Tema 14 La Ley. Tipos de leyes.
Disposiciones del Gobierno con fuerza
de ley: decreto-ley y decreto legislativo. El Reglamento: concepto,
clases y límites. Los principios generales del Derecho.
La Ley.
En un sentido amplio se entiende por ley todo aquello que es una norma jurídica. En un
sentido más restringido se podría entender por ley una norma jurídica escrita. Sin
embargo en un sentido aún más estricto una Ley es la norma de origen parlamentario,
de rango subordinado a la Constitución, e irresistibles e indiscutibles para los operadores
jurídicos.
A continuación veremos las distintas modalidades que existen en nuestro derecho. Así,
además de las leyes ordinarias, que se aprueban por el procedimiento habitual y
mayoría simple, la Constitución de 1978 ha introducido la categoría de leyes orgánicas.
Tipos de leyes.
LAS LEYES ORGÁNICAS (art.81 CE)
“Son Leyes Orgánicas las relativas al desarrollo de los derechos fundamentales y de las
libertades públicas, las que aprueben los Estatutos de Autonomía y el régimen electoral
general y las demás previstas en la Constitución.
La aprobación, modificación o derogación de las Leyes Orgánicas exigirá mayoría absoluta del
Congreso, en una votación final sobre el conjunto del proyecto”
Por oposición son LEYES ORDINARIAS las que se aprueban por mayoría simple de
los miembros presentes, siempre, naturalmente que las Cámaras estén reunidas
reglamentariamente y con asistencia de la mayoría de sus miembros.
La norma general es que las leyes ordinarias sean aprobadas por el PLENO de las
Cámaras pero está previsto que estás puedan delegar en las conocidas como
COMISIONES LEGISLATIVAS PERMANENTES la aprobación de proyectos y
proposiciones de ley salvo, naturalmente (art. 75):
1. Los de reforma constitucional
2. Las cuestiones internacionales
3. Las Leyes orgánicas
4. Las leyes de bases
5. Los presupuestos generales del Estado
Las leyes orgánicas y ordinarias no se relacionan entre sí conforme al principio de
jerarquía sin conforme al de competencia.
Disposiciones del Gobierno con fuerza de ley: decreto-ley y decreto
legislativo.
El poder ejecutivo tiene atribuida la facultad de dictar normas con rango de ley que son
los (reales) decretos leyes y los (reales) decretos legislativos. No son leyes, pues no
proceden del parlamento, pero tienen el mismo rango jerárquico en la pirámide
normativa.
LOS DECRETOS LEYES
Son una disposición que, proveniente del Gobierno, tiene rango de ley y que está
dictada en “casos de extraordinaria y urgente necesidad”. Están previstos en el
artículo 86 de la Constitución.
Artículo 86
1. En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones
legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes y que no podrán afectar al
ordenamiento de las instituciones básicas del Estado, a los derechos, deberes y libertades de
los ciudadanos regulados en el Título I, al régimen de las Comunidades Autónomas ni al
Derecho electoral general.
2. Los Decretos-leyes deberán ser inmediatamente sometidos a debate y votación de totalidad al
Congreso de los Diputados, convocado al efecto si no estuviere reunido, en el plazo de los
treinta días siguientes a su promulgación.
El Congreso habrá de pronunciarse expresamente dentro de dicho plazo sobre su
convalidación o derogación, para lo cual el Reglamento establecerá un procedimiento especial
y sumario.
3. Durante el plazo establecido en el apartado anterior, las Cortes podrán tramitarlos como
proyectos de ley por el procedimiento de urgencia.
LOS DECRETOS LEGISLATIVOS.
Se regulan en los artículo 82 al 85 de la Constitución. Este indica “las disposiciones del
Gobierno que contengan legislación delegada recibirán el título de decretos legislativos”.
Artículo 82
1. Las Cortes Generales podrán delegar en el Gobierno la potestad de dictar normas con
rango de ley sobre materias determinadas no incluidas en el artículo anterior. (leyes
orgánicas).
