UNIVERSIDAD DE
GUAYAQUIL
Facultad Piloto de Odontología
PATOLOGÍA BUCAL
Temas:
LESIÓN INICIAL MÁS FRECUENTE: GINGIVITIS.
COMPLICACIONES MÁS FRECUENTES: PERIODONTITIS.
Estudiante:
KELLY MAGGY DOMINGUEZ MENDOZA
Curso/ Paralelo:
4-2
Docente:
Dra. Fanny Alicia Mendoza Rodríguez MSc.
Junio del 2024
LESIÓN INICIAL MÁS FRECUENTE: GINGIVITIS
La gingivitis es un tipo de enfermedad periodontal caracterizada por la inflamación de las
encías que causa sangrado, edema, rubor, exudado o cambios en el contorno normal, y,
ocasionalmente, malestar.
Normalmente, las encías están firmes, bien adaptadas a los dientes, y contorneadas para
formar puntas interdentales finas. La encía queratinizada cerca de las coronas tiene un color
rosado punteado. Este tejido debe llenar todo el espacio entre las coronas. La encía más allá
de las coronas, llamada mucosa alveolar, no está queratinizada, está bien vascularizada, roja,
móvil y se continúa con la mucosa yugal. Con un abatelenguas, se comprimen las encías en el
área normal, que no debe drenar sangre o pus.
La inflamación o la gingivitis es el problema gingival más común, y puede evolucionar a
periodontitis.
La gingivitis puede ser:
● Inducido por placa (típicamente debido a la mala higiene bucal)
● No inducida por placa
Gingivitis inducida por placa
Casi todas las gingivitis son inducidas por placa. La placa mineralizada es una concreción de
bacterias, residuos de alimentos, saliva y moco con sales de calcio y fosfato. La mala higiene
permite que la placa se acumule entre la encía y los dientes; es decir, la gingivitis no aparece
en las áreas sin dientes. La irritación debida a la placa profundiza la grieta (surco) entre los
dientes y la encía, creando bolsillos gingivales. Estos bolsillos contienen bacterias que
provocan gingivitis y caries de la raíz. Otros factores locales, como la mala oclusión, el sarro,
la retención de comidas, arreglos dentales mal hechos, y la xerostomía, juegan un papel
secundario.
La gingivitis inducida por placa se puede precipitar o exacerbada por los cambios
hormonales, trastornos sistémicos, drogas o deficiencias nutricionales.
Los cambios hormonales que se producen en la pubertad, durante los ciclos menstruales y el
embarazo, y en la menopausia o que se deben a los anticonceptivos orales (o inyectables)
pueden exacerbar la inflamación.
Los trastornos sistémicos (p. ej., diabetes, sida, deficiencia de vitamina, leucemia,
leucopenia) pueden afectar la respuesta a la infección. Algunos pacientes con enfermedad de
Crohn tienen un área en empedrado de hipertrofia granulomatosa gingival cuando se
producen los episodios intestinales.
Los fármacos como la ciclosporina y la nifedipina y las deficiencias graves (raras en los
Estados Unidos) de niacina (que causa pelagra) o vitamina C (que causa escorbuto) pueden
provocar gingivitis.
La exposición a metales pesados (p. ej., plomo o bismuto) puede causar gingivitis y una línea
oscura en el borde de las encías.
Gingivitis no inducida por placa
La gingivitis no inducida por placa se produce en un pequeño porcentaje de personas. Las
causas incluyen infecciones bacterianas, virales, micóticas y, reacciones alérgicas,
traumatismos, trastornos mucocutáneos (p. ej., liquen plano, pénfigo), y los trastornos
hereditarios (p. ej., fibromatosis gingival hereditaria).
Para entender el curso de la enfermedad se describen 4 estadios:
LESIÓN INICIAL: las primeras manifestaciones de la inflamación gingival son cambios
vasculares que consisten esencialmente en la dilatación capilar y el aumento de la circulación
sanguínea. En términos clínicos, esta reacción inicial de la encía ante la placa bacteriana no
es evidente (gingivitis subclínica).
Al microscopio se observan rasgos clásicos de una inflamación aguda. Los cambios en
capilares y vénulas (dilatación), y la adherencia de los neutrófilos a las paredes vasculares
ocurre al cabo de una semana, y a veces tan solo 2 días después de la formación de un
depósito de placa. Los polimorfonucleares, en especial los neutrófilos, abandonan los
capilares, por lo que se observan en mayores cantidades en el tejido conectivo, el epitelio de
unión y el surco gingival.
En esta fase temprana también es posible reconocer cambios sutiles en el epitelio de unión y
el tejido conectivo perivascular. El incremento en la migración de los leucocitos y su
aglomeración en el surco gingival pueden relacionarse con un ascenso del flujo del líquido
gingival en el surco.
El carácter y la intensidad de la reacción del huésped determinan si la lesión inicial se
resuelve pronto, con restauración del tejido a un estado normal, o si se convierte en una lesión
inflamatoria crónica. Si ocurre esto último, al cabo de unos días aparece un infiltrado de
macrófagos y células linfoides.
