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Implementación Terapia Multisistémica en Estación Central

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Temas abordados

  • Desarrollo de la infancia,
  • Política pública,
  • Trabajo social,
  • Estrategias de disciplina,
  • Intervención en pareja,
  • Educación y reinserción,
  • Cuidado parental,
  • Prevención de riesgos,
  • Educación inclusiva,
  • Cuidado de jóvenes
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  • Cuidado parental,
  • Prevención de riesgos,
  • Educación inclusiva,
  • Cuidado de jóvenes

UNIVERSIDAD CATÓLICA

SILVA HENRÍQUEZ

Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y Económicas

Escuela de Trabajo Social

IMPLEMENTACIÓN DEL MODELO TERAPIA MULTISISTÉMICA DESDE LA


EXPERIENCIA DE LA INTERVENCIÓN CON FAMILIAS EN LA COMUNA DE
ESTACIÓN CENTRAL

Monografía para optar al grado de Magíster en Intervención Social Mención Familias

Autor Ariel Arancibia Fernández

Docente Guía Roberto Celedón Bulnes

Santiago de Chile

2019
Índice

1. Capítulo I ................................................................................................................................. 4
1. Resumen ............................................................................................................................. 4
2. Introducción ........................................................................................................................ 5
3. Antecedentes contextuales sobre los que se desarrolla la monografía ........................... 12
2. Capitulo II: ............................................................................................................................. 14
1. Objetivo general................................................................................................................ 14
2. Objetivos específicos ........................................................................................................ 14
3. Ejes de orientación............................................................................................................ 15
4. Planificación del proceso de recopilación de información ............................................... 16
5. Revisión documental......................................................................................................... 17
6. Resguardos de la información obtenida ........................................................................... 18
3. Capítulo IV ............................................................................................................................. 20
1. Teoría bioecológica de Bronfenbrenner ........................................................................... 20
2. Terapias familiares ............................................................................................................ 27
2.1 Terapia familiar estructural............................................................................................. 27
2.2 Terapia Estratégica.......................................................................................................... 29
3. Teoría del modelo multisistémico .................................................................................... 30
4. Supuestos MST para la comprensión de las familias ........................................................ 37
4. Capítulo V .............................................................................................................................. 55
1. Desarrollo de la monografía ............................................................................................. 55
2. Estrategias de implementación clínica ............................................................................. 56
3. Estrategias para comenzar la intervención con familias................................................... 63
4. Estrategias para la construcción de soporte social ........................................................... 69
5. Estrategias para la comprensión de las interacciones familiares ..................................... 81
6. Estrategias para mejorar las interacciones familiares ...................................................... 83
7. Estrategias para mejorar la vinculación entre cuidadores y jóvenes ............................... 91
8. Estrategias para la definición de reglas en la familia ........................................................ 96
9. Privilegios y consecuencias ............................................................................................... 97
10. Estrategias para la intervención con parejas .............................................................. 105

2
11. Estrategias para la promoción del éxito escolar ......................................................... 118
12. Estrategias para el abordaje del grupo de pares de los jóvenes en intervención
familiar .................................................................................................................................... 131
13. Estrategias para intervenir de forma individual en MST ............................................ 139
14. Estrategias para el abordaje del abuso de drogas en jóvenes .................................... 147
15. Estrategias para el abordaje del abuso de drogas en adultos .................................... 154
16. Estrategias para el abordaje de agresiones y riesgos de daños.................................. 157
5. Capítulo IV: .......................................................................................................................... 171
Conclusiones ........................................................................................................................... 171
Reflexiones finales .................................................................................................................. 172
6. Referencias.......................................................................................................................... 174
7. Anexos ................................................................................................................................. 181

3
1. Capítulo I

1. Resumen

En el escenario social actual, de rápidos cambios, de emergencia de nuevas formas de

articulación en lo cotidiano. Quienes trabajamos en intervención familiar, nos

encontramos con nuevas formas de ser y hacer familia, nuevas interacciones y nuevos

problemas que debemos resolver en nuestro trabajo diario y para los que parecieran no dar

respuesta los lineamientos clásicos de intervención.

Frente a lo que pareciera ser un pantanoso escenario, es necesario dar nuevas

respuestas que vayan más allá sólo de la teorización de los problemas: debemos resolver.

Es aquí donde debemos revisar los conceptos clásicos de la intervención social con

familias y preguntarnos cuánto de aquello se sigue presentando o puede ser útil para las

familias que atendemos hoy en día en los contextos donde se nos demanda presencia.

En la presente monografía, se pretende ofrecer una mirada, un registro breve de los

lineamientos teóricos sobre los que se sustenta la implementación del Programa Terapia

Multisistémica aplicados a la experiencia de trabajo en la comuna de Estación Central.

Para generar este registro, se utilizan tres ejes centrales, el primero aludirá a la

descripción teórica de la implementación de las estrategias de intervención sociofamiliares

en el Programa Terapia Multisistémica de la comuna de Estación Central. Un segundo eje,

será la identificación de los factores facilitadores y obstaculizadores de la intervención

sociofamiliar en el Programa Terapia Multisistémica de la comuna de Estación Central,

para dar respuesta desde los lineamientos teóricos para resolver los problemas presentados.

4
Para finalizar con un tercer eje, referente a las lecciones y aprendizajes que sirvan para

generar aportes a la política pública, comprendiendo otros programas que trabajen con

familias de jóvenes con alto riesgo sociodelictual.

2. Introducción

La presente monografía surge a partir de la inquietud de permitir la visibilización de

una forma de intervenir familias donde un joven presente alto riesgo socio-delictual. Para

lograr la comprensión de los elementos que destacan entre los lineamientos teóricos del

programa MST, debemos primero comprender el problema que hace necesario la

instauración del programa en Chile, desde su contexto más amplio y antecedentes

históricos.

El año 2005 entra en vigencia la ley 20.084 sobre Responsabilidad Penal Adolescente

(Biblioteca del Congreso Nacional de Chile, 2015). Que tiene por objetivo reemplazar la

ley de Menores, que data del año 1967. Dicha ley -20.085- lo que significó enormes

cambios en materia penal adolescente, generando una serie de medidas que no significan

la privación de libertad de los jóvenes (Miranda, 2011) y considera expresamente, en la

aplicación de la ley, que “en todas las actuaciones judiciales o administrativas relativas a

los procedimientos, sanciones y medidas aplicables a los adolescentes infractores de la ley

penal, se deberá tener en consideración el interés superior del adolescente, que se expresa

en el reconocimiento y respeto por sus derechos” (Defensoría Penal Pública, 2017, pág.

7). Cambios que, si se comparan con las penas que imponía la ley de Menores, son un

avance en materia de los derechos humanos. Por ejemplo, hasta la Ley de Responsabilidad

5
Adolescente (LRPA), un joven de 16 años que hubiese participado en un delito y se

hubiese “probado” su discernimiento, era tratado igual que un adulto, viviendo su pena en

compañía de personas de todas las edades, juntos en una misma celda, de un mismo centro

penitenciario. Hoy ante la ley, a los jóvenes se les comprende como lo que son; personas

en desarrollo y se le respetan sus derechos, o al menos es lo que se pretende (Garrido,

2017).

Un punto importante dentro de la revisión de la Ley de Responsabilidad Penal

Adolescente es la percepción de peligrosidad de los jóvenes, estando en debate hoy la

extensión de las atribuciones de las Policías para poder controlar de forma “preventiva” a

jóvenes entre los 16 y los 18 años. Que, a juicio del Ministerio Público y la Defensoría

Penal Pública (2017), responden a la alta percepción de riesgo de la ciudadanía hacia los

jóvenes pese a que desde la aparición de la ley 20.084.- los adolescentes imputados han

disminuido considerablemente.

De esta forma, si comparamos los datos del Ministerio Público, en el año 2011,

34.906.- jóvenes fueron imputados por diversos delitos y en el año 2016, esta cifra se

redujo a 26.247.- (Defensoría Penal Pública, 2017, págs. 4-5). Lo que en la práctica

representa una disminución del 25% de jóvenes imputados que, en comparación con la

cifra total de personas imputadas en Chile durante el 2017, no superó el 8.1% de las causas

totales. ( (Defensoría Penal Pública, 2017, págs. 5-6).

6
Una variable que amerita revisar con relación a los delitos cometidos por jóvenes, es

la denominada como cifra negra, que nos dice que un porcentaje de los delitos no son

denunciados, sin embargo, los delitos no denunciados son aquellos de baja connotación

social, mientras que los de alta connotación social como lo son el robo con violencia, el

robo con intimidación, robo por sorpresa, lesiones, homicidios y delitos contra la

propiedad (Instituto Nacional de Estadísticas, 2017). No disminuye el porcentaje de

denuncias, manteniéndose cercano al 100% (Sciaraffia, 2016).

A medida que avanzamos en la descripción del contexto socio-político de la

implementación del Modelo MST y de la comisión de delitos en Chile, se clarifica la

situación actual de los indicadores de delincuencia y delitos cometidos por jóvenes, donde

podemos avanzar hacia el abordaje de las propuestas en la línea de la reinserción. Una

búsqueda rápida nos revela una amplia oferta de programas destinados a la reinserción

social de personas que se vieron privadas de libertad, Por ejemplo, programas de Centros

de Educación y Trabajo Cerrados, Programas de reinserción social para personas Privadas

de Libertad, Programas de Centros de Educación y Trabajo Semiabiertos, Programas de

intermediación Laboral para Penados en el Sistema Abierto, Programas de reinserción

social en Secciones Juveniles, Programas de reinserción Laboral en Convenio con el

Ministerio del interior y Programas de apoyo post-penitenciarios, (Ministerio de Justicia

y Derechos Humanos, 2017) (Ministerio de Hacienda, 2017). Pero hay muy poca

información respecto de la interrupción de carreras delictivas (MST Group, LLCC d.ba.

MST Services, 2012).

7
Pensar en la reinserción social sin pensar en la interrupción de carreras delictivas de

forma temprana, oportuna y eficiente, deja un enorme vacío en el quehacer de quienes se

relacionan con la temática de jóvenes que participan en la comisión de delitos. Sin

embargo, la interrupción de las carreras delictivas en los jóvenes mantiene aún indicadores

preocupantes. En palabras de la propia directora de la Unidad Especializada en

Responsabilidad Penal Adolescente y Delitos Violentos de la Fiscalía Nacional, María

Angélica San Martín, en el año 2015 indicó que: “a más edad, mayor cantidad de

detenciones y mayor cantidad de delitos” (Rivera, 2015, pág. 1).

En los últimos 30 años, teniendo como punto de origen el retorno de la democracia,

el diseño y ejecución de las políticas públicas ha mostrado nuevos desarrollos en materia

de protección de derechos de grupos sociales no mayoritarios; avances en grupos

culturales, étnicos, religiosos, lingüísticos (Organización de Naciones Unidas, 2010).

Como también nuevos desarrollos en materias legales en relación con la no discriminación

(Ministerio Secretaría General de Gobierno, 2012). Ponen en agenda inquietudes sociales

que contribuyen a dar forma al espacio donde los interventores familiares realizamos

nuestro quehacer en la actualidad.

Dentro de estos nuevos desarrollos, es posible ver diversos grupos manifestando sus

demandas y a un estado que recibe y muestra intenciones de resolver las problemáticas

expuestas, como por ejemplo la promulgación de los derechos de las personas mayores en

Chile (Ministerio del Interior y Seguridad Pública, 2017).

8
Pero si miramos un poco más en detalle, encontramos un grupo por el que nadie

marcha, siendo sino al contrario, un grupo por el que incluso diputados y altas autoridades

de gobierno, solicitan que se les prive de sus familias, de sus hijos, del sistema educativo

y de todos los factores que hacen posible un cambio en sus vidas y se vulneren incluso sus

derechos más básicos. Son los denominados: “Jóvenes infractores”, o “jóvenes

delincuentes” (Romero, 2015).

Aun cuando toda la evidencia nos muestre que la lógica del castigo no tiene un

impacto positivo en la extinción de una conducta (Vernazza, 2013). La ciudadanía

mantiene la percepción que las penas son demasiado bajas y los tribunales demasiado

indulgentes, insistiendo en que a los jóvenes que se han visto relacionados con delitos,

sean sometidos a penas más altas (Reyes, 2017). Pese a que las sanciones contempladas

en la legislación chilena sean significativamente más altas que en el resto de Latinoamérica

y notoriamente más altas que las de la OCDE (Defensoría Penal Juvenil, 2010).

En este contexto, desde el gobierno se visualiza al programa Terapia Multisistémica


1
(MST) como modelo posible de implementar en Chile, lo que se concreta en el año 2012

por medio de la compra de la licencia por parte de la Subsecretaría de Prevención del

Delito (Subsecretaría de Prevención del Delito, 2014). El modelo es desarrollado en

Estados Unidos, siendo implementado en 13 países, de los cuales Chile es el único en

calidad de “en vías de desarrollo” que cuenta con esta modalidad de intervención

(Subsecretaría de Prevención del Delito, 2014).

1
En Adelante llamada indistintamente Terapia Multisistémica o MST

9
Si bien, el modelo trabaja con quienes son comúnmente denominados como “jóvenes

infractores de ley”, es más preciso hablar de familias con jóvenes que hayan arrojado un

alto puntaje en la Escala de Evaluación de Riesgo Sociodelictual, la cual es aplicada por

el Equipo de Detección Temprana (EDT) después de la derivación del joven,

principalmente, por la comisión de delitos. El Equipo MST y el Equipo EDT se enmarcan

en el dispositivo LAZOS2 (Subsecretaría de Prevención del Delito, 2017).

Particularmente hablaremos de jóvenes con alto riesgo sociodelictual cuando el

Equipo de Detección Temprana (EDT), quienes son un componente del dispositivo Lazos,

haya aplicado un instrumento de evaluación ASSET a la familia, evaluando doce áreas -

Condiciones del hogar; relaciones familiares y personales; educación, capacitación y

empleo; contexto comunitario; estilo de vida; uso de sustancias; salud física; Salud mental

y emocional; percepción de sí mismo y de los otros; Pensamiento y comportamiento;

actitudes hacia la comisión de delitos y; motivación al cambio. Y desde la plataforma

administrada por la Subsecretaría de Prevención del Delito, arroje un puntaje mayor a 21

puntos (División de Programas Subsecretaría de Prevención del Delito, 2015). En chile,

un joven con 21 puntos o más en la escala asset, ingresa a MST

En esta monografía, se busca describir los principales lineamientos teóricos del

Programa MST con componentes desde la experiencia del trabajo en terreno, extrayendo

lecciones y aprendizajes en un proceso reflexivo que sea de utilidad, principalmente, para

quienes trabajan en intervención directa con familias de jóvenes en alto riesgo

2
Antes Programa de Atención Integral para la Familia (PAIF)

10
sociodelictual desde el modelo de Terapia Multisistémica, como también los más de cien

fiscales especializados en materia de delincuencia juvenil (Fiscalía de Chile). Además de

las 1.445 personas que el año 2018 ocuparán las plazas de los programas orientados a la

reinserción social sólo en la Subsecretaría de Prevención del Delito (un 10% más que en

el 2017) (Dirección de Presupuestos de la República, 2017). Jueces, consejeros técnicos,

abogados defensores, psicólogos y trabajadores sociales de los programas de Libertad

Asistida y Libertad Asistida Especial (PLA y PLE) profesores, estudiantes y profesionales

de programas de Intervención Especializada (PIE), Programas de reinserción educativa

(PDE y otros), programas que abordan problemáticas de consumo de drogas (Programas

PAI y PDC), y todos aquellos que de una u otra forma se vinculan con los jóvenes que han

pasado por algún proceso de detención y son parte del destino de 40 mil jóvenes cada año.

Finalmente, se busca mostrar una forma de intervenir con familias de jóvenes que

muestran altos índices de riesgo socio-delictual, en una metodología que se inserta

directamente en un contexto altamente complejo, lo que finalmente es intervenir

directamente en un fenómeno social que combina desigualdad estructural de

oportunidades y donde el fracaso de la política pública ha sido una constante. La

intervención en este tipo de fenómenos sociales donde el trabajo es precisamente está ahí,

en el terreno mismo (Matus, 2003)

11
3. Antecedentes contextuales sobre los que se desarrolla la monografía

La presente monografía se desarrolla en la comuna de Estación Central, comuna que

se ubica en la Región Metropolitana de Santiago, se constituye el 09 de marzo de 1981 a

partir de la división territorial que crea una nueva comuna a partir de sectores que

pertenecían a las comunas de Maipú, Pudahuel, Quinta Normal y Santiago. Lo que se

relaciona desde su génesis con la integración de distintos barrios, poblaciones y habitantes

con sus propias identidades en una sola comuna que, además, históricamente ha sido la

puerta de entrada a la capital, siendo un referente territorial en los procesos de migración

campo-cuidad (Pac Consultores ltda., 2016)

Con relación a la extensión territorial, la comuna tiene una superficie de 24 Km2, la

población total estimada en el año 2015 es de 144.982 habitantes (71.698 Hombres 73.284

mujeres) con una densidad poblacional de 6.040,917 habitantes por km2 (Op. Cit.). La

mayor cantidad de población se concentra entre los 45 y 64 años (25.60%) seguido por las

personas entre los 15 y 24 años (23,22%) (Biblioteca del Congreso Nacional de Chile,

2015). En relación con los grupos originarios, el 3,34% de los habitantes se declara como

perteneciente a una etnia originaria, destacando la etnia Mapuche con un 4.124.- habitantes

en el año 2002 (Op. Cit.).

12
Otra cifra que ayuda a la caracterización de la comuna son los indicadores de pobreza,

donde la comuna se encuentra entre las 10 comunas con mayores índices de pobreza,

duplicando con creces la cantidad de pobres no indigentes en la región desde las dos

últimas mediciones llegando a un 17% en el año 2011 y casi doblando la cantidad de

personas en calidad de indigentes en la misma fecha en comparación al promedio nacional

de 2%, Estación Central llega a un 3,2% (Pac Consultores ltda., 2016). De acuerdo con la

distribución en quintiles de la población, el 71,3% de la población se ubica entre el primer

y el segundo quintil con 57.286 encuestados (53,0 en el 1er quintil y 25,4 en el 2º quintil)

(Dideco en Pac Consultores ltda., 2016).

En la comuna de Estación Central un 42% de las jefaturas de hogar están a cargo de

mujeres, un 4% más que la media del país y el 31,1% de los trabajadores trabajan por

“cuenta propia” y el nivel de hacinamiento alcanza un 24,2% (Biblioteca del Congreso

Nacional de Chile, 2015).

En cuanto a la previsión de salud, los habitantes de la comuna de Estación Central

pertenecen mayoritariamente a FONASA con 100.831 inscritos, de los cuales el 37.16%

se encuentra en el tramo B, seguido por el tramo D con 25,73%. Dentro de la información

disponible respecto de la tasa de natalidad en la comuna, se encuentra en un 16,04%.

2.03% más que la media país, aunque también la tasa de mortalidad infantil es mayor que

la media nacional con un 9.70% y la media país es de un 7.40%. La comuna de Estación

Central cuenta con 11 centros de salud en su territorio, los cuales se dividen en; cinco

centros de salud, tres clínicas y tres consultorios generales urbanos. La comuna cuenta

13
además con 62 establecimientos educacionales (Biblioteca del Congreso Nacional de

Chile, 2015).

Un dato que resalta es la tasa de denuncias de delitos de alta connotación social en la

comuna de Estación Central, donde el año 2014 se denunciaron 7.073,86 delitos por cada

100 mil habitantes, muy por sobre la media nacional del mismo año donde se denunciaron

2.801,19 por 100 mil habs, siendo el promedio de la región 3.189,18. En relación con las

tasas de violencia intrafamiliar, estas alcanzaron un 766,33 frente a un promedio país de

587,52 por cada 100 mil habitantes (Op. Cit.).

2. Capitulo II:

1. Objetivo general

Describir teóricamente la implementación del modelo Terapia Multisistémica desde

la experiencia de la intervención con familias en la comuna de Estación Central

2. Objetivos específicos

- Describir la implementación de las estrategias de intervención sociofamiliares en

el programa Terapia Multisistémica de la comuna de Estación Central.

- Identificar los elementos facilitadores/obstaculizadores de la implementación de la

intervención sociofamiliar en el Programa Terapia Multisistémica de la comuna de

Estación Central

- Identificar lecciones y aprendizajes que sirvan para enriquecer y retroalimentar las

experiencias de trabajo en intervención de MST.

14
- Generar aportes a la Política Pública que puedan ser aplicados a otros modelos de

intervención familiar.

3. Ejes de orientación

Para la descripción de los elementos presentes en esta monografía, se eligieron dos

ejes centrales sobre los que se construye el documento. Estos ejes permiten tener claridad

- Descripción teórica de estrategias de intervención familiar en el Programa

Terapia Multisistémica de la comuna de Estación Central: La que comprenderá

una revisión de los principales lineamientos teóricos respecto del trabajo realizado

en MST, donde se describen y ordenan las situaciones que aborda el modelo y se

entregan propuestas de intervención con ejemplos prácticos.

- La visualización barreras y facilitadores de implementación de las

intervenciones en el Programa Terapia Multisistémica de la comuna de

Estación Central: Dentro de la descripción de los lineamientos de trabajo, se

focalizarán aquellos aspectos de la intervención que pueden ser facilitadores para

el trabajo y aquellos que representan barreras y limitaciones, entregando

propuestas para resolver las barreras cuando aparecen en el contexto de la

intervención.

15
4. Planificación del proceso de recopilación de información

La planificación del proceso monográfico se conforma por cuatro etapas, las que van

desde una primera aproximación contextual de la implementación del modelo en Chile

hasta la descripción de la puesta en marcha y el proceso de intervención desde la

experiencia, lo que se configura como un espacio donde se integra la teoría con la práctica.

Un primer momento en planificación fue la revisión bibliográfica contextual: Donde

el foco fue un análisis contextual de los elementos que posibilitaron la compra de la

licencia del modelo MST en Chile. Dichos elementos contextuales aluden a la entrada en

vigencia de la ley 20.084 y la necesidad de contar con una oferta programática que

permitiera reducir la cantidad de jóvenes privados en libertad en Chile, además de contar

con una metodología que permitiera la interrupción de carreras delictivas en jóvenes. Los

antecedentes encontrados en la revisión bibliográfica contextual se encuentran

principalmente en el capítulo I de la presente monografía.

Un segundo momento en la construcción de esta monografía, se basó en la revisión

bibliográfica del modelo y autores coherentes con el mismo, con el objetivo de dar forma

a la estructura y sustento a los elementos que componen la intervención MST.

Un tercer momento en el proceso de construcción del presente trabajo fue dar un orden

lógico a las situaciones que aborda el modelo MST en la intervención y la descripción de

las situaciones desde la perspectiva de la intervención.

16
5. Revisión documental

El proceso de construcción de la presente monografía contó con cuatro fuentes de

información. Una primera fuente de información fue la revisión documental de la

bibliografía disponible en la base de datos de MST Services, que consta de una serie de

documentos que dan forma al modelo entregan lineamientos claros de intervención y de

donde se extrajo información relativa a datos de investigaciones realizadas por el

proveedor del servicio en Chile.

Una segunda fuente de información fue la revisión de antecedentes y estudios

disponibles en línea, principalmente desde la base de datos de la Subsecretaría de

Prevención del Delito, que cuenta con información actualizada respecto de estudios de los

programas que ejecuta.

Una tercera fuente de información fueron documentos públicos disponibles en

artículos de revistas especializadas, las que se encuentran debidamente indicadas en la

bibliografía de la presente monografía.

Finalmente, se complementan los apartados con algunos ejemplos de casos atendidos

que muestran cómo abordar la situación presentada considerando siempre barreras y

facilitadores como factores susceptibles de ser revisados y mejorados, considerando que

el ejemplo ha demostrado ser efectivo en la investigación referenciada por los autores.

17
6. Resguardos de la información obtenida

Dentro del proceso de construcción de una monografía, es posible utilizar múltiples

formas de recolectar los datos que se relacionan con el proceso a describir, donde quien

recopile la información puede utilizar los elementos que sean de mayor utilidad para su

descripción.

De forma particular, la presente monografía se encontró con barreras

administrativas para poder recolectar información relativa a la voz de los participantes de

la experiencia, tanto de los terapeutas involucrados en el proceso de intervención e

implementación del modelo, como de las familias participantes del mismo, debido a

disposiciones de la Subsecretaría de Prevención del Delito ya que no se puede utilizar

información confidencial fuera de los fines establecidos por MST Group: “toda

información del Grupo MST (…) de la que tome conocimiento (sea en forma escrita,

electrónica, visual o verbal) la Municipalidad, sus funcionarios o prestadores de servicios

a honorarios, y que, al momento de su revelación, derive su valor de no ser generalmente

conocida por el público. La expresión “información confidencial” también incluye

cualesquier extractos, resúmenes, procedimientos, formularios o documentos similares

creados por la Subsecretaría o por la Municipalidad, a través del uso de Información

Confidencial (…) como así también toda la información revelada verbalmente durante la

capacitación, consulta o evaluación” (Subsecretaría de Prevención del Delito, 2014, pág.

5)

18
Para los fines establecidos en la presente Monografía, se solicitó autorización escrita

(ver anexo 14) para el uso de material utilizado en MST (formatos), siendo autorizado de

forma verbal por el supervisor en terreno comunal, manteniendo en reserva la actividad

académica en la que se enmarca la Monografía ya que: “Los terapeutas y supervisores

MST no podrán tener otros empleos u ocupaciones fuera de su prestación de servicios al

proyecto, salvo casos excepcionales de supervisores que sean autorizados por la

Subsecretaría de Prevención del Delito a realizar actividades académicas por un máximo

de 4 horas a la semana” (Subsecretaría de Prevención del Delito, 2014).

Lo anterior con énfasis en los resguardos necesarios para no vulnerar la

confidencialidad del modelo, cuidando el inciso C del art 14 del convenio entre la

Subsecretaría de Prevención del Delito y la I. Municipalidad de Estación Central que

indica que se podrá dar término anticipado al convenio por: “No dar cumplimiento a la

clausula de confidencialidad presente en el acuerdo de voluntades” (Op. Cit.).

19
3. Capítulo IV

Discusión bibliográfica

En la presente monografía la discusión bibliográfica se centra en cuatro grandes

constructos teóricos, a saber; La teoría ecológica desarrollada por Urie Bronfenbrenner,

que es el soporte del modelo de Terapia Multisistémica; la teoría de terapias familiares

utilizadas en el modelo MST, donde se utilizan principalmente los conceptos de la terapia

familiar estructural de Minuchin y la terapia estratégica con Haley como principal

exponente. Además, se realiza un repaso de la teoría multisistémica desarrollada por Scott

Henggeler y los nueve principios de tratamiento MST, pilares centrales en la intervención

con familias desde el modelo multisistémico. La discusión bibliográfica en el proceso de

construcción de la presente monografía es utilizado principalmente para comprender

teóricamente desde donde se sustenta el modelo y cuáles son los alcances teóricos del

mismo.

1. Teoría bioecológica de Bronfenbrenner

En el año 1979, el psicólogo Urie Bronfenbrenner desarrolla la teoría ecológica, la

cual explica que el ser humano vive su desarrollo ecológico a través de la acomodación o

adaptación de este con su entorno, este se verá afectado por las relaciones que el individuo

establezca con el ambiente que lo rodea y la interacción de sus redes sociales.

(Bronfenbrenner, 1987).

20
El enfoque de la teoría ecológica explica que el desarrollo del individuo es

constituido por un conjunto de interacciones que este tiene con su entorno, por lo tanto, el

enfoque plantea que el desarrollo del ser humano se ve afectado o se adapta a los múltiples

factores que lo rodean y como estos ayudan a comprender su desarrollo. (Tejada, 2005)

Por otra parte, el desarrollo del adolescente no es solamente una consecuencia de las

fortalezas o personalidad del sujeto, existen otras variables como, por ejemplo, la calidad

de hábitos y las oportunidades en el entorno que lo rodea. El desarrollo del adolescente se

verá altamente influenciado por la interacción con su entorno familiar y comunitario, lo

cual contribuye a que el sujeto se sienta más seguro de sí mismo, ejerciendo una gran

influencia en la toma de decisiones, las cuales podrían tener consecuencias positivas o

negativas, en su entorno familiar, en las etapas del crecimiento, y las posibles

oportunidades que se presenten a futuro (Martínez, 2007).

El estudio del adolescente debe ser realizado en los diferentes contextos en los que

se desenvuelve, así como también al realizar cualquier tipo de intervención, se debe tener

en cuenta los problemas e interacciones presentes en su ecosistema (Florenzano, 2002).

Los entornos en los que se desarrolla el adolescente tendrán la función de adaptar al

individuo, forjando sus hábitos, personalidad y conducta. Por lo tanto, si el joven se

encuentra en un escenario familiar/comunitario de apoyo tendrá una consecuencia

prosocial, por otro lado, si el escenario familiar/comunitario es negativo, es decir, venta

de drogas, pares negativos, conducta que no respeta leyes, podría tener como consecuencia

una conducta antisocial. (frias-armenta 2003).

21
De este modo, se puede concluir que el sistema ecológico es variable, ya que la

influencia de los procesos en el desarrollo del adolescente siempre será distinta y continua.

Por lo tanto, la observación será una de las herramientas más útiles a la hora de realizar

una intervención, ya que su sistema siempre será dinámico (Martínez, 2007).

En el modelo de desarrollo humano existen postulados que estiman una adaptación

entre el ser humano y la evolución de su desarrollo, también influyendo en las relaciones

que este establezca con su entorno y los contextos en los cuales participa cotidianamente.

(Bronfenbrenner, citado en Florenzano 2002). Por otra parte, el concepto de ambiente

ecológico se define como el contexto donde se desarrolla el ser humano, en el cual están

involucrados los factores que influyen y afectan; tales como las situaciones que vive a

diario y de las cuales participa de manera activa y es protagonista, el rol que ejerce en estas

acciones y como se establecen las interacciones afectivas y de comunicación con su

entorno social, de esta manera es como se desarrollan las acciones que le permiten

oportunidades e intercambio de experiencias para su desarrollo, por ende el ambiente

ecológico se entiende como las estructuras de micro-, meso-, exo-, y macrosistemas (Op.

Cit).

22
El microsistema está compuesto por el entorno social y físico en el cual el

adolescente se desarrolla, principalmente compuesto por su familia en la cual realiza

actividades básicas y cotidianas, a través del crecimiento del adolescente este incorpora

más interacciones sociales por lo cual surgen mayores complejidades en su desarrollo,

realiza más actividades, conoce más lugares, lo cual es lo esencial para su proceso de

crecimiento. Por lo tanto, desde la infancia, el microsistema del ser humano evoluciona

paulatinamente, generando relaciones interpersonales con más personas y con mayor

grado de complejidad (frias-armenta 2003).

El mesosistema es la interacción entre dos o más entornos en la cual el individuo

participa activamente, como por ejemplo la relación del joven entre la escuela y su familia,

si la relación de los padres con la escuela es baja, esto podría tener como consecuencia un

factor negativo, ya que los valores, hábitos y conductas aprendidas en el hogar podrían ser

diferentes a las cuales el adolescente está involucrado o desarrollando durante su

crecimiento, por otra parte si hay un vínculo cercano entre familia y colegio esto quiere

decir que el mesosistema es denso, consistente (Op. Cit.).