2. La delegación legislativa deberá otorgarse mediante una ley de bases cuando su objeto sea
la formación de textos articulados o por una ley ordinaria cuando se trate de refundir
varios textos legales en uno solo.
3. La delegación legislativa habrá de otorgarse al Gobierno de forma expresa para materia
concreta y con fijación del plazo para su ejercicio.
La delegación se agota por el uso que de ella haga el Gobierno mediante la publicación de
la norma correspondiente. No podrá entenderse concedida de modo implícito o por tiempo
indeterminado. Tampoco podrá permitir la subdelegación a autoridades distintas del propio
Gobierno.
4. Las leyes de bases delimitarán con precisión el objeto y alcance de la delegación legislativa
y los principios y criterios que han de seguirse en su ejercicio.
5. La autorización para refundir textos legales determinará el ámbito normativo a que se
refiere el contenido de la delegación, especificando si se circunscribe a la mera formulación
de un texto único o si se incluye la de regularizar, aclarar y armonizar los textos legales que
han de ser refundidos.
6. Sin perjuicio de la competencia propia de los Tribunales, las leyes de delegación podrán
establecer en cada caso fórmulas adicionales de control.
Artículo 83.- Las leyes de bases no podrán en ningún caso:
a) Autorizar la modificación de la propia ley de bases.
b) Facultar para dictar normas con carácter retroactivo.
Artículo 84.- Cuando una proposición de ley o una enmienda fuere contraria a una
delegación legislativa en vigor, el Gobierno está facultado para oponerse a su tramitación. En
tal supuesto, podrá presentarse una proposición de ley para la derogación total o parcial de la
ley de delegación.
Artículo 85.- Las disposiciones del Gobierno que contengan legislación delegada recibirán el
título de Decretos Legislativos.
El Reglamento: concepto, clases y límites.
Por Reglamento se entiende toda norma escrita con rango inferior a la ley dictada por
una Administración Pública (cuya cúspide es el Gobierno, que dirige la
administración civil y militar, como ya hemos visto en el tema correspondiente)
Estas normas están sometidas al principio de jerarquía normativa en virtud del cual
podemos afirmar su rango inferior a la ley y, entre ellas, al de jerarquía en función del
órgano o autoridad administrativa que las establece.
Por rango inferior a la ley se entiende, en primer lugar, que aunque sea posterior el
reglamento no puede derogar a la ley y, por el contrario, toda norma con rango de ley
puede derogar un reglamento. También significa que no hay materias reservadas a la
potestad reglamentaria en el sentido de que la ley puede regular cualquier materia
regulada anteriormente por el reglamento.
La plasmación normativa de lo expuesto la encontramos en el artículo 47.2 de la Ley
39/2015, artículo esencial, cuando dice que “también serán nulas de pleno derecho
las disposiciones administrativas que vulneren la Constitución, las leyes u otras
disposiciones administrativas de rango superior, las que regulen materias
reservadas a la Ley, y las que establezcan la retroactividad de disposiciones
sancionadoras no favorables o restrictivas de derechos individuales.”
La diferencia de los reglamentos con los actos administrativos generales se plasma en
que el reglamento es una norma general y abstracta, no referida a administrados
concretos, como los actos administrativos.
CLASES DE REGLAMENTOS.
Las clases de reglamentos se han estudiado clásicamente en función de su relación
con la ley, por las materias que regulan y por la autoridad de la que emanan.
a) Por su relación con la ley.- Podemos clasificar a los reglamentos en extra legem,
secundum legem y contra legem, que se corresponden con reglamentos independientes,
ejecutivos y de necesidad.
- Los reglamentos independientes o extra legem son los que regulan
materias sobre las que la Constitución ha previsto una reserva reglamentaria,
pero en nuestro Derecho no hay ninguna. Por tanto son aquellos que regulan
materias no sujetas a reserva de ley.