LESIÓN PRECOZ: aparecen los signos clínicos del eritema como consecuencia de la
proliferación de capilares. Hay hemorragia ligera al sondeo.
El examen microscópico revela un infiltrado leucocítico linfocitario (75% de células T) en el
tejido conectivo por debajo del epitelio de unión. Hay un incremento en el grado de
destrucción de la colágena. Los grupos principales de fibras afectadas son las circulares y
dentogingivales. Los fibroblastos muestran alteraciones citológicas por lo que poseen menor
capacidad para producir colágena.
LESIÓN ESTABLECIDA: se considera una gingivitis crónica. Los vasos sanguíneos se
distienden y congestionan, el retorno venoso se altera y la circulación sanguínea se hace
lenta. El resultado es anoxemia gingival localizada, que añade a la encía enrojecida un tono
azulado. La extravasación de los eritrocitos hacia el tejido conectivo y la descomposición de
la hemoglobina en sus pigmentos elementales también puede oscurecer más el color de la
encía inflamada crónicamente.
Las células plasmáticas se tornan el tipo de célula inflamatoria predominante. Se encuentran
inmunoglobulinas extravasculares en tejido conectivo y epitelio de unión.
LESIÓN AVANZADA: la extensión de la lesión hacia el hueso alveolar caracteriza a una
lesión avanzada.
Diagnóstico de la gingivitis
● Evaluación clínica:
El hallazgo de un tejido eritematoso y friable en la línea de las encías confirma el diagnóstico
de gingivitis. Para detectar una enfermedad gingival temprana, algunos dentistas a menudo
miden la profundidad de los bolsillos alrededor de cada diente. La profundidad normal es < 3
mm; los bolsillos más profundos muestran riesgo de gingivitis y periodontitis.
Características clínicas: se observa el agrandamiento y enrojecimiento del margen gingival,
pérdida del contorno regular de la encía, a veces con agrandamiento y otras con recesión de
las papilas, pérdida del punteado y disminución de la consistencia. En algunos casos pueden
aparecer cálculos supragingivales, y en menor proporción, subgingivales. Su prevalencia
aumenta con la edad de los niños y son de consistencia más blanda que en los adultos.
Frecuencia: es rara verla antes de los 6 años de edad, de los 7 a los 12 pero la prevalencia y
severidad aumenta gradualmente hasta la pubertad. Se ha encontrado que el 35% de los niños
de 3 años y el 64% de los niños de 5 años tienen gingivitis. Es más frecuente en hombres que
en mujeres.
Factores que predisponen enfermedad gingival en niños:
● Exfoliación de los dientes temporales y la erupción de los permanentes, crean
relaciones morfológicas retentivas. Además el niño teme cepillarse los dientes
temporales móviles en exfoliación o el área donde está erupcionando un diente. En los
niños pequeños es frecuente una gingivitis temporal cuando erupcionan los dientes
temporales. Esta gingivitis se asocia a menudo con una erupción difícil y remite una
vez que los dientes han salido.
● La respiración bucal, por amígdalas o adenoides agrandadas (por lo general se
resuelven pasando la niñez), por hábito, maloclusiones o labio superior corto, cambian
las condiciones naturales de la humedad de la encía expuesta, lo que exacerba la
respuesta inflamatoria.
● Desniveles en la altura gingival, creados en especial en el sector anterior inferior por
diferente velocidad de erupción de los dientes contiguos, dificultad en el acceso al
cepillado. Puede estar acompañado con malposiciones dentarias durante el proceso
eruptivo y por lo general se corrigen al completarse la arcada dentaria y crecer la
mandíbula.
● La gingivitis está incrementada en niños con overbite y overjet excesivos, con nasal
obstrucción y hábito de respiración bucal.
● La mala higiene bucal.
● Las cavidades de caries, las obturaciones desbordantes y las
malposiciones dentarias.
● Los aparatos de ortodoncia crean áreas retentivas de placa entre la encía y los
brackets y dificulta el acceso a las superficies dentarias proximales.
Tratamiento de la gingivitis
Una buena higiene bucal y limpieza profesional regular
● La gingivitis simple se controla mediante una apropiada higiene bucal con o sin
enjuague antibacteriano. También se requiere cureteado o limpieza profesional a
mano o con instrumental ultrasónico. Si es apropiado, debe darse nueva forma a los
arreglos mal acabados o remplazarlos por nuevos y eliminar los irritantes locales. Si
existe algún exceso de encía, debe eliminarse. Los fármacos que causan hiperplasia
gingival deben interrumpirse, si es posible; si no, se debe mejorar el cepillado y la
limpieza cotidiana y frecuentar más al dentista para limpieza (al menos cada 3 meses)
para reducir la hiperplasia. Los tumores del embarazo deben extirparse.
En la gingivitis causada por trastornos sistémicos, el tratamiento debe dirigirse a la causa. En
la gingivitis descamativa durante la menopausia, la administración secuencial de estrógenos y
progestágenos puede ser útil, pero los efectos adversos de esta terapia (véase Terapia
hormonal) limitan sus indicaciones. También, los dentistas pueden indicar enjuagues con
corticoides o pasta dental con corticoides que se aplica directamente sobre las encías. La
gingivitis causada por pénfigo vulgar y trastornos mucocutáneos similares pueden requerir
tratamiento con corticosteroides sistémicos.
