Unidad 1-2 Merged
Unidad 1-2 Merged
CONTENIDOS:
HISTORIA DE LA PSICOLOGÍA PRIMERAS CORRIENTES PSICOLOGICAS
PSICOLOGIA EXPERIMENTAL CONDUCTISMO NEOCONDUCTISMO
INTRODUCCION AL PSICOANALISIS- OBJETO Y MÉTODO DE ESTUDIO PRIMERA Y
SEGUNDA TOPICA FREUDIANA LAS MANIFESTACIONES DEL INCONSCIENTE
CONSTITUCION SUBJETIVA- NARCISISMO El COMPLEJO DE EDIPO COMO
MOVIMIENTO PSIQUICO ESTRUCTURANTE ORGANIZACIÓN SEXUAL INFANTIL
Buenos días, antes de comenzar quiero darles la bienvenida a este espacio, espacio que
tiene sus particularidades y que juntos iremos recorriendo. Nos encontrara más de una vez
“desencontrados” seguramente, cuando alguno, producto del insomnio o de falta de tiempo
se conecte a las 3 am mientras otros duerman plácidamente, pero aun así nos encontrara.
Para comenzar entonces será necesario recorrer un poco la historia de la Psicología para
luego ir apropiándonos de ella. En nuestra vida corriente es frecuente hablar de psicólogos,
psicología, traumas, diagnósticos. A veces de manera acrítica se hacen juicios sobre la
personalidad de alguien. Evidentemente existe una cierta intuición de lo que todo ello
significa, pero esta materia tiene como objetivo poner fundamentación en lo que representa
a la psicología, de que se ocupa y de que se ha ocupado desde que nació como ciencia y
disciplina diferenciada de las demás. El objeto de estudio de la psicología, no es un objeto
empírico, sino que es conceptual, una construcción teórica y abstracta. Podríamos pensar si
corresponde hablar de la “psicología” o si más bien deberíamos hablar de las “psicologías”.
Para intentar dar alguna respuesta a esta pregunta trataremos de reconstruir su historia. La
palabra psicología proviene de dos palabras: psiche, que significa alma, y logos, que
significa discurso o teoría. Por lo tanto, psicología literalmente hablando significa: “teoría o
discurso sobre el alma”. ¿Pero de que se ocupa hoy la psicología? En líneas generales es
la ciencia que estudia la conducta observable de los individuos y sus procesos mentales,
incluyendo los procesos internos, las influencias que se ejercen desde su entorno físico y
social, los conflictos que los sujetos enfrentan a la adaptación al medio y también las
patologías relacionadas con ella. Como ciencia, registra las interacciones de la personalidad
en sus tres dimensiones: cognitiva, afectiva y del comportamiento. La disciplina abarca
todos los aspectos de la conducta humana, aunque las distintas escuelas o teorías enfocan
sus esfuerzos en distintos aspectos de ésta. Por otro lado, es necesario aclarar que la
psicología es una ciencia en constante desarrollo y dados los condicionantes sociales y
morales, va transformándose en base a la madurez de las sociedades a lo largo del tiempo.
Conductismo: A principios del siglo XX será John Watson (1878-1958) quien repiense
todos los desarrollos de la psicología experimental y de la fisiología propuestos por Wundt ,
inspirado en trabajos de la psicóloga animal sostuvo que el carácter científico de la
psicología creada por él se basaba en la observación de la conducta, definida justamente
como aquellos comportamientos directamente observables. Para Watson la utilización de la
observación bajo condiciones experimentales le otorgaba a la psicología su carácter
científico y la conducta se convertía así en el objeto adecuado para ser observado y medido
científicamente. De ese modo, el método de la observación experimental seria la vía de
validación científica del saber desarrollado para estudiar la conducta humana Watson va a
proponer la observación experimental como método argumentando que la misma posibilita
un conocimiento objetivo, en cambio la introspección experimental utilizada por WUNDT
contaminaría subjetivamente el conocimiento. La psicología científica no es un campo de
conocimiento unificado. Cada una de las corrientes surgidas a partir de la psicología
científica definió de diferente manera el objeto de estudio y el método adecuado para
comprender ese objeto.. Watson tomará como unidad de análisis, el paradigma estímulo-
respuesta (E -R), en donde se entiende por estímulo a cualquier factor externo o cambio en
la condición fisiológica del sujeto y por respuesta, la reacción o conducta frente a tal
estímulo. Watson estudia la existencia de reflejos incondicionados o innatos en los niños,
diferenciándolos de los que fueran aprendidos o condicionados, estableciendo así una
diferencia entre conducta innata o aprendida, condicionada e incondicionada. Watson va a
plantear que todas las conductas pueden llegar a condicionarse, permitiendo asi a la
psicología predecir y controlar las conductas de los sujetos. La finalidad de la escuela
conductista es la predicción y la capacidad de control sobre las conductas de los individuos,
la adaptación del organismo al medio humano en el cual se desarrolla es el eje sobre el cual
gira el estudio psicológico.
Psicoanálisis
Constitución subjetiva
Freud se ocupara de dar cuenta de como un organismo se constituye como sujeto. Proceso
dificil y complejo en el cual el sujeto debera constituir su yo.daré un ejemplo para aclarar el
tema: cuando él bebe nace experimenta una tensión interna, una sensación de malestar
que se relaciona con la necesidad de alimentarse. respuesta a estos estímulos es el grito.
El llanto. Pero el llanto no lo calmara, ni eliminara la necesidad, los estímulos endógenos
persisten (la señal de hambre) y la tensión se reestablece. La tensión solo se eliminará,
sostenía Freud, por medio de una intervención que suspenda transitoriamente el disparo de
estímulos desde el interior del cuerpo y, una intervención de esta índole requiere una
alteración en el mundo exterior, por ejemplo, el aporte de alimento. Esta acción, llamada
acción específica, en un principio no puede realizarla el mismo niño necesita
indefectiblemente de otro, nacemos sumamente dependientes de la asistencia del otro.
Siguiendo con el ejemplo anterior el niño lograra a través del llanto llamar la atención del
otro. Naturalmente que este llamado de atención no es intencional por parte del niño sino
una asignación de sentido por parte del adulto. El bebe grita en un intento de hacer
desaparecer la tensión y el adulto “interpreta”, “significa” lo que al niño le pasa: la tensión se
transforma en “el bebé tiene hambre”, tras lo cual ese adulto (en general la madre), ofrece
su pecho, o la mamadera. Una vez que el individuo asistente (quien realiza la función de
maternaje) ha realizado la acción específica en el mundo exterior (ofrecer el pecho-
mamadera), el niño, por medio de dispositivos reflejos (la succión, por ejemplo) puede
cumplir sin dilación la función que en el interior de su cuerpo es necesaria para eliminar el
estímulo endógeno. Todo este proceso por el cual la tensión se ha descargado, representa
una vivencia de satisfacción y posee importantes implicancias en la constitución del sujeto.