- Los reglamentos ejecutivos o secumdum legen son los que desarrollan
y complementan una ley, normalmente porque la misma ley ha previsto un
reglamento de estas características. Son los más comunes.
Requisito procedimental de estos reglamentos es el informe preceptivo del
Consejo de Estado, dirigido precisamente a controlar la fidelidad del reglamento
con la ley que desarrolla.
- Los reglamentos de necesidad o contra legem son aquéllos que dicta la
Administración para hacer frente a una situación extraordinaria. La razón de ellos
se ha visto en la gravedad de las situaciones ante las cuales la Administración
puede dictar normas al margen de los procedimientos comunes para afrontarlas.
b) Por razón de la materia.- Reglamentos administrativos y reglamentos jurídicos.
- Reglamentos administrativos o internos son los que regulan la
organización administrativa y los que se dictan en el ámbito de la relación
existente entre la Administración y determinados ciudadanos.
- Reglamentos jurídicos o externos son los que establecen derechos o
deberes en el ámbito de la relación de supremacía general, es decir, la
establecida entre la Administración y el conjunto de los ciudadanos.
c) Por su origen.- Por razón de la Administración que los dicta, los reglamentos se
clasifican en estatales, autonómicos, locales, institucionales y corporativos.
Los reglamentos estatales de mayor jerarquía son los dictados por el Gobierno, al que
el art 97 Constitución atribuye el ejercicio de la potestad reglamentaria, y que revisten
la forma de “Real Decreto”. Subordinados a éstos y a las Ordenes de las Comisiones
Delegadas del Gobierno, están los Reglamentos de los Ministros, con la forma de
Orden Ministerial, dictados en las materias propias de su Departamento, y los
reglamentos de las Autoridades inferiores, que revestirán la forma de Resolución,
Instrucción o Circular.
Los principios generales del Derecho.
Los principios generales del derecho son fundamentos básicos que dan sentido a
nuestro sistema normativo. Estos principios son aplicados para resolver situaciones
jurídicas y ofrecen soluciones prácticas a los problemas legales. Algunos de estos
principios están recogidos en nuestra Constitución, mientras que otros no se encuentran
establecidos en ninguna norma jurídica específica.
Estos son algunos ejemplos de los principios generales del derecho más importantes:
Principio de legalidad: es uno de los más importantes. Establece que ninguna acción
puede considerarse delictiva si no está expresamente tipificada como tal por la ley. Suele
estar relacionado con la rama del Derecho Constitucional. Se encuentra recogido entre los
principios generales del derecho español en el artículo 25 de la Constitución, el cual
establece que “nadie puede ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que
en el momento de producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según
la legislación vigente en aquel momento”.
Principio de jerarquía normativa: establece que existen diferentes niveles normativos y
que, por tanto, algunas normas son de mayor rango, frente a otras inferiores. El principio
de jerarquía normativa implica que una norma de rango inferior no puede contradecir ni
vulnerar lo que establezca otra de rango superior, según lo señala el artículo 1.2 del
Código Civil.
Principio de objetividad: consiste en que la Administración debe llevar a cabo sus
funciones de manera imparcial, enfocándose en el bien común y evitando favoritismos.
Así se recoge en el artículo 103 de la Constitución. De acuerdo con este texto legal, “la
Administración Pública sirve con objetividad los intereses generales y actúa de acuerdo
con los principios de eficacia, jerarquía, descentralización, desconcentración y
coordinación, con sometimiento pleno a la ley y al derecho”.
Principio de proporcionalidad: busca evitar el uso desmedido de sanciones que
impliquen privación o restricción a un ciudadano. Para ello, establece que las medidas
adoptadas deben ser proporcionadas y adecuadas al fin que se persigue, evitando
excesos que puedan afectar a los derechos fundamentales.
En resumen, los principios generales del derecho son fundamentales para el
funcionamiento de las democracias actuales. Su aplicación es tan importante que forman
parte esencial de las formaciones básicas en derecho sea de la rama que sea.