COMPLICACIONES MÁS FRECUENTES: PERIODONTITIS
La periodontitis es una enfermedad oral inflamatoria crónica que destruye progresivamente el
aparato de soporte dental. En general, se manifiesta con empeoramiento de una gingivitis, y
luego, si no se trata, con aflojamiento y pérdida de dientes. Son raros otros síntomas, excepto
en la infección por HIV o cuando se desarrolla un absceso, en cuyo caso el edema y el dolor
son comunes.
La periodontitis suele desarrollarse cuando no se trata adecuadamente una gingivitis, que
usualmente presenta abundante placa y cálculos (un acúmulo de bacterias, residuos de
alimentos, saliva y moco con sales de calcio y fosfato) o sarro debajo del borde de la encía.
En la periodontitis, se forman bolsillos profundos en el tejido periodontal donde se pueden
alojar microorganismos anaerobios, que hacen más daño que los que están presentes en la
gingivitis común.
Los factores de riesgo modificables que contribuyen a la periodontitis incluyen:
● Placa
● Tabaquismo
● Obesidad
● Diabetes mellitus (en especial tipo 1)
● Estrés emocional
● Deficiencia de vitamina C (escorbuto)
El abordaje de estas condiciones puede mejorar los resultados del tratamiento de la
periodontitis.
El diagnóstico se basa en la inspección, la evaluación periodontal y los rayos X. El
tratamiento implica limpieza odontológica hasta por debajo de los tejidos gingivales (encías)
y un programa vigoroso de higiene en el hogar. Los casos graves pueden requerir antibióticos
y cirugía.
TIPOS DE PERIODONTITIS
● Periodontitis crónica
La periodontitis crónica es un tipo de periodontitis causada generalmente por bacterias, se
perpetúa en el tiempo y como consecuencia los efectos persisten. La periodontitis crónica
suele estar asociada a adultos, ya que suele estar relacionada con la edad y en ocasiones
condiciones genéticas. Su principal característica es la pérdida de inserción del diente, es una
periodontitis que avanza lentamente y que podemos controlar su evolución.
El tratamiento de la periodontitis, en este caso, va relacionado con el control de su evolución
es decir tenemos que evitar que el avance sea rápido y evitar la pérdida de los dientes.
Para ello necesitamos hacer en primer lugar un diagnóstico correcto con sondajes
periodontales que nos ayudan a saber en la situación en la que se encuentra el paciente y a
partir de ahí llegar un plan de tratamiento de periodontitis que generalmente consiste en
técnicas de limpieza periodontal. Esto puede variar entre cirugías periodontales resectivas o
regenerativas a limpiezas gingivales con curetas o higienes dentales.
Con la mayoría de estos tratamientos no vamos a conseguir una mejora de la inserción pero sí
vamos a conseguir una paralización o ralentización de la enfermedad.
● Periodontitis agresiva
La principal característica de la periodontitis agresiva es la agresividad y rapidez de
aparición. Está dividida en dos partes la localizada y la generalizada.
Otra diferencia respecto de la crónica es que suele aparecer en pacientes jóvenes menores de
30 años como su propio nombre indica aparece con una pérdida de inserción de los dientes o
sólo de algunos dientes de manera rápida.
La localizada habitualmente aparecen primeros molares y en algún incisivo la generalizada
puede aparecer en toda la boca.
El tratamiento una vez más es el correcto diagnóstico y la detección precoz. El tratamiento irá
dirigido a unas técnicas de higiene periodontales unidas en ocasiones a tratamiento
antibiótico de manera sistémica es decir tratamientos por vía oral y en tratamientos
conservadores realizados sobre dichos dientes, es decir, obturaciones (empastes), coronas,
etc, es muy importante ser cuidadoso y que sean tratamientos que no aumenten el problema
periodontal.
● Gingivitis ulceonecrotizante (GUNA)
Otro tipo de periodontitis es la gingivitis ulceonecrotizante generalmente de carácter agudo
que suele aparecer en adultos jóvenes entre 15 a 30 años y que su principal característica es la
presencia de zonas ulceradas o necrosadas en la encía y muy habitualmente en la zona
papilar, es decir, en la encía presente entre dientes.
Generalmente van asociadas a situaciones en las cuales las defensas se encuentran
disminuidas, en muchas ocasiones la presencia de cálculo es muy habitual y también va
asociado a tabaquismo.
El paciente suele presentar dolor intenso gingival que le impide cepillarse de manera correcta.
El tratamiento de la gingivitis más habitual son colutorios con clorhexidina y metronidazol,
antibiótico específico para este tipo de bacterías.
Una vez superada la fase aguda debido a la dificultad de limpieza previa se recomienda una
limpieza profesional en clínica.
Esta enfermedad generalmente tiene muy buen pronóstico.
BIBLIOGRAFÍA:
● [Link]
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enfermedades-periodontales/periodontitis
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