Actividad 6 Higiene y cuidado personal en la infancia
Se sugiere promover el cuestionamiento y reconocer la importancia de la higiene personal,
lavado de manos, prevención de enfermedades transmisibles comunes, visitas al médico,
lavado de dientes entre otros hábitos saludables que permiten la preservación de la salud del
cuerpo, revisando pág. 9 del Programa Listos a jugar Promoción de Hábitos de vida
saludable y algunos videos (hábitos saludables, Porque tengo que lavarme las manos, A
bañarse, una buena cepillada, Le duele el estómago a elmo)
La higiene es el conjunto de prácticas y técnicas que aplican los individuos para el
control de los factores que ejercen o pueden tener efectos nocivos sobre la salud.
La higiene personal es el concepto básico del aseo, de la limpieza y del cuidado
del cuerpo humano. Son una serie de hábitos relacionados con el cuidado
personal que inciden positivamente en la salud y que previene posibles
enfermedades e infecciones; asimismo, es la parte de la medicina o ciencia que
trata de los medios de prolongar la vida, y conservar la salud de las personas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), "La higiene se refiere a las
condiciones y prácticas que ayudan a mantener la salud y prevenir la propagación
de [Link] lo tanto, la higiene médica incluye un conjunto específico de
prácticas asociadas con esta preservación de la salud, por ejemplo, limpieza
ambiental, esterilización de equipos, higiene de manos, agua y saneamiento y
eliminación segura de desechos médicos."1
Es posible distinguir entre higiene doméstica e higiene personal. Por extensión,
también hablamos de higiene de vida (“estilo de vida”), “higiene alimentaria” e
“higiene mental” para acciones y actividades destinadas a prevenir la aparición de
trastornos, como practicar algún deporte, abstenerse de fumar o beber alcohol.
Etimología[editar]
La palabra higiene viene del francés hygiène, y este término a su vez del
griego ὑγιεινός hygieinós ‘sano, saludable’, derivado de ὑγίεια hygíeia 'salud'.2Se
refiere o bien a la limpieza o el aseo o bien, a la parte de la medicina que tiene
como objetivo la conservación de la salud y la prevención de enfermedades.2
Aspectos generales[editar]
Lavarse las manos,3 una forma de higiene, es la forma
más eficaz de prevenir la propagación de enfermedades infecciosas.
La higiene se refiere a prácticas asociadas al aseguramiento de una buena salud y
limpieza.4 Está relacionada con el estilo de vida, la limpieza, la salud y la medicina.
En medicina y en la vida cotidiana, las prácticas higiénicas se emplean como
medidas preventivas para reducir la incidencia y propagación de gérmenes
causantes de enfermedades.
Las prácticas de higiene varían de una cultura a otra.5
En la elaboración de productos alimenticios,6 de productos farmacéuticos,7 de
productos cosméticos8 y otros relacionados, una buena higiene es un componente
fundamental de la garantía de calidad y seguridad.
Los términos limpieza e higiene suelen utilizarse indistintamente, lo que puede dar
lugar a confusión. En general, la higiene se refiere a las prácticas que evitan la
propagación de organismos patógenos. Los procesos de limpieza (por ejemplo, el
lavado de manos3) eliminan los microbios infecciosos, así como la suciedad y la
tierra, por lo que suelen ser el medio para lograr la higiene.
Otros usos del término son los siguientes: higiene corporal, higiene personal,
higiene del sueño, higiene mental, higiene dental e higiene ocupacional, utilizados
en relación con la salud pública.
Objetivos[editar]
Señal bilingüe sobre higiene de manos en unos baños
públicos.
Los objetivos de la higiene son preservar la salud, conservarla
y prevenir las enfermedades causadas por infecciones.
