7mo Día de la Novena
Como José santificados por el trabajo
Introducción: San José en el trabajo nos enseña que hay que poner
todo el empeño y honor en aprovechar y desarrollar, por medio del
trabajo, todos los talentos que hemos recibido de Dios. El trabajo, es
un elemento fundamental de la dignidad de la persona y, con su vida,
el padre adoptivo de Jesús lo practicó y enseñó. El santo protector de
los trabajadores es modelo de cuantos deben trabajar con el sudor de
su frente, de tener la gracia de considerar el trabajo como expiación
y, sobre todo, de trabajar con agradecimiento y alegría. Con su
fidelidad silenciosa, el también patrono de las familias nos invita a
realizar dignamente nuestras tareas diarias, a quitar todo tipo de
avaricia y evitar construir un corazón corrupto. En un mundo donde
lo material comienza a tener prioridad sobre los valores, José Obrero,
con su ejemplo, nos orienta hacia un trabajo justo y digno y a poner
foco, sea cual sea la actividad, en servir al hombre y priorizar el
bienestar de la humanidad.
Intención del día: por todos los que sufren explotación laboral, para que encuentren justicia y un trabajo
digno; por lo que no tienen trabajo, por los que no quieren ya trabajar...
Pedido de Perdón:
∙ Tú que nos llamas a ser solidarios con quienes carecen de derechos para que en el mundo reine la
justicia y la paz, Señor, ten piedad.
∙ Tú que nos llamas a trabajar en beneficio de toda la humanidad, con generosidad y diligencia,
Cristo, ten piedad.
∙ Tú que quieres que seamos testigos vivos de tu justicia en el trabajo y fuera de él, Señor, ten
Piedad.
Oración:
Señor creador de todas las cosas que has establecido para el género humano la ley del trabajo, concédenos
que siguiendo el ejemplo y con la protección de san Jose, realicemos las obras que nos mandas y obtengamos
la recompensa que nos prometes. Amén
Invocamos al Espíritu Santo Espíritu Santo llena de alegría y paz mi corazón y da sabiduría a mi mente
para poder entender la Palabra de Dios. Amén.
Evangelio según San Mateo 13,55-57
Jesús al llegar a su pueblo, se puso a enseñar a la gente en la sinagoga, de tal manera que todos estaban
maravillados. «¿De dónde le viene, decían, esta sabiduría y ese poder de hacer milagros? ¿No es este el hijo
del carpintero? ¿Su madre no es la que llaman María? ¿Y no son hermanos suyos Santiago, José, Simón y
Judas? ¿Y acaso no viven entre nosotros todas sus hermanas? ¿De dónde le vendrá todo esto?». Y Jesús era
para ellos un motivo de escándalo. Entonces les dijo: «Un profeta es despreciado solamente en su pueblo y
en su familia”. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la falta de fe de esa gente. Palabra del Señor
Lectura, ¿Qué dice el texto?
Jesús es conocido como el Hijo del carpintero ¿Qué oficio tenia José en el Pueblo? ¿Jesús era conocido por
su familia? Por el oficio de sus Padres Jesús ¿ya tenía un futuro planteado? Las palabras de Jesús que
novedad tenían ¿Qué novedad tenían?
Meditación, ¿Qué nos dice Dios en el texto?
Padre trabajador
Un aspecto que caracteriza a san José y que se ha destacado desde la época de la primera Encíclica social,
la Rerum novarum de León XIII, es su relación con el trabajo. San José era un carpintero que trabajaba
honestamente para asegurar el sustento de su familia. De él, Jesús aprendió el valor, la dignidad y la alegría
de lo que significa comer el pan que es fruto del propio trabajo.
En nuestra época actual, en la que el trabajo parece haber vuelto a representar una urgente cuestión social y
el desempleo alcanza a veces niveles impresionantes, aun en aquellas naciones en las que durante décadas se
ha experimentado un cierto bienestar, es necesario, con una conciencia renovada, comprender el significado
del trabajo que da dignidad y del que nuestro santo es un patrono ejemplar.
