Buenos días, amados hermanos, en vista de los acontecimientos que estamos
experimentado como nación, el Señor ha puesto en mi corazón hablar el día de
hoy del siguiente tema:
EL PROPÓSITO DE LAS TRIBULACIONES:
INTRODUCCIÓN:
Vivimos en tiempos difíciles, con muchas preocupaciones acerca del futuro,
situaciones de alegría y en medio de todo ello nos toca vivir tiempos de gran
tribulación. El Señor Jesús dijo en Juan [Link] “Estas cosas os he hablado para que
en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al
mundo.”. Todos pasamos por situaciones difíciles, valles de sombra y de muerte,
tribulaciones que causan pesar en nosotros y en muchas ocasiones logran
desestabilizar nuestra fe. Es allí donde todos nosotros necesitamos tener revelación de
aquello que el Señor dice en su Palabra en Romanos [Link] “Y sabemos que a los
que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados”. La gran pregunta que muchos se hacen es ¿Cómo
ayudaría para bien las tribulaciones que hoy enfrentamos? Es allí donde la Palabra de
Dios tiene que ser observada en cada detalle. En Romanos 8:17, dice: “Y si hijos,
también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que
padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados”.
Y también en Santiago 1:2 y 3, dice: “Hermanos míos, tened por sumo gozo
cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe
produce paciencia”.
Santiago no dice que debemos ser masoquistas y que debemos de disfrutar de
la tribulación, pero percibimos el cumplimiento de un proceso divino en medio de ello.
Nosotros no nos alegramos por el sufrimiento, pero si por los frutos que puede producir.
(Romanos 8:28, Juan 16:33, Hechos 14:22, 1 Tesalonicenses 3:3-4)
Si tenemos sabiduría de parte de Dios podemos aprender a dar frutos y seguir
creciendo, aun en medio de las tribulaciones. Quiero mostrarles ahora algunas razones
de cómo las tribulaciones, los problemas y dificultades pueden ayudarnos a bien:
1) LAS TRIBULACIONES, NOS PERMITEN (reencontrarnos con Dios) CONOCER
MAS A DIOS
Solo cuando atravesamos una enfermedad es que podemos conocer más al
Dios que sana, al Dios que protege. Es en medio de las tribulaciones que nos
quebrantamos y nos hacemos sensibles a Dios.
En 2da Corintios 12:9-10, dice: “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi
poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más
bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual,
por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en
persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”.
Aquí vemos al apóstol Pablo reconociendo que en Cristo es que tiene fortaleza en
medio de las dificultades, no es en sus propias fuerzas. Muchas personas conocieron al
Señor pasando por un tiempo de dificultad y crisis. Así que no menospreciemos el
tratamiento que Dios nos da.
2) LAS TRIBULACIONES, (sacan a la luz lo que somos y creemos) EXPONEN
NUESTRA REALIDAD ESPIRITUAL
Las dificultades nos muestran el nivel de profundidad o superficialidad en Dios.
Ellos nos muestran donde estamos parados y a donde necesitamos avanzar. El
sufrimiento muestra lo que en realidad somos. En Deuteronomio 8:2, dice “Y te
acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos
cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había
en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”
Dios quiere llevarnos a nuevos niveles de fe y así conocerlo más, cada situación
difícil nos ayuda a salir aprobados y temer más a Dios. Muchas personas creen que no
tienen áreas débiles ¡Cuidado! TODOS TENEMOS QUE VIGILAR, es por ello que
conocer nuestras debilidades nos ayudará mucho.
EN Éxodo 15 nos cuenta la historia del pueblo de Israel en Mara. La Biblia dice
que cuando el pueblo de Israel llego a Mara ellos encontraron allí aguas amargas y por
causa de ello comenzaron a murmurar contra Moisés, es por ello que Dios en su gracia
y misericordia, ordenó que Moisés lance un árbol a esas aguas y esas aguas se
endulzaron. Ellos fueron probados.
El detalle de esta historia es que en la actualidad los científicos encontraron esas
aguas y que a pesar de ser amargas ellos dicen que se pueden tomar y que, además,
esas aguas tienen efectos vermicidas, es decir, antiparasitarias.
Al salir el pueblo de Israel de Egipto, ellos salieron con muchos males, es por
ello que Dios tenía para ellos la sanidad a través de las aguas amargas, pero ellos en
lugar de orar y confiar en la bondad del Señor, solo murmuraron. Ellos no aprendieron
a esperar, a pesar de que Dios tenía lo mejor para ellos. Pero si se midió su nivel
espiritual.
3) LAS TRIBULACIONES, DESARROLLAN (aumentan) NUESTRA FE
David no tendría gloria si no hubiese tenido que enfrentar a Goliat. Es en medio
de las dificultades que podemos ver el poder de Dios y desarrollar nuestra fe. En Juan
16:21, dice: “La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora;
pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el
gozo de que haya nacido un hombre en el mundo”. La fe que el Señor nos dio debe
ser ejercitada y crecer cada día, es por ello que las pruebas y tribulaciones nos
ayudarán.
4) LAS TRIBULACIONES, NOS HACE MAS COMPASIVOS
En Lucas 6:36, dice: “Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro
Padre es misericordioso”. Dios espera que seamos misericordioso, compasivo con la
gente, como Él lo es. Pero sobre todo cuando usted y yo pasamos por diferentes
pruebas y dificultades, podemos ayudar y comprender mejor a otros. Muchas veces el
consuelo de quien no pasó por luchas no es un consuelo muy bien recibido. Dios quiere
usar tu vida como un bálsamo para bendecir la vida de otros que, así como tú lograste
vencer, ellos también puedan vencer. Así, que sea nos compasivos. Pero te pregunto
¿que tan sensible y misericordioso eres?
5) LAS TRIBULACIONES, PERFECCIONAN NUESTRO CARÁCTER
Las presiones de los problemas nos ayudan a sacar nuestro mejor potencial. En
Romanos 5:3-4 dice: “Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las
tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia,
prueba; y la prueba, esperanza”. Las tribulaciones nos ayudan a formar nuestro
carácter. Todos nosotros tenemos mucho potencial y muchos de ellos aún están
dormidos, si pudiéramos sacarlo sería de gran bendición, es por ello que las aflicciones
y presiones nos ayudan a manifestar ese potencial. Y también desarrollamos
cualidades de madurez al salir victoriosos de las dificultades.
CONCLUSIÓN
Recordemos entonces que las tribulaciones tienen el propósito de:
1) Reencontrarnos con Dios, es decir, CONOCER MAS A DIOS
2) Sacan a la luz lo que somos y creemos, es decir, EXPONEN
NUESTRA REALIDAD ESPIRITUAL
3) Aumentan NUESTRA FE
4) NOS HACE MAS COMPASIVOS y
5) PERFECCIONAN NUESTRO CARÁCTER.
Debemos aprender cada día a confiar más en el Señor, recuerda que las
tribulaciones pueden venir por muchos motivos, algunos de ellos lo conocemos otros
no, pero en el caso de nuestro país, es porque Venezuela está alejada de Dios, y
necesita voltear su mirada al Creador, contribuyamos con nuestra fe y trabajo duro
darlo a conocer, para que la gente vea Su amor y deposite en Èl su esperanza y
recordemos siempre que el Señor está con nosotros hasta el fin del mundo. Y culmino
con el versículo que inicié el sermón: El Señor Jesús dijo en Juan [Link] Estas cosas
os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero
confiad, yo he vencido al mundo”.