Aquellos factores de riesgo podrían ser oportunidades y mejoramientos académicos

de alta competencia para el adolescente. Mientras más denso o estrecho sea el lazo entre

los microsistemas, el mesosistema del adolescente será más fuerte y con una influencia

más potente en su desarrollo (frias-armenta 2003).

23
El exosistema no tiene como protagonista al adolescente, pero los factores y hechos

que ocurren dentro de estos tienen consecuencias que le afectarán en su desarrollo. Un

ejemplo muy singular es cuando los ingresos son inadecuados para las necesidades básicas

de estos. Por otra parte, existen también las decisiones que afectarán directa y

negativamente al individuo, como por ejemplo la venta de alcohol en locales cercanos a

los establecimientos educacionales, dando como consecuencia la exposición a factores de

riesgos innecesarios a los adolescentes y niños cercanos a estos hechos (Martínez, 2007).

El macrosistema es el ambiente cultural en el cual el adolescente vive su día a día y

este involucra a todos los sistemas que lo afectan, como por ejemplo los valores culturales,

la economía y el sistema político, estos factores pueden ser negativos o positivos, los

cuales pueden o no, estar en relación directa con el individuo. Debido a esto existe el

concepto de diada, que es un sistema de dos individuos, estos corresponden al nivel más

interno del esquema ecológico. Estas diadas están presentes como actividad conjunta e

influyen principalmente en el desarrollo del niño/adolescente, ya que a través de ellas se

promueven la captación de habilidades, estimulando la evolución de la interdependencia

como factor importante en su desarrollo. La diada debe tener un apego emocional denso y

duradero para incrementar o incentivar la participación del adolescente para realizar

actividades cada vez más complejas, para tener como resultado la facilitación del

aprendizaje y el desarrollo psicológico del individuo (Martínez, 2007).

24
Otro concepto importante es la transición ecológica, esta se refiere a los cambios de

rol que tiene el niño/adolescente en las etapas del desarrollo, como por ejemplo la llegada

de un nuevo hermano, el primer paso a la escolaridad, la graduación, etc., hitos que se

vuelven importantes para el desarrollo de este, ya que siempre implican a estos cambios

de rol que como resultado tienen expectativas en la conducta del niño/adolescente. Estos

cambios dependerán principalmente de los cambios biológicos y de la evolución del

ambiente, por ende, se realiza un proceso de acomodamiento mutuo entre el individuo y

su entorno, lo cual es el centro principal de la ecología del desarrollo humano (Florenzano,

2002).

La socialización por otra parte surge de un proceso que vive día a día el

niño/adolescente, este proceso se refiere a la evolución del individuo, desde que es una

criatura indefensa hasta convertirse en un ser humano consciente de sí mismo (Op. Cit.).

El proceso de socialización abarca diferentes tipos de influencias, enseñanzas y

prácticas las cuales orientan la conducta del ser humano mientras vive. Este proceso tiene

cuatro agentes significativos; la familia, los amigos, la escuela y los medios de

comunicación. Estos son los que entregan conocimiento necesario para que el individuo

logre vivir en la sociedad, siendo siempre el más importante la familia, la cual es el primer

paso a la socialización del niño durante sus primeros años de vida, teniendo a la familia

como principal responsable de sus necesidades básicas, por lo tanto, el núcleo familiar es

el grupo originario más importante para el ser humano (Florenzano, 2002).

25
De esta manera se puede percibir que la familia es un proceso de socialización,

constituida por un grupo de interacciones y relaciones, la forma en la que se convive y el

cumplir recíprocamente las necesidades emocionales entre los integrantes. El entorno

emocional en el cual se desarrollará será el cual determine la manera en la que el individuo

destaque sus habilidades para aprender en el sistema educativo, lograr la inserción laboral,

la autovaloración, la empatía hacia los demás, la toma de decisiones, las destrezas y

experiencia necesarias para solucionar situaciones dificultosas (Op. Cit).

Durante el desarrollo del niño/adolescente la familia deja de ser el protagonista como

lo fue en el primer mundo social, ahora muchas de las funciones que tenía este núcleo

familiar son asumidas por otros agentes sociales, como por ejemplo la escuela

(Florenzano, 2002).

En conclusión, se puede discernir que la teoría ecológica permite, entre otras,

estudiar las interacciones entre los factores protectores y de riesgo; entendiendo que los

factores protectores serán positivos si ayudan en el desarrollo del adolescente, por otra

parte, los factores de riesgo serán negativos si estos dañan o limitan el desarrollo de este.

Se comprende que microsistema se involucra directamente con el desarrollo del

niño/adolescente, sin embargo, todos los niveles afectarán positiva o negativamente en el

resultado final de este (Op. Cit)

26
2. Terapias familiares

La terapia familiar surge en los años 50 en Estados Unidos producto del desarrollo

de distintos grupos, siendo el más destacado el conocido como la Escuela de Palo Alto

(Rengifo, 2003). El surgimiento de nuevas formas de tratamiento que parecían orientar el

trabajo hacia la intervención en las interacciones escapaban de los marcos conceptuales

imperantes en aquel entonces, donde la teoría psicoanalítica y el conductismo disputaban

los espacios en los abordajes de la conducta humana. No fue sino hasta que la terapia

familiar se alía con la teoría sistémica, que la terapia familiar toma la forma que

conocemos hoy en día, gracias a los aportes de Gregory Bateson (Op. Cit).

2.1 Terapia familiar estructural

Un sistema familiar, como todo sistema, cuenta con una estructura, dicha estructura

mantiene al sistema en una coherencia que le permite adaptarse a los cambios propios de

toda interacción con los distintos sistemas con los que se relaciona. La estructura se puede

observar mediante la revisión de los patrones de interacción en distintas situaciones que

emergen en y con el sistema familiar (Minuchin, 1994).

Un elemento importante dentro de la Terapia Familiar Estructural (Op. Cit.) es la

pertenencia a los subsistemas. Dentro de la teoría sistémica, la familia se compone de una

serie de subsistemas que de una u otra forma se mantienen unidos entre sí. La familia se

mantiene unida por interacciones que se mueven en una relación diferente que otros

sistemas, dichas interacciones son variadas, aunque existen algunas más poderosas que

27
otras, o que al menos, son referidas por las familias y que serán revisadas más adelante

(Navarro & Castañeda, 2017).

En las familias, cada subsistema tiene distintos límites, pudiendo ser claros, rígidos

o difusos, pero, además los subsistemas tienen distintas funciones y distinta jerarquía

dentro del sistema familiar. Límites claros será el término poderoso y positivo que se

utiliza para describir un tipo de familia asociada a la funcionalidad, que permite la

adaptación de los sistemas familiares a los cambios, cuando los límites entre los

subsistemas son conocidos por todos los integrantes, los subsistemas permiten dialogar

entre sí, para la modificación de los límites a medida que el tiempo pasa, de esta forma las

familias se pueden adaptar a los cambios propios de los procesos de desarrollo , donde los

integrantes de una familia que comparten hogar puedan mantener sus interacciones con

los sistemas externos a la familia con los que se relacionan sin que la estabilidad del

sistema familiar se vea afectada (Op. Cit.).

Límites difusos será la denominación para describir una forma de interacción que

se relaciona con la aglutinación de sus integrantes, que, en términos más descriptivos,

serán aquellas familias donde las interrelaciones tienden a confundir a sus integrantes y a

los sistemas que se relacionan con ella (Navarro & Castañeda, 2017).

La rigidez de los límites en la familia, como último punto en la descripción de los

límites, será la descripción de las crisis para las que la familia presentan quiebres en las

interacciones de sus integrantes cuando ocurren eventos para los que el sistema no se

anticipó ni supo cómo abordarlos de forma adecuada cuando se presentaron (Op. Cit).

28
Cabe mencionar que los límites dentro de las familias también se verán afectados

por los roles, la graduación de los límites pareciera ser una pista importante para guiarnos

en las futuras hipótesis respecto de las familias con las que trabajaremos.

2.2 Terapia Estratégica

La terapia breve estratégica, es desarrollada por Jay Haley, desde la conocida escuela

de Palo Alto, siendo un enfoque de intervención donde la principal característica es

considerar al cliente como un científico de sí mismo, donde se le anima a recurrir al método

científico para comparar sus creencias y observar su conducta de forma constante. De esta

forma, se refuerzan y desarrollan herramientas para alcanzar el éxito en situaciones que

representaban alguna barrera. (Nohelia & Gantiva, 2009).

Para fines del presente trabajo, nos centraremos en Haley, quien detalla de forma

clara la observación de los patrones de interacción (que pueden o no ser rígidos), la

jerarquía de la familia y, de vital importancia, las secuencias de hechos (MST Services,

2012)

En relación con las secuencias de hechos, podemos describir la técnica de

construcción de secuencias de hechos, como la forma en la que los participantes -o no- de

una situación particular, nutren una historia desde los puntos en los que están de acuerdo.

Un primer uso de la secuencia se enfoca en la transcripción de un hecho que afectó

negativamente a los integrantes de la familia y que se relaciona con un primer motivo de

consulta (o construcción del problema). Sin embargo, una secuencia también puede

plantearse de forma positiva, que alude a la descripción de hechos que evidencian cambios

29
en los roles familiares que no generan tensiones y van en coherencia con los resultados

deseados por los participantes. (Henggeler W. S., 1998)

3. Teoría del modelo multisistémico

El modelo de intervención de Terapia Multisistémica es una forma de tratamiento

de alta intensidad que interviene en la familia y la comunidad. El modelo de intervención

MST está dirigido a familias donde un joven presente comportamientos antisociales graves

(Henggeler, 2012), en Chile el criterio de ingreso al programa depende del puntaje en la

Escala de Evaluación de Riesgo Sociodelictual, siendo su ingreso sólo en los casos con los

puntajes más altos.

Si nos acercamos al modelo MST, se puede conceptualizar en siete grandes factores

(Henggeler, 2012):

1. Es un tratamiento centrado en la familia. Las intervenciones se desarrollan

principalmente con los cuidadores, se trabaja con quienes se relacionan

directamente con los jóvenes que son derivados al programa. Es la familia con

quien se debe mantener el compromiso de la intervención y es la familia quien

formaliza los objetivos generales del proceso.

2. Es un tratamiento basado en la comunidad. La comunidad será la red desde

donde la familia encuentra soporte para aumentar la probabilidad de éxito en la

consecución de los objetivos de intervención.

3. El enfoque es empoderar a los cuidadores para que puedan resolver problemas

actuales y futuros. Cuando se alude a los cuidadores, el rol del cuidador es

30
atribuido a quien posee una serie de interacciones con el joven, donde además

de estar la jerarquía en el sistema familiar o la entrega de privilegios, se

encuentra quien posee un vínculo afectivo con él y desea que cambie. Serán los

cuidadores quienes logren aprender cómo resolver los problemas que se

presenten, lo que denominaremos sustentabilidad, para que pequeñas acciones

detonen cadenas de cambios que contribuyan a reducir los factores de riesgo de

los jóvenes.

4. El “beneficiario” de MST es la ecología completa del joven, familia, pares,

escuela, barrio, etc. Quien se beneficia de una intervención MST, no es sólo el

joven o la familia, sino que cuando logramos éxito en una intervención, logramos

que un joven se mantenga en la escuela, se distancie de pares o adultos que son

perjudiciales para él y logramos que un joven se mantenga viviendo con su

familia, en el barrio donde probablemente creció y donde los vecinos podrían

aumentar un vínculo positivo con su familia.

5. Es un proceso altamente estructurado que cuenta con procesos de control de

calidad. Dentro del modelo MST, existe un proceso estricto de control del

proceso, que permita asegurar la calidad del servicio y, por ende, mejorar los

resultados de la intervención. El proceso de aseguramiento de la calidad es desde

las familias hacia los terapeutas mediante la aplicación de la encuesta TAM, que

consta de veinte preguntas y que las familias responderán una vez al mes,

además, el supervisor en terreno llamará una vez al mes a las familias para

evaluar de forma cualitativa el servicio entregado por el terapeuta.

31
6. A su vez, los terapeutas responderán dos encuestas, una denominada SAM, que

se encarga de evaluar la gestión del supervisor y una encuesta CAM, que evalúa

la gestión del consultor experto. Además, al ingresar una familia al programa, se

aplica una evaluación ASSET, que arroja un puntaje, la que también será

aplicada al concluir el proceso con las familias.

7. Por otro lado, los terapeutas deben asistir de forma trimestral a jornadas de

capacitación dictadas por quien sea Consultor Experto, las que tienen por

objetivo mantener actualizados a los terapeutas de mejores estrategias para

intervenir de forma más eficiente. Además, los terapeutas deben mantener al día

su Plan de Desarrollo del Terapeuta, que es un proceso de mejoramiento de

habilidades relacionadas con la intervención en MST, el que es revisado y

actualizado una vez al mes con su supervisor.

Una de las características principales de MST es la entrega de servicios basado en

el hogar (Home-based model of service delivery) donde los esfuerzos se orientan hacia el

cambio de la ecología de la familia hacia parámetros que permitan conductas adaptativas

y disminuyan los factores de riesgos asociados a conductas de riesgo socio-delictuales.

Por lo que las intervenciones se realizan en el ambiente natural de las familias, sea en su

domicilio u otro lugar donde las familias cuenten con disponibilidad para realizar el

tratamiento. El cual debe ser de similar intensidad a la cantidad de factores de riesgo

identificados durante el proceso de recopilación de información inicial (Henggeler, 2012).

32
Respecto de la cantidad de familias que interviene cada terapeuta y los equipos,

estas varían de tres a seis familias con dedicación absoluta del terapeuta, con una duración

de tres a cinco meses de tratamiento por familia y con una cantidad de visitas que varían

desde las dos visitas como mínimo a un promedio de tres cuando las familias requieren

aumentar la frecuencia de sesiones debido a la prioridad de los problemas. (Op. Cit.).

La configuración de los equipos por comuna consta de cuatro terapeutas y un

supervisor, los cuales cuentan con disposición exclusiva las 24 horas del día, los 7 días de

la semana para atender las contingencias familiares. En cuanto al supervisor, su rol se

focaliza en orientar a los terapeutas velando por el cumplimiento de la correcta aplicación

del modelo, sirviendo también de apoyo cuando los profesionales se encuentran con

barreras para poder cumplir las metas propuestas. Por otro lado, las formas de contacto

con las familias son principalmente presenciales, aunque también se cuenta con un

teléfono de terapeuta y un teléfono de emergencias que va rotando entre los profesionales

del equipo. (Op. Cit.)

La entrega de servicios basado en el hogar se configura como un trabajo de alta

intensidad, que destina todos los esfuerzos para evitar que los jóvenes que son ingresados

al programa MST sean reubicados lejos de sus familias.

Los motivos por los que el modelo opta por la entrega de servicios basados en el hogar

no son azarosos, sino que obedecen a una serie de beneficios en comparación a otros

modelos ambulatorios o de hospitalización (Henggeler W. S., 1998):

33
1. La información obtenida en la evaluación, que será la base del tratamiento, cuenta

con mayores insumos cuando es reunida en el espacio donde los problemas

aparecen y es más nutrida cuando aportan a ella otros agentes que se relacionan

con la ecología familiar. Por lo que la cantidad de información reunida permite

construir hipótesis que logran ajustarse a las necesidades reales de la familia, lo

que en su implementación permite optimizar el tiempo de trabajo.

2. El acceso directo a la información permite sortear las barreras que implica el

trabajo con jóvenes que presentan “severos comportamientos antisociales”. A

diferencia de los modelos tradicionales que presentan altos abandonos. Estudios de

MST muestran que el 98% de los jóvenes que presentan infracción a la ley con

consumo abusivo y dependiente de sustancias y sus familias lograron concluir el

tratamiento, con al menos uno de los objetivos concluidos del modelo en Estados

Unidos3.

3. Las visitas a las familias en el horario que ellas indican permiten fortalecer el

compromiso con la intervención, lo cual es un requisito básico para el logro de los

objetivos esperados.

4. El progreso de la intervención puede ser monitoreado con facilidad, al igual que la

realización de correcciones cuando las intervenciones no están funcionando.

Permitiendo reorientar el tratamiento de acuerdo con las necesidades presentes de

la familia.

34
La entrega de servicios basados en el hogar representa un cambio importante en la

historia de modelos de intervención centrados en las instituciones (Santos, Henggeler,

Burns, Arana & Meisler, 1995 en Henggeler, 1996).

Particularmente en Chile, los criterios de inclusión para el ingreso de jóvenes al

Programa MST comienza con desde los 10 años hasta los 17 años con 11 meses, siendo

conductas de abordaje la presencia de agresión física o verbal a otros, el consumo de

drogas y/o alcohol, deserción del sistema educativo formal y la participación en delitos

contra la propiedad, la integridad física y psicológica de las personas, infracciones a la ley

20.000.- de drogas y cualquier otro que no sea considerado en los criterios de exclusión.

La presencia de criterios de exclusión de ingreso al programa se sustenta en cinco puntos

para los que los estudios de MST han demostrado una baja efectividad de la intervención

de esta modalidad de aplicación del modelo en específico, estos criterios son (Szumski,

2018):

1. Que el joven viva solo o sin un adulto que pueda ejercer el rol de cuidador ya que

el desarrollo del modelo se basa en la intervención familiar, resulta poco viable la

implementación de forma exclusiva con el joven, aunque dentro del proceso

interventivo pueden existir variables donde formalmente no existe un adulto que

ejerza los cuidados personales del joven y esta situación deba ser regularizada con

tribunales de familia.

35
2. Que el joven sea derivado por haber participado de forma exclusiva en delitos

sexuales, en ausencia de otros delitos: la licencia adquirida por Chile no considera

la compra de la modalidad de MST para trabajo con jóvenes con conducta de abuso

sexual, por lo que no es posible ingresar a jóvenes con tales conductas cuando se

presentan de forma exclusiva.

3. Que el joven derivado presente diagnóstico de autismo, ya sea moderado o severo,

además de serias dificultades en la comunicación.

4. Que el joven derivado presente conductas suicidas, homicidas o pensamiento

psicótico sin tratamiento y activo: en este punto es importante considerar que en

ocasiones las conductas suicidas se pueden presentar en el transcurso de la

intervención, sin que ello motive el cese de la intervención, sino que se aborda.

Para más detalle, ver apartado sobre riesgos de daño. Y finalmente.

5. Que el joven sea derivado de forma principal debido a problemas psiquiátricos.

En Chile, de acuerdo con las estadísticas de la Subsecretaría de Prevención del Delito,

del total de los casos derivados sólo el 12% no ingresa debido a la presencia de criterios

de exclusión. De estos, el 84% es porque el joven vive solo, el 6% presenta problemas

psiquiátricos, 6% por presencia de ideación suicida, homicida o psicosis activa, 2% por

presencia de diagnóstico autista moderada a severa y el 2% por presencia de criterios de

exclusión “mixtos” (Fundación Paz Ciudadana, 2017).

36
4. Supuestos MST para la comprensión de las familias

De acuerdo con el modelo, existen 7 presuposiciones respecto de las familias, estas

presuposiciones suponen una base para la comprensión de las familias desde la

intervención y sirven de guía para el trabajo (Szumski, 2018), estas presuposiciones son:

a. La conducta de los hijos se relaciona directamente por sus familias, sus amistades

y la comunidad donde se desarrollan, siendo un constructo bidireccional que

trasciende el sistema inmediato.

b. Dos aliados fundamentales para la intervención en MST son las familias y las

comunidades donde se implementa la intervención, siendo también beneficiarios

directos e indirectos de los resultados.

c. Quienes están a cargo de los jóvenes, desean lo mejor para ellos y les gustaría que

se convirtieran en adultos positivos para la sociedad.

d. Las familias pueden desarrollarse y ser exitosas sin la presencia de servicios

sociales.

e. Los cambios en la familia pueden ocurrir de forma rápida.

f. Los responsables de la implementación del tratamiento son los principales

responsables de los resultados.

g. La investigación científica entrega elementos valiosos para la optimización de los

procesos de intervención.

37
En el modelo MST, el personal entrega el tratamiento completo, desde los lineamientos

técnicos son enfáticos en limitar la cantidad de servicios externos fuera del equipo y se

enfoca en potenciar y alinear a los cuidadores principales y a otros agentes claves presentes

en la ecología del joven, donde las intervenciones sean diseñadas en consideración de las

fortalezas y necesidades específicas de cada joven y su familia.

Con relación a los resultados en Chile, el último estudio de evaluación de impacto de

MST, elaborado por la Fundación Paz Ciudadana (2017) el 78.7% de los jóvenes que

concluyeron el tratamiento no presentaron nuevos arrestos.

En Chile, el programa se implementa en el primer gobierno de Sebastián Piñera,

contando con 8 comunas piloto el año 2012, el año 2013 después de una positiva

evaluación de la primera fase, se mantiene la implementación en las 8 comunas para ser

ampliadas a 36 en la administración de Michelle Bachelet durante los años 2014 a 2017.

Actualmente, desde el gobierno se pretende implementar el Programa Lazos (ex PAIF)

como “política pública” para ser implementado en la totalidad de las comunas del país

(Subsecretaría de Prevención del Delito, 2017).

Dentro de los factores asociados al éxito en la implementación del programa desde la

Subsecretaría de Prevención del Delito (2017) se identifica la participación de las familias

en el proceso tanto en el proceso de implementación como de evaluación del programa y

del terapeuta, siendo parte mediante dos evaluaciones mensuales, más el conocimiento de

los profesionales intervinientes (EDT) y la individualización del tratamiento. Además,

frente a la adaptación al contexto chileno, la edad de la derivación de los jóvenes, el nivel

38
educacional de los terapeutas y la colaboración para la implementación de la estructura

física que permite la permanencia de los equipos son considerados factores relevantes.

Puntaje promedio en la escala ASSET al ingreso en MST 25.6 puntos. Puntaje

promedio en la escala ASSET al egreso de MST 13.1 puntos.

El equipo ejecutor del modelo MST en las comunas se compone de cuatro terapeutas,

quienes llevan los procesos de intervención con seis familias cada uno, realizando

atenciones domiciliarias (o en el lugar que las familias estimen conveniente). El terapeuta

tiene disponibilidad total para atender las necesidades de la familia, a cualquier hora del

día, todos los días de la semana (Isónoma Consultorías Sociales Ltda, 2016). Además de

contar con un teléfono de emergencias, el cual funciona todos los días y donde acuden las

familias cuando ocurre una contingencia. La frecuencia de las visitas es dos a tres veces

por semana como mínimo, pudiendo aumentar de acuerdo con las necesidades de las

familias (Isónoma Consultorías Sociales Ltda, 2016).

Los terapeutas del Programa MST deben cumplir con la obtención de la certificación

en intervención del modelo MST (también llamada capacitación inicial de los cinco días)

y recibir actualizaciones trimestrales del modelo (Henggeler S. W., Multisystemic

Therapy: Clinical Foundations and Research Outcomes, 2012) (MST Services, 1998).

Dentro del modelo de trabajo, el terapeuta al realizar diversas intervenciones cada

semana, va desarrollando diversas estrategias (más allá de técnicas estructuradas) que

permiten ir abordando de forma rápida los problemas que debe ir resolviendo (Henggeler

S. W., Multisystemic Therapy: Clinical Foundations and Research Outcomes, 2012)

39
En resumen, la intervención MST tiene cuatro grandes objetivos; Reducir el

comportamiento antisocial, el riesgo de que el joven deje su hogar, disminuir la cantidad

de arrestos y aumentar la funcionalidad de la familia (Op. Cit.)

3.1 Principios del tratamiento MST

El primer paso para la implementación de cualquier intervención dentro del modelo

MST, es la conceptualización de las acciones dentro de 9 principios del tratamiento

establecidos por J. Henggeler (Henggeler, 1998). Estos principios, tienen como finalidad

ser un eje de acción, sobre el que versan no sólo los objetivos generales del tratamiento,

sino todas las acciones tendientes al logro de los objetivos intermedios que cada familia

defina.

Por otro lado, los nueve principios del tratamiento MST, nos ayudarán a

conceptualizar de forma clara los problemas que se suceden en el presente, siendo un

importante insumo para establecer las hipótesis de los problemas con los que se trabaja.

Los principios de tratamiento nos guiarán para lograr el empoderamiento de las

familias, el que puede ser definido como “la capacidad de las familias para manejar de

manera efectiva e independiente, el inevitable desafío de criar niños” (Henggeler W. S.,

1998). De forma que las familias puedan ser capaces de resolver sus dificultades una vez

terminada la intervención.

40
Para lograr el empoderamiento familiar, es importante destacar tres características que

debería tener el terapeuta al momento de intervenir: Primero, que el terapeuta deba lograr

abstenerse de ingresar al sistema familiar. Los cambios deberán ser realizados por las

capacidades de los propios integrantes de la familia, maximizando las habilidades con las

que cuenten los integrantes de la familia para poder ser parte de los cambios sobre sus

propias vidas. Desde MST se utiliza el concepto de “demandantes benevolentes”

(“benevolent demanding”) (Linehan, 1993 en (Henggeler W. S., 1998) para describir una

serie de habilidades del terapeuta que se orientan hacia el reconocimiento de las

capacidades de las personas con las que trabajamos y que debemos ser capaces de

reconocer, pero también reforzando aquellos comportamientos que pueden ser útiles y

adaptativos frente a cierto tipo de problemas, reconociendo en ellos su capacidad de

cuidarse a sí mismos.

Un segundo punto dentro de las capacidades que debe tener un terapeuta para la

aplicación de los principios de tratamiento MST es reconocer que las familias están

compuestas por personas autónomas que tienen derecho a decidir lo que hacen y reconocer

lo que les pasa. Por lo que tienen el derecho a decidir hacia donde se orienta el tratamiento

y debemos respetar sus elecciones. Este punto es relevante al conceptualizar a los

integrantes de las familias como capaces de desarrollar sus fortalezas si se les entregan las

oportunidades y recursos adecuados (MST Services, 2014).

41
Finalmente, el desarrollo y aplicación de los principios de tratamiento de MST en

la intervención requiere una cuota no menor de creatividad por parte del equipo

interventor, quienes deberán encontrar los recursos de las familias para poder resolver sus

problemas en el mismo escenario donde se mueven cotidianamente (Op. Cit.

Principio 1: El objetivo principal de la evaluación es entender el sentido/ajuste entre

los problemas identificados y su contexto sistémico más amplio.

Cuando observamos una conducta, desde un punto de vista socio-ecológico,

estamos observando el resultado de la interacción de múltiples sistemas que conforman a

quien es identificado con esa conducta, de esta forma, cuando observamos una conducta

que podemos de nominar como antisocial, estamos observando, la interacción de sistemas

que de forma directa o indirecta, influyen en la construcción de aquella conducta

(Henggeler S. W., Multisystemic Therapy: Clinical Foundations and Research Outcomes,

2012).

La observación en detalle puede dar un sentido en la conducta si podemos ver en

ella una serie de factores que “de forma singular o combinada aumenta o disminuye la

probabilidad de que el joven realice comportamientos disruptivos” (Op. Cit.).

42
Para lograr aquella observación, podemos comparar las fortalezas y necesidades de

los sistemas que se vinculan con el joven y, de forma inductiva, establecer la relación con

el problema. Lo que observaremos no será el factor, este no será más que el punto de

referencia, sino la manera en la que ese factor identificado, se relaciona con la conducta y

será ahí donde pondremos el foco de la comprensión, en la interacción entre los factores

(MST Services, 2012).

Es importante, en relación con los factores, realizar una adecuada priorización de

elementos, no de una forma lineal ni como una lista, sino de forma circular, donde los

factores son siempre dinámicos y entre distintas conductas (separadas para mejorar la

comprensión, pero siempre relacionadas entre sí), de esta forma, al conceptualizar diversas

conductas, pueden aparecer factores similares entre conductas gráficamente distintas (Op.

Cit.).

Cuando un factor se repite en la conceptualización de la conducta, es probable que

ese factor sea denominado como “próximo y poderoso”, por lo que tendrá mayor

posibilidad de ser priorizado para su resolución (MST Services, 2012).

43
Es en este espacio donde cobra especial relevancia el desarrollo de hipótesis que

permitan intervenir en las interacciones conflictivas, donde los primeros pasos para la

formulación de estas, será el énfasis de las fortalezas y necesidades detectadas por los

cuidadores y detectadas por el terapeuta. Donde la contrastación de factores que influyan

negativamente con otros elementos del círculo de ajuste, por ejemplo, si en un ajuste cuyo

centro será la conducta de robo y dentro de ese ajuste tenemos los factores; “joven roba

porque necesita dinero” y en un listado de necesidades descubrimos que ese dinero lo

utiliza para comprar su comida, lo que de paso se vincula con que los cuidadores tienen

barreras para satisfacer las necesidades básicas de joven, por lo que la disminución del

gasto familiar se relaciona con la reducción de conflictos con el joven. (MST Services,

2014).

Dentro de la intervención, un ajuste es una especie de red viva, donde sus nodos o

los aspectos con los que en algún momento interactúan, pueden activar en otro lugar una

reacción totalmente distinta. Pero que, si la descubrimos, podremos transmitirla a la

familia para que refuercen el cambio para extinguir aquella conducta-reacción en otra parte

del sistema, aquí la proximidad del factor es crucial, mientras más próximo sea al centro

del ajuste, es más probable que pueda servir para explicar la interacción que se relaciona

con el problema a trabajar en ese momento. Estas hipótesis no son sólo del terapeuta, es

importante comentarlas a las familias, si las familias las comprenden; entonces podrán

cambiarlas. Aunque también habrá momentos en que debemos trabajar sobre las mismas

interacciones. Lo que abordaremos más adelante (Op. Cit.).

44
Finalmente, dentro de los ajustes presentados, existirán factores que deberán ser

profundizados, son los llamados ajustes de segundo orden, en los que un factor –

aparentemente próximo y poderoso- es explicado mediante un ajuste de sí mismo (Op.

Cit.).

Principio 2: En la intervención clínica, el énfasis estará en las fortalezas como puntos

de cambio.

En la intervención clínica, al igual que en cualquier otra meta que se desee

conseguir, parte importante del esfuerzo terapéutico estará en la mantención de las

fortalezas de los sistemas que estamos interviniendo (MST Services, 1998).

Qué cambio positivo se puede generar cuando las instituciones intervinientes, que

son las encargadas de mejorar la situación de la familia, no confían en que esa familia

tenga recursos suficientes para poder resolver el problema, cuando indicamos que una

familia no tiene recursos suficientes para resolver el o los problemas que los aquejan,

estamos condenando a una familia a la crisis o a la eterna dependencia de los programas

de intervención. Debemos tener absoluta certeza que los sistemas cambian y que toda

familia tiene fortalezas, absoluta certeza en que una conducta puede cambiar si

potenciamos las interacciones positivas de los sistemas con las que se relaciona y, además,

contribuimos positivamente a la modificación de las interacciones que afectan

negativamente a la conducta (Op. Cit.).

45
Cuando intervenimos familias, debemos ser los primeros en creer que esa familia

puede cambiar y que los jóvenes derivados pueden cambiar, nuestra evidencia será las

fortalezas que podamos visualizar (MST Services 2012).

Un punto importante, que se detallará en el apartado de las intervenciones, pero

que vale la pena mencionarlo antes es la importancia en que, en el ejercicio de la

intervención, los participantes logren visualizar las fortalezas en las personas sobre las que

se etiquetan las conductas a trabajar (Op. Cit.).

