Edificando sobre el fundamento correcto
Lucas 6:46-49
Objetivo: Identificar el fundamento sobre el cual edificamos cada día nuestra fe, y anhelar
ver nuestra vida y nuestra casa edificadas sobre la Roca.
Versículo a memorizar: “¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo
digo?” Lucas 6:46
Introducción:
En este primer mensaje del Señor a sus discípulos en el evangelio de Lucas, el Señor
Jesús enseña a los discípulos sobre aquella vida diferente a la del reino del mundo y
congruente con la del reino de Dios. Esta incluye bendición por reconocer nuestra
dependencia espiritual (Lc 6:20-22), y acciones intencionales que muestran misericordia
aún a quienes procuran nuestro mal (Lc 6:27-34) las cuales nos llevan a parecernos a
nuestro Padre (Lc 6:35-38), y a formar además el tesoro o la provisión que mostrará la
obra de Dios, es decir; el fruto de Dios en nosotros (6:43-45).
La vida de las personas con Cristo, es diferente, es una vida transformada, las cosas de la
vida pasada quedan atrás, y comienzan una nueva vida en el nuevo reino dice 2
Corintios 5:17 De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas
pasaron; he aquí todas son hechas nuevas, y su mente se sigue trasformando cada día
para parecernos a Cristo como dice Romanos 12:2 No os conforméis a este siglo, sino
transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis
cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta, y que debemos anhelar al
despojarnos cada día de nuestra vida anterior sin Cristo cono dice Efesios 4:22-24 22En
cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado
conforme a los deseos engañosos, 23y renovaos en el espíritu de vuestra mente, 24y
vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad, y
edificando cada día más sobre Cristo como fundamento como dice Romanos 15:2 Cada
uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación
y 1 Tesalonicenses 5:11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así
como lo hacéis.
Desarrollo:
Vs.46. La evidencia del fundamento correcto. (1 Juan 2:6, Efesios 5:1, 2 Pedro 3:14).
46 ¿Por qué me llamáis, Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo?
Jesús termina este sermón del valle con una advertencia contra el peligro del autoengaño,
dice que hay personas que llaman a Jesús Señor, que viene de la palabra griega Strong
<kúrios> que significa, máxima autoridad o soberano, y que es la forma en la que, en ese
tiempo, los esclavos llamaban a sus amos. Incluso, dice que le llamaban Señor con
insistencia, “Señor, Señor”, sin embargo, era solo algo que creían en sus mentes o lo
decían con su boca, ya que, en la realidad, en su vida práctica en forma cotidiana, no
reconocían el señorío de Cristo, porque no hacían lo que Jesús les decía.
Es posible que hasta tuvieran una doctrina correcta, y una vida de aparente piedad, pero
sin obediencia, y ese es el verdadero peligro, autoengañarse pensando que con eso es
suficiente, sin entender que la evidencia de una verdadera conversión a Cristo es la
obediencia, que comienzan a hacer lo que Jesús dice y a anda como el anduvo como
dice 1 Juan 2:6 El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo, o como se
los dijo Pablo a la Iglesia de Éfeso en Efesios 5:1 Sed, pues, imitadores de Dios como
hijos amados.
Aquel que es oidor, pero no hacedor se engaña a sí mismo, como dice Santiago
1:22 Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a
vosotros mismos.
V. 47 La provisión continua para el fundamento correcto
47 Todo aquel que viene a mí, y oye mis palabras y las hace, os indicaré a quién es
semejante.
Jesús detalla las tres cosas que un verdadero discípulo debe hacer para obtener su
provisión de Cristo, 1) venir a Él siempre, no solamente para ser instruidos por Él, sino
también, venir a Él cuando batallamos o tropezamos, sabiendo que siempre
encontraremos perdón de nuestro amoroso Padre, 2) Oír Sus palabras, por medio de las
enseñanzas escritas que nos dejó en toda la Escritura y, 3) hacer las palabras oídas, es
decir; poner en práctica las enseñanzas recibidas.
En seguida Jesús ilustrará su punto por medio de una parábola o semejanza.
V. 48 Edificando sobre el fundamento correcto
48 Semejante es al hombre que al edificar una casa, cavó y ahondó y puso el
fundamento sobre la roca; y cuando vino una inundación, el río dio con ímpetu
contra aquella casa, pero no la pudo mover, porque estaba fundada sobre la roca.