Será esta nuestra primera experiencia de satisfacción sexual. En primer lugar, se instaura
una huella mnémica, es decir un recuerdo, ligado a la percepción del objeto que satisface su
necesidad. Esta huella se graba en el territorio de lo inconsciente y desde allí nos enviara
señales. ¿Recuerdan? De este modo, ante el recuerdo, por ejemplo, el pecho de la madre,
aparecería el recuerdo, de las sensaciones que se asociaron a esa percepción en aquel
momento. Tenemos entonces: hambre.Por esa ‘facilitación’, cuando surge el estado de
urgencia, se activan también los dos recuerdos. Cuando reaparece la tensión, el registro de
las vivencias de satisfacción pone en marcha el deseo pues pone al bebé en la búsqueda
de aquello que le da placer. Este proceso, tiene importantes implicancias en la constitución
subjetiva pues pone en marcha el deseo (búsqueda de la experiencia de satisfacción). Todo
este proceso, además de poner en marcha el deseo instaura en el individuo una posibilidad
de comunicación, la necesidad (de alimento) se transforma en demanda (de satisfacción), el
organismo se hace cuerpo por la intervención de la madre. Por eso decimos que los bebés
no existen, sino que deben constituirse. Es la madre entonces quien le otorga un sentido,
significa, lo inespecífico del grito, de la urgencia, de la necesidad y le da un significado al
grito, desde su propia historia, es decir, acude a satisfacer la necesidad, aporta el objeto
específico que cancela la tensión, desde su propia interpretación. La madre lee ese llanto.
Le pone palabras, y es así como introduce al niño en el campo del lenguaje. La madre se
convierte en todo poderosa en el sentido de que provee la satisfacción a las necesidades
del niño, pero aportando un plus más allá de la satisfacción de las necesidades propiamente
dichas más allá del organismo. Lo acuna, le habla, lo acaricia. Desearía que quedara claro
que aquí se instala otra cuestión y es la diferencia entre la necesidad y el deseo. El niño se
alimenta por necesidad, pero es allí apoyado en la necesidad de la alimentación que
descubrirá un Plus de placer, algo de otro orden. Del orden del deseo. Ese plus se inscribirá
como ya dijimos anteriormente como nuestra primera experiencia de satisfacción sexual. El
niño acude al otro por necesidad, necesita del otro para sobrevivir, y en ese encuentro
aparece un plus, un plus de placer. No es extraño observar como el niño sigue
“chupeteando” a pesar de haber saciado su necesidad de hambre. Freud afirma que toda
búsqueda de placer estará ligada al deseo de reencontrar esa satisfacción originaria por
siempre perdida. Esa primera experiencia de satisfacción sexual en el encuentro con el
pecho materno que nunca más recuperaremos. El deseo es el movimiento que reanima la
rememoración de una satisfacción ilusoria, por lo tanto, estará siempre insatisfecho. De este
modo algo que empezó siendo puramente biológico, en el que se satisface la necesidad de
alimentación será también un encuentro simbólico, dará comienzo a la comunicación del
niño con la madre (o cuidador), es decir, escuchando un pedido allí donde hay sólo grito, la
madre con su respuesta da significación a lo que le sucede al bebe, demanda que es
siempre demanda de amor. La demanda es entonces, algo más que una necesidad. Es el
organismo el que necesita y la madre transforma la necesidad en demanda haciendo
cuerpo de ese organismo. El sujeto se constituye a partir de la palabra de esa madre. A
través del deseo de ella. Podemos inferir a esta altura la importancia de la función del otro
en la constitución de un sujeto. El bebe en este encuentro se encuentra con su madre y con
el deseo de esta, y ese grito, ese llanto se significa y se conjuga en una doble demanda: la
del niño y la de la madre. De este modo el deseo del niño se constituye desde el deseo de
la madre y, por lo tanto, es algo que lo precede, es anterior a él. Ese niño viene a ocupar un
lugar creado por otros, creado a partir del deseo de otros. Otros pensaron un nombre para
él , desearon un color para su cuarto , unos padrinos, un jardín de infantes , inclusive
muchas veces todo esto esta deseado desde antes de su existencia. Por eso es que
diremos que el deseo del otro antecede al sujeto. Es absolutamente necesario que ese
deseo lo anteceda, es necesario que exista antes de su existencia para que pueda ser
ocupado por ese niño que llega. Todo este primer tiempo el bebe y la mama no están
discriminados, ambos se viven como una extensión del otro. La constitución del sujeto
implica pensar diferentes movimientos por los que debe pasar ese bebe, que lo llevarán a
desprenderse de la madre y constituir una estructura singular que le permita ubicarse en el
mundo en tanto sujeto independiente, discriminado. En estos movimientos es importante la
función de los otros. Es fundamental hacer una aclaración a tiempo. Cuando hablamos de
“otro”, de función materna, función paterna, no hablamos de personas puntuales, biológicas,
sino de la función que cumple. En el proceso de constitución subjetiva son fundamentales la
función materna que consiste en sostener al pequeño, física y amorosamente y la función
paterna que consiste en sostener y cuidar la diada madre-hijo. La madre será el primer
espejo donde el bebé se mira y se identifica con eso que ve, es a partir del cuerpo de la
madre que podrá unificarse. La madre lo contiene, lo acuna, lo acaricia, otorgándole
seguridad, respondiendo a sus necesidades, marcando los límites de su cuerpito,
garantizando su vida. Siendo hasta acá unos solo, la díada, la célula narcisista. Freud
tomara el mito de Narciso para intentar responder una pregunta, pregunta sobre la falta de
SER. El narcisismo implica diferentes movimientos en la constitución subjetiva, movimientos
que implican distintos tiempos, pero tiempos lógicos imposibles de precisar en su
cronología. Freud describirá tres tiempos lógicos del narcisismo, y el aclara que son lógicos
y no cronológicos porque no están sujetos a una edad exacta sino a que primero debe
sucederse uno para que luego se suceda el otro. En el primer tiempo el bebe y la mama
como ya dijimos forman una célula simbiótica. Él bebe “es la madre”, ambos conforman un
todo. El pequeño cuerpito debe ir delineándose, organizar psíquicamente, y dependerá
fundamentalmente de la función materna. Las caricias, las miradas, el sostén irán haciendo
lo propio para organizar ese organismo en cuerpo. En un segundo momento el niño
lentamente comienza a verse como otro. Sostenido en los brazos de la madre comenzará a
percatarse de la mirada de ella. El deseo de la madre se juega en el ser de este niño. (será
valiente como su abuelo, será inteligente como yo, sagaz como el padre...) La función
materna deber ofrecer un lugar, él bebe debe encontrar eso que debe ser, la madre debe
otorgarle ser: es lindo, es querido, fue esperado, será ingeniero, será como su abuelo, tiene
los ojos de su hermano mayor, etc., etc., etc. El adulto puede devolverle al niño una imagen
de sí como el elegido, el maravilloso, el hijo soñado, pero también la de un terremoto, un
desastre, el culpable de todas las desgracias. Esta mirada no será sin consecuencias en el
posterior desarrollo psicosexual del sujeto. Por último, en un tercer momento el niño
comienza a angustiarse frente a extraños. Spitz lo llamo “la angustia del octavo mes”. En
este tiempo el niño comienza a comprender que el NO ES la madre. Se inscribe la categoría
de extraño, es el reconocimiento del otro como extraño lo que da cuenta de sí mismo como
extraño: la diferencia Yo-no Yo, sujeto-objeto. El niño debe inscribir que la madre no es él.,
el bebe nace siendo puro ello, finalizando el narcisismo el niño construirá su YO. El yo se
caracteriza por ser la representación de sí que nos permite sentir que uno sigue siendo uno
mismo a pesar de las variaciones del tiempo, espacio, etc. El Narcisismo, por tanto, otorga
ser al sujeto. Al finalizar el narcisismo el sujeto se encuentra dividido de la madre, ya no
existe esa célula simbiótica del comienzo. Tendrá un SER. Claramente cuestiones como ir
logrando independencia para alimentarse y para movilizarse colaboran con este proceso.