El trabajo se convierte en participación en la obra misma de la salvación, en oportunidad para acelerar el
advenimiento del Reino, para desarrollar las propias potencialidades y cualidades, poniéndolas al servicio de
la sociedad y de la comunión. El trabajo se convierte en ocasión de realización no sólo para uno mismo, sino
sobre todo para ese núcleo original de la sociedad que es la familia. Una familia que carece de trabajo está
más expuesta a dificultades, tensiones, fracturas e incluso a la desesperada y desesperante tentación de la
disolución. ¿Cómo podríamos hablar de dignidad humana sin comprometernos para que todos y cada uno
tengan la posibilidad de un sustento digno?
La persona que trabaja, cualquiera que sea su tarea, colabora con Dios mismo, se convierte un poco en
creador del mundo que nos rodea. La crisis de nuestro tiempo, que es una crisis económica, social, cultural y
espiritual, puede representar para todos un llamado a redescubrir el significado, la importancia y la necesidad
del trabajo para dar lugar a una nueva “normalidad” en la que nadie quede excluido. La obra de san José nos
recuerda que el mismo Dios hecho hombre no desdeñó el trabajo. La pérdida de trabajo que afecta a tantos
hermanos y hermanas, y que ha aumentado en los últimos tiempos debido a la pandemia de Covid-19, debe
ser un llamado a revisar nuestras prioridades. Imploremos a san José obrero para que encontremos caminos
que nos lleven a decir: ¡Ningún joven, ninguna persona, ninguna familia sin trabajo!
Oración, ¿Qué le decimos a Dios?
Una palabra que marca el itinerario de san José y de su vocación es servicio. Se desprende de los Evangelios
que vivió enteramente para los demás y nunca para sí mismo, tanto es así que tu hijo Jesús es conocido por tu
oficio, es el Hijo del Carpintero, permítenos santificarnos con nuestro Trabajo.
Contemplación, ¿Cómo interiorizamos la Palabra de Dios?
SEÑOR JESÚS, te pedimos que envíes a tu pueblo los servidores que necesita. Escoge de nuestras
parroquias, de nuestros hogares, de nuestras escuelas y universidades una abundante cosecha de ardientes
apóstoles para tu Reino: sacerdotes, religiosos, religiosas, diáconos, misioneros y apóstoles seglares; y haz
que los llamados por Ti nunca pierdan conciencia de la grandeza y necesidad de su vocación. ¡Oh!, Virgen
María, Madre de la Iglesia, enseña a decir a todos los llamados por el Señor, un sí con alegría, como el que tú
dijiste en la Anunciación.
⛪ Acción, ¿A que me comprometo con Dios?”
-Presentemos al Señor, que nos llama a cuidar y hacer crecer la vida a través de nuestro trabajo, todas
nuestras preocupaciones y ruegos.
-Por quienes sufren la violencia en el trabajo, por quienes viven en la precariedad y sin derechos
sociales, roguemos al Señor.
-Por las mujeres en el trabajo, por las víctimas de acoso y discriminación, roguemos al Señor.
-Por las organizaciones sindicales, para que con justicia promuevan los intereses legítimos de la
colectividad, roguemos al Señor.
-Por la prosperidad de las empresas, para que sirvan al bienestar general, roguemos al Señor.
-Por las autoridades públicas, para que garanticen la justicia social dentro y fuera de las empresas,
roguemos al Señor.
-Por nosotros y la Iglesia, para que seamos testigos vivos y creíbles de Dios y su justicia, roguemos al
Señor.
Rezo del Santo Rosario
Recemos por todas aquellas personas que por maldad y opresión sufre por no tener trabajo, o por un
trabajo que no es bien remunerado: “San José intercede por nosotros
Rezo del Santo Rosario
Oración a la Virgen del Carmen
¡Oh, María! flor del Carmelo, Viña florida, esplendor del Cielo, Virgen y Madre del Hijo de Dios, Virgen sin
mancilla, singular Madre cariñosa, intacta de hombre, ¡Asísteme en mis necesidades! ¡Oh, Estrella del Mar!
¡Ven a nuestro auxilio y muéstrate Madre nuestra! Santa María, Madre de Dios, te imploramos humildemente
desde el fondo de nuestro corazón: Que nada resista a tu intercesión todopoderosa. Nuestra Señora del
Carmen, ruega por nosotros. Amén.