El centrar en el principio 2 a los participantes, escapará a la exclusividad de las

familias, siendo importante en la mayoría de los casos que las instituciones que intervienen

también logren visualizar las fortalezas que observamos en los integrantes de la familia,

con mayor énfasis en los jóvenes que presentan conductas de alto riesgo Sociodelictual

(MST Services, 2017).

Principio 3: Las intervenciones están diseñadas para promover conductas

responsables.

Para el cumplimiento de los objetivos del modelo de Terapia Multisistémica, las

intervenciones deben avanzar en la promoción de conductas responsables tanto en jóvenes

como en adultos, lo que, en su fácil conceptualización, puede ser comprendido por

integrantes de distintos contextos, incluyendo la propia familia. La ventaja que tiene el

hablar de conductas responsables, o comportamientos responsables, resulta ser más

realista que hablar sobre la intervención de algún rótulo psicopatológico, avanzando así en

46
una mirada que posibilite un cambio positivo y abordable desde la intervención (MST

Services, 2016).

Quienes ejercen el rol de cuidador/a, ejercen también una serie de

responsabilidades asociadas al cuidado de un joven. Son conocidas las responsabilidades

ligadas a la alimentación, la salud, la protección y todo lo relacionado con la protección

de los derechos de los jóvenes que se encuentran bajo su cuidado (MST Services, 2017).

Desde la implementación de la intervención, la responsabilidad de los cuidadores

va más allá de lo necesario para satisfacer las necesidades básicas de los jóvenes, los

cuidadores deben ser capaces de formar personas que contribuyan de manera constructiva

a la sociedad y eso pasa también por cumplir adecuadamente su rol (Op. Cit.).

La promoción de conductas responsables en la familia, no significa sobre exigir a

un cuidador/a, sino colaborar para equiparar de mejor forma las funciones dentro del

sistema familiar, para lo que se puede contar con la participación de otro agente dentro de

la ecología familiar que no necesariamente debe ser el otro cuidador, la suma de pequeños

esfuerzos en la familia puede ayudar al aumento de la coherencia en el sistema familiar y

la mejora en las funciones del cuidador principal (MST Services, 2017).

47
Principio 4: El foco de las intervenciones deberá estar en el presente, de forma

definida y específica.

A diferencia de algunos modelos de intervención como el psicoanálisis o la terapia

familiar de Bowen (Op. Cit), el modelo de Terapia Multisistémica enfatiza los cambios

actuales de la familia, incluyendo la construcción de hipótesis. Las que deben ser próximas

a la conducta (MST Services, 2008).

El abordaje de las contingencias familiares actuales será una forma de resolver los

problemas cuando estos aparezcan, así una explicación sobre un hecho distante podría no

ser tan poderosas en su relación con la conducta problema. Sólo cuando se modifiquen

factores próximos y no se generen los cambios esperados, podríamos considerar

explicaciones un tanto más distantes, pero que pudiesen tener sentido para la familia (Op.

Cit.).

Por otro lado, cuando pensamos en la intervención y modificación de interacciones

que se relacionen con problemas identificados por la familia y que son coherentes con la

explicación de la conducta, tenemos que considerar que los cambios se generan con

acciones que los integrantes de la familia realizan y generan cambios en los otros sistemas

con los que se relacionan. De esta forma, las intervenciones deben estar orientadas a la

modificación de patrones que probablemente lleven tiempos mayores en la familia y

requerirán distintos grados de esfuerzo para los integrantes de la familia (Op. Cit.).

48
Para lograr que los esfuerzos tengan una dirección clara y no se transformen en

acciones que la familia no realizará o que realizarán sin encontrar la motivación para

realizarlas, nos encontremos con barreras que retrasarán el logro de los objetivos. Cuando

construimos con una familia el diseño de una acción que resolverá algún conflicto, esa

acción debe tener la claridad y precisión necesaria para que la familia pueda realizarla, eso

implica que la acción debe ser comprendida y debe ser rápida, para que su consecución

refuerce las acciones de la familia (MST Services, 2016).

Dentro de la claridad de los objetivos de intervención, la construcción de objetivos

claros permitirá distinguir entre acciones que pueden ser útiles para su logro. Por ejemplo,

la construcción de objetivos generales permitirá que la familia se establezca metas de

acción durante el tratamiento y los objetivos específicos apuntarán a conductas cotidianas

que la familia deberá desarrollar para el logro y mantención de sus metas. En el desarrollo

de los objetivos intermedios, generalmente es donde se despliega cierta direccionalidad o

guía del terapeuta y serán donde comúnmente nos encontremos con barreras para el logro

de las metas de la familia (MST Services Group, 2003).

Una intervención adecuada, contará con la alineación tanto de la familia como del

terapeuta y los demás sistemas con los que se relaciona la familia, de los objetivos

intermedios y generales, como de los pasos para alcanzarlos. Además, la efectividad de la

intervención puede ser evaluada tanto por la familia como por el equipo, revisando avances

que se produzcan permitiendo su evaluación.

49
Principio 5: Dentro de los objetivos de las intervenciones, se deben destinar esfuerzos

en la generación de secuencias de hechos que den cuenta de patrones conductuales

que mantienen interacciones negativas en los sistemas familiares.

La modificación de las interacciones familiares y las interrelaciones que mantenga

la familia con el ambiente donde se desarrolle será uno de los principales focos de la

intervención. De esta forma, la construcción de secuencias de hechos con las familias

permitirá al interventor tener claridad respecto de las dinámicas que afectan de manera

particular a esa familia (MST Services, 2017).

Esta concepción referente a la revisión y análisis de secuencias tiene dos

particularidades; la primera, es que nos permite generar intervenciones que variarán de

familia en familia, las cuales se desprenderán de la visualización de las secuencias

revisadas y, por otro lado; permite distinguir claramente la intervención MST de otras

intervenciones orientadas hacia el logro del insight individual y de consecución de logros

no medibles (Op. Cit.).

Será la construcción de secuencias, de forma más amplia posible, la que podrá

revelar acciones de otros integrantes de la familia que no estén presentes en la descripción

y sobre los cuales podamos amplificar su participación, aumentando la colaboración con

quien ejerza de cuidador/a, contribuyendo a la reducción de la sobrecarga y aumentando

la coherencia del sistema familiar (Henggeler S. W., Multisystemic therapy and

neighborhood partnerships: reducing adolescent violence and substance abuse, 2009).

50
Principio 6: Las intervenciones deben ser adecuadas al nivel de desarrollo de las

familias y sus integrantes.

Las familias, al igual que sus integrantes, pasan por distintos estadios, donde

poseen necesidades y fortalezas dependiendo del momento. En este sentido, las

intervenciones deben estar centradas en el nivel de desarrollo de quien deben realizar las

tareas, esto es tanto para los jóvenes ingresados al programa como para sus cuidadores

(MST Services, 2016).

Durante el proceso interventivo, nos encontramos con jóvenes que se encuentran

en distintos niveles de desarrollo, los que varían entre una mayor cercanía con la infancia

y otros con mayor cercanía a la adultez; entonces será diferente el foco de la intervención

dirigida a un joven de 13 años al que debemos centrar los esfuerzos en potenciar una

adaptación a lo que se espera de él a esa edad, por ejemplo su escolarización, que las

intervenciones que se dirijan a un joven de 17 años que se encuentra más cercano a la vida

laboral. Pero además deberemos considerar, entre otros factores, el nivel de desarrollo

cognitivo y social del joven, el que no siempre se corresponderá con su edad cronológica,

los cuales son orientados por las acciones que las familias van implementando (Op. Cit.).

La consideración de la etapa del desarrollo para el despliegue de estrategias de

intervención también será orientada hacia los cuidadores, su edad, sus habilidades y la

realista que se debe ser para solicitar algún tipo de tarea. Por lo que para dar algún tipo de

directiva resulta importante considerar la posibilidad real de que esta se pueda llevar a

cabo más allá de los deseos de los participantes, deberemos incluir también al soporte

51
social familiar o extrafamiliar en ocasiones en las que las tareas puedan exceder el

“principio 6” de los cuidadores (MST Services, 2014).

Principio 7: Las intervenciones deben ser diseñadas para que los integrantes de las

familias realicen esfuerzos de forma continua

Uno de los pilares del modelo MST es que la intervención debe ayudar a que las

familias logren resolver sus problemas de forma eficiente, lo que será más rápido cuando

la mayor cantidad de involucrados colaboren con su solución. La responsabilidad sobre

las tareas del joven no recae exclusivamente con los cuidadores principales, sino que se

puede contribuir a que el resto de las redes, formales y/o informales, colaboren con las

acciones (Henggeler S. W., Multisystemic Therapy: Clinical Foundations and Research

Outcomes, 2012).

Las intervenciones que se sustentan en el esfuerzo continuo de los integrantes,

cuentan con una serie de ventajas; los problemas se pueden resolver de mejor forma si hay

más involucrados para resolverlo, la no realización de tareas por parte de algún integrante

de la familia o agente externo se puede visualizar de forma sencilla por medio de la

construcción de una secuencia, lo que permitiría poder resolver efectivamente la barreras

que se presentó -en caso de que se presenten barreras-; al ser esfuerzos continuos, deberían

tender a la sustentabilidad de los cambios cuando son positivos, lo que permite que las

familias vayan recibiendo refuerzos por parte de los agentes que son relevantes y pueden

observar los cambios; finalmente las familias tienen un espacio real de aprendizaje sobre

52
sus responsabilidades y cómo las acciones que ellos realizan repercuten en los cambios

que ellos esperaban (Op. Cit).

Principio 8: La efectividad de la intervención es evaluada de forma constante

La evaluación continua de las intervenciones alude a la revisión continua del

proceso de intervención, el cual espera que se genere una serie de cambios que debiesen

ocurrir desde las primeras semanas de tratamiento. Para mantener este principio es

sustancial que el terapeuta conozca el estado de la intervención, contando con una visión

precisa respecto de la viabilidad de los esfuerzos que realiza para llevar a cabo los

objetivos propuestos para la semana. En caso contrario, el supervisor en terreno podrá

entregar retroalimentación para resolver eventuales barreras que puedan surgir,

promoviendo alternativas de resolución de problemas que vayan por líneas distintas a las

hipotetizadas por el interventor (MST Services, 2017).

El principio 8 también ayudará a que los terapeutas no se desgasten cuando las

intervenciones no estén funcionando, pudiendo construir con el supervisor y el experto

MST nuevas alternativas de acción (MST Services, 1998).

Para evaluar el desarrollo de las intervenciones las fuentes de información deben

ser múltiples, incluyendo a la mayor cantidad de agentes familiares y de las redes que

integre la familia, para contar con un abanico de respuestas que no sean parciales. Para

ello debemos considerar tres factores: Primero, el agente debe tener acceso directo a la

información que estamos solicitando, por ejemplo, la abuela del joven nos puede brindar

un reporte conductual del joven cuando su cuidadora principal no se encuentra y ella esté

53
a cargo del monitoreo. Dos, el interventor debe tener presente la existencia de posibles

visiones negativas hacia el joven a modo de sesgos aun cuando se hayan presentado

cambios positivos. Tres, la información entregada debe ser confidencial, cuidando la

obtención de la información desde la jerarquía de los participantes de la intervención;

familia, colegio, redes. Reforzando continuamente con la familia que el proceso de

intervención involucra a múltiples actores (MST Group, LLCC d.ba. MST Services,

2012).

Principio 9: La intervención debe tender hacia la generalización de los cambios y su

mantención en el largo plazo para abordar necesidades de la familia más allá del

término del proceso

La generalización de los cambios producidos en contexto de la intervención alude

a que podamos tener certeza que las conductas identificadas como problemáticas no se

presentarán nuevamente una vez finalizado el tratamiento, esto es que los integrantes de

una familia puedan continuar con las nuevas formas de trato, aunque haya terminado el

tratamiento. Pero también se espera que las nuevas conductas vayan más allá del sistema

familiar (Henggeler S. W., Multisystemic therapy and neighborhood partnerships:

reducing adolescent violence and substance abuse, 2009).

El diseño de intervenciones que promuevan la sustentabilidad de los cambios es un

proceso dinámico que deberá poner énfasis en el aumento de habilidades que los

integrantes de la familia vayan a utilizar para interactuar con la ecología familiar, pero

también que logren desarrollar habilidades que permitan anticipar las dificultades para

54
poder contar con respuestas antes de que las dificultades aparezcan, contar con la

posibilidad de acudir al soporte social cuando sea necesario y lograr que puedan centrarse

en las fortalezas. En el proceso de dar sustentabilidad a los cambios, el terapeuta tendrá

más bien un rol de apoyo y consulta, siendo los cuidadores los principales agentes de

acción (Henggeler W. S., 1998).

4. Capítulo V

1. Desarrollo de la monografía

La descripción de la monografía corresponde al trabajo de intervención familiar

realizado en el contexto del Programa Terapia Multisistémica de la comuna de Estación

Central realizado desde el año 2016.

El Programa Terapia Multisistémica de la comuna de Estación Central, desarrolla sus

actividades desde el año 2014 y tiene por objetivo la intervención familiar de jóvenes que

presentan alto índice de riesgo socio-delictual y depende contractualmente de la I.

Municipalidad de Estación Central y la Subsecretaría de Prevención del Delito,

dependiente del Ministerio del Interior y Seguridad Pública (MST Services, 2016).

El equipo MST de Estación Central se enmarca en el dispositivo Lazos (anteriormente

Programa de Atención Integral de la Familia -PAIF-) que actualmente consta del

dispositivo de Equipo de Detección Temprana y el mencionado MST. Además, el equipo

MST cuenta con cuatro profesionales que desempeñan cargos de terapeutas familiares y

un supervisor en terreno, todos con alto compromiso con las familias atendidas y que se

aseguran día a día de dar su mejor esfuerzo en evitar que los jóvenes que ingresan al

55
programa sean reubicados lejos de sus familias y logren superar las barreras que se

relacionan con la conceptualización de ser jóvenes comúnmente llamados infractores, pese

a que estrictamente se trabaja con los cuidadores de jóvenes que han obtenido un alto

puntaje en la Escala de Evaluación de Riesgo Sociodelictual (ASSET), mejorando su

calidad de vida y la de sus familias, contribuyendo a ser personas que se mantienen

alejadas de conductas de riesgos y puedan desplegar sus fortalezas (MST Services Group,

2003).

2. Estrategias de implementación clínica

Un primer paso para la descripción de la monografía será la descripción de la

implementación clínica del Programa. La cual consta de nueve pasos posteriores a la

entrega de la derivación por parte del supervisor, donde por medio de la formalización por

medio de un correo electrónico, se cuentan treinta días para que el terapeuta contacte al

cuidador/a principal y se agende una fecha para una primera visita. En esa primera visita,

es importante contar, al menos, con la presencia de quien ejerza los cuidados principales

del o la joven derivada y se espera que también se encuentren otros agentes familiares que

puedan colaborar con la intervención. En esa primera visita, también se espera contar con

la presencia del profesional del Equipo de Detección Temprana que realizó la evaluación

del instrumento ASSET que arrojó el puntaje necesario para generar el ingreso al Programa

MST (Henggeler S. W., Serious emotional disturbance in children and adolescents:

multisystemic therapy, 2002).

56
Una vez que el terapeuta contacta a la familia y se ha agendado un día para la primera

entrevista, asisten al domicilio -generalmente la primera entrevista se realiza en el

domicilio, aunque también se puede realizar donde la familia estime pertinente- el

supervisor en terreno MST, el profesional del Equipo de Detección Temprana y el

terapeuta que estará a cargo de la intervención. Esa primera entrevista será para presentar

formalmente el programa con la familia, explicar la metodología de trabajo, los alcances

y objetivos de la intervención para, en caso de que el cuidador/a acepte la intervención se

firmará una carta de consentimiento informado que cuenta con el resumen de la

información entregada, números de teléfono del terapeuta, de emergencias y dirección de

la oficina (Ver en anexo “carta de consentimiento informado”) (Henggeler, 2012).

Una situación excepcional se puede generar cuando el joven es derivado desde algún

tribunal, donde la voluntariedad del tratamiento tiene un matiz diferente debido a la orden

dictada por el juez (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Primeros pasos en la implementación clínica del modelo MST con las familias

ingresadas al programa

Una vez que los cuidadores aceptan participar del tratamiento MST, el terapeuta

tomará aproximadamente veinte días para potenciar el compromiso familiar con la

intervención, el cual se denomina como “el proceso para establecer y mantener relaciones

colaborativas de confianza con los cuidadores y otros agentes claves que participen del

tratamiento” (Henggeler, 2012).

57
Construcción de genogramas familiares

La construcción del genograma familiar permite entregar un panorama visual

respecto de las interacciones entre los integrantes de la familia, permite identificar cuáles

son las redes de apoyo con las que cuenta la familia y, por, sobre todo, permite un

acercamiento con las familias, indagando antecedentes relevantes en la historia familiar y

del joven que es ingresado al programa (Op. Cit.).

Definición de las conductas de derivación

Dentro de la recopilación de la información inicial, se encuentra una tabla que

ordenará las denominadas como conductas de derivación (ver anexo 3).

La descripción de las conductas de derivación, deben incluir los sistemas afectados

por la conducta, la frecuencia de la conducta; el número de veces que la conducta problema

se ha presentado, la intensidad; que es el grado en el que se presenta la conducta y la

duración de la conducta (MST Services, 2016).

Compromiso con agentes claves

La generación del compromiso de los agentes claves con la intervención es un paso

fundamental para la realización del tratamiento (Op. Cit.). dentro del proceso de

construcción del compromiso, se deben identificar agentes claves para la mantención del

tratamiento, estos pueden ser agentes claves familiares (cuidadores, abuelos, tíos,

hermanos, etc.), agentes claves escolares; Profesores, inspectores, personal de los equipos

de apoyo psicosocial, etc. O bien, encontrar agentes claves en el sistema comunitario;

58
Tribunales, consultorios, amigos de la familia, compañeros de trabajo de los cuidadores,

etc.

Construcción de resultados deseados de la intervención; Los objetivos generales

La construcción de los resultados deseados de la intervención, por lo general será

coherente con los objetivos generales de la misma. El proceso de construcción de los

resultados deseados incluirá principalmente a los cuidadores principales del joven

derivado, pero también incluirá a otros agentes importantes, incluido al joven y al terapeuta

(MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

La construcción de los objetivos generales de intervención se realizará en conjunto

con la familia, vinculando las conductas de derivación con la posibilidad de medición de

cumplimiento. Por ejemplo, un joven que es derivado por consumo de pasta base, contará

en los objetivos de intervención -siempre y cuando sea una conducta que pueda

relacionarse de forma directa con el riesgo de reubicación y sea de sentido para las

familias- con un punto que permita evidenciar la ausencia de consumo durante un plazo

no menor a 21 días, lo que podrá ser comprobado mediante la aplicación de test de drogas

y reporte de distintos agentes que permitan contrastar el logro del objetivo (MST Services,

2017).

59
Resulta importante en la recopilación de los resultados deseados que las conductas

descritas sean precisas y medibles, evitando conceptos ambiguos como; “que tome

conciencia de lo que hace” o “que valore sus estudios”, ya que esa descripción no podrá

contrastarse al final del tratamiento. En su lugar, el terapeuta debiese precisar a qué se

refieren los agentes clave cuando se refieren al tema escolar, ya sea aumentando la

asistencia a clases o que no se vea relacionado nuevamente con la comisión de delitos

(Henggeler W. S., 1998).

Evaluación de fortalezas y necesidades del sistema familiar

El proceso de construcción de fortalezas y necesidades del sistema familiar se

enmarca en la recopilación de la información inicial y es un proceso que se construye no

sólo desde el reporte de la familia, sino que se construye desde la percepción de múltiples

agentes que se vinculan con ella -escuela, vecinos, instituciones intervinientes, etc.-.

Dentro de la evaluación de fortalezas y necesidades, la familia y otros agentes claves darán

a conocer los aspectos positivos y debilidades del joven, de la familia en sí, de las

instituciones y la comunidad, donde los agentes informantes podrían tender a focalizar la

atención en aspectos negativos más que en las fortalezas que puedan ser utilizadas como

puntos de cambio (MST Services Group, 2003).

60
Punto importante resulta la focalización en las fortalezas, incluso en la descripción

de las familias, los equipos deben cuidar de no utilizar un lenguaje que pueda estigmatizar

a la familia, redefiniendo en conjunto con el equipo nuevas formas de conceptualización

donde puedan ser evidenciadas las fortalezas de la familia. Para lograr esa tarea, el

terapeuta puede indagar en las dinámicas familiares y reforzar las conductas que se

presenten como fortalezas por mínimas que sean. Para ello, se debe mantener una postura

de resolución de problemas, describiendo lo que puede ser exitoso en lugar de lo que no

ha resultado bien (Henggeler S. W., Multisystemic therapy and neighborhood

partnerships: reducing adolescent violence and substance abuse, 2009)

Frente a las familias, el terapeuta debe mantener una postura de optimismo, dando

el espacio necesario para que las familias confíen en que el tratamiento MST logra

resultados positivos. Las familias ingresadas al programa conocen los problemas que

tienen y les son recordados continuamente por las instituciones con las que se relacionan,

para aquello se pueden indicar las acciones que han sido exitosas para las familias (MST

Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

61
Construcción de los primeros ajustes y construcción de hipótesis para la intervención

Dentro del modelo MST se utiliza un esquema denominado “ajuste” este ajuste es

básicamente un diagrama que permite conceptualizar las causas de una conducta desde

distintos factores que se suceden unos a otros y tienen más o menos distancia de la

conducta a abordar (ver “ejemplo de círculo de ajuste” en anexos) (Op. Cit.)

En la construcción de los ajustes es importante que participen los cuidadores,

transformando el ajuste en una herramienta de trabajo compartida con las familias, la que

se construye desde múltiples perspectivas. Para la priorización de los factores del ajuste,

se debe evaluar cuál es la evidencia con la que se cuenta para la incorporación de un factor

y qué tan próximo y poderoso es el factor para explicar la conducta y qué tan posible es

abordar el factor del ajuste que será priorizado para transformarlo en un plan de trabajo a

corto plazo (objetivo intermedio) que reducirá el factor de riesgo asociado con la conducta

del centro del ajuste (MST Services, 2005).

La forma de priorización de los factores del ajuste será mediante el análisis de

cuatro ejes: Uno; los objetivos propuestos por la familia, donde los factores priorizados

deberán ser coherentes con los resultados esperados por la familia y agentes clave. Dos;

factores que sean pre-requisitos de otros factores, por ejemplo, existen factores que no se

pueden abordar sin antes haber abordado otros. Tres; factores poderosos, los factores

priorizados deben tener fuertes vinculaciones con la conducta problema. Y cuatro; factores

proximales, alude a factores que sean inmediatos antes de aparecer la conducta problema

(MST, 2012).

62
Construcción de objetivos intermedios

Un paso intermedio para alcanzar los objetivos generales de intervención es la

construcción y la aplicación de objetivos intermedios de intervención, los que serán tareas

breves e inmediatas que la familia podrá realizar en días o semanas y acortarán la brecha

para la consecución de los objetivos generales, reduciendo la cantidad de factores de riesgo

de los ajustes construidos. Además, los objetivos intermedios permitirán reflejar las

hipótesis del tratamiento al evaluar la interacción de los factores del ajuste a medida que

se van resolviendo (Op. Cit.).

3. Estrategias para comenzar la intervención con familias

El inicio de la intervención con las familias ocurrirá desde el primer contacto con

el agente clave que posibilite la firma de la carta de consentimiento informado, donde el

terapeuta construirá las primeras secuencias hechos y los primeros ajustes comprensivos

de las conductas que son problemáticas para la familia. En este proceso de construcción

inicial es importante que el terapeuta y el equipo MST logren centrarse en las fortalezas

de la familia, reforzando aquellos aspectos que las familias validen como positivos y donde

se puedan anclar los cambios a generar. Además, durante los primeros momentos de la

intervención aquellas fortalezas identificadas servirán para probar las hipótesis entre los

factores priorizados del ajuste y las relaciones familiares. Donde distintas hipótesis pueden

ser contrastadas de forma simultánea entre dos o más factores priorizados (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

63
Desde el modelo MST, comprenderemos la implementación de la intervención

como el proceso de mediante el cual se van midiendo los resultados de las intervenciones,

proceso de evaluación que dependerá de la abstracción y habilidades del terapeuta y el

equipo de intervención que garantice la implementación tal y como fue diseñada. La

implementación, además, debe garantizar que las intervenciones sean adecuadas al

principio 6 de las familias y utilizará las herramientas necesarias para verificar la

posibilidad de la ejecución y sustentabilidad de las conductas, para esto se pueden utilizar

estrategias mediante el role play o la modificación del escenario donde se ejecutará la tarea

(Op. Cit.)

Evaluando la efectividad de la intervención: Avances y barreras

Desde el modelo MST comprenderemos los avances como los pasos realizados por

la familia que fueron de utilidad para el logro de los objetivos intermedios de la

intervención, como también se considerarán avances el cambio positivo en otras áreas del

sistema familiar que la familia vincule con el objetivo intermedio que se trabaja en ese

momento y pueden contribuir a la modificación de las conductas problemas identificadas

al inicio del tratamiento (MST Services, 2016).

64
Por otro lado, comprenderemos las barreras como aquellos factores que se

interponen o dificultan el logro de los objetivos intermedios, generales o la

implementación de la intervención. Dentro de las barreras habrán de múltiples formas, las

cuales se deberán abordar mediante la construcción de un ajuste comprensivo (Principio

1) que permita superar la barrera o adecuar la intervención para la familia. El proceso de

evaluación de barreras y avances es un proceso continuo el cual apoya o refuta las hipótesis

de trabajo de modo crítico con la intervención. (Op. Cit.).

Fomentando la participación de la ecología familiar

Un proceso clave en la implementación de la intervención MST es el compromiso

de la familia y de los agentes claves que se relacionan con la familia, los que cuando están

comprometidos de forma activa, colaboran a definir los problemas, aportando para la

construcción de objetivos y colaborando con las intervenciones necesarias para el

cumplimiento de esos objetivos. La construcción de un compromiso fuerte con los agentes

relacionados con la intervención es prerrequisito para cualquier implementación de

estrategias, las que pueden ser brillantes en su diseño, pero inefectivas si no se cuenta con

la participación de los agentes que permitan su aplicación. (Cunningham y Henggeler,

1999 en MST, 2015).

65
Dentro del modelo MST se manejan algunos supuestos centrales en el aumento del

compromiso familiar con la intervención, estos supuestos comienzan con la

responsabilidad del terapeuta para la aplicación del principio 8 para el tratamiento, esto es

que es responsabilidad del terapeuta el involucrar a los actores que colaborarán desde

múltiples perspectivas en el desarrollo de la intervención. El factor clave para lograr el

cumplimiento de los objetivos de intervención es el compromiso de los cuidadores, donde

el tratamiento se realiza dentro de un contexto que permita un microclima de confianza y

colaboración, además los objetivos de la intervención son formulados principalmente por

la familia, donde la disminución del compromiso se configura la mayoría de las veces

como un problema solucionable donde lo central es comprender que las familias destinan

gran cantidad de recursos para hacer lo mejor que pueden para sus hijos. Además, el

compromiso, desde la intervención MST, comienza desde el primer contacto con las

familias, siendo un proceso continuo a lo largo del tratamiento donde su disminución no

es responsabilidad de los cuidadores, sino del equipo MST. (MST Services, 2008)

Facilitadores del compromiso

El modelo de intervención MST busca resolver las barreras que pueden aparecer al

tratarse de una intervención de alta intensidad. Las barreras que se superan tienen relación

con la movilización de las familias, donde a diferencia de otras formas de intervención, la

intervención MST utiliza el modelo de atención basado en el hogar para que las familias

no deban trasladarse de lugar ni dejar de asistir a otras actividades para participar del

tratamiento. Además, los terapeutas manejan una baja cantidad de casos -seis casos por

66
terapeuta- lo que permite disponer de más tiempo para trabajar el compromiso con las

familias y la participación de las familias es transversal a la intervención, donde participan

en el desarrollo de los objetivos de tratamiento, la construcción de los ajustes y las

intervenciones directas. (Henggeler W. S., 1998)

Finalmente, dentro de los factores para potenciar el compromiso de las familias

con la intervención MST es la conceptualización de la familia, la cual está centrada en sus

fortalezas y comprensión de la relevancia del contexto y cultura de la familia, donde los

integrantes del equipo MST trabajan de forma constante en proporcionar recursos para la

identificación de las barreras en el compromiso y en la construcción de intervenciones que

permitan su superación. (Op. Cit.)

Responsabilidad del equipo MST para el aumento del compromiso familiar

Retomando la noción de que las familias destinan gran cantidad de recursos a hacer

lo mejor posible para sus hijos, siendo divergente la idea de que una disminución en el

compromiso familiar con la intervención MST es responsabilidad de las mismas familias.

Desde la intervención MST comprenderemos que contamos con las herramientas y los

recursos para que las familias visualicen la importancia de mantener el compromiso con

la intervención, donde, por medio de la aplicación del proceso analítico y la supervisión,

podremos comprender el bajo compromiso cuando aparezca e implementar estrategias

para su aumento (MST Services, 2008).

Desde la intervención MST se comprende que hay que hacer “lo que sea necesario”

para solucionar las barreras del compromiso. (Op. Cit.)

67
El rol del terapeuta para el aumento del compromiso de las familias con la

intervención

Para el aumento del compromiso de las familias con la intervención, una de las

habilidades básicas y de mayor importancia es la empatía, la cual se configura como un

espacio donde el terapeuta destina tiempo a conocer a las familias con las que trabaja. Este

espacio es conocido como la “Taza de café”, donde el contacto y la intervención se orienta

hacia el transmitir que nuestra prioridad es el trabajo con ellos (MST Group, LLCC d.ba.

MST Services, 2012).

También en el espacio destinado al aumento del compromiso, debemos mantener

una escucha reflexiva, donde podamos comprender los puntos de vista de las personas que

integran las familias con las que trabajamos, este espacio también permite una

reestructuración del encuadre terapéutico donde se entrega el apoyo necesario en

perspectiva para que, en conjunto, podamos resolver los problemas. Aquí entran en juego

habilidades relacionadas con la flexibilidad del terapeuta, quien también puede recurrir a

recursos relacionados con el optimismo y el humor para dar esperanza para el cambio con

la familia. (Op. Cit.)

68
Otras estrategias para el aumento del compromiso de las familias con la intervención

MST

Dentro de la intervención MST se concibe la idea de hacer lo que sea necesario

para lograr los objetivos, lo que, en relación con el aumento del compromiso, se puede

traducir en utilizar los medios que se encuentren al alcance para vincular a las personas

con el programa, además de las visitas domiciliarias, dejar notas, llamadas telefónicas, uso

de aplicaciones de mensajería, etc. Además de utilizar un refuerzo para la intervención, lo

que se puede traducir en llevar comida para una sesión, por ejemplo, una pizza para

compartir con la familia o ayudar con las necesidades de los cuidadores, lo que puede ser

desde aportar económicamente para satisfacer una necesidad familiar de modo práctico o

también, la realización de sesiones de cinco minutos que no interrumpan las actividades

de los cuidadores en caso de estar con alta demanda. (MST Services, 2008).

4. Estrategias para la construcción de soporte social

El capital social, comprendido como la cantidad de recursos de los que puede hacer

uso un individuo debido a la cantidad de redes disponibles, es un concepto que se adapta

y utiliza en el modelo MST en lo referente a la protección con la que cuenta una familia o

los integrantes de esta frente a los cambios impredecibles ante los que necesita

colaboración (Henggeler, 2012).