Desarrollo psicosexual: Antes de avanzar con el segundo movimiento psíquico por el que
atraviesa un sujeto después de haber constituido su yo, creo pertinente hacer una especie
de paréntesis, si se pudiese, y darle lugar a algunas consideraciones freudianas en relación
al desarrollo de los niños. Como dijimos anteriormente la psicología está conformada por
diferentes escuelas. Sigmund Freud desde la teoría psicoanalítica se ha ocupado del
desarrollo psicosexual de los sujetos hacia finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX.
Freud propone un concepto ampliado de la sexualidad humana, idea revolucionaria en su
época, que postula la existencia de una sexualidad infantil, cuyo desarrollo está organizado
en fases. Las fases de la sexualidad humana que el describe tendrá una zona erógena
característica, y esa será la fuente libidinal en cada una de las etapas. Freud creía que, si
durante cualquiera de estas fases el niño experimentaba ansiedad en relación a esa pulsión
correspondiente, los temas relacionados a esa etapa podrían persistir en la época adulta
como neurosis. Freud observó que, durante el temprano desarrollo, el comportamiento de
los niños se orientaba alrededor de determinadas partes del cuerpo. El que venía de
trabajar con la histeria donde se suponía como causa de las neurosis un recuerdo reprimido
de carácter sexual e infantil propuso que esos comportamientos de los niños eran
expresiones de sus fantasías sexuales y deseos. Sugirió que los seres humanos, durante su
primera infancia, son "perversos polimorfos", significando esto que los infantes pueden
derivar su placer sexual a cualquier parte del cuerpo, y que es sólo a través de la
socialización que las pulsiones libidinales son sofocadas en la sexualidad adulta. Freud
desarrollo un modelo para explicar lo que el suponía un “desarrollo normal “de los niños. Lo
llamo desarrollo libidinal. Esta teoría indica que los niños atraviesan cinco etapas del
desarrollo psicosexual, en cada una de ellas la libido tendrá diferentes zonas erógenas. La
libido se refiere a varios tipos de placeres y satisfacciones. Sin embargo, durante esta
búsqueda de satisfacción de las urgencias sexuales, el niño experimenta fracasos, retos y
castigos por parte de sus padres o la sociedad y debido a esto termina asociando angustia
con la zona erógena en particular. Freud describe aquí un fenómeno que denominó fijación
y sostenía que si la fijación persistía en la adultez caracterizaría la personalidad y
psicopatologías de los sujetos. Freud va a destacar tres características fundamentales que
diferencian la sexualidad adulta de la sexualidad infantil: 1. Auto erótica: El objeto es una
parte de su propio cuerpo. Ej.: en el bebé la succión del pulgar. 2. Responde a una zona
erógena: Son zonas en las que se encuentra mayor placer. Son más excitables porque hay
un determinismo biológico. Responden con una excitación ante una estimulación. 3. Surgen
apoyadas o apuntaladas por las pulsiones de auto conservación: Ej.: cuando el bebé tiene
hambre hay una necesidad biológica y se crea una tensión. Para reducir esa tensión es
necesario llevar a cabo una acción específica (procurar el alimento) el niño no puede
llevarla a cabo solo por sus características, entonces llora, se mueve, y se lleva a cabo por
un tercero. El bebé se calma y esto trae una experiencia de satisfacción y esta experiencia
va a producir un cambio en el psiquismo. De una necesidad se pasa al deseo. Es una
experiencia que no tiene nada que ver con el alimento. Para Freud es un placer erótico,
placer sexual, placer funcional. La satisfacción va más allá de lo biológico, pero empieza por
una necesidad de auto conservación. Veremos ahora las FASES EVOLUTIVAS DE LA
ORGANIZACIÓN SEXUAL que describe Sigmund Freud: Fase oral: Es la primera etapa del
desarrollo psicosexual, la cual dura desde el comienzo de la vida hasta el primer año.