El Señor compara a aquel que oye y hace la palabra, con un hombre que edifica una
casa, pero que tuvo que cavar y ahondar hasta encontrar una roca sólida donde poner los
fundamentos de su casa. La semejanza es clara, es una ilustración de la vida personal,
que en este caso está siendo construida sobre la roca, y esa roca es Cristo como dice 1
Corintios 10:4 y todos bebieron la misma bebida espiritual; porque bebían de la roca
espiritual que los seguía, y la roca era Cristo, este edificador no quiso construir en la
superficie, sino que, cavó y cavó hasta que encontró la roca estable para comenzar a
construir.
Y aunque esa persona obedezca y dependa de Cristo, eso no evita que su vida pase por
dificultades, Jesús describe la difícil situación por la que pasa esa casa ya construida, una
lluvia torrencial e inesperada provoca una inundación que produce que el rio se desborde
y se salga de su cauce normal, y golpee con ímpetu, es decir; con mucha fuerza contra
esa casa, todo eso representan las pruebas en todas las áreas de nuestra vida como las
tentaciones, persecuciones, enfermedades, etc. Pero cuando ese escenario violento pasó
y regreso la calma, la casa permaneció en pie, había aguantado esa tempestad y seguía
sirviendo para ser habitada por su edificador.
La razón por la que esa casa permaneció firme a pesar de las pruebas, dice Jesús que
fue porque estaba fundada en la roca, de la misma, la única manera que nuestras vidas
pueda resistir las adversidades presentes y futuras es que nuestra vida este fundada
sobre Cristo.
Una vez que esta persona comprueba que la casa no cayó a pesar de los fuertes
embates, enfrentará las siguientes adversidades confiando y dependiendo de su
fundamento, que es Cristo y permanecerán firmes como dice 2 Tesalonicenses 2:15 Así
que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra,
o por carta nuestra.
V. 49 Edificando sin fundamento
49 Mas el que oyó y no hizo, semejante es al hombre que edificó su casa sobre
tierra, sin fundamento; contra la cual el río dio con ímpetu, y luego cayó, y fue
grande la ruina de aquella casa.
En el relato paralelo, Mateo describe a este hombre como un hombre insensato (Mt 7:26);
es decir, no sabio, ya que oyó las enseñanzas de Jesús, quizá hasta aprendió muy bien la
doctrina, incluso es posible que algunas ilustraciones le hayan quedado en su mente, pero
no las tuvo en su corazón, lo que es obvio ya que no hizo lo que se le enseñó; ósea, no
puso en práctica lo aprendido, nunca dio fruto.
Jesús lo compara también con un hombre que edifica una casa, igual que el hombre del
versículo anterior, quizá construyó en la misma zona o hasta construyó una casa igual o
mejor que el anterior, pero la diferencia en notoria, este no cavó y ahondo hasta encontrar
el cimiento firme para edificar su casa, se puso a construirla sobre la tierra, o sobre la
arena (Mt 7:26).
De la misma manera, la vida de las personas se puede construir sin el fundamento que es
Cristo, y quizá se ve una construcción de buen aspecto, hermosa por fuera, y en
apariencia parece bien construida, ya que recordemos que los cimientos no es algo que
se ve, pero cuando vienen las mismas pruebas que llegaron al que construyó sobre la
roca, y con la misma intensidad, cuando la lluvia cayó repentinamente, cuando el rio se
desbordó y comenzó a pegar con ímpetu sobre esa casa, la casa no se pudo mantener en
pie y se terminó cayendo, y la ruina o fractura de aquella casa en grande.
Estas personas son las que esperan recibir la bendición de Dios, pero rechaza el
compromiso de seguir a Dios y hacer lo que Dios dice.
Conclusión: Ambos tenían la intención de construir, ambos trabajaron, ambos usaron el
mismo material, quizá construyeron en la misma área casas semejantes, a los dos le llego
el mismo tipo de adversidad con la misma intensidad, la diferencia consistió en el
fundamento, eso hizo que una casa permaneciera y la otra cayera.
Aplicación Práctica:
Los Falsos Cimientos son aquellos que nos dan una aparente seguridad, pero nunca
nos podrán ayudar a presentarnos limpios delante de Dios, que será la mayor prueba de
todas, los falsos cimientos son: las religiones, el dinero, las buenas obras, la filosofía etc.
El Verdadero Cimiento para nuestra vida es Jesús. El que escucha y hace lo que Dios
pide, pone una base firme y fuerte para su vida actual y la venidera. Es Indispensable
reconocer la necesidad de "construir" nuestra vida con las enseñanzas de Jesucristo y Él
mismo como nuestro cimiento presente y futuro.