69
La construcción del soporte social desde la perspectiva ecológica

La construcción del soporte social de una persona, desde la perspectiva ecológica,

comenzará con la familia y las redes locales inmediatas. Para luego avanzar hacia los

grupos de trabajo o instituciones con las que se relacione en de manera formal. Después

irá hacia las instituciones formales que puedan estar asociadas a la persona y finalizar con

espacios macro donde se definen los lineamientos de las instituciones formales. Todo esto

desde lo menos formal hasta lo más formal. Desde la intervención con familias, el trabajo

comenzará desde lo más próximo e informal -familia, amigos- hacia la activación de redes

formales en la familia y sus integrantes (Henggeler W. S., 1998).

La activación del soporte social y la derivación de la familia

En la intervención MST se orientarán las intervenciones hacia la activación y

aumento del soporte social familiar. El soporte social deberá entregar apoyo en el control

de las dificultades conductuales del joven, las que se asocian a la derivación hacia MST,

para luego colaborar con la familia en la sustentabilidad en la continuidad del soporte

social (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

70
Formas de soporte social

El soporte social tendrá distintas categorías dependiendo de su función y

necesidades familiares, de esta forma los soportes sociales podrán ser instrumentales;

cuando se requiere que alguien cuide a los niños, que ayude con dinero, ayudar a ir a buscar

a los niños al colegio y cualquier otra tarea o colaboración práctica. Otra forma de soporte

social es el soporte de tipo emocional que serán aquellas personas y espacios donde los

integrantes de la familia cuenten con contención, ayuda y escucha de tipo emocional

cuando lo necesitan, son relaciones de confianza y empatía. Una tercera forma de soporte

social se denomina como soporte de evaluación, serán aquellas personas de las que la

familia o los cuidadores valoran su opinión, que además entregan retroalimentación a los

cuidadores y manifiestan opiniones constructivas. Finalmente están los soportes de

información, que son los agentes o redes de donde los cuidadores obtienen información

necesaria para resolver distintos problemas, por ejemplo, donde encontrar actividades para

los hijos (Op. Cit.).

Posibles barreras a la activación del soporte social

En algunos momentos de la intervención familiar, nos encontraremos con barreras

para la activación del soporte social familiar, estas barreras por lo generan son de dos tipos:

Barreras individuales, que se relacionan con características personales de alguno de los

integrantes de la familia como, por ejemplo, bajas habilidades interpersonales, falta de

tiempo, desinterés o conductas que pueden estigmatizar a la familia como problemas de

71
salud mental o consumo de drogas. O bien, pueden ser barreras relacionadas con elementos

de contexto como una brecha en costumbres culturales, aislamiento o complicaciones

relativas a la comunidad (MST Services, 1998).

Construyendo soporte social para familias

Un primer paso para la construcción del soporte social -o activación de este- es

reforzar el compromiso con el cuidador para que aumente responsabilidades en el proceso.

Para ello, una vez que se ha identificado que la familia posee bajos apoyos sociales (ver

pauta de evaluación de soporte social en anexos), se puede mostrar al cuidador o

cuidadores los beneficios de contar con un mayor soporte social (MST, 2012).

Cuando los cuidadores visualizan que, ampliando el soporte social, pueden

contribuir a una serie de beneficios que van más allá de la reducción de factores de riesgo

asociados a las conductas problema de los jóvenes y se puede iniciar un trabajo para buscar

apoyos sociales que contribuyan con tareas específicas que se relacionen directamente con

los objetivos de la intervención, siendo receptivo ante las inquietudes de los cuidadores

(Op. Cit.).

Otras formas desde donde se pueden extraer agentes clave para ampliar el soporte

social son los genogramas familiares o recurrir a actores clave en la comunidad donde nos

puedan recomendar instituciones o agrupaciones para potenciar el soporte social de la

familia (MST, 2014).

72
Dentro de los actores clave identificados para colaborar con las tareas, se pueden

visualizar también limitaciones dentro de las tareas, para realizar un adecuado balance, se

pueden separar las tareas con las competencias y las limitaciones de los actores

identificados mediante el uso de la pauta ESS (ver en anexo) (Op. Cit.).

Cuando el apoyo social es urgente

En algunos momentos de la implementación de la intervención, se deberá construir

de forma urgente el soporte social, en estos casos el terapeuta podrá modelar la forma en

cómo actúa un soporte social siempre y cuando sea temporal y se busquen otros apoyos

sociales que puedan realizar las tareas necesarias, esto se puede hacer mediante el

acompañamiento diario a los cuidadores en sus actividades cotidianas que permitan la

identificación de posibles apoyos sociales que no hayan sido identificados por los

cuidadores. Este acompañamiento en las actividades diarias podría permitir identificar

apoyos sociales entre otros apoderados de la escuela o padres de los amigos de su hijo

(MST, 2012).

Otra ventaja que ofrece el acompañar a los cuidadores en sus actividades diarias

para buscar apoyos sociales no identificados es que nos permite conocer cogniciones

asociadas como barreras y plantear alternativas creativas para la incorporación de estos

apoyos (Op. Cit.).

73
El terapeuta y los cuidadores podrán hacer un listado con candidatos a ser apoyos

sociales donde se distingan los costos y beneficios de incorporar a cada uno de estos

apoyos, donde se deberá elegir el apoyo que cuente con menos número de limitaciones.

Se tendrá en consideración también, la forma en cómo será retribuida la cooperación del

apoyo social, retribución que ayudará a sustentar el apoyo (Ver en anexo: Pauta de Análisis

Costo-Beneficio del soporte social) (MST, 2012).

Superando barreras para la ampliación del soporte social

Algunas familias presentarán barreras para la ampliación del soporte social, en este

caso, se deberá construir un ajuste de barreras que permita identificar factores poderosos

y encontrar una solución. Otra forma de superar barreras a la ampliación del soporte social

será realizar un balance decisional para recurrir a los soportes (ver anexo de balance

decisional) (MST, 2012).

Cuando mediante la evaluación de soportes sociales, se conocen antecedentes de

la existencia de antiguos soportes sociales, se debe construir una secuencia para conocer

los hechos que distanciaron el antiguo soporte social de la familia y conocer las

posibilidades de reactivas las redes que fueron distanciadas ya sea por algún conflicto o

por el paso del tiempo. Esto se puede generar mediante la elaboración de un listado de

acciones que, ensayadas, nos pueda permitir volver a unir a la familia con el soporte

distante. O bien, mediante el acercamiento del terapeuta con el soporte distante para

conocer mayores antecedentes del distanciamiento y las posibilidades de volver a contar

con ellos (Op. Cit.).

74
Estrategias para ampliar el soporte social específico con agentes clave

Dentro del soporte familiar, existirán instituciones clave, las que se distinguirán

con base a cuatro criterios: tienen el poder de reubicar a los jóvenes ingresados a MST;

como tribunales de justicia. Tienen la capacidad de impactar positivamente la conducta de

los jóvenes ingresados a MST; como los delegados de libertad asistida. Son fuentes de

derivación y soporte social de la familia, como la escuela o la policía o bien, son fuente de

obtención de recursos u orientación; como la municipalidad. Dentro de estas instituciones

existirán personas con las que los terapeutas se vinculen de forma regular y muestran

buena disposición con el trabajo MST, aquellos serán los denominados como agentes clave

(Henggeler, 2012).

Primeros pasos para la generación de agentes clave

Una vez que se han identificado las instituciones con las que la familia se vincula,

parte del proceso inicial de la intervención con la familia es vincularse con las instituciones

para recabar resultados esperados y obtener mayores antecedentes que permitan nutrir la

información inicial (MST Services, 1998).

Antes de presentarse en las instituciones, es recomendable conocer la misión y

valores que tiene la institución, para converger aquellas misiones con los resultados de la

intervención. De esta forma se puede estructurar una reunión que resalte los resultados

compartidos con MST, mostrando los beneficios que trae el trabajar en conjunto (Op. Cit.).

75
Si bien las instituciones tienen jerarquías y es importante conocerlas, a veces se

puede llegar a ellas por medio de una visita no programada o acompañando a los

cuidadores para identificar personas con las que se tienen vínculos más estrechos, para

presentar el programa y llegar a las autoridades de forma más expedita. En este punto es

importante que el terapeuta maneje los objetivos del programa y los pueda explicar de

forma lúdica a quienes se configuran como agentes clave (MST, 2012).

En resumen, la búsqueda de agentes clave comienza junto con el tratamiento,

donde se identifican las instituciones con las que la familia se vincula y, de acuerdo con el

proceso analítico, se involucrarán en los pasos del tratamiento para el logro de los objetivos

generales (Op. Cit.).

Vinculación permanente como forma de reforzar el trabajo colaborativo

La vinculación permanente con instituciones tendrá una serie de ventajas tanto para

la familia como para la institución. Para eso, se podrán diseñar intervenciones que incluyan

la asociación de las familias con las instituciones donde el terapeuta pueda acompañar el

proceso de vinculación, manteniendo un seguimiento constante de los avances y barreras

en el cambio conductual del joven y los resultados deseados por la institución (MST,

2012).

76
Configurando la alineación entre la familia y los agentes clave identificados

Una vez que se han identificado los agentes clave con los que se vinculará la familia

y se recojan sus resultados esperados. Se deberán focalizar las expectativas de forma

realista, con la mirada en el proceso por sobre los resultados finales, será en este proceso

donde las familias reforzarán su vinculación positiva con las instituciones (MST, 2012).

Por lo general, se deberá establecer un plan de comunicación entre la familia y las

instituciones que defina frecuencia y contenido de las reuniones, pero para llegar a la

aplicación del plan de comunicación, será necesario conocer -mediante un ajuste- las

causas de que las familias no se vinculen de forma constante con las instituciones, para

generar el diseño de planes de vinculación que sirvan de marco de referencia al plan de

comunicación (Op. Cit).

Avanzando en la construcción de relaciones colaborativas

La construcción de relaciones colaborativas entre el programa y las instituciones

requiere del necesario intercambio de información, sin embargo, se debe ser cuidadoso de

compartir información que no esté respaldada por el consentimiento informado de las

familias o que pueda significar un distanciamiento entre las instituciones y el joven. De

igual manera, cuando se realicen reuniones entre las instituciones y el terapeuta, las

familias deberán conocer el contenido de las reuniones como parte del proceso, aunque lo

recomendable es siempre contar con la presencia de algún integrante de la familia y sólo

77
en los primeros momentos, el terapeuta podrá contactar a los agentes clave (MST Services,

1998).

Consideraciones para las reuniones con los agentes clave

Las reuniones con los agentes clave, deberán estar centradas en las fortalezas y

avances de la familia en el tratamiento MST, sin embargo, en ocasiones nos encontraremos

con instituciones que tendrán barreras para visualizar aspectos positivos del joven y de sus

familias. Cuando visualicemos que aquello puede ocurrir, debemos anticipar a las familias

con perspectiva de que debemos esperar opiniones que pueden no ser tal y como

esperamos que sean. Es importante generar un plan que podamos ensayar con las familias

para las reuniones con las instituciones que permita mostrar a las instituciones que las

situaciones pueden ser distintas por medio del trabajo colaborativo con la familia y el

programa MST (MST, 2012).

Dependiendo del grado de vínculo que tengamos con las instituciones y los agentes

clave podremos graduar su participación en el desarrollo de planes y ajustes de las

conductas, siendo cautos en la entrega de información, destacando siempre los avances

que pueden reforzar con las familias (MST, 2012).

El refuerzo de la colaboración con agentes clave será relevante para la

sustentabilidad de la colaboración, este refuerzo puede ser mediante el envío de cartas a la

institución agradeciendo la colaboración del agente clave o mediante la entrega de algún

presente simbólico en agradecimiento (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

78
Anticipando los riesgos: Cuando es necesaria la vinculación de un agente clave

urgente

Cuando un joven presente riesgos de ser reubicado fuera del hogar, ya sea por

reingresos al listado de Carabineros o por el quebrantamiento de alguna sanción no

privativa de libertad. Será necesario priorizar el riesgo y actuar en conjunto con la familia

para la generación de agentes clave que eviten la reubicación del joven o reforzar el trabajo

colaborativo para redireccionar el tratamiento hacia la mantención del joven en el hogar

(MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Cuando los agentes clave puede solicitar la reubicación del joven

Dentro de los agentes clave, algunos tendrán mayor poder de decisión al momento

de recomendar a un tribunal la reubicación de un joven ingresado a MST. En estos casos

la comunicación debe ser de mayor frecuencia, siendo explícitos en que los resultados no

serán inmediatos e intentar lograr un acuerdo que evite sugerir la reubicación del joven de

forma inmediata si las conductas se repiten. Para ello, debemos ser particularmente cautos

en los resultados y siendo realistas en las expectativas del tratamiento (MST Services,

2016).

79
Por otro lado, en algunos casos nos encontraremos con agentes clave que pueden

solicitar la reubicación del joven y que pueden no mostrarse favorables con la intervención

en algunos momentos, pudiendo incluso evaluar la reubicación del joven. Tendremos que

estar atentos a las señales que pudiesen dar luces de las intenciones de reubicación o ante

la disminución del compromiso, como postergar las reuniones o no responder mensajes o

llamadas. Deberemos enfrentar estas barreras mediante el refuerzo de la alineación, si es

necesario reforzar la alineación con abogados defensores incluso con jueces que

comprendan el modelo de intervención MST y que anticipen que las recomendaciones

pueden ser diferentes a las de otras instituciones (MST, 2012).

Al finalizar la intervención

Desde el modelo MST, se recomienda mantener siempre una buena vinculación

con agentes clave, informando a las entidades que realizaron la derivación respecto del

egreso de la familia. En este punto se puede solicitar explícitamente la opinión del agente

clave indagando los niveles de satisfacción con la intervención y evaluando de qué forma

las futuras coordinaciones pueden ser más provechosas (Op. Cit.).

80
5. Estrategias para la comprensión de las interacciones familiares

Definiendo patrones de interacción

Dentro de las primeras sesiones que realizamos con las familias, podemos ir

distinguiendo patrones de interacción, estos patrones se evidenciarán principalmente por

medio de la construcción de secuencias de hechos (Principio 4). Estos patrones de

interacción familiar se mostrarán como acciones típicas que realizan los integrantes de la

familia y que, en algunos casos, se relacionan con el problema sobre el cual se trabajará.

Pero también dentro del desarrollo de las sesiones también observaremos patrones que son

positivos dentro de la familia, los cuales nos servirá para elaborar futuras hipótesis que

permitan mayor certeza en la evaluación del sistema familiar actual (MST Group, LLCC

d.ba. MST Services, 2012).

Objetivo de evaluar las interacciones familiares

Dentro de la intervención MST, los objetivos de la evaluación de las interacciones

familiares que deberá observar el terapeuta son (MST Services, 2016) son: Buscar las

fortalezas de la familia donde fijar los futuros cambios. Identificar los patrones de

interacción familiar que los integrantes de la familia identifiquen como relacionados con

el problema, avanzar en la comprensión de los primeros ajustes, reunir información sobre

la estructura familiar, conocer los límites de entre los subsistemas y sistemas, conocer los

conflictos. Etc. Cualquier antecedente relevante para la elaboración de ajustes

81
comprensivos. La evaluación de las interacciones también servirá para conocer múltiples

miradas sobre un problema en particular (Principio 8), aumentando la red de información

sobre los patrones de interacción familiar. El terapeuta también deberá cuidar que la

observación no sólo estará centrada en un solo cuidador o integrante de la familia, sino

que deberá incorporar la perspectiva de la mayor cantidad de involucrados en la secuencia

que evidencie el patrón de interacción que identifiquen como problemático (MST

Services, 2016).

La transmisión a la familia de la observación de los patrones de interacción ayudará

a que comprendan de mejor manera la conexión entre los problemas y las interacciones

que se relacionan con ellos (Op. Cit.).

Finalmente, la observación de los patrones de interacción buscará la especificidad

de las interacciones que pueden resultar como barreras para el logro de los objetivos

planteados por la familia, lo que puede ser utilizado para fortalecer el compromiso familiar

mediante la necesidad de cambiar aquellos patrones que se relacionan con el problema por

medio de la evaluación constante de las interacciones, las que servirán como evidencia

para las hipótesis de tratamiento (Op. Cit.).

82
6. Estrategias para mejorar las interacciones familiares

La importancia del encuadre

Uno de los objetivos de gran importancia dentro de la intervención MST es mejorar

las relaciones entre los integrantes de las familias con las que trabajamos. Para ello es

importante clarificar nuestro rol con las familias desde un primer momento, cuidando que

las familias no confundan nuestro trabajo con ellos. Para eso es necesario clarificar que,

independiente que la información con la que se trabaje sea confidencial, habrán ciertas

circunstancias que obligarán a romper ese acuerdo de confidencialidad, esas circunstancias

no distan de la de cualquier intervención terapéutica y se centran en dos grandes bloques:

Primero, la confidencialidad se romperá en caso de riesgo de integridad grave de alguno

de los integrantes de la familia y dos, vulneraciones graves a la integridad de alguno de

los niños que integren la familia o ejecutados por alguno de los miembros de la familia.

Aquí resulta importante destacar que el terapeuta nunca actuará de forma independiente,

sino que la información será transmitida a su supervisor para evaluar los pasos de acción,

con el objetivo de que la intervención sea lo más estratégica posible siendo convergente

con los objetivos del tratamiento (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

83
Lineamientos teóricos eje para mejorar las relaciones familiares

Los lineamientos teóricos eje que se utilizan para mejorar las relaciones familiares

serán aquellas aplicaciones conceptuales de terapia familiar que ayudarán como primer

paso para aumentar la coherencia del sistema familiar. Dentro de estos lineamientos

teóricos un primer paso será el establecimiento de límites entre los subsistemas que

integran la familia, donde el norte se configura hacia el mejoramiento del subsistema

ejecutivo de la familia por medio de la modificación de los patrones de interacción que

afectan al funcionamiento y coherencia de este subsistema. Además, la aplicación de

técnicas que permitan el aumento de las habilidades de los cuidadores para poder resolver

los problemas que surjan en la familia que permita la construcción de interacciones

positivas entre sus integrantes, serán ejes sobre los que se destinarán parte importante de

las intervenciones (MST Services, 2015).

El rol del subsistema ejecutivo (parental)

El mejoramiento del subsistema ejecutivo de la familia se sustenta en la

reorganización de las jerarquías familiares, aumentando la jerarquía (el control) de los

cuidadores cuando por circunstancias diversas, el joven ha mantenido una jerarquía

aumentada y poder en la toma de decisiones que le son competentes a los cuidadores, estos

desacuerdos tienden a surgir cuando aparecen quiebres biográficos en las familias o por la

mantención de patrones rígidos que no logran una adaptación ante los nuevos

acontecimientos. Un primer paso para lograr el aumento de la coherencia en el subsistema


84
ejecutivo parental será lograr lo que en MST se denomina alineación de los cuidadores, la

que básicamente es que los cuidadores logren establecer acuerdos sobre temas en los que

existían serias diferencias de opinión y tienen relación cercana con las conductas

problemáticas de los jóvenes. Dentro del proceso de la optimización del subsistema

ejecutivo familiar, una vez que los cuidadores han logrado establecer acuerdos respecto de

los temas que generaban conflicto y, además, esa forma de establecer acuerdos es adecuada

a la familia, se puede integrar al joven para que colabore y participe en el proceso de

establecimiento de reglas para su propia conducta, las cuales tendrán como motivación

principal el refuerzo positivo que reciba al cumplirlas y deben ser adecuadas a sus

capacidades y etapa del desarrollo (Henggeler W. S., 1998).

Abordaje de patrones de interacción negativos

El abordaje de patrones de interacción negativos en las familias que participan de

la intervención MST resulta un punto central del proceso, este abordaje debe ser

evidenciado a las familias, las que deben encontrar sentido de trabajar aquellos patrones

que se muestren como relacionados con el problema que ellos buscan solucionar. Para esto

se deben definir de forma clara los patrones negativos, lo que se puede realizar por medio

de la revisión de secuencias donde los integrantes puedan visualizar formas alternativas

de desarrollo de esta que puedan utilizar, estas formas alternativas deben ser construidas

de forma positiva por las familias, donde a veces es necesario indagar respecto de las

motivaciones de los integrantes, las que deben estar orientadas hacia el presente y con

85
acciones claras de los participantes. Para el cambio en las secuencias, se pueden utilizar

estrategias de role play y estrategias de interrupción de secuencias (tiempo fuera, llamar

al terapeuta, etc.). (MST Services, 2015)

Técnicas de resolución de problemas en la familia

La resolución de problemas en la familia puede tornarse un proceso que implique

una serie de barreras para su ejecución, después de todo son situaciones que las familias

esperan solucionar pero que no han logrado hacerlo. Así en el contexto de sesión y de

mano con el proceso analítico aplicado a la resolución de los problemas, debemos

identificar de forma clara el problema que deseamos resolver lo que se tornará en nuestro

objetivo intermedio para ese momento. Para su abordaje, podemos realizar una lluvia de

ideas con la familia donde evaluemos cada una de las alternativas con relación a su

posibilidad real de poder ser ejecutada por la familia, luego escogeremos algunas que la

familia confíe que se pueden implementar y ensayar su implementación para finalmente

concretarlo en un plan que sea construido por los integrantes de la familia y aplicarlo. La

evaluación del plan y su rediseño serán puntos finales que aplicaremos según sea

necesario. (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

86
Generando interacciones positivas entre los integrantes de la familia

La vinculación entre las interacciones positivas y la resolución de problemas

familiares dentro del contexto de intervención MST implica que el terapeuta no buscará

centrarse sólo en los problemas que busca evitar, sino colaborar con la construcción de

fortalezas que permitan a las familias mejorar sus relaciones, de esta forma la planificación

de actividades compartidas con la familia, aumentando a cantidad y calidad del tiempo,

serán pilares para la reducción de conflictos y el proceso de mejorar la comunicación en

la familia. Estos espacios son escenarios ideales para aumentar las expresiones afectivas

hacia los jóvenes por parte de sus cuidadores, lo que ayudará a observar sus fortalezas

(MST Services, 1998)

Implementando estrategias en el desarrollo de las sesiones

La implementación de estrategias en las sesiones es una forma de optimizar el

tiempo de intervención y modificar interacciones en el momento que aparecen. Para

lograrlo se pueden utilizar tareas específicas que requieran que los integrantes de la familia

aborden alguna situación problemática cuando previamente se les ha advertido el encuadre

de esta. En el desarrollo de la sesión donde se aborden temáticas que significan algún tipo

de conflicto, es importante interrumpir en el momento justo para evitar una escalada entre

los integrantes y darles pautas de interacción en el momento para que los temas puedan

ser abiertos sin que signifique la salida de algún integrante. Por ejemplo, se puede enseñar

a los cuidadores a manifestar afecto y preocupación dirigiéndose directamente a quien

87
debe recibir el mensaje, siendo el contexto de la sesión el medio por el cual puedan

modular su conducta. (Henggeler W. S., 1998)

Por otro lado, la expertiz del terapeuta será crucial para manejar sesiones donde se

puedan implementar estrategias un poco más avanzadas como la modificación de la

ubicación y uso del espacio de la familia, por ejemplo, se podrá pedir que los integrantes

del subsistema ejecutivo se sienten más cerca o que los jóvenes puedan hacer abandono

de la sesión cuando se abordarán temas que requieran de un límite entre los subsistemas.

(Op. Cit.).

Recordar a los integrantes de la familia que se comuniquen entre sí y no por medio

del terapeuta es una de las formas en las que los integrantes de la familia podrán disminuir

las brechas de comunicación, enfatizando que podemos tener diferencias de opinión sin

que signifique una escalada. Además, la forma en cómo el terapeuta administra el tiempo

de las sesiones, permitirá que cada integrante de la familia cuente con el espacio para

expresar sus opiniones sin ser interrumpidos (MST Group, LLCC d.ba. MST Services,

2012).

El espacio de las sesiones familiares será un momento importante donde se puedan

aplicar estrategias específicas de comunicación en la familia, lo que se puede realizar

mediante el ensayo de role play con los cuidadores o asignando tareas donde sea necesario

reforzar los cambios familiares, además de revisar el cumplimiento de las tareas indicadas

en sesiones anteriores, lo que será útil para el seguimiento y evaluación de la intervención

(Op. Cit.).

88
Respecto de la asignación de tareas en sesiones familiares, es importante que estas

sean precisas, que se orienten hacia el problema que se busca resolver y se refiera hacia

conductas específicas. Estas tareas deberán estar centradas en el principio 6 de la familia,

siendo alcanzables y que requieran la colaboración entre los integrantes de la familia. Para

aquello también deberá contar con claridad respecto de los pasos para el cumplimiento de

esta, los cuales deben ser sencillos para su cumplimiento en el corto plazo (MST Services,

2015).

Resumiendo, la aplicación de estrategias en las mismas sesiones o que involucran

a los integrantes de la familia deben tener pasos que puedan ser realizados de forma

colaborativa, esos pasos deberán ser revisados y ensayados según sea necesario, logrando

detectar cuando se presenten barreras para su realización, donde se deberá construir un

ajuste de barreras a su implementación, donde la priorización de factores permitirá

construir planes alternativos que permitan la realización de la tarea pero de forma adecuada

a las posibilidades de todos los integrantes. Una vez superadas las barreras y revisada la

tarea, deberá ser evaluada en la sesión siguiente por medio de la construcción de

secuencias relacionadas con la tarea (MST Services, 2016)

89
Algunas consideraciones para la realización de sesiones familiares en MST

Las sesiones familiares son una herramienta que permite abordar los problemas de

forma rápida. Pero antes de concretar las sesiones con las familias debemos tener algunas

consideraciones, especialmente relacionadas con el encuadre, aquí haremos explícito a la

familia cual será nuestra tarea para esa sesión específica, puede ser construir una

secuencia. Además, clarificaremos cual será nuestro rol en la sesión y revisaremos las

expectativas de los integrantes de la familia, por lo que reforzaremos que nos

mantendremos focalizados en la tarea que nos convoca. Dentro del encuadre de la sesión,

indicaremos que resolver los problemas no es una tarea sencilla, pero daremos esperanzas

que con lo que estamos haciendo, podremos resolverlo (MST Group, LLCC d.ba. MST

Services, 2012).

Cuando se haya planificado una sesión familiar, es importante que se programe una

reunión con todos las personas que viven en el hogar, especialmente con quienes sea difícil

su participación, siendo tarea del terapeuta reunirse personalmente con ellos sin delegar la

tarea a alguien de la familia, una vez que la familia esté reunida, se puede aprovechar para

conocer la existencia de otros agentes familiares clave que no vivan en la casa y que sean

relevantes en la vida del joven (Henggeler W. S., 1998).

Una vez en la sesión familiar, cuando el conflicto sea abordado, se puede utilizar

la autoridad del terapeuta para mantener las dificultades al margen, mostrando a los

cuidadores la forma de mediar en el conflicto para que luego sean ellos quienes lo

administren, aquí el terapeuta puede manifestar que uno de los objetivos de la sesión es

90
que ellos aprendan a manejar el conflicto, lo que deberá ser un objetivo común. Dentro de

la sesión, también se clarificarán las formas de interrumpir las escaladas, explicitando que

el terapeuta podrá interrumpir a los participantes, además de bloquear las interrupciones.

Existirán circunstancias donde se le podrá pedir a alguien que abandone la sesión y retorne

cuando se encuentre menos molesto (Op. Cit.)

En familias con un conflicto de alto riesgo es fundamental contar con un plan de

seguridad y explicitar las condiciones de seguridad, evitando realizar sesiones que puedan

aumentar el riesgo innecesario para algún integrante de la familia (Henggeler W. S., 1998).

Finalmente el espacio de interacción familiar en contexto de una sesión, debe

contar con un plan de monitoreo que asegure que los niños de la familia se encuentran

seguros, si el terapeuta evalúa que la sesión puede elevar tensiones dentro de la familia, el

terapeuta puede solicitar la colaboración a su supervisor, también puede grabar la sesión

en video para revisar las interacciones y coaliciones que se presentan en la sesión (MST

Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

7. Estrategias para mejorar la vinculación entre cuidadores y jóvenes

Dentro de la intervención MST, se utilizarán cuatro conceptos clave como

directamente relacionados con la vinculación positiva entre los cuidadores y los jóvenes:

La calidez emocional, el control, los estilos de crianza y las transiciones familiares (MST,

2016).

91
La importancia de la calidez emocional

Comprenderemos la calidez como el espacio donde se sustenta la relación de

confianza y seguridad del joven, se construye mediante la modulación y el modelamiento

de la conducta y mensajes afectivamente adecuados. La calidez configura el escenario para

el desarrollo de la empatía del joven y transmite la importancia del vínculo con otro,

además la calidez emocional se presenta como el motor fundamental de la tolerancia a la

frustración, siendo un espacio de acompañamiento donde se transmiten las normas sociales

y prepara al joven para las interacciones futuras. Niveles bajos de calidez emocional en la

familia se traducen en dificultades emocionales, conductuales, con baja empatía y

mantener relaciones sociales de forma positiva con adultos y jóvenes (MST Group, LLCC

d.ba. MST Services, 2012).

92
Estilos de crianza y resultados esperados

Dentro del modelo MST se conceptualizan los estilos de crianza con cuatro ejes de

acción que irán desde un alto nivel de control a un alto nivel de calidez (Baumrind en

MST, 2012) que son denominados como: Autoritario, autoritativo, permisivo y

negligente/rechazador. Los altos niveles de control con altos niveles de calidez se asocian

con resultados positivos vinculados con un buen rendimiento académico, una adecuada

responsabilidad social y relaciones positivas con el grupo de pares. Los otros estilos de

crianza, generalmente se relacionan con resultados negativos para los jóvenes (Op. Cit.).

Áreas de evaluación en el vínculo entre los cuidadores y el joven

Los espacios de evaluación del vínculo entre los cuidadores y el joven van desde

las estrategias que la familia utiliza para ejercer adecuadamente el control sobre la

conducta de los hijos, esto se relaciona con la forma de establecer reglas, las expectativas

sobre los jóvenes y la respuesta al incumplimiento de las normas (MST Group, LLCC

d.ba. MST Services, 2012).

Otra área donde se observa el vínculo entre los cuidadores y el joven son las

expresiones de afecto y los espacios de calidez, los refuerzos a su conducta positiva, la

forma en cómo mostrarán preocupación y el impacto de las transiciones familiares, es

decir, como los cuidadores tramitan el impacto en el joven de los cambios que se suceden

en la familia (MST Services, 2015).

93
Aumentando la participación de los cuidadores en los cambios de los estilos de

crianza

Cuando en la evaluación de la familia se visualizan barreras relacionadas con los

estilos de crianza, donde estos se muestran como inefectivos para lograr evitar la

emergencia de conductas que la familia identifica como problemáticas, resulta importante

poder abordar esas dificultades con los cuidadores, mostrando que la mantención de estilos

de crianza inadecuados se relaciona con los problemas a largo plazo. para ello, se pueden

utilizar dos estrategias, la primea es maximizar las consecuencias negativas que resultarán

de las formas de crianza actuales de la familia y la otra es construir secuencias que

evidencien dificultades en los intentos para resolver los problemas de los jóvenes,

analizando posibles alternativas para encontrar estrategias más efectivas que en su

conjunto configuren un cambio en los estilos de crianza (MST Group, LLCC d.ba. MST

Services, 2012)

Ampliar el soporte social para colaborar con los cuidadores

Existen momentos en los que los cuidadores, por distintas razones, no solicitan

apoyo a su soporte social, lo que les significa una sobrecarga que les es difícil sobrellevar.