Durante la misma, la zona erógena es la boca y el placer se obtiene por los cuidados, pero
también a través de la exploración del entorno (los pequeños tienden a llevarse objetos
nuevos a la boca). El ELLO domina al niño en esta etapa ya que aún no se han desarrollado
las otras instancias del aparato psíquico. A causa de esto el bebé no tiene noción de sí
mismo, ni sentido de lo que está bien o mal, y todas sus acciones están basadas en el
principio de placer. En esta etapa la experiencia fundamental está en el destete, durante el
cual el niño pierde mucho del contacto íntimo con su madre y esto da lugar al primer
sentimiento de pérdida. El destete también le provee al bebé conciencia de sí mismo, desde
que aprende que no todo está bajo su control, y tampoco la satisfacción es siempre
inmediata. En esta etapa, las satisfacciones de las necesidades conducen a la formación de
la independencia (desde que el bebé se forma una idea clara sobre los límites de sí mismo
y forma su yo) y la confianza (desde que los bebés aprenden que comportamientos
específicos conducen a la satisfacción). Por otro lado, la fijación puede llevar a la pasividad,
credulidad, inmadurez y un optimismo no realista, y también la formación de una
personalidad fácil de manipular debido a la formación inadecuada del yo. Esto puede ser el
resultado tanto de la excesiva como de la insuficiente satisfacción. En el caso de demasiada
satisfacción, el niño no aprende que no todo está bajo su control y que la satisfacción no
siempre es inmediata (los cuales son resultado del destete), dando lugar a una personalidad
inmadura. Por otro lado, las necesidades del niño pueden ser satisfechas insuficientemente,
y debido a ello el niño se vuelve pasivo porque aprende que, de todas formas, lleve a cabo
la conducta o no, la satisfacción no sobrevendrá. En algunas sociedades es común que los
niños sean cuidados por sus madres durante varios años mientras que en otras este tiempo
es más corto. El chupar y comer, de todas formas, componen los recuerdos más tempranos
de los niños en todas las sociedades La etapa oral está dividida en dos: -1 Oral de succión:
solo succiona sin morder y no destruye el objeto -2 Sádica oral o canibalística: A partir de la
aparición de los dientes la etapa es ambivalente, porque aparece la posibilidad de destruir al
objeto Todos los objetos se los lleva a la boca para succionarlos ya que le proporcionan
placer. El niño conocerá el mundo a través de la boca y es importante que le facilitemos esa
posibilidad. Fase anal: La segunda etapa del desarrollo psicosexual es la etapa anal. La
zona erógena será desde el tracto digestivo superior al final inferior y el ano. Esta etapa
abarca desde los 15 meses aproximadamente hasta el tercer año de vida. Aquí continúa
formándose el YO. En esta etapa es fundamental el entrenamiento en la higiene personal.
Éste ocurre alrededor de los dos años y da como resultado un conflicto entre el Ello, que
demanda satisfacción inmediata de las pulsiones que involucran la evacuación y las
actividades relacionadas con ella (como el manipular las heces) y las demandas de los
padres. Piensen que es la etapa en la que los padres están ansiosos por que los hijos dejen
los pañales y como sea percibida esa ansiedad por el niño no será sin consecuencias para
su desarrollo psico sexual. La resolución de este conflicto puede ser gradual y no
traumático, o intenso y tormentoso, dependiendo de los métodos que los padres usen para
manejar la situación. La solución ideal vendría si el niño trata de regularse y los padres son
moderados, para que el niño pueda aprender la importancia de la limpieza y el orden
gradualmente, los cuales dan lugar a una persona adulta controlada. Si los padres ponen
demasiado énfasis en la higiene personal mientras el niño decide acomodarse a ésta, se
puede dar lugar al desarrollo de un comportamiento compulsivo, extendiéndose a lo
concerniente con el orden y la pulcritud. Por otra parte, si el niño decide prestar atención a
las demandas de su Ello y los padres acceden a esto, el niño probablemente desarrolle una
personalidad tendiente al desorden e indulgente para consigo mismo. Si los padres
reaccionan, el infante debe cumplir, pero desarrollará un débil sentimiento de sí, ya que los
padres son los que controlan la situación, no su propio Yo. El placer está ligado a la
retención y expulsión. En esta etapa se da el primer par de opuestos de la vida psíquica,
que son la actividad y la pasividad. Esta etapa se divide en dos fases: 1-Anal expulsiva: - el
erotismo o pasividad tiene que ver con el placer que le produce la evacuación. El sadismo o
actividad está dado por la destrucción de las heces. El sadismo está ligado a la actividad
porque hace algo con el objeto (lo destruye). Es importante proporcionarle al niño material
similar a su materia fecal y orina como masa, agua, barro, dactilopintura, plastilina para que
jueguen a destruir este material, ensuciarse etc. 2- Anal retentiva: - el erotismo o pasividad
está ligado al placer de retener. El sadismo o actividad tiene que ver con el control que
ejerce sobre su cuerpo (retener a voluntad). Esto está relacionado con el control que ejerce
sobre los objetos que lo rodean (ej.: juguetes acompañado de la palabra “mío”). Fase fálica:
Es la tercera etapa del desarrollo. La misma sucede desde aproximadamente los tres hasta
los cinco años y la zona erógena asociada a ella es el área de los genitales. A pesar de que
efectivamente la satisfacción está enfocada en esta área, no lo es de la misma forma que
en la sexualidad del adulto, ya que el niño es sexualmente inmaduro aún. Sin embargo,
Freud dirá que la estimulación de los genitales es bienvenida como placentera y enmarca
en esta etapa la masturbación infantil. Los niños se vuelven cada vez más conscientes de
su cuerpo y empiezan a sentir curiosidad por el cuerpo del otro. Freud observó ya entonces
que los niños de esta edad pueden ser frecuentemente vistos sacándose la ropa y "jugando
al doctor" con otro niño, o preguntándole a sus madres si ellas también tienen pene. Estas
observaciones persuadieron a Freud de que la satisfacción está enfocada sobre o alrededor
de los genitales durante este período. La zona erógena en el varón es el pene y en la mujer
es el clítoris, ya que aun no hay reconocimiento de la vagina. Ambos varón y mujer suponen
que todos los niños poseen pene. A este órgano ilusorio se lo denomina falo Es una
creación imaginaria de esta etapa. La realidad de que hay seres humanos que poseen falo,
hace que piensen que porque no lo tienen algo le pasó. A partir de la premisa universal del
falo el desarrollo sexual de la mujer y el varón será diferente. Si el conflicto no es resuelto,
una fijación a esta fase dará lugar a mujeres adultas que se esfuerzan por superar a los
hombres, si tiene sentimientos insoportables de devastación debido a la falta de pene, lo
harán siendo seductoras y coqueteando, o si no serán sumisas y con baja autoestima. Por
otro lado, los hombres pueden presentar excesiva ambición y vanidad. En general, el
Complejo de Edipo es muy importante para el desarrollo del Superyó ya que, a través de la
identificación con uno de los padres, la moralidad de la sociedad en que se vive es
internalizada y la conformidad a las reglas ya no es producto del miedo al castigo. Período
de latencia Para el psicoanálisis, la latencia es una fase que indica un cierto momento en la
evolución libidinal de los niños. Sera en esta etapa donde el niño enterrara su complejo de
Edipo, terminara de darle forma a su super yo y aparecerán importantes cuestiones en
relación a la moral, pudor, vergüenza, asco. La latencia dura hasta que comienzan los
cambios propios de la pubertad, digamos que coincidiría con casi toda la etapa de escuela
primaria. En este momento la energía sexual queda dormida o mejor dicho cambia su fin y
es puesta en la socialización, hacer amigos, y fundamentalmente en cuestiones
relacionadas con el conocimiento. Es notable el aumento del pensamiento en contraste con
la disminución de la impulsividad, ya que entran en juego conceptos como la honestidad, la
compasión y la responsabilidad, hasta ese momento inexistente. Es una etapa primordial en
el desarrollo del ser humano, que a menudo se pasa por alto; es entonces cuando
comenzamos a sentar las bases de nuestra moral, cuando empezamos a relacionarnos con
otras personas, con familias que no son la nuestra, y aprendemos a empatizar con otros
individuos. Fase genital Esta es la última etapa que plantea Freud en el desarrollo psico
sexual de los niños teniendo comienzo la misma en la pubertad. Esta fase representa la
mayor parte de la vida, y la tarea básica para que se constituya la individualidad es la
separación simbólica de los padres. En esta fase al igual que en la etapa fálica la energía
esta puesta en los genitales, pero esta vez la energía es expresada desde la sexualidad
adulta. A diferencia de los niños de 5 años, si bien puede aún no haber contacto sexual con
otro, este otro aparece en el nivel de la fantasía. Les contare una anécdota en clave
adolescente para que se entienda mejor. Un día dando psicoanálisis a muchachos de 4°
año les pregunto qué diferencias encuentran entre la etapa fálica donde los niños descubren
sus genitales, se masturban etc. y me responden que en la adolescencia en las mujeres hay
descubrimiento de la vagina, que en los varones con la masturbación a diferencia de los
niños empiezan las primeras eyaculaciones, que ya hay conciencia del deseo sexual. Les
pregunto si la sexualidad sigue siendo auto erótica al igual que en los niños, o sea que
encuentran el placer en su propio cuerpo… después de un largo silencio un alumno levanta
la mano y dice: “profe los adolescentes a diferencia de los niños, aunque aún no tengamos
relaciones con otros cuando nos masturbamos ya hay otro, aunque sea fantaseado… o sea
la nuestra va “dedicada” … Creo que nunca nadie lo había logrado explicar tan claramente.