Se entienden como higiene los métodos que los individuos utilizan para estar
limpios, como el uso sobre de jabón, champú y agua. Pero también, para referirse
a las relaciones interpersonales:
1. Limpieza y aseo de lugares o personas.
2. Hábitos que favorecen la salud.
3. Parte de la medicina orientada para favorecer tu salud.
4. Reconocimiento, evaluación y control de aquellos factores o tensiones
ambientales que surgen en el lugar de trabajo en prevención de
enfermedades contagiosas que traigan efectos a quebrantos de salud,
quebrantos del bienestar, incomodidad e ineficacia de los trabajadores y
los ciudadanos.
5. La mala higiene incide de manera directa en la salud propia y de los demás,
con la aparición de enfermedades. Por ejemplo: las infecciones de la piel y
uñas, la diarrea, la conjuntivitis, el cólera, la influenza o gripe común, entre
otros.
6. La colocación de la basura en lugares determinados, la prohibición de tirar
basura en lugares públicos, mantener parques y áreas verdes en un estado
óptimo para el disfrute y la recreación de la familia y más.
7. Las aguas grises resultado del uso cotidiano exclusivamente en higiene
personal, lavado de utensilios de cocina y ropa, por sus características
pueden ser usadas en los inodoros con las necesarias medidas de higiene
y con su reciclaje disminuir el impacto sobre el medio ambiente.
Historia[editar]
Higía era la diosa de la curación en la mitología griega.
Edad Media[editar]
En la Edad Media en Europa, el manual de dietética y tratado de higiene de
referencia era el Tacuinum sanitatis del que los médicos extraían consejos
generales de higiene, adaptados a las configuraciones astronómicas, las
condiciones climáticas y la edad de los pacientes. La higiene doméstica medieval
también concierne a las comidas: en el siglo XV aparece una auténtica guía de
buenas costumbres, Les Contenances de la table, que recomienda, en particular,
lavarse las manos antes de comer o limpiarse la boca antes de beber. Se trata de
una obra impresa varias veces en el siglo XV y principios del XVI. Se trata de un
folleto sobre pautas de conducta y buenos modales en la mesa para los niños,
escrito en verso para facilitar su memorización en la mejor tradición medieval. Se
trata de un prospecto, lo que explicaría su extrema rareza en la actualidad. Este
texto tendrá varias ediciones impresas incluida una hacia 1503, en 1816 hacia
1850. La alimentación es un capítulo esencial del arte médico y muchos tratados
medievales sobre arte culinario no son más que adaptaciones del libro Régimen
del Cuerpo del médico italiano Aldebrandin de Siena.910
Los baños populares o refinados y los baños públicos (hombres y mujeres que se
bañaban en bañeras compartidas) tuvieron un auge en el siglo XIII. En el siglo XIV,
la Iglesia católica de Europa central y occidental prohibió su práctica y buscó
cerrar los establecimientos que la permitían. La iglesia de entonces tampoco
estaba de acuerdo con bañarse en el río y recomendaba sobre todo las
abluciones, siendo la única agua pura el agua bautismal destinada a
la salvación del alma. Otra de las razones aducidas para prohibir los baños, los
baños públicos y los baños fluviales es que se sospechaba que propagaban la
peste (trauma resultado de la epidemia de Peste negra de mediados del siglo XIV,
los médicos temían que se transmitiera por el agua que se infiltraba a través de los
poros de la piel y era portadora de todo tipo de gérmenes) y que los baños eran
asimilados a lugares de libertinaje, a veces con justificación, aunque este
libertinaje no impida la higiene corporal:11 su cierre será paulatino durante los
siglos XVI y XVII.
Estas prescripciones religiosas explican por qué en los siglos XIV y XV aparecían
en las casas adineradas los “estuves” o baños privados, las “cubas de baño”
(tinajas circulares de madera de paredes dobles, con paredes revestidas con lonas
para evitar astillas) o la fuente mural y, más raramente en las casas más modestas
(porque el baño caliente seguía siendo un lujo caro), las bañeras y los lavabos,
más bien reservados al lavado de la ropa. El baño privado, sin embargo, seguía
siendo esencialmente un privilegio de los ricos y un signo de hospitalidad.12