Para abordar el factor de sobrecarga, es importante evaluar las barreras que presentan para

poder acudir al soporte social para tener ayuda, mostrando los beneficios de solicitar

colaboración en las tareas de crianza. Una vez que los cuidadores se muestran dispuestos

a recurrir al soporte social para tener ayuda en las tareas relacionadas con la crianza, se

puede construir un listado con las tareas en las que pueden solicitar colaboración,

94
evaluando los pros y contras de los apoyos sociales consignando distintos nombres de

candidatos que pueden colaborar con las tareas (MST Group, LLCC d.ba. MST Services,

2012).

Optimizando los acuerdos en la crianza

Dentro de las barreras con las que se enfrenta el terapeuta MST en la intervención

con familias, aparecen frecuentemente divergencias entre los cuidadores respecto de los

estilos de crianza de los jóvenes. Para sortear las barreras y preparar el escenario que

posibilite la adecuada gestión de acuerdos en la crianza y poder distribuir de mejor manera

las tareas asociadas, se debe ayudar a que los cuidadores puedan comunicar de forma

efectiva sus planes asociados a la crianza por medio de canales claros de comunicación

que respeten el espacio del subsistema ejecutivo y permitan la resolución sana de los

conflictos. Aquello se puede trabajar mediante la construcción de un plan de comunicación

entre los cuidadores que permita la definición de roles en la crianza incluso para padres

que no vivan con el joven y puedan participar activamente en la resolución de problemas

asociados con su conducta, enseñando estrategias de manejo de conflictos e identificando

formas en las que los cuidadores se puedan apoyar mutuamente en la crianza (MST

Services, 2016).

95
Crianza y desarrollo de estrategias de disciplina

Finalmente, el terapeuta MST colaborará con los cuidadores a definir reglas de

disciplina que sean implementadas de forma compartida por la familia, con roles y tareas

claras donde las reglas son construidas y delimitadas por el subsistema ejecutivo. Además

de las reglas, los cuidadores aprenderán a desarrollar consecuencias asociadas a las reglas

y a ejercer un adecuado monitoreo del joven relacionado al cumplimiento de las reglas

(MST Services, 2016).

8. Estrategias para la definición de reglas en la familia

Uno de los pasos finales en la intervención MST es que la familia logre establecer

y hacer cumplir las reglas. Esto cobrará especial relevancia tratándose de reglas que los

cuidadores definen para los hijos, las cuales deberán tener la claridad necesaria para que

cualquier integrante de la familia pueda comprender si la regla se cumplió o no. Dentro de

estas reglas, una estrategia útil es plantearlas de forma positiva destacando el

privilegio/premio que se obtendrá en caso de su cumplimiento (MST Group, LLCC d.ba.

MST Services, 2012).

Es importante que las reglas en la familia sean conocidas por todos los integrantes,

cuando las familias comienzan a implementar reglas, estas pueden es escritas y colocadas

en un lugar visible para todos y se deben implementar todo el tiempo, salvo cuando las

condiciones familiares permitan excepciones de acuerdo al nivel de desarrollo de la familia

y los jóvenes, aquí es importante destacar que las reglas se deben hacer cumplir “en frío”

96
de forma no emocional, es decir que cuando un integrante no cumpla una regla la mejor

estrategia es esperar a que la emoción de la molestia y el momento pasen para conversar

después con él (Op. Cit.)

En cuanto a los privilegios, estos se entregarán o mantendrán mientras la regla se

cumpla, entregando un refuerzo positivo verbal cuando una regla comience a ser cumplida

y la entrega de los privilegios debe ser monitoreada por el subsistema ejecutivo parental

(MST Services, 2015)

9. Privilegios y consecuencias

Nos referimos a privilegios cuando hablamos de acciones, refuerzos positivos o

cualquier otro estímulo que sea valioso y poderoso para el joven. De esta manera

tendremos tres tipos de privilegios: los privilegios básicos, que son los privilegios que

permiten la subsistencia del joven y en su mayoría están protegidos por la ley, tales como

comida, techo, educación y afecto. Los privilegios de desarrollo serán aquellos privilegios

que posibilitan un desarrollo en algún área de la vida del joven y son privilegios con los

que no será conveniente asociarlos al incumplimiento de una regla, por ejemplo, la

participación en grupos scout, o talleres deportivos, etc. Finalmente, los privilegios

optativos serán aquellos que se priorizarán para ser asociados al cumplimiento de una

regla, como por ejemplo el celular, el dinero diario, mesada (MST Services, 2015).

97
Puede suceder que los cuidadores tiendan a retirar los privilegios que sean

importantes para los jóvenes, sin discriminar entre los privilegios de desarrollo o los

privilegios optativos. En la intervención será importante destacar que los privilegios de

desarrollo no es conveniente retirarlos o asociarlos a alguna consecuencia por ser espacios

donde se potencian los factores protectores del joven (Henggeler W. S., 1998).

Usando las consecuencias para controlar la conducta del joven

Las consecuencias serán el retiro de algún privilegio -de priorización optativo- que

sea poderoso para el joven, para conocer los privilegios poderosos de los jóvenes, se puede

elaborar una lista con todas las cosas que la familia les entrega (dinero, ropa, celular, carga

de teléfono, internet, servir su comida, lavar su ropa, etc.) y graduarlos colocando una nota

de 1 a 10 al lado de cada privilegio. De acuerdo con el nivel de desarrollo del niño o del

joven, a menor edad más constante deberá ser la entrega del refuerzo, siendo el objetivo

que logren asociar que el cumplimiento de una norma o el mantener una buena conducta

tiene un premio (Op. Cit.)

La administración de consecuencias no será improvisada en la familia, como se

mencionaba anteriormente, las reglas y consecuencias deben ser conocidas por todos los

integrantes de la familia y cada regla debe estar asociada a una consecuencia y evitar retirar

todos los privilegios ante el incumplimiento de una regla (MST Services, 2016)

98
En ocasiones la construcción de reglas y su asociación a un privilegio y

consecuencia deberá estar mediada por un entrenamiento con los cuidadores, los cuales

deberán discutir sobre las expectativas de las reglas y practicar cómo le transmitirán las

reglas al joven (MST Services, 1998)

Como hacer cumplir las reglas

El proceso de cumplimiento de reglas se puede ver mermado si el cuidador

encargado de hacer cumplir las reglas actúa de manera emocional, para asegurar que las

reglas se cumplan de forma adecuada se puede acompañar a los cuidadores en el proceso

de implementación de las reglas, donde los cuidadores no deberán presionar al joven para

que cumpla la regla sino dar la alternativa de cumplir o no cumplir la regla, asumiendo la

consecuencia que previamente se haya establecido para esa regla. También se presentarán

momentos en los que el joven pueda tender a desafiar el cumplimiento de reglas, en esos

momentos el terapeuta puede acompañar a la familia para no enganchar con las

provocaciones del joven, después de todo el establecimiento de reglas y consecuencias es

para evitar conflictos mayores (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

99
Anticipar a las familias que las cosas pueden empeorar antes de mejorar

Al momento de construir las reglas y asociarlas a un privilegio y consecuencia, se

debe advertir a los cuidadores que el joven podrá empeorar su conducta en un esfuerzo

para mantener la jerarquía y evitar el retiro de los privilegios que posee, este

empeoramiento de la conducta puede implicar un fuerte desafío a los cuidadores, donde el

contexto de terapia ayudará a que los cuidadores se mantengan firmes y se continúe con

la planificación, una vez que el contexto de terapia ha ayudado a los cuidadores, se deberá

recurrir al soporte social de la familia para mantener la implementación de las reglas de

forma normal (MST Services, 2016).

Cuando el establecimiento de reglas no da resultados

En algunos casos, la implementación de las reglas, pese a estar implementadas de

forma adecuada puede no resultar. En esos momentos, se deberá mantener la esperanza en

la familia para intentar nuevas soluciones que permitan ejecutar la tarea de forma correcta,

para identificar el punto de fallo en la implementación de las reglas, se deberán construir

secuencias que muestren el proceso de implementación de las reglas, incluyendo la

construcción de un ajuste de barreras que se presentan para poder realizar la

implementación de las consecuencias (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012)

100
Implementación de consecuencias más severas

En algunas circunstancias en el proceso de implementación de reglas y

consecuencias, habrá jóvenes a los que la familia deba aplicar consecuencias más severas

para lograr un cambio en su conducta. Estas consecuencias serán asociadas a conductas de

alta gravedad y se implementarán por medio de la construcción de planes excepcionales

para abordar las conductas de alto riesgo, los cuales tendrán supervisión directa MST y

consideración de las implicancias éticas y legales, además de una alta coordinación de la

familia e instituciones de orden público y sociales (MST Services, 1998).

Consideraciones globales para la definición y establecimiento de reglas en la familia

Las reglas se construyen en oposición a las conductas que se identifican como

problemáticas, de esta forma si un hijo no cumple horario de llegada (conducta

problemática) una regla será que el hijo llegará a la hora indicada. Estas reglas deben ser

claras y ser cumplidas en toda ocasión, además estas reglas deben ser conocidas por todos

los integrantes de la familia, con énfasis por quienes colaborarán con los cuidadores para

que esas reglas se cumplan. Dentro de la construcción de reglas, se puede consultar la

opinión al joven para conocer los pensamientos asociados a las reglas (MST Services,

1998).

101
Las reglas definidas no necesariamente son para todos los integrantes de la familia

y se implementan hasta que la conducta problema no se presenta o por decisión de los

cuidadores de cambiar la regla o los privilegios y consecuencias asociados a ella. En caso

de oposición a la regla, las familias ignorarán los signos de oposición, incluso estos signos

de oposición serán considerados como avances en el proceso de implementación de reglas,

es esperable que el joven intente mantener su jerarquía y control, en caso de que las

protestas sean demasiadas, un cuidador irá donde se encuentra el plan de reglas (plan

conductual) y leerá en voz alta la regla con su asociación al privilegio y consecuencia

(MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Es de suma importancia que los cuidadores y la familia se mantengan alineados en

torno al establecimiento de reglas, las cuales en su implementación no serán muchas, con

dos o tres reglas bastará para que la familia comience a adquirir la técnica de la

implementación de reglas y consecuencias (Op. Cit.).

102
Algunas consideraciones sobre las consecuencias

Para fines prácticos, podemos asociar el término castigo con consecuencia por ser

más cotidiano para las familias con las que trabajamos sin entrar en especificaciones

técnicas que no tienen mucho que ver con los resultados de la intervención. La idea de

administrar una consecuencia o castigo es disminuir la probabilidad de que una conducta

aparezca, para que un castigo o consecuencia sea efectiva, debe ser aplicada

inmediatamente después que la conducta aparezca, para contribuir con su asociación y

deberá ser aplicado de forma constante toda vez que la conducta aparezca sino perderá

efectividad al igual que si se utiliza sin los refuerzos positivos cuando aparezca una

conducta deseada (Op. Cit.)

Algunas barreras a la sustentabilidad del cumplimiento de reglas en la familia

Si los cuidadores cesan en la administración de privilegios y consecuencias

asociadas a una regla, es altamente probable que la conducta se vuelva a presentar, también

puede suceder que, si algún apoyo social que contribuía con el cumplimiento de reglas se

ausenta, el joven puede volver a generar la conducta que estaba normada (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Dentro del proceso de construcción de reglas, es esperable que el joven desarrolle

nuevas conductas tendientes a evitar la aplicación de una consecuencia, pudiendo incluso

responder de forma agresiva a sus cuidadores, resulta crucial evitar a toda costa la

103
aplicación de castigos físicos por ser ineficientes y generar una serie de respuestas nefastas

en los jóvenes (MST Services, 2016).

Cuando la implementación de reglas en la familia se relaciona con la aparición de


conflictos

Durante la implementación de reglas en la familia, pueden emerger conflictos entre

los cuidadores y los jóvenes que no se pudieron anticipar. Cuando los cuidadores tiendan

a responsabilizar al terapeuta de los conflictos, es adecuado realizar un one down con la

familia, donde el terapeuta explique que fue su responsabilidad no anticipar el conflicto y

alentar a la familia de que el conflicto es solucionable, alentarlos a trabajar en el conflicto

puede permitir dar un nuevo énfasis a la intervención. Después de realizar el one down

con la familia, es pertinente la construcción de la secuencia del conflicto identificando

puntos que pudieron significar fallas para revisarlo en supervisión y realizar una

devolución a la familia que permita resolver el conflicto manteniendo la implementación

de reglas en el hogar (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

La revisión de la secuencia y la identificación de los puntos de falla y la

construcción de alternativas para reducir el conflicto no bastarán por sí solas para que las

familias sustenten el aprendizaje de nuevas conductas que permitan resultados eficaces,

será necesario el ensayo de las secuencias con las familias para anticipar posibles barreras

a su implementación (Op. Cit.)

104
Por último, con relación a la emergencia de conflictos relacionados con la

implementación de normas en la familia, cuando se visualiza la posibilidad de aparición

de un conflicto que los cuidadores no puedan manejar, se deberá implementar un plan de

seguridad, anticipando todos los eventos posibles y grados de intensidad (MST Services,

1998).

10. Estrategias para la intervención con parejas

Dentro de la intervención MST, es muy probable que se realicen intervenciones de

pareja cuando ambos son los cuidadores del joven ingresado. El objetivo de este apartado

es revisar las barreras y facilitadores más comunes dentro de la conceptualización de la

pareja y su rol en la intervención familiar.

El subsistema ejecutivo parental

Cuando en la familia se cuenta con una pareja que ocupa el espacio del subsistema

ejecutivo parental, debemos poder observar ciertas características que deberían ser el

sustento de sus interacciones. Estas características se basan en la reciprocidad afectiva y

de responsabilidades, las cuales deben estar acordadas y no deben significar espacios de

roces de los que el resto de la familia sea protagonista. Además, las parejas se enfrentan a

procesos que en algunos casos han significado crisis que forman parte de su historia

compartida (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

105
Angustia matrimonial

La angustia matrimonial es un proceso que los terapeutas MST conocen debido a

la formación en el modelo, se trata básicamente de un estado en el que se desenvuelven

prácticas inconsistentes en el cuidado de los hijos, además de frecuentes conflictos entre

padres e hijos, depresión en algún integrante del subsistema ejecutivo y problemas

conductuales de los hijos. La angustia matrimonial se asocia también a que un integrante

de la pareja no logra anticipar las reacciones del otro, lo que lo lleva a estar en un estado

de alerta permanente que contamina el resto de la familia (Op. Cit.)

Áreas clave de la pareja en intervención familiar

Un primer espacio donde podemos visualizar las fortalezas de la pareja es en sus

relaciones afectivas, donde ambos explicitan la existencia de un fuerte vínculo emocional

que los ayuda a sobreponerse ante la emergencia de eventos inesperados o de las crisis

propias de la pareja. Este vínculo afectivo tiende a traspasar los límites de la pareja y se

transforma en una extensión positiva hacia la familia (MST Services, 2015).

106
El poder en las relaciones de pareja: Una pincelada

Comprenderemos el poder, básicamente, como la influencia que posee cada

integrante de la pareja en la toma de decisiones, pero, además, el poder se relaciona con la

definición de roles, tareas y obligaciones que se distribuyen en la pareja. En el poder entran

en juego la simetría de la pareja y la cultura de la familia (MST Group, LLCC d.ba. MST

Services, 2012)

Pre-señales de problemas de pareja y su relación con la intervención

En el contexto de intervención, existirán algunas señales de alerta respecto de

posibles problemas de pareja que se relacionan con la conducta del joven, estas señales de

alerta pueden comenzar cuando ambos cónyuges hablan abiertamente de los problemas

que tienen en su relación, además de constantes quejas hacia el terapeuta respecto del

aporte que realiza el otro integrante de la pareja hacia el tiempo y dedicación que destina

a la familia. Además, dentro de las pre-señales, encontraremos diferencias serias

relacionadas con la administración de privilegios y consecuencias y la no participación de

las tareas que se destinan para las sesiones, apareciendo constantes barreras que se pueden

interpretar como barreras al compromiso de uno de los cuidadores, cuando en realidad

esconden dificultades en la pareja (MST Services, 2016)

107
Hacia una correcta evaluación del subsistema de pareja en intervención familiar

En el contexto de la intervención familiar, nos ocuparemos de realizar una

evaluación del sistema de pareja cuando dentro de nuestras hipótesis aparezca que la

situación de la pareja significa una barrera para la consecución de los resultados generales

de la intervención y, por ende, una barrera significativa en el tratamiento (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Para la evaluación de la pareja deberemos planificar una sesión donde sólo se

encuentren ellos, pudiendo ser en el domicilio en un horario donde no haya nadie más o

en otro lugar donde puedan conversar abiertamente de los temas que se abordarán, donde

lo primero que abordaremos será el nivel de compromiso con la relación, mediante la

revisión de las dificultades y las fortalezas. En la revisión de las dificultades se deberán

conectar aquellas dificultades con las conductas problema del joven, evidenciando que las

dificultades de la pareja cronifican conductas indeseadas y problemáticas. Aquí resulta

importante no perder el foco de la intervención, que es la conducta del joven, pero también

se debe mostrar apertura y disposición para trabajar intensivamente los problemas que

significan una barrera para la intervención, ofreciendo tiempo o más sesiones para

solucionar los puntos de conflicto (MST Services, 2016)

108
Una vez que se ha iniciado la evaluación de los problemas de pareja que se

relacionan con las conductas del joven, se identificarán las áreas precisas de la relación

que presenten problemas y se conectarán con los problemas del joven, mostrando mediante

ajustes y secuencias alternativas como las correcciones en esas áreas con el aumento de

calidez y mejor distribución del poder, impactará positivamente en el joven (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Evaluación del compromiso en la relación

Una de las barreras con las que se encuentra la intervención familiar respecto de la

pareja es la inquietud de uno de los integrantes en relación con el compromiso que tiene

con la pareja, cuando aparezca esta inquietud, el terapeuta podrá ayudar a quien sienta que

el compromiso de su pareja es débil, a ensayar una pauta de preguntas para abordar con su

pareja sin que signifique una escalada o una intervención que pueda distanciar a la pareja.

Uno de los ejercicios que se pueden realizar es la construcción de un ajuste que contenta

las inquietudes de la pareja al no poder conversar respecto del compromiso con la otra

parte, donde se eviten mensajes confusos y se oriente hacia la posibilidad de reforzar el

trabajo con la intervención MST (MST Services, 2015).

109
En ocasiones uno de los cuidadores puede manifestar abiertamente su deseo de no

estar comprometido con la resolución de problemas en la pareja que se relacionan con la

conducta problemática del joven, aquí el terapeuta podrá mostrar los altos costos que

significa la disminución del compromiso, maximizando las consecuencias de forma

estratégica que generen el impacto necesario para reestructurar la cognición del cuidado

(Op. Cit.).

Quiebre de la pareja en contexto de intervención familiar

Pero también habrá que estar preparado para que, en caso de que el compromiso

no aumente, uno de los cuidadores haga abandono de la sesión e incluso de la relación de

pareja cuando la oportunidad aparezca. Si eso ocurre en la sesión, la prioridad cambiará

hacia el abordaje de la contingencia, entregando apoyo y contención a la parte afectada.

Si la decisión de uno de los cónyuges es el término de la relación, la prioridad será la nueva

configuración familiar en el proceso de transición, lo que incluirá preguntas respecto de

con quién se irán los niños, quien se quedará con la casa, la activación de una red de apoyo

para quien lo necesite y la anticipación ante futuras recaídas en la pareja (MST Services,

2016)

110
Intimidad, calidez e intervención familiar

La intimidad y calidez emocional en la pareja serán relevantes si se hipotetiza que

alguna de estas áreas se relaciona con los objetivos de intervención. Al igual que en la

evaluación de las interacciones familiares, la observación de las señales que indican

calidez serán un punto clave, además se podrá preguntar abiertamente -dependiendo del

nivel de vínculo con la familia- a cada cónyuge sobre lo que les gustaría cambiar en cada

área o que cada cónyuge describa características positivas del otro, incluyendo espacios

de intimidad que se vinculen con la esfera sexual y complicidad (MST Group, LLCC d.ba.

MST Services, 2012).

Poder en la pareja e intervención familiar

La evaluación de la toma de decisiones en la pareja irá íntimamente ligada con la

distribución de tareas dentro del subsistema. Aquí la tarea será identificar quien toma las

decisiones y cuál es la dinámica típica en la pareja, la observación puede ir acompañada

de una lluvia de ideas respecto de la distribución de tareas en el hogar desde las más

complejas hasta las cotidianas, incluyendo quien es la persona que aporta más

económicamente en el hogar y cómo se organizan en torno a las tareas relacionadas con

los hijos y contrastar mediante la consulta a la pareja sobre si les gustaría cambiar algo en

ese ámbito. En resumen, dentro de los problemas típicos en las parejas cuando se desarrolla

la intervención familiar y que se relacionan con el poder en la pareja, parecen elementos

111
como la insatisfacción con la crianza de los hijos, las peleas frecuentes, dificultades en la

intimidad, baja calidez afectiva, disconformidad con la distribución de tareas,

disconformidad con la inequidad en la distribución del poder, bajas habilidades para tomar

acuerdos y barreras en la comunicación (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012)

Es importante la observación de los contenidos de la pareja en distintos niveles,

considerando que las expresiones contienen expectativas, actos indirectos y sentimientos

respecto de la pareja, además, hay que considerar las particularidades socioculturales de

las parejas con las que trabajamos, siendo cada una de ellas un sistema particular con

dinámicas que pueden ser distintas a las que estamos acostumbrados pero aquello no

significa una interacción negativa (MST Services, 2015).

112
Áreas de la pareja donde comúnmente se interviene en MST

Las áreas de la pareja donde comúnmente se desarrolla la intervención MST se

focalizan principalmente en la crianza de los hijos; reforzando la distribución equitativa

de tareas que evite la sobrecarga de un cuidador. La comunicación en la pareja, donde se

buscará amplificar los canales comunicativos de la pareja, entregando una estructura a la

comunicación respecto de la toma de decisiones referentes a los hijos. La resolución de

problemas y la promoción de acuerdos en la pareja. La optimización de los espacios de

calidez emocional, resolviendo barreras que se presentan en interacciones propias de la

pareja. La promoción de una mirada centrada en las fortalezas de la pareja, donde los roles

y funciones se distribuyan mediante acuerdos (MST Group, LLCC d.ba. MST Services,

2012)

Barreras significativas que pueden aparecer al intervenir con parejas

Algunas veces en el contexto de la intervención familiar, nos encontraremos con

familias donde existan antecedentes de violencia intrafamiliar. Algunas veces estos

antecedentes son incluidos dentro de la derivación o bien, pueden aparecer mientras la

intervención se desarrolla. La presencia de violencia intrafamiliar ameritará la

construcción de un plan de seguridad que permita asegurar la integridad de los integrantes

de la familia y la continuidad de la intervención (MST Services, 2016).

113
Por otro lado, también pueden aparecer antecedentes de consumo de drogas e

inestabilidad mental por parte de alguno de los cuidadores, en este caso además de

proporcionar un plan de seguridad, deberemos ensayar respuestas con la familia que

prevengan escaladas o situaciones de alto nivel de tensión en la familia (este punto se

profundizará más adelante) (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Los acuerdos en los estilos de crianza en la pareja

Algunas veces en la intervención familiar, nos encontramos que las parejas

presentan barreras para establecer acuerdos, los que pueden tener relación con las

diferentes perspectivas de las formas en cómo se deben criar los niños, siendo una fuente

de conflictos frecuente. Una de las formas de resolver este problema es alinear las

expectativas de los adultos, reforzando la idea del trabajo colaborativo en equipo y

destacando las fortalezas que cada uno de los integrantes de la pareja dispone para la

crianza, resultando en una serie de acciones construidas entre ambos que queden

formalizadas en el plan de manejo conductual del joven (MST Services, 2016).

114
Superando barreras en la comunicación de la pareja

Para superar las barreras en la comunicación de la pareja en contexto de

intervención familiar, un primer paso será tener amplitud respecto de las formas en cómo

la pareja se comunica y cuáles son los puntos donde la comunicación falla, dentro de estos

espacios de falla en la comunicación pueden aparecer otras motivaciones relacionadas con

la queja de alguno de los integrantes de la pareja. Aquí habrá que trasladar a la pareja

desde ese espacio de confrontación hacia un espacio donde puedan reconocer aspectos

positivos del otro, siendo realista en las expectativas del terapeuta, para lograr relaciones

colaborativas que permitan disminuir factores de riesgo asociados a la conducta del joven

(MST, 2014).

La superación de las barreras, entonces, se orientará hacia el aumento de las

habilidades de establecer acuerdos en la pareja, mediante la generación de espacios para

conversar e identificar los gatillantes de los conflictos para que la pareja pueda dialogar

evitando la responsabilización del otro (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

115
Promoviendo los acuerdos en la pareja

La formación de patrones negativos relacionados con la mantención de dinámicas

en la pareja será un punto que trabajar durante la intervención MST. Para interrumpir estos

patrones conductuales, se debe evidenciar por medio del trabajo de secuencias con la

pareja donde ambos puedan reconocer el momento de emergencia de un conflicto,

pudiendo contar con habilidades para interrumpir el conflicto en el momento que aparece,

manifestando las inquietudes de forma correcta a la pareja; esto es sin acusar al otro,

comprendiendo el punto de vista de la pareja respecto de la situación y focalizados en

encontrar una solución que debe a ambos conformes (MST Services, 2015).

Intimidad y calidez en la pareja

De forma específica en la intervención con parejas en contexto MST, es posible

trabajar la intimidad y los espacios donde aparezca la calidez en la pareja mediante la

realización de actividades agradables para ambos, donde un recurso será buscar

actividades que realizaban antes y que pueden repetir, actualizando las actividades a la

realidad de la pareja. Existirán momentos en los que será necesario diseñar una pauta de

reglas para las actividades planificadas donde se exprese que algunos temas no serán

tocados ya que son gatillantes de conflictos (MST, 2014).

116
Finalmente, resulta positivo reforzar la empatía de los integrantes de la pareja para

con el otro, reconocer que el otro realiza todos los esfuerzos posibles para resolver el

problema y que el nivel de frustración se puede presentar de igual forma ante la

imposibilidad de su resolución, es un paso tremendamente significativo para aumentar el

reconocimiento de fortalezas en la pareja (Op. Cit.)

Reforzando la distribución de roles y tareas

La distribución de tareas de forma equitativa en el contexto de intervención traerá

múltiples beneficios si es un punto de discordia en la pareja cuando se relaciona con los

objetivos de la intervención, evitar la sobrecarga de uno de los cuidadores, aumentar

responsabilidades de ambos cónyuges y la coordinación diaria de ambos para resolver

problemas serán aspectos beneficiosos para la intervención (MST Group, LLCC d.ba.

MST Services, 2012).

Evaluación de la intervención de la pareja en MST

La intervención en la pareja deberá ser evaluada para asegurar un nivel de cambio

que contribuya a disminuir las conductas problemáticas de los jóvenes ingresados al

Programa. Una vez realizado el trabajo de intervención en la pareja es importante evaluar

el nivel de satisfacción de los integrantes de la pareja en lo que respecta a la distribución

del poder; aumentando la correcta distribución de tareas entre los cuidadores. La

evaluación del uso del tiempo destinado a la pareja, lo que incluirá el espacio donde los

117
cuidadores se comunican y abordan los asuntos relativos a la crianza de los hijos (MST

Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012)

11. Estrategias para la promoción del éxito escolar

La mantención del joven derivado a MST en una actividad prosocial es uno de los

objetivos del programa. Sin embargo, no basta sólo con tener al joven incorporado en

alguna actividad prosocial de acuerdo con su etapa del desarrollo, pudiendo ser la

escolarización o la preparación para la vida laboral, por ejemplo. Sino que tendremos que

asegurarnos de que su incorporación en alguna actividad prosocial sea lo más exitosa

posible (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012)

Resultados deseados relacionados con el éxito en la actividad prosocial

Comúnmente los resultados deseados por las familias de jóvenes ingresados a MST

y los agentes clave vinculados con ellos, tienen relación con la mantención del joven en la

escuela, o la optimización de sus resultados escolares o aumentar la asistencia o mejorar

su conducta dentro de estos espacios (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Cuando dentro de los resultados deseados por las familias no aparecen conductas

relacionadas con el éxito dentro de los contextos prosociales como la escuela, podemos

mostrar las consecuencias a largo plazo de la no incorporación de los jóvenes a los espacios

educativos. Consecuencias como bajos sueldos y menos oportunidades laborales a futuro

pueden ser sustentadas por la investigación. Además, mostrar que ingresando y

manteniendo el éxito en el contexto educativo, podrán tener menores dificultades a futuro

118
para el acceso a la vivienda y mayores oportunidades para los hijos, pueden ser opciones

que enganchen a la familia en la convergencia de resultados esperados que se relacionen

con el éxito en la escuela (MST Services, 2016).

Evaluación global de la situación académica del joven

Un primer momento para conocer la situación actual del joven en la escuela, será

por medio del acercamiento del terapeuta con un agente clave del centro educacional

donde asiste. Este acercamiento será debidamente informado a la familia, donde se

solicitará un reporte conductual, de notas y asistencia al colegio, donde además se indagará

respecto de las percepciones de la escuela hacia los cuidadores y el joven (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

En algunos casos, pueden existir graves dificultades del joven en el contexto

educativo, donde el terapeuta podrá recurrir al equipo psicosocial del establecimiento para

solicitar la aplicación de pruebas de inteligencia o evaluaciones de desempeño que arrojen

factores asociados a la comprensión de las dificultades del joven en la escuela (Op.Cit.).

Otras fuentes de evaluación de las dificultades académicas del joven serán las

evaluaciones de dificultades específicos de aprendizaje, la aplicación de escalas

relacionadas con el TDA-H, el informe de profesores u otras evaluaciones que maneje el

equipo psicosocial del establecimiento y puedan ser administradas al joven,

considerándolas siempre como insumos para la comprensión del problema y no meta-

conductas que expliquen la totalidad de las dificultades escolares del joven (MST, 2014)

119
Evaluación de problemas conductuales asociados con la escuela

La evaluación problemas conductuales en la escuela, por lo general se orientará

hacia problemas relacionados con la asistencia, donde tienden a aparecer factores como:

el joven se queda en la casa, o se fuga del colegio con pares, o evita entrar al colegio o

falta a clases específicas. Además, la evaluación también considerará conductas

conflictivas hacia el personal que trabaja en la escuela, o sus compañeros y los conflictos

que mantenga con sus compañeros. Se deberán construir las secuencias necesarias y los

ajustes que permitan comprender de forma específica y detallada los problemas asociados

a la escuela por medio de la identificación de patrones conductuales (MST Group, LLCC

d.ba. MST Services, 2012).

Abordando las inasistencias escolares

Las inasistencias escolares son uno de los problemas que aparecen con frecuencia

en la intervención familiar MST y es requisito para poder trabajar las conductas que se

relacionan con la escuela. Para conocer la asistencia del joven a la escuela, el terapeuta y

la familia deberán revisar detalladamente los registros de asistencia, para luego indagar

con la familia y todos los actores relacionados, si conocen los motivos de las ausencias a

la escuela y revisar la forma en cómo la familia fija los criterios para la asistencia. A partir

de ahí, se puede fijar una meta de asistencia mediante la construcción de un calendario que

muestre las asistencias a la escuela para conocer los factores asociados a las faltas y la

generación de planes específicos para disminuirlas (Op. Cit.)