Mas allá de la anécdota o a través de ella, en las palabras de este adolescente entendemos
que, aunque no haya otro real ya hay otro fantaseado que hace que la sexualidad y el
placer empiecen a salirse de los límites del propio cuerpo.
Complejo de Edipo Retomaremos ahora, con algunas herramientas más, lo que sucede en
el complejo de Edipo. Es para Sigmund Freud el segundo gran movimiento psíquico que
atraviesa un sujeto en su proceso de constitución subjetiva. Este mito viene a responder a la
pregunta acerca del tener. El Edipo, en tanto nuevo movimiento psíquico, dará lugar al
TENER, al ser sexuado, tener un sexo. El pequeño debe inscribir que la madre no es DE él.
Tengan en cuenta que durante el Narcisismo y al finalizar el mismo, el niño debió inscribir
que el NO ES LA MADRE. Esto resulta necesario para constituir su propio yo. El niño
después de comprender que no es la madre deseara TENERLA. Para que el Edipo cumpla
su función en el desarrollo subjetivo debe producirse el pasaje del SER (ocurrido en el final
del Narcisismo) al TENER, renunciando a SER el que colme como absoluto el deseo de la
madre. Vale aclarar que el Edipo tanto para la niña como para el niño se jugara con quien
cumpla su función materna. En un segundo momento será la niña quien deba jugar una
segunda vuelta del Edipo con su padre Siguiendo la misma lógica de tiempos lógicos, pero
no cronológicos identificaremos 3 momentos en el Edipo. Tiempos lógicos del Edipo: Primer
tiempo: se resignifica lo desplegado en el tercer tiempo del narcisismo. El niño NO es la
madre e intentará ahora identificarse con eso que la madre desea. Intentará ubicarse en el
lugar de aquello que la madre desea para conservar así su amor. Segundo tiempo: aparece
con más fuerza el padre, privando a la madre y al niño. Priva al niño del objeto de su deseo
y a la madre TAMBIÉN (del niño que la completa). Se trata de un padre privador que remite
a la madre a una ley (impone la ley tanto a la madre como al niño). Para el niño, el objeto de
su deseo es poseído por ese otro a cuya ley la madre remite. Es decir, la ley que se plantea
es la de la prohibición, el padre se sitúa como objeto de amor de la madre, privando al niño
de ella y a la madre del niño. Tercer tiempo: En este tiempo se debe completar la siguiente
transformación: el pasaje del SER al TENER, de ser el poseedor del deseo de la madre, a
tener algo con lo que pueda desear y ser deseado; y se constituye la categoría PADRE. El
complejo de Edipo implica una articulación que se produce entre el deseo y la ley. Por lo
tanto, el heredero del Complejo de Edipo es el SUPER YO, esto implica la interiorización de
normas e ideales. Se introduce lo normativo, la prohibición tanto al niño como a la madre a
tomarse como objeto de amor. El logro de esta interiorización le permitirá luego acatar
consignas dadas por otros, aceptar las normas de las instituciones, dirigir la atención hacia
donde el otro-autoridad exige. Seguramente nos llamará la atención que cierta
adquisiciones, habilidades o conocimientos no hayan sido alcanzados en determinado
momento, pero lo que intentamos es pensar cómo se va constituyendo ese sujeto, su
psiquismo, en la interacción con otros. Hasta aquí los tres tiempos lógicos, por los que todo
ser humano atraviesa, ahora veamos las diferencias entre la forma de recorrer el Complejo
de Edipo en el Niño y la Niña. Acá entra a jugar el concepto de “Angustia de Castración” Los
niños perciben las diferencias sexuales anatómicas, pero no creen que estructuralmente
hayan sido así conformados. La fantasía para el niño será que las niñas fueron castradas en
castigo por rivalizar con el padre por el amor de la madre. Frente a esto, se hace necesario
elegir entre conservar el pene y abandonar a la madre como objeto de amor e identificarse
con el padre, abandonando así la rivalidad con él. O perder el pene frente a su rival, lo que
lo llevaría a identificarse con la madre. Acá el niño entra en latencia, identificándose con el
padre y tomando a la madre como objeto de amor tierno. Se sepulta Edipo por el temor a la
amenaza de castración ejercida por el padre. En cambio para la niña (cuyo objeto de amor
también es la madre) al percatarse de la falta de pene, en principio fantaseará con que va a
crecerle, al caer en cuenta que su madre tampoco tiene, fantaseará con que su madre ha
sido castrada como castigo. Frente a esto, se identificará con su madre y reemplazará la
angustia de la castración por la fantasía del hijo que la completará en esa falta. Entonces
mientras el niño frente a la angustia de castración sale del Edipo identificándose con el
padre, la niña frente a la castración, se identificará con su madre tomando como objeto de
amor al padre (en su fantasía será quien le dará ese hijo que la complete), hasta el
momento en que el padre, como poseedor de la ley, elige como objeto de amor a la madre y
la excluye, la frustra. Así las cosas, la niña conservará la identificación con la madre y
tomará al padre como objeto de amor tierno, sepultando el Complejo de Edipo y entrando
en la latencia. Por eso decimos que por la angustia de castración la niña entra al Complejo
de Edipo y el niño sale de él. A la hora de pensar el malestar que se observa en un niño o
un joven también debemos recordar que un niño es un sujeto en constitución, cuyo
psiquismo se está estructurando, en tanto los adolescentes se encuentran abocados a la
tarea de reeditar aquellos complejos infantiles para constituirse en sujetos adultos con
capacidad de trabajar, elegir su objeto de amor, insertarse en una cultura.
