UNIVERSIDAD VITUAL DEL ESTADO DE
GUANAJUATO
ALUMNA:
Diana Julieta Montes Padilla.
CARRERA:
Licenciatura en Pedagogía.
MODULO:
Educación inclusiva v.1
ASESOR:
Alejandro Jesús Robles.
NOMBRE DEL RETO:
R2. La violencia cultural y sistémica como barrera para la
educación inclusiva.
FECHA:
15 de enero del 2024.
INTRODUCCIÓN
Este ensayo es una reflexión de la lectura previamente leída y analizada donde muestro mi
opinión de aquellos elementos los cuales desde mi perspectiva como estudiante son los
principales impedimentos para la obtención de una educación inclusiva.
La educación inclusiva es un tema de gran relevancia en la actualidad, en el que se busca
garantizar el acceso y la participación de todas las personas en el sistema educativo,
independientemente de sus características físicas, sociales o culturales. En México, este tema
es particularmente importante debido a la diversidad cultural y social que caracteriza al país.
En este ensayo reflexionaré sobre los elementos de la cultura mexicana que considero son las
principales barreras para la educación inclusiva, y qué se puede hacer para eliminar estas
barreras en el ámbito escolar y familiar.
En cuanto a las barreras culturales, en México existe una fuerte cultura de la homogeneidad,
en la que se espera que todas las personas se adapten a un mismo patrón de comportamiento y
pensamiento. Esta cultura implica una visión de la diversidad como una amenaza, lo que
dificulta la inclusión de personas que no cumplen con este patrón. Además, en la cultura
mexicana se valora mucho la jerarquía y la autoridad, lo que puede generar situaciones en las
que se invisibiliza o se discrimina a ciertos individuos o grupos.
DESARROLLO
Desde mi experiencia y perspectiva como estudiante, considero que estas barreras culturales
se manifiestan en la educación a través de la discriminación hacia personas con discapacidad,
de bajos recursos o de origen indígena. Por ejemplo, en mi escuela cuando estaba en la
secundaria unos compañeros solían burlarse de un compañero que tenía una discapacidad
física, y aunque los maestros intentaron detenerlo, la discriminación persistió. También he visto
cómo los estudiantes de origen indígena son marginados y ridiculizados por su vestimenta o su
forma de hablar, lo que les impide participar plenamente en la vida escolar. Recuerdo como en
la preparatoria tenía una compañera que asistía de una ranchería indígena llamada Tepehuanos,
ella vestía con sus trajes típicos, hablaba con un acento diferente a nosotros y por tal razón ella
era víctima de burlas y mucha discriminación.
Para eliminar estas barreras, es necesario fomentar una cultura de la inclusión, en la que se
valore la diversidad y se respeten las diferencias individuales. En el ámbito escolar, se puede
implementar un currículum que aborde la diversidad cultural y la inclusión, y fomentar la
participación activa de todos los estudiantes en el aula. Además, es importante que los maestros
se capaciten en temas de inclusión y aprendan a reconocer y atender las necesidades
individuales de cada estudiante.
En el ámbito familiar, los padres pueden fomentar la inclusión en el hogar, mediante la
educación en valores como la tolerancia y el respeto a la diversidad. También es importante
que se involucren en la educación de sus hijos, apoyándolos en sus estudios y fomentando su
participación en actividades escolares y comunitaria
CONCLUSIÓN
Los sistemas escolares son hoy más diversos que nunca. La amplia cobertura de la
escolarización ha dejado de manifiesto pluralidades étnicas, culturales, religiosas, sexuales y/o
físicas dentro de las escuelas, las cuales se encuentran potencialmente más vulnerables a sufrir
situaciones de discriminación y segregación. En ese sentido, es un desafío ético y social dar
respuesta a la diversidad no solo en la escuela, sino en la sociedad en su conjunto. En este
desafío, la educación inclusiva asoma como la opción más auténtica para minimizar barreras y
reducir la exclusión del sistema educativo. Desde esta perspectiva, la inclusión educativa se
entiende como el proceso que asegura el acceso, la participación y el aprendizaje de todos los
estudiantes vulnerables a ser sujetos de exclusión, no solo aquellos con discapacidad o
categorizados con necesidades educativas especiales.
Tomando en cuenta lo escrito anteriormente como parte de mi conclusión me gustaría proponer
un cambio a nivel escolar que nos ayude a lograr y fomentar una educación inclusiva, y atraves
de mi propuesta lograr eliminar la violencia cultural y sistemática que existe dentro de los
entornos escolares.
Mi propuesta consiste en fomentar entornos sociales educativos en los que puedan adoptarse
talleres dentro de las escuelas, donde se traten temas y actividades relacionadas a la integración
de idiomas, y cultura; Atraves de este tipos de talleres dentro de las escuelas se busca evitar la
discriminación entre los compañeros que son migrantes, que hablan otros idiomas o lenguas,
que tiene otras religiones, este taller ayuda a que los integrantes de cada grupos se aprendan a
conocer y se generen espacios solidarios y empáticos mejorar la convivencia en los entonos
sociales. El aprender a conocer y respetar las diversas culturas y evitar la discriminación, esto
nos ayudara a poder fomentar escuelas inclusivas.
Una cultura escolar inclusiva, según Ainscow y Booth (2015), se relaciona con la creación de
una comunidad escolar segura, acogedora, colaboradora y estimulante, en la que cada cual es
valorado, base fundamental para que todo estudiante tenga mayores logros. Se refiere,
asimismo, al desarrollo de valores inclusivos, compartidos por todo el personal de la escuela,
los estudiantes, los miembros del consejo escolar y las familias, que se transmiten a todos los
nuevos miembros de la comunidad escolar.
Por mi parte mi propuesta de genera talleres en los entornos escolares lo baso en aprender a
conocernos dentro y fuera de los entornos escolares, la inclusión nace desde nuestros valores
y empatía como seres humanos, la violencia cultural disminuiría cuando uno aprende a
concientizar y se buscan estrategias, para fomentar los entornos inclusivos dentro y fuera de
las escuelas.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
• Booth, T. & Ainscow, M. (2015). Guía para la Educación Inclusiva. Desarrollando el
aprendizaje y la participación en los centros escolares. Adaptación de la 3a. Edición
revisada del Index for Inclusion.
• Blanco, R. (2008). Haciendo efectivo el derecho a una educación de calidad sin
exclusiones. Revista colombiana de educación (54), pp. 14-35. [Versión en línea]