120
Abordando los conflictos del joven en la escuela

El abordaje de los conflictos que tenga el joven en el contexto escolar será mediante

la descripción, lo más detallada posible, de los conflictos que tenga el joven, esto se

realizará en conjunto con la clasificación de los problemas. Entonces, al construir las

secuencias con personal de la escuela daremos énfasis a las circunstancias previas del

conflicto, describiendo específicamente la conducta de cada uno de los involucrados y de

los que debieron intervenir, describiremos además lo que sucede de forma inmediata

cuando pasó la conducta, las reacciones hacia el joven por parte del personal y otros

estudiantes, la ganancia del estudiante con el conflicto, si la secuencia ha aparecido

anteriormente y si el equipo del establecimiento ha intentado modificar la secuencia,

conociendo sus resultados (MST, 2014).

El vínculo familia-escuela

Uno de los factores que aparecen con frecuencia al evaluar las dificultades del

joven en el contexto escolar, es la baja vinculación que tiene la familia con la escuela, la

que cuando es adecuada; frecuencia y cercana, logra anticipar y prevenir muchas de las

dificultades del joven. Para conocer la vinculación que tiene la familia con la escuela,

podemos conocer la cantidad de veces que el o los apoderados se reúnen con los

profesores, donde podremos conocer las vinculaciones positivas que tenga la familia con

la escuela mediante la participación en las actividades que vayan más allá de la sola

participación en reuniones de apoderados. Otro punto que podremos evaluar para conocer

121
la vinculación de la familia con la escuela será el monitoreo de tareas, pruebas y notas que

tenga el joven, además de la información desde los cuidadores hacia la escuela para que

en el establecimiento estén al tanto de las contingencias en el hogar que pudiesen afectar

el rendimiento en la escuela (MST, 2012).

En general, la vinculación familia-escuela, será un punto de constante trabajo en la

intervención familiar, encontrándose frecuentemente con un bajo nivel de vinculación

donde los esfuerzos por superar las barreras no han tenido éxito (MST, 2012).

Mejorar la participación de la familia y la escuela para lograr el aumento del

vínculo que permita reducir las conductas problemáticas de los jóvenes, tendrá dos

variantes. Por un lado, en la intervención se deberá incentivar a los cuidadores a demostrar

interés en las actividades de la escuela, por medio de la asistencia y el aumento de la

comunicación con quienes desempeñen labores en el establecimiento, esto se puede lograr

mediante el diseño de planes de comunicación entre la familia y la escuela que incluyan

planes de monitoreo del joven en el colegio (MST Group, LLCC d.ba. MST Services,

2012).

El desarrollo de un plan de comunicación claro y útil para las familias, deberá

contar con la identificación de un agente clave poderoso en la escuela, que utilice los

canales de comunicación que la escuela y los cuidadores utilicen -actualmente muchas

escuelas están utilizando servicios de mensajería por medio de los celulares, es importante

utilizar los recursos actuales que pueden facilitar el trabajo-, además de tener claridad

respecto de los espacios donde el agente clave pueda recibir y responder a las inquietudes

122
de los cuidadores y el contenido de las reuniones, el que puede ser un informe semanal de

la conducta del joven en la escuela (MST Services, 2016).

Preparación de las reuniones para generar aumento de la vinculación familia-


escuela

Para los primeros pasos que den como resultado el aumento de la vinculación

familia-escuela, se deberá dar énfasis a que la vinculación de la familia con la escuela no

es transitoria, sino que los resultados positivos se relacionarán con la mantención del

contacto con la escuela, la que de no mantener, podría significar un retroceso y aparición

o mantención de las conductas problema del joven con la institución (MST Group, LLCC

d.ba. MST Services, 2012)

Dentro de la preparación con la familia para acercarse a la escuela, es importante

conocer las barreras de la familia para poder generar esta vinculación, donde pueden

aparecer temores asociados con malas experiencias pasadas en la vinculación con la

escuela. La intervención deberá abordar estos temores y cogniciones asociadas, mostrando

que superarlas será menos costoso que no enfrentarlas, mostrándose siempre disponible

para ayudar a la familia en lo que sea necesario para que logren superar las dificultades

(MST Services, 2016)

123
Estructura de las primeras reuniones entre la familia y la escuela

Antes de comenzar con el proceso de vincular a la familia con la escuela, todos los

actores deben conocer los motivos por los cuales se realizará la reunión, siendo específico

en trabajar las dificultades escolares de forma progresiva y específica. Por ejemplo;

trabajar las fugas internas del joven. Se debe ser muy específico con el contenido de la

reunión, cuidando que alguno de los actores presente muchos problemas a la vez o que se

generen coaliciones que puedan dañar la formación de vínculo entre la familia y la escuela.

En caso de que aparezca un nuevo problema, se puede avanzar en una pauta para una

próxima reunión que contenga la demanda de los profesionales del colegio frente a la

necesidad de trabajar una nueva conducta problema (MST Group, LLCC d.ba. MST

Services, 2012)

En algunos casos, el terapeuta tendrá vínculos ya construidos con personal del

colegio, se podrá entonces, allanar el camino previo a la reunión, reforzando el centrar los

esfuerzos en aspectos positivos que pueden ser reforzados y considerando evitar ciertos

temas que podrían desviar el foco de la reunión (Op. Cit.)

De forma paralela, el terapeuta deberá ayudar a la familia a prepararse para la

reunión, decidir cuestiones como si el joven debe o no estar presentes, deben estar

pensadas desde un principio, en caso de que los cuidadores decidan que el joven se

encuentre en la reunión, tendremos que prepararlo también para que se exprese con respeto

y anticipe posibles situaciones que podrían significar algún grado de molestia, para que

cuente con respuestas apropiadas o de no enganche y ensayar en conjunto el escenario las

124
veces que sea necesario para que la reunión sea exitosa, entregando el correspondiente

refuerzo positivo al joven y la familia por lograr nuevas herramientas para el logro de los

objetivos (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Asegurar un correcto diseño de plan de trabajo con la escuela

Para asegurar un plan de trabajo con la escuela, que sea útil y contribuya al logro

de los resultados deseados de la intervención, tendremos que completar y llevar las

evaluaciones que tengamos de la conducta que deseamos abordar, lo que incluirá ajustes

y cualquier otro insumo que nos pueda ayudar. Además, deberemos construir planes donde

las acciones queden claramente definidas y sean realistas respecto de la disponibilidad de

tiempo de los agentes escolares. Finalmente, los planes deberán estar centrados en las

fortalezas de los participantes y una vez redactado, deberá ser entregado a cada uno de los

participantes (MST Services, 2014).

Asegurando un adecuado vínculo entre la familia y la escuela, podremos contribuir

a mejorar el desempeño académico del joven y reducir la cantidad de faltas a la escuela,

además de mejorar su conducta y conectar a los jóvenes con posibles alternativas que

complementen el trabajo del colegio mediante la participación del joven en actividades

prosociales (MST Services, 2014)

125
Disminuir las interacciones negativas del joven en la escuela

La intervención orientada a la disminución de las interacciones negativas del joven

en la escuela es similar al trabajo de la disminución de conflictos en la familia, la cual se

realizará mediante la incorporación de factores relacionados con el punto de vista del

personal de la escuela, para luego alinear los objetivos comunes entre los cuidadores y la

escuela. Aquí el trabajo se orienta hacia el comprender las perspectivas del otro,

reconociendo que ambos realizan esfuerzos para resolver el problema, para luego diseñar

y ensayar planes específicos que aborden las conductas (MST, 2012).

Algunas formas para optimizar el rendimiento académico

Un primer paso para optimizar el rendimiento académico será el entrenamiento a

los cuidadores respecto del monitoreo de las evaluaciones, aplicando un criterio de

consecuencias y refuerzos positivo según sean buenas o malas calificaciones, fijando

previamente el criterio entre una buena o mala nota (MST, 2014).

Luego, corresponderá el asesoramiento en el aumento de supervisión y monitoreo

escolar, esto podrá ser mediante la asociación con otro apoderado o directamente con el

agente clave escolar mediante las coordinaciones semanales establecidas en el aumento de

la vinculación con la escuela (Op. Cit.).

126
Para optimizar el rendimiento académico, es necesario que la familia disponga de

un espacio apropiado para que el joven pueda realizar sus tareas escolares, además de

asegurarse que la familia cuente con los recursos económicos para la compra de materiales

solicitados en el colegio, en caso contrario, se puede buscar una solución con la escuela o

buscar alguna forma de subvención por parte de algún programa municipal. Por último,

siempre se puede evaluar la incorporación del joven a algún programa de refuerzo escolar

que colabore con la tarea (MST Services, 1998).

Reducción de inasistencias escolares

Cuando abordamos con las familias las inasistencias a clases, un primer momento

será la definición de expectativas claras y realistas para el periodo de tratamiento. Además,

el trabajo sobre las inasistencias a clases estará íntimamente relacionado con la

administración de privilegios y consecuencias y el aumento de la supervisión y el

monitoreo del joven por parte de su familia (Op. Cit.).

El trabajo comenzará mediante la revisión de la cantidad de asistencia e

inasistencias al colegio del joven, identificando posibles patrones en los días que se

ausenta. Los días de ausencia a clases, deberán ser revisados mediante la construcción de

secuencias que permitan comprender los factores asociados a las faltas tales como fallas

en el monitoreo, en el transporte, en los hábitos relacionados con la alimentación e higiene

del sueño, útiles escolares o ropa adecuada para ir al colegio. Las secuencias que

construyamos deberán incluir la rutina previa y post de los días que falte, incluyendo los

días que llegue tarde. Si la familia no cuenta con claridad respecto de las rutinas del joven,

127
se deberá elegir un adulto que pueda realizar el monitoreo para construir las secuencias

(Henggeler S. W., Serious emotional disturbance in children and adolescents:

multisystemic therapy, 2002).

En el caso de que el joven efectivamente llegue al colegio, pero se fugue,

acompañando a la familia deberemos incorporar en la tarea de monitoreo a algún agente

clave escolar que pueda visualizar las rutinas del joven en la escuela a partir de su llegada,

lo que incluye el monitoreo del joven en pasillos, patio, con quien socializa y cualquier

otro elemento que pueda ayudar a comprender las inasistencias (MST, 2014).

Una vez que hayamos identificado claramente las rutinas del joven y los puntos

donde se presentan las fallas relacionadas con la baja asistencia al colegio, en conjunto

con la familia, además de reducir las fallas en el monitoreo, visualizaremos los intereses y

fortalezas del joven para vincularlo con actividades que se realicen en la escuela durante

el día o después de esta, como por ejemplo talleres deportivos. Otro factor que nos ayudará

a disminuir las inasistencias al colegio será el mejorar la vinculación del joven con el

personal del colegio, para lo que tendremos que trabajar el aumento de habilidades

sociales, apartado que profundizaremos más adelante (MST, 2012).

128
Disminuir problemas conductuales en la escuela

El manejo conductual del joven en la escuela será otro de los objetivos que se

trabajan en la intervención MST, donde lo que se buscará es reducir los problemas

conductuales del joven al interior del colegio (MST, 2012).

Si bien los equipos profesionales de los establecimientos cuentan con nociones o

procedimientos de manejo conductual para los jóvenes, desde el trabajo en MST podemos

intervenir entre el ejercicio de los equipos de los establecimientos educacionales y las

familias, alineando los resultados esperados e implementando nuevas estrategias para

reforzar las realizadas en el colegio. Por ejemplo, desde la intervención MST, podremos

reforzar con los profesores que destaquen también cualidades positivas de los jóvenes

además de las negativas para que se implementen consecuencias o refuerzos en el hogar.

Además, podemos orientar a los docentes para que se implementen consecuencias o

privilegios en la sala de clases cuando aparezcan las conductas o reforzar la socialización

con pares positivos que puedan modelar conductas del joven (Op. Cit.).

Reacomodar al joven dentro de la sala de clases o aplicar consecuencias al grupo

de pares que alienten conductas negativas del joven pueden ser estrategias útiles si son

bien implementadas (MST Services, 2014).

129
Lineamientos para evitar la deserción escolar

En algunos casos, se presentarán situaciones donde los jóvenes manifiesten deseos

de desertar del sistema educativo formal. En estos casos, la intervención se orientará para

transmitir a los cuidadores la importancia de terminar los estudios, maximizando los costos

de su abandono. Esto se puede realizar mediante la construcción de un balance decisional

que contribuya a evitar el abandono. Procedimiento que se implementará después de

construir el ajuste que permita comprender el deseo de desertar (MST, 2012).

Vinculando al joven con alternativas educacionales

En ocasiones, de acuerdo con el nivel de desarrollo del joven y la situación de la

familia, se podrá evaluar la incorporación a un sistema alternativo de escolarización que

permita que el joven pueda continuar con sus estudios. Además, se podrá evaluar la

incorporación del joven a programas que entreguen capacitación laboral en temáticas que

puedan ser de su interés. Para ello, será importante establecer un plan de comunicación

entre la familia y la institución para mantener el monitoreo del joven y conocer la

asistencia a esos programas de otros pares que pueden ser potencialmente riesgosos (MST,

2014).

130
12. Estrategias para el abordaje del grupo de pares de los jóvenes en
intervención familiar

La vinculación con pares es parte del proceso normativo del adolescente donde se

ponen en juego una serie de habilidades que pueden ser positivas si el joven se vincula con

pares positivos. Así, habilidades como la empatía, la colaboración y reciprocidad se

despliegan y perfeccionan en el proceso de desarrollo del adolescente (Henggeler, 2012).

Por otra parte, el trabajo con grupo de pares será un punto importante de trabajo en

la intervención familiar MST, ya que se considera que la socialización con un grupo de

pares negativos será una variable importante para poder predecir la aparición de conducta

relacionada con la comisión de delitos (Henggeler W. S., 1998).

Factores asociados a la socialización con pares negativos

La vinculación con pares será un proceso multidireccional, pero asociado a

variables como el bajo logro académico, disciplina parental ineficiente, baja supervisión y

monitoreo del joven, ubicación espacial en lugares donde se encuentren pares de riesgo,

alto conflicto familiar, bajo soporte social de la familia y uso de sustancias por el joven

(Henggeler S. W., Serious emotional disturbance in children and adolescents:

multisystemic therapy, 2002).

131
Factores asociados al distanciamiento del joven por pares positivos

Al indagar respecto de la baja vinculación del joven con pares positivos, el modelo

MST distingue algunas variables que se relacionan con el distanciamiento de pares

positivos hacia el joven. Así, variables relacionadas con disciplina parental rígida,

conducta agresiva, apariencia física del joven (vestimenta e higiene), bajas habilidades

cognitivas y bajas habilidades sociales, podrían estar relacionadas con una baja

socialización con pares positivos (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012)

La relación entre la influencia de la familia y las relaciones que los hijos

establezcan se ejerce mediante las primeras interacciones de la familia y el hijo, donde los

cuidadores actúan como modeladores y gestores de la conducta de los hijos en relación

con sus procesos de socialización (Op. Cit.).

Evaluación del grupo de pares del joven

La evaluación del grupo de pares del joven comenzará por conocer cuanto saben

los cuidadores de los amigos de su hijo, donde lo esperable es que conozcan los nombres,

donde viven, los números de teléfono de los padres de los amigos del joven, a que se

dedican y mantengan coordinación con las familias de los amigos del joven para mantener

la supervisión y el monitoreo del joven. Además, se espera que los cuidadores manifiesten

interés en el grupo de pares de los jóvenes y manejan información respecto de la conducta

de los jóvenes en compañía de su grupo de pares. Para conocer el nivel de conocimiento

general de los cuidadores respecto del grupo de pares del joven, se puede completar la

132
pauta de evaluación de pares (ver anexo), aunque por regla general, en la evaluación se

evidenciará el grado de conocimiento de los cuidadores respecto de los amigos de sus

hijos. (MST Services, 2014).

El rol de los cuidadores en la intervención con los pares de los jóvenes

Los cuidadores son esenciales para la intervención con los pares de los jóvenes, ya

que son ellos quienes mejor conocen los intereses y habilidades de los jóvenes (o del joven

ingresado a MST N.del. A.), además, serán ellos -los cuidadores- quienes implementarán

las estrategias de monitoreo sobre el joven (MST Services, 1998).

El rol del terapeuta en este punto será ayudar a los cuidadores a desarrollar

habilidades relacionadas con el aumento de interacciones colaborativas con los padres de

los pares del joven ingresado a MST y otras habilidades asociadas al aumento de

monitoreo del joven, junto con asistir en la expulsión de pares negativos (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012)

Intervención para el abordaje de grupo de pares del joven

La intervención cuando el grupo de pares es identificado como un factor poderoso

de la conducta problema, comienza por medio de la elaboración de un ajuste que permita

a los cuidadores conocer las expectativas y puntos de vista asociados a la vinculación del

joven con pares negativos. En caso de que los cuidadores no visualicen la conexión entre

la conducta problema y la vinculación del joven con pares negativos, se podrá mostrar la

evidencia que indica la vinculación con pares negativos y las conductas de riesgo, un paso

133
siguiente será la identificación de las fortalezas de los cuidadores que se puedan utilizar

para el trabajo sobre el grupo de pares del joven y conocer las estrategias que han

implementado para distanciar a ese grupo de pares (MST Services, 2015)

Otra forma de abordar la intervención con el grupo de pares será la evaluación de

las expectativas en su relación con el joven, buscando cómo la vinculación con el grupo

de pares se ha interpuesto (Op. Cit).

Aumentar la participación de los cuidadores con el trabajo sobre el grupo de pares.

En algunos - de la intervención, podemos encontrar cuidadores que se encuentran

frustrados con los intentos de distanciar a su hijo de un grupo de pares negativo. En estos

casos, es central mantener una perspectiva optimista, transmitiendo a los cuidadores en

todo momento que ellos pueden intervenir en la asociación del joven con pares negativos

(MST Services, 2015).

Una primera tarea será la revisión de las secuencias donde los cuidadores hayan

abordado con sus hijos la vinculación con pares negativos, donde la revisión de la

secuencia debe considerar cómo los cuidadores manifiestan su interés y preocupación

hacia el joven por su relación con pares de riesgo. El hablar desde una perspectiva afectiva,

donde puedan conversar con el joven y conocer más respecto de su asociación con pares,

puede clarificar muchos temores de los cuidadores respecto de los jóvenes con los que

socializan sus hijos (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

134
Una vez que los cuidadores tengan nociones respecto del grupo de pares con los

que socializa el joven, se deberá evaluar las habilidades de los cuidadores para discriminar

las características que convierten a un par en positivo o negativo, para apoyar esta parte

de la intervención, se puede utilizar el segundo apartado de la pauta de evaluación de pares

(ver anexo) (MST Services, 2012).

Cuando los cuidadores se encuentren alineados en relación con el aumento del

conocimiento de los pares del joven, se puede diseñar una actividad donde ellos puedan

conocerlos. Por ejemplo, realizar una once en el domicilio, donde los amigos de los

jóvenes se sientan bienvenidos, permitirá a los cuidadores conocer de mejor manera al

grupo de pares (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Aumentando el monitoreo del joven

El monitoreo del joven será una de las acciones que serán poderosas para disminuir

los riesgos asociados a la vinculación del joven con pares negativos. Estas acciones de

monitoreo serán realizadas por adultos que colaboren con los cuidadores y serán

desplegadas con mayor intensidad cuando el joven esté con un grupo de pares que sea

negativo o no conocido por los cuidadores. Dentro de las acciones del monitoreo se

encuentra el envenenamiento de casas donde el joven no puede ir sin autorización y el

llenado de la pauta 4w (ver en anexo) (MST Services, 2015).

La construcción de un plan de monitoreo puede ser una buena estrategia para

mantener bajo supervisión al joven, la construcción de este plan requerirá que los adultos,

además de estar alineados entre sí, cuenten con otros adultos que puedan colaborar con el
135
monitoreo. El plan de monitoreo debe contar con el conocimiento de los lugares a los que

asiste el joven, pudiendo contar con un reporte de los adultos de esa casa respecto de las

actividades que realiza el joven. Es importante que los cuidadores transmitan al joven que

se mantienen coordinados con otros adultos, lo que podría reducir las probabilidades de

que el joven realice actividades que puedan significar una consecuencia negativa en el

hogar (Op. Cit.).

Dentro de los espacios de monitoreo, los cuidadores deberán incluir en el plan una

estructura que delimite el tiempo que el joven destina a las actividades prosociales,

reforzando los privilegios de desarrollo y los tiempos que destina al cumplimiento de sus

deberes académicos. Aquí los cuidadores podrán reforzar positivamente las habilidades

del joven, acercándose para conocer sus intereses y acordando incentivos para el aumento

de actividades prosociales y acompañarlo para la superación de barreras que pueda tener

el joven para la participación de actividades prosociales (MST Group, LLCC d.ba. MST

Services, 2012).

136
Disminuyendo la vinculación del joven con pares potencialmente negativos

Una vez que los cuidadores tienen conocimiento y han aumentado sus habilidades

para distinguir entre pares positivos y negativos, el trabajo se orientará hacia la elaboración

de estrategias que permitan la disminución de la vinculación del joven con pares

potencialmente negativos. Aquí resulta importante que la restricción de la asociación del

joven con pares negativos no se debe hacer de forma negativa sobre el joven, sino

trabajando factores indirectos que, mediante su refuerzo, disminuirán la socialización con

estos pares (MST Services, 2017) .

La disminución del tiempo en que el joven se vincule con pares negativos puede

ser un adecuado comienzo, donde en el contexto de la intervención, se buscarán

actividades prosociales que permitan mantener ocupado al joven en actividades que le

serán beneficiosas. Además, las restricciones del tiempo serán menos cuando el joven se

relacione con pares positivos (MST Services, 2014).

La reorganización de las rutinas, serán una estrategia que puede ser efectiva,

cambiando las rutas de trayecto del joven o acompañarlo en su día a día podrán disminuir

los espacios de relación con pares negativos. La asociación entre la vinculación del joven

con pares negativos y la implementación de una consecuencia, podrá ser una medida

rápida para distanciar al joven de pares negativos, aunque se considera una técnica que

deberá contar con un fuerte soporte social para su implementación, además de la alineación

de los integrantes de la familia, la evaluación y superación de barreras y asegurar que los

137
cuidadores cuentan con las habilidades necesarias para la implementación del plan (ver

apartado de manejo conductual del joven) (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Cuando el joven se encuentra asociado a pandillas

Cuando los cuidadores sospechan la vinculación de joven a pandillas, un primer

paso es clarificar su grado de vinculación y la identificación del grupo con el que está

asociado distinguiendo si es o no una pandilla, muchos jóvenes pueden cometer delitos

juntos sin ser una pandilla. En caso de ser un grupo bien organizado con un historial de

acciones asociadas al tráfico de drogas y comisión de delitos varios que cuenta con rituales

de ingreso y dificultades para que los integrantes puedan salir, deberemos evidenciar a los

cuidadores que la desvinculación del joven con este grupo es posible y que un porcentaje

amplio de jóvenes logran salir de estos grupos, construyendo nuevas relaciones positivas

(Henggeler S. W., Serious emotional disturbance in children and adolescents:

multisystemic therapy, 2002).

Cuando nos encontremos ante la vinculación del joven con un grupo organizado,

las intervenciones deberán tener mayor intensidad, recurriendo a todas las herramientas

con las que podamos contar para desvincular al joven del grupo, incluyendo restricciones

de acercamiento de integrantes de grupo con el joven, cambiar temporalmente al joven de

domicilio -especialmente si se encuentra en riesgo de daño por su participación en la

pandilla- y la elaboración de planes de seguridad que sean seguidos de cerca por el

supervisor y experto MST (MST Services, 2016).

138
13. Estrategias para intervenir de forma individual en MST

Dentro del contexto de la intervención MST se pueden presentar situaciones que

requieran de un abordaje individual, ya sea hacia algún cuidador o para el joven que ha

sido ingresado al programa y requieren de una atención rápida para resolver algún punto

relevante para el logro de los objetivos de la intervención (MST Group, LLCC d.ba. MST

Services, 2012).

Intervención individualmente orientada con cuidadores

Se puede considerar realizar una atención individualmente orientada cuando se

presente algún problema que los cuidadores y el equipo MST consideren como una barrera

significativa para el compromiso con la intervención o cuando se presenten barreras

persistentes para la implementación de acciones necesarias para alcanzar los objetivos

establecidos por la familia (Henggeler, 2012).

Las intervenciones individualmente orientadas hacia los cuidadores que

comúnmente se trabajan en el contexto de la intervención familiar serán, además del bajo

compromiso con la intervención, algunos síntomas relacionados con la aparición de

cuadros depresivos, ansiosos o el uso de drogas (Op. Cit.).

Un primer paso para evaluar la necesidad de intervención individual con los

cuidadores será la construcción de un ajuste para comprender los factores que están

influyendo en la conducta, los cuales deben ser vistos primero desde una perspectiva

ecológica antes que los factores de índole individual, será la ecología la que contribuya a

139
la mantención de las conductas y será la ecología la que dará sustentabilidad a los cambios.

Este proceso se debe realizar de forma paralela con la intervención general, aunque será

priorizado (MST Services, 2016).

Una buena estrategia será utilizar una hoja de registro diario (ver anexo) donde el

cuidador describa la situación, los pensamientos y emociones asociadas a esa situación, su

conducta frente a la situación y las consecuencias de su conducta (MST Services, 1998).

Intervención específica: Aumentando el compromiso de un cuidador

Cuando se presente la necesidad de realizar una intervención individual en el

contexto de MST para abordar barreras relacionadas con el compromiso para la

intervención, debemos recurrir al proceso analítico estableciendo como objetivo el

aumento del compromiso del cuidador y construir el ajuste correspondiente, normalizando

y validando las inquietudes del cuidador. El uso del lenguaje debe ser próximo al de los

cuidadores, evitando conceptos que puedan inducir a la estigmatización y, por ende,

dificulten el trabajo sobre el compromiso (MST Services, 2014).

En la evaluación de los factores del ajuste, deberemos buscar fortalezas del

cuidador que presenta una disminución del compromiso, siendo detallistas en la

observación de fortalezas que hayan tenido éxito anteriormente y puedan ser utilizadas

como palancas de cambio para aumentar el compromiso con la intervención (Op. Cit.).

140
En este punto, se podrán utilizar técnicas cognitivo-conductuales para reestructurar

las cogniciones asociadas a la intervención MST, las que, por medio de la construcción de

secuencias, puedan evidenciar acciones que hayan sido útiles para el avance en el

tratamiento (MST Services, 2016).

Abordando patrones de pensamiento negativos en intervención MST

El abordaje de patrones de pensamiento negativo en MST en el contexto de las

intervenciones individualmente orientadas tendrá por objetivo el ayudar a que los

cuidadores puedan reconocer sus pensamientos, identificando cuando sus pensamientos

son extremos o puedan ser distorsionados respecto de la realidad. Aquí, el objetivo será

reestructurar el pensamiento hacia objetivos más realistas que tendrán un desenlace en una

acción distinta (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

Para alcanzar el objetivo, se puede utilizar el registro diario de pensamientos,

sentimientos y conductas asociadas a los síntomas del cuidador, focalizando la atención

en aquellas evidencias que muestren distorsiones del pensamiento. Además, se podrán

organizar y realizar actividades gratificantes que involucren un aumento del soporte social.

También se podrán indagar actividades que realizaba antes el cuidador y diseñar

intervenciones para la reactivación de acciones para que pueda retomar esas actividades o

bien, se puede usar la regulación de emociones por medio de la identificación de

pensamientos que sean favorables y puedan ayudar a modificar la situación actual (MST

Services, 2016).

141
Por otro lado, las intervenciones que aborden patrones de pensamiento negativo

pueden tener mejores resultados si se trabajan elementos tales como el uso de la

asertividad, la empatía, el aumento de habilidades relacionadas con la negociación, el

aumento de habilidades comunicativas y acompañamiento en actividades prosociales (Op.

Cit.).

En el caso de que las intervenciones no den resultados positivos, se puede evaluar

la derivación a tratamiento psiquiátrico o a un programa de salud mental donde puedan

trabajar de forma focalizada los síntomas descritos (MST Services, 2014).

Abordando síntomas ansiosos con los cuidadores en intervención MST

Cuando en el contexto de la intervención MST se presenten síntomas ansiosos en

un cuidador, el terapeuta podrá implementar ejercicios de relajación mediante el control

de la respiración y relajación muscular o realizar un listado de estímulos que se relacionen

con respuestas ansiógenas y realizar intervenciones orientadas hacia la desensibilización

sistemática ante los estímulos identificados (Henggeler, 2002).

Superando algunas barreras comunes en intervención con cuidadores

En el contexto de la intervención con cuidadores y cuando, de forma específica,

aparece la necesidad de realizar una intervención de tipo individual con alguno de los

cuidadores. Pueden aparecer dos barreras poderosas y bien definidas en la literatura por la

frecuencia de aparición, estas barreras son: El deseo de uno de los cuidadores para reubicar

142
al joven y barreras de los cuidadores para seguir tratamientos farmacológicos indicados

(Henggeler, 2002).

En la primera barrera, cuando uno de los cuidadores manifiesta el deseo de forma

seria, de reubicar al joven fuera del hogar, ya sea mediante la internación en algún centro

para desintoxicación de sustancias o algún centro de reclusión dependiente del SENAME

o alguna otra, que pueda tener relación con la imposición de alguna circunstancia no grata

para el joven sustentado en la creencia de que aquello lo hará cambiar. Un primer paso

será la construcción de un ajuste que nos permita comprender los factores que se

relacionan con el deseo que manifiesta el cuidador, acompañado por la secuencia donde el

cuidador que desea que el joven sea reubicado toma la decisión. Una vez priorizados los

factores del ajuste y comprendiendo los factores que detonaron en el deseo de los

cuidadores, se debe enfatizar la evidencia respecto de los factores familiares que se

relacionan con que los jóvenes cambien, mostrando que la reubicación muy probablemente

no traiga los resultados que ellos -los cuidadores- creen que van a tener. Mostrando además

secuencias que evidencien cambios durante el tratamiento y donde los cuidadores hayan

logrado hacer cosas distintas y efectivas (Henggeler W. S., 1998).

En este punto, la confianza de los cuidadores sobre el terapeuta será un factor

relevante que permita al terapeuta utilizar el espacio del compromiso con la intervención

para poder utilizar estrategias de mayor impacto como la maximización de consecuencias

y la reconstrucción de una secuencia de cómo sería cuando ellos visiten al joven en un

centro de reclusión, enfatizando los aspectos desagradables como las revisiones

143
exhaustivas a todos y revisando los temores asociados con los hechos que ocurren en esos

centros cuando los jóvenes se encuentran lejos del cuidado y protección de su familia

(MST Services, 2012).

El objetivo de abordar estos pensamientos o las distorsiones cognitivas asociadas

a las creencias de los cuidadores respecto a las posibilidades de cambio de los jóvenes

cuando se encuentran fuera de su hogar deberá estar relacionado con el aumento de las

atribuciones positivas de los cuidadores que tienen sobre el joven (Henggeler S. W.,

Multisystemic Therapy: Clinical Foundations and Research Outcomes, 2012).