De este modo damos por finalizado el primer encuentro.
CONTENIDOS:
Conceptualizaciones sobre el aprendizaje. Génesis de las matrices de Aprendizajes.
Ordenadores sociales. Procesos Superiores. Desarrollo de Estructuras cognitivas.
La inteligencia se dará como resultado de un juego entre tres conceptos que el llamo
ASIMILACIONACOMODACION-ADPATACION. La asimilación será entonces la
incorporación de conocimientos nuevos , la acomodación serán el movimiento por el cual
los esquemas preexistentes se acomodan tomando el nuevo conocimiento. Todo esto dará
como resultado un movimiento de adaptación al medio devolviendo el estado de equilibrio
original. A esto Piaget lo llamo inteligencia. Plantea 4 estadios en el desarrollo de la
inteligencia: 1-periodo sensoriomotriz 2-estadio pre operacional 3- el pensamiento
operatorio concreto 4- el estadio de las operaciones formales donde el sujeto a partir de los
12 años y de manera progresiva lograra alcanzar el pensamiento abstracto. Poder llegar a
dominar este tipo de pensamiento es un ideal en materia educativa. Es la posibilidad de
crear en nuestra mente una representaciòn de algo sin necesidad de tenerlo presente.
BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA
Vigotsky Lev (1988) El desarrollo de los procesos psicológicos superiores
Baquero Ricardo (1996) Vigotsky y el aprendizaje escolar, Buenos Aires:Aique. Cap.
Castorina, J. A. (2012) “Piaget: perspectivas y limitaciones de una tradición de
investigación”
SEMANA 3
CONTENIDOS:
CONCEPTUALIZACIONES BÁSICAS SOBRE LA CONSTITUCIÓN DEL SUJETO
ADULTO- MARCOS TEÓRICOS GENERALES- EDUCACIÓN DE ADULTOS: MODELO
ANDRAGÓGICO- EDUCACIÓN FORMAL, NO FORMAL, POPULAR.
El aprendizaje de adultos se define como el proceso por el que los adultos obtienen
conocimientos y destrezas. La estructura de este proceso puede organizarse en cuatro
fases:
necesitar: determinar qué aprendizaje se necesita para alcanzar las metas.
crear: una estrategia y recursos para alcanzar las metas del aprendizaje.
implantar: la estrategia del aprendizaje y utilizar los recursos del aprendizaje.
evaluar: la consecución de la meta de aprendizaje y el proceso seguido para alcanzarla.
Estas cuatro fases sirven como categorías y objetivos para buscar lo que se sabe sobre los
adultos que controlan su proceso de aprendizaje.
Pedagogía se deriva de la palabra griega paid, que significa niño y agogus, que significa
conductor o guía. Por lo tanto, literalmente, la pedagogía significa el arte y la ciencia de
conducir o guiar a los niños. El modelo tradicional de pedagogía asigna al profesor toda la
responsabilidad por las decisiones sobre lo que hay que aprender, cómo se aprenderá y si
se ha conseguido aprender. Es una educación que le deja al alumno el sumiso papel de
atender las instrucciones del docente.
Es una pedagogía que se basa en los siguientes supuestos acerca de los estudiantes:
* La necesidad de saber: los aprendices sólo necesitan saber que deben aprender lo que el
profesor les enseña si desean aprobar el curso, no necesitan saber cómo aplicar a sus
vidas lo que aprendieron.
* El autoconcepto del alumno: el concepto que el profesor tiene de un alumno es el de una
personalidad dependiente, por lo tanto el autoconcepto del aprendiz acaba por ser el de una
personalidad dependiente.
La andragogía:
Antes de describir los supuestos andragógicos sobre los alumnos aprendizaje, es útil saber
qué entendemos por adulto: hay cuatro definiciones viables:
1. La biológica: nos volvemos adultos, biológicamente hablando, cuando llegamos a la
edad en que somos capaces de reproducimos (que en estas latitudes es a principios
adolescencia).
2. La legal: somos legalmente adultos cuando llega a la edad en que tenemos derecho a
votar, obtener una licencia de manejo, casarse sin consentimiento de los padres, etc.
3. La definición social: socialmente somos adultos cuando comenzamos a desempeñar
papeles de adultos, como el de trabajador de tiempo completo, cónyuge, padre, ciudadano
que vota, etc.
4. La psicológica: llegamos edad adulta, psicológicamente, al formamos un autoconcepto de
seres responsables de nuestra propia vida y gobierno.
El modelo andragógico:
Este modelo se basa en premisas distintas que las del modelo pedagógico:
1. La necesidad de saber: Los adultos necesitan saber por qué deben aprender algo antes
de aprenderlo. Cuando los alumnos se disponen a aprender algo por su cuenta, emplean
energía considerable en sondear los beneficios que obtendrán y los costos de no
aprenderlo. En consecuencia, uno de los nuevos aforismos en la educación para adultos es
que la primera labor del facilitador del aprendizaje es ayudar a los aprendices a darse
cuenta de la necesidad por aprender.
Como mínimo, los facilitadores han de ofrecer razones del valor del aprendizaje para
mejorar el desempeño de los estudiantes o de la calidad de su vida. Todavía más útiles
para fomentar la conciencia de la necesidad de conocer son las experiencias reales o
simuladas en las que los aprendices descubren solos la brecha entre dónde están ahora y
dónde desean estar. Los sistemas de evaluación de personal, la rotación de puestos de
trabajo, la exposición a puestos modelos y las evaluaciones diagnosticas de desempeño
son ejemplos de esas herramientas.
3. El papel de las experiencias de los alumnos. Los adultos llegan a una actividad
educativa con un mayor volumen y una calidad distinta de experiencias que los jóvenes.
Por la simple virtud de haber vivido más tiempo, han acumulado mucho más experiencias
que los jóvenes, pero también tienen experiencias diferentes. Esta diferencia de cantidad y
calidad tiene muchas consecuencias en la educación de adultos.
Esto asegura que en cualquier grupo de adultos habrá una gama más amplia de diferencias
que en uno de jóvenes. Cualquier grupo de adultos será más heterogéneo en términos de
su pasado, estilo de aprendizaje, motivación, necesidades, intereses y metas que uno de
jóvenes. Por tanto, el acento en la educación de adultos está en la individuación de la
enseñanza y las estrategias del aprendizaje.
