias inalcanzables para una
depositaria de sus escritos y en- comunicación entre ellas. Se deci-
cargada de su edición después de de como la “única solución” que
su muerte. La nota plantea el pro- cumple las dos ideas fundamen-
blema de si, teniendo en cuenta la tales “conjugadas” de un universo
multiplicidad de vida inteligente total convergente y centrado en
en el universo, la encarnación tie- Cristo (tercera naturaleza), centro
ne lugar en cada caso o una sola del universo total. Una nota del
vez en la tierra, válida para todo el editor, es decir de Mortier, acla-
universo. ra que la “tercera naturaleza” de
Cristo se refiere a una naturaleza
Teilhard a lo largo del texto ha cósmica que le permite centrar y
propuesto que en cada planeta, divinizar a todas las vidas consti-
en el que el proceso evolutivo, si- tutivas de un Pleroma extendido a
guiendo un camino similar al de todas las galaxias.
la tierra, ha conducido a una vida
inteligente (noosfera), su evolu- La hipótesis J.M., está explicada
ción debe continuar a nivel cons- en una nota del editor, es decir, de
ciente hacia su realización final en Jeanne Mortier misma. Empieza
la unión en el Punto Omega con reconociendo que en el universo
el Cristo Cósmico. Esta unión pre- entero, respecto a la Encarnación
supone que se habrá hecho pre- realizada en la tierra hay como
sente (encarnado) en cada caso. en ella también un antes y un
Es importante recordar que, para después. Para que la obra de la
Teilhard, el fin de la encarnación divinización de Cristo se extien-
no se reduce como en la teología da universalmente basta, enton-
tradicional a la redención del pe- ces, que en cada planeta en el que
cado original, sino a la realización exista vida inteligente, “Dios haya
final en Cristo, Punto Omega de suscitado y suscite hasta el fin de
toda la creación. Teilhard no ex- los tiempos profetas y sacerdotes
plicita, ni especifica los detalles a los que haya sido revelado el co-
de esta múltiple encarnación. Re- nocimiento y comunicado la gra-

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Agustín Udías Vallina, SJ

cia de la Encarnación redentora que S. Pablo dice de Jesús nacido


(en la tierra)”. Siendo el universo en el pueblo judío pero que se ex-
uno basta una sola inmersión del tiende a todas las naciones de la
Hijo de Dios para invadir y pene- tierra ahora se extiende a todos
trarlo todo de su gracia de filiación los habitantes del universo. Pode-
y concluye: “No hace falta más (a mos extender a todos ellos lo que
Cristo) que nacer una sola vez de él dice: “ya no hay judío ni griego,
la Virgen María, para dominar y esclavo ni libre, hombre ni mujer,
divinizar toda la creación”. si no que sois uno en Cristo (Gal 3,
28)”. El problema de la llegada de
Tenemos, por lo tanto, desde la
la noticia de la Encarnación a estos
concepción teilhardiana de la pre-
otros mundos se resuelve pensan-
sencia del Cristo Cósmico en el
do en un futuro de cientos de mi-
mundo, primero como Logos crea-
les o millones de años y del avance
dor y luego Centro y Punto Omega
en las comunicaciones. Al fin y al
hacia el que tiende por atracción
cabo a los habitantes de América
suya la evolución de la substan-
tardó 1500 años en llegar.
cia pensante (noosfera), que esta
se extienda a todas las numerosas
criaturas inteligentes existentes
5. Conclusión
en el universo, bien por virtud de
una única encarnación realizada
En nuestro universo formado por
en la tierra o por múltiples encar-
miles de millones de galaxias for-
naciones en cada planeta. Teilhard
madas cada una por miles de mi-
mismo pensaba que la segunda
llones de estrellas, en las que se
solución es la más adecuada, debi-
encuentran planetas girando en
do a las enormes distancias entre
torno suyo, la probabilidad es muy
los distintos centros posibles de
grande de que en algunos de ellos
vida extraterrestre en los miles de
exista vida inteligente. Aunque se
millones de galaxias y de estrellas
han observado ya muchos exopla-
con planetas en ellas.
netas girando alrededor de algu-
Sin embargo, la idea de una úni- nas estrellas de nuestra galaxia y
ca encarnación válida para todos se ha intensificado la búsqueda de
los seres inteligentes del universo, señales que muestren la existen-
puede ser más atractiva. Basta que cia de dicha vida, todavía no hay
Dios se haya unido en un punto ningún indicio cierto de ello. La
del universo en el hombre Jesús teología cristiana tradicionalmen-
para que todo el universo quede te no ha encontrado dificultad en
santificado. Se podría aplicar lo aceptar la posibilidad de que Dios

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haya creado vida inteligente en con el Cristo cósmico. Esto implica


otros mundos y se discute sobre la como más probable la existencia
presencia del mal, la redención y de múltiples encarnaciones de un
la encarnación en ellos. mismo Cristo cósmico en el que
se realice la convergencia final del
Teilhard de Chardin trata el pro- universo entero. Acepta, sin em-
blema desde el punto de vista evo- bargo, la posibilidad, de que de al-
lutivo de forma que toda vida inte- guna manera la encarnación reali-
ligente ha de encontrar finalmente zada en la tierra sirva para todo el
su realización en la unión final universo. n

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