El segundo punto dentro de las barreras que nos podemos encontrar con cuidadores

dentro de la intervención familiar y que requieran una intervención individualmente

orientada, será la orientación respecto de la posibilidad de ingreso y mantención de

tratamiento farmacológico cuando sea necesario. En algunos casos, los cuidadores tendrán

un diagnóstico médico y pueden no haber continuado el tratamiento debido a creencias

que los cuidadores asocien con el tratamiento farmacológico. En este caso, el abordaje de

los factores del ajuste que se construya respecto de las barreras de los cuidadores para

continuar o iniciar el tratamiento farmacológico deberán ir acompañados de procesos

psicoeducativos que muestren evidencias del tratamiento farmacológico que integrará.

Además, el terapeuta puede acompañar a los cuidadores en la gestión de una hora para

psiquiatra, asistiendo en el proceso mediante una comunicación fluida con el médico

(Henggeler S. W., Serious emotional disturbance in children and adolescents:

multisystemic therapy, 2002).

144
Intervenciones individualmente orientadas con jóvenes

Las intervenciones individualmente orientadas con jóvenes en el contexto de la

intervención familiar serán sumamente específicas y se aplicarán cuando el joven, aún

pese a la implementación de una serie de intervenciones ecológicas, mantenga conductas

altamente agresivas e impulsivas. Además, la consideración de intervenciones

individualmente orientadas con jóvenes puede aparecer asociadas a persistentes barreras

para el involucramiento de cuidadores para abordar problemas relacionados con el

aumento de sus habilidades parentales (Henggeler S. W., Innovative approaches for

difficult to treat populations, 1997).

En este caso, dentro del ajuste, se priorizará un factor individual, siempre en

conjunto con otros factores a trabajar de forma simultánea. Así, por ejemplo, la

priorización de un diagnóstico sin tratamiento se priorizará en conjunto con las bajas

habilidades para resolver problemas (Henggeler W. S., 1998).

Sobre la confidencialidad en el contexto de las intervenciones individualmente


orientadas con jóvenes

El adecuado manejo de la confidencialidad en las intervenciones individualmente

orientadas con jóvenes en el contexto de la intervención familiar, deberá considerar una

inmediata retroalimentación del supervisor en terreno y el experto MST, donde lo

recomendado cuando se recibe información por parte del joven es alentarlo a transmitir la

información a los cuidadores, evitando caer en triangulaciones, por medio de la

145
construcción de un ajuste de barreras del joven para transmitir la información a sus

cuidadores (MST Services, 2017).

Comúnmente las intervenciones individualmente orientadas serán siempre en

conjunto con los cuidadores y estarán dirigidas hacia el aprendizaje de habilidades

relacionadas con el automonitoreo, enseñando al joven a completar pautas relacionadas

con el trabajo de supervisión y monitoreo de la familia. También se podrá orientar al joven

en el aumento de habilidades sociales y de resolución de conflictos, permitiendo intervenir

en secuencias por medio del uso de las herramientas que disponga el joven, siendo también

un espacio compartido con los cuidadores. Además del aprendizaje del reconocimiento de

sus emociones y gatillantes y patrones útiles de pensamiento y la asignación de tareas para

la práctica de estrategias relacionadas con el aprendizaje de nuevas conductas, ayudando

a los cuidadores a establecer refuerzos cuando el joven utilice adecuadamente las

estrategias desarrolladas (MST Services, 2012).

Finalmente, dentro de las intervenciones individualmente orientadas con jóvenes,

el terapeuta y los cuidadores generarán un trabajo orientado hacia el manejo conductual

dentro del domicilio, en conjunto con colaboración de profesores y el médico tratante

(Henggeler W. S., 1998).

146
14. Estrategias para el abordaje del abuso de drogas en jóvenes

Dentro de la intervención MST con familias, se contempla el abordaje de abuso de

sustancias cuando este consumo sea problemático y se relacione con los objetivos de la

intervención. Y su evaluación será mediante la observación entre el uso y conductas

negativas en el presente tales como comisión de delitos, consumo relacionado con

inasistencias o fracaso escolar, conductas altamente agresivas, conflicto familiar o nivel

de consumo que tenga repercusiones físicas tales que hayan requerido cuidados médicos

(MST, 2012).

Otras formas de consumo que requerirán abordaje dentro de la intervención MST

será el uso de drogas de alta peligrosidad como el consumo de pasta base, inhalantes o

drogas inyectables, edad temprana del consumidor, uso de drogas en contextos que

aumentan el riesgo, cuando el consumo de drogas se relaciona con ideación suicida o se

presenta en conjunto con patologías psiquiátricas (Op. Cit.).

Evaluación del uso de sustancias en intervención MST

Cuando se tome conocimiento respecto de la presencia de consumo con alguno de

los factores asociados al aumento del riesgo de su consumo u otros que puedan ser

problematizados por la familia, se deberá considerar la evaluación del tipo de sustancias

que están siendo utilizadas por el joven o algún cuidador, la frecuencia de uso, la

intensidad y duración del consumo. Esta primera evaluación intentará conocer el impacto

del uso en la salud física o dependencia y se deberá realizar por medio del conocimiento

147
en otros sistemas que integre la familia como la escuela, la comunidad, el grupo de pares

del joven, etc. (Henggeler S. W., Contingency managament for adolescent substance

abuse: a practitioner’s guide, 2011).

La evaluación del uso de sustancias por el joven o algún integrante de la familia

deberá considerar los patrones conductuales relacionados con el consumo de drogas, los

cuales podrán dar luces respecto de los lugares de consumo, los momentos y la compañía

a la hora de consumir (Henggeler S. W., Contingency managament for adolescent

substance abuse: a practitioner’s guide, 2011).

Se deberán construir secuencias detalladas sobre eventos negativos asociados al

consumo y las acciones que ha desarrollado la familia para su interrupción, considerando

las exitosas y las que no han tenido los resultados que esperaban (Ver pauta de evaluación

de consumo en anexos). De forma posterior se podrá construir el ajuste comprensivo de la

conducta (Op. Cit.).

Interviniendo en el abuso de drogas del joven

La intervención en el abuso de drogas deberá sustentarse en los objetivos

conceptualizados en el proceso analítico, donde las intervenciones buscarán reducir o

eliminar el consumo de drogas, las cuales podrán ser realizadas en conjunto con la

colaboración del médico tratante si el consumo se relacionara con repercusiones físicas en

el joven o cuidador (MST Group, LLCC d.ba. MST Services, 2012).

148
Un primer paso para la implementación de intervenciones sobre el abuso de drogas

en el joven será el aumento del compromiso de los cuidadores para poder anclar el abordaje

del consumo con algún objetivo general que genere sentido para la intervención. El

proceso de aumento de compromiso de los cuidadores para abordar el consumo de drogas

será conocer el conjunto de creencias, valores y actitudes que los cuidadores tengan

respecto del consumo, además de los conocimientos de los cuidadores respecto de los

factores asociados al consumo, tales como tipo de sustancia, patrones de consumo y formas

de consumo (Henggeler S. W., Multisystemic therapy and neighborhood partnerships:

reducing adolescent violence and substance abuse, 2009).

Dentro de la primera parte de la implementación de estrategias para abordar el

consumo, la forma de abordar el proceso del terapeuta será con total disposición y

colaborativo con las familias, ajustándose a las expectativas de estas y vinculando los

resultados deseados con el consumo, evitando marcar divergencias o confrontando las

perspectivas de los cuidadores. Aquí resulta importante que toda evidencia generada en el

proceso y esté vinculada con el consumo se considerará barrera para el cumplimiento de

los objetivos de la intervención, pero transmitiendo siempre a los cuidadores que existen

posibilidades de cambio que puedan generar ellos como cuidadores (Op. Cit.).

149
Psicoeducación para cuidadores: Identificando signos de consumo en el joven

El aumento de habilidades de los cuidadores relacionadas con la identificación de

signos de consumo del joven será un punto importante para que los cuidadores puedan

despejar dudas y disminuir tensiones al momento de abordar el consumo. No suponiendo

que los cuidadores manejan información respecto del uso de drogas, sino indagar y

conocer cuando ellos saben al respecto (MST Services, 2012).

Dentro del proceso de identificación de signos de consumo, estará la revisión de

pertenencias del joven (ver apartado sobre revisión de pertenencias del joven) y la

aplicación de test de drogas (ver protocolo de aplicación de test de drogas en anexo) (MST

Services, 2012).

Intervenciones útiles para reducir el consumo de drogas: Reducir el acceso a drogas

Dentro de las intervenciones que resultan útiles para la reducción del consumo de

drogas en los jóvenes está la reducción del acceso a drogas. El cual se realizará mediante

un refuerzo a las estrategias de supervisión y monitoreo, aumentando la comunicación con

el joven acompañándolo la mayor cantidad de tiempo posible. Además, los cuidadores

deberán deshacerse de la droga que puedan encontrar en las revisiones de las pertenencias

del joven y controlar el acceso a dinero del joven, pudiendo implementar un sistema de

fichas que reemplacen el dinero en el contexto familiar (MST Services, 2014).

150
Intervenciones útiles para reducir el consumo de drogas: Reemplazar el grupo de
pares

Otra estrategia que ha mostrado resultados efectivos en la intervención respecto

del consumo de drogas en el joven es la promoción de la socialización del joven con pares

prosociales en la comunidad, donde los cuidadores se transforman en promotores de

actividades prosociales que limiten la posibilidad del joven de consumir o vincularse con

pares y adultos pro-consumo. Para lograr la tarea, se puede aumentar la cantidad de agentes

clave de la comunidad que contribuyan a mantener ocupado al joven en actividades sanas

(Op. Cit.).

Mejorar el ejercicio parental para disminuir el consumo de drogas

La claridad de los privilegios y consecuencias asociados al consumo de drogas del

joven será un factor relevante para disminuir la frecuencia e intensidad del consumo. Para

ello se deben establecer privilegios poderosos para el cumplimiento de no consumo en

momentos donde la evaluación inicial del consumo muestre que hay altas probabilidades

de ocurrencia de la conducta, además del establecimiento de consecuencias claras y

conocidas por el joven, aumentando la graduación de las consecuencias si es necesario.

Para la entrega de un privilegio, la regla que aborde el consumo de drogas podrá estar

asociada a la aplicación de test de drogas que salgan limpios o sin el consumo de la droga

que se esté trabajando, debiendo discriminar los tipos de consumo y estableciendo una

regla para cada sustancia de forma diferenciada (MST Services, 2012).

151
Durante el establecimiento de los privilegios asociados al consumo de drogas del

joven, se debe considerar la administración de privilegios que sean poderosos al punto de

convertirse en actividades que puedan competir con las dinámicas de consumo, los que

además permitan la sustentabilidad de la ausencia de conducta de consumo (Op. Cit.).

Asociación entre éxito escolar y consumo de drogas en el joven

La evidencia respecto del consumo de drogas muestra que hay una relación entre

los factores asociados al éxito escolar y el consumo de drogas, mostrando que el refuerzo

obtenido a raíz del éxito escolar tiene altas probabilidades de resultar en una disminución

del consumo de drogas. Para ello, dentro de la intervención MST, el terapeuta colaborará

en el aumento de la coordinación entre la familia y la escuela (ver apartado aumento de

comunicación familia-escuela), lo que también permitirá aumentar la asistencia escolar y

mejorar el rendimiento escolar. en este caso, la familia podrá recurrir al equipo escolar

para aumentar la supervisión y monitoreo del joven en el establecimiento educacional y

obtener reportes de usos de drogas en el establecimiento, para poder anexarlo a una regla

y, por ende, a un privilegio o una consecuencia (Henggeler S. W., Contingency

managament for adolescent substance abuse: a practitioner’s guide, 2011).

152
Interviniendo en necesidades individuales del joven desde el subsistema ejecutivo

El abordaje de factores vinculados hacia aspectos individuales del joven podrá ser

realizado por los cuidadores después de un plan de entrenamiento que involucre la revisión

de situaciones familiares que puedan estar relacionadas con el consumo. Además, el

manejo de conflictos y el aumento de habilidades de rechazo del joven podrán ser

implementados por los cuidadores, mediante el desarrollo de actividades que sean de

interés para el joven y permitan el aumento en la calidez afectiva necesaria para que sea

posible la modificación de patrones de pensamiento asociados a una baja percepción de

riesgo del consumo y actitudes favorables hacia el mismo (Op. Cit.).

Por otro lado, con los cuidadores se deberán abordar situaciones que sean

percibidas como gatillantes para el consumo del joven y otras técnicas que permitan

disminuir los niveles de ansiedad asociados a consumo como el entrenamiento en técnicas

de relajación, la realización de actividad física, evaluar sus intereses y normalizar procesos

de desintoxicación (Henggeler, 2012).

Dando sustentabilidad a la reducción del consumo

Cuando la intervención logra la reducción del consumo del joven, se da paso al

proceso de sustentabilidad de la conducta, dentro del cual se transmite a los cuidadores la

probabilidad de recaídas y la revisión de los planes que puedan contener vacíos que puedan

dar pie a un nuevo consumo (MST Services, 2012).

153
Por otro lado, en el proceso de sustentabilidad de la reducción del consumo del

joven, se debe enfatizar la continuidad de las acciones implementadas por la familia, las

que de otra forma podrían perder su efectividad (Op. Cit.).

15. Estrategias para el abordaje del abuso de drogas en adultos

El abordaje del abuso de drogas en adultos en el contexto de la intervención MST

tiene fundamento en la evidencia del impacto negativo en los jóvenes cuando uno de los

cuidadores presenta un alto consumo de sustancias, el cual puede tomar forma de predictor

de conducta negativa del joven o presentarse como barrera para el compromiso e

implementación de la intervención familiar.

El consumo de sustancias como barrera a la implementación de la intervención

Cuando el consumo de alguna sustancia, incluyendo el alcohol, se presenta como

una barrera al compromiso de la intervención familiar puede estar relacionado con un

consumo persistente y continuado, donde el adulto no logra visualizar la conexión entre

su consumo y la conducta del joven donde en algunas ocasiones puede sentirse cuestionado

por la presencia del terapeuta.

Cuando el consumo de sustancias se presente como barrera al compromiso del

cuidador con la intervención MST, deberemos eliminar posibilidades de interpretaciones

negativas o cuestionamientos a la conducta de consumo del cuidador, centrando los

esfuerzos en la visualización del consumo como barrera para el logro de los objetivos

planteados para la intervención, validando el trabajo sobre el consumo para alcanzar los

resultados deseados del tratamiento.


154
Evaluación del consumo del cuidador

Al igual que en la evaluación del consumo del joven en el contexto de intervención

MST, la evaluación del consumo del adulto estará centrado en los factores circunstanciales

que se relacionan con el consumo, pero con la distinción de las diferencias en el impacto

en la salud del consumo por los diferentes niveles de desarrollo entre el adulto y el joven.

Dentro de la evaluación del consumo del adulto, se considerará la evaluación de

factores similares con el consumo del joven los que se relacionan con los refuerzos al

consumo y el espacio de la ecología donde se produce.

Intervenciones con adultos para el abordaje del consumo

Las intervenciones con el adulto comprenderán algunas estrategias desde el modelo

cognitivo conductual, que nos permitan conocer las secuencias típicas que rodean el

consumo, construyendo ajustes que posibiliten la conceptualización de hipótesis que

puedan explicar el consumo.

Una vez comprendidas las dinámicas que se relacionan con la presencia de

consumo de un cuidador, se deberá trabajar en la reestructuración de pensamientos y

emociones asociadas al consumo, donde una herramienta podrá ser la construcción de un

balance decisional que muestre los pros y contras del consumo, destacando los beneficios

del cambio de hábitos de consumo.

155
En este punto, la intervención también considerará el desarrollo de estrategias de

autocontrol del cuidador mediante el registro de una pauta de autoobservación donde

identifique los momentos de dificultad ante la posibilidad de consumo y pueda acudir a

apoyos sociales para obtener ayuda en el proceso. En el contexto de sesiones también se

ensayarán estrategias de rechazo ante el consumo.

Intervenciones útiles para el abordaje de consumo de drogas en adultos

Dentro de las intervenciones que resultan efectivas para el abordaje del consumo

de drogas del cuidador, está el manejo de contingencias, el cual deberá establecer

reforzamientos propios ante los avances en la disminución de conductas relacionadas con

el consumo, además de contar con un apoyo dentro del soporte social para acompañar en

los momentos de mayores dificultades para disminuir el consumo. Además de la

incorporación de otros apoyos sociales en la intervención, se deberán abordar los

conflictos familiares que puedan ser asociados como estresores y relacionados con el

consumo, al igual que otros tipos de estresores como laborales, económicos, etc.

156
16. Estrategias para el abordaje de agresiones y riesgos de daños

Una de las características del trabajo en el modelo MST es el abordaje de

situaciones de riesgo que requieren una intervención rápida y directa, tanto para mantener

la seguridad del joven, como de la familia y del terapeuta que interviene (Henggeler,

2012).

Además del uso del proceso analítico cuando se prioriza alguna situación que

pueda poner en riesgo a alguno de los participantes de la intervención, se pueden

desprender algunas acciones que nos permitirán evaluar más detalladamente el riesgo. De

esta forma, el análisis de lo que rodea las conductas agresivas y de factores que pueden

estar relacionados con el riesgo de daño será priorizado en la intervención y analizado en

detalle mediante las secuencias que evidencien los factores considerados y permitan la

construcción e implementación de planes de seguridad (ver anexo Formato de Plan de

seguridad) (Henggeler, 2012).

Identificación de factores de riesgo desde la familia

Los factores de riesgo que se relacionan en su aparición con la dinámica familiar

pueden ser desde el joven hacia su familia, hacia algún integrante de la familia hacia el

joven, hacia sí mismo por el joven o algún integrante de la familia, hacia el terapeuta por

algún integrante de la familia lo que también incluye al joven (MST Group, LLCC d.ba.

MST Services, 2012).

157
Los factores de riesgo que provienen desde la familia pueden ser identificados en

la evaluación inicial o pueden en la derivación del joven. Los factores de riesgo también

pueden estar asociados a un historial de violencia intrafamiliar, participación en pandillas

de alguno de los integrantes de la familia, o reportes de conductas que incluyen actos de

fuerza o amenazas (Op. Cit.).

Identificación de factores de riesgo asociados con agresiones del joven hacia su

familia

La identificación de factores de riesgo asociados con agresiones del joven hacia su

familia será por medio de la indagación del historial de conflictos que puedan existir en el

hogar, pero también existirán algunas señales de alerta que podrán ameritar el abordaje

preventivo de situaciones de riesgo. Tales señales de alerta serán la presencia de armas en

el domicilio especialmente la tenencia y manejo de armas de fuego del joven, donde la

intervención deberá considerar la eliminación del arma mediante los canales legales

existentes donde será la familia quien haga entrega del arma cuidando el nivel de

involucramiento del terapeuta en la acción. Un segundo factor asociado a la identificación

de factores relacionados con el riesgo de daño desde el joven a su familia será la

identificación de patrones ineficientes y bajas habilidades para la resolución de conflictos

en la familia, además de la presencia de consumo de drogas, enfermedades psiquiátricas

sin tratamiento y victimización física pasada o actual por parte del joven (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

158
Identificación de factores de riesgo asociados con agresiones de la familia hacia el

joven

Al igual que la identificación de factores de riesgo asociados a la conducta del

joven hacia su familia, la identificación de factores de riesgo asociados con agresiones de

la familia hacia el joven será por medio de la indagación del historial de conflictos dentro

del hogar, pero con la particularidad de que las agresiones estarán dirigidas hacia el joven

o algún otro niño, niña u adolescente de forma actual o pasada. De esta forma, la presencia

de signos de agresiones físicas como heridas o moretones que no tengan coherencia en su

explicación o un historial médico que incluya fracturas o quemaduras serán los primeros

indicadores que pondrán en alerta al equipo respecto de posibles agresiones hacia el joven.

El diálogo con otros profesionales que hayan intervenido con la familia o de forma

focalizada con alguno de sus integrantes, especialmente si son programas que trabajen en

la temática de la vulneración de derechos en la infancia, además de eventuales reportes de

integrantes de la familia u otros agentes clave respecto de eventos que se relacionen con

agresiones hacia el joven, será crucial para la identificación de posibles dinámicas

violentas que se mantengan en la actualidad y requieran intervención (MST Group, LLCC

d.ba. MST Services, 2012).

159
Indicadores de riesgo de autoagresión del joven (suicidio)

Uno de los factores de exclusión para la intervención de MST es la presencia de

indicadores relacionados con el riesgo de suicidio del joven, sin embargo durante la

intervención pueden aparecer factores que no se tenían contemplados al momento de la

derivación y deberán ser abordados para disminuir los factores de riesgo asociados con el

suicidio del adolescente que se encuentra ingresado a MST u otro integrante de la familia

(MST Services, 2017).

La identificación de factores de riesgo asociados a conducta suicida en los jóvenes,

un primer elemento a considerar serán los reportes de intentos previos de suicidio, los

cuales al ser el mayor predictor de intentos futuros, dependerán de su grado, frecuencia e

intensidad. Los que asociados permitirán comprender algunas acciones dentro de la

secuencia que posibiliten la intervención mediante el plan de seguridad y contacto con

redes (MST Services, 2012).

Un segundo elemento que considerar será la presencia de armas de fuego en el

domicilio, siendo este elemento el principal factor predictor de éxito en la conducta suicida

en jóvenes. El abordaje de la presencia de armas en el domicilio deberá ser atendido de

forma inmediata, retirando todo elemento que pudiese ser utilizado en la conducta suicida

(Op. Cit.).

160
Otros elementos que considerar como factores de riesgo asociados a la conducta

suicida serán los antecedentes diagnósticos psicopatológicos del joven, las

manifestaciones de desesperanza y antecedentes de consumo de sustancias

(preferentemente benzodiazepinas mezcladas con alcohol) (MST Services, 2014).

Proceso de construcción de plan de seguridad para el abordaje del riesgo suicida

Cuando se detecta la presencia de ideación suicida, deberemos conocer los

pensamientos y emociones asociados a la secuencia donde aparezca la ideación, además

de elementos asociados a los contenidos del pensamiento, esta indagación puede ser

construida en sesión o mediante el entrenamiento en el aumento de habilidades de los

cuidadores para poder conversar con el joven, mientras de forma paralela se construye el

plan de seguridad con elementos ya conocidos (MST Services, 1998).

Algunas veces la familia preguntará al terapeuta sobre algún comentario que hizo

el joven respecto de pensar en dañarse a sí mismo, pudiendo intentar bajar el perfil

argumentando que quien se quiere suicidar, se suicida en silencio. Debemos desmentir esa

afirmación y aumentar urgencia con la familia, especialmente si el joven ha mencionado

el tener un plan y si ese plan es potencialmente dañino o si han observado algún cambio

de hábitos del joven, si ha hablado sobre la muerte, o si ha regalado cosas que eran de gran

valor para él. La identificación de estas pre-señales será algo que la familia deberá

aprender cómo abordar mediante la implementación de un plan de seguridad (Op. Cit.).

161
Abordando el riesgo de seguridad del terapeuta

Dentro del abordaje de elementos que aseguren la integridad de los participantes

de la intervención, también estará el aseguramiento de la integridad del terapeuta (MST

Services, 2012).

Al inicio del proceso de intervención, se deberán identificar elementos que puedan

significar un riesgo para el terapeuta, esta identificación comienza por la recopilación de

antecedentes por parte de la entidad derivadora, agentes clave de la comunidad y la propia

familia. Especialmente si el riesgo está presente en el momento de estar en el domicilio

(Op. Cit.).

Cuando aparezcan situaciones de riesgo para el terapeuta, deberán ser evaluadas

directamente con el supervisor mediante la construcción de secuencias donde se pueda

visualizar el riesgo dando énfasis en la visualización de gatillantes de conflictos, presencia

de armas o sustancias que pudiesen incrementar el riesgo de daño. Para abordar la

seguridad del terapeuta, también será necesario contar con un plan de seguridad que

involucre a la mayor cantidad de apoyos posibles para disminuir la posibilidad de daños

(Henggeler, 2012).

Si el terapeuta evalúa la existencia de riesgo para su integridad durante el desarrollo

de una sesión, deberá tomar posición cerca de posibles vías de escape, considerando el

interrumpir la sesión y siente que su seguridad está en peligro (Op. Cit.).

162
Intervenciones de seguridad inmediatas

El manejo de situaciones que requieran intervenciones de seguridad inmediatas

serán todas aquellas que puedan significar un riesgo evidente a la integridad de algún

integrante de la familia, un agente clave o el terapeuta (MST Services, 2017).

Cuando el terapeuta sea informado de alguna situación que signifique un riesgo

inmediato, deberá acudir al apoyo del equipo, informando al supervisor e implementando

estrategias con el equipo en terreno. Una vez en el lugar, se deberán conocer los gatillantes

que puedan desencadenar una nueva escalada e intervenir en la crisis. En caso de presencia

de arma de fuego, se deberá asegurar la integridad de los integrantes de la familia y llamar

a Carabineros (MST Services, 2017).

En algunos casos puede ser necesaria la reubicación del joven en un lugar más

seguro por un periodo breve de tiempo, para eso se puede monitorear la posibilidad de

traslado del joven y la familia a otro lugar dentro de las alternativas de su soporte social

(Op. Cit.).

Aumentando supervisión y monitoreo para anticipar episodios de riesgo para el

joven

Para la anticipación de episodios que impliquen riesgo para el joven, se

intencionará que los cuidadores puedan comprender y aplicar estrategias de aumento de

monitoreo, aumentando sus habilidades para evaluar posibles episodios que requieran

aumentar la seguridad del joven y de quienes le rodean. Para ello, se construirá un plan de

monitoreo que incluya un desglose detallado del uso del tiempo para todos los días de la
163
semana, donde se incluyan los lugares a donde el joven acude a las horas que pueden

implicar un riesgo mayor y sea un monitoreo más bajo, cuando se detecten estos espacios

con bajo monitoreo, se puede recurrir al soporte social de la familia para encontrar a una

persona encargada de la tarea de monitorear (Henggeler W. S., 1998).

Situaciones que requieren aumento de supervisión y monitoreo

Dentro de las situaciones que requieren aumento de la supervisión y monitoreo por

parte de la familia hacia el joven están los episodios de amenazas hacia él; en este caso,

en conjunto con los cuidadores se evaluará el nivel de riesgo de la amenaza, pero contando

siempre con la posibilidad de un monitoreo 24/7 o el cambio temporal de residencia del

joven (Henggeler, 2011).

Otra situación que requiere aumento de monitoreo son las expresiones de ideación

suicida por el joven o algún integrante de la familia, disponiendo de un sistema de turnos

en la familia que se ocupe de mantener supervisión continua, pero de forma cautelosa para

evitar posibles hostigamientos (Op. Cit.).

Episodios de agresiones entre hermanos, serán momentos en los que se puede

requerir también supervisión 24/7 por parte de la familia en conjunto con el trabajo para

aumentar las habilidades de resolución de conflictos entre sus integrantes (MST Group,

LLCC d.ba. MST Services, 2012).

164
Otras situaciones que aparecen con cierta regularidad en la intervención MST y

que requieren aumento de la supervisión y monitoreo son las agresiones por parte de pares

escolares, las que pueden suceder dentro del espacio del colegio o en el trayecto. En este

punto será importante acompañar al joven en los trayectos a la escuela y aumentar las

coordinaciones con personal del establecimiento para que puedan evitar posibles escaladas

en el espacio escolar (MST Services, 2012)

Podrán ser medidas para la disminución del riesgo el mediar con agentes clave que

conozcan a las personas con las que el joven pueda tener algún tipo de conflicto para evitar

agresiones futuras (Op. Cit.).

Búsqueda y reubicación de objetos de riesgo para el joven

Además de las estrategias de aumento de supervisión y monitoreo, en ocasiones

será necesario entrenar a las familias en la identificación de objetos potencialmente

dañinos en el domicilio priorizando por los objetos de mayor riesgo como las armas de

fuego, las que deberán ser reubicadas fuera del domicilio mediante su entrega segura en

Carabineros o iglesias. Se desaconseja el ocultar las armas ya que pueden ser encontradas

por los jóvenes. Otros elementos de daño en el hogar cuando se implementan planes de

seguridad será el aseguramiento de cuchillos y otros elementos, asegurando que queden

fuera del alcance del joven en cajas con llave o en casas de vecinos (MST Services, 2014).

165
Cómo buscar objetos peligrosos en el domicilio

La búsqueda de objetos peligrosos para el joven en el domicilio estará centrada en

la correcta distribución de tareas con base a los conceptos: qué, quién, dónde y cuándo.

Donde dentro de la familia se elegirá a quien tenga menos probabilidades de escalar con

el joven mientras buscan y retiran objetos de riesgo. Dentro del plan de búsqueda hay que

clarificar con los cuidadores que el monitoreo de las pertenencias del joven no es una tarea

de una sola vez, sino que requerirá una frecuencia establecida, donde queden estipulado

con total claridad los días y horarios donde se realizará la búsqueda, teniendo presente que

el ideal es que el joven no se encuentre en el domicilio (Op. Cit.).

La implementación del plan de búsqueda deberá incluir los espacios de la casa y

los objetos donde se realizarán las búsquedas, comprendiendo los espacios como los

sectores del domicilio, por ejemplo; las habitaciones, el patio, la cocina, etc. Y los objetos

como las pertenencias donde se pueden esconder los objetos de riesgos, tales como

mochilas, bolsos, ropa, etc. (MST Services, 2012).

Mientras se implementa el plan de seguridad diseñado, se deberán intensificar las

sesiones y reforzar el contacto por otros canales como llamadas frecuentes y disponibilidad

por mensajería, además de transmitir información al equipo, especialmente a quien se

encuentre de turno con el teléfono de emergencias para que esté alineado con las

directrices de la intervención (Op. Cit.).

166
Consideraciones generales para situaciones que ameriten un abordaje de seguridad.

Dentro de las múltiples situaciones que se pueden relacionar con riesgos de

seguridad, además de las que se profundizaron, existen otras que se presentan con menos

frecuencia o cuentan con una intensidad más baja por ejemplo, el conocimiento por parte

del terapeuta de la existencia de ideación homicida por parte del joven o algún integrante

de la familia, donde de forma urgente -independiente de la existencia de planificación

homicida- el terapeuta deberá informar a la policía y a las víctimas potenciales de daño

(MST Services, 2012).

Otras situaciones que se pueden presentar en el contexto de intervención familiar

MST y que requieren un abordaje inmediato son la toma de conocimiento de cualquier

antecedente o evento relacionado con vulneración grave de derechos de niños, niñas o

adolescentes. Tales como abuso sexual, físico o negligencia que reorienten la intervención

y que deberán seguir los pasos indicados en la ley 19.696 (Congreso Nacional de Chile,

2012), en lo que respecta a la formulación de denuncia en Carabineros, PDI, directamente

en el ministerio público, gendarmería en el caso de conocer delitos cometidos dentro de

recintos privativos de libertad. Los cuales deberán hacer llegar los antecedentes al

ministerio público según el artículo 173 de la ley 19.696 (Congreso Nacional de Chile,

2012) (MST Services, 2012).

167
El procedimiento legal para formalizar una denuncia además obliga a los

funcionarios públicos a denunciar cualquier hecho constitutivo de delito, asistiendo a la

víctima a buscar apoyo de forma simultánea a la implementación de un plan de seguridad

que pudiese incluir la búsqueda legal de restricción de acercamiento o reubicación

temporal a una casa de acogida. Cuidando siempre los elementos que permitan mantener

la intervención y siempre en coherencia con el supervisor y experto MST (MST Services,

2012).