Esto significa también que, para muchos tipos de aprendizaje, los recursos más ricos
residen en los aprendices adultos. Entonces, el énfasis en la educación para adultos está
en las técnicas experimentales: técnicas que recurren a la experiencia de los alumnos,
como grupos de discusión, ejercicios de simulación, actividades de solución de problemas,
estudios de casos y de laboratorio, en lugar de técnicas de transmisión. También, hay un
mayor énfasis en las actividades en parejas.
Pero el hecho de tener más experiencia también tiene algunos efectos negativos. Conforme
acumulamos experiencias, tendemos a formar hábitos mentales, tendencias y prejuicios,
que cierran nuestra mente a las ideas nuevas, percepciones frescas y otras formas de
pensar. Así, los educadores de adultos tratan de descubrir los medios de ayudar a los
adultos, de examinar sus hábitos y prejuicios y de abrir su mente a nuevos enfoques. La
educación de la sensibilidad, el valor de la clarificación y las escalas del dogmatismo son
algunas de las técnicas con que se ataca este problema.
5. Orientación del aprendizaje: En contraste con los niños y jóvenes, que están centrados
en temas (al menos en las escuelas), los adultos se centran en la vida (o en una tarea o
problema) en su orientación del aprendizaje. Los adultos se motivan a aprender en la
medida en que perciban que el aprendizaje les ayudará en su desempeño y a tratar con los
problemas de la vida. Además, obtienen conocimientos, destrezas, valores y actitudes de
una manera más eficaz cuando se les presentan en un contexto de aplicación a las
situaciones de la vida real.
6. Motivación: Mientras que los adultos responden a algunos motivadores externos (mejores
empleos, ascensos/ salarios más etc.), los motivadores más potentes son las presiones
internas, el deseo de incrementar la satisfacción laboral, la autoestima, la calidad de vida,
etc.
• Relación con los intereses de quienes aprenden. El proceso de aprendizaje debe estar
orientado hacia quien aprende, el estudiante es el centro del proceso, por lo tanto sus
motivaciones e intereses deben ser considerados.
• Trabajo interdisciplinario. Los problemas que se presentan pueden ser multicausales, una
sola discusión científica no basta para solucionarlos, por lo que necesitan valerse de varias
materias para abordar la situación desde diferentes puntos de vista.
• Tener un justo grado de complejidad, para evitar una carga cognitiva compleja y, por ende,
la pérdida de motivación. Recordemos que la motivación y la autonomía son dos de las
características más importantes del adulto que aprende. En este sentido, como lo sustenta
la teoría constructivista, si el estudiante adulto construye su propia perspectiva del mundo,
basada en sus experiencias personales y esquemas mentales, entonces el contenido debe
estar estructurado de forma tal, que sea fácilmente comprendido por parte del adulto. No
debemos olvidar que el adulto al verse enfrentado a una situación extremadamente
compleja puede llegar a sentirse incapaz de finalizar con éxito su desafío y por lo tanto
perder la motivación y fracasar.
• Ofrecer la ayuda, los recursos y las herramientas necesarias para que el aprendiz aborde
gradualmente los contenidos complejos. Es fundamental para el buen desarrollo de su
autonomía y de su capacidad seleccionar las estrategias de aprendizaje más adecuadas a
sus características como estudiante, sus estilos de aprendizaje y a la complejidad de los
contenidos y objetivos de aprendizaje por alcanzar.
• Permitir el trabajo sobre los objetivos particulares de cada uno. Como hemos mencionado
anteriormente, el estudiante adulto tiene necesidades muy particulares y personales,
motivaciones que le son muy propias y que fueron la causa de su decisión de enfrentar el
desafío de someterse a una situación de aprendizaje. Por tal motivo es natural que tenga
objetivos personales que no necesariamente van a coincidir con los objetivos de
aprendizaje. Sin embargo, también deben ser considerados como parte de los objetivos del
proceso, puesto que son relevantes para el estudiante.
Para sintetizar:
CONTENIDOS
Nuevas realidades en al aula- El lugar del alumno, del docente y de otros actores en la
comunidad educativa.
El desafío de ser docentes hoy- Cambios de paradigmas en la docencia: la importancia de
lo vincular- Las competencias blandas
Buenos días para todos damos comienzo al cuarto y último encuentro. Si bien queda mucho
para seguir pensando y reflexionando esa es parte de nuestra tarea como docentes, instalar
preguntas que tal vez lleve mucho recorrido responder. Al preguntarnos por el rol docente,
por la esencia de enseñar o por la identidad docente, nos encontramos con un sinfín de
teorías que intentan responder a la pregunta ¿Qué define el Ser Docente? Hay varias
concepciones al respecto, algunas de ellas reducen el ser docente resuelva no solo las
cuestiones que tienen que ver con los contenidos de su incumbencia, sino también
problemáticas sociales de sus alumnos, carencias afectivas cuando no también
económicas. Y es a este mismo docente que muchas veces se lo pone en el ojo de la
tormenta pasando por las familias hasta los medios de comunicación. La construcción de
una identidad docente que a esta altura acordaremos implica mucho más que un rol, implica
un posicionamiento ético, hasta podríamos decir una forma de entender y pararse en la
vida, tendrá que ver tanto con los recorridos vitales de cada sujeto como con los
atravesamientos institucionales tanto política e ideológicamente. El Ser docente como
ejercicio de un rol. La inconmensurable literatura didáctica y pedagógica insiste en definir la
docencia como una profesión de características singulares. Las teorías clásicas sobre el Ser
Docente son, por un lado, la idea de un conocimiento cerrado, acabado, único e indiscutible,
montado sobre el paradigma del positivismo, con pretensión de objetividad y neutralidad y
por otro la firme convicción de que el buen docente es quien posee dominio de su rol, quien
tiene “manejo” del grupo y del contenido. Se construye así la idea de docentes que “Todo lo
puede “, que se presenta sin fisuras, sin fallas. Si algo fracasa en el proceso es “culpa” del
alumno, de la realidad social o del sistema educativo. El docente es poseedor de un saber
técnico que se reduce a transmitir conocimiento. Uno de los tantos núcleos problemáticos
en la relación que se establece entre docentes y estudiantes hoy, es que existen
muchísimos recursos extra escolares donde los y las estudiantes pueden adquirir
conocimientos. El docente como poseedor de un saber absoluto, parece ya no ser
suficiente. El Ser docente como construcción identitaria: En el siglo XX comenzaron a darse
intensas transformaciones acerca de la concepción de la función de la escuela, el rol del
docente, su formación y su trabajo. Desde hace 30 o 40 años se ha impuesto
progresivamente otra concepción de la tarea docente distinta a la clásica o disciplinaria -
pedagógica. Es una mirada profesional-personal que concibe la tarea del docente como una
profesión que compromete a la persona, entramada en un tiempo particular, producto de la
sedimentación de diversas identidades que se han ido asentando en su devenir y que
forman parte de su Ser Docente. Ese “SER DOCENTE” estará configurado en gran parte
por el pasaje de estos sujetos por las diversas instituciones educativas, es ese recorrido, su
propia autobiografía escolar lo que le ofrecerá al docente herramientas simbólicas y
materiales para conformar su identidad. A decir de Viscaino: El tránsito de los sujetos por
las instituciones educativas, la participación en las prácticas que allí tienen lugar, ofrece
herramientas simbólicas y materiales para la conformación de representaciones que van
configurando aspectos identitarios de definen un modo de ser y estar en este espacio
particular. (Viscaino, 2008: 78) De este modo nos acercamos a la idea que la construcción
de la Identidad docente no será en un sentido univoco, acabado. Tampoco será un proceso
individual, sino que será un proceso colectivo de deconstrucción, construcción y
reconstrucción, articulado a escenarios sociales y personales, configurado durante el fluir de
la vida, enmarcado en las relaciones con los semejantes en un espacio histórico, social,
cultural común. En el prólogo del texto Maneras de querer de Ana Abramowsky, Inés Dussel
nos invita a pensar cómo ha cambiado la cuestión de lo “vincular” en el aula. Hace un siglo
la escuela estaba repleta de vínculos impersonales, sin afecto y esto era sinónimo de buena
pedagogía. Lo que tenía que ver con los afectos se colaba de contrabando. En las últimas
décadas esto cambio y los afectos tomaron una visibilidad importante. Hoy es sinónimo de
ser buen docente, querer a los estudiantes, alojar las diferencias, aceptar y acompañar los
diferentes ritmos de aprendizajes, las distintas configuraciones familiares. El límite del rol
del docente hoy es difuso, antaño la barrera entre lo público y lo privado, lo íntimo y lo
profesional estaba claramente delimitado. Ana Abramowsky intenta entender que hay detrás
de este proceso donde hay primacía de lo vincular. Dirá que es importante no perder el
encuadre. Es necesario el vínculo afectivo con los alumnos, pero sin perder de vista que la
función no puede ser solamente la “reparación afectiva”. “El amor en la pedagogía es otra
cosa que el amor materno” Es preciso sumar otra cualidad a la humildad con que la maestra
actúa y se relaciona con sus alumnos, y esta cualidad es la amorosidad sin la cual su
trabajo pierde el significado. Y amorosidad no sólo para los alumnos sino para el propio
proceso de enseñar. Debo confesar, sin ninguna duda, que no creo que sin una especie de
“amor armado”, como diría el poeta Tiago de Melo, la educadora o el educador puedan
sobrevivir a las negatividades de su quehacer. Las injusticias, la indiferencia del poder
público, expresadas en la desvergüenza de los salarios, en el arbitrio con que son
castigadas las maestras y no tías que se rebelan y preciso que ese amor sea en realidad un
“amor armado”, un amor luchador de quien se afirma en el derecho o en el deber de tener el
derecho de luchar, de renunciar, de anunciar. Es esta la forma de amar indispensable al
educador progresista y que es preciso que todos nosotros aprendamos y vivamos. Pero
sucede que la amorosidad de la que hablo, el sueño por el que peleo y para cuya
realización me preparo permanentemente, exigen que yo invente en mí, en mi experiencia
social, otra cualidad: la valentía de luchar al lado de la valentía de amar. La valentía como
virtud no es algo que se encuentre fuera de mi mismo. Como superación de mi miedo, ella
lo implica. (Freire:1992) En la actualidad además de las competencias duras que debe
poseer todo docente entendiendo estas como el conocimiento académico curricular
obtenido durante el proceso formativo es necesario que desarrolle lo que se ha dado en
llamar competencias blandas. Las mismas tienen que ver con cuestiones más subjetivas,
que atañen a la personalidad, a la forma de vincularse con otros, a la capacidad de empatía,
capacidad de comunicación entre otras. Ya no alcanza con que el docente sea un experto
en su área, ya no se trata de un poseedor de un saber absoluto, acabado, o un mero
transmisor del mismo. Su rol no se agota en ello. Por eso elegimos hablar de identidad
docente como algo que incluye el rol, pero no termina en él, sino que habla de un Ser, de
una manera de alojar al otro, de un sujeto que habilita voces, que habita juntos con los otros
nuevos espacios donde el proceso de enseñanza – aprendizaje es posible. Esos contextos,
cada vez más exceden el aula tradicional y se configuran de múltiples maneras. La
educación no formal y la educación popular surgen como conceptos teóricos en los 70 , en
muchos puntos ambas se cruzan haciéndonos confundir o creer varias veces que son lo
mismo , y si bien en la práctica pueden van de la mano , la educación no formal es un
proceso de enseñanza aprendizaje que puede estar fuera o dentro de las instituciones
educativas y que tienden a romper con la estructura espacial , temporal y las relaciones o
prácticas de docentes y alumnos instituidas por la escuela tradicional. Es una nueva manera
de habitar espacios de enseñanza – aprendizaje, una nueva mirada en relación al abordaje
de los diferentes contenidos. La educación popular puede darse en ámbitos más
tradicionales o en otros menos formales, pero el objetivo es que la educación sea una
herramienta de transformación para el sujeto. Sus objetivos son bien claros en tanto apunta
a la desnaturalización de la realidad, la transformación radical de la sociedad y la búsqueda
de la libertad. En este proceso de formación que ustedes están atravesando es fundamental
que se permitan conocer las diversas posturas, corrientes sobre la educación para poder
encausarse donde cada uno se sienta pleno, puedan delimitar su estilo docente y construir
la identidad de la que hablamos.
Para finalizar el curso los invito a leer el siguiente texto de Paulo Freire. Texto que ningún
docente que se precie de tal debería dejar de leer.
https://docs.google.com/document/d/1_6wHQsuVPqdYzuPpf1KdvKQkMDUyG91nZhCiVVw
aHDg/edit#!
Bibliografía utilizada:
Clase 4 :Abramawsky A., Maneras de querer, Prologo. Paidós, 2010 Alliaud y Antello ,
Los gajes del oficio. Aique, 2008 Finnegan F., Educación popular y educación de
jóvenes y adultos (2015) Trilla J., La educación fuera de la escuela: ámbitos no
formales y educación social, (1993) Torres, Rosa María, Educación popular. Un
encuentro con Paulo Freire. Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1994.