Algunas consideraciones para el diseño e implementación de planes de seguridad

efectivos

El diseño e implementación de planes de seguridad deberán contar con algunas

consideraciones generales para asegurar su efectividad, dentro de esas consideraciones,

los planes de seguridad deberán incluir nombres, números de teléfono, direcciones y

firmas de todos quienes participen en la implementación del plan. Además, deberá incluir

un listado de situaciones que ameriten llamadas al teléfono de emergencias, número que

deberá estar consignado junto al teléfono del terapeuta. Pero mostrando siempre

disposición del terapeuta para atender cualquier llamado de la familia (MST Services,

2014).

168
El proceso de implementación del plan deberá ser ensayado y graduado, el cual

deberá ser preventivo para evitar llegar a situaciones de crisis en la familia, para ello se

deberán identificar situaciones que puedan significar barreras para su implementación,

contando con estrategias para que la familia pueda resolver situaciones difíciles y tengan

total claridad respecto de las acciones que deberán seguir (ver formato de plan de

seguridad en anexo) (MST Services, 2012).

Los planes de seguridad deberán ser revisados periódicamente, revisión que deberá

realizar los ajustes correspondientes a su implementación exitosa o presencia de barreras,

además de tener claridad con quien se revisará el plan de seguridad (MST Services, 2014).

Algunas acciones preventivas para la anticipación de situaciones de daño

La anticipación de situaciones que puedan estar relacionadas con daño hacia algún

integrante de la familia estará ligada con el entrenamiento de las pre-señales asociadas a

situaciones de riesgo, las cuales podrán ser revisadas en la construcción de secuencias en

sesión, donde se buscará el empoderamiento de los cuidadores para poner límites de forma

estratégica a quienes realicen actos de violencia o delitos en el hogar (MST Services,

2012).

Dentro de las acciones preventivas para la anticipación de situaciones de daño en

la familia, estará el entrenamiento de los cuidadores en estrategias de des-escalamiento,

las que se implementarán cuando las acciones preventivas a la escalada no hayan

funcionado. Estas estrategias, al igual que la identificación de pre-señales, se deberán

implementar sobre la construcción de secuencias con la familia donde se revisen

169
situaciones anteriores que evidencien gatillantes de las escaladas. Esta identificación será

clave para poder interrumpir escaladas y las familias deberán reconocerlos para poder

identificar cuando aparezcan y así evitar un episodio de alta conflictividad. Su

reconocimiento puede ser complementado con la construcción de listas de gatillantes de

los integrantes de la familia, los cuales pueden ser graduados en la sesión (MST Services,

2016).

Una vez que los integrantes de la familia identifiquen los gatillantes -propios y de

los otros-, se deberá diseñar un plan que intervenga cuando se manifieste uno de los

gatillantes, el cual deberá indicar el gatillante identificado y la forma de cambiar la

interacción/respuesta de la familia (MST Services, 2012).

Para finalizar, dentro de las estrategias comunes que se utilizan en la familia para

evitar las escaladas una vez que se han identificado los gatillantes está el manejo del tono

de voz, ensayando con los cuidadores el uso de una voz tranquila sin aumento de volumen.

También se utiliza el no invadir el espacio personal, mostrando una postura tranquila con

las palmas abiertas, adecuado contacto visual, etc. Otra estrategia es el uso del tiempo

fuera durante un tiempo que amerite que la persona que sienta ira pueda calmarse

acudiendo donde alguna vecina o hacer alguna actividad gratificante no respondiendo de

forma inmediata, además del uso de estrategias de comunicación afectiva cuando se aborde

el problema (Op. Cit.).

170
5. Capítulo IV:

Conclusiones

Tal como se propuso en los objetivos de la presente monografía, se logró describir

teóricamente la implementación del modelo Terapia Multisistémica desde la experiencia

de la intervención con familias en la comuna de Estación Central.

Respecto a lo anterior la descripción de la implementación de las estrategias de

intervención socio-familiares en el Programa Terapia Multisistémica de la comuna de

Estación Central, se logran identificar mediante el ordenamiento de la información

disponible en los sustentos teóricos del modelo, logrando crear un documento que permite

la aplicación práctica de las situaciones que el modelo aborda.

Respecto de las lecciones y aprendizajes que permitan enriquecer y retroalimentar

la intervención en el contexto de la implementación del modelo Terapia Multisistémica,

se encuentran elementos útiles para abordar situaciones que pueden ser replicables en otros

contextos de intervención, identificando variables que se encuentran en la génesis del

modelo y dan cuenta de interacciones que se presentan en las familias que cuentan con

jóvenes en alto riesgo socio-delictual.

En relación con los posibles aportes a la política pública, estos se vinculan

directamente con elementos identificados en la aplicación del modelo, los cuales versan

sobre la disponibilidad 24-7 de los interventores, logrando superar las barreras horarias de

los cuidadores, permitiendo intervenir en horarios no convencionales, posibilitando a los

cuidadores que la intervención no interfiera negativamente en sus actividades laborales.

171
Además, la intervención cuenta con recursos que permiten aumentar el compromiso de los

cuidadores, como la entrega de mercadería o premios para reforzar logros de los jóvenes

mientras los cuidadores logran adquirir la técnica de la administración de privilegios, por

lo que la intervención no significa un gasto extra a las familias.

Otros factores asociados a los aportes a programas de intervención familiar son: La

intervención en el modelo de servicios basados en el hogar, lo cual implica la posibilidad

del terapeuta de concretar sesiones en lugares no habituales y que sean cotidianos a las

familias, como por ejemplo sus lugares de trabajo o camino a los lugares que frecuentan.

Finalmente, el seguimiento y alta supervisión de casos suponen componentes

centrales de los buenos resultados en la intervención, donde se prioriza por los objetivos

de trabajo por sobre elementos netamente administrativos, logrando visualizar los avances

semana a semana en las familias.

Reflexiones finales

La descripción de la implementación de cualquier modelo de trabajo, cualquiera

sea, implica complejidades que difícilmente pueden ser transmitidas en su totalidad. Pero

cuando la implementación se realiza en un contexto altamente complejo, donde las

variables ambientales representan barreras, el desarrollo de la experiencia se vuelve aún

más compleja.

172
Para quienes decidimos trabajar en la intervención directa con familias, la

intervención más allá de los lineamientos administrativos implica un proceso ético muchas

veces “al debe”, donde las posibilidades de “hacer más” se ven detenidas por los objetivos

del proceso y las altas exigencias de un contexto que perpetúa la estigmatización d e los

jóvenes que se ven relacionados con conductas de riesgo socio-delictual.

Respecto del proceso de construcción de la presente monografía, una de las

complejidades que surge al intentar describir los elementos que componen la

implementación del modelo de Terapia Multisistémica, es el mantener aquellos elementos

de forma independiente del contexto social donde se implementan. Esto en coherencia con

el norte científico del modelo, que busca intervenir en las variables familiares que se

relacionan con altos indicadores de riesgo socio-delictual en jóvenes. Independiente,

además de la estructura familiar con que se cuente.

Un aspecto novedoso en el modelo de Terapia Multisistémica es que no se busca

“reinsertar” a los jóvenes. por ser un programa principalmente preventivo, su objetivo es

disminuir factores de riesgo asociados a factores familiares sin reubicar al joven fuera de

su hogar, por lo que la reinserción no sería uno de los objetivos del programa ya que los

jóvenes no se reinsertan en sus hogares.

Las aspiraciones de esta monografía, fueron bastante simples; transmitir formas de

trabajo ante situaciones que muchas veces nos pueden superar y que escapan a los

contenidos de la academia.

173
6. Referencias

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180
7. Anexos

Tabla de resultados complementarios (Fundación Paz Ciudadana, 2017)

Factor Pje Pje ASSET Dif pje D de


ASSET post ASSET Cohen
pre
Condiciones del hogar 1.19 0.68 -0.50 0.55
Relaciones familiares y personales 2.82 1.39 -1.43 1.31
Educación, capacitación y empleo 1.91 1.01 -0.90 0.75
Contexto comunitario 2.37 1.58 -0.79 0.66
Estilo de vida 3.22 1.59 -1.63 1.33
Uso de sustancias 1.63 0.97 -0.66 0.57
Salud física 0.36 0.19 -0.17 0.28
Salud mental y emocional 2.00 1.06 -0.94 0.90
Percepción de sí mismo y de otros 1.90 0.88 -1.02 0.97
Pensamiento y comportamiento 2.93 1.55 -1.38 1.26
Actitud hacia la comisión de delitos 2.91 1.25 -1.65 1.28
Motivación al cambio 2.42 0.95 -1.47 1.20

181
Tabla de barreras al compromiso de los cuidadores y sus manifestaciones en la intervención
(Extraído de (MST Services, 2008).

Presentación del Problema Posibles comportamientos observados


durante MST

Informa muchos problemas o Inicialmente informa que no es capaz de


quejas diferentes que parecen cumplir con OI de crianza debido a los
estar cambiando factores estresantes del trabajo, luego le
constantemente de una sesión atribuye esto al niño siendo demasiado
a otra. difícil, luego identifica la relación deficiente
con un ser querido que lo hace demasiado
difícil.

Indeciso sobre objetivos o Está de acuerdo con un OG luego lo abandona


cambios frecuentes de para enfocarse en otro objetivo y / o acepta
objetivos / prioridades ayudar a los jóvenes a permanecer en el
hogar una semana, luego quiere que el joven
coloque el siguiente.

Se niega a hacer ningún Admite que las prácticas de crianza con los
cambio, sin importar cuán jóvenes no han sido efectivas, pero no las
pequeño sea. cambiarán; no dispuesto a cambiar el día
habitual para las sesiones porque "siempre
tenemos nuestras sesiones los martes"

Baja tolerancia al contacto Se agita o deja la interacción si alguien hace


visual directo, contacto físico contacto visual o intenta tocarlos; tiene
o proximidad períodos de evitar al terapeuta

Tendencia a pasar de ser Cambio brusco de opinión, por ejemplo,


demasiado positivo acerca de muchos elogios para el terapeuta en una
alguien a ser extremadamente sesión, luego muy crítico o parece estar muy
negativo. enojado con el terapeuta en la próxima
sesión.

182
Interpretaciones erróneas Acusa al terapeuta de "mal intencionado"
extremas o frecuentes de las deliberadamente cuando el terapeuta llega 5
declaraciones, acciones o minutos tarde; recibe una notificación de
intenciones del terapeuta u rutina de la Asociación de Padres y Maestros
otro. (PTA) y cree que los funcionarios escolares la
enviaron como castigo por ser un mal padre.

Las reacciones emocionales Grita al joven por 15 minutos y elimina todos


son muy fuertes o extremas los privilegios porque el joven "se veía
para la situación. extraño", tiene una crisis emocional después
de una provocación menor.

Llamadas telefónicas Llama al terapeuta con frecuencia,


frecuentes al terapeuta, crisis generalmente en un estado muy molesto;
frecuentes, y / o hace muchas parece incapaz de aplicar métodos de
demandas especiales. afrontamiento incluso cuando se los entrena;
extremadamente exigente.

Comportamiento impulsivo o Bruscamente decide llevar a la familia a una


mal planeado excursión de 3 días "porque todos han sido tan
buenos", y no se presenta en el trabajo, se
comunica con el supervisor o notifica a la
escuela.

Se involucra en acciones que Inicia un nuevo horario de 8 a.m. a 5 p.m. el


son contraproducentes o trabajo se queda hasta las 3 a.m. viendo
incluso autodestructivas televisión; critica groseramente a los jóvenes
y a menudo se queja de que los jóvenes los
evitan; bebe alcohol hasta el punto en que
esto interfiere con el funcionamiento.

Parece mostrar algunos signos Puede llorar fácilmente o con frecuencia,


de infelicidad, depresión. quejarse de sentirse desesperado o vacío, se
convierte en suicida.

183
Puede tener períodos breves Puede mostrar signos de trastorno del
de síntomas psicóticos. pensamiento, como voces, delirios cuando
está bajo estrés

184
Carta de consentimiento informado que firma el cuidador al iniciar la intervención (Mst
Services, 2018)

CONSENTIMIENTO INFORMADO
PROYECTO TERAPIA MULTISITÉMICA

Yo…………………………………………RUT…………………………………………
………. acepto en forma voluntaria participar y recibir tratamiento de Terapia
Multisistémica. Entiendo que el proyecto de Terapia Multisistémica es realizado por la
Subsecretaría de Prevención del Delito del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, en
alianza con el Municipio de Estación Central y el Grupo MST. Entiendo también que este
proyecto está destinado a mejorar mi situación personal y familiar, con el objeto de ayudar
a niños que forman parte de nuestra familia para reducir sus problemas de conducta.

Debido a mi calidad de usuario de Terapia Multisistémica,

Tengo derecho a:
✓ Recibir atención de un terapeuta psicólogo/a del equipo de Terapia Multisistémica
en mi casa, en los días y horarios que sean más cómodos para mí y mi familia.
✓ Llamar por teléfono a mi terapeuta, o al terapeuta del equipo MST que esté de
turno de llamados, para coordinar sesiones, contarle información útil para la
terapia, o pedirle ayuda ante urgencias. Este derecho de hacer llamadas telefónicas
no está limitado; es decir, puedo llamar a mi terapeuta todas las veces que sea
necesario, cualquier día y a cualquier hora, incluyendo los fines de semana o
durante la noche.
✓ Ser tratado con respeto y hacer todas las preguntas que yo quiera al terapeuta, para
tener información sobre el objetivo de la terapia y sus resultados en todo momento.
✓ Que se proteja mi información privada, tanto sobre mi persona como sobre mi
familia. Entiendo que mi terapeuta debe reportar información de mi caso y mi
familia a sus supervisores en la Municipalidad, la Subsecretaría de Prevención del
Delito y el Grupo MST, para demostrar que está cumpliendo con su trabajo. Mi
terapeuta podrá grabar algunas sesiones para demostrar su trabajo ante sus
supervisores, pero siempre deberá avisarme, no podrá hacer grabaciones sin mi
permiso.
✓ Toda atención que reciba de parte del Proyecto Terapia Multisistémica no tendrá
ningún costo para mí.
✓ Saber que el tratamiento finaliza en el caso de que ocurra un cambio de domicilio
de mi familia a otra comuna o región del país.

Me comprometo a:
✓ Aportar información a los profesionales del Proyecto de Terapia Multisistémica,
con el objetivo de que se me entregue un servicio que permita mejorar mi situación
personal y familiar.

185
✓ Participar de las actividades que me propongan los profesionales del Proyecto de
Terapia Multisistémica para mejorar mi situación personal y familiar –reuniones
en mi casa, visitas a la escuela, llamados telefónicos, entre otras-.
✓ Participar de sesiones grabadas o en que participen otros profesionales del
proyecto, con el objetivo de mejorar la calidad del servicio que se me ofrece.
✓ Contestar la encuesta mensual que evalúa los servicios y actividades prestados por
mi terapeuta, con el objetivo de mejorar la calidad de ellos.

TELÉFONO DE EMERGENCIA 24 HORAS (celular): 89777615


NOMBRE TERAPEUTA: Ariel Arancibia F
TELÉFONO TERAPEUTA: +569 3118 7499

............................................................
..............................................................
Nombre y Firma del Usuario Nombre y Firma del Profesional

Fecha: ……….. de ………………… 2016

186
Formato Plan Conductual (MST Services, 2002)

Conducta Privilegios Consecuencia Quien lo Por cuanto Medio de


implementa tiempo. verificación

Privilegios Básicos

Los privilegios básicos no dependen de ninguna conducta infantil/juvenil, e incluye las siguientes:

• Comida (sólo comida nutritiva; no incluye golosinas, postres especiales ni comidas


favoritas en la casa, como helados, etc.)
• Techo (un entorno seguro en el hogar, con algunos espacios de privacidad)
• Ropa (sólo ropa esencial; no incluye jeans de moda, zapatillas Nike, etc.)
• Amor, cariño, afecto.

Privilegios del Desarrollo

Los privilegios del desarrollo son actividades que contribuyen al desarrollo prosocial del niño y se
entregan para estimular el crecimiento positivo. No dependen de conductas infantiles/juveniles.

Haga una lista de actividades que Ud. considera fundamentales para el desarrollo de su hijo. Estos
privilegios de desarrollo siempre deben estar disponibles y nunca se deben quitar a causa de su
mala conducta.

Ejemplo: Scouts

1.
2.
3.
4.

187
Privilegios Optativos

Un privilegio optativo es cualquier cosa que refuerza al niño pero que no es un privilegio básico
ni de desarrollo. Los privilegios optativos pueden otorgarse como premios por buena conducta o
retenerse en castigo por problemas de conducta.

Principios Básicos:

• Los privilegios optativos se deben ganar.


• Los privilegios optativos (también llamados "premios") pueden ser cosas, actividades,
símbolos o elogios.
• Escoja premios que son altamente deseables para su hijo.
• Mientras más joven su hijo, con mayor frecuencia debe recibir estos premios.
• Es importante que el niño observe los resultados positivos de su buena conducta al
recibir premios frecuentemente.
• Privilegios:

Pauta de evaluación de Fortalezas y Necesidades a completar al inicio de la intervención (MST


Services 2002)

• Evaluación de Fortalezas y Necesidades

Fortalezas Sistémicas Necesidades/Debilidades Sistémicas

Individual

Familiar

Pares

188
Escuela

Comunidad

189
Hoja de trabajo de aprobación de amigos (MST Services, 2002)

Hoja de Trabajo de Aprobación de Amigos

Nombre del Nombre(s) del Edad del Información de ¿Aprobado?


Amigo padre(s) del amigo Contacto
amigo
Si No

Si No

Si No

Aspectos a conocer de cada amigo:


Fortalezas Debilidades
En la escuela No está en la escuela
Obtiene buenas notas Obtiene malas notas
Involucrado en actividades positivas No se involucra en actividades positivas
Trabaja (deportes, pasatiempos, etc)
No utiliza / consume drogas No tiene trabajo
Se viste prolijamente Usa / consume drogas
Cortes, educado No bien arreglado
Lenguaje limpio, sin garabatos Rudo, con lenguaje y actitud irrespetuosa
Aspectos a conocer de cada papá de los amigos:
El padre sabe dónde está su hijo
El padre es cortes conmigo
El padre tiene reglas
El padre expresa preocupación sobre su hijo y el mío
El padre accede a contactarme con información sobre mi hijo
El padre accede a enviar a mi hijo a casa cuando lo solicito

190
Hoja de Trabajo de QUÉ/CUÁNDO/CÓMO/DÓNDE (MST Services, 2002)

Nombre: Fecha:

*Completar cada vez que se vaya de la casa y cuando solicite permiso para salir

Salida Con quién Qué vamos a Dónde Cuando Cómo Detalles especiales
voy a estar estar haciendo estaremos estaremos llegaremos
en allá
Salida 1: Lugar:
Teléfono:

Salida 2:

Al volver a casa: Hora de Cómo


llegada: llegaré a
casa:

191
Pauta de signos de reincidencia (MST Services, 2006)

1. Joven maneja dinero con procedencia desconocida

2. Joven sale con personas mayores que delinquen


3. Joven sale más tarde y sin contar donde va
4. Joven evita que padres sepan dónde va
5. Joven mantiene mochilas o bolsas extrañas en su casa
(biónicas)
6. Joven anda más ansioso o mal humorado
7. Joven anda con llamadas “misteriosas”
8. Joven sale por periodos breves del hogar sin decir dónde
va
9. Joven presenta conflictos con infractores (Ej. Le llegan
cartas, lo presionan, amenazan, etc.)
10. Joven se vincula cotidianamente con amigos que
delinquen
11. Joven justifica los robos
12 Joven maneja pertenencias (ropa, accesorios, etc.) de
procedencia desconocida o mal justificada

Check de signos de riesgo de reincidencia

1. Joven consume y no tiene dinero.


2. Joven maneja lenguaje delictual específico
3. Pares infractores buscan mucho al adolescente
4. Familia no sabe lo que hace el adolescente en el día (Ej.
Cree que está en la esquina, cree que sale con amigos,
etc.
5. Joven se molesta cuando le pregunta lo que hace
6. Joven se muestra “desesperado” por salir
7. Joven se corre de clases
8. Familia cree que anda mejor, pero no sabe lo que hace
durante el día
9. Conflicto familiar distrae a padres de supervisión
10. Joven parece desesperado por tener dinero y sin ideas de
cómo hacerlo
11. Joven muy centrado en tener cosas caras y de marca,
aparece con cosas sin explicación o con explicaciones que
no se verifican
12. Joven cambia mucho de celular o número
192
Formato Plan de Seguridad MST (MST Services, 2002)

Plan de Seguridad MST

1. Evaluación de Riesgos:
A. Familia/jóvenes están en riesgo de (marque uno): Suicidio/ Agresión Física/
Autolesiones/ Riesgos Serios de Daño / Otros:

B. Describa la intensidad/Frecuencia/Duración/ Impacto de sistemas con


el comportamiento:

C. Identificar los factores desencadenantes y secuencias (use otro lado de esta


hoja si necesario)

D. Completar el círculo de ajuste MST

193
2. Esquema del Plan de Acción: de los factores prioritarios del ajuste arriba, identificar
los cambios conductuales y cognitivos que miembros de la familia o personas de apoyo
harán para reducir el comportamiento nocivo:
SI…… ENTONCES……

(Para espacio adicional, use el reverso de esta hoja o añadir otros si…entonces… en la hoja si
es necesario)

3. Plan de comunicación para todas las personas involucradas en el Plan


de Seguridad
A. Terapeuta se pondrá en contacto con la familia: (con qué frecuencia, en qué condiciones,
y con qué medios)

B. Familia se pondrá en contacto con el terapeuta: (con qué frecuencia, en qué


condiciones y con qué medios)

C. Plan para otros tipos de apoyo: (quién, cuándo y por qué medios se utilizaran soportes)

Plan tendrá una duración de______ días, y será revisado por la familia, los
apoyos identificados, terapeuta, supervisor y el supervisor del sistema.
El Plan se completara después de la cantidad de_____ días sin conductas
194
perjudiciales que se muestren.

4. Firma y fecha: todos los participantes claves deben firmar el Plan.

Firma y fecha Firma y fecha

Firma y fecha Firma y fecha

195
Formulario de Evaluación de Soporte Social de MST (MST Services, 2002)
MST Assessment of Social Support Form (MASS)

Nombre de cuidador:

TIPO DE SOPORTE PREGUNTA AL CUIDADOR PERSONA(S) IDENTIFICADA


Instrumental Si necesitaras traslado o un auto, ¿a
quién se lo pedirías?
Si tuvieras que pedir prestado dinero, ¿a
quién se lo pedirías?
Si necesitaras a alguien que cuidara a los
niños, ¿a quién se lo pedirías?
Si necesitaras comida o ropa, ¿a quién
llamarías?
Emocional Si necesitaras a alguien que te escuche,
¿a quién llamarías?
¿A quién llamarías durante una
emergencia con los niños?
¿A quién acudirías por un hombro
donde llorar?
¿Con quién compartes buenas noticias?

De evaluación Si necesitas una segunda opinión sobre


parentalidad, ¿a quién le preguntaría?
¿De quiénes valora su opinión?

¿Quién le ha dado buenos consejos?

De información Si necesita información sobre algo de la


escuela o el barrio, ¿a quién le
preguntaría?
¿Dónde puede encontrar actividades
para los niños?
¿Quién puede decirle donde ir por
apoyo económico?

196
Esquema: Teoría del cambio MST (MST Services, 2002)

197
Esquema Proceso Analítico MST (MST Services, 2002)

198
Esquema Proceso de aseguramiento de la calidad MST (MST Services, 2002)

199
Carta de solicitud de uso de información a Consultora Experta. Enviada por medio de
Supervisor de la comuna

Sra. Santiago, 11 de julio de


2018

Verónica Villablanca Navea

Consultora Experta

Terapia Multisistémica

Santiago

De mi consideración

Junto con saludar, el motivo del presente es solicitar la autorización para poder
sistematizar parte de las experiencias de trabajo dentro del contexto de trabajo en el equipo de
Terapia Multisistémica de la comuna de Estación Central.

Los motivos para realizar la solicitud obedecen a la inquietud personal de aumentar el


conocimiento en torno al modelo de Terapia Multisistémica, como modelo de intervención que
ha demostrado ser exitoso en torno a la interrupción de carreras delictivas en jóvenes en Chile,
y a la adquisición de nuevas herramientas que permitan optimizar la intervención,
específicamente en contextos de alta complejidad.

La posibilidad de sistematizar la experiencia de trabajo dentro del modelo MST se


enmarca en el plan de estudios de Magister en Intervención Social mención Familias que curso
desde el año pasado en la Universidad Católica Silva Henríquez y que me ha permitido ampliar y
actualizar conocimientos relacionados con la intervención familiar dentro de mi trabajo como
terapeuta.

Finalmente, hago presente que en la Monografía de la experiencia no se utilizará ninguna


información que vulnere la confidencialidad del tratamiento ni que identifique a las familias que
han participado de la intervención, centrándose en las experiencias del terapeuta y el trabajo
realizado en las supervisiones y consultas, como espacios importantes para la implementación

200
de las estrategias de intervención y la documentación del modelo como eje estructural del
trabajo.

Sin otro particular y esperando una favorable respuesta.

Ariel Arancibia Fernández

Psicólogo

Terapeuta

Terapia Multisistémica

Estación Central

201
Ejemplo círculo de ajuste MST (MST Services, 2002)

Factor 1

Factor 8 Factor 2

Conducta
Factor 7 Factor 3

Factor 6 Factor 5

202
Formulario de Resumen de Egreso (MST Services, 2002)

Informe de Avance de Caso (por favor marque el ítem más apropiado):


 Finalización: El joven egresó basado en el acuerdo mutuo del(los) cuidador(es)
principal(es) y el equipo MST.
 Falta de compromiso: La decisión sobre el egreso del joven se hizo porque el
equipo MST no pudo comprometer a la familia con el tratamiento, a pesar de la
persistencia del terapeuta para involucrar y alinear a la familia.
 Reubicación: El joven fue reubicado en un contexto restringido (centro de
detención, reubicación residencial) por un tiempo que impidió una mayor
participación de MST.
 Reubicación, incidente anterior: El joven fue reubicado en un contexto
restringido (centro de detención, reubicación residencial) debido a un incidente
u ofensa que ocurrió previo al inicio del tratamiento MST.
 Remoción/retiro administrativo del Programa MST: Joven fue removido del
programa por la administración del programa MST debido a temas
administrativos o decisiones no relacionadas con el avance del caso.
 Remoción/retiro administrativo de fuente de financiamiento/derivación:
Joven fue removido del programa por la fuente de financiamiento o derivación
debido a temas administrativos o decisiones no relacionadas con el avance del
caso.
 Mudanza: La familia se mudó del área de servicio del programa.

Resumen de Resultados Instrumentales (por favor contestar cada uno de los


siguientes ítems):
 Sí  No El terapeuta y el supervisor tienen evidencia que el(los) principal(es)
cuidador(es) ha(n) mejorado las habilidades de crianza necesarias para
manejar problemas posteriores.
 Sí  No Existe evidencia de relaciones familiares mejoradas que son específicas a los
ámbitos instrumentales y afectivos en los subsistemas de esa familia que
fueron factores de la conducta de derivación del joven.
 Sí  No La familia ha mejorado su red de apoyos sociales informales en la comunidad
y ha demostrado habilidad para acceder exitosamente a una serie de apoyos
(informales o formales), según sea necesario.
 Sí  No El joven está mostrando evidencia de éxito en contexto educacional o
vocacional.
 Sí  No El joven está involucrado con pares y actividades prosociales, y está involucrado
mínimamente con pares problemáticos.
 Sí  No Se han mantenido cambios en la conducta del joven y en los sistemas que
contribuyen a los problemas de derivación durante 3-4 semanas.

203
Resumen de Resultados Finales (por favor contestar cada uno de los siguientes
ítems):
 Sí  No Actualmente el joven está viviendo en el hogar.
 Sí  No El joven está asistiendo a la escuela (sin ausentismo) o capacitación
vocacional o, si tiene la edad legal apropiada para no asistir a la escuela,
tiene un empleo pagado (20 horas semanales).
 Sí  No El joven no ha sido detenido desde el inicio del tratamiento MST, por una
ofensa cometida durante el tratamiento MST.
Notas de Egreso:
_____________________________________________________________
___

204

Common questions

Con tecnología de IA

Evaluating intimacy and warmth is crucial as these aspects may relate to intervention objectives. Observing warmth and openly discussing desired changes or positive partner traits, including sexual intimacy and complicity, strengthens the couple's relationship. This evaluation supports addressing family dynamics deeply interconnected with the couple's health .

Ethical considerations involve balancing intervention objectives with broader social stigmatization issues and the challenges of implementing MST within various family contexts. Ensuring interventions reduce risk without stigmatizing youths involves ethical decision-making beyond administrative requirements to effectively address underlying social issues without relocating youths .

Positive interaction in MST interventions helps reduce family conflicts by focusing not only on problems to avoid but on building family strengths. Planning shared activities and improving communication increase quality time, which aids in observing and reinforcing the strengths of family members, particularly in caregiver-youth relationships .

The initial strategies in MST interventions focus on engaging families by constructing sequences of events and understanding problematic behaviors from the first contact. The therapist and MST team aim to center on family strengths, reinforcing positive aspects to support change. Identifying these strengths helps in testing hypotheses regarding prioritized family adjustments and relationships, allowing simultaneous hypothesis testing across prioritized factors. Role-playing and scenario modifications are used to verify the sustainability of behavioral changes .

MST interventions address conflicts by working on sequence recognition and interruption skills, enabling couples to halt conflicts as they emerge. Sessions involve both partners recognizing conflict triggers, communicating correctly without blame, and focusing on solving the issue collectively. This approach strengthens collaborative problem resolution .

Pre-signals in couple problems are addressed by recognizing open communication about issues and consistent complaints as signs of relationship barriers that impact the family's objectives. Evaluation sessions focus on the couple's commitment and how relationship difficulties exacerbate youth behavioral problems. Aligning interventions to address these pre-signals helps overcome barriers to successful outcomes .

MST interventions aim to redistribute power by evaluating decision-making and task distribution within the couple, using brainstorming to identify tasks and decision-makers. Satisfaction regarding power distribution, equitable task allocation, and coordination in parenting decisions lead to improved family interactions and contribute positively to therapy outcomes .

Youth monitoring in MST involves assessing parental skills to identify positive and negative peer influences. Increasing caregiver knowledge about the youth's social circle through activities fosters better supervision. Monitoring actions such as authorized visits and support from other adults aim to decrease risks associated with negative peer affiliation, supporting better outcomes .

MST intervention enhances problem-solving by identifying clear problems, setting intermediate objectives, and conducting brainstorming sessions for actionable solutions with the family. The approach evaluates the feasibility of alternatives, selects and rehearses implementable ones, and designs a family-constructed plan. This is followed by assessing and redesigning the plan as necessary .

The MST model evaluates advances as steps made by the family towards intermediate objectives and positive changes in the family system, while barriers are factors hindering objectives. The process involves creating a comprehensive adjustment to surpass barriers or adapt the intervention. Continuous evaluation of barriers and advances supports or refutes intervention hypotheses critically .

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